Pedro de Cieza de León

Francesca Cantù (ed) Crónica del Perú. Segunda Parte, El señorío de los Yngas. Lima, Fondo Editorial Pontificia Universidad Católica del Perú, 1985.

De Pedro Leon a Pedro de Cieza de Leon (Presentación en Youtube)

Presentación de Pedro de Cieza de León

Cómo citar:
GLOSAS CRONIQUENSES (1994-), Pedro de Cieza de León. https://glosascroniquenses.github.io/Glosario/intro/cronista05. [Fecha de consulta: 24.11.2021]


[A]pos


Cita Número de página
E yo me acuerdo, estando en el Cuzco el año pasado de mill y quinientos y çinquenta por el mes de agosto, despuEs de aver cojido sus sementeras, entrar los yndios con sus mugeres por la çibdad con gran ruydo, trayendo los arados en las manos y algunas papas y mayz y hazer su fiesta en solamente cantar y dezir quanto en lo pasado solian festejar sus cosechas. Porque no consienten los o las [a]pos y çaçerdotes questas fiestas jentilicas se hagan en publico, como solian, ni en secreto los consinterian, si lo supiesen; pero como aya tantos millares de yndios sin se aver buelto cristianos, de creer es que, en donde no los bean, haran lo que se les antojare. 93

Abancay


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Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas ; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas , desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible. Y luego hizieron grandes plegarias a sus dioses o demonios y dexando en Andavaylas , ques la que los españoles llaman Andaguaylas , questa encomendada a Diego Maldonado el rico, jente bastante para la defensa della, y con la que estava junta para la guerra, salio Hastu Guaraca y un hermano suyo muy vatiente, llamado Oma Guaraca , y partieron de su provinçia con muy gran sobervia camino del Cuzco , y anduvieron hasta llegar a Curanba , donde asentaron su real y hizieron gran daño en los naturales de la comarca. Mas como en aquellos tienpos muchos de los pueblos estuviesen en los altos y collados de las sierras, con grandes sercas, que llaman ‘pucaraes’ , no se podia hazer muchas muertes ni querian cativos ni mas que robar los canpos. Y salieron de Curanba y fueron al aposento de Cochacaxa y al rio de Abancay destruyendo todo lo que hallavan; y asi se açercaron al Cuzco , adonde ya avia ydo la nueva de los enemigos que venian contra la çibdad... 130

Açángaro


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[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue , les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fuepor general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue ; y avisandoles de lo que avian de hazer, salieron del Cuzco y caminaron hasta la provinçia de Andaguailas , adonde fueron bien reçibidos por los chancas ; y salio con ellos un capitan, llamado Anco Allo , con copia de jente de aquella tierra para servir en la guerra del Ynga. De Andaguaylas fueron a Vilcas , adonde se estavan los aposentos y tenplo del Sol que Ynga Yupangue avia mandado hazer, y hablaron con todo amor a los que entendian en aquellas hobras. De Vilcas fueron por los pueblos de Guamanga , Açángaro , Parcos , Picoy , Acos y otros, los quales ya avian dado la obedençia al Ynga y proveian de bastimentos y de lo que mas tenian en sus pueblos y hazian el camino real que les hera mandado grande y muy ancho'. 143
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes,creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo. Y como todos aborreçiesen el mando que sobre ellos el Ynga tenia, sin les aver el hecho molestia ni mal tratamiento ni hecho tiranias ni demasias, como sus governadores y delegados no lo pudieron entender, juntos en Hatuncollao y en Chuquito, adonde se hallaron Cari y Çapana y Umalla y el señor de Açángaro y otros muchos, hizieron su juramento conforme a su çeguedad de llevar adelante su yntençion y determinaçion;... 155
El Ynga salio de Ayavire, dizen que por el camino que llaman Omasuyo, el qual para su persona real fue hecho ancho y como lo vemos; y camino por los pueblos de Horuro, Asillo, Asangaro, en donde tuvo algunos requentros con los naturales; mas tales palabras les dixo que con ellas y con dones que les dio, los atraxo a su amistad y serviçio y dende en [a]delante usaron de la puliçia que usavan los demas que tenian amistad y aliança con los Yngas y hizieron sus pueblos conçertados en lo llano de las vegas'. 151

Achi Oclo


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La una de sus mugeres fue estéril, que nunca se empreñó; en la otra ovo tres hijos varones y una hija: el mayor fue nonbrado ÇincheRoca Ynga y la hija Achi Oclo ; 22

Acos


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[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue; y avisandoles de lo que avian de hazer, salieron del Cuzco y caminaron hasta la provinçia de Andaguailas, adonde fueron bien reçibidos por los chancas; y salio con ellos un capitan, llamado Anco Allo, con copia de jente de aquella tierra para servir en la guerra del Ynga. De Andaguaylas fueron a Vilcas, adonde se estavan los aposentos y tenplo del Sol que Ynga Yupangue avia mandado hazer, y hablaron con todo amor a los que entendian en aquellas hobras. De Vilcas fueron por los pueblos de Guamanga, Açangaro, Parcos, Picoy, Acos y otros, los quales ya avian dado la obedençia al Ynga y proveian de bastimentos y de lo que mas tenian en sus pueblos y hazian el camino real que les hera mandado grande y muy ancho. 143

Açua


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Llegados los enbaxadores de los canas, fueron bien reçibidos por Ynga Viracoche y les respondio que fuesen los prençipales y mas viejos de los canas a Ayavire, adonde se verian,y que como oviese estado algunos dias en el tenplo de Vilcanota se daria prieça a verse con ellos. Y dio a los mensajeros algunas joyas y ropa de lana fina y mando a su jente de guerra que no fuesen osados de entrar en las casas de los canas ni robar nada de lo que tuviesen ni hazelles daño ninguno porque el buen coraçon que tenian no se les turvase y tomasen otro pensamiento. Los canas, oyda la respuesta, mandaron poner mucho mantenimiento por los caminos y abaxavan de los pueblos a servir al Ynga, que con mucha justiçia entendio en que no fuesen agraviados en cosa alguna: y eran proveydos de ganado y de açua, ques su vino. Y como ovo llegado al vano tenplo, hizieron sacrifiçios conforne a su jentilidad, matando muchos corderos para el sacrefiçio. De alli caninaron para Ayavire, donde los canas estavan con mucho proveymiento de bastimento. 125

Aji


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Y para selebrar esta fiesta con mayor deboçion y solenidad se dize que ayunavan dies o doze dias austeniondose de comer demasiado y de no dormir con sus mugeres y bever solamente por la mañana, ques quando ellos comen, chicha y despues, en el dia, tan solamente agua; y no comer aji ni traer coca en la boca y otras çeremonias que entre ellos se guardavan en semejantes ayunos. Lo qual pasado, avian traydo al Cuzco mucha suma de corderos y de obejas y de palomas y cuyz y otras aves y animales, los quales matavan para hazer el sacrificio'. 90

Alaya


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Esto hecho, salio de aquel lugar con su jente el rey y no paro hasta el valle de Xauxa, adonde avia alguna controverçia y division sobre los limites y canpos del valle entre los mismos que del hera señor. Como Guaynacapa lo entendio, despues de aver hecho sacrifiçios como en Bilcas, mando juntar los señores Alaya , Cuçichuca, Guacoropora y entre ellos con yquidad repartio los canpos de la manera que oy /dia lo tienen. 187

Alcaviquiça


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Hechas las vodas, estava un varrlo çerca de la çibdad donde bivian un linaje de jente a quien llamavan Alcaviquiça , y estos no avian querido tener amistad con los del Cuzco ninguna. Y estando llenos de sospechas unos de otros, dizen que, yendo a tomar agua una muger del Cuzco a çierta fuente que por alli estava, salio un muchacho del otro varrio y le quebro el cantaro y hablo no se que palabras; la qual, dando gritos, bolvio al Cuzco. Y como estos yndios son tan alharaquientos, salieron luego con sus armas contra los otros, que tanvien avian tomado las suyas al ruydo que oyan, para ver en lo que parava el negoçio; y llegando el Ynga çerca con su jente se pusieron en horden de pelear, aviendo tomado por achaque cosa tan liviana como entre la yndia y [el] muchacho avia pasado, para querer sojuzgar los de aquel linaje o que la memoria dellos se perdiese. Y esto por los de Alcaviquiça bien era entendido; y como honbres de valor salieron a la batalla con gran denuedo, que fue la primera que se dio en aquellos tienpos; y pelearon gran rato asi los unos como los otros... 100
... porque aviendo sido el caso tan supito no avian podido allegar fabores ni buscar ayudas los de Alcaviquiça , los quales aunque mucho / pelearon, fueron vençidos despues de ser muertos todos los mas, que casi no escaparon çinquenta con la vida. Y luego el rey Mayta Capa, tomando poseçion en los canpos y eredades de los muertos, usando de vençedor, lo repartio todo por los vezinos del Cuzco; y se hizieron grandes fiestas por la vitoria, yendo todos a sacrificar a los oraculos que tenian por sagrados. 101

Anaconas


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Y quando no avia guerra, lo mas de todo lo comian y gastavan los proves, porque estando los reyes en el Cuzco, ellos tenian sus anaconas -que es nonbre de criado perpetuo-, y tantos que bastavan a labrar sus heredades y chacaras y senbrar tanto mantenimiento que bastase, sin lo qual para su plato se traya de las comarcas sienpre, muchos corderos y aves, y pescado, y mayz, coca, rayces con todas las frutas que se cojen. Y tal horden avia en estos tributos que los naturales los pagaban, y los Yncas se hallavan tan poderosos / que no tenian guerra ninguna que se recreciese[n]. 52
... Las mugeres que sacrificavan yvan vestidas asimismo ricamente con sus ropas finas de colores y de pluma y sus topos de oro y sus cucharas y escudillas y platos, todo de oro, y chuspas de coca de avisca: y asi adereçadas, despues de que an bien vevido, les ahogavan y enterravan creyendo, ellas y los que las matavan, que yvan a servir a su diablo o Guanacaure. Y hazianse grandes va[i]les y cantares quando se hazian semejantes sacrifiçios questos. Y tenia este ydolo, donde estava el oraculo, sus chacaras y anaconas y ganados y mamaconas y çaçerdotes que se aprovechan de lo mas dello. 84
Sin estos tenplos se tuvo otro por tan estimado y frequentado como ellos, y mas, que avia por nonbre la Coropona, ques en la provinçia de Condesuyo, en un çerro muy grande, cubierto a la contina de nieve que ynvierno y verano no se quita jamas. Y los reyes del Peru con los mas prençipales del visitavan / este tenplo haziendo presentes y ofrendas como a los ya dichos. Y tienese por muy çierto que de los dones y capacocha que a este tenplo se le hizo, avia mucha suma de cargas de oro y plata y pedreria enterrado en partes que dello no se save y los yndios escondieron otra suma grande questava para serviçio del ydolo y de los çaçerdotes y mamaconas, que tanbien tenia muchos este tenplo y como avia tan grandes nieves no suven a lo alto ni saben atinar adonde estan tan grandes tesoros. Mucho ganado tenia este tenplo y chacaras y serviçio de yndios y anaconas. 85
El fue caminando hazia Chile con toda su jente, acavando de domar, par donde pasava, las jentes que avia. Paso gran travajo par los despoblados y fue mucha la nieve que sobre ellos cayo; lleva[va]n toldos con que se guareçer y muchos anaconas e mugeres de serviçio. Por todas estas nieves se yva haziendo el camino o a ya estava hecho y bien linpio y postas puestas par todo el. 183
Hizose llamamiento general / en todas las provinçias de su señorio y vinieron de todas partes tanta jente que henchian los canpos. Y despues de aver hecho vanquetes y borracheras generales y puesto en horden las cosas de la çibdad, salio de alli Guaynacapa con ‘yscaypachaguaranga lunas’, que quiere dezir con dozientos mill honbres de guerra, sin los anaconas y mujeres de serviçio, que no tenia quento el numero dello[s]. Llevava consigo dos mill mugeres y dexava en el Cuzco mas de quatro mill. 186

Anaguar


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...e vestido una de aquellas ropas, salen del Cuzco ques donde se haze esta fiesta y van a çerro de Guanacaure, donde dezimos questavan los hermanos; y hechas algunas çirimonias y sacrefiçio, se buelven a donde está aparejado en vino, donde lo beven. Y luego sale el Ynga a un çerro nombrado Anaguar ... 18

Anbato


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Capitulo [LXXIII] 'de como Atabalipa salio del Quito con su jente y capitanes y de como dio vatalla a Atoco en los pueblos de Anbato . 209
Y quentan que encomendo la guerra a su capitan general Chalaquchima y a otros dos capitanes, llamados el Quizquiz el unos y el otro Ocumare. Y como Atoco no parase con la jente, pudieron encontrarse çerca del pueblo llamado Anbato , adonde a la usança suya començaron la batalla y la riñeron entre ellos bien. Y aviendo tomado un collado Chalaquchima salio a tienpo convenible con çinco mill honbres holgados y dando en los que estavan cançados, los apretaron tanto que, despues de ser muertos los mas dellos, bolvieron los que no lo eran las espaldas con gran espanto, y el alcançe se siguio y fueron muchos los presos / y Atoco entre ellos; el qual, quentan los que desto me ynformaron, que lo ataron a un palo donde con gran crueldad aviltadamente le mataron y que del casco de su cabeça hizo un bazo Chalaquchima, para vever, engastonado en oro. La opinion mayor y que deve des ser mas çierta, a mi juyzio, de los que murieron en esta vatalla de anbas partes fueron quinze o dies y seys mill yndios y los que se prendieron fueron los mas dellos muertos sin piedad ninguna por mandado de Atabalipa. 210
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato el capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. 211
Y alguna de la jente que escapo de la vatalla que se dio en Anbato se avia juntado con el. Afirman todos que trayria mas de ochenta mill honhres de guerra y Atabalipa llevaria pocos menos de Tomebanba, donde luego salio afirmando que no avia de parar hasta el Cuzco. Mas en la provinçia de los Paltas, serca de Coxebanba, se encontraron unos con otros; y despues de aver esforçado y hablado cada capitan a su jente, se dieron vatalla, en la qual afirman que Atabalipa no se hallo, antes se puso en un çerrillo a la ver. Y siendo Dios dello servido, no enbargante que en la jente de Guascar avia muchos orejones y capitanes que para entre ellos entendian bien la guerra y que Guancauque hizo el dever como leal y buen servidor a su rey, Atabalipa quedo vençedor con muerte de muchos contrarios, tanto que afirman que murieron entre unos y otros mas de treynta y çinco mill honhres y heridos quedaron muchos. 213

Anco Allo


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[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue; y avisandoles de lo que avian de hazer, salieron del Cuzco y caminaron hasta la provinçia de Andaguailas, adonde fueron bien reçibidos por los chancas; y salio con ellos un capitan, llamado Anco Allo , con copia de jente de aquella tierra para servir en la guerra del Ynga. 143
Capitulo [L] de como salieron de Xauxa los capitanes del Ynga y lo que les çusedio y como se salio de entre ellos Anco Allo 144
Quentan los yndios chancas que, como los yndios que salieron de su provinçia de Andaguaylas con el capitan Anco Allo oviesen hecho grandes hechos en estas guerras, enbidiosos dellos y con rencor que tenian contra el capitan Anco Allo de mas atras, quando el Cuzco fue çercado, determinaron de los matar. Y asi los mandaron llamar; y como fuesen muchos juntos con su capitan entendieron la yntençion que tenian y puestos en arena se defendieron de los del Cuzco,... 144
... [y] aunque murieron algunos, pudieron los otros con el fabor y esfuerço de Anco Allo de salir de alli, el qual se quexava a sus dioses de la maldad de los orejones e yngratitud, afirmando que por no los ver mas ni seguir, se yria con los suyos en boluntario destierro. Y echando delante las mugeres, camino y atrabeço las provinçias de los Chachapoyas e Guanuco y pasando por la montaña de los Andes caminaron por aquellas sierras hasta que llegaron, segund tanbien dizen, a una laguna muy grande, que yo creo deve ser lo que quentan del Dorado, adonde hizieron sus pueblos y se an multiplicado / mucha jente. Y quentan todos los yndios grandes cosas de aquella tierra y del capitan Anco Allo . Los capitanes del Ynga, pasado lo que se a escrito, dieron la buelta al valle de Xauxa, donde ya se avian allegado grandes presentes y muchas mujeres para llevar al Cuzco y lo mismo hizieron los de Tarama. La nueva de todo fue al Cuzco y como fue savido por el Ynga holgose por el buen çuseso de sus capitanes, aunque hizo muestra [de] averle pesado lo que avian hecho con Anco Allo; mas era, segund se cre[e], yndustria porque algunos afirman que por su mando lo hizieron sus capitanes. Y como Topa Guasco y los otros chancas oviesen ydo a dar guerra a la provinçia de Collao y oviesen avido vitoria de algunos pueblos, reçelandose el Ynga que, savida la nueva de lo que avia pasado con Anco Allo, se bolverian contra el y le harian trayçion, les enbio mensajeros para que luego viniesen para el; e mando, so pena de muerte, que ninguno le[s] avisase de lo pasado. Los chancas, como vieron el mandado del Ynga, vinieron luego al Cuzco y, como llegaron, el Ynga les hablo con gran disimulaçion, amorosamente, encubriendo la maldad que se uso con el capitan Anco Allo y dava por sus palabras muestra de averle dello pesado. Los chancas, como lo entendieron, no dexaron de sentir el afrenta, mas viendo quan poca parte eran para satisfacerse, pasaron por ello pidiendo liçençia a Ynga Yupangue para bolver a su provinçia, y siendoles conçedida, se partieron dando previllejo al señor prençipal para que se pudiese sentar en el duho engastonado en oro y otras preeminencias. 145

Ancocagua


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El quarto tenplo estimado y frequentado por los Yngas y naturales de las provinçias fue la guaca de Ancocagua , donde tanbien avia oraculo muy antiguo y tenido en gran veneraçion. Estava pegado con la provinçia de Hatun Cana y a tienpos yvan de muchas partes con gran devoçion a este demonio [a] oyr sus vanas respuestas; y avia en el gran suma de tesoros porque los Yngas y todos los demas los ponian alli. 88
Los canas avianse juntado numero grande dellos en el pueblo que llaman Luracache; y como entendieron el daño que avian reçibido los canches y como el Ynga no hazia injuria a los que se davan por sus amigos ni consentian hazerles agravio, determinaron de tomar amistad con e1. A esto, el rey Ynga venia caminando açercandose a Lurucache y entendio la boluntad que los canas tenian, de que mostro holgarse mucho; y como estuviese en aquella comarca el tenplo de Ancocagua , enbio grandes presentes a los ydolos y çaçerdotes. 125

Andaguailas


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Y es publico entre todos los yndios ser este tenplo tan antiguo como la misma çibdad del Cuzco, mas que Ynga Yupangue, hijo de Viracoche Ynga, lo acreçento en riquezas y paro tal como estava quando los cristianos entraron en el Peru y lo mas del tesoro fue llevado a Caxamalca por el rescate de Atavalipa, como en su lugar contaremos. Y dizen los orejones que despues de aver pasado la dudosa guerra que tuvieron los vezinos del Cuzco con los chancas, que agora son señores de la provinçia de Andaguaylas , que como de aquella vitoria que dellos tuvieron quedase Ynga Yupangue tan estimado y nonbrado, de todas partes acudian señores a le servir haziendole las provinçias grandes serviçios de metales de oro y plata,... 79
Y en aquellos tienpos [los] que tenian su señorio a la parte del Poniente de la çibdad del Cuzco y se estendia hasta donde agora es Andaguaylas , como lo oyesen, enbiaron a Capa Inga Yupangue sus enbaxadores con grandes dones y presentes, enbiandole a rogar los quisiese tener por amigos y confederados suyos; a lo qual respondio el Ynga mui bien, dandoles ricas pieças de oro y de plata que diesen a los que los enviaban. 104
Y dizen mas los yndios que en este tienpo heran señores de la provinçia que llamavan Andaguaylas los quichuas y que de junto a un lago que avia por nonbre Choclococha salieron cantidad de jente con sus capitanes llamados Guaraca y Basco, los quales vinieron conquistando por donde venian, hasta que llegaron a la provinçia dicha. 111
Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas ; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas, desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible. Y luego hizieron grandes plegarias a sus dioses o demonios y dexando en Andavaylas, ques la que los españoles llaman Andaguaylas, questa encomendada a Diego Maldonado el rico, jente bastante para la defensa della, y con la que estava junta para la guerra, salio Hastu Guaraca y un hermano suyo muy vatiente, llamado Oma Guaraca, y partieron de su provinçia con muy gran sobervia camino del Cuzco;... 130
Y dizen los orejones que avia en este tienpo gran vezindad en el Cuzco y que sienpre yva en creçimiento; y de muchas partes vinieron mensajeros a congratularse con el nuevo rey, el qual respondia a todos con buenas palabras, y deseava salir a hazer guerra a lo que llaman Condesuyo. Y como por ysperençia oviese conoçido quan valiente y animoso era Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas , penso de lo atraer a su serviçio; y asi quentan que le enbio mensajeros, rogandole con sus hermanos y amigos se viniese a holgar con el; y entendido que le seria provecho allegarse a la amistad de Ynga Yupangue fue al Cuzco, donde fue bien reçibido. Y como se oviese hecho llamamiento de jente, se determino de yr a Condesuyo. 136
Ordenado esto con gran prudençia, el rey salio de alli y anduvo hasta la provinçia de Andaguaylas , adonde le fue hecho solene reçibimiento y estuvo alli algunos dias / determinando si yria a conquistar a los naturales de Guamanga e Xauxa o a los Soras y Lucanes lo mas despues de avei pensadolo con acuerdo de los suyos deterrnino de yr a los Soras. Y saliendo de alli, anduvo por un despoblado que yva a salir a los Soras, los quales supieron su venida y se juntaron para se defender 138
El Ynga, viendo su proposito, determino de no partir sin dexar hecho castigo en ellos. Y supo como los capitanes que enbio a la provinçia de Condesuyo avian dado algunas vatallas a los de aquellas tierras y los avian vençido y metido en su señorio lo mas de la probinçia; y porque los de[l] Collao no pensasen que avian de estar seguros, conoçiendo ser valiente Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas , le mando que con su hennano Tipa Basco se partiesen para el Collao a procurar de meter en su señorio a los naturales. Respondieron que lo harian como lo mandava y luego partieron para su tierra para desde ella yr al Cuzco a juntar el exerçito que avian de llevar. 140
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue; y avisandoles de lo que avian de hazer, salieron del Cuzco y caminaron hasta la provinçia de Andaguailas , adonde fueron bien reçibidos por los chancas; y salio con ellos un capitan, llamado Anco Allo, con copia de jente de aquella tierra para servir en la guerra del Ynga. De Andaguaylas fueron a Vilcas, adonde se estavan los aposentos y tenplo del Sol que Ynga Yupangue avia mandado hazer, y hablaron con todo amor a los que entendian en aquellas hobras. De Vilcas fueron por los pueblos de Guamanga, Açangaro, Parcos, Picoy, Acos y otros, los quales ya avian dado la obedençia al Ynga y proveian de bastimentos y de lo que mas tenian en sus pueblos y hazian el camino real que les hera mandado grande y muy ancho. 143
Quentan los yndios chancas que, como los yndios que salieron de su provinçia de Andaguaylas con el capitan Anco Allo oviesen hecho grandes hechos en estas guerras, enbidiosos dellos y con rencor que tenian contra el capitan Anco Allo de mas atras, quando el Cuzco fue çercado, determinaron de los matar. Y asi los mandaron llamar; y como fuesen muchos juntos con su capitan entendieron la yntençion que tenian y puestos en arena se defendieron de los del Cuzco,... 144
Guaynacapa avia mandado pareçer delante de si a los prençipales señores de los naturales de las provinçias; y estando su Corte llena dellos, tomo por mujer a su hermana Chimbo Ocllo y por ello se hizieron grandes fiestas, dexando los lloros que por la muerte de Topa Ynga se hazian. Y acabadas, mando que saliesen con el hasta çinquenta mill honbres de guerra, con los quales queria yr aconpañado para visitar las provinçias de su reyno. Como lo mando se puso por obra y salio del Cuzco con mas ponpa y autoridad que saco su padre, porque las andas serian tan ricas -a lo que afirman los que llevaron al rey en sus honbros- que no tuvieran preçio las piedras preçiosas tan grandes y muchas que yvan en ellas, sin el oro de que heran hechas. Y fue por las provinçias de Xaquixaguana y Andaguaylas y allego a los Soras y Lucanes, desde donde enbio enbaxadas a muchas partes de los llanos y sierras y tuvo respuesta dellos y de otros, con grandes presentes y ofrecimientos. 181

Andes


Cita Número de página
Y lo que yo para mi tengo que se deva creer desto questos fingen sera que, asi como en Hatuncollao se levanto Çapana y en otras partes hizieron lo mismo otros capitanes valientes, questos yngas que remaneçieron devieron ser algunos tres hermanos valerosos y exforçados y en quien oviese grandes pensamientos, naturales de algund pueblo destas regiones o venidos de la otra parte de la sierra de los Andes. 14
Y en el Collao y en otras partes mando pasar mitimaes a la sierra de los Andes , para que senbrasen mayz y coca y otras frutas y rayzes de todos los pueblos la cantidad conviniente; los quales con sus mugeres bivian sienpre en aquella parte donde senbravan, y cojian tanto de lo que digo, que se sentia poco la falta por traer mucho destas partes y no aver pueblo ninguno, por pequeño que fuese, que no tuviese destos mitimaes. Adelante trataremos quantas suertes avia destos mitimaes, y lo que hazian los unos y entendian los otros. 48
Y la horden que los orejones del Cuzco y los mas señores naturales de la tierra dizen que se tenia en el tributar hera esta: que desde la çibdad del Cuzco el que reynava enbiava algunos prençipales criados de su casa a visitar por el uno de los quatro reales caminos que salen de aquella çibdad, que ya tengo escrito llamarse Chinchasuyo el uno, en el qual entran las provinçias que ay hasta Quito, con todos los llanos de Chincha para abaxo hazia el Norte; y el segundo se llama Condesuyo, ques donde se yncluyen las regiones y provinçias questan hazia la mar del Sur y muchas de la serrania; al terçero llaman Collasuyo, ques por donde contaron todas las provinçias que ay hazia la parte del Sur hasta Chile; el ultimo camino llaman Andesuyo, por este van a todas las tierras questan en las montañas de los Andes , que se estiende en las faldas y vertientes dellas. 49
Para este efeto estavan puestos los unos mitimaes, de los quales sacavan muchos para obejeros y ravadanes de los ganados de los Yngas y del sol, y otros para roperos, y otros para plateros y otros para canteros y para labradores y para debuxar y esculpir y hazer bultos: en fin, para lo que mas le mandavan y dellos se querian servir. Y tambien / mandavan que de los pueblos fuesen a ser mitimaes a las montañas de los Andes, a sembrar mayz y criar la coca y beneficiar los arboles de fruta, y prove[e]r de la que faltava en los pueblos donde con los frios y con las nieves no se pueden dar ni senbrar estas cosas. Para el segundo efeto que los mitimaes se pusieron, fue porque los yndios de las fronteras de los Andes , como son chunchos y moxos y cheriguanaes que los mas dellos tienen sus tierras a la parte de Levante a la de cayda de las sierras y son gentes barbaras y muy belicosos y que muchos dellos comen carne umana y muchas vezes salieron a dar guerra a los naturales de aca. 65
Algunos de los yndios naturales del afirman que, adonde estava la gran plaça, ques la misma que agora tiene, avia un pequeño lago y tremadal de agua que le hera dificultoso para el labrar los edifiçios grandes que querian començar a edificar; mas, que como esto fuese conoçido por el rey Çinche Roca, procuro con ayuda de sus aliados y vezinos de desazer aquel palude, çegandolo con grandes losas y maderos grueços, allanando por ensima donde el agua y lomo solia estar con tierra, de tal manera que quedo como agora lo vemos. Y aun quentan mas que todo el valle del Cuzco hera esteril y jamas dava buen fruto la tierra del de lo que senbraron y que de dentro de la gran montaña de los Andes traxeron muchos millares de cargas de tierra, la qual tendieron por todo el, con lo qual, si es verdad, quedo el valle muy fertil, como agora lo vemos. 95
... [y] aunque murieron algunos, pudieron los otros con el fabor y esfuerço de Anco Allo de salir de alli, el qual se quexava a sus dioses de la maldad de los orejones e yngratitud, afirmando que por no los ver mas ni seguir, se yria con los suyos en boluntario destierro. Y echando delante las mugeres, camino y atrabeço las provinçias de los Chachapoyas e Guanuco y pasando por la montaña de los Andes caminaron por aquellas sierras hasta que llegaron, segund tanbien dizen, a una laguna muy grande, que yo creo deve ser lo que quentan del Dorado, adonde hizieron sus pueblos y se an multiplicado / mucha jente. Y quentan todos los yndios grandes cosas de aquella tierra y del capitan Anco Allo. 145
Ynga Yupangue, sin perder su gravedad, les respondia mançamente quel no queria hazer agravio a naçion ninguna si no viniesen a le dar la obidiençia, pues el Sol lo queria y mandava. Y como oviese tornado a hazer llamamiento de jente, salio con toda ella a lo que llaman Condesuyo y sujeto a los yanaguaras y a los chunbibilcas y con algunas provinçias desta comarca de Condesuyo tuvo rezias vatallas; mas aunque le dieron mucha guerra, su esfuerço y saber fue tanto que con daño y muerte de muchos le dieron la obidiençia, tomandolo por señor çomo hazian los demas. Y dexando puesta en horden la tierra y hechos caçiques a los naturales y mandandoles que no hiziesen agravio ni daño a los suditos suyos, se bolvio al Cuzco poniendo primero governadores en las partes prençipales para que ynpusiesen a los naturales la horden que avian de tener, asi para su bivienda como para le servir y para hazer sus pueblos juntos y tener en todo gran conçierto sin que ninguno fuese agraviado, aunque fuese de los mas pobres. Pasado esto, quentan mas que reposo pocos dias en el Cuzco porque quiso yr en persona a los Andes , adonde avia enbiado sus adalides y escuchas para que mirasen la tierra y le avisasen del arte que estavan los moradores della;... 153
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes , creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo. 154
Asentada la provinçia de[l] Collao y puesta en horden y hablandoles Io que avian de hazer los señores della, el Ynga dio la buelta al Cuzco enbiando primero sus mensajeros a lo de Condesuyo y a los Andes a que particularmente le avisasen lo que pasava, y si sus governadores hazian algunos agravios e si los naturales andavan en algunos alborotos. Y aconpañado de mucha jente y prençipal bolvio al Cuzco, donde fue reçibido con mucha onra y se hizieron grandes sacrefiçios en el tenplo del Sol y los que entendian en la labor del gran edefiçio de la casa fuerte que avia mandado edeficar Ynga Yupangue;... 160
Yendo vitorioso adelante de los charcas, atraveço muchas tierras y provinçias y grandes despoblados de nieve hasta que llego a lo que lla[ma]mos Chile y señoreo y conquisto todas aquellas tierras; enbio capitanes a saber lo de adelante, los quales dizen que llegaron al rio de Maule. En lo de Chile hizo algunos edefiçios y tributaronle de aquellas comarcas mucho oro en tejuelos. Dexo governadores y mitimaes; y puesta en orden lo que avia ganado, bolvio al Cuzco. Hazia la parte de Levante enbio orejones avisados en avito de mercaderes para que mirasen las tierras que oviese y que jentes las mandavan; y ordenadas otras cosas bolvio al Cuzco, de donde afirman que torno a salir a cavo de algunos dias. Y con la jente que convino llevar entro en los Andes y paso gran travajo por la espeçura de la montaña y conquisto algunos pueblos de aquella rejion y mando senbrar muchas sementeras de coca y que la llevasen al Cuzco, donde el dio la buelta. 178
Y dizen todos que yendo Guaynacapa acavando de asentar aquellas tierras por donde su padre paso y que avia sojusgado, supo de como en los Bracamoros avia muchos honbres y mujeres y que tenian tierras fertiles y que bien adentro de la tierra avia una laguna y muchos rios lleno[s] de grandes poblaciones. Codiçioso de descubrir y ganoso de señorear, tomando la jente que le pareçio, con poco vagax[e], mando caminar para ella, dexando el canpo alojado por los tanbos reales y encomendado a su capitan general. Entrado en la tierra, yban abriendo el camino con açaz travajo porque, pasada la cordillera de los promontorios nevados, dieron en la montaña de los Andes y hallaron rios furiosos que pasar y cayan muchas aguas del çielo. 189

Andesuyo


Cita Número de página
Y la horden que los orejones del Cuzco y los mas señores naturales de la tierra dizen que se tenia en el tributar hera esta: que desde la çibdad del Cuzco el que reynava enbiava algunos prençipales criados de su casa a visitar por el uno de los quatro reales caminos que salen de aquella çibdad, que ya tengo escrito llamarse Chinchasuyo el uno, en el qual entran las provinçias que ay hasta Quito, con todos los llanos de Chincha para abaxo hazia el Norte; y el segundo se llama Condesuyo, ques donde se yncluyen las regiones y provinçias questan hazia la mar del Sur y muchas de la serrania; al terçero llaman Collasuyo, ques por donde contaron todas las provinçias que ay hazia la parte del Sur hasta Chile; el ultimo camino llaman Andesuyo , por este van a todas las tierras questan en las montañas de los Andes, que se estiende en las faldas y vertientes dellas. 49
Sin estos oraculos, avia el de Aporima , en donde por el troncon de un arvol respondia el oraculo, y que junto a el se hallo cantidad de oro; y el de Pachacama, ques en los Yungas, y otros muchos asi en la comarca de Andesuyo como en la de Chinchasuyo y Omasuyo y otras partes deste reyno, de los quales pudiera dezir algunas mas; pues que lo dixe en la Primera Parte que trata de las fundaçiones, no tratare desto mas que en los oraculos que tenian mas devoçion los Yngas con las demas naçiones, sacrificavan algunos honbres y mugeres y mucho ganado y adonde no avia este credito no derramavan sangre umana ni matavan honbres, sino ofreçian oro y plata. Y a las guacas que tenian en menos, que eran como hermitas, ofreçian chaquira y plumas y otras cosas menudas y de poco valor. Esto digo porque la opinion que los españoles tenernos en afirmar que en todos los tenplos sacrificavan honbres es falça y esto es la verdad segund lo que yo alcance sin tirar ni poner mas de lo que entendi y para mi tengo por tan çierto. 86
Sin esto, quentan mas que, aviendo ydo por su mandado çiertos capitanes con jente bastante a dar guerra a lo de Andesuyo , que son los pueblos y comarcas questan en la montaña, topavan unas culebras tan grandes como maderos grueços, las quales matavan a todos los que podian, tanto que sin ver otros enemigos, hizieron ellas la guerra de tal arte que bolvieron pocos de los muchos que entraron; y que reçibio enojo grande el Ynga con saber tal nueva. 151

Angasmayo


Cita Número de página
Y esto vemos claro porque yo e visto junto a Vilcas tres o quatro caminos; y aun una vez me perdi por el uno creyendo que yva por el que agora se usa; y a estos llaman al uno camino de Ynga Yupangue y al otro Topa Ynga, y al que agora se usa y usara para sienpre es el que mando hazer Guaynacapa, que allego çerca del rio Angasmayo al Norte y al Sur mucho adelante de lo que agora llamamos Chile; camino tan largo que avia de una parte a otra mas de mill y dozientas leguas. 42
Era tan grande el reyno del Peru, que mandavan los Yngas, lo ya muchas vezes dicho desde Chile hasta Quito y aun del rio de Maule hasta el de Angasmayo ; y si estando el rey en el un cavo destos oviera de ser ynformado de lo que pasava en el otro con quien anduviera por jornadas, aunque fueran grandes, fuera una cosa muy larga, porque, a cavo de aver andado mill leguas, ya seria sin tienpo lo que se oviera de prove[e]r, si conviniera, o remediar otros negoçios de governaçion. 60
De aqui dizen unos de los yndios que subio al Cuzco, otros que bolvio a Quito. En fin, sea desta vez o que aya sido primero, que va poco, el vesito todos los llanos y para el se hizo el gran camino que por ellos vemos hecho, y asi sabemos que en Chincha y en otras partes destos valles hizo grandes aposentos e depositos y tenplos del Sol. Y puesto todo en razon lo de los llanos y lo de la sierra y teniendo todo el reyno paçifico, rebolvio sobre el Quito y movio la guerra a los padres de los que agora llaman guamavacones y descubrio a la parte del Sur basta el rio de Angasmayo . 193
Y despues de se aver reformado al canpo, el Ynga paso adelante hazia la parte del Sur con gran reputaçion por la vitoria pasada; y anduvo descubriendo hasta el rio de Angasmayo , que fueron los limites de su enperio. Y supo de los naturales como adelante avia muchas jentes y que todos andavan desnudos sin ninguna vergüença y que comian carne umana, todas en general; y hizo algunas fuerças en la comarca de los Pastos y mando a los prençipales que le tributasen y dixeron que no tenian que le dar; y por lo enponer, les mando que cada casa de la tierra fuese obligada a le dar tributo, cada tantas lunas, un cañuto de piojos algo grande. 198
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. 199
Y luego que fue muerto Guaynacapa, fueron tan grandes los lloros que ponian los alaridos que davan en las nuves y hazian caer atordidas las aves de lo muy alto hasta el suelo. Y por todas partes se dibulgo la nueva y no avia lugar ninguno donde no se hiziese sentimiento notable. En Quito lo lloraron a lo que dizen dies dias arreo; y de alli le llevaron a los cañares, adonde lo lloraron una luna entera; y fueron aconpañando el cuerpo muchos señores prençipales hasta el Cuzco, saliendo por los caminos los honbres y mujeres llorando y dando aullidos. En el Cuzco se hizieron mas lloros y fueron hechos sacrifiçios en los tenplos y adereçaron de le enterrar conforme a su costunbre, creyendo que su anima estava en el çielo. Mataron para meter con el en su sepoltura y en otras mas de quatro mill animas, entre mugeres y pajes y otros criados, tesoros y pedreria y fina ropa. De creer es que seria suma grande la que pornian con el; no dizen en donde ni como esta enterrado, mas de que concuerdan que su sepoltura se hizo en el Cuzco. Algunos yndios me dixeron a mi que lo enterraron en el rio de Angasmayo , sacandolo de su natural para hazer la sepoltura, mas no lo creo -y lo que dizen de que se enterro en el Cuzco, si. 201

Apipo


Cita Número de página
Y aunque procuraron de se juntar y pelear, tal mano les dieron que los canpos [se] henchian de los muertos y queriendo huyr, les tenia tomado el paso; y mataron tantos que pocos escaparon bibos si no fueron los cautivos, que fueron muchos; y por donde venian estava todo alterado, creyendo que al mismo Ynga avian de matar y desbaratar los que ya por el eran muertos y presos. Y como se supo el fin dello, asentaron el pie llano, mostrando todos gran plazer. Guaynacapa recobro los suyos que avia bivos y [a] los que eran muertos mando hazer sepol- / -turas y sus honras conforme a su jentilidad, porque ellos todos conoçen que ay en las animas ynmortalidad. Y tanbien se hizieron en donde esta vatalla se dio bultos de piedra y padrones para memoria de lo que se avia hecho; y Guaynacapa enbio aviso hasta el Cuzco de todo esto y se reformo su jente y fue adelante de Carangue. Y los de Otavalo, Cayanbi, Cochesqui y Apipo con otros pueblos avian hecho liga todos juntos con otros muchos de no dexarse sojusgar del Ynga, sino antes morir que perder su livertad y que en sus tierras se hiziesen casas fuertes, ni ellos ser obligados de tributar y con sus personas yr al Cuzco, tierra tan lexos como avian oydo. 195

Aporima


Cita Número de página
Sin estos oraculos, avia el de Aporima , en donde por el troncon de un arvol respondia el oraculo, y que junto a el se hallo cantidad de oro; y el de Pachacama, ques en los Yungas, y otros muchos asi en la comarca de Andesuyo como en la de Chinchasuyo y Omasuyo y otras partes deste reyno, de los quales pudiera dezir algunas mas; pues que lo dixe en la Primera Parte que trata de las fundaçiones, no tratare desto mas que en los oraculos que tenian mas devoçion los Yngas con las demas naçiones, sacrificavan algunos honbres y mugeres y mucho ganado y adonde no avia este credito no derramavan sangre umana ni matavan honbres, sino ofreçian oro y plata. Y a las guacas que tenian en menos, que eran como hermitas, ofreçian chaquira y plumas y otras cosas menudas y de poco valor. Esto digo porque la opinion que los españoles tenernos en afirmar que en todos los tenplos sacrificavan honbres es falça y esto es la verdad segund lo que yo alcance sin tirar ni poner mas de lo que entendi y para mi tengo por tan çierto'. 86

Apurima


Cita Número de página
segund la relaçion que yo tome en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, único heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dádose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas hasta que el río de Apurima , por el paso de Cotabanba, fue preso el rey Guascar y tratado cruelmente por Chalaquchima... 11
Los que leyeren este libro y ovieren estado en el Peru miren el camino que va desde Lima a Xauxa por las sierras tan asperas de Guayachire y por la montaña nevada de Pariacoca y entenderan, los que a ellos lo oyeren, si es mas lo que ellos vieron que no lo que yo escrivo; y sin esto, acuerdense de la ladera que avaxa al rio de Apurima y como viene el camino por las sierras de los Paltas, Caxas y Ayavaca y otras partes deste reyno...'. 41
Despues que los chancas ovieron hecho sacrifiçios en Apurima y Ilegasen a la çibdad del Cuzco, el capitan general que llevavan o señor dellos Astu Guaraca les dezia que mirasen la alta enpresa que tenian, que se mostrasen fuertes y no tuviesen pavor ni temor ninguno de aquellos que pensavan espantar las jentes con pararse las orejas tan grandes como ellos se ponian, y que si los vençian avria mucho despojo y mugeres hermosas con quien holgasen; los suyos le respondian alegremente que harian el dever. 132
...Llegado al rio de Apurima, paso por la puente que se avia hecho y anduvo hasta los aposentos de Curaguaxi. De la comarca salian muchos honbres y mugeres y algunos señores y prençipales; y quando lo vian, quedavan espantados y llamivanle ‘Gran señor, hijo del Sol, monarca de todos’ y otros nonbres grandes. En este aposento dizen que dio a un capitan de los chancas, llamado Tupa Vasco, por muger una palla del Cuzco y que la tuvo en mucho. Pasando adelante el Ynga por el rio de Apurima y Cochacaxa, como los naturales de aquella parte estuviesen en los pucaraes fuertes y no tuviesen pueblos juntos, les mando que biviesen hordenadamente sin tener costunbre mala ni darse la muerte los unos a los otros. 137

Arauca


Cita Número de página
Y sigund se puede interpretar ‘Pacaritanbo’ quiere tanto dezir como casa de produçimiento'. Los nonbres de los que de alli salieron dizen ser ser Ayar Ocho el uno y el otro Ayar Hache Arauca y el otro dizen llamarse Ayar Mango. 13

Areyto


Cita Número de página
Y besando la tierra, hizieron reverencia al Sol y hizieron un gran taqui y areyto con muchos sones: y los çaçerdotes, diciendo çiertas palabras llevaron el vaso a unos de sus vanos tenplos donde se ponian los semejantes juramentos que se hazian por los reyes y señores. Y aviendose holgado algunos dias Viracoche Ynga en Chuquito se bolvio al Cuzco, siendo por todas partes muy servido y bien recibido. 128
Como fuese muerto Guaynacapa y por el hechos los lloros y sentimiento dicho, aunque avia en el Cuzco mas de quarenta hijos suyos, ninguno yntento salir de la obediençia de Guascar, a quien savian perteneçia el reyno; y aunque se entendio lo que Guaynacapa mando, que su tio governase, no falto quien aconsejo a Guascar saliese con la borla en publico y mandase por todo el reyno como rey. Y como para las honras de Guaynacapa avian venido al Cuzco los mas de los señores naturales de las provinçias, pudo ser la fiesta de su coronaçion grande y de presto entendida y sabida y asi lo determino de hazer. Dexando el govierno de la misma çibdad a quien por su padre lo tenia, se entro a hazer el ayuno con la oservançia que su costunbre requeria. Salio con la borla muy galano y hizieronse grandes fiestas y pusieronse en la plaça la maroma de oro con los bultos de los Yngas y conforme a la costunbre dellos gastaron algunos dias en beber y en sus areytos ; y acabados, fue la nueva a todas las provinçias y mandado del nuevo rey de lo que avian de hazer, enbiando a Quito çiertos orejones a que truxesen las mujeres de su padre y su serviçio. 204

Arma


Cita Número de página
Y aun tanbien tenemos por entendido que antiguamente, antes que los Yngas reynasen, en muchas provinçias andavanlos honbres como salvajes y los unos salian a se dar guerra a los otros y se comian como agora hazen los de la provinçia de Arma y otras de sus comarcas; y luego que reynaron los Yngas, como jente de gran razon y que tenian santas y justas costunbres y leyes, no solamente ellos no comian aquel manjar, que por otros muchos a sido y es tan estimado, pero pusieronse en quitar tal costunbre a los que con ellos tratavan, de tal manera que en poco tienpo se olvido y totalnente se tiro, que en todo su señorio, que era tan grande, no se comian ya de muchos años antes. Los que agora an çusedido muestran que en ello les vino venefiçio notable de los Yngas por no ymitar euos a sus pasados en comer aqueste manjar. 75

Asillo


Cita Número de página
El Ynga salio de Ayavire, dizen que por el camino que llaman Omasuyo, el qual para su persona real fue hecho ancho y como lo vemos; y camino por los pueblos de Horuro, Asillo , Asangaro, en donde tuvo algunos requentros con los naturales; mas tales palabras les dixo que con ellas y con dones que les dio, los atraxo a su amistad y serviçio y dende en [a]delante usaron de la puliçia que usavan los demas que tenian amistad y aliança con los Yngas y hizieron sus pueblos conçertados en lo llano de las vegas. 151

Astu Guaraca


Cita Número de página
Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas ; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas, desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible. Y luego hizieron grandes plegarias a sus dioses o demonios y dexando en Andavaylas , ques la que los españoles llaman Andaguaylas , questa encomendada a Diego Maldonado el rico, jente bastante para la defensa della, y con la que estava junta para la guerra, salio Hastu Guaraca y un hermano suyo muy vatiente, llamado Oma Guaraca , y partieron de su provinçia con muy gran sobervia camino del Cuzco, y anduvieron hasta llegar a Curanba, donde asentaron su real y hizieron gran daño en los naturales de la comarca'. 130
Despues que los chancas ovieron hecho sacrifiçios en Apurima y Ilegasen a la çibdad del Cuzco, el capitan general que llevavan o señor dellos Astu Guaraca les dezia que mirasen la alta enpresa que tenian, que se mostrasen fuertes y no tuviesen pavor ni temor ninguno de aquellos que pensavan espantar las jentes con pararse las orejas tan grandes como ellos se ponian, y que si los vençian avria mucho despojo y mugeres hermosas con quien holgasen; los suyos le respondian alegremente que harian el dever'. 132
Ynga Yupangue enbio mensajeros [a] Astu Guaraca para que asentasen paz entre ellos e no oviesen muertes de jentes. Astu Guaraca con sovervia tuvo en poco la enbaxada y no quiso mas de pasar por lo que la guerra determinase, aunque ynportunado de sus parientes y mas jente, quiso tener platica con el Ynga y asi se lo enbio a dezir. La çibdad esta asentada entre serros en lugar fuerte por natura y las laderas y cabos de sierras estavan cortados y por muchas partes puestas puas rezias de palma, que son tan rezias como de hierro y mas enconosas y dañosas. Llegaron a tener habla el Ynga y Astu Guaraca; y estando todos puestos en arma aprovecho poco las vistas porque, ençendiendose mas con las palabras quel uno al otro se dixeron, allegaron a las manos teniendo grandisima grita y ruydo, porque los honbres de aca son muy alharaquientos en sus peleas y mas se tiene su grita que no su esfuerço por nosotros'. 133
[Pasado el rebato, Astu Guaraca anima]va a los suyos / esforçandolos para la pelea y lo mismo hazia Ynga Yupangue a los orejones y gente que estava en la çibdad. Los chancas deno[da]damente salieron de sus reales con voluntad de la entrar y los del Cuzco satieron con pensamiento de se defender; y tornaron a pelear, adonde murieron muchos de entranbas partes; mas tanto fue el valor de Ynga Yupangue que alcanço la vitoria de la batalla con muerte de los chancas todos, que no escaparon -a lo que dizen- sino pocos mas de quinientos y entre ellos su capitan Astu Guaraca, el qual con ellos, aunque con travajo, allego a su provinçia. El Ynga gozo del despojo y ovo muchos cativos, asi honbres como mugeres'. 134
Capitulo [XLVI] 'de como Ynga Yupangue fue recibido por rey y quitado el nonbre de Ynga a Ynga Urco y de la paz que hizo con Astu Guaraca'. 135
Y dizen los orejones que avia en este tienpo gran vezindad en el Cuzco y que sienpre yva en creçimiento; y de muchas partes vinieron mensajeros a congratularse con el nuevo rey, el qual respondia a todos con buenas palabras, y deseava salir a hazer guerra a lo que llaman Condesuyo. Y como por ysperençia oviese conoçido quan valiente y animoso era Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas, penso de lo atraer a su serviçio; y asi quentan que le enbio mensajeros, rogandole con sus hermanos y amigos se viniese a holgar con el; y entendido que le seria provecho allegarse a la amistad de Ynga Yupangue fue al Cuzco, donde fue bien reçibido. Y como se oviese hecho llamamiento de jente, se determino de yr a Condesuyo'. 136
El Ynga, viendo su proposito, determino de no partir sin dexar hecho castigo en ellos. Y supo como los capitanes que enbio a la provinçia de Condesuyo avian dado algunas vatallas a los de aquellas tierras y los avian vençido y metido en su señorio lo mas de la probinçia; y porque los de[l] Collao no pensasen que avian de estar seguros, conoçiendo ser valiente Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas, le mando que con su hennano Tipa Basco se partiesen para el Collao a procurar de meter en su señorio a los naturales. Respondieron que lo harian como lo mandava y luego partieron para su tierra para desde ella yr al Cuzco a juntar el exerçito que avian de llevar'. 140

Atagualpa


Cita Número de página
segúnd la relaçión que yo tomé en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, único heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dádose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas hasta que el río de Apurima, por el paso de Cotabanba, fue preso el rey Guascar y tratado cruelmente por Chalaquchima, sin lo qual el Quizquiz en el Cuzco hizo un gran daño y mató ¯sigúnd es público- treynta hermanos de Guascar e hizo otras crueldades en los que tenían su opinión y no se avían mostrado favorables [a] Atabalipa ; y como andando en estas pasiones tan grande oviese, como digo, sido preso Atabalipa y consertado con él Piçarro que le daría por su rescate una casa de oro y para traello fuesen al Cuzco Martín Bueno, Çárate y Moguer, porque la mayor parte estava en el solene tenplo de Curicanche; y como llegasen estos cristianos al Cuzco en tienpo y coyuntura que los de la parte de Guascar pasavan por la calamidad dicha e supiesen la prisión de Atabalipa, holgáronse tanto como se puede sinificar; y así luego, con grandes suplicaçiones, ynploravan su ayuda/contra Atabalipa su enemigo, diziendo ser enbiados por mano de su gran dios Tiçiviracocha y ser hijos suyos: y así luego les llamaron y pusieron por nonbre Viracocha. Y mandaron al gran sacerdote, como los más ministros del tenplo, que las mugeres sagradas se estuviesen en él, y el Quizquiz les entregó todo el oro y plata. 11
...dixeron luego que la tal jente no eran hijos de Dios sino peores que ‘sopays’, que es nonbre de diablo: aunque por cunplir con el mandato del señor Atabalipa los capitanes y delegados de la çibdad los despacharon sin les hazer enojo ninguno, enbiando luego el tesoro. Y el nonbre de Viracocha se quedó hasta oy; lo qual, segúnd tengo dicho, me ynformaron ponérselo por lo que tengo escrito y no por la sinificaçión que dan de espuma de la mar. 12
Y a las fiestas se hallavan los prencipales señores que avían más de cuatro leguas quellos mandaron y pareçía en el Cuzco grandísima riqueza de oro e plata y pedrería y plumaje çercándolo todo la gran maroma de oro y la admirable figura del Sol, que hera todo de tanta grandeza que pesava ¯a lo que afirman por çierto los yndios- más de quatro mill quintales de oro; y sinó no se dava la borla en el Cuzco, tenían al que se llamava Ynga por cosa de bulra sin tener su señorío por çierto ni firme: y así Atabalipa no es contado por rey. 20
Y por engrandeçer su señorio, pareçiendoles que lo mucho que digo era poco, mandavan por ley que ningund oro ni plata que entrase en la çibdad del Cuzco della pudiese salir so pena de muerte, lo qual se esecutava luego en quien lo quebrantava; y con esta ley, siendo lo que entrava al mucho y no saliendo nada, avía tanto que, si quando entraron los españoles se dieran otra maña y tan presto no eçecutaran su crueldad en dar la muerte [a] Atabalipa ... 38
Y es publico entre todos los yndios ser este tenplo tan antiguo como la misma çibdad del Cuzco, mas que Ynga Yupangue, hijo de Viracoche Ynga, lo acreçento en riquezas y paro tal como estava quando los cristianos entraron en el Peru y lo mas del tesoro fue llevado a Caxamalca por el rescate de Atavalipa , como en su lugar contaremos. Y dizen los orejones que despues de aver pasado la dudosa guerra que tuvieron los vezinos del Cuzco con los chancas, que agora son señores de la provinçia de Andaguaylas, que como de aquella vitoria que dellos tuvieron quedase Ynga Yupangue tan estimado y nonbrado, de todas partes acudian señores a le servir haziendole las provinçias grandes serviçios de metales de oro y plata,... 79
Otras muchas cosas pudiera dezir deste tenplo que dexo, porque me pareçe que vasta lo dicho para que se entienda quan gran cosa fue, porque no trato de la argenteria, chaquira, plumajes de oro y otras cosas, que si las escreviera no fueran creydas. Y lo que tengo dicho, aun biven cristianos que vieron la mayor parte dello, que se llevo a Caxamalca para el rescate de Atabalipa ; pero mucho escondieron los yndios y esta perdido y enterrado. Y aunque todos los Yngas avian adornado este tenplo, en tienpo de Ynga Yupangue se acreçento de tal manera que quando murio y Topa Ynga, su hijo, ovo el ynperio, quedo en esta perfiçion. 82
Bolvio al Cuzco, donde fue reçibido de la çibdad onradamente y los çaçerdotes del tenplo de Curicanche le dieron muchas vendiçiones y el alegro al pueblo con grandes fiestas que se hizieron. Y naçianle muchos hijos, los quales criavan sus madres, entre los quales naçio Atabalipa, segund la opinion de todos los yndios del Cuzco que dizen ser asi y llamarse su madre Tuto Palla, natural [de] Quilaco, aunque otros dizen ser del linaje de los Orencuzcos; y sienpre, desde que se crio, anduvo este Atabalipa con su padre y era de mas edad que Guascar 184
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa , quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio. 200
Capitulo [LXX] del linaje y condiçiones de Guascar y de Atabalipa . 202
Bien te[r]nia que dezir en contar menudamente las diçinçiones destos tan poderosos señores, mas no saldre de mi brevedad por las causas tan justas que otras vezes e dicho tener. Guascar hera hijo de Guaynacapa y Atabalipa tanbien. Guascar de menos dias, Atabalipa de mas años; Guascar hijo de la Coya, hermana de su padre, señora prençipa1; Atabalipa hijo de una yndia quilaco, llamada Tutu Palla. El uno y el otro naçieron en el Cuzco y no en Quito, como algunos an dicho y an escrito para esto, sin lo aver entendido como ello es. La razon lo muestra porque Guaynacapa estava en la conquista de Quito y por aquellas tierras aun no doze años y era Atabalipa quando murio de mas de treynta años; y señora de Quito, para dezir lo que ynventan que era su madre, no avia ninguna porque los mismos Yngas eran reyes y señores del Quito; y Guascar naçio en el Cuzco y Atabalipa era quatro o çinco años de mas hedad que no el. 202
Guascar era querido en el Cuzco y en todo el reyno por los naturales por ser el heredero de derecho; Atabalipa hera bien quisto de los capitanes viejos de su padre y de los soldados, porque anduvo en la guerra en su niñez y porquel en bida le mostro tanto amor que no le dexava comer otra cosa que lo quelle dava de su plato. Guascar hera clemente y piadoso; Atabalipa cruel y vengativo; entranbos eran liberales y el Atabalipa honbre de mas animo y esfuerço y Guascar de mas presunçion y valor. El uno pretendio ser unico señor y mandar sin tener ygual; el otro se determino de reynar y por ello quebrantar las leyes que sobre ello a su usança estavan estableçidas por los Yngas, que hera que no podia ser rey sino hijo mayor del señor y de su hermana, aunque otros de mas hedad oviese avido en otras mujeres y mançebas. Guascar deseo / tener consigo el exerçito de su padre; Atabalipa se congoxo porque no estava çerca del Cuzco para en la misma çibdad hazer el ayuno y salir con la borla para por todos ser reçibido por rey. 203
Fue entendido por Atabalipa como Guascar avia salido con la borla y como queria que todos le diesen la ovedençia; y no se avian partido de Quito ni de sus comarcas los capitanes general[es] de Guaynacapa y avia entre todos platicas secretas sobre que hera bien procurar por las vias a ellos posible[s] quedarse con aquellas tierras de Quito sin yr al Cuzco al llamamiento de Guascar, pues era aquella tierra tan buena y adonde todos se hallavan tan bien como en el Cuzco. 204
Algunos avia entre ellos que les pesava y dezian que no hera liçito dexar de reconoçer al gran Ynga, pues hera señor de todos; mas Ylla Topa no fue leal a Guascar asi como Guaynacapa se lo rogo y el se lo prometio, porque dizen que / andava en tratos y secretas platicas con Atabalipa , que entre los hijos de Guaynacapa mostro mas animo [y] balor, causado por su atrevimiento y aparejo que hallo o con lo que su padre mando, si fue verdad, que governase lo de Quito y sus comarcas. Este hablo a los capitanes Chalaquchima, Ynclagualpa, Urimiñavi, el Quizquiz, Sopeçopagua y otros muchos, sobre que quisiesen faboreçerle y ayudarle para quel fuese Ynga de aquellas partes como su hermano lo hera del Cuzco. Y ellos y el Ylla Topa, traydor a su señor natural Guascar, pues que aviendole dexado por governador hasta quel tuviese edad cunplida le nego y se ofreçio de faboreçer [a] Atabalipa, que ya por todo el real era tenido por señor y le fueron entregadas las mugeres de su padre, a quien el reçibio por suyas, que hera autoridad mucha entre estas jentes;... 205
Quentan algunos que algunos de los hijos de Guaynacapa, hermanos de Guascara y de Atabalipa , con otros orejones se fueron huyendo al Cuzco y dieron dello aviso a Guascar; y asi el como los orejones ançianos del Cuzco sintieron lo que avia hecho Atabalipa , reprovandolo por caso feo y que avia ydo contra sus dioses y contra el mandamiento y ordenança de los reyes pasados. Dezian que no avian de sufrir ni consentir quel bastardo tuviese nonbre de Ynga, antes le avian de castigar por lo por el ynventado, con el fabor que tuvo de los capitanes y jente del exerçito de su padre. Y asi Guascar mando que se aper[çi]biesen en todas partes y se hiziesen armas y los depositos se proveyesen con las cosas neçesarias porque el avia de hazer guerra a los traydores sy juntos todos no le reconoçian por señor. Y a los cañares enbio enbaxadores, esforçandolos en su amistad y al mismo Atabalipa dizen que enbio un orejon a que le amonestase que no yntentase de llevar adelante su opinion, pues hera tan mala y a que hablase a Ylla Topa, su tio, para que le aconsejase se viniese para el. Y hecho estas cosas, nonbro por su capitan general a uno de los prençipales del Cuzco llamado Atoco. 205
Capitulo [LXXII] de como se comensaron las diferençias entre Guascar y Atabalipa y se dieron entre unos y otros grandes vatallas. 207
Y asi unos dizen que, Atabalipa , como ovo determinadose a no solamente no querer dar la obediençia a su hermano que ya hera rey, mas aun pretendio aver el señorio para si por las formas que pudiese, tenyendo -como ya tenia- de su parte a los capitanes y soldados de su padre, vino a los Cañares adonde hablo con los señores naturales y con los mitimaes coloreando, con razones que ynvento, [que] su deseo no hera de hazer daño a su hermano por querer solamente el provecho para si, sino para tenellos a todos por amigos y hermanos y hazer otro Cuzco en el Quito, donde todos se holgasen; y pues el tenia tan buen coraçon, que para sanearse quellos le tenian para con el, diesen lugar que en Tomebanba fuesen para el hechos aposentos y tanbos, para que como Ynga y señor pudiese holgar con sus mugeres en ellos, como hizo su padre y su agüelo;... 207
Y teniendo esta voluntad Atabalipa no pudo con ellos acavar nada, antes afirman que los cañares con el capitan [y] mitimaes lo prendieron con yntento de lo presentar a Guascar; mas, poniendolo en un aposento del tanbo, se solto y fue a Quito, donde hizo entender averse buelto culebra por boluntad de su dios para salir de poder de sus enemigos; por tanto, que todos se aparejasen para començar la guerra publica y al descubierto porque asi convenia. Otros yndios afirman por muy çierto que el capitan Atoco con su jente allego a los Cañares, adonde estava Atabalipa , y quel fue el que lo prendio y se solto como esta dicho. Creo yo para mi, aunque podr[i]a ser otra cosa, que Atoco se hallo en la prision de Atabalipa y, muy sentido porque asi se avia descabullido, sacando la mas jente que pudo de los cañares, se partio para Quito, enbiando por todas partes a esforçar los governadores y mitimaes en el amistad de Guascar. Tienese por averiguado que Atabalipa se solto haziendo con una ‘coa‘, ques ‘pala[n]ca’, que una muger Çella le dio, un agujero, estando los que estavan en el tanbo calientes de lo que avian vevido, y pudo, dandose prieça, allegar al Quito como esta dicho, sin ser alcançado de los enemigos que mucho quisieran tomarlo [a] aver a las manos. 208
Capitulo [LXXIII] de como Atabalipa salio del Quito con su jente y capitanes y de como dio vatalla a Atoco en los pueblos de Anbato. 209
Como las postas que estavan en los caminos reales fuesen tantas, no pasava cosa en parte del reyno que fuese oculta, antes era publica por todo lugar. Y como se entendio Atabalipa averse escapado por tal ventura y estar / en Quito allegando la jente, luego se conoçio que la guerra seria çierta y asi uvo division y parçialidades y novedades grandes y pensamientos endereçados a mil[l] fines. Guascar, en lo de arriba, no tuvo quien no le obedeçiese y desease que saliese del negoçio con honra y autoridad. Atabalipa tuvo de su parte los capitanes y jente del exercito y muchos señores naturales y mitimaes de las provinçias y tierras de aquella comarca; y quentan que luego en Quito con çeleridad mando salir la jente, jurando como ellos juran que en los cañares avian de hazer castigo grande por el afrenta que alli reçibio. Y como supiese venir Atoco con su jente, que pasaria, a lo que dizen, de quarenta guarangas, ques millares de honbres, se dio prieça a se encontrar con el. Atoco venia marchando porque Atabalipa no tuviese lugar de hazer llamamiento de jente en las provinçias; y como supo que venia a punto de guerra, hablo con los suyos, rogandoles que se acordasen de la onra del Ynga Guascar y que se diesen maña a castigar la desvergüença con que Atabalipa venia. 209
Y quentan que encomendo la guerra a su capitan general Chalaquchima y a otros dos capitanes, llamados el Quizquiz el unos y el otro Ocumare. Y como Atoco no parase con la jente, pudieron encontrarse çerca del pueblo llamado Anbato, adonde a la usança suya començaron la batalla y la riñeron entre ellos bien. Y aviendo tomado un collado Chalaquchima salio a tienpo convenible con çinco mill honbres holgados y dando en los que estavan cançados, los apretaron tanto que, despues de ser muertos los mas dellos, bolvieron los que no lo eran las espaldas con gran espanto, y el alcançe se siguio y fueron muchos los presos / y Atoco entre ellos; el qual, quentan los que desto me ynformaron, que lo ataron a un palo donde con gran crueldad aviltadamente le mataron y que del casco de su cabeça hizo un bazo Chalaquchima, para vever, engastonado en oro. La opinion mayor y que deve des ser mas çierta, a mi juyzio, de los que murieron en esta vatalla de anbas partes fueron quinze o dies y seys mill yndios y los que se prendieron fueron los mas dellos muertos sin piedad ninguna por mandado de Atabalipa . 210
Con esta vitoria quedo Atavalipa muy estimado y fue la nueva dibulgada por todo el reyno y llamanle los que seguian su opinion Ynga; y dixo que avia de tomar la borla en Tomevanba, aunque no siendo en el Cuzco teniase por cosa fribola y sin fuerça. De los heridos mando curar; y mandava como rey y asi era servido. Y camino para Tomebanba. 210
Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante, Urco Guaranga, Ynga Roca. Estos salieron del Cuzco con la jente que se pudo juntar, yendo con ellos muchos señores de los naturales y de los mitimaes y por donde quiera que pasa va Guancaunque sacava la jente que queria con lo demas que era neçesario para la guerra. Y camino a mas andar en busca de Atabalipa, que como oviese muerto y vençido [a] Atoco, como de suso es dicho, siguio su camino endereçado a Tomebanba, yendo con el sus capitanes y muchos prençipales que avian venido a ganalle la la boluntad, viendo que yva vençedor. Los cañares estavan temerosos de Atabalipa porque avian tenido en poco lo que les mando y avian sido en la prision suya; reçelavanse no quisiese hazelles algun daño, porque conoçian que era vengativo y muy sanguinario;... 212
Mas poca ynpreçion hizieron en el cruel de Atabalipa , porque dizen que mando a sus capitanes y jentes que matasen a todos aquellos que avian venido; lo qual fue hecho no perdonando si no hera algunos niños y a las mugeres sagradas del tenplo que por honra del Sol, su dios, guardaron sin derramar sangre dellas ninguna. Y pasado esto, mando matar algunos particulares en la provinçia y puso en ella capitan y mayordomo de su mano; y juntos los ricos honbres de las comarcas, tomo la bolra y llamose Ynga en Tomebanba, aunque no tenia fuerça -como se a dicho- por no ser en el Cuzco; mas el tenia su derecho en las armas, lo qual tenia por buena ley. Tanbien digo que e oydo [a] algunos yndios honrados que Atabalipa tomo la borla en Tomevanba antes que le prendiesen ni Atoco saliese del Cuzco y que Guascara lo supo y proveyo luego. / Pareçeme que lo que se a escrito lleva mas camino.Guancauque davase mucha prieça [a] andar y quisiera llegar a los Cañares antes que Atabalipa pudiera aver hecho el daño que hizo. 212
Y alguna de la jente que escapo de la vatalla que se dio en Anbato se avia juntado con el. Afirman todos que trayria mas de ochenta mill honhres de guerra y Atabalipa llevaria pocos menos de Tomebanba, donde luego salio afirmando que no avia de parar hasta el Cuzco. Mas en la provinçia de los Paltas, serca de Coxebanba, se encontraron unos con otros; y despues de aver esforçado y hablado cada capitan a su jente, se dieron vatalla, en la qual afirman que Atabalipa no se hallo, antes se puso en un çerrillo a la ver. Y siendo Dios dello servido, no enbargante que en la jente de Guascar avia muchos orejones y capitanes que para entre ellos entendian bien la guerra y que Guancauque hizo el dever como leal y buen servidor a su rey, Atabalipa quedo vençedor con muerte de muchos contrarios, tanto que afirman que murieron entre unos y otros mas de treynta y çinco mill honhres y heridos quedaron muchos. Los enemigos siguieron el alcançe, matando y cativando y robando los reales; y Atabalipa estava tan alegre que dezia que sus dioses peleavan por el. Y porque ya los españoles eran entrados en este reyno avia algunos dias y Atabalipa lo supo, que fue causa quel en persona no fuese al Cuzco.No daremos conclusion a estas guerras y vatallas que se dieron entre estos yndios, porque no fueron con horden. Y, por llevarla, se quedara hasta su lugar. Hasta aqui es lo que se me a ofreçido de escrevir de los Yngas, lo qual hize todo por relaçion que tome en el Cuzco. Si açertare alguno a lo hazer mas largo y çierto, el camino tiene abierto, como yo lo tuve para hazerlo, que yo no pude, aunque para lo hecho trabaje lo que Dios sabe, que bive y reyna para sienpre jamas. Y fue visto lo mas de lo escrito por el dotor Vravo de Saravia y el liçençiado Hernando de Santillan, oydores de la abdiençia real de los Reyes. 213

Atoco


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Quentan algunos que algunos de los hijos de Guaynacapa, hermanos de Guascara y de Atabalipa, con otros orejones se fueron huyendo al Cuzco y dieron dello aviso a Guascar; y asi el como los orejones ançianos del Cuzco sintieron lo que avia hecho Atabalipa, reprovandolo por caso feo y que avia ydo contra sus dioses y contra el mandamiento y ordenança de los reyes pasados. Dezian que no avian de sufrir ni consentir quel bastardo tuviese nonbre de Ynga, antes le avian de castigar por lo por el ynventado, con el fabor que tuvo de los capitanes y jente del exerçito de su padre. Y asi Guascar mando que se aper[çi]biesen en todas partes y se hiziesen armas y los depositos se proveyesen con las cosas neçesarias porque el avia de hazer guerra a los traydores sy juntos todos no le reconoçian por señor. Y a los cañares enbio enbaxadores, esforçandolos en su amistad y al mismo Atabalipa dizen que enbio un orejon a que le amonestase que no yntentase de llevar adelante su opinion, pues hera tan mala y a que hablase a Ylla Topa, su tio, para que le aconsejase se viniese para el. Y hecho estas cosas, nonbro por su capitan general a uno de los prençipales del Cuzco llamado Atoco . 206
Entendido hera por todo el reyno del Peru como Guascar era Ynga y como tal mandava y tenia guarda y despachava orejones a las cabeçeras de las provinçias a proveer lo que convenia. Era de tan buen seso y tenia en tanto a los suyos que fue, lo que reyno, querido en estremo dellos; y seria quando començo a reynar, a lo que los yndios dizen, de veynte y çinco años poco mas o menos. Y aviendo nonbrado por su capitan general [a] Atoco , le mando que tomando la jente que le pareçiese de los lugares por donde pasase, mitimaes y naturales, fuese a Quito a castigar el alboroto que avia con lo que su hermano yntentava y tuviese aquella tierra por el. 207
Y teniendo esta voluntad Atabalipa no pudo con ellos acavar nada, antes afirman que los cañares con el capitan [y] mitimaes lo prendieron con yntento de lo presentar a Guascar; mas, poniendolo en un aposento del tanbo, se solto y fue a Quito, donde hizo entender averse buelto culebra por boluntad de su dios para salir de poder de sus enemigos; por tanto, que todos se aparejasen para començar la guerra publica y al descubierto porque asi convenia. Otros yndios afirman por muy çierto que el capitan Atoco con su jente allego a los Cañares, adonde estava Atabalipa, y quel fue el que lo prendio y se solto como esta dicho. Creo yo para mi, aunque podr[i]a ser otra cosa, que Atoco se hallo en la prision de Atabalipa y, muy sentido porque asi se avia descabullido, sacando la mas jente que pudo de los cañares, se partio para Quito, enbiando por todas partes a esforçar los governadores y mitimaes en el amistad de Guascar. Tienese por averiguado que Atabalipa se solto haziendo con una ‘coa’, ques ‘pala[n]ca’, que una muger Çella le dio, un agujero, estando los que estavan en el tanbo calientes de lo que avian vevido, y pudo, dandose prieça, allegar al Quito como esta dicho, sin ser alcançado de los enemigos que mucho quisieran tomarlo [a] aver a las manos. 208
Capitulo [LXXIII] de como Atabalipa salio del Quito con su jente y capitanes y de como dio vatalla a Atoco en los pueblos de Anbato. 209
Como las postas que estavan en los caminos reales fuesen tantas, no pasava cosa en parte del reyno que fuese oculta, antes era publica por todo lugar. Y como se entendio Atabalipa averse escapado por tal ventura y estar / en Quito allegando la jente, luego se conoçio que la guerra seria çierta y asi uvo division y parçialidades y novedades grandes y pensamientos endereçados a mil[l] fines. Guascar, en lo de arriba, no tuvo quien no le obedeçiese y desease que saliese del negoçio con honra y autoridad. Atabalipa tuvo de su parte los capitanes y jente del exercito y muchos señores naturales y mitimaes de las provinçias y tierras de aquella comarca; y quentan que luego en Quito con çeleridad mando salir la jente, jurando como ellos juran que en los cañares avian de hazer castigo grande por el afrenta que alli reçibio. Y como supiese venir Atoco con su jente, que pasaria, a lo que dizen, de quarenta guarangas, ques millares de honbres, se dio prieça a se encontrar con el. Atoco venia marchando porque Atabalipa no tuviese lugar de hazer llamamiento de jente en las provinçias; y como supo que venia a punto de guerra, hablo con los suyos, rogandoles que se acordasen de la onra del Ynga Guascar y que se diesen maña a castigar la desvergüença con que Atabalipa venia. Y por justificar su causa, enbio1e -segund dizen- çiertos yndios por mensajeros amonestandole que se contentase con lo que avia hecho y no diese lugar a quel reyno ardiese en guerra, y se conformase con el Ynga Guascar, que seria lo mas asertado. Y aunque heran prençipales orejones estos mensajeros, quentan que se rio del dicho que Atoco le enbiava a dezir y que, haziendo grandes fieron y amenazas, los mando matar y prosiguio su camino en ricas andas que le llevavan a honbros de los prençipales y mas privados suyos. 209
Y quentan que encomendo la guerra a su capitan general Chalaquchima y a otros dos capitanes, llamados el Quizquiz el unos y el otro Ocumare. Y como Atoco no parase con la jente, pudieron encontrarse çerca del pueblo llamado Anbato, adonde a la usança suya començaron la batalla y la riñeron entre ellos bien. Y aviendo tomado un collado Chalaquchima salio a tienpo convenible con çinco mill honbres holgados y dando en los que estavan cançados, los apretaron tanto que, despues de ser muertos los mas dellos, bolvieron los que no lo eran las espaldas con gran espanto, y el alcançe se siguio y fueron muchos los presos / y Atoco entre ellos; el qual, quentan los que desto me ynformaron, que lo ataron a un palo donde con gran crueldad aviltadamente le mataron y que del casco de su cabeça hizo un bazo Chalaquchima, para vever, engastonado en oro. La opinion mayor y que deve des ser mas çierta, a mi juyzio, de los que murieron en esta vatalla de anbas partes fueron quinze o dies y seys mill yndios y los que se prendieron fueron los mas dellos muertos sin piedad ninguna por mandado de Atabalipa. 210
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato el capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. 211
Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante, Urco Guaranga, Ynga Roca. Estos salieron del Cuzco con la jente que se pudo juntar, yendo con ellos muchos señores de los naturales y de los mitimaes y por donde quiera que pasa va Guancaunque sacava la jente que queria con lo demas que era neçesario para la guerra. Y camino a mas andar en busca de Atabalipa, que como oviese muerto y vençido [a] Atoco , como de suso es dicho, siguio su camino endereçado a Tomebanba, yendo con el sus capitanes y muchos prençipales que avian venido a ganalle la la boluntad, viendo que yva vençedor. 212
Mas poca ynpreçion hizieron en el cruel de Atabalipa, porque dizen que mando a sus capitanes y jentes que matasen a todos aquellos que avian venido; lo qual fue hecho no perdonando si no hera algunos niños y a las mugeres sagradas del tenplo que por honra del Sol, su dios, guardaron sin derramar sangre dellas ninguna. Y pasado esto, mando matar algunos particulares en la provinçia y puso en ella capitan y mayordomo de su mano; y juntos los ricos honbres de las comarcas, tomo la bolra y llamose Ynga en Tomebanba, aunque no tenia fuerça -como se a dicho- por no ser en el Cuzco; mas el tenia su derecho en las armas, lo qual tenia por buena ley. Tanbien digo que e oydo [a] algunos yndios honrados que Atabalipa tomo la borla en Tomevanba antes que le prendiesen ni Atoco saliese del Cuzco y que Guascara lo supo y proveyo luego. / Pareçeme que lo que se a escrito lleva mas camino. 212

Avante


Cita Número de página
Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante , Urco Guaranga, Ynga Roca. 211

Avisca


Cita Número de página
... Las mugeres que sacrificavan yvan vestidas asimismo ricamente con sus ropas finas de colores y de pluma y sus topos de oro y sus cucharas y escudillas y platos, todo de oro, y chuspas de coca de avisca : y asi adereçadas, despues de que an bien vevido, les ahogavan y enterravan creyendo, ellas y los que las matavan, que yvan a servir a su diablo o Guanacaure. Y hazianse grandes va[i]les y cantares quando se hazian semejantes sacrifiçios questos. / Y tenia este ydolo, donde estava el oraculo, sus chacaras y anaconas y ganados y mamaconas y çaçerdotes que se aprovechan de lo mas dello. 84

Ayar


Cita Número de página
Y sigund se puede interpretar ‘Pacaritanbo’ quiere tanto dezir como casa de produçimiento'. Los nonbres de los que de alli salieron dizen ser ser Ayar Ocho el uno y el otro Ayar Hache Arauca y el otro dizen llamarse Ayar Mango 13
... sacaron mucho serviçio de oro y quel uno de los hermanos, el que nonbravan Ayar Eche, hablo con los otros dos hermanos suyos'. 14
E bolbiendo a la ystoria, dizen quel uno de los tres que ya emos dicho llamarse Ayar Cache hera tan baliente y tenía tan gran poder que con la honda que sacó, tirando golpes o lançando piedras, derribava los çerros y algunas vezes que tirava en alto ponía las piedras çerca de las nueves...'. 14
... y aun sin esto, podria ser lo que quenta de Ayar Cache e de los otros ser encantadores, que seria causa de por arte del demonio hazer lo que hazian. En fin, no podemos sacar dellos otra cosa questo. Pues luego que Ayar Cache quedo dentro en la queba, los otros dos hermanos suyos acordaron, con alguna jente que se les avia llegado, de hazer otra poblaçion, la qual pusieron por nombre Tanbo Quiro, que en nuestra lengua querra dezir 'dientes de aposento' o 'de palacio'; / y ase de entender questas poblaçiones no heran grandes ni mas que algunas fuerças pequeñas. Y en aquel lugar estuvieron algunos dias, aviendoles ya pesado con aver echado de si a su hermano Ayar Eche que por otro nombre dizen tanbien llamarse Guanacaure'. 15
Prosiguiendo en la relaçion que yo tome en el Cuzco, dizen los orejones que, despues de aver asentado en Tanbo Quiro los dos yngas, sin se pasar muchos dias, descuydados ya de mas ver [a] Ayar Coche, lo vieron venir por el ayre con alas grandes de pluma pintadas'. 16
Los ermanos, espantados de lo que vían, estavan como mudos, sin hablar; y al fin, pasada la turbaçión, respondieron que heran contentos de hazer lo que mada[ba]; e luego, a toda prieça, se fueron al serro que llaman de Guanacaure, al qual desde entonçes hasta agora tuvieron por sagrado. Y en lo más alto dél bolvieron a ver [a] Ayer Eche que sin duda devió de ser algúnd demonio si esto que quentan en algo es verdad'. 17
Segúnd pareçe, estos señores hordenaron esta horden para que se tomase la borla o cornoa e dizen que Ayor Eche en el mismo çerro de Guanacaure se vistió de aquesta suerte y el que avía de ser Ynga se vestía en un día de una camisola negra, sin collar, con pinturas coloradas y en la cabeça con una trença leonada... 17
Bolviendo a los questavan en el çerro de Guanaure, despues de Ayor Eche les ovo dicho de la manera que avian de tener para ser armados cavalleros, quentan los yndios que mirando contra su hermano Ayar Mango, [le dijo] que se fuese con las dos mugeres al valle que dicho le avia, a donde luego fundase el Cuzco'. 20
Bolviendo a los questavan en el çerro de Guanaure, despues de Ayor Eche les ovo dicho de la manera que avian de tener para ser armados cavalleros, quentan los yndios que mirando contra su hermano Ayar Mango, [le dijo] que se fuese con las dos mugeres al valle que dicho le avia, a donde luego fundase el Cuzco'. 20
...y que como esto oviese dicho, asi el como el otro hermano se convertieron en dos figuras de piedras, que demostravan tener talles de honbres: lo qual visto por Ayar Mango, tomando sus mugeres, bino adonde agora es el Cuzco a fundar la çibdad, nonbrandose y llamandose dende adelante Mango Capa, que quiere dezir ‘rey y señor rico’'. 20

Ayar Mango


Cita Número de página
Y sigúnd se puede interpretar ‘Pacaritanbo’ quiere tanto dezir como casa de produçimiento'. Los nonbres de los que de allí salieron dizen ser Ayar Ocho el uno y el otro Ayar Hache Arauca y el otro dizen llamarse Ayar Mango . 13
Bolviendo a los questavan en el çerro de Guanaure, después de Ayor Eche les ovo dicho de la manera que avían de tener para ser armados cavalleros, quentan los yndios que mirando contra su hermano Ayar Mango , [le dijo] que se fuese con las dos mugeres al valle que dicho le avía, a donde luego fundase el Cuzco. 20
...y que como esto oviese dicho, así él como el otro hermano se convertieron en dos figuras de piedras, que demostravan tener talles de honbres: lo qual visto por Ayar Mango , tomando sus mugeres, bino adonde agora es el Cuzco a fundar la çibdad, nonbrándose y llamándose dende adelante Mango Capa, que quiere dezir 'rey y señor rico. 20

Ayarmaca


Cita Número de página
Tuvo este Ynga muchos hijos y no hija ninguna; y aviendo hordenado y mandado algunas cosas grandes e de ynportançia para la governaçion murio, aviendo primero casado a su primogenito, que por nonbre avia Ynga Yupangue con una señora natural de Ayarmaca , a quien nonbravan Mama Chiquia. 107
Muerto que fue Ynga Roque acudieron de Condesuyo, de Urcos, de Ayarmaca , de las otras partes con quien avian asentado alianza y amistad mucha jente, asi honbres como mugeres, y fueron hechos grandes llantos para el rey difunto; y muchas mugeres de las que en bida le amaron y sirvieron, conforme a la çegueda[d] general de los indios, de sus mismos cavellos se ahorcaron y otras se mataron por otros modos para de presto enbiar sus animas a servir a la de Ynga Roque;... 108

Ayavaca


Cita Número de página
Los que leyeren este libro y ovieren estado en el Peru miren el camino que va desde Lima a Xauxa por las sierras tan asperas de Guayachire y por la montaña nevada de Pariacoca y entenderan, los que a ellos lo oyeren, si es mas lo que ellos vieron que no lo que yo escrivo; y sin esto, acuerdense de la ladera que avaxa al rio de Apurima y como viene el camino por las sierras de los Paltas, Caxas y Ayavaca y otras partes deste reyno... 41
Por los Brancamoros entro e bolvio huyendo porque es mala tierra aquella de montaña; en los Paltas y en Guancavanbo, Caxas, Ayavaca y sus comarcas tuvo gran travajo en sojusgar aquellas naçiones porque son velicosas y robustas y tuvo guerra con ellos mas de çinco lunas; mas al fin ellos pidieron la paz y se le[s] dio con las condiçiones de los demas. Y la paz se asentava oy y mañana estava la provinçia llena de mitimaes y con governador, sin quitar el señorio a los naturales;... 163
En las Chachapoyas hallo Guaynacapa gran resistençia, tanto que por dos vezes bolvio huyendo desbaratando a los fuertes que para su defença se hazian; y con fabores que le vinieron, rebolvio sobre los chachapoyanos y los quebranto de tal manera que pidieron paz, çeçando por su parte la guerra. Diose con condiçiones provechosas al Ynga, mando pasar dellos muchos a que residiesen en el mismo Cuzco, cuyos deçindientes oy biven en la misma çibdad. Tomo muchas mujeres porque son hermosas y agraçiadas y muy blancas; puso guarniçiones hordinarias con soldados mitimaes para que estuviesen por frontera; dexo governador en lo prençipal de la comarca; proveyo lo que mas ellos usavan; castigo a muchos de los prençipales porque le dieron guerra. Lo qual hecho a Caxamalca se volvio, de donde prosiguio su / viaje y puso en orden las provinçias de Caxas, Yabaca, Guancabanba y las demas que con ellas confinan'. 188

Ayavire


Cita Número de página
En el Cuzco estava vezino que ha por nonbre Tomas Bazques, el qual me conto que yendo el y Francisco de Villacastin al pueblo de Ayavire , viendo aquellas çercas y preguntando a los yndios naturales lo que era, les contaron esta ystoria. 7
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca, Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue ; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire , Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 55
Llegados los enbaxadores de los canas, fueron bien reçibidos por Ynga Viracoche y les respondio que fuesen los prençipales y mas viejos de los canas a Ayavire , adonde se verian,y que como oviese estado algunos dias en el tenplo de Vilcanota se daria prieça a verse con ellos. Y dio a los mensajeros algunas joyas y ropa de lana fina y mando a su jente de guerra que no fuesen osados de entrar en las casas de los canas ni robar nada de lo que tuviesen ni hazelles daño ninguno porque el buen coraçon que tenian no se les turvase y tomasen otro pensamiento. Los canas, oyda la respuiesta, mandaron poner mucho mantenimiento por los caminos y abaxavan de los pueblos a servir al Ynga, que con mucha justiçia entendio en que no fuesen agraviados en cosa alguna: y eran proveydos de ganado y de ‘açua’, ques su vino. Y como ovo llegado al vano tenplo, hizieron sacrifiçios conforne a su jentilidad, matando muchos corderos para el sacrefiçio. De alli caninaron para Ayavire , donde los canas estavan con mucho proveymiento de bastimento. 125
Y asi, dizen los orejones que, estando las cosas de Ynga Yupangue en este estado, determino de salir del Cuzco con mucha jente de guerra a lo que llaman Collao y sus comarcas; y asi dexando su governador en la çibdad, salio della y anduvo hasta ser llegado al gran pueblo de Ayavire , adonde dizen que no queriendo venir los naturales del en conformidad, tuvo cautela como tomandolos descuydados, mato a todos sus vezinos, honbres y mujeres, haziendo lo mismo de los de Copacopa y la destruyçion de Ayavire fue tanta que todos los mas pereçieron, que no quedaron sino algunos que despues andavan asonbrados de ver tan gran maldad y como locos furiosos por las çementeras, llamando a los mayores suyos con grandes aullidos y palabras temerosas. Y como ya el Ynga oviese caydo en la ynvençion tan galana y provechosa de poner los mitimaes, como viese las lindas vegas y canpañas de Ayavire y el rio tan hermoso que por junto a el pasa, mando que viniese de las comarcas la jente que bastase con sus mugeres a poblarlo;... 150
...; y asi fue hecho y se hizieron para el grandes aposentos y tenplo del Sol y muchos depositos, y casa de fundiçion, de manera que, poblado de mitimaes, Ayavire quedo mas prençipal que antes; / y los yndios que an quedado de las guerras y crueldad de los españoles son todos mitimaes advenidizos y no naturales, por lo que se a escrito. 151
El Ynga salio de Ayavire , dizen que por el camino que llaman Omasuyo, el qual para su persona real fue hecho ancho y como lo vemos; y camino por los pueblos de Horuro, Asillo, Asangaro, en donde tuvo algunos requentros con los naturales; mas tales palabras les dixo que con ellas y con dones que les dio, los atraxo a su amistad y serviçio y dende en [a]delante usaron de la puliçia que usavan los demas que tenian amistad y aliança con los Yngas y hizieron sus pueblos conçertados en lo llano de las vegas. 151

Ayllo


Cita Número de página
Y entrando otros yndios con unos que se llaman 'ayllos', ques para prender por los pies, y otros con bastones y porras, comiençan de tomar y matar; y como ay tan gran cantidad de ganado detenido y entre ello tantos de los 'guanacos', que son algunos mayores que pequeños asnillos, largos de pescueços, como camellos, / procuran la salida, echando por las bocas de la roña que tienen, en los rostros de los honbres, y con hender por donde pueden con grandes saltos. 44
En otros lugares davan cada año tantas mantas como yndios en el avia casados y en otros tantas camisetas como heran cabeças. En otros se echava por ynpoçiçion que contribuyesen con tantas mil[l] cargas de lanças y otros con hondas y ayllos con todas las demas armas que ellos usan. 52
Y cada capitan la llevava su vandera y unos heran honderos y otros lançeros y otros peleavan con macanas y otros con ayllos y dardos y algunos con porras y hachas. 69
Pasado lo que se a escrito, quentan los orejones que como se hallase tan poderoso, el rey Ynga mando hazer llamamiento de jente porque queria començar otra guerra mas ynportante que las pasadas, y cunpliendo su mandado, acudieron muchos prençipales con gran numero de jente armada con las armas quellos usan, que son hondas, hachas, macanas, ayllos y dardos y lanças pocas. 142

Aymaraes


Cita Número de página
Y dizen mas los yndios que en este tienpo heran señores de la provinçia que llamavan Andaguaylas los quichuas y que de junto a un ]ago que avia por nonbre Choclococha salieron cantidad de jente con sus capitanes llamados Guaraca y Basco, los quales vinieron conquistando por donde venian, hasta que llegaron a la provinçia dicha; y como los moradores della supieron su venida, se pusieron a punto de guerra animandose los unos a los otros, diziendo que seria justo dar la muerte a los que avian venido contra ellos; y asi, saliendo por una parte que va a salir hazia los Aymaraes , los chancas con sus capitanes venian açercandose a ellos, de manera que se juntaron y tuvieron algunas platicas los unos con los otros y, sin quedar avenidos, se dio la vatalla entre ellos... 111

Bahayre


Cita Número de página
Algunas vezes yo por mis ojos çiertamente e oydo hablar a yndios con el demonio y en la provinçia de Cartajena, en un pueblo maritimo llamado Bahayre , oy responder al demonio en silvo tenorio y con tales tenores que yo no se como lo diga, mas de que un cristiano que estava en el mismo pueblo mas de media legua de donde yo estava oyo el mismo silvo... 122

Basco


Cita Número de página
Y dizen mas los yndios que en este tienpo heran señores de la provinçia que llamavan Andaguaylas los quichuas y que de junto a un ]ago que avia por nonbre Choclococha salieron cantidad de jente con sus capitanes llamados Guaraca y Basco, los quales vinieron conquistando por donde venian, hasta que llegaron a la provinçia dicha'. 111

Bilcanota


Cita Número de página
El terçero oraculo y guaca de los Yngas era el tenplo de Bilcanota, bien nonbrado en estos reynos y adonde, permitiendolo nuestro Dios y Señor, el Demonio tuvo grandes tienpos poder grande y hablava por boca de los falços çaçerdotes que para serviçio de los ydolos en e1 estavan. Y estava este tenplo de Bilcanota poco mas de veynte leguas del Cuzco, junto al pueblo de Chungara; y fue muy venerado y estimado y que se ofreçieron muchos dones y presentes, asi por los Yngas y señores como por los ricos honbres de las comarcas [de] donde venian a sacrificar; y tenia sus çaçerdotes y mamaconas y sementeras y casi cada año se hazia en este tenplo ofrenda de la capacocha, ques lo que luego dire. 84

Bombon


Cita Número de página
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon , Caxamalca, Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 56
Los naturales de Bonbon avian savido, segund estos quentan, el desvarate de Xauxa y como avian sido los guancas vençidos, y sospechando que los vençedores querrian pasar adelante, acordaron de se aperçibir porque no los tomasen descuidados;... 144
Los capitanes del Ynga, como ovieron asentado las cosas del valle de Xauxa, salieron y anduvieron hasta Bonbon y, como se metiesen en la laguna, no les pudieron ha[ze]r otro mal que comerles los mantenimientos. 144
Asentada la provinçia de[l] Collao y puesta en horden y hablandoles Io que avian de hazer los señores della, el Ynga dio la buelta al Cuzco enbiando primero sus mensajeros a lo de Condesuyo y a los Andes a que particularmente le avisasen lo que pasava, y si sus governadores hazian algunos agravios e si los naturales andavan en algunos alborotos. Y aconpañado de mucha jente y prençipal bolvio al Cuzco, donde fue reçibido con mucha onra y se hizieron grandes sacrefiçios en el tenplo del Sol y los que entendian en la labor del gran edefiçio de la casa fuerte que avia mandado edeficar Ynga Yupangue; y la Coya, su muger y ermana, llamada Mama Ollo, hizo por si grandes fiestas y vayles. Y como Topa Ynga tuviese boluntad de salir por el camino de Chinchasuyo a sujusgar las provinçias que estan mas adelante de Tarama y Bonbon mando hazer gran llamamiento de jente por todas las provincias. 160
Fue a Xauxa, adonde los guancas le hizieron solepne reçebimiento y enbio por todas partes mensajeros haziendo saber como el queria ganar el amistad de todos ellos sin les hazer enojo ni darles guerra; por tanto, que pues oyan que los Yngas del Cuzco no hazian tiranias ni demasias a los que tenian por confederados y vaçallos y que, en pago del trabaxo y omenaje que les davan, reçebian dellos mucho bien, que le enbiasen sus mensajeros para asentar la paz con el. En Bonbon supose con la gran potençia que el Ynga venia y como tuviesen entendido grandes cosas de su clemençia le fueron a hazer reverençia; y los yayos hizieron lo mismo y los de Tarama y otros muchos, a los quales reçibio bien dandoles a unos mugeres y a otros coca y a otros mantas y camisetas y poniendose del traje que tenia la provinçia donde el estava, que fue por donde ellos reçibian mas contento. 162
Esto hecho, salio de aquel lugar con su jente el rey y no paro hasta el valle de Xauxa, adonde avia alguna controverçia y division sobre los limites y canpos del valle entre los mismos que del hera señor. Como Guaynacapa lo entendio, despues de aver hecho sacrifiçios como en Bilcas, mando juntar los señores Alaya, Cuçichuca, Guacoropora y entre ellos con yquidad repartio los canpos de la manera que oy /dia lo tienen. A los yayos enbio enbaxado[re]s; lo mismo hizo a los yungas y a Bonbon enbio algunos dones a los señores naturales de aquella tierra, porque como tenian fuerça en la laguna en partes que dañavan, hablavan su[e]ltamente; y por rigor no quiso entrar con ellos hasta verla suya. Los señores de Xauxa le hizieron grandes serviçios: algunos dellos con capitanes y jente de guerra le fueron aconpañando. Y anduvo hasta Bonbon, donde paro poco porque quiso yr a Caxamalca, mas aparejado lugar para descançar y comarcano con provinçias grandes y mu[y] hartas; y por el camino sienpre le venian jentes con grandes enbaxadas y presentes. 187

Bracamoros


Cita Número de página
Y sin las partes dichas, tenian algunas destas guarniçiones en las fronteras de los Chachapoyas y Bracamoros , y en el Quito, y en Carangue, que es adelante del Quito, al Norte, junto a la provinçia que llaman de Popayan, y en otras partes donde seria menester, asi en Chile como en los llanos y sierras. 65
Por los Brancamoros entro e bolvio huyendo porque es mala tierra aquella de montaña; en los Paltas y en Guancavanbo, Caxas, Ayavaca y sus comarcas tuvo gran travajo en sojusgar aquellas naçiones porque son velicosas y robustas y tuvo guerra con ellos mas de çinco lunas; mas al fin ellos pidieron la paz y se le[s] dio con las condiçiones de los demas. Y la paz se asentava oy y mañana estava la provinçia llena de mitimaes y con governador, sin quitar el señorio a los naturales;... 163
Capitulo [LXV] como Guaynacapa entro por los Bracamoros y bolbio huyendo y lo que mas le çuçedio hasta que llego a Quito. 189
Publico es entre muchos naturales destas partes que Guaynacapa entro por la tierra que llamamos Bracamoros y que bolvio huyendo de la furia de los honbres que en ella moran, los quales se avian acaudillado y juntado para defender a quien los fuese a buscar; y sin los orejones del Cuzco, quenta esto el señor de Chincha y algunos prençipales del Collao y los de Xauxa. Y dizen todos que yendo Guaynacapa acavando de asentar aquellas tierras por donde su padre paso y que avia sojusgado, supo de como en los Bracamoros avia muchos honbres y mujeres y que tenian tierras fertiles y que bien adentro de la tierra avia una laguna y muchos rios lleno[s] de grandes poblaciones. 189

Cabuya


Cita Número de página
Mandose que viniesen de las provinçias que señalaron veynte mill honbres y que los pueblos les enbiasen bastimento neçesario y si alguno adoleçiese, entrando en su lugar otro, se bolbiese a su naturaleza, aunque estos yndios no rezidian sienpre en la obra sino tienpo limitado y viniendo otros salian ellos, por donde sentian poco el trabajo. Los cuatro mill destos quebrantavan las perder[i]as y sacavan las piedras, los seys mill las andavan trayendo con grandes maromas de cuero y de cabuya ; los otros estavan abriendo la zanja y haziendo los çimientos. 148

Caccha


Cita Número de página
Capitulo [V] ...de la opinion que algunos tienen en que atraveço un Apostol por esta tierra, y del tenplo que ay en Cacha y de lo que alli paso'. 8
...era de todos muy amado. Y desta manera, obrando con su palabra grandes cosas, llego a la provinçia de los Canas, en la qual, junto a un pueblo que a por nombre Cacha , y que en el tiene encomienda el capitan Bartolomé de Terrasas. 9
y como se fue, le pusieron por nonbre ‘Viracocha’, que quiere dezir ‘espuma de la mar’. E luego questo paso, se hizo un tenplo en este pueblo de Cacha , pasado un rio que va junto a el, al Poniente, adonde se puso un ydolo de piedra muy grande en un retrete algo angosto. 10
Y pregunte a los naturales de Cacha , siendo su caçique o señor un yndio de buena persona y razon llamado don Juan, ya cristiano, y que fue en persona conmigo a mostrarme esta antigualla, en renenbrança de qual Dios avian hecho aquel templo y me respondio que Tiçi-/viracocha. 10
...[en] el Collao y en las provinçias de los canches y canas le hizieron grandes reçebimientos con presentes ricos y le avian hecho, en lo que llaman Cacha , unos palaçios al modo de como ellos labran, bien vistosos. Los collas, como supieron que Topa Ynga venia contra ellos tan poderosos, buscaron fabores de sus vezinos y juntaronse los mas dellos con determinaçion de le aguardar en el canpo a le dar batalla. Quentan que tuvo de todo esto aviso Topa Ynga y como el era tan clemente, aunque conoçia la ventaja que tenia a los enemigos, les enbio de los canas, vezinos suyos, mensajeros que les avisasen como su deseo no era de con ellos tener enemistad ni castigallos conforme a lo mal que lo hizieron,... 157

Cache


Cita Número de página
E bolbiendo a la ystoria, dizen quel uno de los tres que ya emos dicho llamarse Ayar Cache hera tan baliente y tenía tan gran poder que con la honda que sacó, tirando golpes o lançando piedras, derribava los çerros y algunas vezes que tirava en alto ponía las piedras çerca de las nueves... 14
Ayar Cache , creyendo que no avía cautela en lo que sus hermanos le dezían, alegremente fue a hazer lo que dicho le avían: y no avía bien acabado de entrar en la cueba, quando los otros dos cargaron sobre él tantas de piedras que quedó sin más pareçer. 14
...y aún sin esto, podría ser lo que quenta de Ayar Cache e de los otros ser encantadores, que sería causa de por arte del demonio hazer lo que hazían. En fin, no podemos sacar dellos otra cosa questo. Pues luego que Ayar Cache quedó dentro en la queba, los otros dos hermanos suyos acordaron, con alguna jente que se les avía llegado, de hazer otra poblaçión, la qual pusieron por nombre Tanbo Quiro, que en nuestra lengua querrá dezir 'dientes de aposento' o 'de palacio'; / y ase de entender questas poblaçiones no heran grandes ni más que algunas fuerças pequeñas. Y en aquel lugar estuvieron algunos días, aviéndoles ya pesado con aver echado de sí a su hermano Ayar Eche que por otro nombre dizen tanbién llamarse Guanacaure. 15
Prosiguiendo en la relaçión que yo tomé en el Cuzco, dizen los orejones que, después de aver asentado en Tanbo Quiro los dos Yngas, sin se pasar muchos días, descuydados ya de más ver [a] Ayar Coche , lo vieron venir por el ayre con alas grandes de pluma pintadas. 16

Çaçi


Cita Número de página
Estos vestidos se a de poner el que fuere Ynga y a de aver ayunado el tienpo estableçido ques un mes y a este ayuno llaman ‘çaçi’, el qual se haze en un aposento del palaçio real sin ver lunbre ni tener ayuntamiento con muger;... 18
...quando se da al señor que lo a de ser del ynperio, se hazen mayores fiestas y se junta gran número de jente, y el que a de ser enperador a primero a tomar a su única hermana por muger, porque el estado real no çuseda en linaje baxo, y haze el ‘çaçi’ grande, ques el ayuno. 19

Caçiques


Cita Número de página
Y los reyes, para que en la guerra, siendo muchos no se enbarazasen y desordenasen tenian esta horden: que en la gran plaça de la çibdad del Cuzco estava la piedra de la guerra que era grande, de la forma y hechura de un pan de açucar, bien engastonada y llena de oro; salia el rey con sus consejeros y privados adonde mandava llamar los prençipales y caçiques de las provinçias, de los quales savia los que entre sus yndios eran mas valientes para senalar por mandones y capitanes. 69
Ynga Yupangue, sin perder su gravedad, les respondia mançamente quel no queria hazer agravio a naçion ninguna si no viniesen a le dar la obidiençia, pues el Sol lo queria y mandava. Y como oviese tornado a hazer llamamiento de jente, salio con toda ella a lo que llaman Condesuyo y sujeto a los yanaguaras y a los chunbibilcas y con algunas provinçias desta comarca de Condesuyo tuvo rezias vatallas; mas aunque le dieron mucha guerra, su esfuerço y saber fue tanto que con daño y muerte de muchos le dieron la obidiençia, tomandolo por señor çomo hazian los demas. Y dexando puesta en horden la tierra y hechos caçiques a los naturales y mandandoles que no hiziesen agravio ni daño a los suditos suyos, se bolvio al Cuzco poniendo primero governadores en las partes prençipales para que ynpusiesen a los naturales la horden que avian de tener, asi para su bivienda como para le servir y para hazer sus pueblos juntos y tener en todo gran conçierto sin que ninguno fuese agraviado, aunque fuese de los mas pobres. Pasado esto, quentan mas que reposo pocos dias en el Cuzco porque quiso yr en persona a los Andes, adonde avia enbiado sus adalides y escuchas para que mirasen la tierra y le avisasen del arte que estavan los moradores della;... 153

Calca


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E como la fiesta del regozijo oviese pasado, determino de salir a conquistar algunos pueblos de la redonda del Cuzco que no avian querido el amistad de los Yngas pasados, confiados en la fuerça de sus pucaraes; y con la jente que quiso juntar, salio del Cuzco en sus ricas andas con guarda de los mas prençipales y endereço su camino a lo que llamavan Calca , donde avian sido reçibidos sus mensajeros con mucha sovervia; mas, como supieron [que] los del Cuzco ya estavan çerca dellos, se juntaron armandose de sus armas, se ponian por los altos de los collados en sus fuerças y albarradas, de donde desgalgavan grandes piedras encaminadas a los reales del Ynga para que matasen [a] los que alcançasen. El qual, como viese que hazian algun daño, mando a sus capitanes que subiesen a lo alto con la jente convenible y desbaratasen a los enemigos, poniendolo por obra, subieron por la sierra y a pesar de los contrarios pudieron ganarles una de aquellas fuerças. Como los de Calca vieron los del Cuzco en sus fuerzas, saliero[n] a una gran plaça adonde pelearon con ellos reziamente: y duro la batalla desde por la mañana hasta mediodia y murieron muchos de entranbas partes y fueron mas los presos. La vitoria quedo por los del Cuzco. 113
Los yndios que avian escapado de la vatalla con otros naturales de Calca y de sus comarcas, mirando que, pues que tan mal les avia quadrado el pensamiento, que el final remedio que les quedava era teniar la fe del vençedor y pedille paz con obligarse a servidunbre moderada, como otros muchos hazian;... 113

Camayos


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...eran bien tratadas por el y estimadas de los yndios naturales; y aposentado el rey a su palaçio o por dondequiera que yba, eran miradas y guardadas todas por los porteros y ‘camayos’ ques nonbre de guardianes;... 26
Lo que tributava cada termino destas cabeçeras y contribuyan los naturales, asi oro como plata y lana y ropa y armas con todo lo demas quellos davan, lo entregavan por cuenta a los ‘camayos’ que tenian los quipos, los quales hazian en todo lo que por este les era mandado en lo tocante al despender estas cosas con la gente de guerra o repartillo con quien el señor mandava o de llevallo al Cuzco; pero quando de la çibdad del Cuzco venian a tomar la quenta o que la fuesen a dar al Cuzco, los mismos contadores con los quipos la davan o venian a la dar adonde no podia aver fraude, sino todo avia de estar caval. 57
En este lugar entrara bien, para que se entienda, lo de la capacocha, pues todo / era tocante al serviçio de los tenplos ya dichos y de otros; y por notiçia que se tiene de yndios viejos que son bivos y bieron lo que sobre esto pasava, escrivire lo que dello tengo entendido ques verdad. Y asi dizen que se tenia por costunbre en el Cuzco por los reyes que cada año hazian venir [a] aquella çibdad a todas las estatuas y bultos de los ydolos que estavan en las guacas, que eran los tenplos donde ellos adoravan; las quales eran traydas con mucha veneraçion por los çaçerdotes y ‘camayos’ dellas, ques nonbre de guardianes; y como entrasen en la çibdad, heran reçib[id]as con grandes fiestas y proçeçiones y aposentadas en los lugares que para aquello estavan señalados y estableçidos; y aviendo venido de las comarcas de la çibdad y aun de la mayor parte de las provinçias numero grande de jente, asi honbres como mugeres, el que reynava aconpañado de todos los Yngas y orejones, cortesanos y prençipales de la çibdad, entendian en hazer grandes fiestas y borracheras y taquis, poniendo en la plaça del Cuzco la gran maroma de oro que la çercava toda y tantas riquezas y pedreria quanto se puede pensar por lo que se a escrito de los tesoros questos reyes poseyeron. 87

Canas


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Y lo que quiero contar es que afirman por muy cierto que despues se levanto en Hatuncollao aquel capitan o tirano poderoso, en la provincia de los Canas , questa entre medias de los Canchez e Collao, çerca del pueblo llamado Chungara, se mostraron unas mugeres como si fueran honbres esforçados. 7
...era de todos muy amado. Y desta manera, obrando con su palabra grandes cosas, llego a la provinçia de los Canas , en la qual, junto a un pueblo que a por nombre Cacha, y que en el tiene encomienda el capitan Bartolome de Terrasas. 9
...pues esta claro que si el Enperador tiene un canpo en Ytalia y ay españoles y tudescos, borgo[ño]nes, flamencos, ytalianos, que cada naçion hablara en su lengua; -y por esto se usava en todo este reyno, lo primero, lo de las señales en las cabeças diferentes unas de otras, porque si eran yungas andavan arreboçados como jitanos, y si eran collas, tenian unos bonetes como hechura de morteros, hechos de lana, y si canas , tenian otros bonetones mayores y muy anchos; los cañares trayan unas coronas de palo delgado como aro de çedaço; los guancas unos ramales que les cayan por debaxo de la barba y los cavellos entrenchados; los chancas unas vendas anchas coloradas o negras por ensima de la frente; por manera que asi estos como todos los demas eran conoçidos por estas que tenian por ensinia, que era tan buena y clara que aunque oviera juntos quinientos mill honbres claramente se conoçieran los unos a los otros. 68
...y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas y se dieron entre el y ellos grandes vatallas, de las quales el Cari salio vençedor; mas, que no pretendia otro onor ni señorio que robar y destruyr los pueblos y, cargado con el despojo, sin querer traer cativos, dio la buelta a Chuquito, adonde avia hecho su asiento y por su mandado se avian poblado los pueblos de Hilave, Xula, Çepita, Pomata y otros; y con la jente que pudo juntar, despues de aver hecho grandes sacrefiçios a sus dioses o demonios, determino de salir a la provinçia de los canas , los quales, como lo supieron, apellidandose unos /[a otros] salieron a encontrarse con e1 y se dieron vatalla, en la qual fueron los canas vençidos, con muertes de muchos dellos. 121
Avida esta vitoria por Cari, determino de pasar adelante; y haziendolo asi llego hasta Lurocache, adonde dizen que se dio otra vatalla entre los mismos canas y el, mas tuvieron una misma fortuna que en la pasada. 122
Capitulo [XLII] de como Viracoche Ynga paso por las provinçias de los canchez y canas y anduvo hasta que entro en la comarca de los collas y lo que sucedio entre Cari y Çapana. 124
Los canas avianse juntado numero grande dellos en el pueblo que llaman Luracache; y como entendieron el daño que avian reçibido los canches y como el Ynga no hazia injuria a los que se davan por sus amigos ni consentian hazerles agravio, determinaron de tomar amistad con el. A esto, el rey Ynga venia caminando açercandose a Lurucache y entendio la boluntad que los canas tenian, de que mostro holgarse mucho; y como estuviese en aquella comarca el tenplo de Ancocagua, enbio grandes presentes a los ydolos y çaçerdotes.Llegados los enbaxadores de los canas, fueron bien reçibidos por Ynga Viracoche y les respondio que fuesen los prençipales y mas viejos de los canas a Ayavire, adonde se verian,y que como oviese estado algunos dias en el tenplo de Vilcanota se daria prieça a verse con ellos. Y dio a los mensajeros algunas joyas y ropa de lana fina y mando a su jente de guerra que no fuesen osados de entrar en las casas de los canas ni robar nada de lo que tuviesen ni hazelles daño ninguno porque el buen coraçon que tenian no se les turvase y tomasen otro pensamiento.Los canas, oyda la respuiesta, mandaron poner mucho mantenimiento por los caminos y abaxavan de los pueblos a servir al Ynga, que con mucha justiçia entendio en que no fuesen agraviados en cosa alguna: y eran proveydos de ganado y de ‘açua’, ques su vino. Y como ovo llegado al vano tenplo, hizieron sacrifiçios conforne a su jentilidad, matando muchos corderos para el sacrefiçio. De alli caninaron para Ayavire, donde los canas estavan con mucho proveymiento de bastimento. 125
...y el Ynga les bablo amorosamente y con ellos asento su conçierto de paz como solia con los demas. Y los canas , teniendo por provechoso para ellos el ser governados por tan santas y justas leyes, no rehusaron el pagar tributos ni el yr al Cuzco con reconocimiento. 126
No mostro en publico sentimiento Ynga Yupangue en saber la nueva del alçamiento del Collao, antes, con animo grande, mando hazer llamamiento de jente para en persona yr a los castigar, enbiando sus mensajeros a los canas y canches para que estuviesen firmes en su amistad, sin los ensoberbeçer la mudança del Collao; y queriendo ponerse a punto para salir del Cuzco, como ya fuese muy biejo y estuviese cansado de las guerras que avia hecho y caminos que avia andado, sintiose tan pesado y quebrantado que, no tiniendose por bastante para ello ni tanpoco para entender en la governaçion de tan gran reyno, mandando llamar al gran çaçerdote y a los orejones y mas prençipales de la çibdad, les dixo que ya el estava tan viejo que era mas para estarse junto a la lunbre que no para seguir los reales y que, pues asi lo conoçian y entendian que dezia en todo verdad, que tomasen por Ynga a Topa Ynga Yupangue, su hijo, mançebo tan esforçado como ellos avian visto en las guerras que avia hecho y que el le entregaria la bolra para que por todos fuese ovedeçido por señor y estimado por tal; y que el se daria maña como los del Collao fuesen castigados por su alçamiento y muerte que avian hecho a los orejones y delegados que entre ellos quedaron. 156
...[en] el Collao y en las provinçias de los canches y canas le hizieron grandes reçebimientos con presentes ricos y le avian hecho, en lo que llaman Cacha, unos palaçios al modo de como ellos labran, bien vistosos. Los collas, como supieron que Topa Ynga venia contra ellos tan poderosos, buscaron fabores de sus vezinos y juntaronse los mas dellos con determinaçion de le aguardar en el canpo a le dar batalla. Quentan que tuvo de todo esto aviso Topa Ynga y como el era tan clemente, aunque conoçia la ventaja que tenia a los enemigos, les enbio de los canas , vezinos suyos, mensajeros que les avisasen como su deseo no era de con ellos tener enemistad ni castigallos conforme a lo mal que lo hizieron,... 157
Y hecho un conbite general y muy esplendido, salio del Cuzco Topa Ynga, dexando en la çibdad su lugarteniente y su hijo mayor Guaynacapa; y con gran repuesto y magestad camino por lo de Collasuyo, visitando sus guarniçiones y tanbos reales y holgose por los pueblos de los Canas y Canchez. 176
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato el capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas , Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. 211

Canches


Cita Número de página
Y lo que quiero contar es que afirman por muy cierto que despues se levanto en Hatuncollao aquel capitan o tirano poderoso, en la provincia de los Canas, questa entre medias de los Canchez e Collao, çerca del pueblo llamado Chungara, se mostraron unas mugeres como si fueran honbres esforçados. 7
Capitulo [XLII] de como Viracoche Ynga paso por las provinçias de los canchez y canas y anduvo hasta que entro en la comarca de los collas y lo que sucedio entre Cari y Çapana. 124
Determinado por el Ynga de yr al Collao, salio de la çibdad del Cuzco con mucha jente de guerra y paso por Mohina y por los pueblos de Urcos y Quiquixana. Como los canches supieron de la venida del Ynga, acordaron de se juntar y salir con sus armas a le defender la pasada por su tierra; y por el entendido, les enbio mensajeros que les dixesen que no tuviesen tal proposito porque el no queria hazelles enojo, antes deseava de los tener por amigos y que si para el se venian los prençipales y capitanes, que les daria a vever con su propio vaso. Los canches les respondieron a los mensajeros que no estavan por pasar por lo que dezia sino por defender su tierra de quien en ella entrase. Bueltos con la respuesta, encontraron con Viracoche Ynga en Cangalla, e lleno de yra por lo poco [en] que los canches tuvieron su enbaxada, camino con mas prieça que hasta alli. Y llegado a un pueblo que a por nonbre Conbapata, junto a un rio que por el pasa, hallo a los canches puestos en horden de guerra y alli se dio entre unos y otros la batalla, donde de anbas partes murieron muchos y fueron los canches vençidos y huyeron los que pudieron y los vençedores tras ellos, prendiendo y matando. 124
Y como esto oviese pasado, los canches de toda la provinçia enbiaron mensajeros al Ynga para que los perdonase y en su serviçio reçibiese. / Y como el otra cosa no desease, lo otorgo con las condiçiones que solia, que era[n] que reçibiesen por soberanos señores a los del Cuzco y se rig[i]esen por sus leyes y costunbres, tributando con lo que en sus pueblos oviesen conforme como lo hazian los demas. 124
Y aviendo estado algunos dias entendiendo en estas cosas y en hazer entender a los canchez que los pueblos [es]tuviesen juntos y conçertados y que entre ellos no se diesen guerra ni tuviesen pasión, paso adelante. Los canas avianse juntado numero grande dellos en el pueblo que llaman Luracache ;y como entendieron el daño que avian reçibido los canches y como el Ynga no hazia injuria a los que se davan por sus amigos ni consentian hazerles agravio, determinaron de tomar amistad con el. A esto, el rey Ynga venia caminando açercandose a Lurucache y entendio la boluntad que los canas tenian, de que mostro holgarse mucho; y como estuviese en aquella comarca el tenplo de Ancocagua, enbio grandes presentes a los ydolos y çaçerdotes... 125
... Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao, adonde ya se savia todo lo que por el avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando; y porque no se hiziese mas poderoso acordo de salir a le buscar y dar batalla antes quel Ynga se juntase con el;... 126
No mostro en publico sentimiento Ynga Yupangue en saber la nueva del alçamiento del Collao, antes, con animo grande, mando hazer llamamiento de jente para en persona yr a los castigar, enbiando sus mensajeros a los canas y canches para que estuviesen firmes en su amistad, sin los ensoberbeçer la mudança del Collao; y queriendo ponerse a punto para salir del Cuzco, como ya fuese muy biejo y estuviese cansado de las guerras que avia hecho y caminos que avia andado, sintiose tan pesado y quebrantado que, no tiniendose por bastante para ello ni tanpoco para entender en la governaçion de tan gran reyno, mandando llamar al gran çaçerdote y a los orejones y mas prençipales de la çibdad, les dixo que ya el estava tan viejo que era mas para estarse junto a la lunbre que no para seguir los reales y que, pues asi lo conoçian y entendian que dezia en todo verdad, que tomasen por Ynga a Topa Ynga Yupangue, su hijo, mançebo tan esforçado como ellos avian visto en las guerras que avia hecho y que el le entregaria la bolra para que por todos fuese ovedeçido por señor y estimado por tal; y que el se daria maña como los del Collao fuesen castigados por su alçamiento y muerte que avian hecho a los orejones y delegados que entre ellos quedaron. 156
... [en] el Collao y en las provinçias de los canches y canas le hizieron grandes reçebimientos con presentes ricos y le avian hecho, en lo que llaman Cacha, unos palaçios al modo de como ellos labran, bien vistosos. Los collas, como supieron que Topa Ynga venia contra ellos tan poderosos, buscaron fabores de sus vezinos y juntaronse los mas dellos con determinaçion de le aguardar en el canpo a le dar batalla. Quentan que tuvo de todo esto aviso Topa Ynga y como el era tan clemente, aunque conoçia la ventaja que tenia a los enemigos, les enbio de los canas, vezinos suyos, mensajeros que les avisasen como su deseo no era de con ellos tener enemistad ni castigallos conforme a lo mal que lo hizieron,... 157
Y hecho un conbite general y muy esplendido, salio del Cuzco Topa Ynga, dexando en la çibdad su lugarteniente y su hijo mayor Guaynacapa; y con gran repuesto y magestad camino por lo de Collasuyo, visitando sus guarniçiones y tanbos reales y holgose por los pueblos de los Canas y Canchez . 176
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato el capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches , Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. 211

Cangalla


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Determinado por el Ynga de yr al Collao, salio de la çibdad del Cuzco con mucha jente de guerra y paso por Mohina y por los pueblos de Urcos y Quiquixana. Como los canches supieron de la venida del Ynga, acordaron de se juntar y salir con sus armas a le defender la pasada por su tierra; y por el entendido, les enbio mensajeros que les dixesen que no tuviesen tal proposito porque el no queria hazelles enojo, antes deseava de los tener por amigos y que si para e1 se venian los prençipales y capitanes, que les daria a vever con su propio vaso. Los canches les respondieron a los mensajeros que no estavan por pasar por lo que dezia sino por defender su tierra de quien en ella entrase. Bueltos con la respuesta, encontraron con Viracoche Ynga en Cangalla , e lleno de yra por lo poco [en] que los canches tuvieron su enbaxada, camino con mas prieça que hasta alli. Y llegado a un pueblo que a por nonbre Conbapata, junto a un rio que por e1 pasa, hallo a los canches puestos en horden de guerra y alli se dio entre unos y otros la batalla, donde de anbas partes murieron muchos y fueron los canches vençidos y huyeron los que pudieron y los vençedores tras ellos, prendiendo y matando. 124

Cañares


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Y ase de entender que la çibdad del Cuzco tanbien estava llena de jentes estranjeras, todo de yndustria, porque habiendo muchos linajes de honbres, no se conformasen para levantamiento ni otra cosa que / fuese de serviçio del rey; y [d]esto[s] oy dia estan en el Cuzco, chachapoyas y cañares y de otras partes, de los que an quedado de los que alli se pusieron. 67
...pues esta claro que si el Enperador tiene un canpo en Ytalia y ay españoles y tudescos, borgo[ño]nes, flamencos, ytalianos, que cada naçion hablara en su lengua; -y por esto se usava en todo este reyno, lo primero, lo de las señales en las cabeças diferentes unas de otras, porque si eran yungas andavan arreboçados como jitanos, y si eran collas, tenian unos bonetes como hechura de morteros, hechos de lana, y si canas, tenian otros bonetones mayores y muy anchos; los cañares trayan unas coronas de palo delgado como aro de çedaço; los guancas unos ramales que les cayan por debaxo de la barba y los cavellos entrenchados; los chancas unas vendas anchas coloradas o negras por ensima de la frente; por manera que asi estos como todos los demas eran conoçidos por estas que tenian por ensinia, que era tan buena y clara que aunque oviera juntos quinientos mill honbres claramente se conoçieran los unos a los otros. 68
Destas tierras anduvo Topa Ynga Yupangue hasta ser llegado a los Cañares, con quien tanbien tuvo sus porfias y pendençias, y siendo dellos lo que de los otros, quedaron por sus vaçallos y mando que fuesen ellos mismos al Cuzco a estar en la misma çibdad mas de quinze mill honbres con sus mujeres y el señor prençipal dellos para los tener por rehenes; y fue hecho como lo mando. Algunos quieren dezir questa pasada de los Cañares al Cuzco fue en tiempo de Guaynacapa. / Y en lo de Tomebanba mando hazer edefiçios y muy lastresos: en la Primera Parte trate como estavan estos aposentos y lo mucho que fueron. 163
Puesta en orden la tierra de los cañares, fue por Tiçicanbe y Cayanbe, los puraures y otras muchas partes, adonde quentan del tantas cosas que hizo ques de no creer, y el saber que tuvo para hazerse monarca de tan grandes reynos. 163
En todas partes adoravan al Sol [y] tomavan las costunbres de los Yngas tanto que pareçia que avian naçido todos en el Cuzco; y querianle y amavanle tanto, que le llamavan ‘padre de todos, buen señor, justo y justiçiero’. En la provinçia de los Cañares afirman que naçio Guaynacapa, su hijo, y que se hizieron grandes fiestas. Todos los naturales de las provinçias que avia señoreado el gran Topa Ynga con su buena yndustria que les dio ordenaron sus pueblos en partes dispuestas y hazian en los caminos reales aposentos. Entendian en aprender la lengua jeneral del Cuzco y en saber las leyes que avian de guardar; los edefiçios hazianlos maestros que venian del Cuzco y enponian a los otros en ello. Y asi se hazian las demas cosas que por el rey heran mandadas. 164
Desde estas tierras donde ya avia reformadose, afirman tanbien que enbio capitanes con jente, la que basto, aque viesen la costa de la mar lo que avia a la parte del Norte y que procurasen de atraer a su serviçio los naturales de Guayaquil e Puerto Viejo; y questos anduvieron por aquellas comarcas en las quales tuvieron guerras y algunas vatallas, y en unos cavos quedavan vençedores, en otras no del todo; y asi anduvieron hasta Col[l]ique, donde toparon con jentes que andavan desnudas y que comian carne umana y tenian las costunbres que oy tienen y usan los comarcanos al rio de San Juan, de donde dieron la buelta sin querer pasar adelante a dar aviso a su rey que con toda su jente avia allegado a los Cañares, adonde se holgo en estremo porque dizen naçer alli, y que hallo hechos grandes aposentos y tanbos y mucho proveymiento y enbio enbaxadas a que le viniesen a ver de las comarcas; y de muchos lugares le vinieron enbaxadores con presentes. 190
Y luego que fue muerto Guaynacapa, fueron tan grandes los lloros que ponian los alaridos que davan en las nuves y hazian caer atordidas las aves de lo muy alto hasta el suelo. Y por todas partes se dibulgo la nueva y no avia lugar ninguno donde no se hiziese sentimiento notable. En Quito lo lloraron a lo que dizen dies dias arreo; y de alli le llevaron a los cañares, adonde lo lloraron una luna entera; y fueron aconpañando el cuerpo muchos señores prençipales hasta el Cuzco, saliendo por los caminos los honbres y mujeres llorando y dando aullidos. En el Cuzco se hizieron mas lloros y fueron hechos sacrifiçios en los tenplos y adereçaron de le enterrar conforme a su costunbre, creyendo que su anima estava en el çielo. Mataron para meter con el en su sepoltura y en otras mas de quatro mill animas, entre mugeres y pajes y otros criados, tesoros y pedreria y fina ropa. De creer es que seria suma grande la que pornian con el; no dizen en donde ni como esta enterrado, mas de que concuerdan que su sepo1tura se hizo en el Cuzco. Algunos yndios me dixeron a mi que lo enterraron en el rio de Angasmayo, sacandolo de su natural para hazer la sepoltura, mas no lo creo -y lo que dizen de que se enterro en el Cuzco, si. 201
Quentan algunos que algunos de los hijos de Guaynacapa, hermanos de Guascara y de Atabalipa, con otros orejones se fueron huyendo al Cuzco y dieron dello aviso a Guascar; y asi el como los orejones ançianos del Cuzco sintieron lo que avia hecho Atabalipa, reprovandolo por caso feo y que avia ydo contra sus dioses y contra el mandamiento y ordenança de los reyes pasados. Dezian que no avian de sufrir ni consentir quel bastardo tuviese nonbre de Ynga, antes le avian de castigar por lo por el ynventado, con el fabor que tuvo de los capitanes y jente del exerçito de su padre. Y asi Guascar mando que se aper[çi]biesen en todas partes y se hiziesen armas y los depositos se proveyesen con las cosas neçesarias porque el avia de hazer guerra a los traydores sy juntos todos no le reconoçian por señor. Y a los cañares enbio enbaxadores, esforçandolos en su amistad y al mismo Atabalipa dizen que enbio un orejon a que le amonestase que no yntentase de llevar adelante su opinion, pues hera tan mala y a que hablase a Ylla Topa, su tio, para que le aconsejase se viniese para el. Y hecho estas cosas, nonbro por su capitan general a uno de los prençipales del Cuzco llamado Atoco. 205
Y asi unos dizen que, Atabalipa, como ovo determinadose a no solamente no querer dar la obediençia a su hermano que ya hera rey, mas aun pretendio aver el señorio para si por las formas que pudiese, tenyendo -como ya tenia- de su parte a los capitanes y soldados de su padre, vino a los Cañares adonde hablo con los señores naturales y con los mitimaes coloreando, con razones que ynvento, [que] su deseo no hera de hazer daño a su hermano por querer solamente el provecho para si, sino para tenellos a todos por amigos y hermanos y hazer otro Cuzco en el Quito, donde todos se holgasen; y pues el tenia tan buen coraçon, que para sanearse quellos le tenian para con el, diesen lugar que en Tomebanba fuesen para el hechos aposentos y tanbos, para que como Ynga y señor pudiese holgar con sus mugeres en ellos, como hizo su padre y su agüelo;... 207
..y que dixo otras palabras sobre esta materia que no fueron oydas tan alegremente como el penso, porquel mensajero de Guascar era llegado / y avia hablado a los cañares y mitimaes como Guascar les pedia la fe de amigos, sin que quisiesen negar su fortuna y que para ello ynplorava el fabor del Sol y de sus dioses que no consintiesen que los cañares fuesen consentidores de tan mala hazaña como su hermano yntentava; y que lloraron con deseo de ver a Guascar, alçando todos sus manos, que le guardarian lealtad prometieron. Y teniendo esta voluntad Atabalipa no pudo con ellos acavar nada, antes afirman que los cañares con el capitan [y] mitimaes lo prendieron con yntento de lo presentar a Guascar; mas, poniendolo en un aposento del tanbo, se solto y fue a Quito, donde hizo entender averse buelto culebra por boluntad de su dios para salir de poder de sus enemigos; por tanto, que todos se aparejasen para començar la guerra publica y al descubierto porque asi convenia. Otros yndios afirman por muy çierto que el capitan Atoco con su jente allego a los Cañares, adonde estava Atabalipa, y quel fue el que lo prendio y se solto como esta dicho. Creo yo para mi, aunque podr[i]a ser otra cosa, que Atoco se hallo en la prision de Atabalipa y, muy sentido porque asi se avia descabullido, sacando la mas jente que pudo de los cañares, se partio para Quito, enbiando por todas partes a esforçar los governadores y mitimaes en el amistad de Guascar. 208
Como las postas que estavan en los caminos reales fuesen tantas, no pasava cosa en parte del reyno que fuese oculta, antes era publica por todo lugar. Y como se entendio Atabalipa averse escapado por tal ventura y estar / en Quito allegando la jente, luego se conoçio que la guerra seria çierta y asi uvo division y parçialidades y novedades grandes y pensamientos endereçados a mil[l] fines. Guascar, en lo de arriba, no tuvo quien no le obedeçiese y desease que saliese del negoçio con honra y autoridad. Atabalipa tuvo de su parte los capitanes y jente del exercito y muchos señores naturales y mitimaes de las provinçias y tierras de aquella comarca; y quentan que luego en Quito con çeleridad mando salir la jente, jurando como ellos juran que en los cañares avian de hazer castigo grande por el afrenta que alli reçibio. Y como supiese venir Atoco con su jente, que pasaria, a lo que dizen, de quarenta guarangas, ques millares de honbres, se dio prieça a se encontrar con el. 209
Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante, Urco Guaranga, Ynga Roca. Estos salieron del Cuzco con la jente que se pudo juntar, yendo con ellos muchos señores de los naturales y de los mitimaes y por donde quiera que pasa va Guancaunque sacava la jente que queria con lo demas que era neçesario para la guerra. Y camino a mas andar en busca de Atabalipa, que como oviese muerto y vençido [a] Atoco, como de suso es dicho, siguio su camino endereçado a Tomebanba, yendo con el sus capitanes y muchos prençipales que avian venido a ganalle la la boluntad, viendo que yva vençedor. Los cañares estavan temerosos de Atabalipa porque avian tenido en poco lo que les mando y avian sido en la prision suya; reçelavanse no quisiese hazelles algun daño, porque conoçian que era vengativo y muy sanguinario;... 212
Mas poca ynpreçion hizieron en el cruel de Atabalipa, porque dizen que mando a sus capitanes y jentes que matasen a todos aquellos que avian venido; lo qual fue hecho no perdonando si no hera algunos niños y a las mugeres sagradas del tenplo que por honra del Sol, su dios, guardaron sin derramar sangre dellas ninguna. Y pasado esto, mando matar algunos particulares en la provinçia y puso en ella capitan y mayordomo de su mano; y juntos los ricos honbres de las comarcas, tomo la bolra y llamose Ynga en Tomebanba, aunque no tenia fuerça -como se a dicho- por no ser en el Cuzco; mas el tenia su derecho en las armas, lo qual tenia por buena ley. Tanbien digo que e oydo [a] algunos yndios honrados que Atabalipa tomo la borla en Tomevanba antes que le prendiesen ni Atoco saliese del Cuzco y que Guascara lo supo y proveyo luego. / Pareçeme que lo que se a escrito lleva mas camino. Guancauque davase mucha prieça [a] andar y quisiera llegar a los Cañares antes que Atabalipa pudiera aver hecho el daño que hizo. 212

Çaño


Cita Número de página
Este Ynga ovo en su hermana e muger muchos hijos: al mayor nonbraron Quelloque Yupangue. Y visto por los comarcanos al Cuzco la buena horden que tenian los nuevos pobladores que en el estavan y como atrayan a su amistad las jentes, mas por amor e benebolençia que no por armas ni rigor, algunos capitanes y prençipales vinieron a con ellos tener sus platicas, holgandose de ver el tenplo de Curicancha la buena orden con que se regan, que fue causa que afirmaron con ellos amistades de muchas partes. Y dizen mas que, como oviese venido al Cuzco entre estos que digo, un capitan natural del pueblo que llaman Çaño no muy lexos de la çibdad, que rogo a Çinche Roca, con gran vehemençia que en ello puso, / que tuviese por bien que una hija quel tenia muy apuesta y hermosa, la quisiese reçibir para darla [por] muger a su hijo. 95
Y rogo, a lo que quentan, a su suegro quisiese con todos sus aliados y confederados pasarse a vevir a su çibdad, adonde le seria guardado su onor y en ella ternia la parte que quisiese. Y el señor o capitan de Çaño haziendolo asi, se le dio y señalo para su bivienda la parte mas oçidental de la çibdad, la qual, por estar en laderas y collados, se llamo Anancuzco; y en lo llano y mas baxo quedo el rey con su casa y vezindad;... 97

Capa


Cita Número de página
Capac , que asi avia por nonbre, codiçioso del señorio, juntados sus aliados, en un dia questavan en el tenplo del Sol todos los mas de los orejones y entre ellos Ynga Roque, el governador del Ynga Viracocha, tomando las armas, publicando livertad del pueblo y que Viracoche Ynga no pudo aver el señorio, arremetieron para [el] lugarteniente e le mataron asi a el como a otros muchos, la sangre de los quales regava los altares donde estavan las aras e santuarios y la figura del Sol. Las mamaconas con los çaçerdotes salieron con gran ruydo, maldiziendo a los matadores, diziendo que tan gran pecado gran castigo mereqfa. De la çibdad acudio gran golpe de jente a ver lo que hera; y entendido, unos aprovando lo hecho, se juntaron con Capac ; otros pesandole, se pusieron en armas sin querer pasar por ello:... 118
Pues bolviendo a Capac el tirano, como ovo tomado la çibdad en si quiso salir en publico con la borla para por todos ser tenido por rey; mas como el primer ynpetu fue pasado y aquel furor con que los honbres, saliendo de su entero juyzio acometen grandes maldades, los mesmos que le ynçitaron a que se levantase, riendose de que quisiese la dinidad real, le ynjuriaron de palabra y le desanpararon, saliendo a encontrarse con el verdadero señor, a quien pidieron perdon por lo que avian cometido. A Capac no le faltava anino para llevar el negoçio adelante; mas, viendo la poca parte que era muy turvado por la mudança tan supita, maldezia a los que le avian engañado y a si propio por fiarse dellos; y por no ver con sus ojos al rey Ynga, castigo el mismo su hierro tomando ponçoña, [de] quel quentan que murio. Sus mugeres e hijos con otros parientes le ymitaron en la muerte. 119
La nueva de todo esto yva a los reales del Ynga, el qual como llegase a la çibdad y entrase en ella, fue derecho al tenplo del Sol a hazer sacrifiçios. Los cuerpos de Capac y de los otros que se avian muerto mando que fuesen echados en los canpos para ser manjar de las aves; y buscados los participantes en la trayçion, fueron condenados a muerte. Entendido por los confederados y amigos de Viracoche Ynga lo çusedido, le enbiaron muchas enbaxadas con grandes presentes y ofreçimientos, congratulandose con el; y a estas enbaxadas respondio alegremente. 119
...y que como esto oviese dicho, asi el como el otro hermano se convertieron en dos figuras de piedras, que demostravan tener talles de honbres: lo qual visto por Ayar Mango, tomando sus mugeres, bino adonde agora es el Cuzco a fundar la çibdad, nonbrandose y llamandose dende adelante Mango Capa, que quiere dezir 'rey y señor rico'. 20
Capitulo [VIII] 'como despues de que Mango Capa vio que sus hermanos se avian convertido en piedras vino a un balle donde hallo algunas jentes y por el fue fundada y edificada la antigua y muy riquisima çibdad del Cuzco, cabeça prençipal que fue de todo el ymperio de los Yngas’. 21
Pues como Mango Capa oviese visto lo que sus hermanos avia çusedido e llegase al valle donde agora es la çibdad del Cuzco, alçando los ojos al çielo, dizen los orejones que pedia con grande umildad al Sol que le faboreçiese e ayudase en la nueva poblaçion que hazer queria e que, buelto los ojos hazia el çerro de Guanacaure, pedia lo mismo a su hermano... 21
...teniendo por çierto que la nueva poblaçion avia de floreçer y el ser tenido por el fundador della y padre de todos los Yngas que en ella avian de reynar. Y asi, en nonbre de su Tiçiviracocha y del Sol y de los otros sus dioses, hizo la fundaçion de la nueva çibdad, el origen y prençipio de la qual fue una pequeña casa de piedra cubierta de paja que Mango Capa con sus mugeres hizo, la qual pusieron por nombre ‘Curicancha’, que quiere dezir ‘çercado de oro’:...'. 21
Y tienese por çierto que en los tienpos questo por Mango Capa se hazia, avia en la comarca del Cuzco yndios en cantidad, mas como el no les hiziese mal ni ninguna molestia, no le ynpedian la estada en su tierra, antes se holgavan con el; y asi Mango Capa entendia en hazer la casa ya dicha… 21-22
En este tiempo en Hatuncollao se avian hecho poderosos los deçendientes de Çapana y con tirania querian ocupar toda aquella comarca. Pues como el fundador del Cuzco, Mango Capa, ovo casado a sus hijos y allegado a su serviçio algunas jentes con amor y buenas palabras, con las quales engrandecio la casa de Curicanche, despues de aver bivido muchos años, mur[i]o estando ya muy biejo...'. 22
Aunque pudiera escrevir lo que paso en el reynado de Sinche Roca Ynga, hijo que fue de Mango Capa, fundador del Cuzco, en este lugar, lo dexe pareçiendome que en lo de adelante avria confusion para saber por entero la manera que se tuvo en la governaçion destos señores,... 23
Pues con la mas brevedad que pude escrevi lo que entendi [de] la governaçion y costunbres de los Yngas, quiero bolver con mi escritura a contar los que ovo desde Mango Capa hasta Guascar, como atras prometi. Y asi, deste como de otros no dan mucha notiçia los orejones, porque, a la verdad, hizieron pocas cosas; porque los ynventores de lo escrito y los mas valerosos de todos ellos fueron Ynga Yupangue y Topa Ynga, su hijo, y Guaynacapa, su nieto; aunque tanbien lo deve de causar la razon que ya tengo escrita, de ser estos los mas modernos. Luego pues que fue muerto Mango Capac y hechos por el los lloros generales y oçequias, Sinche Roca Ynga tomo la borla o corona con las çerimonias acostunbradas, procurando luego de alargar la casa del Sol y allegar asi la mas jente que pudo con halagos y grandes ofreçimientos, llamando, como ya se llamava, a la nueva poblaçion Cuzco'. 94
Y Lloque Yupangue murio, mandando primero que la borla o corona del ynperio fuese puesta y depositada en el tenplo de Curicanche hasta que su hijo tuviese edad para reynar, al qual pusieron por nonbre Mayta Capa; y por governadores dizen que dexo a dos de sus hermanos, los nonbres de los qual es no entendi'. 98
Y çierto, grande es el preparamiento que se hazia para enterrar a uno destos reyes y generalmente en todas las provinçias le lloravan y en muchas dellas se tresquilavan la mugeres, çiniendose sogas de esparto; y al cavo del año se hazian mas lamentaçiones y sacrifiçios jentilicos, mucho mas de lo que se puede pensar Y esto los que se hallaron en el Cuzco el año de mill y quinientos y çinquenta verian lo que alli paso sobre las onras de Paulo, quando le hizieron su cavo de año, que fue tanto que las mas de las dueñas de la çibdad suvieron a su casa a lo ver; [y] yo me halle presente y, çierto, era para consibir admiraçion. Y ase de entender que era aquello nada en conparaçion de lo pasado. Y dire agora de Mayta Capa'. 99
Capitulo [XXXIII] 'del quarto Ynga que ovo en el Cuzco, llamado Mayta Capa, y de lo que paso en el tienpo de su reinado 100
Pasado pues lo que se a escrito, Mayta Capa se fue haziendo grande; el qual , despues de aver hecho las çerimonias que se requerian, le fueron abiertas las orejas, y, siendo mas honbre, en presençia de muchas jentes, asi naturales como estranjeros, que para ello se juntaron, reçibio la corona o borla del ynperlo; y porque no tenia hermana con quien casar, tomo por muger a una hija de un señorete o capitan del pueblo de Oma, questava en el Cuzco hasta dos leguas, la qual por nonbre avia Mamaca Guapata . 100
Y esto por los de Alcaviquiça bien era entendido; y como honbres de valor salieron a la batalla con gran denuedo, que fue la primera que se dio en aquellos tienpos; y pelearon gran rato asi los unos como los otros. porque aviendo sido el caso tan supito no avian podido allegar fabores ni buscar ayudas los de Alcaviquiça, los quales aunque mucho / pelearon, fueron vençidos despues de ser muertos todos los mas, que casi no esCaparon çinquenta con la vida. Y luego el rey Mayta Capa, tomando poseçion en los canpos y eredades de los muertos, usando de vençedor, lo repartio todo por los vezinos del Cuzco; y se hizieron grandes fiestas por la vitoria, yendo todos a sacrificar a los oraculos que tenian por sagrados'. 101
Deste Ynga no quentan los orejones mis de que Mayta Capa reyno en el Cuzco algunos años; y estando allegando jente para salir a lo que llaman Condesuyo, le vino tal enfermedad que ovo de morir, dexando por su heredero al hijo mayor, llamado Capa Yupangue 101
Capitulo [XXXIV] 'del quinto rey que ovo en el Cuzco, llamado Capa Yupangue'. 102
Muerto Mayta Capa, le fueron hechas las oçequias como se usavan entre ellos y, aviendo puesto su bulto en el tenplo para le canonizar por santo conforrne a su çeguedad, Capa Yupangue tomo la borla con grandes fiestas que para solenizar la coronaçion fueron hechas; y para ello de todas partes vinieron jente[s]. Y pasadas las alegrias, que lo mas es vever y cantar, el Ynga determino de yr a hazer sacrefiçio al çerro de Guanacaure, aconpañado del Gran Çaçerdote y de los ministros del tenplo y de muchos orejones y vezinos de la çibdad'. 102
Y en la provinçia de Condesuyo se avia entendido como al tienpo que el Ynga pasado murio estava determinado de les yr a dar guerra: avianse aperçibido porque no los tomase descuydados; / y dende a pocos dias tuvieron tanbien notiçias de su muerte y de la salida que queria hazer Capa Yupangue, su hijo, a hazer sacrifiçios al serro de Guanacaure;... 102
Los que escaparon de los enemigos, como mejor pudieron, fueron a parar a su provinçia, adonde de nuevo procuraron de allegar jente y buscar fabores, publicando que avian de morir o destruyr la çibdad del Cuzco, matando a todos los advenedizos que en ella estavan; y con mucha sobervia, ynflamados en yra, se davan prieça a recojer armas y, sin ver el tenplo de Curicancha, repartian entre ellos mismos las señoras que en e1 estavan. Y estando aparejados, se fueron la via de Guanacaure para desde alli entrar en el Cuzco, donde avia aviso destos movimientos y Capa Yupangue avia juntado todos los comarcanos al Cuzco, sus aliados y confederados'. 103
Capa Yupangue los fue siguiendo hasta su propia tierra, donde se les hizo la guerra de tal manera que vinieron a pedir paz, ofreçiendo de reconoçer al señor del Cuzco como lo hazian los otros pueblos que estavan en su amistad. Capa Yupangue los perdono y se mostro muy alegre con todos, mandando a los suyos que no hiziesen dado ni robasen nada a los que ya tenian por amigos. Y en aquella comarca fueron luego buscadas algunas donzellas hermosas para llevar al tenplo del Sol questava en el Cuzco. Y Capa Yupangue anduvo algunos dias por aquellas comarcas ynponiendo a los naturales dellas en que biviesen hordenadamente, sin tener sus pueblos por los altos y peñascos de nieves.: y asi fue hecho como el lo mando y bolviose a su çibdad, la qual se yva ennobleçiendo mas cada dia'. 103
Y en aquellos tienpos [los] que tenian su señorio a la parte del Poniente de la çibdad del Cuzco y se estendia hasta donde agora es Andaguaylas, como lo oyesen, enbiaron a Capa Inga Yupangue sus enbaxadores con grandes dones y presentes, enbiandole a rogar los quisiese tener por amigos y confederados suyos; a lo qual respondio el Ynga mui bien, dandoles ricas pieças de oro y de plata que diesen a los que los enviaban'. 104
Y algunos de los orejones del Cuzco afirman que la lengua general que se uso por todas las provinçias, que fue la que usavan y hablavan estos quichoas, los quales fueron tenidos por sus comarcanos por muy balientes hasta que los chancas los destruyeron. Aviendo pues el Ynga Capa muchos años, siendo ya muy viejo, murio. Y aviendo pasado los lloros y dias de sus honras, su hijo fue reçibido sin contraste ninguno por rey del Cuzco, como su padre lo avia sido; el qual avia por nonbre Ynga Roque Ynga'. 104
Dexando en el Cuzco jente de guarniçion con los mitimaes y governador escojido entre los mas fieles amigos suyos, salio del llevando por su capitan general e consejero mayor a Capa Yupangue, su tio, no el que dio la guerra a los de Xauxa, porque este dizen que se ahorco por çierto enojo. Y como salio del Cuzco, anduvo hasta llegar a Vilcas, adonde estuvo algunos dias holgandose de ver el tenplo y aposentos que alli se avian hecho / y mando que sienpre estuviesen plateros labrando vasos y otras pieças y joyas para el tenplo y para su casa real de Vilcas'. 161
El Ynga padre de Topa Ynga se dize que enbio desde los Soras un capitan con jente de guerra llamado Capa Ynga , a que procurase atraer a los de Chincha al señorio suyo: mas aunque fue y lo procuro, fue poca parte porque se pusieron en arma[s] y de tal manera se querian defender quel orejon, lo mejor que pudo, se bolvio; y estuvieron sin ver capitan del Ynga ninguno hasta que Topa Ynga los sojusgo, a lo que ellos mismos quentan, porque yo no se en esto mas de lo quellos dizen. 171
Pues con la mas brevedad que pude escrevi lo que entendi [de] la governaçion y costunbres de los Yngas, quiero bolver con mi escritura a contar los que ovo desde Mango Capa hasta Guascar, como atras prometi. Y asi, deste como de otros no dan mucha notiçia los orejones, porque, a la verdad, hizieron pocas cosas; porque los ynventores de lo escrito y los mas valerosos de todos ellos fueron Ynga Yupangue y Topa Ynga, su hijo, y Guaynacapa, su nieto; aunque tanbien lo deve de causar la razon que ya tengo escrita, de ser estos los mas modernos. Luego pues que fue muerto Mango Capac y hechos por el los lloros generales y oçequias, Sinche Roca Ynga tomo la borla o corona con las çerimonias acostunbradas, procurando luego de alargar la casa del Sol y allegar asi la mas jente que pudo con halagos y grandes ofreçimientos, llamando, como ya se llamava, a la nueva poblaçion Cuzco'. 94

Capa Ynga


Cita Número de página
El Ynga padre de Topa Ynga se dize que enbio desde los Soras un capitan con jente de guerra llamado Capa Ynga , a que procurase atraer a los de Chincha al señorio suyo: mas aunque fue y lo procuro, fue poca parte porque se pusieron en arma[s] y de tal manera se querian defender quel orejon, lo mejor que pudo, se bolvio; y estuvieron sin ver capitan del Ynga ninguno hasta que Topa Ynga los sojusgo, a lo que ellos mismos quentan, porque yo no se en esto mas de lo quellos dizen. 172
El Ynga padre de Topa Ynga se dize que enbio desde los Soras un capitan con jente de guerra llamado Capa Ynga , a que procurase atraer a los de Chincha al señorio suyo: mas aunque fue y lo procuro, fue poca parte porque se pusieron en arma[s] y de tal manera se querian defender quel orejon, lo mejor que pudo, se bolvio; y estuvieron sin ver capitan del Ynga ninguno hasta que Topa Ynga los sojusgo, a lo que ellos mismos quentan, porque yo no se en esto mas de lo quellos dizen. 172

Capa Yupangue


Cita Número de página
Capitulo [XXXIV] del quinto rey que ovo en el Cuzco, llamado Capa Yupangue . 102
Muerto Mayta Capa, le fueron hechas las oçequias como se usavan entre ellos y, aviendo puesto su bulto en el tenplo para le canonizar por santo conforrne a su çeguedad, Capa Yupangue tomo la borla con grandes fiestas que para solenizar la coronaçion fueron hechas; y para ello de todas partes vinieron jente[s]. Y pasadas las alegrias, que lo mas es vever y cantar, el Ynga determino de yr a hazer sacrefiçio al çerro de Guanacaure, aconpañado del Gran Çaçerdote y de los ministros del tenplo y de muchos orejones y vezinos de la çibdad. 102
Y en la provinçia de Condesuyo se avia entendido como al tienpo que el Ynga pasado murio estava determinado de les yr a dar guerra: avianse aperçibido porque no los tomase descuydados; / y dende a pocos dias tuvieron tanbien notiçias de su muerte y de la salida que queria hazer Capa Yupangue, su hijo, a hazer sacrifiçios al serro de Guanacaure;... 102
Los que escaparon de los enemigos, como mejor pudieron, fueron a parar a su provinçia, adonde de nuevo procuraron de allegar jente y buscar fabores, publicando que avian de morir o destruyr la çibdad del Cuzco, matando a todos los advenedizos que en ella estavan; y con mucha sobervia, ynflamados en yra, se davan prieça a recojer armas y, sin ver el tenplo de Curicancha, repartian entre ellos mismos las señoras que en e1 estavan. Y estando aparejados, se fueron la via de Guanacaure para desde alli entrar en el Cuzco, donde avia aviso destos movimientos y Capa Yupangue avia juntado todos los comarcanos al Cuzco, sus aliados y confederados. 103
Capa Yupangue los fue siguiendo hasta su propia tierra, donde se les hizo la guerra de tal manera que vinieron a pedir paz, ofreçiendo de reconoçer al señor del Cuzco como lo hazian los otros pueblos que estavan en su amistad. Çapa Yupangue los perdono y se mostro muy alegre con todos, mandando a los suyos que no hiziesen dado ni robasen nada a los que ya tenian por amigos. Y en aquella comarca fueron luego buscadas algunas donzellas hermosas para llevar al tenplo del Sol questava en el Cuzco. Y Çapa Yupangue anduvo algunos dias por aquellas comarcas ynponiendo a los naturales dellas en que biviesen hordenadamente, sin tener sus pueblos por los altos y peñascos de nieves.: y asi fue hecho como e1 lo mando y bolviose a su çibdad, la qual se yva ennobleçiendo mas cada dia. 103
Y en aquellos tienpos [los] que tenian su señorio a la parte del Poniente de la çibdad del Cuzco y se estendia hasta donde agora es Andaguaylas, como lo oyesen, enbiaron a Capa Inga Yupangue sus enbaxadores con grandes dones y presentes, enbiandole a rogar los quisiese tener por amigos y confederados suyos; a lo qual respondio el Ynga mui bien, dandoles ricas pieças de oro y de plata que diesen a los que los enviaban. 104
Dexando en el Cuzco jente de guarniçion con los mitimaes y governador escojido entre los mas fieles amigos suyos, salio del llevando por su capitan general e consejero mayor a Capa Yupangue , su tio, no el que dio la guerra a los de Xauxa, porque este dizen que se ahorco por çierto enojo. Y como salio del Cuzco, anduvo hasta llegar a Vilcas, adonde estuvo algunos dias holgandose de ver el tenplo y aposentos que alli se avian hecho / y mando que sienpre estuviesen plateros labrando vasos y otras pieças y joyas para el tenplo y para su casa real de Vilcas. 161
Deste Ynga no quentan los orejones mis de que Mayta Capa reyno en el Cuzco algunos años; y estando allegando jente para salir a lo que llaman Condesuyo, le vino tal enfermedad que ovo de morir, dexando por su heredero al hijo mayor, llamado Capa Yupangue. 101
Capitulo [XXXIV] del quinto rey que ovo en el Cuzco, llamado Capa Yupangue . 102
Muerto Mayta Capa, le fueron hechas las oçequias como se usavan entre ellos y, aviendo puesto su bulto en el tenplo para le canonizar por santo conforrne a su çeguedad, Capa Yupangue tomo la borla con grandes fiestas que para solenizar la coronaçion fueron hechas; y para ello de todas partes vinieron jente[s]. Y pasadas las alegrias, que lo mas es vever y cantar, el Ynga determino de yr a hazer sacrefiçio al çerro de Guanacaure, aconpañado del Gran Çaçerdote y de los ministros del tenplo y de muchos orejones y vezinos de la çibdad. 102
Y en la provinçia de Condesuyo se avia entendido como al tienpo que el Ynga pasado murio estava determinado de les yr a dar guerra: avianse aperçibido porque no los tomase descuydados; / y dende a pocos dias tuvieron tanbien notiçias de su muerte y de la salida que queria hazer Capa Yupangue, su hijo, a hazer sacrifiçios al serro de Guanacaure;... 102
Los que escaparon de los enemigos, como mejor pudieron, fueron a parar a su provinçia, adonde de nuevo procuraron de allegar jente y buscar fabores, publicando que avian de morir o destruyr la çibdad del Cuzco, matando a todos los advenedizos que en ella estavan; y con mucha sobervia, ynflamados en yra, se davan prieça a recojer armas y, sin ver el tenplo de Curicancha, repartian entre ellos mismos las señoras que en e1 estavan. Y estando aparejados, se fueron la via de Guanacaure para desde alli entrar en el Cuzco, donde avia aviso destos movimientos y Capa Yupangue avia juntado todos los comarcanos al Cuzco, sus aliados y confederados. 103
Capa Yupangue los fue siguiendo hasta su propia tierra, donde se les hizo la guerra de tal manera que vinieron a pedir paz, ofreçiendo de reconoçer al señor del Cuzco como lo hazian los otros pueblos que estavan en su amistad. Çapa Yupangue los perdono y se mostro muy alegre con todos, mandando a los suyos que no hiziesen dado ni robasen nada a los que ya tenian por amigos. Y en aquella comarca fueron luego buscadas algunas donzellas hermosas para llevar al tenplo del Sol questava en el Cuzco. Y Çapa Yupangue anduvo algunos dias por aquellas comarcas ynponiendo a los naturales dellas en que biviesen hordenadamente, sin tener sus pueblos por los altos y peñascos de nieves.: y asi fue hecho como e1 lo mando y bolviose a su çibdad, la qual se yva ennobleçiendo mas cada dia. 103
Y en aquellos tienpos [los] que tenian su señorio a la parte del Poniente de la çibdad del Cuzco y se estendia hasta donde agora es Andaguaylas, como lo oyesen, enbiaron a Capa Inga Yupangue sus enbaxadores con grandes dones y presentes, enbiandole a rogar los quisiese tener por amigos y confederados suyos; a lo qual respondio el Ynga mui bien, dandoles ricas pieças de oro y de plata que diesen a los que los enviaban. 104
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue ;... 142
Dexando en el Cuzco jente de guarniçion con los mitimaes y governador escojido entre los mas fieles amigos suyos, salio del llevando por su capitan general e consejero mayor a Capa Yupangue , su tio, no el que dio la guerra a los de Xauxa, porque este dizen que se ahorco por çierto enojo. Y como salio del Cuzco, anduvo hasta llegar a Vilcas, adonde estuvo algunos dias holgandose de ver el tenplo y aposentos que alli se avian hecho / y mando que sienpre estuviesen plateros labrando vasos y otras pieças y joyas para el tenplo y para su casa real de Vilcas. 161

Capacocha


Cita Número de página
El terçero oraculo y guaca de los Yngas era el tenplo de Bilcanota, bien nonbrado en estos reynos y adonde, permitiendolo nuestro Dios y Señor, el Demonio tuvo grandes tienpos poder grande y hablava por boca de los falços çaçerdotes que para serviçio de los ydolos en e1 estavan. Y estava este tenplo de Bilcanota poco mas de veynte leguas del Cuzco, junto al pueblo de Chungara; y fue muy venerado y estimado y que se ofreçieron muchos dones y presentes, asi por los Yngas y señores como por los ricos honbres de las comarcas [de] donde venian a sacrificar; y tenia sus çaçerdotes y mamaconas y sementeras y casi cada año se hazia en este tenplo ofrenda de la capacocha , ques lo que luego dire. 84
Sin estos tenplos se tuvo otro por tan estimado y frequentado como ellos, y mas, que avia por nonbre la Coropona, ques en la provinçia de Condesuyo, en un çerro muy grande, cubierto a la contina de nieve que ynvierno y verano no se quita jamas. Y los reyes del Peru con los mas prençipales del visitavan / este tenplo haziendo presentes y ofrendas como a los ya dichos. Y tienese por muy çierto que de los dones y capacocha que a este tenplo se le hizo, avia mucha suma de cargas de oro y plata y pedreria enterrado en partes que dello no se save y los yndios escondieron otra suma grande questava para serviçio del ydolo y de los çaçerdotes y mamaconas, que tanbien tenia muchos este tenploy como avia tan grandes nieves no suven alo alto ni saben atinar adonde estan tan grandes tesoros. Mucho ganado tenia este tenplo y chacaras y serviçio de yndios y anaconas. 85
Capitulo [XXIX] de como se hazia la capacocha y quanto se uso entre los Yngas, lo qual se en tiende de dones y ofrendas que hazian a sus ydolos. 87
En este lugar entrara bien, para que se entienda, lo de la capacocha , pues todo / era tocante al serviçio de los tenplos ya dichos y de otros; y por notiçia que se tiene de yndios viejos que son bivos y bieron lo que sobre esto pasava, escrivire lo que dello tengo entendido ques verdad. Y asi dizen que se tenia por costunbre en el Cuzco por los reyes que cada año hazian venir [a] aquella çibdad a todas las estatuas y bultos de los ydolos que estavan en las guacas, que eran los tenplos donde ellos adoravan; las quales eran traydas con mucha veneraçion por los çaçerdotes y ‘camayos’ dellas, ques nonbre de guardianes; y como entrasen en la çibdad, heran reçib[id]as con grandes fiestas y proçeçiones y aposentadas en los lugares que para aquello estavan señalados y estableçidos; y aviendo venido de las comarcas de la çibdad y aun de la mayor parte de las provinçias numero grande de jente, asi honbres como mugeres, el que reynava aconpañado de todos los Yngas y orejones, cortesanos y prençipales de la çibdad, entendian en hazer grandes fiestas y borracheras y taquis, poniendo en la plaça del Cuzco la gran maroma de oro que la çercava toda y tantas riquezas y pedreria quanto se puede pensar por lo que se a escrito de los tesoros questos reyes poseyeron. 87
Esto hecho, luego salian los limosneros de los reyes con las ofrendas quellos llaman ‘capacocha’; y juntadose la limosna general, eran bueltos los ydolos a los tenplos. Y si pasado el año avian acaso açertado alguno de aquellos soñadores, alegremente mandava el Ynga que le fuese de su casa la ‘capacocha’, que como digo hera ofrenda que se pagava en lugar de diesmos a los tenplos, de muchos vasos de oro y de plata y de otras pieças y piedras y cargas de mantas ricas y mucho ganado. Y a las que avian salido ynçiertas y mentirosas no les davan el año venidero ninguna ofrenda, antes perdian reputación. Y para hacer esto se hazian grandes cosas en el Cuzco, mucho mas de lo que yo escrivo. Y agora, despues de fundada el Audiençia y averse ydo Gasca a España, entre algunas cosas que se tra[ta]van en çiertos pleytos se hazia minçion desta ‘capacocha’; y ello y todo lo demas que emos escrito es çierto que se hazia y se usava. Y contemos agora de la gran fiesta de Hatun Layme. 89
Como Guaynacapa se oviese holgado algunos meses en el Cuzco y en el se oviesen juntado los çaçerdotes de los tenplos y adevinos de los oraculos, mando hazer sacrifiçios y la ofrenda de la capacocha se hizo muy grande y rica y bolvieron bien llenos de oro los bulradores de los hechizeros. 185

Çapana


Cita Número de página
Y estando estas jentes desta manera, se levanto en la provinçia de Collao un señor valentisimo llamado Çapana , el qual pudo tanto que metio debaxo de su señorio muchas jentes de aquella provinçia. 6
las Amazonas, bivian con sus maridos, haziendo pueblos por si; las cuales, despues de aver durado algunos años y hecho algunos hechos famosos, vinieron a contender con Çapana , el que se avia hecho señor de Hatuncollao. 7
Y lo que yo para mi tengo que se deva creer desto questos fingen sera que, asi como en Hatuncollao se levanto Çapana y en otras partes hizieron lo mismo otros capitanes valientes, questos Yngas que remaneçieron devieron ser algunos tres hermanos valerosos y exforçados y en quien oviese grandes pensamientos, naturales de algund pueblo destas regiones o venidos de la otra parte de la sierra de los Andes. 14
En este tiempo en Hatuncollao se avian hecho poderosos los deçendientes de Çapana y con tirania querian ocupar toda aquella comarca. Pues como el fundador del Cuzco, Mango Capa, ovo casado a sus hijos y allegado a su serviçio algunas jentes con amor y buenas palabras, con las quales engrandecio la casa de Curicanche, despues de aver bivido muchos años, mur[i]o estando ya muy biejo... 22
Estando Ynga Yupangue en el Cuzco procurando de lo ennobleçer, determino de yr a Collasuyo, que son las provinçias que caen a la parte del Au[s]tro de la çibdad, porque tuvo aviso que los deçendientes de Çapana que señoreavan la parte de Hatuncolla, eran ya muy poderosos y estavan tan sobervios que hazian junta de gente para venir sobre el Cuzco; y asi mando aperçivir sus gentes. 110
Capitulo [XLI] de como vinieron al Cuzco enbaxadores de los dos tiranos del Collao, nonbrados Chinche Cari e Çapana y de la salida de Viracoche Ynga al Collao. 121
Muchas ystorias y acaeçimientos pasaron entre los naturales destas provinçias en estos tienpos, mas como yo tengo por costunbre de contar solamente lo que tengo por çierto segund las opiniones de los honbres de aca y de la relaçion que [to]me en el Cuzco, dexo lo que ynoro y muy claramente no entendi y tratare lo que alcançe, como ya muchas vezes e dicho. Y asi, es publico entre los orejones que en estos tienpos vinieron al Cuzco enbaxadores de la provinçia del Collao, porque quentan que, reynando Ynga Viracoche, poseya el senorio de Hatun Collao un señor llamado Çapana , como otros que ovo deste nonbre; y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas.... 121
Con estas vitorias estava muy sobervio Cari y la nueva avia corrido por todas partes. E como Çapana , el señor de Hatun Collao, lo supiese, pesole por el bien del otro y mando juntar sus amigos y vaçallos para le salir al camino y quitarle el despojo; mas no se pudo hazer tan secreta la junta que Cari no entendiese el designo que Çapana tenia y con buena horden se retiro a Chuquito por camino desviado, de manera que Çapana no le pudiese molestar. Y llegado a su tierra, mando juntar los prençipales della para que estuviesen aperçibidos para lo que Çapana yntentase, teniendo proposito de procurar su destruyçion y que en el Collao uno solo fuese señor; y este mismo pensamiento tenia Çapana. 122
Pues como el Ynga determinase de aver respuesta de los oraculos, enbio los que solian yr a tales casos; y dizen que supo que le convenia en persona yr al Collao y procurar el favor de Cari. Y como esto ovo entendido, mando pareçer ante si a los mensajeros de Çapana , a los quales dixo que dixesen a su señor que e1 saldria con brevedad del Cuzco para ver la tierra del Collao, adonde se verian y tratarian su amistad. A los que de parte de Cari vinieron, dixo que le dixesen como e1 se quedava adereçando para yr en su ayuda y fabor, que presto seria con el. Y como esto oviese pasado, mando el Ynga hazer junta de jente para salir del Cuzco, dexando uno de los prençipales de su linaje por gobernador. 123
Capitulo [XLII] de como Viracoche Ynga paso por las provinçias de los canchez y canas y anduvo hasta que entro en la comarca de los collas y lo que sucedio entre Cari y Çapana . 124
...Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao, adonde ya se savia todo lo que por el avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando; y porque no se hiziese mas poderoso acordo de salir a le buscar y dar batalla antes quel Ynga se juntase con el; y Cari, que devia de ser animoso, salio con su jente a un pueblo que se llama Paucarcolla; y junto a e1, se afrontaron los dos mas poderosos tiranos de las comarcas con tanta jente, que se afirma que se juntaron çiento y çinquenta guarangas de yndios. Y entre todos se dio la batalla a su usança, la qual quentan que fue muy reñida y adonde murieron mas de treynta mill yndios; y aviendo durado gran rato, Cari quedo por vençedor y Çapana y los suyos fueron vençidos con muertes de muchos y el mismo Çapana fue muerto en esta vatalla. 126
Luego que Çapana fue muerto, Cari se apodero de su real y robo todo lo que en el avia; con lo qual presa dio la vuelta a Chuquito y estava aguardando a Viracoche Ynga y mando adereçar los aposentos y prove[e]rlos de mantenimientos. El Ynga supo en el camino el fin de la guerra y como Cari avia vençido y, aunque en lo publico dava averse holgado, en lo secreto le peso lo çusedido, porque en aver diferencias entre aquellos dos pensava el façilmente hazerse señor del Collao; y penso de se bolver con brevedad al Cuzco porque no le suçediese alguna desgraçia. 127
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes, creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo. Y como todos aborreçiesen el mando que sobre ellos el Ynga tenia, sin les aver el hecho molestia ni mal tratamiento ni hecho tiranias ni demasias, como sus governadores y delegados no lo pudieron entender, juntos en Hatuncollao y en Chuquito, adonde se hallaron Cari y Çapana y Umalla y el señor de Açángaro y otros muchos, hizieron su juramento conforme a su çeguedad de llevar adelante su yntençion y determinaçion;... 155

Capitanes


Cita Número de página
...segund la relaçion que yo tome en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, unico heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dadose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas... 11
...dixeron luego que la tal jente no eran hijos de Dios sino peores que ‘sopays’, que es nonbre de diablo: aunque por cunplir con el mandato del señor Atabalipa los capitanes y delegados de la çibdad los despacharon sin les hazer enojo ninguno, enbiando luego el tesoro. Y el nonbre de Viracocha se quedo hasta oy; lo qual, segund tengo dicho, me ynformaron ponerselo por lo que tengo escrito y no por la sinificaçion que dan de espuma de la mar. 12
Y desta manera eran tan temidos los reyes que, si salian por el reyno y permitian alçar algund paño de los que yvan en las andas para dexarse ver de sus vaçallos, alçavan tan grande alarido que hazian caer las aves de lo alto donde yvan bolando a ser tomadas a manos; y todos los temian tanto que la sonbra que su persona hazia no osavan dezir mal. Y no era esto solo: pues es çierto que si algunos de sus capitanes o criado[s salian a visitar a alguna parte] del reyno para algund efeto... 34

Çaqui[xahuana]


Cita Número de página
E como el yndio prençipal ovo dicho estas palabras, los demas que alli estavan dieron aullidos grandes, pidiendo misericordia. El rey Ynga respondio que si daño venido les avia, que suya avia sido la culpa, pues al prençipio no quisieron creer sus palabras ni tener su amistad, de que a el avia pesado; e liveralmente les otorgo que pudiesen estar en su tierra poseyendo, como primero, sus haziendas, con tanto que a tienpos y conforme a las leyes, trivutasen de lo que oviese en sus pueblos al Cuzco; y que dellos mismos fuesen luego a la çibdad y le hiziesen dos palaçios: uno dentro en ella y otro en Çaqui[xahuana] , para se salir a recrear... 114
El Ynga estava con determinaçion de yr / a lo de Condesuyo; mas, hallandose cançado y viejo, lo dexo por entonçes, mandando que le fuesen hechos en el valle de Xaquixaguana unos palaçios para salirse a recrear a ellos. Y como tuviese muchos hijos y conoçiese que el mayor dellos, que avia por nonbre Ynga Urco, en quien avia de quedar el mando del reyno, e conoçiese que tenia malas costunbres y era viçioso y muy cobarde, deseava privarle del señorio para lo dar a otro mas mançevo, que por nonbre avia Ynga Yupangue. 120
Y como se dibulgase por todas partes deste reyno el valor de los Yngas y su gran poder e la valentia de Viracoche Ynga, que reynava en el Cuzco, cada uno destos, queriendo granjear su amistad, la procuraron con enbaxadores que le enbiaron para que quisiese mostrarse su valedor y ser contra su enemigo. Partidos estos mensajeros con grandes presentes, llegaron al Cuzco a tienpo quel Ynga venia de los palaçios o tanbos que para su pasatienpo avia mandado hazer en Xaquixaguana ; y entendido a lo que venian, los oyo, mandando que los aposentasen en la çibdad y proveyesen de lo necesario. 122
E ya muchas provinçias estavan asentadas y usavan de mejores ropas y tenian mejores costunbres y religiones que antes, governandose por las leyes y costunbres del Cuzco, adonde avia quedado por governador de la çibdad Ynga Urco, hijo de Viracoche Ynga, del qual quentan que era muy cobarde, remiço, lleno de viçios y con pocas virtudes; mas como era el mayor, avia de çuceder en el ynperio de su padre; quien dizen que, conociendo estas cosas, quisiera mucho privarle del señorio y darlo a Ynga Yupangue, su segundo hijo, mançebo de muy gran valor y adornado de buenas costunbres, esforçado, animoso y que tenia los pensamientos mui grandes y altos; mas los orejones y prençipales de la çibdad no querian que fuesen quebrantadas las leyes y los que usaban y guardava por ordenaçion y estatuto de los pasados; y aunque conoçian quan mal inclinado era Ynga Urco, querian que el y no otro fuese rey despues de la muerte de su padre. Y esto elo dicho tan largo porque dizen los que desto me avisaron que, desde Urcos Viracoche Ynga enbio sus mensajeros a la çibdad para que lo tratasen y no pudo concluyr nada de lo que queria. Y como entro en el Cuzco, / le fue hecho gran reçibimiento; y como ya estuviese muy viejo y cançado, determino de dexar la governaçion del reyno a su hijo entregarla la bolra y salirse al balle de Yucay y al de Xaquixaguana a holgar y recrear. Y asi lo comunico con los del çibdad, pues no pudo [lograr] que le suçdiese Ynga Yupangue. 128
Los orejones, y aun todos los mas naturales destas provinçias, se rien de los hechos deste Ynga Urco. Por sus poquedades quieren que no goze de que se diga que alcanço la dinidad del reyno; y ansi vemos que en la quenta que en los quipos y romançes tienen los reyes que reynaron en el Cuzco callan este, lo qual yo no hare pues al fin, mal o bien, con viçios o con virtudes, governo y mando el reyno algunos dias. Y asi, luego que Viracoche Ynga se fue valle de Xaquixaguana , enbio al Cuzco la borla o corona para que los mayores de la çibdad la entregasen a Ynga Urco, aviendo dicho que vastava lo que avia trabajado y hecho por la çibdad del Cuzco, que lo que de la vida le quedava queria gastar en holgarse, pues era viejo y no para la guerra. Y como se entendio su voluntad, luego Ynga Urco se entro a hazer los ayunos y otras relij[i]ones conforme su costunbre; y acavado, salio con la corona y fue al tenplo del Sol a hazer sacrifiçios y se hizieron en el Cuzco a su usança muchas fiestas y grandes borracheras. 129
... mas aunque fue sabido por el viejo Viracoche, no se le dio nada, antes, saliendo del valle de Xaquixaguana , se fue al valle de Yucay con sus mugeres y serviçio. Ynga Urco tanbien dizen que se reya teniendo en poco lo que era obligado a tener en mucho; mas como el ser del Cuzco estuviese guardado para ser acreçentado por Ynga Yupangue e sus hijos, ovo e1 de ser el que libro destos miedos con su virtud a todos. Y no solamente vençio a los chancas, mas sojuzgo la mayor parte de las naçiones que ay en estos reynos, como adelante dire. 131
Guaynacapa avia mandado pareçer delante de si a los prençipales señores de los naturales de las provinçias; y estando su Corte llena dellos, tomo por mujer a su hermana Chimbo Ocllo y por ello se hizieron grandes fiestas, dexando los lloros que por la muerte de Topa Ynga se hazian. Y acabadas, mando que saliesen con el hasta çinquenta mill honbres de guerra, con los quales queria yr aconpañado para visitar las provinçias de su reyno. Como lo mando se puso por obra y salio del Cuzco con mas ponpa y autoridad que saco su padre, porque las andas serian tan ricas -a lo que afirman los que llevaron al rey en sus honbros- que no tuvieran preçio las piedras preçiosas tan grandes y muchas que yvan en ellas, sin el oro de que heran hechas. Y fue por las provinçias de Xaquixaguana y Andaguaylas y allego a los Soras y Lucanes, desde donde enbio enbaxadas a muchas partes de los llanos y sierras y tuvo respuesta dellos y de otros, con grandes presentes y ofrecimientos. 181

Carangue


Cita Número de página
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca, Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 56
Por cada provinçia se tenia cuydado de poblar las postas que cayan en sus terminos y 1o mismo hazian en los desiertos, canpos y sierras de nieve los que estavan mas çerca del camino. Y como fuese neçesario dar aviso en el Cuzco o en otra parte a los reyes de alguna cosa que oviese çusedido o que conviniese a su serviçio, salian de Quito o de Tomevanba o de Chile o de Carangue o de otra parte qualquiera de todo el reyno, asi de los llanos como de las sierras y con demasiada presteza andavan al trote sin parar aquella media legua, porque los yndios que alIi ponian y mandavan estar, de creer es que serian lijeros y los mas sueltos de todos'. 61
Y sin las partes dichas, tenian algunas destas guarniçiones en las fronteras de los Chachapoyas y Bracamoros, y en el Quito, y en Carangue , que es adelante del Quito, al Norte, junto a la provinçia que llaman de Popayan, y en otras partes donde seria menester, asi en Chile como en los llanos y sierras'. 65
De Lataqunga anduvo hasta llegar a lo que dezimos Quito, donde esta fundada la çibdad de San Francisco del Quito; y pareçiendole bien aquella tierra y que hera tan buena como el Cuzco, hizo alli fundaçion de la poblaçion que ovo, a quien llamo Quito y poblola de mitimaes y hizo hazer grandes casas y edefiçios y depositos diziendo: ‘El Cuzco a de ser por una parte cabeça y anparo de mi gran reyno; y por otra lo a de ser el Quito’. Dio poder grande al governador de Quito y por toda la comar-/-ca del Quito puso governadores suyos y delegados; mando que en Carangue oviese guarniçion de jente hordinaria para paz y guerra y de otras tierras puso jente en estas y destas mando sacar para llevar en las otras'. 163
Bolvio a su jente y camino por toda la provinçia de[l] Collao hasta salir della; enbio sus mensajeros a todas las naçiones de los charcas, carangues y mas jentes que ay en aquellas tierras. Dellas unos le acudian a servir y otros a le dar guerra; mas aunque se la dieron su potençia era tanta que basto a los sojuzgar, usando con los vençidos de gran clemençia y con los que se le venian de mucho amor. En Paria mando hazer edefiçios grandes / y lo mismo en otras partes. Y çierto devieron pasar a Topa Ynga cosas grandes muchas de las quales priva el olvido por la falta que tienen de letras e yo pongo sumariamente algo de lo mucho que savemos por lo que oymos y vemos los que aca estamos, que paso'. 177
... y mataron tantos que pocos escaparon bibos si no fueron los cautivos, que fueron muchos; y por donde venian estava todo alterado, creyendo que al mismo Ynga avian de matar y desbaratar los que ya por el eran muertos y presos. Y como se supo el fin dello, asentaron el pie llano, mostrando todos gran plazer. Guaynacapa recobro los suyos que avia bivos y [a] los que eran muertos mando hazer sepol- / -turas y sus honras conforme a su jentilidad, porque ellos todos conoçen que ay en las animas ynmortalidad. Y tanbien se hizieron en donde esta vatalla se dio bultos de piedra y padrones para memoria de lo que se avia hecho; y Guaynacapa enbio aviso hasta el Cuzco de todo esto y se reformo su jente y fue adelante de Carangue '. 195
Y despues de se aver reformado al canpo, el Ynga paso adelante hazia la parte del Sur con gran reputaçion por la vitoria pasada; y anduvo descubriendo hasta el rio de Angasmayo, que fueron los limites de su enperio. Y supo de los naturales como adelante avia muchas jentes y que todos andavan desnudos sin ninguna vergüença y que comian carne umana, todas en general; y hizo algunas fuerças en la comarca de los Pastos y mando a los prençipales que le tributasen y dixeron que no tenian que le dar; y por lo enponer, les mando que cada casa de la tierra fuese obligada a le dar tributo, cada tantas lunas, un cañuto de piojos algo grande. Al prinçipio rieronse del mandamiento; mas despues, como por muchos que ellos tenian no podian henchir tantos cañutos, criaron con el ganado quel Ynga les mando dexar y tributavan de lo que se multiplicava y de las comidas y rayzes que ay en sus tierras. Y por algunas causas que para ello tuvo Guaynacapa, bolvio al Quito y mando que en Carangue estuviese tenplo del Sol y guarniçion de jente con mitimaes y capitan general con su governador para frontera de aquellas tierras y para guardia dellas'. 198
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato el capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita'. 211

Carex


Cita Número de página
... Y en algunas partes desta tierra] , con los difuntos / los tengan en hamacas, entran en los cuerpos los demonios algunas vezes y responden. A un Aranda oy yo dezir que en la ysla de Carex vio tanbien hablar a uno destos muertos: y es para reyr las niñerfas y enbustes que les dize'. 123

Cari


Cita Número de página
… y que saliendo del valle de Coquinbo un capitan, que avia por nonbre Cari , allego a donde agora es Chuquyto, de donde despues de haber hecho algunas poblaçiones paso con su jente a la ysla y dio tal guerra a esta jente que digo que los mato a todos'. 7
Capitulo [XLI] 'de como vinieron al Cuzco enbaxadores de los dos tiranos del Collao, nonbrados Chinche Cari e Çapana y de la salida de Viracoche Ynga al Collao'. 121
Muchas ystorias y acaeçimientos pasaron entre los naturales destas provinçias en estos tienpos, mas como yo tengo por costunbre de contar solamente lo que tengo por çierto segund las opiniones de los honbres de aca y de la relaçion que [to]me en el Cuzco, dexo lo que ynoro y muy claramente no entendi y tratare lo que alcançe, como ya muchas vezes e dicho. Y asi, es publico entre los orejones que en estos tienpos vinieron al Cuzco enbaxadores de la provinçia del Collao, porque quentan que, reynando Ynga Viracoche, poseya el senorio de Hatun Collao un señor llamado Çapana, como otros que ovo deste nonbre; y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari , avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas y se dieron entre el y ellos grandes vatallas, de las quales el Cari salio vençedor;...'. 121
Avida esta vitoria por Cari , determino de pasar adelante; y haziendolo asi llego hasta Lurocache, adonde dizen que se dio otra vatalla entre los mismos canas y el, mas tuvieron una misma fortuna que en la pasada'. 121
Con estas vitorias estava muy sobervio Cari y la nueva avia corrido por todas partes. E como Çapana, el señor de Htun Collao, lo supiese, pesole por el bien del otro y mando juntar sus amigos y vaçallos para le salir al camino y quitarle el despojo; mas no se pudo hazer tan secreta la junta que Cari no entendiese el designo que Çapana tenia y con buena horden se retiro a Chuquito por camino desviado, de manera que Çapana no le pudiese molestar. Y llegado a su tierra, mando juntar los prençipales della para que estuviesen aperçibidos para lo que Çapana yntentase, teniendo proposito de procurar su destruyçion y que en el Collao uno solo fuese señor; y este mismo pensamiento tenia Çapana'. 122
Pues como el Ynga determinase de aver respuesta de los oraculos, enbio los que solian yr a tales casos; y dizen que supo que le convenia en persona yr al Collao y procurar el favor de Cari .Y como esto ovo entendido, mando pareçer ante si a los mensajeros de Çapana, a los quales dixo que dixesen a su señor que el saldria con brevedad del Cuzco para ver la tierra del Collao, adonde se verian y tratarian su amistad. A los que de parte de Cari vinieron, dixo que le dixesen como el se quedava adereçando para yr en su ayuda y fabor, que presto seria con el. Y como esto oviese pasado, mando el Ynga hazer junta de jente para salir del Cuzco, dexando uno de los prençipales de su linaje por gobernador'. 123
Capitulo [XLII] 'de como Viracoche Ynga paso por las provinçias de los canchez y canas y anduvo hasta que entro en la comarca de los collas y lo que sucedio entre Cari y Çapana'. 124
... Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao, adonde ya se savia todo lo que por el avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando; y porque no se hiziese mas poderoso acordo de salir a le buscar y dar batalla antes quel Ynga se juntase con el; y Cari, que devia de ser animoso, salio con su jente a un pueblo que se llama Paucarcolla; y junto a el, se afrontaron los dos mas poderosos tiranos de las comarcas con tanta jente, que se afirma que se juntaron çiento y çinquenta guarangas de yndios. Y entre todos se dio la batalla a su usança, la qual quentan que fue muy reñida y adonde murieron mas de treynta mill yndios; y aviendo durado gran rato, Cari quedo por vençedor y Çapana y los suyos fueron vençidos con muertes de muchos y el mismo Çapana fue muerto en esta vatalla'. 126
Capitulo [XLIII] 'de como Cari volvio a Chuquito y de la llegada de Viracoche Ynga y de la paz que entre ellos trataron'. 127
Luego que Çapana fue muerto, Cari se apodero de su real y robo todo lo que en el avia; con lo qual presa dio la vuelta a Chuquito y estava aguardando a Viracoche Ynga y mando adereçar los aposentos y prove[e]rlos de mantenimientos. El Ynga supo en el camino el fin de la guerra y como Cari avia vençido y, aunque en lo publico dava averse holgado, en lo secreto le peso lo çusedido, porque en aver diferencias entre aquellos dos pensava el façilmente hazerse señor del Collao; y penso de se bolver con brevedad al Cuzco porque no le suçediese alguna desgraçia. Y como estuviese ya çerca de Chuquito, salio Cari con los mas prençipales de los suyos a le recibir y fue aposentado y muy servido; y como desease la buelta al Cuzco con brevedad, hablo con Cari adulandole con palabras de lisonjas sobre lo mucho que se avia holgado de su buena andança'. 127
A lo qual hablo Cari quel era muy viejo y estava muy cançado, que le rogava casase a su hija con mançebos, pues avia tantos en quienes escoger y que supiese quel le avia de tener por señor y amigo y reconocerle con lo quel mandase;... 127
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes, creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo. Y como todos aborreçiesen el mando que sobre ellos el Ynga tenia, sin les aver el hecho molestia ni mal tratamiento ni hecho tiranias ni demasias, como sus governadores y delegados no lo pudieron entender, juntos en Hatuncollao y en Chuquito, adonde se hallaron Cari y Çapana y Umalla y el señor de Açángaro y otros muchos, hizieron su juramento conforme a su çeguedad de llevar adelante su yntençion y determinaçion;... 155
... llego el Ynga, tuvieron su guerra con la grita que suelen y que al fin se dio vatalla entre unos y otros, en la qual murieron muchos de entranbas partes y los collas fueron vençidos y presos muchos, asi honbres como mujeres y fueranlo mas sy diera lugar a quel alcanse se siguiera; el Ynga, mas, estorvolo y a Cari , señor de Chuquito, hablo asperamente diziendole como avia ronpido la paz que puso su abuelo con Viracoche Ynga, y que no le queria matar, mas que lo enbiaria al Cuzco adonde seria castigado. Y asi a este como a otros de los presos mando llevar al Cuzco con guardas; y en señal de la vitoria que ovo de los collas en el lugar susodicho mando hazer grandes bultos de piedra y ronper por memoria un pedaço de una sierra y hazer otras cosas que oy dia quien fuere por aquel lugar vera y notara como hize yo, que paro dos dias por los ver y entender de rayz'. 158

Carmenga


Cita Número de página
Los orejones respondieron que, concluyda la guerra, entenderian en hazer lo que a la governaçion del reyno conviniese. Y dizen que por la comarca enbiaron mensajeros que [a] todos los que viniesen a querer ser vezinos del Cuzco les serian dadas tierras en el valle y sitio para casas y serian previllejados; y asi vinieron de muchas partes. Pasado esto, el capitan Ynga Yupangue salio a la plaça donde estava la piedra de la guerra, puesta en su cabeça una piel de leon para dar a entender que avia de ser fuerte como lo es aquel animal. / En este tienpo llegavan los chancas a la sierra de Vilcaconga. Ynga Yupangue mando juntar la jente de guerra que avia en la çibdad con determinagion de les salir al camino, nonbrando capitanes los que mas esforçados les pareçio; mas tornando a tomar pareçer, se acordo de los aguardar en la çibdad. Los chancas allegaron a poner su real junto al çerro de Carmenga , questa por ençima de la çibdad, y pusieron luego sus tiendas. Los del Cuzco avian hecho por las mas partes de la entrada de la çibdad grandes hoyos llenos de puas y por ensima tapados sotilmente para que cayesen los que por alli anduviesen. Como en el Cuzco las mugeres y muchachos vieron los enemigos, ovieron mucho espanto y andava gran ruydo.'. 133

Caxamalca


Cita Número de página
segund la relaçion que yo tome en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga , unico heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dadose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas…. 11
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca , Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 55
Y es publico entre todos los yndios ser este tenplo tan antiguo como la misma çibdad del Cuzco, mas que Ynga Yupangue, hijo de Viracoche Ynga, lo acreçento en riquezas y paro tal como estava quando los cristianos entraron en el Peru y lo mas del tesoro fue llevado a Caxamalca por el rescate de Atavalipa, como en su lugar contaremos. Y dizen los orejones que despues de aver pasado la dudosa guerra que tuvieron los vezinos del Cuzco con los chancas, que agora son señores de la provinçia de Andaguaylas, que como de aquella vitoria que dellos tuvieron quedase Ynga Yupangue tan estimado y nonbrado, de todas partes acudian señores a le servir haziendole las provinçias grandes serviçios de metales de oro y plata,... 79
Y viendose tan rico y poderoso, acordo de ennobleçer la casa del Sol, que en su lengua llaman ‘Yndeguaxi’ y por otro nonbre la llamavan ‘Curicancha’, que quiere dezir ‘çercado de oro’, y acreçentalla con riqueza. Y porque todos los que esto vieren o leyeren acaven de conoçer quan rico fue el tenplo que ovo en el Cuzco y el valor de los que lo edificaron y en e1 hizieron tan grandes cosas, pondre aqui la manera del, segund lo que yo vi e oy a muchos de los primeros cristianos que oyeron a los tres que vinieron desde Caxamalca , que [le] avian visto, aunque los yndios quentan tanto dello y tan verdadero que no es menester otra provança. 79
Otras muchas cosas pudiera dezir deste tenplo que dexo, porque me pareçe que vasta lo dicho para que se entienda quan gran cosa fue, porque no trato de la argenteria, chaquira, plumajes de oro y otras cosas, que si las escreviera no fueran creydas. Y lo que tengo dicho, aun biven cristianos que vieron la mayor parte dello, que se llevo a Caxamalca para el rescate de Atabalipa; pero mucho escondieron los yndios y esta perdido y enterrado. Y aunque todos los Yngas avian adornado este tenplo, en tienpo de Ynga Yupangue se acreçento de tal manera que quando murio y Topa Ynga, su hijo, ovo el ynperio, quedo en esta perfiçion. 82
Entre las provinçias que ay entre Xauxa y Caxamalca quentan que tuvo algunas guerras y pendençias y que mando hazer grandes albarradas y fuertes para defenderse de los naturales y que con su buena maña, sin mucho derramamiento de sangre, los sojusgo y lo mismo lo de Caxamalca; y por todas partes dexava governadores y delegados y postas puestas para tener aviso; y no salia de ninguna provinçia grande sin primero mandar hazer aposentos e tenplo del Sol y poner mitimaes. Quentan, sin esto, que entro por lo de Guánaco y que mando hazer el palaçio tan primo que oy vemos hecho; y que yendo a los Chachapoyas, / le dieron tanta guerra que ayna de todo punto los desbarataran, mas tales palabras le[s] supo dezir quellos mismos se le ofregieron. En Caxamalca dexo de la jente del Cuzco mucha para que ynposiesen a los naturales en como se avian de vestir y el tributo que le avian de dar y sobre todo como avian de adorar y reverençiar por dios al Sol. 162
Quedo en Chimo su delegado y los mas destos valles yvan con los tributos a Caxamalca y porque son aviles para labrar metales, muchos dellos fueron llevados al Cuzco y a las cabeçeras de las provinçias, donde labravan plata y oro en joyas, vasijas y vasos y lo que mas mandado les hera. De Chimo paso adelante el Ynga y en Parmonguilla mando hazer una fortaleza, que oy vemos, aunque muy gastada y desbaratada. 170
Esto hecho, salio de aquel lugar con su jente el rey y no paro hasta el valle de Xauxa, adonde avia alguna controverçia y division sobre los limites y canpos del valle entre los mismos que del hera señor. Como Guaynacapa lo entendio, despues de aver hecho sacrifiçios como en Bilcas, mando juntar los señores Alaya, Cuçichuca, Guacoropora y entre ellos con yquidad repartio los canpos de la manera que oy /dia lo tienen. A los yayos enbio enbaxado[re]s; lo mismo hizo a los yungas y a Bonbon enbio algunos dones a los señores naturales de aquella tierra, porque como tenian fuerça en la laguna en partes que dañavan, hablavan su[e]ltamente; y por rigor no quiso entrar con ellos hasta verla suya. Los señores de Xauxa le hizieron grandes serviçios: algunos dellos con capitanes y jente de guerra le fueron aconpañando. Y anduvo hasta Bonbon, donde paro poco porque quiso yr a Caxamalca , mas aparejado lugar para descançar y comarcano con provinçias grandes y mu[y] hartas; y por el camino sienpre le venian jentes con grandes enbaxadas y presentes. Como llego a Caxamalca, paro algunos dias para descançar del camino y mando que su jente de guerra se alojase a la redonda de aquella tierra y que comiese la que recojido en los depositos estava; y con la que le pareçio entro por los Guancachupachos y tuvo rezia guerra, porque no del todo quedaron las naturales de alli en graçia de su padre y conformidad... 187
En las Chachapoyas hallo Guaynacapa gran resistençia, tanto que por dos vezes bolvio huyendo desbaratando a los fuertes que para su defença se hazian; y con fabores que le vinieron, rebolvio sobre los chachapoyanos y los quebranto de tal manera que pidieron paz, çeçando por su parte la guerra. Diose con condiçiones provechosas al Ynga, mando pasar dellos muchos a que residiesen en el mismo Cuzco, cuyos deçindientes oy biven en la misma çibdad. Tomo muchas mujeres porque son hermosas y agraçiadas y muy blancas; puso guarniçiones hordinarias con soldados mitimaes para que estuviesen por frontera; dexo governador en lo prençipal de la comarca; proveyo lo que mas ellos usavan; castigo a muchos de los prençipales porque le dieron guerra. Lo qual hecho a Caxamalca se volvio, de donde prosiguio su / viaje y puso en orden las provinçias de Caxas, Yabaca, Guancabanba y las demas que con ellas confinan. 188

Caxana


Cita Número de página
Y entendio el Ynga en acreçentar el tenplo de Curicancha con grandes riquezas, como ya esta escrito. Y como el Cuzco tuviese por todas partes muchas provinçias, dio algunas a este tenplo y mando poner las postas y que hablasen una lengua todos los suditos suyos y que fuese hecho los caminos reales y los mitimaes. Y otras cosas ynvento este rey, de quien dizen que entendia mucho de las estrellas y que tenia quenta con el movimiento del sol; y asi tomo el por sobrenonbre ‘Yupangue’ lo, ques nonbre de quenta y de mucho entender. / Y como se hallase tan poderoso, no enbargante que en el Cuzco avia grandes edifiçios y casas reales, mando hazer tres sercados de muralla eçelentiçima y dina la obra de memoria; y tal pareçe oy dia que ninguno la vera que no alave el edifiçio y conosca ser grande el ynjenio de los maestros que lo ynventaron. Cada çercado destos tiene mas de trezientos pasos: al uno llaman Pucamarca y al otro Hatun Cancha y al terçero Caxana y es de piedra eçelente y puesta tan por nivel que no ay en cosa desproporçion y tan bien asentadas las piedras y tan pegadas que no se divisara la juntura dellas. 146

Caxas


Cita Número de página
Los que leyeren este libro y ovieren estado en el Peru miren el camino que va desde Lima a Xauxa por las sierras tan asperas de Guayachire y por la montaña nevada de Pariacoca y entenderan, los que a ellos lo oyeren, si es mas lo que ellos vieron que no lo que yo escrivo; y sin esto, acuerdense de la ladera que avaxa al rio de Apurima y como viene el camino por las sierras de los Paltas, Caxas y Ayavaca y otras partes deste reyno... 41
Por los Brancamoros entro e bolvio huyendo porque es mala tierra aquella de montaña; en los Paltas y en Guancavanbo, Caxas , Ayavaca y sus comarcas tuvo gran travajo en sojusgar aquellas naçiones porque son velicosas y robustas y tuvo guerra con ellos mas de çinco lunas; mas al fin ellos pidieron la paz y se le[s] dio con las condiçiones de los demas. Y la paz se asentava oy y mañana estava la provinçia llena de mitimaes y con governador, sin quitar el señorio a los naturales;... 163
En las Chachapoyas hallo Guaynacapa gran resistençia, tanto que por dos vezes bolvio huyendo desbaratando a los fuertes que para su defença se hazian; y con fabores que le vinieron, rebolvio sobre los chachapoyanos y los quebranto de tal manera que pidieron paz, çeçando por su parte la guerra. Diose con condiçiones provechosas al Ynga, mando pasar dellos muchos a que residiesen en el mismo Cuzco, cuyos deçindientes oy biven en la misma çibdad. Tomo muchas mujeres porque son hermosas y agraçiadas y muy blancas; puso guarniçiones hordinarias con soldados mitimaes para que estuviesen por frontera; dexo governador en lo prençipal de la comarca; proveyo lo que mas ellos usavan; castigo a muchos de los prençipales porque le dieron guerra. Lo qual hecho a Caxamalca se volvio, de donde prosiguio su / viaje y puso en orden las provinçias de Caxas , Yabaca, Guancabanba y las demas que con ellas confinan. 188

Cayanbe


Cita Número de página
Puesta en orden la tierra de los cañares, fue por Tiçicanbe y Cayanbe , los puraures y otras muchas partes, adonde quentan del tantas cosas que hizo ques de no creer, y el saber que tuvo para hazerse monarca de tan grandes reynos. 164

Cayanbi


Cita Número de página
Y aunque procuraron de se juntar y pelear, tal mano les dieron que los canpos [se] henchian de los muertos y queriendo huyr, les tenia tomado el paso; y mataron tantos que pocos escaparon bibos si no fueron los cautivos, que fueron muchos; y por donde venian estava todo alterado, creyendo que al mismo Ynga avian de matar y desbaratar los que ya por el eran muertos y presos. Y como se supo el fin dello, asentaron el pie llano, mostrando todos gran plazer. Guaynacapa recobro los suyos que avia bivos y [a] los que eran muertos mando hazer sepol- / -turas y sus honras conforme a su jentilidad, porque ellos todos conoçen que ay en las animas ynmortalidad. Y tanbien se hizieron en donde esta vatalla se dio bultos de piedra y padrones para memoria de lo que se avia hecho; y Guaynacapa enbio aviso hasta el Cuzco de todo esto y se reformo su jente y fue adelante de Carangue. Y los de Otavalo, Cayanbi, Cochesqui y Apipo con otros pueblos avian hecho liga todos juntos con otros muchos de no dexarse sojusgar del Ynga, sino antes morir que perder su livertad y que en sus tierras se hiziesen casas fuertes, ni ellos ser obligados de tributar y con sus personas yr al Cuzco, tierra tan lexos como avian oydo'. 195

Cayo Topa


Cita Número de página
... aunque para claridad de lo que escrivo no dexe de pasar trabajo y por hazerlo con mas verdad, vine al Cuzco, siendo en ella corregidor el capitan Juan de Sayavedra, donde hize juntar Cayo Topa , ques el que ay bivo de los desçendientes de Guaynacapa, porque Xari Topa, hijo de Mango Ynga, esta retirado en Viticos, adonde su padre se ausento despues de la guerra que en el Cuzco con los españoles tuvo, como adelante contare,... 13

Cayo Topa Yupangue


Cita Número de página
Del qual algunos quisieron dezir queste Ynga se llamo Viracocha por venir de otras partes y que traya traje diferençiado y que en las fayçiones y aspeto mos[tro] ser como un español porque traya varbas. Quentan otras cosas que me cansaria si las oviese de escrevir. Yo lo pregunte en el Cuzco a Cayo Topa Yupangue y a los otros mas prençipales que en el Cuzco me dieron la relaçion de los Yngas que yo voy escriviendo y me respondieron ser bulra y que nada es verdad... 112

Cayocapac


Cita Número de página
Muerto por la manera que se a contado Cayocapac , suçedio en el señorio Ynga Roque Ynga, su hijo, y para el tomar de la borla vinieron, como lo solian hazer, de muchas partes numero grande de jente a se hallar presentes a ello; y fueron hechos grandes sacrefiçios en los oraculos y tenplos, conforme a su ceguedad. 105

Caytomarca


Cita Número de página
Pasado lo que se a escrito, Ynga Viracocha enbio un mensajero a llamar a los de Caytomarca , que estavan de la otra parte de un rio hechos fuertes, sin jamas aver querido tener amistad con los Yngas... 115
Capitulo [XXXIX] de como Viracocha Ynga tiro una piedra de fuego con su honda a Caytomarca y como le hizieron reverenvia. 116
Luego que ovo enbiado el mensajero, Viracocha Ynga mando a sus jentes que alçado el real, caminasen para se asercar a Caytomarca . Y andando por el camino, llego junto a un rio adonde mando que parasen / para refrescarse; y estando en aquel lugar llego el mensajero, el qual conto como los de Caytomarca avian bulrado del y como dezian que ningund temor tenian a los Yngas. 116
Dos dias quentan que estuvo en aquel rio el Ynga sin pasarlo, porque no avia puente ni tanpoco se yo si se usavan las que agora ay antes que oviese Yngas, porque unos dizen que si y otros afirman que no. Y como no pasase del rio Viracoche Ynga, dizen que mando poner en un gran fuego una piedra pequeña y como estuviese bien caliente, puesto en ella çierta mistura o confaçion para que pudiese adonde tocase en prender lunbre, la mando poner en una honda de hilo de oro con que quando a el plazia tirava piedras, y con gran fuerça la echo en el pueblo de Caytomarca y açerto a caer en el alar de una casa questava cubierta con paja bien seca... 116
Oydo por Viracoche Ynga lo que avian dicho los de Caytomarca , les respondio con gran disimulaçion que si aquel dia no ovieran sido cuerdos en venir, que el siguiente tenia determinado de dar en ellos con glandes valças que avia mandado hazer. Y pasado esto, se hizo el asiento entre los de Caytomarca y el Ynga, el qual dio al capitan o señor de aquel pueblo una de sus mugeres, natural del Cuzco, la qual fue estimada y tenida en mucho. 117
De todas las cosas que a Viracocha suçedian yvan al Cuzco las nuevas; y como en la çibdad se contase la guerra que tenia con los de Caytomarca , dizen que se levanto un tirano, hermano de Ynga Yupangue, el pasado, el qual aviendo estado muy sentido porque el señorio y mando de la çibdad se avia dado a Viracocha Ynga y no a el y aguardava tienpo oportuno para procurar de aver el señorio. 118

Çepita


Cita Número de página
...y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas y se dieron entre el y ellos grandes vatallas, de las quales el Cari salio vençedor; mas, que no pretendia otro onor ni señorio que robar y destruyr los pueblos y, cargado con el despojo, sin querer traer cativos, dio la buelta a Chuquito, adonde avia hecho su asiento y por su mandado se avian poblado los pueblos de Hilave, Xula, Çepita, Pomata y otros;... 121

Chaca


Cita Número de página
Y quentan estos yndios que al tienpo que le fueron rasgadas las orejas a este Ynga para poner en ellas aquel redondo que oy dia tra[e]n los orejones, que le dolio mucho la una dellas, tanto que salio de la çibdad con esta fatiga y fue a un çerro questa çerca della muy alto, a quien llaman Chaca , adonde mando a sus mugeres y a la Coya, su hermana Nicay Coca, la qual en vida de su padre avia reçibido por muger, que con el se estuviesen. 105

Chacara


Cita Número de página
[A] los hijos que los señores avian en estas mugeres, despues que eran honbres mandavanles prove[e]r de canpos y eredades, que ellos llaman ‘chacaras’,... 26
Y quando no avia guerra, lo mas de todo lo comian y gastavan los proves, porque estando los reyes en el Cuzco, ellos tenian sus ‘anaconas’ -que es nonbre de criado perpetuo-, y tantos que bastavan a labrar sus heredades y chacaras y senbrar tanto mantenimiento que bastase, sin lo qual para su plato se traya de las comarcas sienpre, muchos corderos y aves, y pescado, y mayz, coca, rayces con todas las frutas que se cojen. Y tal horden avia en estos tributos que los naturales los pagaban, y los Yncas se hallavan tan poderosos / que no tenian guerra ninguna que se recreciese[n]. 52
No consentian que ninguno fuese haragan ni anduviese hurtando el travajo de otros, sino a todos mandavan travajar. Y asi cada senor, en algunos dias, yva a su chacara y tomava el arado en las manos y adereçava la tierra, travajando en otras cosas. Y aun los mismos Yngas lo hazian, puesto que era por dar buen exenplo de si, porque se avia de tener por entendido que no avia de aver ninguno tan rico que por serlo quisiese valdonar y afrentar al prove. 55
Y si los Yngas no cayeran en ponerlos y en que tuviesen los mitimaes, muchas vezes se levantaran los naturales y esimieran de si el mando real; pero con tantas jentes de guerra y con tan gran proveymiento de mantenimientos no podian, si en todos los unos y los otros no oviese trama de trayçion o levantamiento; lo qual avia pocas vezes, porque estos governadores que se ponian heran de gran cofiança y todos orejones y que los mas dellos tenian sus ‘chacaras’, que son heredades, en la comarca del Cuzco y sus casas y parientes; y si alguno no salia bastante para governar lo que tenia a cargo, luego le era quitado el mando y puesto otro en su lugar. 57
.... Las mugeres que sacrificavan yvan vestidas asimismo ricamente con sus ropas finas de colores y de pluma y sus topos de oro y sus cucharas y escudillas y platos, todo de oro, y chuspas de coca de avisca: y asi adereçadas, despues de que an bien vevido, les ahogavan y enterravan creyendo, ellas y los que las matavan, que yvan a servir a su diablo o Guanacaure. Y hazianse grandes va[i]les y cantares quando se hazian semejantes sacrifiçios questos. / Y tenia este ydolo, donde estava el oraculo, sus chacaras y anaconas y ganados y mamaconas y çaçerdotes que se aprovechan de lo mas dello. 84
Sin estos tenplos se tuvo otro por tan estimado y frequentado como ellos, y mas, que avia por nonbre la Coropona, ques en la provinçia de Condesuyo, en un çerro muy grande, cubierto a la contina de nieve que ynvierno y verano no se quita jamas. Y los reyes del Peru con los mas prençipales del visitavan / este tenplo haziendo presentes y ofrendas como a los ya dichos. Y tienese por muy çierto que de los dones y capacocha que a este tenplo se le hizo, avia mucha suma de cargas de oro y plata y pedreria enterrado en partes que dello no se save y los yndios escondieron otra suma grande questava para serviçio del ydolo y de los çaçerdotes y mamaconas, que tanbien tenia muchos este tenplo y como avia tan grandes nieves no suven a lo alto ni saben atinar adonde estan tan grandes tesoros. Mucho ganado tenia este tenplo y chacaras y serviçio de yndios y anaconas. 85
Su madre de Guaynacapa, señora prençipal, mujer y hermana que fue de Topa Ynga Yupangue, llamada Mama Ollo, dizen que fue de mucha prudençia y que aviso a su hijo de muchas cosas quella vio hazer a Topa Ynga, y que lo queria tanto que le rogo no se fuese a Quito ni a Chile hasta quella fuese muerta; y asi quentan que por le hazer plazer y obedeçer su mandado estuvo en el Cuzco sin salir hasta que ella murio, y fue enterrada con gran ponpa, metiendose en su sepoltura mucho tesoro y ropa fina y de sus mugeres y servidores. Los mas tesoros y casas de los Yngas muertos y eredades, que llaman ‘chacaras’, todo estava entero desde el primero, sin que ningund osase gastarlo ni tomarlo, porque ellos no tenian guerras ni neçesidades quel dinero oviese las de remediar... 180

Chachapoyanos


Cita Número de página
En las Chachapoyas hallo Guaynacapa gran resistençia, tanto que por dos vezes bolvio huyendo desbaratando a los fuertes que para su defença se hazian; y con fabores que le vinieron, rebolvio sobre los chachapoyanos y los quebranto de tal manera que pidieron paz, çeçando por su parte la guerra. Diose con condiçiones provechosas al Ynga, mando pasar dellos muchos a que residiesen en el mismo Cuzco, cuyos deçindientes oy biven en la misma çibdad. Tomo muchas mujeres porque son hermosas y agraçiadas y muy blancas; puso guarniçiones hordinarias con soldados mitimaes para que estuviesen por frontera; dexo governador en lo prençipal de la comarca; proveyo lo que mas ellos usavan; castigo a muchos de los prençipales porque le dieron guerra. Lo qual hecho a Caxamalca se volvio, de donde prosiguio su / viaje y puso en orden las provinçias de Caxas, Yabaca, Guancabanba y las demas que con ellas confinan. 187

Chachapoyas


Cita Número de página
Y sin las partes dichas, tenian algunas destas guarniçiones en las fronteras de los Chachapoyas y Bracamoros, y en el Quito, y en Carangue, que es adelante del Quito, al Norte, junto a la provinçia que llaman de Popayan, y en otras partes donde seria menester, asi en Chile como en los llanos y sierras. 65
Y ase de entender que la çibdad del Cuzco tanbien estava llena de jentes estranjeras, todo de yndustria, porque habiendo muchos linajes de honbres, no se conformasen para levantamiento ni otra cosa que / fuese de serviçio del rey; y [d]esto[s] oy dia estan en el Cuzco, chachapoyas y cañares y de otras partes, de los que an quedado de los que alli se pusieron'. 67
...[y] aunque murieron algunos, pudieron los otros con el fabor y esfuerço de Anco Allo de salir de alli, el qual se quexava a sus dioses de la maldad de los orejones e yngratitud, afirmando que por no los ver mas ni seguir, se yria con los suyos en boluntario destierro. Y echando delante las mugeres, camino y atrabeço las provinçias de los Chachapoyas e Guanuco y pasando por la montaña de los Andes caminaron por aquellas sierras hasta que llegaron, segund tanbien dizen, a una laguna muy grande, que yo creo deve ser lo que quentan del Dorado, adonde hizieron sus pueblos y se an multiplicado / mucha jente. Y quentan todos los yndios grandes cosas de aquella tierra y del capitan Anco Allo. 145
Entre las provinçias que ay entre Xauxa y Caxamalca quentan que tuvo algunas guerras y pendençias y que mando hazer grandes albarradas y fuertes para defenderse de los naturales y que con su buena maña, sin mucho derramamiento de sangre, los sojusgo y lo mismo lo de Caxamalca; y por todas partes dexava governadores y delegados y postas puestas para tener aviso; y no salia de ninguna provinçia grande sin primero mandar hazer aposentos e tenplo del Sol y poner mitimaes. Quentan, sin esto, que entro por lo de Guánaco y que mando hazer el palaçio tan primo que oy vemos hecho; y que yendo a los Chachapoyas , / le dieron tanta guerra que ayna de todo punto los desbarataran, mas tales palabras le[s] supo dezir quellos mismos se le ofregieron. En Caxamalca dexo de la jente del Cuzco mucha para que ynposiesen a los naturales en como se avian de vestir y el tributo que le avian de dar y sobre todo como avian de adorar y reverençiar por dios al Sol. 162
En las Chachapoyas hallo Guaynacapa gran resistençia, tanto que por dos vezes bolvio huyendo desbaratando a los fuertes que para su defença se hazian; y con fabores que le vinieron, rebolvio sobre los chachapoyanos y los quebranto de tal manera que pidieron paz, çeçando por su parte la guerra. Diose con condiçiones provechosas al Ynga, mando pasar dellos muchos a que residiesen en el mismo Cuzco, cuyos deçindientes oy biven en la misma çibdad. Tomo muchas mujeres porque son hermosas y agraçiadas y muy blancas; puso guarniçiones hordinarias con soldados mitimaes para que estuviesen por frontera; dexo governador en lo prençipal de la comarca; proveyo lo que mas ellos usavan; castigo a muchos de los prençipales porque le dieron guerra. Lo qual hecho a Caxamalca se volvio, de donde prosiguio su / viaje y puso en orden las provinçias de Caxas, Yabaca, Guancabanba y las demas que con ellas confinan. 187

Chalaquchima


Cita Número de página
segund la relaçion que yo tome en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, unico heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dádose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas hasta que el rio de Apurima, por el paso de Cotabanba, fue preso el rey Guascar y tratado cruelmente por Chalaquchima ... 11
Algunos avia entre ellos que les pesava y dezian que no hera liçito dexar de reconoçer al gran Ynga, pues hera señor de todos; mas Ylla Topa no fue leal a Guascar asi como Guaynacapa se lo rogo y el se lo prometio, porque dizen que / andava en tratos y secretas platicas con Atabalipa, que entre los hijos de Guaynacapa mostro mas animo [y] balor, causado por su atrevimiento y aparejo que hallo o con lo que su padre mando, si fue verdad, que governase lo de Quito y sus comarcas. Este hablo a los capitanes Chalaquchima , Ynclagualpa, Urimiñavi, el Quizquiz, Sopeçopagua y otros muchos, sobre que quisiesen faboreçerle y ayudarle para quel fuese Ynga de aquellas partes como su hermano lo hera del Cuzco. Y ellos y el Ylla Topa, traydor a su señor natural Guascar, pues que aviendole dexado por governador hasta quel tuviese edad cunplida le nego y se ofreçio de faboreçer [a] Atabalipa, que ya por todo el real era tenido por señor y le fueron entregadas las mugeres de su padre, a quien el reçibio por suyas, que hera autoridad mucha entre estas jentes; y el serviçio de su casa y lo demas que tenia le fue dado para que por su mano fuese hordenado todo a su boluntad. 205
Y quentan que encomendo la guerra a su capitan general Chalaquchima y a otros dos capitanes, llamados el Quizquiz el unos y el otro Ocumare. Y como Atoco no parase con la jente, pudieron encontrarse çerca del pueblo llamado Anbato, adonde a la usança suya començaron la batalla y la riñeron entre ellos bien. Y aviendo tomado un collado Chalaquchima salio a tienpo convenible con çinco mill honbres holgados y dando en los que estavan cançados, los apretaron tanto que, despues de ser muertos los mas dellos, bolvieron los que no lo eran las espaldas con gran espanto, y el alcançe se siguio y fueron muchos los presos / y Atoco entre ellos; el qual, quentan los que desto me ynformaron, que lo ataron a un palo donde con gran crueldad aviltadamente le mataron y que del casco de su cabeça hizo un bazo Chalaquchima, para vever, engastonado en oro. La opinion mayor y que deve des ser mas çierta, a mi juyzio, de los que murieron en esta vatalla de anbas partes fueron quinze o dies y seys mill yndios y los que se prendieron fueron los mas dellos muertos sin piedad ninguna por mandado de Atabalipa. 210

Chalcomayta


Cita Número de página
En Quito dexo por su capitan general y mayordomo mayor a un orejon ançiano, quien todos quentan que hera muy entendido y esforçado y de jentil presençia, a quien llamavan Chalcomayta ; y le dio liçençia para que pudiese andar en andas y servirse con oro y otras libertades quel tuvo en mucho. 167

Chancas


Cita Número de página
...pues esta claro que si el Enperador tiene un canpo en Ytalia y ay españoles y tudescos, borgo[ño]nes, flamencos, ytalianos, que cada naçion hablara en su lengua; -y por esto se usava en todo este reyno, lo primero, lo de las señales en las cabeças diferentes unas de otras, porque si eran yungas andavan arreboçados como jitanos, y si eran collas, tenian unos bonetes como hechura de morteros, hechos de lana, y si canas, tenian otros bonetones mayores y muy anchos; los cañares trayan unas coronas de palo delgado como aro de çedaço; los guancas unos ramales que les cayan por debaxo de la barba y los cavellos entrenchados; los chancas unas vendas anchas coloradas o negras por ensima de la frente; por manera que asi estos como todos los demas eran conoçidos por estas que tenian por ensinia, que era tan buena y clara que aunque oviera juntos quinientos mill honbres claramente se conoçieran los unos a los otros. 68
Y es publico entre todos los yndios ser este tenplo tan antiguo como la misma çibdad del Cuzco, mas que Ynga Yupangue, hijo de Viracoche Ynga, lo acreçento en riquezas y paro tal como estava quando los cristianos entraron en el Peru y lo mas del tesoro fue llevado a Caxamalca por el rescate de Atavalipa, como en su lugar contaremos. Y dizen los orejones que despues de aver pasado la dudosa guerra que tuvieron los vezinos del Cuzco con los chancas , que agora son señores de la provinçia de Andaguaylas, que como de aquella vitoria que dellos tuvieron quedase Ynga Yupangue tan estimado y nonbrado, de todas partes acudian señores a le servir haziendole las provinçias grandes serviçios de metales de oro y plata... 79
Y algunos de los orejones del Cuzco afirman que la lengua general que se uso por todas las provinçias, que fue la que usavan y hablavan estos quichoas, los quales fueron tenidos por sus comarcanos por muy balientes hasta que los chancas los destruyeron. Aviendo pues el Ynga Capa muchos años, siendo ya muy viejo, murio. Y aviendo pasado los lloros y dias de sus honras, su hijo fue reçibido sin contraste ninguno por rey del Cuzco, como su padre lo avia sido; el qual avia por nonbre Ynga Roque Ynga. 104
Capitulo [XXXVII] de como quiriendo salir este Ynga a hazer guerra por la provinçia de Collao se levanto çierto alvoroto en el Cuzco y de como los chancas vençieron a los quichuas y les ganaron su señorio. 110
Y dizen mas los yndios que en este tienpo heran señores de la provinçia que llamavan Andaguaylas los quichuas y que de junto a un ]ago que avia por nonbre Choclococha salieron cantidad de jente con sus capitanes llamados Guaraca y Basco, los quales vinieron conquistando por donde venian, hasta que llegaron a la provinçia dicha; y como los moradores della supieron su venida, se pusieron a punto de guerra animandose los unos a los otros, diziendo que seria justo dar la muerte a los que avian venido contra ellos; y asi, saliendo por una parte que va a salir hazia los Aymaraes, los chancas con sus capitanes venian açercandose a ellos, de manera que se juntaron y tuvieron algunas platicas los unos con los otros y, sin quedar avenidos, se dio la vatalla entre ellos. 111
Y hechos otros daños, se hizieron señores de aquella provinçia y la poseyeron como oy dia la mandan sus deçendientes. Y esto elo contado porque adelante se a de hazer mucha mençion destos chancas . 111
Capitulo [XLIV]de como Ynga Urco fue reçibido por governador general de todo el ynperio e tomo la corona en el Cuzco y de como los chancas determinavan de salir a dar guerra a los del Cuzco. 129
Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas, desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible. 130
...mas aunque fue sabido por el viejo Viracoche, no se le dio nada, antes, saliendo del valle de Xaquixaguana, se fue al valle de Yucay con sus mugeres y serviçio. Ynga Urco tanbien dizen que se reya teniendo en poco lo que era obligado a tener en mucho; mas como el ser del Cuzco estuviese guardado para ser acreçentado por Ynga Yupangue e sus hijos, ovo el de ser el que libro destos miedos con su virtud a todos. Y no solamente vençio a los chancas , mas sojuzgo la mayor parte de las naçiones que ay en estos reynos, como adelante dire. 131
Capitulo [XLV] de como los chancas allegaron a la çibdad del Cuzco y pusieron su real en ella y del temor que mostaron los que estavan en ella y del gran valor de Ynga Yupangue. 132
Despues que los chancas ovieron hecho sacrifiçios en Apurima y Ilegasen a la çibdad del Cuzco, el capitan general que llevavan o señor dellos Astu Guaraca les dezia que mirasen la alta enpresa que tenian, que se mostrasen fuertes y no tuviesen pavor ni temor ninguno de aquellos que pensavan espantar las jentes con pararse las orejas tan grandes como ellos se ponian, y que si los vençian avria mucho despojo y mugeres hermosas con quien holgasen; los suyos le respondian alegremente que harian el dever. 132
Los orejones respondieron que, concluyda la guerra, entenderian en hazer lo que a la governaçion del reyno conviniese. Y dizen que por la comarca enbiaron mensajeros que [a] todos los que viniesen a querer ser vezinos del Cuzco les serian dadas tierras en el valle y sitio para casas y serian previllejados; y asi vinieron de muchas partes. Pasado esto, el capitan Ynga Yupangue salio a la plaça donde estava la piedra de la guerra, puesta en su cabeça una piel de leon para dar a entender que avia de ser fuerte como lo es aquel animal. / En este tienpo llegavan los chancas a la sierra de Vilcaconga. Ynga Yupangue mando juntar la jente de guerra que avia en la çibdad con determinagion de les salir al camino, nonbrando capitanes los que mas esforçados les pareçio; mas tornando a tomar pareçer, se acordo de los aguardar en la çibdad.Los chancas allegaron a poner su real junto al çerro de Carmenga, questa por ençima de la çibdad, y pusieron luego sus tiendas. Los del Cuzco avian hecho por las mas partes de la entrada de la çibdad grandes hoyos llenos de puas y por ensima tapados sotilmente para que cayesen los que por alli anduviesen. Como en el Cuzco las mugeres y muchachos vieron los enemigos, ovieron mucho espanto y andava gran ruydo. 133
Y pelearon unos con otros gran rato; y sobreviniendo la noche çeso la contienda, quedandose los chancas en sus reales y los de la çibdad por la redonda della, guardandola por todas partes porque los enemigos no los pudiesen entrar, porque el Cuzco ni otros lugares destas partes no son çereados de muralla. [Pasado el rebato, Astu Guaraca anima]va a los suyos / esforçandolos para la pelea y lo mismo hazia Ynga Yupangue a los orejones y gente que estava en la çibdad. Los chancas deno[da]damente salieron de sus reales con voluntad de la entrar y los del Cuzco salieron con pensamiento de se defender; y tornaron a pelear, adonde murieron muchos de entranbas partes; mas tanto fue el valor de Ynga Yupangue que alcanço la vitoria de la batalla con muerte de loschancas todos, que no escaparon -a lo que dizen- sino pocos mas de quinientos y entre ellos su capitan Astu Guaraca, el qual con ellos, aunque con travajo, allego a su provinçia. El Ynga gozo del despojo y ovo muchos cativos, asi honbres como mugeres. 133
Desbaratados los chancas , entro en el Cuzco Ynga Yupangue con gran triunfo y hablo a los prençipales de los orejones sobre que se acordasen de como avia travajado por ellos lo que avian visto y en lo poco que su hermano ni su padre mostraron tener a los enemigos; por tanto, que le diesen a el el señorio y governaçion del ymperio. 135
Y a todos los que murieron de la parte suya en la vatalla los mando el nuevo Ynga enterrar, mandando hazerles las oçequias a su usança; y a los chancas mando que se hiziese una casa larga a manera de tanbo en la parte que se dio la vatalla, adonde para memoria fuesen desollados todos los cuerpos de los muertos .... 135
En este tienpo quentan que murio Viracoche Ynga y se le dio sepoltura con menos ponpa y onor que a los pasados suyos porque en la vejez avia desanparado la çibdad y no querido bolver a ella quando tuvieron la guerra con los chancas . De Ynga Urco no digo mas porque los yndios no tratan de sus cosas si no es por reyr; y dexando a el aparte, digo que Ynga Yupangue es el noveno rey que ovo en el Cuzco. 136
...Llegado al rio de Apurima, paso por la puente que se avia hecho y anduvo hasta los aposentos de Curaguaxi. De la comarca salian muchos honbres y mugeres y algunos señores y prençipales; y quando lo vian, quedavan espantados y llamivanle ‘Gran señor, hijo del Sol, monarca de todos’ y otros nonbres grandes. En este aposento dizen que dio a un capitan de los chancas , llamado Tupa Vasco, por muger una palla del Cuzco y que la tuvo en mucho. 137
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue; y avisandoles de lo que avian de hazer, salieron del Cuzco y caminaron hasta la provinçia de Andaguailas, adonde fueron bien reçibidos por los chancas ; y salio con ellos un capitan, llamado Anco Allo, con copia de jente de aquella tierra para servir en la guerra del Ynga. 143
Quentan los yndios chancas que, como los yndios que salieron de su provinçia de Andaguaylas con el capitan Anco Allo oviesen hecho grandes hechos en estas guerras, enbidiosos dellos y con rencor que tenian contra el capitan Anco Allo de mas atras, quando el Cuzco fue çercado, determinaron de los matar. Y asi los mandaron llamar; y como fuesen muchos juntos con su capitan entendieron la yntençion que tenian y puestos en arena se defendieron de los del Cuzco... 144
Los capitanes del Ynga, pasado lo que se a escrito, dieron la buelta al valle de Xauxa, donde ya se avian allegado grandes presentes y muchas mujeres para llevar al Cuzco y lo mismo hizieron los de Tarama. La nueva de todo fue al Cuzco y como fue savido por el Ynga holgose por el buen çuseso de sus capitanes, aunque hizo muestra [de] averle pesado lo que avian hecho con Anco Allo; mas era, segund se cre[e], yndustria porque algunos afirman que por su mando lo hizieron sus capitanes. Y como Topa Guasco y los otros chancas oviesen ydo a dar guerra a la provinçia de Collao y oviesen avido vitoria de algunos pueblos, reçelandose el Ynga que, savida la nueva de lo que avia pasado con Anco Allo, se bolverian contra el y le harian trayçion, les enbio mensajeros para que luego viniesen para el; e mando, so pena de muerte, que ninguno le[s] avisase de lo pasado. Los chancas , como vieron el mandado del Ynga, vinieron luego al Cuzco y, como llegaron, el Ynga les hablo con gran disimulaçion, amorosamente, encubriendo la maldad que se uso con el capitan Anco Allo y dava por sus palabras muestra de averle dello pesado. Los chancas , como lo entendieron, no dexaron de sentir el afrenta, mas viendo quan poca parte eran para satisfacerse, pasaron por ello pidiendo liçençia a Ynga Yupangue para bolver a su provinçia, y siendoles conçedida, se partieron dando previllejo al señor prençipal para que se pudiese sentar en el duho engastonado en oro y otras preminençias. 145

Chaqui


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Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo. 72

Chaquira


Cita Número de página
Sin esto, en los depositos avia grandisima cantidad de oro en tejuelos y de plata en pastas y tenian mucha ‘chaquira’ ques en estremo menuda, y otras joyas muchas y grandes para sus taquis e borracheras. 38
Otras muchas cosas pudiera dezir deste tenplo que dexo, porque me pareçe que vasta lo dicho para que se entienda quan gran cosa fue, porque no trato de la argenteria, chaquira , plumajes de oro y otras cosas, que si las escreviera no fueran creydas. Y lo que tengo dicho, aun biven cristianos que vieron la mayor parte dello, que se llevo a Caxamalca para el rescate de Atabalipa; pero mucho escondieron los yndios y esta perdido y enterrado. Y aunque todos los Yngas avian adornado este tenplo, en tienpo de Ynga Yupangue se acreçento de tal manera que quando murio y Topa Ynga, su hijo, ovo el ynperio, quedo en esta perfiçion. 82
Sin estos oraculos, avia el de Aporima, en donde por el troncon de un arvol respondia el oraculo, y que junto a el se hallo cantidad de oro; y el de Pachacama, ques en los Yungas, y otros muchos asi en la comarca de Andesuyo como en la de Chinchasuyo y Omasuyo y otras partes deste reyno, de los quales pudiera dezir algunas mas; pues que lo dixe en la Primera Parte que trata de las fundaçiones, no tratare desto mas que en los oraculos que tenian mas devoçion los Yngas con las demas naçiones, sacrificavan algunos honbres y mugeres y mucho ganado y adonde no avia este credito no derramavan sangre umana ni matavan honbres, sino ofreçian oro y plata. Y a las guacas que tenian en menos, que eran como hermitas, ofreçian chaquira y plumas y otras cosas menudas y de poco valor. Esto digo porque la opinion que los españoles tenernos en afirmar que en todos los tenplos sacrificavan honbres es falça y esto es la verdad segund lo que yo alcance sin tirar ni poner mas de lo que entendi y para mi tengo por tan çierto. 86
Y en mitad de la plaça tenian puesto, a lo que dizen, un teatro grande con sus gradas, muy adornado con paños de pluma llenos de chaquira de oro y mantas grandes riquisimas de su tan fina lana, senbradas de arjenteria de oro y de pedreria. En lo alto deste trono ponian la figura de su Tiçiviracocha, grande y rica; al qual, como a quien ellos tenian por dios soberano hazedor de lo criado, lo ponian en lo mas alto y le davan el lugar mas eminente y todos los çaçerdotes estavan junto a el; y el Ynga con los prençipales y jente comun le yvan a mochar, tirandose los alpargates, descalços, con gran umildad;[y] encojian los onbros y, hinchando los carrillos, soplavan hazia el haziendole, la ‘mocha’, ques como dezir reverencia. 91

Charcas


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Bolvio a su jente y camino por toda la provinçia de[l] Collao hasta salir della; enbio sus mensajeros a todas las naçiones de los charcas, carangues y mas jentes que ay en aquellas tierras. Dellas unos le acudian a servir y otros a le dar guerra; mas aunque se la dieron su potençia era tanta que basto a los sojuzgar, usando con los vençidos de gran clemençia y con los que se le venian de mucho amor. En Paria mando hazer edefiçios grandes / y lo mismo en otras partes. Y çierto devieron pasar a Topa Ynga cosas grandes muchas de las quales priva el olvido por la falta que tienen de letras e yo pongo sumariamente algo de lo mucho que savemos por lo que oymos y vemos los que aca estamos, que paso. Yendo vitorioso adelante de los charcas, atraveço muchas tierras y provinçias y grandes despoblados de nieve hasta que llego a lo que lla[ma]mos Chile y señoreo y conquisto todas aquellas tierras; enbio capitanes a saber lo de adelante, los quales dizen que llegaron al rio de Maule. En lo de Chile hizo algunos edefiçios y tributaronle de aquellas comarcas mucho oro en tejuelos. Dexo governadores y mitimaes; y puesta en orden lo que avia ganado, bolvio al Cuzco. 177
Entrado en el Collao, le traxeron quenta de las grandes manadas que tenian de ganado y quantas mill cargas de lana fina se llevavan por año a los que hazian la ropa para su casa y serviçio. En la ysla de Titicaca entro y mando hazer grandes sacrefiçios. En Chuqu[i]abo mando que estuviesen yndios estantes con sus veedores a sacar metal de oro con la horden y regimiento que se a escrito. Pasando adelante, mando que los charcas y otras naçiones hasta los chinchas sacasen cantidad grande de pastas de plata y que se llevasen al Cuzco por su quenta, sin que nada faltase; trasporto algunos mitima[e]s de una parte en otra, aunque avia dias que estavan alojados; mandava que todos travajasen y ninguno holgase, porque dezia que [en] la tierra donde avia holgazanes no pensavan otra cosa sino como buscar escandalos y corronper la onestidad de las mujeres. Por donde pasava mandava edeficar tanbos y plaças, dando con su mano la traça; repartio los terminos a muchas provinçias y limite conoçido para que, por aventajallo, no viniesen a las manos. 182
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato el capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. 211

Chayanta


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Y dizen del que yendo por el hermoso valle de Chayanta , çerca de Chimo, ques [don]de agora esta la çibdad de Trujillo, estava un yndio viejo en un[a] sementera, y como oyo que pasava el rey por alli çerca, y que cojo [tres] o quatro pepinos y lo que con su tierra y todo se los llevo y le dixo: ‘Ancha ha tun apo mico canba’, que quiere dezir: ‘Muy gran señor, come tu esto’; y que delante de los señores y mas jente, tomo los pepinos y comiendo el uno dellos, dixo mirando a todos por agradar al viejo: ‘Xulluy ancha misqui cay’, que en nuestra lengua quiere dezir: ‘En verdad ques muy du[l]çe esto’, de que todos reçibieron grandisimo plazer 193

Chicha


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Estos vestidos se a de poner el que fuere Ynga y a de aver ayunado el tienpo estableçido ques un mes y a este ayuno llaman ‘çaçi’, el qual se haze en un aposento del palaçio real sin ver lunbre ni tener ayuntamiento con muger; y estos días del ayuno las señoras de su linaje an de tener gran cuydado en hazer con sus propias manos mucha cantidad de su chicha , ques vino hecho de mays y an de andar vestidos ricamente. 18
A las puertas destas casas estavan puestos porteros que tenian cargo de mirar por las virgenes, que eran muchas hijas de señores prençipales, las mas hermosas y apuestas que se podian hallar; y estavan en el tenplo hasta ser viejas; y si alguna tenia conoçimiento con varon, la matavan o enterravan biva y lo mismo hazian a e1. Estas mugeres eran llamadas ‘mamaconas’; no entendian en mas que texer y pintar ropa de lana finisima para serviçio del tenplo y en hazer chicha , ques el vino que beven, de que sienpre tenian llenas grandes vasijas. 81
Y avia en este serro antiguamente oraculo por donde el maldito Demonio hablava; y estava enterrado a la redonda suma grande de tesoros y en algunos dias sacrificavan honbres e mugeres, a los quales antes que fuesen sacrificados, los çaçerdotes les hazian entender que avian de yr a servir [a] aquel Dios que alli adoravan, alla en la gloria que ellos fingian con sus desvarios que tenian; y asi, teniendolo por çierto los que avian de ser sacrificados, los honbres se ponian mui galanos y ataviados con sus ropas de lana fina y llautos de oro y patenas y braçaletes y sus oxotas con sus correas de oro. Y despues de aver oydo el parlamento que los mentirosos de los çaçerdotes les hazian, les davan a vever muctia de su chicha con grandes basos de oro, y solenizavan con cantares el sacrifiçio, publicando en ellos que, por servir a sus dioses, ofreçian sus vidas de tal suerte, teniendo por alegre reçibir en su lugar la muerte. 83
Y para selebrar esta fiesta con mayor deboçion y solenidad se dize que ayunavan dies o doze dias austeniondose de comer demasiado y de no dormir con sus mugeres y bever solamente por la mañana, ques quando ellos comen, chicha y despues, en el dia, tan solamente agua; y no comer aji ni traer coca en la boca y otras çeremonias que entre ellos se guardavan en semejantes ayunos. Lo qual pasado, avian traydo al Cuzco mucha suma de corderos y de obejas y de palomas y cuyz y otras aves y animales, los quales matavan para hazer el sacrificio. 90
Y acavado el sacrefiçio el Gran Çaçerdote con los demas çaçerdotes yvan al tenplo del Sol y despues de aver dicho sus salmos malditos, mandavan a salir a las virgenes mamaconas arreadas ricamente, con mucha multitud de chicha que ellas tenian hecha; y entre todos los que se hallavan en la gran çibdad del Cuzco se comian los ganados y aves que para el sacrifiçio vano se avian muerto y bevian de aquella chicha , que tenian por sagrada, dandosela a vever con grandes vasos de oro y estando ella en tinajas de plata de las muchas que avia en el tenplo. 91
Y era tan de poca honra que no queria que le estimasen y andava por las mas partes de la çibdad beviendo; y desque tenia en el cuerpo una arroba y mas de aquel brevaje, probocandose a gomito, lo lançava y sin vergüença descubria las partes vergonçoças / y echava la chicha convertida en orina. Y a los orejones que tenian mujeres hermosas, quando los via les dezia: ‘Mis hijos, ¿como estan?’, dando a entender que aviendo con ellas usado los que tenian eran del y no de sus maridos. 130
Dentro destas çercas o murallas avia aposentos como los demas que ellos usavan, donde estavan cantidad de mamaconas y otras muchas mugeres y mançebas de los reyes y hilavan y texian de la su tan fina ropa y avia muchas pieças de oro y de plata y vasijas destos metales. Muchas destas piedras vi yo en algunas destas çercas y me espante como siendo tan grandes estavan tan primamente puestas. Quando hazian los vayles y fiestas grandes en el Cuzco, era hecha mucha de su chicha por las mugeres dichas y bevianla. Y como de tantas partes acudiesen al Cuzco, mando poner veedores para que no saliese sin su liçençia ningund oro ni plata de lo que entrase; y pusieronse governadores por las mas partes del reyno y a todos governava con gran justiçia y orden. Y porque en este tienpo mando hazer la fortaleza del Cuzco dire algo delta, pues es tan justo. 146

Chile


Cita Número de página
...me pareçe que si el Enperador quisiese mandar hazer otro camino real como el que va del Quito al Cuzco sale del Cuzco para yr a Chile , çiertamente creo con todo su poder para ello no fuese poderoso ni fuerças de honbres lo pudieran hazer, si no fuese con la horden tan grande que para ello los Yngas mandaron que oviese. 40
Y esto vemos claro porque yo e visto junto a Vilcas tres o quatro caminos; y aun una vez me perdi por el uno creyendo que yva por el que agora se usa; y a estos llaman al uno camino de Ynga Yupangue y al otro Topa Ynga, y al que agora se usa y usara para sienpre es el que mando hazer Guaynacapa, que allego çerca del rio Angasmayo al Norte y al Sur mucho adelante de lo que agora llamamos Chile ; camino tan largo que avia de una parte a otra mas de mill y dozientas leguas. 42
Y la horden que los orejones del Cuzco y los mas señores naturales de la tierra dizen que se tenia en el tributar hera esta: que desde la çibdad del Cuzco el que reynava enbiava algunos prençipales criados de su casa a visitar por el uno de los quatro reales caminos que salen de aquella çibdad, que ya tengo escrito llamarse Chinchasuyo el uno, en el qual entran las provinçias que ay hasta Quito, con todos los llanos de Chincha para abaxo hazia el Norte; y el segundo se llama Condesuyo, ques donde se yncluyen las regiones y provinçias questan hazia la mar del Sur y muchas de la serrania; al terçero llaman Collasuyo, ques por donde contaron todas las provinçias que ay hazia la parte del Sur hasta Chile ; el ultimo camino llaman Andesuyo, por este van a todas las tierras questan en las montañas de los Andes, que se estiende en las faldas y vertientes dellas. 49
Pues como el Señor quisiese saber lo que avian de tributar todas las provinçias que habia del Cuzco hasta Chile , camino tan largo como muchas vezes e dicho, mandava salir, como digo, personas fieles y de confiança, los quales yvan de pueblo en pueblo mirando el traje de los naturales y posi[bi]lidad que tenian, y la groçedad de la tierra y si en ella avia metales o ganados o mantenimientos o de las demas cosas quellos querian y estimavan... 50
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca, Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile -... 56
Era tan grande el reyno del Peru, que mandavan los Yngas, lo ya muchas vezes dicho desde Chile hasta Quito y aun del rio de Maule hasta el de Angasmayo; y si estando el rey en el un cavo destos oviera de ser ynformado de lo que pasava en el otro con quien anduviera por jornadas, aunque fueran grandes, fuera una cosa muy larga, porque, a cavo de aver andado mill leguas, ya seria sin tienpo lo que se oviera de prove[e]r, si conviniera, o remediar otros negoçios de governaçion. 60
Por cada provinçia se tenia cuydado de poblar las postas que cayan en sus terminos y lo mismo hazian en los desiertos, canpos y sierras de nieve los que estavan mas çerca del camino. Y como fuese neçesario dar aviso en el Cuzco o en otra parte a los reyes de alguna cosa que oviese çusedido o que conviniese a su serviçio, salian de Quito o de Tomevanba o de Chile o de Carangue o de otra parte qualquiera de todo el reyno, asi de los llanos como de las sierras y con demasiada presteza andavan al trote sin parar aquella media legua, porque los yndios que alIi ponian y mandavan estar, de creer es que serian lijeros y los mas sueltos de todos. 61
Y sin las partes dichas, tenian algunas destas guarniçiones en las fronteras de los Chachapoyas y Bracamoros, y en el Quito, y en Carangue, que es adelante del Quito, al Norte, junto a la provinçia que llaman de Popayan, y en otras partes donde seria menester, asi en Chile como en los llanos y sierras. 65
Capitulo [LXI] de como Topa Ynga torno a salir del Cuzco y como fue al Collao y de alli a Chile y gano y señoreo las naçiones que ay en aquellas tierras y de su muerte. 176
Y çierto devieron pasar a Topa Ynga cosas grandes muchas de las quales priva el olvido por la falta que tienen de letras e yo pongo sumariamente algo de lo mucho que savemos por lo que oymos y vemos los que aca estamos, que paso.Yendo vitorioso adelante de los charcas, atraveço muchas tierras y provinçias y grandes despoblados de nieve hasta que llego a lo que lla[ma]mos Chile y señoreo y conquisto todas aquellas tierras; enbio capitanes a saber lo de adelante, los quales dizen que llegaron al rio de Maule. En lo de Chile hizo algunos edefiçios y tributaronle de aquellas comarcas mucho oro en tejuelos. Dexo governadores y mitimaes; y puesta en orden lo que avia ganado, bolvio al Cuzco. 177
Hazia la parte de Levante enbio orejones avisados en avito de mercaderes para que mirasen las tierras que oviese y que jentes las mandavan; y ordenadas otras cosas bolvio al Cuzco, de donde afirman que torno a salir a cavo de algunos dias. Y con la jente que convino llevar entro en los Andes y paso gran travajo por la espeçura de la montaña y conquisto algunos pueblos de aquella rejion y mando senbrar muchas sementeras de coca y que la llevasen al Cuzco, donde el dio la buelta.Y dizen que pasados pocos dias, le dio çierto mal que le causo la muerte y que, encomendando a su hijo la governaçion del reyno y a sus mugeres y hijos y diziendo otras cosas, murio. Y se hizieron tan grandes lloros y tan notable sentimiento desde Quito hasta Chile , ques estraña cosa de oyr a los yndios lo que sobre ello quentan. 178
Su madre de Guaynacapa, señora prençipal, mujer y hermana que fue de Topa Ynga Yupangue, llamada Mama Ollo, dizen que fue de mucha prudençia y que aviso a su hijo de muchas cosas quella vio hazer a Topa Ynga, y que lo queria tanto que le rogo no se fuese a Quito ni a Chile hasta quella fuese muerta; y asi quentan que por le hazer plazer y obedeçer su mandado estuvo en el Cuzco sin salir hasta que ella murio, y fue enterrada con gran ponpa, metiendose en su sepoltura mucho tesoro y ropa fina y de sus mugeres y servidores. Los mas tesoros y casas de los Yngas muertos y eredades, que llaman ‘chacaras’, todo estava entero desde el primero, sin que ningund osase gastarlo ni tomarlo, porque ellos no tenian guerras ni neçesidades quel dinero oviese las de remediar... 180
El fue caminando hazia Chile con toda su jente, acavando de domar, par donde pasava, las jentes que avia. Paso gran travajo par los despoblados y fue mucha la nieve que sobre ellos cayo; lleva[va]n toldos con que se guareçer y muchos anaconas e mugeres de serviçio. Por todas estas nieves se yva haziendo el camino o a ya estava hecho y bien linpio y postas puestas par todo el.Allego a lo que llaman Chile , donde estuvo mas de un año entendiendo en reformar aquellas regiones y asentarlas de todo punto. Mando que le sacasen la cantidad que señalo de tejuelos de oro y los mitimaes fueron puestos y trasportadas muchas jentes de aquellas de Chile de unas partes en otras. Hizo en algunos lugares fuertes y çercas a su uso, que llaman ‘pucaraes’, para la guerra que con algunos tuvo. Anduvo mucho mas por la tierra que su padre, hasta que dixo que avia visto el fin della y mando hazer memorias por muchos lugares para que en lo futuro se ent[end]iese su grandeza, y formas de onbres creçidos. Puesto en razon lo de Chile y hecho lo que convino, puso sus delegados y governadores y mando que sienpre avisasen en la Corte del Cuzco de lo que pasava en aquella provinçia. 183
Como Guaynacapa se oviese holgado algunos meses en el Cuzco y en el se oviesen juntado los çaçerdotes de los tenplos y adevinos de los oraculos, mando hazer sacrifiçios y la ofrenda de la capacocha se hizo muy grande y rica y bolvieron bien llenos de oro los bulradores de los hechizeros. Cada uno dava respuesta conforme a como le pareçia que el rey seria mas contento. Lo qual con otras cosas pasado, mando Guaynacapa que se entendiese en hazer un camino mas real, mayor y mas ancho que por donde fue su padre, que llegase hasta Quito, donde tenia pensado de yr; y que los aposentos ordinarios y depositos y las postas se pas[as]en a el. Para que por todas las tierras se supiese ser esto su voluntad, salieron correos a lo avisar y luego fueron orejones a lo mandar cunplir y se hizo un camino, el mas sobervio y de ver que ay en el mundo, y mas largo, porque salia del Cuzco y allegava a Quito y se juntava con el que yva a Chile , ygual a el. 185
De Tomebanba salio Guaynacapa y paso por los Puruas y descanço algunos dias en Riobanba y en Mocha y en Lataqunga descançaron sus jentes y tuvieron bien que bever del mucho brevaje que para ello estava aparejado y recojido de todas partes. Aqui fue saludado Guay[nac]apa y visitado de muchos señores y capitanes de las comarcas y enbio orejones fieles de su linaje a que fuesen por la costa de los llanos y por toda serrania a tomar quenta a los ‘quiposcamayores’, que son sus contadores, de lo que avia en los depositos, y a que supiesen como se avian con los naturales los que tenia puestos por governadores y si eran bien proveydos los tenplos del Sol y los oraculos y guacas que avia en todo lugar; y al Cuzco enbio sus mensajeros para que hordenasen las cosas quel dexava mandadas y en todo se cunpliese su voluntad. Y no avia [dia] que no le venia correos, no uno ni pocos sino muchos, del Cuzco del Collao, de Chile y de todo su reyno. 191

Chimbo Ocllo


Cita Número de página
Guaynacapa avia mandado pareçer delante de si a los prençipales señores de los naturales de las provinçias; y estando su Corte llena dellos, tomo por mujer a su hermana Chimbo Ocllo y por ello se hizieron grandes fiestas, dexando los lloros que por la muerte de Topa Ynga se hazian. Y acabadas, mando que saliesen con el hasta çinquenta mill honbres de guerra, con los quales queria yr aconpañado para visitar las provinçias de su reyno. Como lo mando se puso por obra y salio del Cuzco con mas ponpa y autoridad que saco su padre, porque las andas serian tan ricas -a lo que afirman los que llevaron al rey en sus honbros- que no tuvieran preçio las piedras preçiosas tan grandes y muchas que yvan en ellas, sin el oro de que heran hechas. Y fue por las provinçias de Xaquixaguana y Andaguaylas y allego a los Soras y Lucanes, desde donde enbio enbaxadas a muchas partes de los llanos y sierras y tuvo respuesta dellos y de otros, con grandes presentes y ofrecimientos. 181
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo , su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio. 200

Chimo


Cita Número de página
En el valle de Chimo dizen que tuvo rezia guerra con el señor de aquel valle, y que teniendo su vatalla estuvo en poco quedar el Ynga desvaratado de todo punto; mas, prevaleçiendo los suyos, ganaron el canpo y vençieron a los enemigos, a los quales Topa Ynga con su clemençia perdono, mandandoles a los que bivos quedaron / [que] en senbrar sus tierras entendiesen y no tomasen otra vez las armas para el ni para otros. 169
Quedo en Chimo su delegado y los mas destos valles yvan con los tributos a Caxamalca y porque son aviles para labrar metales, muchos dellos fueron llevados al Cuzco y a las cabeçeras de las provinçias, donde labravan plata y oro en joyas, vasijas y vasos y lo que mas mandado les hera. De Chimo paso adelante el Ynga y en Parmonguilla mando hazer una fortaleza, que oy vemos, aunque muy gastada y desbaratada. 170
Y dizen del que yendo por el hermoso valle de Chayanta, çerca de Chimo , ques [don]de agora esta la çibdad de Trujillo, estava un yndio viejo en un[a] sementera, y como oyo que pasava el rey por alli çerca, y que cojo [tres] o quatro pepinos y lo que con su tierra y todo se los llevo y le dixo: ‘Ancha ha tun apo mico canba’, que quiere dezir: ‘Muy gran señor, come tu esto’; y que delante de los señores y mas jente, tomo los pepinos y comiendo el uno dellos, dixo mirando a todos por agradar al viejo: ‘Xulluy ancha misqui cay’, que en nuestra lengua quiere dezir: ‘En verdad ques muy du[l]çe esto’, de que todos reçibieron grandisimo plazer. Pues pasando adelante, hizo en Chimo y en Guañape y en Guarmey, Guara, Lima y en los mas valles lo que / era servido que hiziesen. Y como llegase a Pachacama hizo grandes fiestas y muchos vayles y borracheras; y los çaçerdotes con sus mentiras le dezian las maldades que solian, ynventadas con su austuçia y aun algunas por boca del mismo demonio, que en aquellos tienpos es publico hablava a estos tales; y Guaynacapa les dio, a lo que dizen, mas de çien arrobas de oro y mill de plata y otras joyas y esmeraldas, con que se adorno mas de lo que estava el tenplo del Sol y el antiguo de Pachacama. 193

Chincha


Cita Número de página
Y la horden que los orejones del Cuzco y los mas señores naturales de la tierra dizen que se tenia en el tributar hera esta: que desde la çibdad del Cuzco el que reynava enbiava algunos prençipales criados de su casa a visitar por el uno de los quatro reales caminos que salen de aquella çibdad, que ya tengo escrito llamarse Chinchasuyo el uno, en el qual entran las provinçias que ay hasta Quito, con todos los llanos de Chincha para abaxo hazia el Norte; y el segundo se llama Condesuyo, ques donde se yncluyen las regiones y provinçias questan hazia la mar del Sur y muchas de la serrania; al terçero llaman Collasuyo, ques por donde contaron todas las provinçias que ay hazia la parte del Sur hasta Chile; el ultimo camino llaman Andesuyo, por este van a todas las tierras questan en las montañas de los Andes, que se estiende en las faldas y vertientes dellas. 49
La provinçia de Chincha fue en lo pasado gran cosa en este reyno del Peru y mu[y] poblada de jente, tanto que antes deste tienpo avian con sus capitanes salido y al[l]egado al Collao, de donde con grandes despojos que ovieron, dieron la buelta / a su provinçia, donde estuvieron y fueron sienpre estimados de los comarcanos y temidos. El Ynga padre de Topa Ynga se dize que enbio desde los Soras un capitan con jente de guerra llamado Capa Ynga, a que procurase atraer a los de Chincha al señorio suyo: mas aunque fue y lo procuro, fue poca parte porque se pusieron en arma[s] y de tal manera se querian defender quel orejon, lo mejor que pudo, se bolvio; y estuvieron sin ver capitan del Ynga ninguno hasta que Topa Ynga los sojusgo, a lo que ellos mismos quentan, porque yo no se en esto mas de lo quellos dizen. 172
En Chincha estavan aguardando si el Ynga yva a su valle, puesto mas de treynta mill honbres a punto de guerra y esperavan fabores de los vezinos. Topa Ynga, como lo supo, les enbio mensajeros con grandes presentes para los señores y para los capitanes y prencipales diziendo a los enbaxadores que de su parte les hiziesen grandes ofreçimientos y quel no queria guerra con ellos sino paz y er[mandad] / y otras cosas desta suerte. Los de Chincha oyeron lo que el Ynga dezia y reçibieronle sus presentes y fueron para el algunos prençipales con lo que avia en el valle y hablaron con el y trataron el amistad de tal manera que se asento la paz y los de Chincha dexaron las armas y reçibieron a Topa Ynga, que luego movio para Chincha. Esto quentan los mismos yndios de Chincha y los orejones del Cuzco; a otros yndios de otras provinçias e oydo que 1o quentan de otra manera, porque dizen que ovo grande guerra, mas yo creo que sin ella quedo por señor de Chincha . 173
Entrado en el Collao, le traxeron quenta de las grandes manadas que tenian de ganado y quantas mill cargas de lana fina se llevavan por año a los que hazian la ropa para su casa y serviçio. En la ysla de Titicaca entro y mando hazer grandes sacrefiçios. En Chuqu[i]abo mando que estuviesen yndios estantes con sus veedores a sacar metal de oro con la horden y regimiento que se a escrito. Pasando adelante, mando que los charcas y otras naçiones hasta los chinchas sacasen cantidad grande de pastas de plata y que se llevasen al Cuzco por su quenta, sin que nada faltase; trasporto algunos mitima[e]s de una parte en otra, aunque avia dias que estavan alojados; mandava que todos travajasen y ninguno holgase, porque dezia que [en] la tierra donde avia holgazanes no pensavan otra cosa sino como buscar escandalos y corronper la onestidad de las mujeres. Por donde pasava mandava edeficar tanbos y plaças, dando con su mano la traça; repartio los terminos a muchas provinçias y limite conoçido para que, por aventajallo, no viniesen a las manos. 182
Publico es entre muchos naturales destas partes que Guaynacapa entro por la tierra que llamamos Bracamoros y que bolvio huyendo de la furia de los honbres que en ella moran, los quales se avian acaudillado y juntado para defender a quien los fuese a buscar; y sin los orejones del Cuzco, quenta esto el señor de Chincha y algunos prençipales del Collao y los de Xauxa. Y dizen todos que yendo Guaynacapa acavando de asentar aquellas tierras por donde su padre paso y que avia sojusgado, supo de como en los Bracamoros avia muchos honbres y mujeres y que tenian tierras fertiles y que bien adentro de la tierra avia una laguna y muchos rios lleno[s] de grandes poblaciones. 189
De aqui dizen unos de los yndios que subio al Cuzco, otros que bolvio a Quito. En fin, sea desta vez o que aya sido primero, que va poco, el vesito todos los llanos y para el se hizo el gran camino que por ellos vemos hecho, y asi sabemos que en Chincha y en otras partes destos valles hizo grandes aposentos e depositos y tenplos del Sol. Y puesto todo en razon lo de los llanos y lo de la sierra y teniendo todo el reyno paçifico, rebolvio sobre el Quito y movio la guerra a los padres de los que agora llaman guamavacones y descubrio a la parte del Sur basta el rio de Angasmayo. 193

Chinchasuyo


Cita Número de página
Y la horden que los orejones del Cuzco y los mas señores naturales de la tierra dizen que se tenia en el tributar hera esta: que desde la çibdad del Cuzco el que reynava enbiava algunos prençipales criados de su casa a visitar por el uno de los quatro reales caminos que salen de aquella çibdad, que ya tengo escrito llamarse Chinchasuyo el uno, en el qual entran las provinçias que ay hasta Quito, con todos los llanos de Chincha para abaxo hazia el Norte; y el segundo se llama Condesuyo, ques donde se yncluyen las regiones y provinçias questan hazia la mar del Sur y muchas de la serrania; al terçero llaman Collasuyo, ques por donde contaron todas las provinçias que ay hazia la parte del Sur hasta Chile; el ultimo camino llaman Andesuyo, por este van a todas las tierras questan en las montañas de los Andes, que se estiende en las faldas y vertientes dellas. 49
Sin estos oraculos, avia el de Aporima, en donde por el troncon de un arvol respondia el oraculo, y que junto a el se hallo cantidad de oro; y el de Pachacama, ques en los Yungas, y otros muchos asi en la comarca de Andesuyo como en la de Chinchasuyo y Omasuyo y otras partes deste reyno, de los quales pudiera dezir algunas mas; pues que lo dixe en la Primera Parte que trata de las fundaçiones, no tratare desto mas que en los oraculos que tenian mas devoçion los Yngas con las demas naçiones, sacrificavan algunos honbres y mugeres y mucho ganado y adonde no avia este credito no derramavan sangre umana ni matavan honbres, sino ofreçian oro y plata. Y a las guacas que tenian en menos, que eran como hermitas, ofreçian chaquira y plumas y otras cosas menudas y de poco valor. Esto digo porque la opinion que los españoles tenernos en afirmar que en todos los tenplos sacrificavan honbres es falça y esto es la verdad segund lo que yo alcance sin tirar ni poner mas de lo que entendi y para mi tengo por tan çierto. 86
Asentada la provinçia de[l] Collao y puesta en horden y hablandoles Io que avian de hazer los señores della, el Ynga dio la buelta al Cuzco enbiando primero sus mensajeros a lo de Condesuyo y a los Andes a que particularmente le avisasen lo que pasava, y si sus governadores hazian algunos agravios e si los naturales andavan en algunos alborotos. Y aconpañado de mucha jente y prençipal bolvio al Cuzco, donde fue reçibido con mucha onra y se hizieron grandes sacrefiçios en el tenplo del Sol y los que entendian en la labor del gran edefiçio de la casa fuerte que avia mandado edeficar Ynga Yupangue; y la Coya, su muger y ermana, llamada Mama Ollo, hizo por si grandes fiestas y vayles. Y como Topa Ynga tuviese boluntad de salir por el camino de Chinchasuyo a sujusgar las provinçias que estan mas adelante de Tarama y Bonbon mando hazer gran llamamiento de jente por todas las provincias. 160
Esta conquista de Quito que hizo Topa Ynga bien pudiera yo ser mas largo; / pero tengo tanto que escrevir en otras cosas, que no puedo ocuparme en tanto ni quiero contar sino sumariamente lo que hizo, pues para entenderlo bastara [lo] dibulgado por la tierra. La salida quel rey queria hazer de la çibdad del Cuzco, sin saber a que parte ni adonde avia de ser la guerra, porque esto no se dezia sino a los consejeros, juntaronse mas de dozientos mill honbres de guerra con tan gran bagaxe y repuesto que henchian los canpos; y por las postas fue mandado a los governadores de las provinçias que de todas las comarcas se truxesen los bastimentos y muniçiones y armas al camino real de Chinchasuyo , el qual se yva haziendo no desviado del que su padre mando hazer, ni tan llegado que pudiesen hazerlo todo uno. 161
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato el capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo ; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. 211

Chinche Cari


Cita Número de página
Capitulo [XLI] de como vinieron al Cuzco enbaxadores de los dos tiranos del Collao, nonbrados Chinche Cari e Çapana y de la salida de Viracoche Ynga al Collao. 121

Chiriguama


Cita Número de página
Chiriguama , governador de aquellos pueblos, que son del Enperador, me conto lo que tengo escrito'. 7

Chiriguanaes


Cita Número de página
Para el segundo efeto que los mitimaes se pusieron, fue porque los yndios de las fronteras de los Andes, como son chunchos y moxos y chiriguanaes que los mas dellos tienen sus tierras a la parte de Levante a la de cayda de las sierras y son gentes barbaras y muy belicosos y que muchos dellos comen carne umana y muchas vezes salieron a dar guerra a los naturales de aca. 65
Por todas partes quel Ynga pasava, dexava hechas tales cosas ques admiraçion contarlas. A los que erravan, castigava sin dexar pasar par alto nada y gratificava a quien bien le servia. Ordenando estas cosas y otras, paso de las pro-/ [vinçias] sujetas agora a la Villa de Plata y por lo de Tuquman enbio capitanes con jente a guerrear a los chiriguanaes ; mas no les fue bien porque bolbieron huyendo. 183

Choclococha


Cita Número de página
Y dizen mas los yndios que en este tienpo heran señores de la provinçia que llamavan Andaguaylas los quichuas y que de junto a un ]ago que avia por nonbre Choclococha salieron cantidad de jente con sus capitanes llamados Guaraca y Basco, los quales vinieron conquistando por donde venian, hasta que llegaron a la provinçia dicha. 111

Chunbibilcas


Cita Número de página
Ynga Yupangue, sin perder su gravedad, les respondia mançamente quel no queria hazer agravio a naçion ninguna si no viniesen a le dar la obidiençia, pues el Sol lo queria y mandava. Y como oviese tornado a hazer llamamiento de jente, salio con toda ella a lo que llaman Condesuyo y sujeto a los yanaguaras y a los chunbibilcas y con algunas provinçias desta comarca de Condesuyo tuvo rezias vatallas; mas aunque le dieron mucha guerra, su esfuerço y saber fue tanto que con daño y muerte de muchos le dieron la obidiençia, tomandolo por señor çomo hazian los demas. 153

Chunchos


Cita Número de página
Para el segundo efeto que los mitimaes se pusieron, fue porque los yndios de las fronteras de los Andes, como son chunchos y moxos y cheriguanaes que los mas dellos tienen sus tierras a la parte de Levante a la de cayda de las sierras y son gentes barbaras y muy belicosos y que muchos dellos comen carne umana y muchas vezes salieron a dar guerra a los naturales de aca. 65

Chungara


Cita Número de página
Y lo que quiero contar es que afirman por muy cierto que despues se levanto en Hatuncollao aquel capitan o tirano poderoso, en la provincia de los Canas, questa entre medias de los Canchez e Collao, çerca del pueblo llamado Chungara, se mostraron unas mugeres como si fueran honbres esforçados. 7
El terçero oraculo y guaca de los Yngas era el tenplo de Bilcanota, bien nonbrado en estos reynos y adonde, permitiendolo nuestro Dios y Señor, el Demonio tuvo grandes tienpos poder grande y hablava por boca de los falços çaçerdotes que para serviçio de los ydolos en el estavan. Y estava este tenplo de Bilcanota poco mas de veynte leguas del Cuzco, junto al pueblo de Chungara; y fue muy venerado y estimado y que se ofreçieron muchos dones y presentes, asi por los Yngas y señores como por los ricos honbres de las comarcas [de] donde venian a sacrificar; y tenia sus çaçerdotes y mamaconas y sementeras y casi cada año se hazia en este tenplo ofrenda de la capacocha, ques lo que luego dire. 84

Chuño


Cita Número de página
Otras tierras contribuyan con tantas mil[l] cargas de mayz como en el[las] avia casas, lo qual se dava cada cosecha y a costa de la misma provinçia se ponia en los depositos y cabeçeras de provinçias. En otras regiones prov[e]ian por la mesma horden de tantas cargas de chuño seco como los otros hazian de mayz, lo qual hazian otros y contribuyan de quinua y de las otras rayces. 52

Chuqu[i]abo


Cita Número de página
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca, Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 56
Entrado en el Collao, le traxeron quenta de las grandes manadas que tenian de ganado y quantas mill cargas de lana fina se llevavan por año a los que hazian la ropa para su casa y serviçio. En la ysla de Titicaca entro y mando hazer grandes sacrefiçios. En Chuqu[i]abo mando que estuviesen yndios estantes con sus veedores a sacar metal de oro con la horden y regimiento que se a escrito. Pasando adelante, mando que los charcas y otras naçiones hasta los chinchas sacasen cantidad grande de pastas de plata y que se llevasen al Cuzco por su quenta, sin que nada faltase; trasporto algunos mitima[e]s de una parte en otra, aunque avia dias que estavan alojados; mandava que todos travajasen y ninguno holgase, porque dezia que [en] la tierra donde avia holgazanes no pensavan otra cosa sino como buscar escandalos y corronper la onestidad de las mujeres. Por donde pasava mandava edeficar tanbos y plaças, dando con su mano la traça; repartio los terminos a muchas provinçias y limite conoçido para que, por aventajallo, no viniesen a las manos. 182

Chuquito


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...toda la jent[e pereçio, porque allegaron] las aguas hasta los mas alt[os montes de toda la se]rrania. Y sobre esto dicen los Guanca[s, habitadores en el valle] de Xauxa y los naturales de [ Chuquito en el Collao que no]... 4
...y que saliendo del valle de Coquinbo un capitán, que avía por nonbre Cari, allegó a donde agora es Chuquyto , de donde después de haber hecho algunas poblaçiones pasó con su jente a la ysla y dio tal guerra a esta jente que digo que los mató a todos. 7
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca, Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito , Paria, y otros que ban hasta Chile-... 56
...y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas y se dieron entre el y ellos grandes vatallas, de las quales el Cari salio vençedor; mas, que no pretendia otro onor ni señorio que robar y destruyr los pueblos y, cargado con el despojo, sin querer traer cativos, dio la buelta a Chuquito , adonde avia hecho su asiento y por su mandado se avian poblado los pueblos de Hilave, Xula, Çepita, Pomata y otros;... 121
Con estas vitorias estava muy sobervio Cari y la nueva avia corrido por todas partes. E como Çapana, el señor de Hatun Collao, lo supiese, pesole por el bien del otro y mando juntar sus amigos y vaçallos para le salir al camino y quitarle el despojo; mas no se pudo hazer tan secreta la junta que Cari no entendiese el designo que Çapana tenia y con buena horden se retiro a Chuquito por camino desviado, de manera que Çapana no le pudiese molestar. Y llegado a su tierra, mando juntar los prençipales della para que estuviesen aperçibidos para lo que Çapana yntentase, teniendo proposito de procurar su destruyçion y que en el Collao uno solo fuese señor; y este mismo pensamiento tenia Çapana. 122
...Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao, adonde ya se savia todo lo que por el avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando; y porque no se hiziese mas poderoso acordo de salir a le buscar y dar batalla antes quel Ynga se juntase con el;... 126
Capitulo [XLIII] de como Cari volvio a Chuquito y de la llegada de Viracoche Ynga y de la paz que entre ellos trataron. 127
Luego que Çapana fue muerto, Cari se apodero de su real y robo todo lo que en el avia; con lo qual presa dio la vuelta a Chuquito y estava aguardando a Viracoche Ynga y mando adereçar los aposentos y prove[e]rlos de mantenimientos. El Ynga supo en el camino el fin de la guerra y como Cari avia vençido y, aunque en lo publico dava averse holgado, en lo secreto le peso lo çusedido, porque en aver diferencias entre aquellos dos pensava el façilmente hazerse señor del Collao; y penso de se bolver con brevedad al Cuzco porque no le suçediese alguna desgracia. Y como estuviese ya çerca de Chuquito, salio Cari con los mas prençipales de los suyos a le recibir y fue aposentado y muy servido; y como desease la buelta al Cuzco con brevedad, hablo con Cari adulandole con palabras de lisonjas sobre lo mucho que se avia holgado de su buena andança. 127
Y besando la tierra, hizieron reverencia al Sol y hizieron un gran taqui y areyto con muchos sones: y los çaçerdotes, diciendo çiertas palabras llevaron el vaso a unos de sus vanos tenplos donde se ponian los semejantes juramentos que se hazian por los reyes y señores. Y aviendose holgado algunos dias Viracoche Ynga en Chuquito se bolvio al Cuzco, siendo por todas partes muy servido y bien recibido. 128
/ Acavado esto, quentan que de muchas partes vinieron a ofreçerse al serviçio del Ynga y que reçibia graçiosamente a todos los que venian; y que salio de alli para se bolver al Cuzco y hallo en el camino hechos muchos aposentos y que en las mas partes se avian abaxado de las laderas los naturales y tenian en lo llano pueblos conçertados como lo mandava y avia hordenado. Llegado al Cuzco, fue reçibido a su usança con gran ponpa y se hizieron grandes fiestas. Los capitanes que por su mandado avian ydo a hazer guerra a los del Collao avian andado hasta Chuquito ; y tuvieron algunas vatallas en partes de la provinçia y, saliendo vençedores, sujetavanlo todo al señorio del Ynga. 140
...llego el Ynga, tuvieron su guerra con la grita que suelen y que al fin se dio vatalla entre unos y otros, en la qual murieron muchos de entranbas partes y los collas fueron vençidos y presos muchos, asi honbres como mujeres y fueranlo mas sy diera lugar a quel alcanse se siguiera; el Ynga, mas, estorvolo y a Cari, señor de Chuquito , hablo asperamente diziendole como avia ronpido la paz que puso su abuelo con Viracoche Ynga, y que no le queria matar, mas que lo enbiaria al Cuzco adonde seria castigado. Y asi a este como a otros de los presos mando llevar al Cuzco con guardas; y en señal de la vitoria que ovo de los collas en el lugar susodicho mando hazer grandes bultos de piedra y ronper por memoria un pedaço de una sierra y hazer otras cosas que oy dia quien fuere por aquel lugar vera y notara como hize yo, que paro dos dias por los ver y entender de rayz. 158
Los collas que escaparon de la vatalla dizen que muy espantados del acaeçimiento, se dieron mucha prieça a huyr, creyendo que los del Cuzco les yvan a las espaldas; y asi andavan con este miedo, bolviendo de en quando en quando los rostros a ver lo que ellos no vieron por lo aver estorvado el Ynga. Pasado el Desaguadero, se juntaron todos los prençipales y tomando su consejo unos con otros determinaron de enbiar a pedir paz al Ynga, con que si los reçibia en su serviçio pagaban los tributos que devian desde que se alçaron y que para sienpre serian leales. A tratar esto fueron los mas avisados dellos; y hallaron a Topa Ynga que venia caminando para ellos e oyo la enbaxada con buen senblante y respondio con palabras de vençedor piadoso que le pesava de lo que se avia hecho por causa dellos y que seguramente podian venir a Chuquito , adonde el asentaria con ellos la paz de tal manera que fuese provechosa para ellos mismos. Y como lo oyeron, lo pusieron por obra. 159
Y hecho un conbite general y muy esplendido, salio del Cuzco Topa Ynga, dexando en la çibdad su lugarteniente y su hijo mayor Guaynacapa; y con gran repuesto y magestad camino por lo de Collasuyo, visitando sus guarniçiones y tanbos reales y holgose por los pueblos de los Canas y Canchez. Entrando en lo del Collao anduvo hasta Chuquito , donde los señores de la tierra se juntaron a le hazer fiesta; y avia con su buena orden todo recaudo y abasto de mantenimiento, sin que faltase a mas de trezientas mill personas que yvan en sus reales. 176
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes, creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo. Y como todos aborreçiesen el mando que sobre ellos el Ynga tenia, sin les aver el hecho molestia ni mal tratamiento ni hecho tiranias ni demasias, como sus governadores y delegados no lo pudieron entender, juntos en Hatuncollao y en Chuquito, adonde se hallaron Cari y Çapana y Umalla y el señor de Açángaro y otros muchos, hizieron su juramento conforme a su çeguedad de llevar adelante su yntençion y determinaçion;... 154/5

Chuspas


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...Las mugeres que sacrificavan yvan vestidas asimismo ricamente con sus ropas finas de colores y de pluma y sus topos de oro y sus cucharas y escudillas y platos, todo de oro, y chuspas de coca de avisca: y asi adereçadas, despues de que an bien vevido, les ahogavan y enterravan creyendo, ellas y los que las matavan, que yvan a servir a su diablo o Guanacaure. Y hazianse grandes va[i]les y cantares quando se hazian semejantes sacrifiçios questos. / Y tenia este ydolo, donde estava el oraculo, sus chacaras y anaconas y ganados y mamaconas y çaçerdotes que se aprovechan de lo mas dello. 84

Coa


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Y teniendo esta voluntad Atabalipa no pudo con ellos acavar nada, antes afirman que los cañares con el capitan [y] mitimaes lo prendieron con yntento de lo presentar a Guascar; mas, poniendolo en un aposento del tanbo, se solto y fue a Quito, donde hizo entender averse buelto culebra por boluntad de su dios para salir de poder de sus enemigos; por tanto, que todos se aparejasen para començar la guerra publica y al descubierto porque asi convenia. Otros yndios afirman por muy çierto que el capitan Atoco con su jente allego a los Cañares, adonde estava Atabalipa, y quel fue el que lo prendio y se solto como esta dicho. Creo yo para mi, aunque podr[i]a ser otra cosa, que Atoco se hallo en la prision de Atabalipa y, muy sentido porque asi se avia descabullido, sacando la mas jente que pudo de los cañares, se partio para Quito, enbiando por todas partes a esforçar los governadores y mitimaes en el amistad de Guascar. Tienese por averiguado que Atabalipa se solto haziendo con una ‘coa’, ques ‘pala[n]ca’, que una muger Çella le dio, un agujero, estando los que estavan en el tanbo calientes de lo que avian vevido, y pudo, dandose prieça, allegar al Quito como esta dicho, sin ser alcançado de los enemigos que mucho quisieran tomarlo [a] aver a las manos. 208

Coca


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A otras provinçias mandavan que diesen tantos mill yndios puestos en el Cuzco para que hiziesen los edifiçios publicos de la çibdad y los de los reyes, proveyendoles de mantenimiento necesario. Otros tributaban maromas para llevar las piedras, otros tributaban coca . De tal manera se hazia esto que desde lo mas menudo hasta lo mas importante les tributavan a los Yngas todas las provinçias y comarcas del Peru. 52
Y quando no avia guerra, lo mas de todo lo comian y gastavan los proves, porque estando los reyes en el Cuzco, ellos tenian sus ‘anaconas’ -que es nonbre de criado perpetuo-, y tantos que bastavan a labrar sus heredades y chacaras y senbrar tanto mantenimiento que bastase, sin lo qual para su plato se traya de las comarcas sienpre, muchos corderos y aves, y pescado, y mayz, coca , rayces con todas las frutas que se cojen. Y tal horden avia en estos tributos que los naturales los pagaban, y los Yncas se hallavan tan poderosos / que no tenian guerra ninguna que se recreciese[n]. 52
Para este efeto estavan puestos los unos mitimaes, de los quales sacavan muchos para obejeros y ravadanes de los ganados de los Yngas y del sol, y otros para roperos, y otros para plateros y otros para canteros y para labradores y para debuxar y esculpir y hazer bultos: en fin, para lo que mas le mandavan y dellos se querian servir. Y tambien / mandavan que de los pueblos fuesen a ser mitimaes a las montañas de los Andes, a sembrar mayz y criar la coca y beneficiar los arboles de fruta, y prove[e]r de la que faltava en los pueblos donde con los frios y con las nieves no se pueden dar ni senbrar estas cosas. 65
Y desta manera se poblaron muchos valles en los llanos y pueblos en la serranía de los que los Yngas vian, como de los que por relaçion savian aver en otras partes; y a estos nuevos pobladores por algunos años no les pedian tributo ni ellos lo davan, antes eran proveydos de mugeres y coca y mantenimientos para que con mejor boluntad entendiesen en sus poblaçiones. 66
.... Las mugeres que sacrificavan yvan vestidas asimismo ricamente con sus ropas finas de colores y de pluma y sus topos de oro y sus cucharas y escudillas y platos, todo de oro, y chuspas de coca de avisca: y asi adereçadas, despues de que an bien vevido, les ahogavan y enterravan creyendo, ellas y los que las matavan, que yvan a servir a su diablo o Guanacaure. Y hazianse grandes va[i]les y cantares quando se hazian semejantes sacrifiçios questos. / Y tenia este ydolo, donde estava el oraculo, sus chacaras y anaconas y ganados y mamaconas y çaçerdotes que se aprovechan de lo mas dello'. 84
Y para selebrar esta fiesta con mayor deboçion y solenidad se dize que ayunavan dies o doze dias austeniondose de comer demasiado y de no dormir con sus mugeres y bever solamente por la mañana, ques quando ellos comen, chicha y despues, en el dia, tan solamente agua; y no comer aji ni traer coca en la boca y otras çeremonias que entre ellos se guardavan en semejantes ayunos. Lo qual pasado, avian traydo al Cuzco mucha suma de corderos y de obejas y de palomas y cuyz y otras aves y animales, los quales matavan para hazer el sacrificio'. 90
Y quentan estos yndios que al tienpo que le fueron rasgadas las orejas a este Ynga para poner en ellas aquel redondo que oy dia tra[e]n los orejones, que le dolio mucho la una dellas, tanto que salio de la çibdad con esta fatiga y fue a un çerro questa çerca della muy alto, a quien llaman Chaca, adonde mando a sus mugeres y a la Coya, su hermana Nicay coca, la qual en vida de su padre avia reçibido por muger, que con el se estuviesen'. 105
Y como ya se fuese haziendo / poderoso el mando de los reyes e Ynga Yupangue tuviese los pensamientos tan grandes, no enbargante que tanto por el avia sido ylustrado y enrequeçido el tenplo del Sol llamado Curicanche y oviese hecho otros grandes edefiçios, determino de que se hiziese otra casa del Sol que sobrepujase el edefiçio a lo hecho hasta alli y que en ella se pusiesen todas las cosas que pudiesen aver, asi oro como plata, piedras ricas, ropa fina, armas de todas las quellos usan, muniçion de guerra, alpargates, rodelas, plumas, cueros de animales, alas de aves, coca, sacas de lana, joyas de mil[l] jeneros; en conclusion, avia de todo aquello de quellos podian tener notiçia. Y esta obra se començo tan sobervia que, si hasta oy durara su monarquia, no estuviera acabada'. 147
Como los naturales de aquellas comarcas supieron la entrada en su tierra del Ynga, como ya muchos dellos por mano de sus capitanes avian sido puestos en su señorio; le vinieron a hazer la mocha trayendole presentes de muchas plumas de aves y coca y de lo mas que tenian en su tierra y a todos lo agradeçia mucho'. 154
Fue a Xauxa, adonde los guancas le hizieron solepne reçebimiento y enbio por todas partes mensajeros haziendo saber como el queria ganar el amistad de todos ellos sin les hazer enojo ni darles guerra; por tanto, que pues oyan que los Yngas del Cuzco no hazian tiranias ni demasias a los que tenian por confederados y vaçallos y que, en pago del trabaxo y omenaje que les davan, reçebian dellos mucho bien, que le enbiasen sus mensajeros para asentar la paz con el. En Bonbon supose con la gran potençia que el Ynga venia y como tuviesen entendido grandes cosas de su clemençia le fueron a hazer reverençia; y los yayos hizieron lo mismo y los de Tarama y otros muchos, a los quales reçibio bien dandoles a unos mugeres y a otros coca y a otros mantas y camisetas y poniendose del traje que tenia la provinçia donde el estava, que fue por donde ellos reçibian mas contento'. 162
Yendo vitorioso adelante de los charcas, atraveço muchas tierras y provinçias y grandes despoblados de nieve hasta que llego a lo que lla[ma]mos Chile y señoreo y conquisto todas aquellas tierras; enbio capitanes a saber lo de adelante, los quales dizen que llegaron al rio de Maule. En lo de Chile hizo algunos edefiçios y tributaronle de aquellas comarcas mucho oro en tejuelos. Dexo governadores y mitimaes; y puesta en orden lo que avia ganado, bolvio al Cuzco. Hazia la parte de Levante enbio orejones avisados en avito de mercaderes para que mirasen las tierras que oviese y que jentes las mandavan; y ordenadas otras cosas bolvio al Cuzco, de donde afirman que torno a salir a cavo de algunos dias. Y con la jente que convino llevar entro en los Andes y paso gran travajo por la espeçura de la montaña y conquisto algunos pueblos de aquella rejion y mando senbrar muchas sementeras de coca y que la llevasen al Cuzco, donde el dio la buelta'. 177

Cocha


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Y pues tratamos deste nonbre de Viracocha quiero desengañar al letor el creer que el pueblo tiene que los naturales pusieron a los españoles por nonbre ‘Viracocha’ que quiere tanto dezir como ‘espuma de la mar’ y quanto al nonbre es verdad porque ‘vira’ es nonbre de manteca y cocha de mar y asi pareçiendoles que por aver venido por ella les avian atribuydo aquel nonbre. Lo qual es mala ynterpretaçion segund la relaçion que yo tome en el Cuzco y dan los orejones... 11

Cochacaxa


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Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas, desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible. Y luego hizieron grandes plegarias a sus dioses o demonios y dexando en Andavaylas, ques la que los españoles llaman Andaguaylas, questa encomendada a Diego Maldonado el rico, jente bastante para la defensa della, y con la que estava junta para la guerra, salio Hastu Guaraca y un hermano suyo muy vatiente, llamado Oma Guaraca, y partieron de su provinçia con muy gran sobervia camino del Cuzco, y anduvieron hasta llegar a Curanba, donde asentaron su real y hizieron gran daño en los naturales de la comarca. Mas como en aquellos tienpos muchos de los pueblos estuviesen en los altos y collados de las sierras, con grandes sercas, que llaman ‘pucaraes’, no se podia hazer muchas muertes ni querian cativos ni mas que robar los canpos. Y salieron de Curanba y fueron al aposento de Cochacaxa y al rio de Abancay destruyendo todo lo que hallavan; y asi se açercaron al Cuzco, adonde ya avia ydo la nueva de los enemigos que venian contra la çibdad;... 130
...Llegado al rio de Apurima, paso por la puente que se avia hecho y anduvo hasta los aposentos de Curaguaxi. De la comarca salian muchos honbres y mugeres y algunos señores y prençipales; y quando lo vian, quedavan espantados y llamivanle ‘Gran señor, hijo del Sol, monarca de todos’ y otros nonbres grandes. En este aposento dizen que dio a un capitan de los chancas, llamado Tupa Vasco, por muger una palla del Cuzco y que la tuvo en mucho. Pasando adelante el Ynga por el rio de Apurima y Cochacaxa, como los naturales de aquella parte estuviesen en los pucaraes fuertes y no tuviesen pueblos juntos, les mando que biviesen hordenadamente sin tener costunbre mala ni darse la muerte los unos a los otros. 137

Cochesqui


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Y aunque procuraron de se juntar y pelear, tal mano les dieron que los canpos [se] henchian de los muertos y queriendo huyr, les tenia tomado el paso; y mataron tantos que pocos escaparon bibos si no fueron los cautivos, que fueron muchos; y por donde venian estava todo alterado, creyendo que al mismo Ynga avian de matar y desbaratar los que ya por el eran muertos y presos. Y como se supo el fin dello, asentaron el pie llano, mostrando todos gran plazer. Guaynacapa recobro los suyos que avia bivos y [a] los que eran muertos mando hazer sepol- / -turas y sus honras conforme a su jentilidad, porque ellos todos conoçen que ay en las animas ynmortalidad. Y tanbien se hizieron en donde esta vatalla se dio bultos de piedra y padrones para memoria de lo que se avia hecho; y Guaynacapa enbio aviso hasta el Cuzco de todo esto y se reformo su jente y fue adelante de Carangue. Y los de Otavalo, Cayanbi, Cochesqui y Apipo con otros pueblos avian hecho liga todos juntos con otros muchos de no dexarse sojusgar del Ynga, sino antes morir que perder su livertad y que en sus tierras se hiziesen casas fuertes, ni ellos ser obligados de tributar y con sus personas yr al Cuzco, tierra tan lexos como avian oydo. 195

Col[l]ique


Cita Número de página
Desde estas tierras donde ya avia reformadose, afirman tanbien que enbio capitanes con jente, la que basto, aque viesen la costa de la mar lo que avia a la parte del Norte y que procurasen de atraer a su serviçio los naturales de Guayaquil e Puerto Viejo; y questos anduvieron por aquellas comarcas en las quales tuvieron guerras y algunas vatallas, y en unos cavos quedavan vençedores, en otras no del todo; y asi anduvieron hasta Col[l]ique , donde toparon con jentes que andavan desnudas y que comian carne umana y tenian las costunbres que oy tienen y usan los comarcanos al rio de San Juan, de donde dieron la buelta sin querer pasar adelante a dar aviso a su rey que con toda su jente avia allegado a los Cañares, adonde se holgo en estremo porque dizen naçer alli, y que hallo hechos grandes aposentos y tanbos y mucho proveymiento y enbio enbaxadas a que le viniesen a ver de las comarcas; y de muchos lugares le vinieron enbaxadores con presentes. 190

Colla Topa


Cita Número de página
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa , su tio. Y como esto uvo dicho, murio. 200

Collao


Cita Número de página
... toda la jent[e pereçio, porque allegaron] las aguas hasta los mas alt[os montes de toda la se]rrania. Y sobre esto dicen los Guanca[s, habitadores en el valle] de Xauxa y los naturales de [Chuquito en el Collao ... 4
Y estando estas jentes desta manera, se levanto en la provinçia de Collao un señor valentisimo llamado çapana, el qual pudo tanto que metio debaxo de su señorio muchas jentes de aquella provinçia. 6
Y lo que quiero contar es que afirman por muy cierto que despues se levanto en Hatuncollao aquel capitan o tirano poderoso, en la provincia de los Canas, questa entre medias de los Canchez e Collao , çerca del pueblo llamado Chungara, se mostraron unas mugeres como si fueran honbres esforçados. 7
...y que estando desta suerte, salio de la ysla de Titicaca, questa dentro de la gran laguna de Collao , el sol muy replandeçiente con que todos se alegraron; 8
Generalmente le nonbran en la mayor parte Tiseviracoche, aunque en la provinçia de Collao le llaman Tuapaca y en otros lugares della Harnava. 9
Y en muchos lugares, como es en el Collao y en otras partes, avia señales de sus leguas, que eran como los mojones de España con que parten los terminos, salvo que son mayores y mejor hechos los de aca: a estos tales llaman ‘topos’ y uno dellos es un legua y media de Castilla. 41
Y en el Collao y en otras partes mando pasar mitimaes a la sierra de los Andes, para que senbrasen mayz y coca y otras frutas y rayzes de todos los pueblos la cantidad conviniente; los quales con sus mugeres bivian sienpre en aquella parte donde senbravan, y cojian tanto de lo que digo, que se sentia poco la falta por traer mucho destas partes y no aver pueblo ninguno, por pequeño que fuese, que no tuviese destos mitimaes. Adelante trataremos quantas suertes avia destos mitimaes, y lo que hazian los unos y entendian los otros. 48
En los tienpos pasados, antes que los Yngasreynasen, es cosa mui entendida que los naturales destas provinçias no tenian los pueblos juntos como agora los tienen, sino fortalezas con sus fuertes, que Ilarnavan ‘pucaraes’ de donde salian a se dar los unos a los otros guerra: y asi, sienpre andavan recatados y bivian con grandisimo trabajo y desa[so]siego. Y como los Yngas reynaron sobre ellos, pareçiendoles mal esta horden y la manera que tenian en los pueblos, mandaronles, procurandolo en unas partes con halagos y en otras con amenaza y en otros lugares con dones que les hazian, a que tuviesen por bien de no bivir como salvajes,/ mas antes, como honbres de razon, asentasen sus pueblos en los llanos y laderas de las sierras, juntos en barrios como y de la manera que la dispusiçion de la tierra lo hordenase. Y desta manera, los yndios, dexados los pucaraes que primero tenian, ordenaron sus pueblos de buena manera asi en los valles de los llanos como en la serrania y llanura del Collao ;.... 71
Capitulo [XXXVII] de como quiriendo salir este Ynga a hazer guerra por la provinçia de Collao se levanto çierto alvoroto en el Cuzco y de como los chancas vençieron a los quichuas y les ganaron su señorio. 110
Capitulo [XLI] de como vinieron al Cuzco enbaxadores de los dos tiranos del Collao , nonbrados Chinche Cari e Çapana y de la salida de Viracoche Ynga al Collao . 121
Muchas ystorias y acaeçimientos pasaron entre los naturales destas provinçias en estos tienpos, mas como yo tengo por costunbre de contar solamente lo que tengo por çierto segund las opiniones de los honbres de aca y de la relaçion que [to]me en el Cuzco, dexo lo que ynoro y muy claramente no entendi y tratare lo que alcançe, como ya muchas vezes e dicho. Y asi, es publico entre los orejones que en estos tienpos vinieron al Cuzco enbaxadores de la provinçia del Collao , porque quentan que, reynando Ynga Viracoche, poseya el senorio de Hatun Collao un señor llamado Çapana, como otros que ovo deste nonbre; y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas... 121
Con estas vitorias estava muy sobervio Cari y la nueva avia corrido por todas partes. E como Çapana, el señor de Hatun Collao, lo supiese, pesole por el bien del otro y mando juntar sus amigos y vaçallos para le salir al camino y quitarle el despojo; mas no se pudo hazer tan secreta la junta que Cari no entendiese el designo que Çapana tenia y con buena horden se retiro a Chuquito por camino desviado, de manera que Çapana no le pudiese molestar. Y llegado a su tierra, mando juntar los prençipales della para que estuviesen aperçibidos para lo que Çapana yntentase, teniendo proposito de procurar su destruyçion y que en el Collao uno solo fuese señor; y este mismo pensamiento tenia Çapana. 122
Y como se dibulgase por todas partes deste reyno el valor de los Yngas y su gran poder e la valentia de Viracoche Ynga, que reynava en el Cuzco, cada uno destos, queriendo granjear su amistad, la procuraron con enbaxadores que le enbiaron para que quisiese mostrarse su valedor y ser contra su enemigo. Partidos estos mensajeros con grandes presentes, llegaron al Cuzco a tienpo quel Ynga venia de los palaçios o tanbos que para su pasatienpo avia mandado hazer en Xaquixaguana; y entendido a lo que venian, los oyo, mandando que los aposentasen en la çibdad y proveyesen de lo necesario. E tomando pareçer con los orejones y ançianos de su consejo sobre lo que haria en lo tocante a las enbaxadas que avian venido del Collao , se acordo de pedir respuesta en los oraculos. 122
Pues como el Ynga determinase de aver respuesta de los oraculos, enbio los que solian yr a tales casos; y dizen que supo que le convenia en persona yr al Collao y procurar el favor de Cari. Y como esto ovo entendido, mando pareçer ante si a los mensajeros de Çapana, a los quales dixo que dixesen a su señor que el saldria con brevedad del Cuzco para ver la tierra del Collao, adonde se verian y tratarian su amistad. A los que de parte de Cari vinieron, dixo que le dixesen como el se quedava adereçando para yr en su ayuda y fabor, que presto seria con el. Y como esto oviese pasado, mando el Ynga hazer junta de jente para salir del Cuzco, dexando uno de los prençipales de su linaje por gobernador. 123
Determinado por el Ynga de yr al Collao , salio de la çibdad del Cuzco con mucha jente de guerra y paso por Mohina y por los pueblos de Urcos y Quiquixana. Como los canches supieron de la venida del Ynga, acordaron de se juntar y salir con sus armas a le defender la pasada por su tierra; y por el entendido, les enbio mensajeros que les dixesen que no tuviesen tal proposito porque el no queria hazelles enojo,... 124
...Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao , adonde ya se savia todo lo que por el avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando;... 126
Como en las postas no avia mujeres. Como se tenia quenta [c]on los yndios que [e]ntravan en el Cuzco por los porteros [e] solos los señores estavan en la çibdad [y] la demas jente [e]n los alrededores. Como del Collao [p]odia entrar tan[t]o numero y no mas; y sy mas venian, salian de los [que] estavan, por çierta revelion que tuvieron. 126
Luego que Çapana fue muerto, Cari se apodero de su real y robo todo lo que en el avia; con lo qual presa dio la vuelta a Chuquito y estava aguardando a Viracoche Ynga y mando adereçar los aposentos y prove[e]rlos de mantenimientos. El Ynga supo en el camino el fin de la guerra y como Cari avia vençido y, aunque en lo publico dava averse holgado, en lo secreto le peso lo çusedido, porque en aver diferencias entre aquellos dos pensava el façilmente hazerse señor del Collao ; y penso de se bolver con brevedad al Cuzco porque no le suçediese alguna desgraçia. 127
El Ynga, viendo su proposito, determino de no partir sin dexar hecho castigo en ellos. Y supo como los capitanes que enbio a la provinçia de Condesuyo avian dado algunas vatallas a los de aquellas tierras y los avian vençido y metido en su señorio lo mas de la probinçia; y porque los de[l] Collao no pensasen que avian de estar seguros, conoçiendo ser valiente Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas, le mando que con su hennano Tipa Basco se partiesen para el Collao a procurar de meter en su señorio a los naturales. Respondieron que lo harian como lo mandava y luego partieron para su tierra para desde ella yr al Cuzco a juntar el exerçito que avian de llevar. 140
El Ynga, viendo su proposito, determino de no partir sin dexar hecho castigo en ellos. Y supo como los capitanes que enbio a la provinçia de Condesuyo avian dado algunas vatallas a los de aquellas tierras y los avian vençido y metido en su señorio lo mas de la probinçia; y porque los de[l] Collao no pensasen que avian de estar seguros, conoçiendo ser valiente Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas, le mando que con su hennano Tipa Basco se partiesen para el Collao a procurar de meter en su señorio a los naturales. Respondieron que lo harian como lo mandava y luego partieron para su tierra para desde ella yr al Cuzco a juntar el exerçito que avian de llevar. 141
/ Acavado esto, quentan que de muchas partes vinieron a ofreçerse al serviçio del Ynga y que reçibia graçiosamente a todos los que venian; y que salio de alli para se bolver al Cuzco y hallo en el camino hechos muchos aposentos y que en las mas partes se avian abaxado de las laderas los naturales y tenian en lo llano pueblos conçertados como lo mandava y avia hordenado. Llegado al Cuzco, fue reçibido a su usança con gran ponpa y se hizieron grandes fiestas. Los capitanes que por su mandado avian ydo a hazer guerra a los del Collao avian andado hasta Chuquito; y tuvieron algunas vatallas en partes de la provinçia y, saliendo vençedores, sujetavanlo todo al señorio del Ynga . 141
Los capitanes del Ynga, pasado lo que se a escrito, dieron la buelta al valle de Xauxa, donde ya se avian allegado grandes presentes y muchas mujeres para llevar al Cuzco y lo mismo hizieron los de Tarama. La nueva de todo fue al Cuzco y como fue savido por el Ynga holgose por el buen çuseso de sus capitanes, aunque hizo muestra [de] averle pesado lo que avian hecho con Anco Allo; mas era, segund se cre[e], yndustria porque algunos afirman que por su mando lo hizieron sus capitanes. Y como Topa Guasco y los otros chancas oviesen ydo a dar guerra a la provinçia de Collao y oviesen avido vitoria de algunos pueblos, reçelandose el Ynga que, savida la nueva de lo que avia pasado con Anco Allo, se bolverian contra el y le harian trayçion, les enbio mensajeros para que luego viniesen para el; e mando, so pena de muerte, que ninguno le[s] avisase de lo pasado. 145
Capitulo [LII] de como Ynga Yupangue salio del Cuzco hazia el Collao y Io que le çusedio. 150
Y asi, dizen los orejones que, estando las cosas de Ynga Yupangue en este estado, determino de salir del Cuzco con mucha jente de guerra a lo que llaman Collao y sus comarcas; y asi dexando su governador en la çibdad, salio della y anduvo hasta ser llegado al gran pueblo de Ayavire, adonde dizen que no queriendo venir los naturales del en conformidad, tuvo cautela como tomandolos descuydados, mato a todos sus vezinos, honbres y mujeres, haziendo lo mismo de los de Copacopa y la destruyçion de Ayavire fue tanta que todos los mas pereçieron, que no quedaron sino algunos que despues andavan asonbrados de ver tan gran maldad y como locos furiosos por las çementeras, llamando a los mayores suyos con grandes aullidos y palabras temerosas. Y como ya el Ynga oviese caydo en la ynvençion tan galana y provechosa de poner los mitimaes, como viese las lindas vegas y canpañas de Ayavire y el rio tan hermoso que por junto a el pasa, mando que viniese de las comarcas la jente que bastase con sus mugeres a poblarlo;... 150
Pasando adelante Ynga Yupangue, quentan que visito los mas pueblos que confinan con la gran laguna de Titicaca y quo con su buena maña los atraxo todos a su serviçio, poniendose en cada pueblo del traje que usavan los naturales, cosa de gran plazer para ellos y con que mas se holgava[n]. Entro en la gran laguna de Titicaca y miro las yslas que en ella se hazen, mandando hazer en la mayor dellas tenplo del Sol y palagios para el y sus deçendientes; y puesta en su señorio toda la mas de la gran comarca del Collao, se volvio a la çibdad del Cuzco con gran triunfo, adonde mando, luego que en ella entro, hazer grandes fiestas a su usança; y vinieronde las mas provinçias a le hazer reverençia con grandes presentes y los governadores y delegados suyos tenian gran cuyda[do] de cunplir en todo su mandamiento. 152
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes, creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo... 154
...Y como todos aborreçiesen el mando que sobre ellos el Ynga tenia, sin les aver el hecho molestia ni mal tratamiento ni hecho tiranias ni demasias, como sus governadores y delegados no lo pudieron entender, juntos en Hatun collao y en Chuquito, adonde se hallaron Cari y Çapana y Umalla y el señor de Açángaro y otros muchos, hizieron su juramento conforme a su çeguedad de llevar adelante su yntençion y determinaçion;... 155
/ Y luego mataron a los governadores y delegados que estavan en la provinçia y a muchos orejones que estavan entre ellos; y por todo el reyno se dibulgo la rebelion del Collao y de la muerte que avian dado a los orejones; y con esta nueva yntentaron novedades en algunas partes del reyno y en muchos lugares se levantaron, lo que estorvo la horden que se tenia de los mitimaes y estar avisados los governadores y, sobre todo, el gran valor de Topa Ynga Yupangue, que reyno desde este tienpo, como dire. 155
No mostro en publico sentimiento Ynga Yupangue en saber la nueva del alçamiento delCollao, antes, con animo grande, mando hazer llamamiento de jente para en persona yr a los castigar, enbiando sus mensajeros a los canas y canches para que estuviesen firmes en su amistad, sin los ensoberbeçer la mudança del Collao; y queriendo ponerse a punto para salir del Cuzco, como ya fuese muy biejo y estuviese cansado de las guerras que avia hecho y caminos que avia andado, sintiose tan pesado y quebrantado que, no tiniendose por bastante para ello ni tanpoco para entender en la governaçion de tan gran reyno, mandando llamar al gran çaçerdote y a los orejones y mas prençipales de la çibdad, les dixo que ya el estava tan viejo que era mas para estarse junto a la lunbre que no para seguir los reales y que, pues asi lo conoçian y entendian que dezia en todo verdad, que tomasen por Ynga a Topa Ynga Yupangue, su hijo, mançebo tan esforçado como ellos avian visto en las guerras que avia hecho y que el le entregaria la bolra para que por todos fuese ovedeçido por señor y estimado por tal; y que el se daria maña como los del Collao fuesen castigados por su alçamiento y muerte que avian hecho a los orejones y delegados que entre ellos quedaron. 156
...[en] el Collao y en las provinçias de los canches y canas le hizieron grandes reçebimientos con presentes ricos y le avian hecho, en lo que llaman Cacha, unos palaçios al modo de como ellos labran, bien vistosos. Los collas, como supieron que Topa Ynga venia contra ellos tan poderosos, buscaron fabores de sus vezinos y juntaronse los mas dellos con determinaçion de le aguardar en el canpo a le dar batalla. Quentan que tuvo de todo esto aviso Topa Ynga y como el era tan clemente, aunque conoçia la ventaja que tenia a los enemigos, les enbio de los canas, vezinos suyos, mensajeros que les avisasen como su deseo no era de con ellos tener enemistad ni castigallos conforme a lo mal que lo hizieron,... 157
Mando prove[e]r de muchos bastimentos y el sellor Umalla fue a lo reçebir y el Ynga le hablo bien, asi a el como a los demas señores y capitanes; y antes que tratasen de la paz, quentan que se hizieron grandes vayles y borracheras y que, acavados, estando todos juntos, les dixo que no queria que se pusiesen en neçesidad en le pagar los tributos que le eran devidos pues hera suma grande, mas que, pues sin razon ni causa se avian levantado, quel avia de poner guarniçiones ordinarias con jente de guerra, que proveyesen de bastimento y mugeres a los soldados. Dixeron que lo harian, y luego mando que de otras tierras viniesen mitimaes para ello, con la horden questa dicha; y asimismo entresaco mucha jente del Collao, poniendolos de unos pueblos en otros, y entre ellos quedaron governadores / y delegados para cojer los tributos. 159
Asentada la provinçia de[l] Collao y puesta en horden y hablandoles Io que avian de hazer los señores della, el Ynga dio la buelta al Cuzco enbiando primero sus mensajeros a lo de Condesuyo y a los Andes a que particularmente le avisasen lo que pasava, y si sus governadores hazian algunos agravios e si los naturales andavan en algunos alborotos. Y aconpañado de mucha jente y prençipal bolvio al Cuzco, donde fue reçibido con mucha onra y se hizieron grandes sacrefiçios en el tenplo del Sol y los que entendian en la labor del gran edefiçio de la casa fuerte que avia mandado edeficar Ynga Yupangue;... 160
La provinçia de Chincha fue en lo pasado gran cosa en este reyno del Peru y mu[y] poblada de jente, tanto que antes deste tienpo avian con sus capitanes salido y al[l]egado al Collao, de donde con grandes despojos que ovieron, dieron la buelta / a su provinçia, donde estuvieron y fueron sienpre estimados de los comarcanos y temidos. 171
Capitulo [LXI] de como Topa Ynga torno a salir del Cuzco y como fue al Collao y de alli a Chile y gano y señoreo las naçiones que ay en aquellas tierras y de su muerte. 176
Como Topa Ynga oviese llegado al Cuzco con tan grandes vitorias como se a escrito, estuvo algunos dias holgandose en sus banquetes y borracheras con sus mujeres y mançebas, que heran muchas, y con sus hijos, entre los quales se criava Guaynacapa, el que avia de ser rey y salia muy esforçado y brioso. Pasadas las fiestas, el gran Topa Ynga determino de dar bista al Collao y señorear la tierra que mas pudiese de adelante; y para hazerlo, mando que se aperçibiesen en todas partes jentes y se hiziesen muchos toldos para dormir en los lugares desiertos. 176
Y hecho un conbite general y muy esplendido, salio del Cuzco Topa Ynga, dexando en la çibdad su lugarteniente y su hijo mayor Guaynacapa; y con gran repuesto y magestad camino por lo de Collasuyo, visitando sus guarniçiones y tanbos reales y holgose por los pueblos de los Canas y Canchez. Entrando en lo del Collao anduvo hasta Chuquito, donde los señores de la tierra se juntaron a le hazer fiesta;... 176
...y avia con su buena orden todo recaudo y abasto de mantenimiento, sin que faltase a mas de trezientas mill personas que yvan en sus reales. Algunos señores del Collao se ofreçieron de yr por sus personas con el mismo Ynga, y con los que señalo entro en el palude de Titica[ca] y loo a los que entendian en las obras de los edefiçios que su padre mando hazer quan bien lo avian hecho. 177
Bolvio a su jente y camino por toda la provinçia de[l] Collao hasta salir della; enbio sus mensajeros a todas las naçiones de los charcas, carangues y mas jentes que ay en aquellas tierras. Dellas unos le acudian a servir y otros a le dar guerra; mas aunque se la dieron su potençia era tanta que basto a los sojuzgar, usando con los vençidos de gran clemençia y con los que se le venian de mucho amor. En Paria mando hazer edefiçios grandes / y lo mismo en otras partes. Y çierto devieron pasar a Topa Ynga cosas grandes muchas de las quales priva el olvido por la falta que tienen de letras e yo pongo sumariamente algo de lo mucho que savemos por lo que oymos y vemos los que aca estamos, que paso. 177
Y estando aparejado lo que para la jornada hera menester, salio del Cuzco con toda la jente de guerra que se avia juntado y por un camino grande y tan sobervio como oy dia pareçe, pues todos los de aca lo vemos y andamos por el, anduvo hazia el Collao, mostrando por las provinçias donde pasavan tener en poco los grandes serviçios que le hazian porque dizen que dezia que a los Yngas todo se lo devian. Entendia en saber lo que le davan de tributo y la posibilidad de la provinçia;... 182
Entrado en el Collao , le traxeron quenta de las grandes manadas que tenian de ganado y quantas mill cargas de lana fina se llevavan por año a los que hazian la ropa para su casa y serviçio. En la ysla de Titicaca entro y mando hazer grandes sacrefiçios. En Chuqu[i]abo mando que estuviesen yndios estantes con sus veedores a sacar metal de oro con la horden y regimiento que se a escrito. Pasando adelante, mando que los charcas y otras naçiones hasta los chinchas sacasen cantidad grande de pastas de plata y que se llevasen al Cuzco por su quenta, sin que nada faltase; trasporto algunos mitima[e]s de una parte en otra, aunque avia dias que estavan alojados; mandava que todos travajasen y ninguno holgase, porque dezia que [en] la tierra donde avia holgazanes no pensavan otra cosa sino como buscar escandalos y corronper la onestidad de las mujeres. Por donde pasava mandava edeficar tanbos y plaças, dando con su mano la traça; repartio los terminos a muchas provinçias y limite conoçido para que, por aventajallo, no viniesen a las manos. 182
Publico es entre muchos naturales destas partes que Guaynacapa entro por la tierra que llamamos Bracamoros y que bolvio huyendo de la furia de los honbres que en ella moran, los quales se avian acaudillado y juntado para defender a quien los fuese a buscar; y sin los orejones del Cuzco, quenta esto el señor de Chincha y algunos prençipales del Collao y los de Xauxa. Y dizen todos que yendo Guaynacapa acavando de asentar aquellas tierras por donde su padre paso y que avia sojusgado, supo de como en los Bracamoros avia muchos honbres y mujeres y que tenian tierras fertiles y que bien adentro de la tierra avia una laguna y muchos rios lleno[s] de grandes poblaciones. 189
De Tomebanba salio Guaynacapa y paso por los Puruas y descanço algunos dias en Riobanba y en Mocha y en Lataqunga descançaron sus jentes y tuvieron bien que bever del mucho brevaje que para ello estava aparejado y recojido de todas partes. Aqui fue saludado Guay[nac]apa y visitado de muchos señores y capitanes de las comarcas y enbio orejones fieles de su linaje a que fuesen por la costa de los llanos y por toda serrania a tomar quenta a los ‘quiposcamayores’, que son sus contadores, de lo que avia en los depositos, y a que supiesen como se avian con los naturales los que tenia puestos por governadores y si eran bien proveydos los tenplos del Sol y los oraculos y guacas que avia en todo lugar; y al Cuzco enbio sus mensajeros para que hordenasen las cosas quel dexava mandadas y en todo se cunpliese su voluntad. Y no avia [dia] que no le venia correos, no uno ni pocos sino muchos, del Cuzco del Collao , de Chile y de todo su reyno. 191
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato el capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o] , de los canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. 211

Collas


Cita Número de página
...pues esta claro que si el Enperador tiene un canpo en Ytalia y ay españoles y tudescos, borgo[ño]nes, flamencos, ytalianos, que cada naçion hablara en su lengua; -y por esto se usava en todo este reyno, lo primero, lo de las señales en las cabeças diferentes unas de otras, porque si eran yungas andavan arreboçados como jitanos, y si eran collas , tenian unos bonetes como hechura de morteros, hechos de lana, y si canas, tenian otros bonetones mayores y muy anchos; los cañares trayan unas coronas de palo delgado como aro de çedaço; los guancas unos ramales que les cayan por debaxo de la barba y los cavellos entrenchados; los chancas unas vendas anchas coloradas o negras por ensima de la frente; por manera que asi estos como todos los demas eran conoçidos por estas que tenian por ensinia, que era tan buena y clara que aunque oviera juntos quinientos mill honbres claramente se conoçieran los unos a los otros. 68
Capitulo [XLII] de como Viracoche Ynga paso por las provinçias de los canchez y canas y anduvo hasta que entro en la comarca de los collas y lo que sucedio entre Cari y Çapana. 124
...[en] el Collao y en las provinçias de los canches y canas le hizieron grandes reçebimientos con presentes ricos y le avian hecho, en lo que llaman Cacha, unos palaçios al modo de como ellos labran, bien vistosos. Los collas, como supieron que Topa Ynga venia contra ellos tan poderosos, buscaron fabores de sus vezinos y juntaronse los mas dellos con determinaçion de le aguardar en el canpo a le dar batalla. Quentan que tuvo de todo esto aviso Topa Ynga y como el era tan clemente, aunque conoçia la ventaja que tenia a los enemigos, les enbio de los canas, vezinos suyos, mensajeros que les avisasen como su deseo no era de con ellos tener enemistad ni castigallos conforme a lo mal que lo hizieron,... 157
Con esta enbaxada enbio un orejon con algunos presentes para los prençipales de los collas ; mas no presto nada ni quisieron su confederaçion, antes, la junta questava hecha, teniendo por capitanes los señores de los pueblos, se vinieron açercando adonde estava Topa Ynga. Y quentan todos que en el pueblo llamado Pucara se pusieron en un fuerte que alli hizieron;... 157
... y que como llego el Ynga, tuvieron su guerra con la grita que suelen y que al fin se dio vatalla entre unos y otros, en la qual murieron muchos de entranbas partes y los collas fueron vençidos y presos muchos, asi honbres como mujeres;.... 158
...y fueranlo mas sy diera lugar a quel alcanse se siguiera; el Ynga, mas, estorvolo y a Cari, señor de Chuquito, hablo asperamente diziendole como avia ronpido la paz que puso su abuelo con Viracoche Ynga, y que no le queria matar, mas que lo enbiaria al Cuzco adonde seria castigado. Y asi a este como a otros de los presos mando llevar al Cuzco con guardas; y en señal de la vitoria que ovo de los collas en el lugar susodicho mando hazer grandes bultos de piedra y ronper por memoria un pedaço de una sierra y hazer otras cosas que oy dia quien fuere por aquel lugar vera y notara como hize yo, que paro dos dias por los ver y entender de rayz. 158
Capitulo [LVI] de como los collas pidieron paz y como el Ynga se la otorgo y se bolvio al Cuzco. 159
Los collas que escaparon de la vatalla dizen que muy espantados del acaeçimiento, se dieron mucha prieça a huyr, creyendo que los del Cuzco les yvan a las espaldas; y asi andavan con este miedo, bolviendo de en quando en quando los rostros a ver lo que ellos no vieron por lo aver estorvado el Ynga. 159
Esto hecho, dixo que avian de pasar por una ley que queria hazer para que sienpre se supiese lo que por ellos avia sido hecho y era que no pudiesen jamas entrar en el Cuzco sino tantos mill honbres de toda su provinçia e mugeres so pena de muerte si mas osasen entrar de los dichos. Desto reçibieron pena, mas conçedieronlo como lo demas y es çierto que si avia collas en el Cuzco no osavan entrar otros si el numero estava conplido, hasta que salian; y si lo querian hazer, no podian, porque los poltalgueros y cojedores de tributos y guardas que avia para mirar lo que entrava y salia de la çibdad no lo permitian ni consentian;... 160

Collasuyo


Cita Número de página
Y la horden que los orejones del Cuzco y los mas señores naturales de la tierra dizen que se tenia en el tributar hera esta: que desde la çibdad del Cuzco el que reynava enbiava algunos prençipales criados de su casa a visitar por el uno de los quatro reales caminos que salen de aquella çibdad, que ya tengo escrito llamarse Chinchasuyo el uno, en el qual entran las provinçias que ay hasta Quito, con todos los llanos de Chincha para abaxo hazia el Norte; y el segundo se llama Condesuyo, ques donde se yncluyen las regiones y provinçias questan hazia la mar del Sur y muchas de la serrania; al terçero llaman Collasuyo , ques por donde contaron todas las provinçias que ay hazia la parte del Sur hasta Chile; el ultimo camino llaman Andesuyo, por este van a todas las tierras questan en las montañas de los Andes, que se estiende en las faldas y vertientes dellas. 49
Estando Ynga Yupangue en el Cuzco procurando de lo ennobleçer, determino de yr a Collasuyo , que son las provinçias que caen a la parte del Au[s]tro de la çibdad, porque tuvo aviso que los deçendientes de Çapana que señoreavan la parte de Hatuncolla, eran ya muy poderosos y estavan tan sobervios que hazian junta de gente para venir sobre el Cuzco; y asi mando aperçivir sus gentes. 110
Y hecho un conbite general y muy esplendido, salio del Cuzco Topa Ynga, dexando en la çibdad su lugarteniente y su hijo mayor Guaynacapa; y con gran repuesto y magestad camino por lo de Collasuyo , visitando sus guarniçiones y tanbos reales y holgose por los pueblos de los Canas y Canchez. 176

Conbapata


Cita Número de página
Determinado por el Ynga de yr al Collao, salio de la çibdad del Cuzco con mucha jente de guerra y paso por Mohina y por los pueblos de Urcos y Quiquixana. Como los canches supieron de la venida del Ynga, acordaron de se juntar y salir con sus armas a le defender la pasada por su tierra; y por el entendido, les enbio mensajeros que les dixesen que no tuviesen tal proposito porque el no queria hazelles enojo, antes deseava de los tener por amigos y que si para el se venian los prençipales y capitanes, que les daria a vever con su propio vaso. Los canches les respondieron a los mensajeros que no estavan por pasar por lo que dezia sino por defender su tierra de quien en ella entrase. Bueltos con la respuesta, encontraron con Viracoche Ynga en Cangalla, e lleno de yra por lo poco [en] que los canches tuvieron su enbaxada, camino con mas prieça que hasta alli. Y llegado a un pueblo que a por nonbre Conbapata, junto a un rio que por el pasa, hallo a los canches puestos en horden de guerra y alli se dio entre unos y otros la batalla, donde de anbas partes murieron muchos y fueron los canches vençidos y huyeron los que pudieron y los vençedores tras ellos, prendiendo y matando. 124

Condesuyo


Cita Número de página
Y la horden que los orejones del Cuzco y los mas señores naturales de la tierra dizen que se tenia en el tributar hera esta: que desde la çibdad del Cuzco el que reynava enbiava algunos prençipales criados de su casa a visitar por el uno de los quatro reales caminos que salen de aquella çibdad, que ya tengo escrito llamarse Chinchasuyo el uno, en el qual entran las provinçias que ay hasta Quito, con todos los llanos de Chincha para abaxo hazia el Norte; y el segundo se llama Condesuyo , ques donde se yncluyen las regiones y provinçias questan hazia la mar del Sur y muchas de la serrania; al terçero llaman Collasuyo, ques por donde contaron todas las provinçias que ay hazia la parte del Sur hasta Chile; el ultimo camino llaman Andesuyo, por este van a todas las tierras questan en las montañas de los Andes, que se estiende en las faldas y vertientes dellas. 49
Sin estos tenplos se tuvo otro por tan estimado y frequentado como ellos, y mas, que avia por nonbre la Coropona, ques en la provinçia de Condesuyo , en un çerro muy grande, cubierto a la contina de nieve que ynvierno y verano no se quita jamas. Y los reyes del Peru con los mas prençipales del visitavan / este tenplo haziendo presentes y ofrendas como a los ya dichos. 85
Deste Ynga no quentan los orejones mis de queMayta Capa reyno en el Cuzco algunos años; y estando allegando jente para salir a lo que llaman Condesuyo , le vino tal enfermedad que ovo de morir, dexando por su heredero al hijo mayor, llamado Capa Yupangue. 101
Y en la provinçia de Condesuyo se avia entendido como al tienpo que el Ynga pasado murio estava determinado de les yr a dar guerra: avianse aperçibido porque no los tomase descuydados; / y dende a pocos dias tuvieron tanbien notiçias de su muerte y de la salida que queria hazer Capa Yupangue, su hijo, a hazer sacrifiçios al serro de Guanacaure; y determinaron de venir a le dar guerra y cojer el despojo, si con la vitoria quedasen. Y asi lo pusieron por obra y salieron de un pueblo questa en aquella comarca, a quien llaman Maxca, y asi llegaron adonde ya era venido el Ynga, que siendo avisado de lo que pasava, estava a punto aguardando lo que viniese. Y sin se pasar muchos dias, se juntaron unos con otros y se dieron batalla, la qual duro mucho espaçio y que todos pelearon animosamente; mas, al fin, los de Condesuyo fueron vençidos con muerte de muchos dellos. 102
Deste Ynga no quentan los orejones mis de que Mayta Capa reyno en el Cuzco algunos años; y estando allegando jente para salir a lo que llaman Condesuyo , le vino tal enfermedad que ovo de morir, dexando por su heredero al hijo mayor, llamado Capa Yupangue. 101
Y en la provinçia de Condesuyo se avia entendido como al tienpo que el Ynga pasado murio estava determinado de les yr a dar guerra: avianse aperçibido porque no los tomase descuydados; / y dende a pocos dias tuvieron tanbien notiçias de su muerte y de la salida que queria hazer Capa Yupangue, su hijo, a hazer sacrifiçios al serro de Guanacaure; y determinaron de venir a le dar guerra y cojer el despojo, si con la vitoria quedasen. Y asi lo pusieron por obra y salieron de un pueblo questa en aquella comarca, a quien llaman Maxca, y asi llegaron adonde ya era venido el Ynga, que siendo avisado de lo que pasava, estava a punto aguardando lo que viniese. Y sin se pasar muchos dias, se juntaron unos con otros y se dieron batalla, la qual duro mucho espaçio y que todos pelearon animosamente; mas, al fin, los de Condesuyo fueron vençidos con muerte de muchos dellos. 102
Deste Ynga no quentan los orejones mis de que Mayta Capa reyno en el Cuzco algunos años; y estando allegando jente para salir a lo que llaman Condesuyo , le vino tal enfermedad que ovo de morir, dexando por su heredero al hijo mayor, llamado Capa Yupangue. 101
Y en la provinçia de Condesuyo se avia entendido como al tienpo que el Ynga pasado murio estava determinado de les yr a dar guerra: avianse aperçibido porque no los tomase descuydados; / y dende a pocos dias tuvieron tanbien notiçias de su muerte y de la salida que queria hazer Capa Yupangue, su hijo, a hazer sacrifiçios al serro de Guanacaure; y determinaron de venir a le dar guerra y cojer el despojo, si con la vitoria quedasen. Y asi lo pusieron por obra y salieron de un pueblo questa en aquella comarca, a quien llaman Maxca, y asi llegaron adonde ya era venido el Ynga, que siendo avisado de lo que pasava, estava a punto aguardando lo que viniese. Y sin se pasar muchos dias, se juntaron unos con otros y se dieron batalla, la qual duro mucho espaçio y que todos pelearon animosamente; mas, al fin, los de Condesuyo fueron vençidos con muerte de muchos dellos. 102
Los que escaparon de los enemigos, como mejor pudieron, fueron a parar a su provinçia, adonde de nuevo procuraron de allegar jente y buscar fabores, publicando que avian de morir o destruyr la çibdad del Cuzco, matando a todos los advenedizos que en ella estavan; y con mucha sobervia, ynflamados en yra, se davan prieça a recojer armas y, sin ver el tenplo de Curicancha, repartian entre ellos mismos las señoras que en el estavan. Y estando aparejados, se fueron la via de Guanacaure para desde alli entrar en el Cuzco, donde avia aviso destos movimientos y Capa Yupangue avia juntado todos los comarcanos al Cuzco, sus aliados y confederados. Y con los orejones aguardo a los enemigos hasta que supo estar çerca del Cuzco, adonde fueron a encontrarse con ellos: y entre los unos y los otros se dio la vatalla, animando cada capitan a su jente. / Mas, aunque los de Condesuyo pelearon hasta mas no poder, fueron vençidos segunda vez con muerte de mas de seys mill honbres dellos y los que escapa[ro]n bolvieron huyendo a sus tierras. 103
Despues de pasado esto, Ynga Roque salio -a lo que dizen- del Cuzco a hazer sacrifiçios, procurando con grandes mañas y buenas palabras atraer a su amistad las jentes que mas podia; y salio y fue hacia lo que llaman / Condesuyo , adonde, en [el] lugar que ] llaman Pomatanbo, tuvo una batalla con los naturales de aquellas comarcas, de la qual quedo por vençedor y por señor de todos;... 106
...porque, perdonandolos con mucha liveralidad y comunicando con ellos sus cosas grandes, le tomaron amor y se ofregieron a su serviçio, obligandose de le acudir con tributos. Despues de aver estado algunos dias en Condesuyo y visitado los oraculos y tenplos que ay por aquellas tierras, se bolvio vitorioso al Cuzco, yendo delante del yndios prençipales guardando su persona con hachas y alavardas de oro. 107
Muerto que fue Ynga Roque acudieron de Condesuyo , de Urcos, de Ayarmaca, de las otras partes con quien avian asentado alianza y amistad mucha jente, asi honbres como mugeres, y fueron hechos grandes llantos para el rey difunto; y muchas mugeres de las que en bida le amaron y sirvieron, conforme a la çegueda[d] general de los indios, de sus mismos cavellos se ahorcaron y otras se mataron por otros modos para de presto enbiar sus animas a servir a la de Ynga Roque; y en la sepoltura, que fue magnifica y sontuosa, echaron grandes tesoros y mayor cantidad de mugeres y servientes con mantenimientos y ropa fina. 108
Estando Ynga Yupangue en el Cuzco procurando de lo ennobleçer, determino de yr a Collasuyo, que son las provinçias que caen a la parte del Au[s]tro de la çibdad, porque tuvo aviso que los deçendientes de Çapana que señoreavan la parte de Hatuncolla, eran ya muy poderosos y estavan tan sobervios que hazian junta de gente para venir sobre el Cuzco; y asi mando aperçivir sus gentes. Y como el Cuzco mucho tienpo no sufra paz, quentan los yndios que, como oviese allegado mucha jente Ynga Yupangue para la jornada que queria hazer, estando ya para se partir, como oviesen venido algunos capitanes de Condesuyo con jente de guerra, trataron entre si de matar al Ynga, porque si de aquella jornada salia con vitoria, quedaria tan estimado que a todos querria tener por vaçallos y criados. Y ansi, dizen que estando el Ynga en sus fiestas algo alegre con el mucho vino que bevian, allego uno de los de la liga y que avian tomado el disignio ya dicho y alçando el braço descargo un golpe de baston en la cabeça real; y que el Ynga, turbado y con animo, se levanto diziendo: ‘Que heziste, / traydor?’ E ya los de Condesuyo avian hecho muchas muertes y el mismo Ynga se penço guareçer en yrse al tenplo; mas fue en vano pensarlo, porque alcançado de sus enemigos le mataron, haziendo lo mismo a muchas de sus mugeres. 110
Y muchos de los vezinos quisieron desanparar la çibdad y los matadores la querian poner a saco, quando quentan que haziendo gran ruydo de truenos y relanpagos, cayo tanta agua del çielo que los de Condesuyo temieron y sin prosiguir adelante se bolvieron, contentandose con el daño que avian hecho. 111
Y bolviendo a la material como los de Condesuyo se fueron del Cuzco, fue linpiada la çibdad de los muertos y hechos grandes sacrefiçios; y se dize por muy çierto que a Ynga Yupangue no se le hizo en su entierro la honra que a los pasados, ni le pusieron bulto como a ellos y no dexo hijo ninguno. 111
Por la comarca destos pueblos corria la fama de los hechos del Ynga y muchos, por el sonido della, sin ver las armas de los del Cuzco se venian a ofreçer por amigos y aliados del rey Ynga, que no poco contento con ello mostrava tener, hablando a los unos y a los otros amorosamente y mostrando para con todos gran venebolençia, proveyendo de lo que el podia a los que via tener neçesidad. Y como vido que podria juntar tan grande exerçito, determino de hazer llamamiento de jente para yr en persona a lo de Condesuyo . 117
El Ynga estava con determinaçion de yr / a lo de Condesuyo ; mas, hallandose cançado y viejo, lo dexo por entonçes, mandando que le fuesen hechos en el valle de Xaquixaguana unos palaçios para salirse a recrear a ellos. Y como tuviese muchos hijos y conoçiese que el mayor dellos, que avia por nonbre Ynga Urco, en quien avia de quedar el mando del reyno, e conoçiese que tenia malas costunbres y era viçioso y muy cobarde, deseava privarle del señorio para lo dar a otro mas mançevo, que por nonbre avia Ynga Yupangue. 120
Y dizen los orejones que avia en este tienpo gran vezindad en el Cuzco y que sienpre yva en creçimiento; y de muchas partes vinieron mensajeros a congratularse con el nuevo rey, el qual respondia a todos con buenas palabras, y deseava salir a hazer guerra a lo que llaman Condesuyo . Y como por ysperençia oviese conoçido quan valiente y animoso era Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas, penso de lo atraer a su serviçio; y asi quentan que le enbio mensajeros, rogandole con sus hermanos y amigos se viniese a holgar con el; y entendido que le seria provecho allegarse a la amistad de Ynga Yupangue fue al Cuzco, donde fue bien reçibido. Y como se oviese hecho llamamiento de jente, se determino de yr a Condesuyo . 136
Y en este peñol se recojeron muchos honbres con sus mugeres e hijos por miedo del Ynga, proveyendose del mas bastimento que pudieron. Y no solos los soras se recojeron a este peñol, que de la comarca de Guamanga y del rio de Vilcas y de otras partes se juntaron con ellos, espantados de oyr quel Ynga queria ser solo señor de las jentes. Vençida la vatalla, los vençedores gozaron del despojo y el Ynga mando que no hiziesen daño a los cativos, antes los mando soltar a todos ellos y mando yr un capitan con jente a lo de Condesuyo por la parte de Pomatanbo; e como entrase en los Soras e supiese averse ydo la jente al peñol ya dicho, reçibio mucho enojo e determino de los yr a çercar; y ansi, mando a sus capitanes que con la gente de guerra caminasen contra ellos. 139
El Ynga, viendo su proposito, determino de no partir sin dexar hecho castigo en ellos. Y supo como los capitanes que enbio a la provinçia de Condesuyo avian dado algunas vatallas a los de aquellas tierras y los avian vençido y metido en su señorio lo mas de la probinçia; y porque los de[l] Collao no pensasen que avian de estar seguros, conoçiendo ser valiente Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas, le mando que con su hennano Tipa Basco se partiesen para el Collao a procurar de meter en su señorio a los naturales. Respondieron que lo harian como lo mandava y luego partieron para su tierra para desde ella yr al Cuzco a juntar el exerçito que avian de llevar. 140
/ Acavado esto, quentan que de muchas partes vinieron a ofreçerse al serviçio del Ynga y que reçibia graçiosamente a todos los que venian; y que salio de alli para se bolver al Cuzco y hallo en el camino hechos muchos aposentos y que en las mas partes se avian abaxado de las laderas los naturales y tenian en lo llano pueblos conçertados como lo mandava y avia hordenado. Llegado al Cuzco, fue reçibido a su usança con gran ponpa y se hizieron grandes fiestas. Los capitanes que por su mandado avian ydo a hazer guerra a los del Collao avian andado hasta Chuquito; y tuvieron algunas vatallas en partes de la provinçia y, saliendo vençedores, sujetavanlo todo al señorio del Ynga. Y en Condesuyo fue lo mismo, tanto que ya hera muy poderoso y de todas partes acudian señores y capitanes a le servir con los honbres ricos de los pueblos y tributavan con grande horden y hazian otros serviçios personales, pero todo con gran conçierto y justiçia'. 141
Ynga Yupangue, sin perder su gravedad, les respondia mançamente quel no queria hazer agravio a naçion ninguna si no viniesen a le dar la obidiençia, pues el Sol lo queria y mandava. Y como oviese tornado a hazer llamamiento de jente, salio con toda ella a lo que llaman Condesuyo y sujeto a los yanaguaras y a los chunbibilcas y con algunas provinçias desta comarca de Condesuyo tuvo rezias vatallas; mas aunque le dieron mucha guerra, su esfuerço y saber fue tanto que con daño y muerte de muchos le dieron la obidiençia, tomandolo por señor çomo hazian los demas'. 153
Asentada la provinçia de[l] Collao y puesta en horden y hablandoles Io que avian de hazer los señores della, el Ynga dio la buelta al Cuzco enbiando primero sus mensajeros a lo de Condesuyo y a los Andes a que particularmente le avisasen lo que pasava, y si sus governadores hazian algunos agravios e si los naturales andavan en algunos alborotos. Y aconpañado de mucha jente y prençipal bolvio al Cuzco, donde fue reçibido con mucha onra y se hizieron grandes sacrefiçios en el tenplo del Sol y los que entendian en la labor del gran edefiçio de la casa fuerte que avia mandado edeficar Ynga Yupangue;...'. 160
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato el capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita'. 211

Conono


Cita Número de página
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200

Copacopa


Cita Número de página
Y asi, dizen los orejones que, estando las cosas de Ynga Yupangue en este estado, determino de salir del Cuzco con mucha jente de guerra a lo que llaman Collao y sus comarcas; y asi dexando su governador en la çibdad, salio della y anduvo hasta ser llegado al gran pueblo de Ayavire, adonde dizen que no queriendo venir los naturales del en conformidad, tuvo cautela como tomandolos descuydados, mato a todos sus vezinos, honbres y mujeres, haziendo lo mismo de los de Copacopa y la destruyçion de Ayavire fue tanta que todos los mas pereçieron, que no quedaron sino algunos que despues andavan asonbrados de ver tan gran maldad y como locos furiosos por las çementeras, llamando a los mayores suyos con grandes aullidos y palabras temerosas. Y como ya el Ynga oviese caydo en la ynvençion tan galana y provechosa de poner los mitimaes, como viese las lindas vegas y canpañas de Ayavire y el rio tan hermoso que por junto a el pasa, mando que viniese de las comarcas la jente que bastase con sus mugeres a poblarlo;... 150

Coquimbo


Cita Número de página
… y que saliendo del valle de Coquinbo un capitán, que avía por nonbre Cari, allegó a donde agora es Chuquyto, de donde después de haber hecho algunas poblaçiones pasó con su jente a la ysla y dio tal guerra a esta jente que digo que los mató a todos 7

Coropona


Cita Número de página
Sin estos tenplos se tuvo otro por tan estimado y frequentado como ellos, y mas, que avia por nonbre la Coropona, ques en la provinçia de Condesuyo, en un çerro muy grande, cubierto a la contina de nieve que ynvierno y verano no se quita jamas. Y los reyes del Peru con los mas prençipales del visitavan / este tenplo haziendo presentes y ofrendas como a los ya dichos'. 85

Cotabanba


Cita Número de página
segúnd la relaçión que yo tomé en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, único heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dádose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas hasta que el río de Apurima, por el paso de Cotabanba, fue preso el rey Guascary tratado cruelmente por Chalaquchima…'. 11

Coxebanba


Cita Número de página
Y alguna de la jente que escapo de la vatalla que se dio en Anbato se avia juntado con el. Afirman todos que trayria mas de ochenta mill honhres de guerra y Atabalipa llevaria pocos menos de Tomebanba, donde luego salio afirmando que no avia de parar hasta el Cuzco. Mas en la provinçia de los Paltas, serca de Coxebanba, se encontraron unos con otros; y despues de aver esforçado y hablado cada capitan a su jente, se dieron vatalla, en la qual afirman que Atabalipa no se hallo, antes se puso en un çerrillo a la ver. Y siendo Dios dello servido, no enbargante que en la jente de Guascar avia muchos orejones y capitanes que para entre ellos entendian bien la guerra y que Guancauque hizo el dever como leal y buen servidor a su rey, Atabalipa quedo vençedor con muerte de muchos contrarios, tanto que afirman que murieron entre unos y otros mas de treynta y çinco mill honhres y heridos quedaron muchos'. 213

Coya


Cita Número de página
Capítulo X 'de cómo el señor, después de tomada la borla del reyno, se casava con su hermana la Coya , ques nonbre de reyna; y cómo era permitido tener muchas mugeres, salvo que entre todas, sola la Coya era la legítima y la más prençipal'. 25
... aunque el Ynga [se] casase con muger jenerosa, queriendo podía hazer lo mismo y conçibir con adulterio de tal manera que, no siendo entendido, fuese tenido por hijo del señor y natural marido suyo. Por estas cosas o porque les pareçió a los que lo ordenaron que convenía, era ley entre los Yngas quel señor que entre todos quedava por enperador tomase a su hermana por muger, la qual tenía por nonbre ‘Coya ’, ques nombre de reyna y que ninguna se lo llamava –como quando un rey de España casa con alguna prinçesa que tiene su nonbre propio y entrando en su reyno es llamada reyna, así se llamavan las que lo eran del Cuzco Coyas '. 25
...Y dizen mas que, como oviese venido al Cuzco entre estos que digo, un capitan natural del pueblo que llaman Çaño no muy lexos de la çibdad, que rogo a Çinche Roca, con gran vehemençia que en ello puso, / que tuviese por bien que una hija quel tenia muy apuesta y hermosa, la quisiese reçibir para darla [por] muger a su hijo. Y dizen mas que, como oviese venido al Cuzco entre estos que digo, un capitan natural del pueblo que llaman Çaño no muy lexos de la çibdad, que rogo a Çinche Roca, con gran vehemençia que en ello puso, / que tuviese por bien que una hija quel tenia muy apuesta y hermosa, la quisiese reçibir para darla [por] muger a su hijo. Entendido esto por el Ynga, pesole porque era lo que se le pedia cosa que, si lo otorgava, yva contra lo estableçido y ordenado por su padre; e, si no conçedia al dicho deste capitan, quel y los demas los ternian por honbres ynumanos, publicando que no heran mas de para si. Y aviendo tomado consejo con los orejones y prençipales de la çibdad, pareçio a todos que devia de reçibir la donzella para la casar con su hijo porque hasta que tuviesen mas fuerça y potençia no se avian de guiar en aquel caso por lo que su padre dexo mandado. Y asi dizen que respondio al padre de la que avia de ser muger de su hijo que la traxese y se hizieron las bodas con toda solenidad, a su costunbre y modo, y fue Ilamada en el CuzcoCoya ’'. 95
Y reynando desta manera Lloque Yupangue en el Cuzco, pasándose lo mas de su tienpo, allego a ser mui biejo sin aver hijo en su muger. Mostrando mucho pesar dello, los vezinos de la çibdad hizieron grandes sacrifiçios y plegarias a sus dioses, asi en Guanacaure como en Curicanche y en Tanboquiro y en otras partes; y dizen que por uno de aquellos oraculos donde oyan respuestas vanas oyeron que el Ynga engendraria hijo que le çusediese en el reyno; de lo qual mostraron mucho contento y alegres con la esperança, ponian al viejo rey ensima de su muger la Coya ; y con tales bulras, a cavo de algunos dias claramente por todos se conoçio estar preñada y a su tienpo pario un hijo'. 98
Y Capa Yupangue anduvo algunos dias por aquellas comarcas ynponiendo a los naturales dellas en que biviesen hordenadamente, sin tener sus pueblos por los altos y peñascos de nieves: y asi fue hecho como e1 lo mando y bolviose a su çibdad, la qual se yva ennobleçiendo mas cada dia. Y se adornava el tenplo de Curicanche, y mando hazer una casa para su morada, que era la mejor que hasta en aquel tienpo se avia hecho en el Cuzco. Y quentan que ovo en la Coya , su legitima muger, hijos que le çusedieron en el señorio'. 104
Y quentan estos yndios que al tienpo que le fueron rasgadas las orejas a este Ynga para poner en ellas aquel redondo que oy dia tra[e]n los orejones, que le dolio mucho la una dellas, tanto que salio de la çibdad con esta fatiga y fue a un çerro questa çerca della muy alto, a quien llaman Chaca, adonde mando a sus mugeres y a la Coya , su hermana Nicay Coca, la qual en vida de su padre avia reçibido por muger, que con el se estuviesen'. 105
Desbaratados los chancas, entro en el Cuzco Ynga Yupangue con gran triunfo y hablo a los prençipales de los orejones sobre que se acordasen de como avia travajado por ellos lo que avian visto y en lo poco que su hermano ni su padre mostraron tener a los enemigos; por tanto, que le diesen a el el señorio y governaçion del ynperio. Los del Cuzco unos con otros trataron y miraron asi el dicho de Ynga Yupangue como lo mas que Ynga Urco le[s] avia hecho; y por consentimiento del pueblo acordaron de que Ynga Urco no entrase mas en el Cuzco y que le fuese quitada la borla o corona y dada a Ynga Yupangue. Y aunque Ynga Urco, como lo supo, quiso venir al Cuzco a justificarse y mostrar sentimiento grande quexandose de su hermano y de los que le quitavan de la governaçion del reyno, no le dieron lugar ni se dexo de conplir lo hordenado. Y aun ay algunos que dizen que la Coya , muger que era de Ynga Urco, lo dexo sin tener hijo del ninguno y se vino al Cuzco, donde la reçibio por muger su segundo hermano Ynga Yupangue, que hecho el ayuno y otras serimonias, salio con la borla, haziendose en el Cuzco [grandes] fiestas, hallandose a ellas jente de muchas partes'. 135
Como ya por mandado de Ynga Yupangue se oviese juntado cantidad de mas de quarenta mill honbres, junto a la piedra de la guerra se hizo alarde y nonbro capitanes, haziendo fiestas y borracheras; y estando adereçado, salio del Cuzco en andas ricas de oro y pedreria, yendo a la redonda del su guarda con alavardas y hachas y otras armas; junto a el yvan los señores y/ mostrava mas valor y autoridad este rey que todos los pasados suyos. Dexo en el Cuzco, a lo que dizen, por governador a Lloque Yupangue, su hermano. La Coya con otras mugeres yvan en hamaca y afirman que llevava gran cantidad de cargas de joyas y de repuesto. Delante yvan linpiando el camino que ni yerva ni piedra pequeña ni grande no avia de aver en el'. 137
Asentada la provinçia de[l] Collao y puesta en horden y hablandoles Io que avian de hazer los señores della, el Ynga dio la buelta al Cuzco enbiando primero sus mensajeros a lo de Condesuyo y a los Andes a que particularmente le avisasen lo que pasava, y si sus governadores hazian algunos agravios e si los naturales andavan en algunos alborotos. Y aconpañado de mucha jente y prençipal bolvio al Cuzco, donde fue reçibido con mucha onra y se hizieron grandes sacrefiçios en el tenplo del Sol y los que entendian en la labor del gran edefiçio de la casa fuerte que avia mandado edeficar Ynga Yupangue; y la Coya , su muger y ermana, llamada Mama Ollo, hizo por si grandes fiestas y vayles. Y como Topa Ynga tuviese boluntad de salir por el camino de Chinchasuyo a sujusgar las provinçias que estan mas adelante de Tarama y Bonbon mando hazer gran llamamiento de jente por todas las provincias'. 160
Muerto que fue el gran rey Topa Ynga Yupangue, se entendio en hazer sus oçequias y entierro al uso de sus mayores, con gran ponpa. Y quentan los orejones que de secreto tramavan entre algunos de cobrar la livertad pasada y esimir de si el mando de los Yngas, y que de hecho salieran con lo que yntentavan sy no fuera por la buena maña que se dieron los governadores del Ynga con la jente de los mitimaes y capitanes, que pudieron sustentar en tienpo tan rebuelto y que no tenia rey lo quel pasado les avia encargado. Guaynacapa no se descuydo ni dexo de conoçer que le convenia mostrar valor para no perder lo que su padre con tanto travajo gano. Luego se entro a hazer el ayuno y el que governava la çibdad le fue fiel y leal. No dexo de aver alguna turbaçion entre los mismos Yngas, porque algunos hijos de Topa Ynga, avidos en otras mugeres que la Coya , quisieron oponerse a pretender la dinidad real; mas el pueblo, que bien estava con Guaynacapa, no lo consintio, ni estorvo el castigo que se hizo'. 179
Bien te[r]nia que dezir en contar menudamente las diçinçiones destos tan poderosos señores, mas no saldre de mi brevedad por las causas tan justas que otras vezes e dicho tener. Guascar hera hijo de Guaynacapa y Tabalipa tanbien. Guascar de menos dias, Atabalipa de mas años; Guascar hijo de la Coya , hermana de su padre, señora prençipa1; Atabalipa hijo de una yndia quilaco, llamada Tutu Palla. El uno y el otro naçieron en el Cuzco y no en Quito, como algunos an dicho y an escrito para esto, sin lo aver entendido como ello es. La razon lo muestra porque Guaynacapa estava en la conquista de Quito y por aquellas tierras aun no doze años y era Atabalipa quando murio de mas de treynta años; y señora de Quito, para dezir lo que ynventan que era su madre, no avia ninguna porque los mismos Yngas eran reyes y señores del Quito; y Guascar naçio en el Cuzco y Atabalipa era quatro o çinco años de mas hedad que no el'. 202
... aunque el Ynga [se] casase con muger jenerosa, queriendo podía hazer lo mismo y conçibir con adulterio de tal manera que, no siendo entendido, fuese tenido por hijo del señor y natural marido suyo. Por estas cosas o porque les pareçió a los que lo ordenaron que convenía, era ley entre los Yngas quel señor que entre todos quedava por enperador tomase a su hermana por muger, la qual tenía por nonbre ‘Coya ’, ques nombre de reyna y que ninguna se lo llamava –como quando un rey de España casa con alguna prinçesa que tiene su nonbre propio y entrando en su reyno es llamada reyna, así se llamavan las que lo eran del Cuzco Coyas '. 25

Cuçichuca


Cita Número de página
Esto hecho, salio de aquel lugar con su jente el rey y no paro hasta el valle de Xauxa, adonde avia alguna controverçia y division sobre los limites y canpos del valle entre los mismos que del hera señor. Como Guaynacapa lo entendio, despues de aver hecho sacrifiçios como en Bilcas, mando juntar los señores Alaya, Cuçichuca, Guacoropora y entre ellos con yquidad repartio los canpos de la manera que oy /dia lo tienen'. 187

Curacas


Cita Número de página
Ni ningund rico podia traer mas arreo ni ornamento de los proves ni diferençiar el vestido y traje salvo a los señores / y curacas questos por la dinidad suya podrian usar de grandes franquezas y livertades, y lo mismo los orejones que entre todas las naçiones eran jubilados'. 55

Curacazgos


Cita Número de página
Y como se tuviesen en tanto estos Yngas, mandaron mas que en todo el año residiesen en su Corte hijos delos señores de las provinçias de todo el reyno para que entendiesen la orden della y viesen su magestad grande y fuesen avisados como le avian de servir y obedeçer de que eredasen sus señorios y curacazgos; y si yvan los de una provinçia ,venian los de otra. De tal manera se hazia esto que sienpre estava su Corte muy rica y aconpañada, porque sin esto, nunca dexavan de estar con el muchos cavalleros de los orejones y señores de los ançianos para tomar consejo en lo que se avia de proveer y de ordenar. 39

Curaguaxi


Cita Número de página
... Llegado al rio de Apurima, paso por la puente que se avia hecho y anduvo hasta los aposentos de Curaguaxi. De la comarca salian muchos honbres y mugeres y algunos señores y prençipales; y quando lo vian, quedavan espantados y llamivanle ‘Gran señor, hijo del Sol, monarca de todos’ y otros nonbres grandes. En este aposento dizen que dio a un capitan de los chancas, llamado Tupa Vasco, por muger una palla del Cuzco y que la tuvo en mucho'. 137

Curanba


Cita Número de página
Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas ; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas, desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible. Y luego hizieron grandes plegarias a sus dioses o demonios y dexando en Andavaylas , ques la que los españoles llaman Andaguaylas , questa encomendada a Diego Maldonado el rico, jente bastante para la defensa della, y con la que estava junta para la guerra, salio Hastu Guaraca y un hermano suyo muy vatiente, llamado Oma Guaraca , y partieron de su provinçia con muy gran sobervia camino del Cuzco, y anduvieron hasta llegar a Curanba, donde asentaron su real y hizieron gran daño en los naturales de la comarca. Mas como en aquellos tienpos muchos de los pueblos estuviesen en los altos y collados de las sierras, con grandes sercas, que llaman ‘pucaraes ’, no se podia hazer muchas muertes ni querian cativos ni mas que robar los canpos. Y salieron de Curanba y fueron al aposento de Cochacaxa y al rio de Abancay destruyendo todo lo que hallavan; y asi se açercaron al Cuzco, adonde ya avia ydo la nueva de los enemigos que venian contra la çibdad;...''. 130
... Llegado al rio de Apurima, paso por la puente que se avia hecho y anduvo hasta los aposentos de Curaguaxi. De la comarca salian muchos honbres y mugeres y algunos señores y prençipales; y quando lo vian, quedavan espantados y llamivanle ‘Gran señor, hijo del Sol, monarca de todos’ y otros nonbres grandes. En este aposento dizen que dio a un capitan de los chancas, llamado Tupa Vasco, por muger una palla del Cuzco y que la tuvo en mucho. Pasando adelante el Ynga por el rio de Apurima y Cochacaxa , como los naturales de aquella parte estuviesen en los pucaraes fuertes y no tuviesen pueblos juntos, les mando que biviesen hordenadamente sin tener costunbre mala ni darse la muerte los unos a los otros. Mucho se alegraron con estos dichos y les fue bien de obedeçer su mandamiento. Los de Curanba o se reyan dello y entendiendolo Ynga Yupangue no bastando amonestaçiones, los vençio en vatalla, matando a muchos y cativando a otros. Y porque la tierra era buena, mando a un mayordomo suyo quedase a reformarla y a que se hiziesen aposentos y tenplo del Sol'. 137

Curicancha


Cita Número de página
...segund la relaçion que yo tome en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, unico heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dadose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas hasta que el rio de Apurima, por el paso de Cotabanba , fue preso el rey Guascar y tratado cruelmente por Chalaquchima, sin lo qual el Quizquiz en el Cuzco hizo un gran daño y mato –sigund es publico- treynta hermanos de Guascar e hizo otras crueldades en los que tenian su opinion y no se avian mostrado favorables [a] Atabalipa; y como andando en estas pasiones tan grande oviese, como digo, sido preso Atabalipa y consertado con el Piçarro que le daria por su rescate una casa de oro y para traello fuesen al Cuzco Martin Bueno, Çarate y Moguer, porque la mayor parte estava en el solene tenplo de Curicanche…'. 11
Y hecho esto y reçibidas las bendiçiones en el tenplo de Curicanche, reçibe la borla, que hera grande e salia del llauto que tenia en la cabeça cobriendole hasta caer encima de los ojos:...'. 20
En este tiempo en Hatuncollao se avian hecho poderosos los deçendientes de Çapana y con tirania querian ocupar toda aquella comarca. Pues como el fundador del Cuzco, Mango Capa, ovo casado a sus hijos y allegado a su serviçio algunas jentes con amor y buenas palabras, con las quales engrandecio la casa de Curicanche, despues de aver bivido muchos años, mur[i]o estando ya muy biejo...'. 22
Tienese por muy çierto que esto de los mitimaes se usaron desde Ynga Yupangue, el que puso las postas y el primero que entendio en engrandeçer el tenplo de Curicanche, como se dira en su lugar. Y aunque otros algunos yndios dizen que fueron puestos estos mitimaes desde el tienpo de Viracocha Ynga, padre de Ynga Yupangue, podralo creer quien quisiere, que yo hize tanta averiguaçion sobre ello que torno [a] afirmar averlo ynventado Ynga Yupangue: y asi lo creo y tengo para mi. Y con tanto, pasemos adelante'. 67
Capitulo [XXVII] 'que trata la riqueza del tenplo de Curicanche y de la veneraçion que los Yngas le tenian'. 79
Concluydo con algunas cosas que para nuestro proposito conviene a que se escrivan, / bolveremos luego con gran brevedad a contar la çuseçion de los reyes que ovo hasta Guascar . Y agora quiero dezir del grande, riquisimo y muy nonbrado tenplo de Curicanche, que fue el mis prençipal de todos estos reynos'. 79
Y viendose tan rico y poderoso, acordo de ennobleçer la casa del Sol, que en su lengua llaman ‘Yndeguaxi’ y por otro nonbre la llamavan ‘Curicancha’, que quiere dezir ‘çercado de oro’, y acreçentalla con riqueza. Y porque todos los que esto vieren o leyeren acaven de conoçer quan rico fue el tenplo que ovo en el Cuzco y el valor de los que lo edificaron y en el hizieron tan grandes cosas, pondre aqui la manera del, segund lo que yo vi e oy a muchos de los primeros cristianos que oyeron a los tres que vinieron desde Caxamalca , que [le] avian visto, aunque los yndios quentan tanto dello y tan verdadero que no es menester otra provança'. 79
Y porque hazer mençion de los tenplos que avia en cada provinçia en particular seria cosa muy larga y prolixa, determine de contar en este lugar solamente los que tuvieron por mas ymninentes y prençipales. Y asi digo que, despues del tenplo de Curicanche, era la segunda guaca de los Yngas el serro de Guanacaure, questa a vista de la çibdad y era por ellos muy frequentado y onrado por Io que algunos dizen quel hermano del primer Ynga se convertio en aquel lugar en piedra al tienpo que salieron de Pacaritanbo, como al prençipio se conto'. 83
Este Ynga ovo en su hermana e muger muchos hijos: al mayor nonbraron Quelloque Yupangue. Y visto por los comarcanos al Cuzco la buena horden que tenian los nuevos pobladores que en e1 estavan y como atrayan a su amistad las jentes, mas por amor e benebolençia que no por armas ni rigor, algunos capitanes y prençipales vinieron a con ellos tener sus platicas, holgandose de ver el tenplo de Curicancha la buena orden con que se regan, que fue causa que afirmaron con ellos amistades de muchas partes'. 95
Y dizen mas que, como oviese venido al Cuzco entre estos que digo, un capitan natural del pueblo que llaman Çaño no muy lexos de la çibdad, que rogo a Çinche Roca, con gran vehemençia que en ello puso, / que tuviese por bien que una hija quel tenia muy apuesta y hermosa, la quisiese reçibir para darla [por] muger a su hijo. Y dizen mas que, como oviese venido al Cuzco entre estos que digo, un capitan natural del pueblo que llaman Çaño no muy lexos de la çibdad, que rogo a Çinche Roca, con gran vehemençia que en ello puso, / que tuviese por bien que una hija quel tenia muy apuesta y hermosa, la quisiese reçibir para darla [por] muger a su hijo. Entendido esto por el Ynga, pesole porque era lo que se le pedia cosa que, si lo otorgava, yva contra lo estableçido y ordenado por su padre; e, si no conçedia al dicho deste capitan, quel y los demas los ternian por honbres ynumanos, publicando que no heran mas de para si. Y aviendo tomado consejo con los orejones y prençipales de la çibdad, pareçio a todos que devia de reçibir la donzella para la casar con su hijo porque hasta que tuviesen mas fuerça y potençia no se avian de guiar en aquel caso por lo que su padre dexo mandado. Y asi dizen que respondio al padre de la que avia de ser muger de su hijo que la traxese y se hizieron las bodas con toda solenidad, a su costunbre y modo, y fue Ilamada en el CuzcoCoya’. Y una hija que tenia el rey, que avia de ser muger de su hermano, fue colocada en el tenplo de Curicanche, adonde ya avian puesto saçerdotes y se hazian sacrefiçios delante de la figura del Sol y avia porteros para guarda de las mugeres sagradas, de la manera y como esta contado'. 95
... Como este casamiento se hizo, quentan los mismos indios que aquella parcialidad se junto con los vecinos del Cuzco, haziendo grandes conbites y borracheras confirmaron su hermandad y amistad de ser todos unos. Y por ello se hizieron grandes sacrefiçios en el çerro de Guanacaure y en Tanboquiro y en el mismo de Curicanche'. 96
No dan relaçion que en estos tienpos oviese guerra notable; antes afirman que los del Cuzco poco a poco, con buenas mañas que para ello tenian, allegavan a su amistad muchas jentes de las comarcas de su çibdad y acreçentavan el tenplo de Curicanche asi en edifiçios como en riqueza, porque ya buscavan metales de plata y de oro y dello venia mucho a la çibdad al tianguez o mercado que en ella se hazia'. 97
Y reynando desta manera Lloque Yupangue en el Cuzco, pasándose lo mas de su tienpo, allego a ser mui biejo sin aver hijo en su muger. Mostrando mucho pesar dello, los vezinos de la çibdad hizieron grandes sacrifiçios y plegarias a sus dioses, asi en Guanacaure como en Curicanche y en Tanboquiro y en otras partes; y dizen que por uno de aquellos oraculos donde oyan respuestas vanas oyeron que el Ynga engendraria hijo que le çusediese en el reyno; de lo qual mostraron mucho contento y alegres con la esperança, ponian al viejo rey ensima de su muger la Coya; y con tales bulras, a cavo de algunos dias claramente por todos se conoçio estar preñada y a su tienpo pario un hijo 98
Y Lloque Yupangue murio, mandando primero que la borla o corona del ynperio fuese puesta y depositada en el tenplo de Curicanche hasta que su hijo tuviese edad para reynar, al qual pusieron por nonbre Mayta Capa; y por governadores dizen que dexo a dos de sus hermanos, los nonbres de los qual es no entendi'. 98
Los que escaparon de los enemigos, como mejor pudieron, fueron a parar a su provinçia ,adonde de nuevo procuraron de allegar jente y buscar fabores, publicando que avian de morir o destruyr la çibdad del Cuzco, matando a todos los advenedizos que en ella estavan; y con mucha sobervia, ynflamados en yra, se davan prieça a recojer armas y, sin ver el tenplo de Curicancha, repartian entre ellos mismos las señoras que en e1 estavan. Y estando aparejados, se fueron la via de Guanacaure para desde alli entrar en el Cuzco, donde avia aviso destos movimientos y Capa Yupangue avia juntado todos los comarcanos al Cuzco, sus aliados y confederados'. 103
Y se adornava el tenplo de Curicanche, y mando hazer una casa para su morada, que era la mejor que hasta en aquel tienpo se avia hecho en el Cuzco. Y quentan que ovo en la Coya, su legitima muger, hijos que le çusedieron en el señorio'. 104
Y entendio el Ynga en acreçentar el tenplo de Curicancha con grandes riquezas, como ya esta escrito. Y como el Cuzco tuviese por todas partes muchas provinçias, dio algunas a este tenplo y mando poner las postas y que hablasen una lengua todos los suditos suyos y que fuese hecho los caminos reales y los mitimaes. Y otras cosas ynvento este rey, de quien dizen que entendia mucho de las estrellas y que tenia quenta con el movimiento del sol; y asi tomo el por sobrenonbre ‘Yupangue’ lo, ques nonbre de quenta y de mucho entender'. 146
Y como ya se fuese haziendo / poderoso el mando de los reyes e Ynga Yupangue tuviese los pensamientos tan grandes, no enbargante que tanto por el avia sido ylustrado y enrequeçido el tenplo del Sol llamado Curicanche y oviese hecho otros grandes edefiçios, determino de que se hiziese otra casa del Sol que sobrepujase el edefiçio a lo hecho hasta alli y que en ella se pusiesen todas las cosas que pudiesen aver, asi oro como plata, piedras ricas, ropa fina, armas de todas las quellos usan, muniçion de guerra, alpargates, rodelas, plumas, cueros de animales, alas de aves, coca, sacas de lana, joyas de mil[l] jeneros; en conclusion, avia de todo aquello de quellos podian tener notiçia. Y esta obra se començo tan sobervia que, si hasta oy durara su monarquia, no estuviera acabada'. 147
Bolvio al Cuzco, donde fue reçibido de la çibdad onradamente y los çaçerdotes del tenplo de Curicanche le dieron muchas vendiçiones y el alegro al pueblo con grandes fiestas que se hizieron. Y naçianle muchos hijos, los quales criavan sus madres, entre los quales naçio Atabalipa, segund la opinion de todos los yndios del Cuzco que dizen ser asi y llamarse su madre Tuto Palla, natural [de] Quilaco, aunque otros dizen ser del linaje de los Orencuzcos; y sienpre, desde que se crio, anduvo este Atabalipa con su padre y era de mas edad que Guascar' . 184

Cuxi Gualpa


Cita Número de página
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200

Cuys


Cita Número de página
Algunas vezes sacrificavan mucho en este oraculo [Coropona] y asi matavan muchos ganados y cuys y algunos onbres y mugeres. 85-86
Y asi eran traydos muchos animales de ovejas y corderos y cuys y aves que pasavan el numero a mas de dos mill corderos y ovejas y estos eran degollados haciendo sus exorzismos diabolicos y sacrifiçios vanos a su costunbre. 88
Y para selebrar esta fiesta con mayor deboçion y solenidad se dize que ayunavan dies o doze dias austeniondose de comer demasiado y de no dormir con sus mugeres y bever solamente por la mañana, ques quando ellos comen, chicha y despues, en el dia, tan solamente agua; y no comer aji ni traer coca en la boca y otras çeremonias que entre ellos se guardavan en semejantes ayunos. Lo qual pasado, avian traydo al Cuzco mucha suma de corderos y de obejas y de palomas y cuyz y otras aves y animales, los quales matavan para hazer el sacrificio'. 90

Cuzco


Cita Número de página
En el Cuzco estava vezino que ha por nonbre Tomas Bazques, el qual me conto que yendo el y Francisco de Villacastin al pueblo de Ayavire, viendo aquellas çercas y preguntando a los yndios naturales lo que era, les contaron esta ystoria'. 7
segund la relaçion que yo tome en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, unico heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dadose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas hasta que el rio de Apurima, por el paso de Cotabanba , fue preso el rey Guascar y tratado cruelmente por Chalaquchima, sin lo qual el Quizquiz en el Cuzco hizo un gran daño y mato –sigund es publico- treynta hermanos de Guascar e hizo otras crueldades en los que tenian su opinion y no se avian mostrado favorables [a] Atabalipa; y como andando en estas pasiones tan grande oviese, como digo, sido preso Atabalipa y consertado con el Piçarro que le daria por su rescate una casa de oro y para traello fuesen al Cuzco Martin Bueno, Çarate y Moguer, porque la mayor parte estava en el solene tenplo de Curicanche; y como llegasen estos cristianos al Cuzco en tienpo y coyuntura que los de la parte de Guascar pasavan por la calamidad dicha e supiesen la prision de Atabalipa, holgaronse tanto como se puede sinificar; y asi luego, con grandes suplicaçiones, ynploravan su ayuda/contra Atabalipa su enemigo, diziendo ser enbiados por mano de su gran dios Tiçiviracocha y ser hijos suyos: y asi luego les llamaron y pusieron por nonbre Viracocha. Y mandaron al gran sacerdote, como los mas ministros del tenplo, que las mugeres sagradas se estuviesen en el, y el Quizquiz les entrego todo el oro y plata'. 11
...; aunque para claridad de lo que escrivo no dexe de pasar trabajo y por hazerlo con mas verdad, vine al Cuzco, siendo en ella corregidor el capitan Juan de Sayavedra, donde hize juntar Cayo Topa, ques el que ay bivo de los desçendientes de Guaynacapa, porque Xari Topa, hijo de Mango Ynga, esta retirado en Viticos, adonde su padre se ausento despues de la guerra que en el Cuzco con los españoles tuvo, como adelante contare,...'. 13
... en sus cantares se apregona lo que en esto tienen, ques, que estando todas las jentes que bivian en estas regiones desordenadas y matandose unos a otros y estando enbueltos en sus viçios, remaneçieron en una parte que a por nonbre Pacaritanbo, ques no muy lexos de la çibdad del Cuzco, tres honbres y tres mujeres. Y sigund se puede interpretar ‘Pacaritanbo’ quiere tanto dezir como casa de produçimiento'. 13
Capitulo [VII] 'de como, estando los dos hermanos en Tanbo Quiro, vieron salir con alas de pluma al que avian, con engaño metido en la cueba, el qual les dixo que fuesen a fundar la gran çibdad del Cuzco; y como partieron de Tanbo Quiro'. 16
Prosiguiendo en la relaçion que yo tome en el Cuzco, dizen los orejones que, despues de aver asentado en Tanbo Quiro los dos Yngas, sin se pasar muchos dias, descuydados ya de mas ver [a] Ayar Coche, lo vieron venir por el ayre con alas grandes de pluma pintadas.Y ellos espantados, con gran temor que su vista les causo, quisieron huyr; mas el les quito presto aquel pavor, diziendoles: 'No temays ni os congoxeys, que yo vengo sino porque comiençe a ser conoçido el ymperio de los Yngas; por tanto, dexad, dexad esa poblaçion que hecho aveys y andad mas abaxo, hasta que veays un balle adonde luego fundad el Cuzco'. 16
Y porque los orejones afirman que de aqui les quedo el tomar de la borla y el ser armados cavalleros, pondrelo en este lugar y servira para no tener neçeçidad de lo tomar en lo de adelante a reyterar; y puedese tener por ystoria gustosa y muy çierta, por quando en el Cuzco Mango Ynga tomo la borla o corona suprema: ay bivos muchos españoles que se hallaron presentes a esta çerimonia e yo lo e oydo a muchos dellos ...'. 17
Despues de aver pasado el tienpo del ayuno, sale el que a de ser señor llevando en sus manos una alabarda de plata [y] de oro y va a casi algun pariente ançiano adonde le an de ser tresquilados los cavellos; e vestido una de aquellas ropas, salen del Cuzco ques donde se haze esta fiesta y van a çerro de Guanacaure, donde dezimos questavan los hermanos;...'. 18
Y alli hazian juramento solene a su usança por el Sol de sustentar la orden de cavalleria y por la defenza del Cuzco morir si neçesario fuese; y luego les abrian las orejas poniendoselas tan grandes que tiene un xeme cada una dellas en redondo. Y hecho esto, ponianse unas cabeças de leones fieros y buelven con gran estruendo a la plaça del Cuzco'. 19
Y a las fiestas se hallavan los prencipales señores que avian mas de cuatro leguas quellos mandaron y pareçia en el Cuzco grandisima riqueza de oro e plata y pedreria y plumaje çercandolo todo la gran maroma de oro y la admirable figura del Sol, que hera todo de tanta grandeza que pesava –a lo que afirman por çierto los yndios- mas de quatro mill quintales de oro; y sino no se dava la borla en el Cuzco, tenian al que se llamava Ynga por cosa de bulra sin tener su señorio por çierto ni firme: y asi Atabalipa no es contado por rey'. 20
Bolviendo a los questavan en el çerro de Guanaure, despues de Ayor Eche les ovo dicho de la manera que avian de tener para ser armados cavalleros, quentan los yndios que mirando contra su hermano Ayar Mango, [le dijo] que se fuese con las dos mugeres al valle que dicho le avia, a donde luego fundase el Cuzco'. 20
...y que como esto oviese dicho, asi el como el otro hermano se convertieron en dos figuras de piedras, que demostravan tener talles de honbres: lo qual visto por Ayar Mango, tomando sus mugeres, bino adonde agora es el Cuzco a fundar la çibdad, nonbrandose y llamandose dende adelante Mango Capa, que quiere dezir 'rey y señor rico'. 20
Capitulo [VIII] 'como despues de que Mango Capa vio que sus hermanos se avian convertido en piedras vino a un balle donde hallo algunas jentes y por el fue fundada y edificada la antigua y muy riquisima çibdad del Cuzco, cabeça prençipal que fue de todo el ymperio de los Yngas’. 21
Pues como Mango Capa oviese visto lo que sus hermanos avia çusedido e llegase al valle donde agora es la çibdad del Cuzco, alçando los ojos al çielo, dizen los orejones que pedia con grande umildad al Sol que le faboreçiese e ayudase en la nueva poblaçion que hazer queria e que, buelto los ojos hazia el çerro de Guanacaure, pedia lo mismo a su hermano... 21
Y tienese por çierto que en los tienpos questo por Mango Capa se hazia, avia en la comarca del Cuzco yndios en cantidad, mas como el no les hiziese mal ni ninguna molestia, no le ynpedian la estada en su tierra, antes se holgavan con el; y asi Mango Capa entendia en hazer la casa ya dicha…'. 21
En este tiempo en Hatuncollao se avian hecho poderosos los deçendientes de Çapana y con tirania querian ocupar toda aquella comarca. Pues como el fundador del Cuzco, Mango Capa, ovo casado a sus hijos y allegado a su serviçio algunas jentes con amor y buenas palabras, con las quales engrandecio la casa de Curicanche, despues de aver bivido muchos años, mur[i]o estando ya muy biejo...'. 22
Aunque pudiera escrevir lo que paso en el reynado de Sinche Roca Ynga, hijo que fue de Mango Capa, fundador del Cuzco, en este lugar, lo dexe pareçiendome que en lo de adelante avria confusion para saber por entero la manera que se tuvo en la governaçion destos señores,...'. 23
...en lo qual muchos naturales varian, pondre en este lugar lo que yo entendi y tengo por çierto, conforme a la relaçion que dello tome en la çibdad del Cuzco y de las reliquias que vemos aver quedado destas cosas todos los que en el Peru avemos andado'. 23
... aunque el Ynga [se] casase con muger jenerosa, queriendo podia hazer lo mismo y conçibir con adulterio de tal manera que, no siendo entendido, fuese tenido por hijo del señor y natural marido suyo. Por estas cosas o porque les pareçio a los que lo ordenaron que convenia, era ley entre los Yngas quel señor que entre todos quedava por enperador tomase a su hermana por muger, la qual tenia por nonbre ‘Coya’, ques nombre de reyna y que ninguna se lo llamava –como quando un rey de España casa con alguna prinçesa que tiene su nonbre propio y entrando en su reyno es llamada reyna, asi se llamavan las que lo eran del Cuzco Coyas'. 25
Entendi cuando en el Cuzco estuve, que se ovo entre los reyes Yngas que el rey, que entre ellos era llamado Ynga, luego como hera muerto se hazian los lloros generales y continos y se hazian los otros sacrifiçios grandes conforme a su religion y costunbre'. 27
...era ley entre ellos que la riqueza y aparato real del que avia sido rey del Cuzco no lo oviese otro en su poder ni se perdiese su memoria; para lo qual se hazia un bulto de mantas con la figura que ellos ponerle queria, al qual llaman el nonbre del rey ya muerto y salian estos bultos a ponerse en la plaça del Cuzco quando se hazian sus fiestas... 29
...quando descubriendo las provinçias del reyno entraron en el Cuzco, avia destos bultos, lo qual pareçio ser verdad quando dende a poco tienpo queriendo tomar la borla Mango Ynga Yupangue, hijo de Guaynacapa, publicamente fueron sacados en las plaça del Cuzco a vista de todos los españoles e yndios que en ella en aquel tienpo estavan'. 29
Ase notar que quando el señor rey enbiava desde el Cuzco algund de los orejones prençipales a tomar la quenta a los gobernadores, si por caso en le camino adoleçia de enfermedad que moria, luego en el pueblo o parte donde la muerte le tomava hazian los naturales testigos de cómo avia sido... 33
...y asi, no enbargante que la çibdad del Cuzco era la cabeça de su ymperio, como en muchos lugares emos apuntado...'. 34
Y como le fuesen fieles y ninguno osase levantarse y tenia de su parte a los mitimaes, ninguno de los naturales aunque mas poderoso fuese, osava yntentar ninguna revilion; y si alguno yntentava, luego era castigado el pueblo donde se levantava, enbiando preso los movedores al Cuzco'. 34
Y con estas buenas obras y con que sienpre el señor a los prencipales dava mugeres y preseas ricas ganaron tanto la graçia de todos que fueron dellos amados en extremo grado, tanto que yo me acuerdo aver visto por mis ojos a yndios viejos, estando a vista del Cuzco, mirar contra la çibdad y alçar un alarido grande, el qual se les convertia en lagrimas salidas de tristeza contenplando el tienpo presente y acordandose del pasado... 35
Y era usança y ley ynbiolable entre estos señores del Cuzco, por gandeza de su autoridad y por la estimaçion de la dignidad real, questando el en su palacio o caminando con gente de guerra o sin ella, que ninguno, aunque fuese de los mas grandes y poderosos señores de todo su reyno, no havia de entrar a le hablar ni a estar delante de su presençia sin que primero, tirandose los çapatos que ellos llaman ‘oxotas’-se pusiese en sus onboros una carga/para entrar con ella a la presençia de su señor...'. 35
... y como en muchas partes de las provinçias cojesen en los ríos oro y en los serros sacasen plata y todo esa para un rey, pudo tener y poseer tanta grandeza; y dello yo no me espanto de otra cosa sino como toda la çibdad del Cuzco y los tenplos suyos no eran hechos los edefiçios de oro puro'. 37
Y por engrandeçer su señorio, pareçiendoles que lo mucho que digo era poco, mandavan por ley que ningund oro ni plata que entrase en la çibdad del Cuzco della pudiese salir so pena de muerte...'. 38
...me pareçe que si el Enperador quisiese mandar hazer otro camino real como el que va del Quito al Cuzco sale del Cuzco para yr a Chile, çiertamente creo con todo su poder para ello no fuese poderoso ni fuerças de honbres lo pudieran hazer, si no fuese con la horden tan grande que para ello los Yngas mandaron que oviese'. 40
Sin todo esto se hizieron grandes calçadas de eçelente edefiçio, como es la que pasa por el valle de Xaquixaguana y sale de la çibdad del Cuzco y va por el pueblo de Mohina. Destos caminos reales avia muchos en todo el reyno, asi por la sierra como por los llanos. Entre todos quatro se tienen por los mas ynportantes, que son los que salian de la çibdad del Cuzco, de la misma plaça della como cruzero a las provinçias del reyno, como tengo escrito en la Primera Parte desta Coronica, en la fundaçion del Cuzco'. 42
Siempre procuraron de hacer por bien las cosas y no por mal en el comienzo de los negocios; despues, algunos Yngas hizieron grandes castigos en muchas partes; partes; pero antes, todos afirman que fue grande con la benebolençia y amiciçia con que procuravan el atraer a su serviçio estas jentes. Ellos salian del Cuzco con su gente y aparato de guerra y caminavan con gran conçierto hasta serca de donde avian de yr y querian conquistar...'. 45
Los señorios nunca los tiraban a los naturales. A todos mandavan unos y otros que por Dios adorasen al Sol; sus demas religiones y costunbres no se las proyvian, pero mandavales que se governasen por las leyes y costunbres que usaban en el Cuzco, y que todos hablasen la lengua general'. 47
Pues en el capitulo pasado escrevi la manera que en sus conquistas los Yngas tuvieron, sera bien dezir en este como tributavan tantas naçiones, y como en el Cuzco se entendia lo que venia de los tributos'. 49
Y la horden que los orejones del Cuzco y los mas señores naturales de la tierra dizen que se tenia en el tributar hera esta: que desde la çibdad del Cuzco el que reynaba, enbiava algunos de los prençipales criados de su casa a visitar por el uno de los quatro reales caminos que salen de aquella çibdad, que ya tengo escrito…'. 49
Y la horden que los orejones del Cuzco y los mas señores naturales de la tierra dizen que se tenia en el tributar hera esta: que desde la çibdad del Cuzco el que reynava enbiava algunos prençipales criados de su casa a visitar por el uno de los quatro reales caminos que salen de aquella çibdad, que ya tengo escrito llamarse Chinchasuyo el uno, en el qual entran las provinçias que ay hasta Quito, con todos los llanos de Chincha para abaxo hazia el Norte; y el segundo se llama Condesuyo, ques donde se yncluyen las regiones y provinçias questan hazia la mar del Sur y muchas de la serrania; al terçero llaman Collasuyo, ques por donde contaron todas las provinçias que ay hazia la parte del Sur hasta Chile; el ultimo camino llaman Andesuyo, por este van a todas las tierras questan en las montañas de los Andes, que se estiende en las faldas y vertientes dellas'. 49
Pues como el señor quisiese saber lo que avian de tributar todas las provinçias que habia del Cuzco hasta Chile, camino tan largo como muchas vezes e dicho, mandava salir, como digo, personas fieles y de confiança, los quales yvan de pueblo en pueblo mirando el traje de los naturales y posi[bi]lidad que tenian, y la groçedad de la tierra y si en ella avia metales o ganados o mantenimientos o de las demas cosas quellos querian y estimavan,... 50
A otras provinçias mandavan que diesen tantos mill yndios puestos en el Cuzco para que hiziesen los edifiçios publicos de la çibdad y los de los reyes, proveyendoles de mantenimiento necesario. Otros tributaban maromas para llevar las piedras, otros tributaban coca. De tal manera se hazia esto que desde lo mas menudo hasta lo mas importante les tributavan a los Yngas todas las provinçias y comarcas del Peru ; en lo qual avia tan grande horden que ni los naturales dexavan de pagar lo ya devido e ynpuesto, ni los que cojian los tales tributos osavan llevar un grano de mayz demasiado'. 52
Y quando no avia guerra, lo mas de todo lo comian y gastavan los proves, porque estando los reyes en el Cuzco, ellos tenian sus ‘anaconas’ -que es nonbre de criado perpetuo-, y tantos que bastavan a labrar sus heredades y chacaras y senbrar tanto mantenimiento que bastase, sin 1o qual para su plato se traya de las comarcas sienpre, muchos corderos y aves, y pescado, y mayz, coca, rayces con todas las frutas que se cojen. Y tal horden avia en estos tributos que los naturales los pagaban, y los Yncas se hallavan tan poderosos / que no tenian guerra ninguna que se recreciese[n]'. 52
Y para saber como y de que manera se pagavan los tributos y se cojian las otras derramas, cada ‘guata’ -que es nonbre de año- despachavan ciertos orejones como juezes de comiçion, porque no llevavan poder de mas de mirar las provinçias y avisar a los moradores si alguno estava agraviado lo dixese y se quexase para castigar a quien le oviese hecho alguna sinjustiçia; y reçibidas las quexas, si las avia, o entendido si en alguna parte algo se dexaba por pagar, dava la buelta al Cuzco, de donde salia otro con poder para castigar quien tuviese culpa'Sin esta diligençia se hazia otra mayor, que hera que de tienpo a tienpo pareçian los prinçipales de las provinçias, donde, en el dia que a cada naçion le era permitido hablar, proponia delante del señor el estado de su provinçia y la neçesidad o hartura que en ella avia y el tributo si era mucho o poco o si lo podian pagar o no; a lo qual eran despachados a su boluntad, estando çiertos los señores Yngas que no mentian, sino que les dezian la verdad, porque si avia cautela hazian gran castigo y acreçentavan el tributo. Las mugeres que daban las provinçias, dellas las trayan al Cuzco para que lo fuesen de los reyes y dellas dexaban en el tenplo del sol'. 53
Capitulo [XIX] 'de como los reyes del Cuzco mandavan que se tuviese quenta en cada año con todas las personas que morian y naçian en todo su reyno y como todos travajavan y ninguno podia ser prove con los depositos'. 54
Para muchos efetos concuerdan los orejones que en el Cuzco me dieron la relaçion; que antiguamente, en tienpo de los reyes Yngas, se mandava por todos los pueblos y provinçias del reyno del Peru que los señores prençipales y sus delegados supiesen cada año los honbres y mugeres que avian sido muertos, y todos los que avian naçido porque, asi para la paga de los tributos como para saver la gente que avia para la guerra y la que podia quedar por defença del pueblo, convenia que se tuviese esta [quenta]; la cual façilmente podian saber porque cada provinçia ,en fin del año, mandava asentar en los quipos por la cuenta de sus nudos todos los honbres que avian muerto en ella en aquel año, y por el conçiguiente, los que avian naçido. / Y por principio del año que entravan, venian con los quipos al Cuzco, por donde se entendia asi los que en aquel año avian naçido como los que faltavan por ser muertos. Yen esto avia gran verdad y sertidumbre, sin en nada aver fraude ni engaño. 54
Y si los Yngas no cayeran en ponerlos y en que tuviesen los mitimaes, muchas vezes se levantaran los naturales y esimieran de si el mando real; pero con tantas jentes de guerra y con tan gran proveymiento de mantenimientos no podian, si en todos los unos y los otros no oviese trama de trayçion o levantamiento; lo qual avia pocas vezes, porque estos governadores que se ponian heran de gran cofiança y todos orejones y que los mas dellos tenian sus ‘chacaras’, que son heredades, en la comarca del Cuzco y sus casas y parientes; y si alguno no salia bastante para governar lo que tenia a cargo, luego le era quitado el mando y puesto otro en su lugar. Y estos, si en algunos tienpos venian al Cuzco a negoçios privados o particulares con los reyes, dexavan [en] sus lugares tenientes no a los quellos querian sino a los que sabian que harian con mas fialdad lo que [se] le[s] quedava mandado y mas a servicio de los Yngas.'. 57
Lo que tributava cada termino destas cabeçeras y contribuyan los naturales, asi oro como plata y lana y ropa y armas con todo lo demas quellos davan, lo entregavan por cuenta a los ‘camayos’ que tenian los quipos, los quales hazian en todo lo que por este les era mandado en lo tocante al despender estas cosas con la gente de guerra o repartillo con quien el señor mandava o de llevallo al Cuzco; pero quando de la çibdad del Cuzco venian a tomar la quenta o que la fuesen a dar al Cuzco, los mismos contadores con los quipos la davan o venian a la dar adonde no podia aver fraude, sino todo avia de estar caval'. 57
Pues yendo el señor desta manera, caminava por su tierra el tienpo que le plazia, viendo por sus ojos lo que pasava y proveyendo lo que entendia que convenia: que todo era cosas grandes e ynportantes. Lo qual hecho, dava la buelta al Cuzco, prençipal çibdad de todo su ynperio'. 59
Por cada provinçia se tenia cuydado de poblar las postas que cayan en sus terminos y lo mismo hazian en los desiertos, canpos y sierras de nieve los que estavan mas çerca del camino. Y como fuese neçesario dar aviso en el Cuzco o en otra parte a los reyes de alguna cosa que oviese çusedido o que conviniese a su serviçio, salian de Quito o de Tomevanba o de Chile o de Carangue o de otra parte qualquiera de todo el reyno, asi de los llanos como de las sierras y con demasiada presteza andavan al trote sin parar aquella media legua, porque los yndios que alIi ponian y mandavan estar, de creer es que serian lijeros y los mas sueltos de todos'. 61
Y ase de entender que la çibdad del Cuzco tanbien estava llena de jentes estranjeras, todo de yndustria, porque habiendo muchos linajes de honbres, no se conformasen para levantamiento ni otra cosa que / fuese de serviçio del rey; y [d]esto[s] oy dia estan en el Cuzco, chachapoyas y cañares y de otras partes, de los que an quedado de los que alli se pusieron'. 67
Capitulo [XXIII] del gran conçierto que se tenia quando salian del Cuzco para la guerra los señores y como castigavan los ladrones. 68
Y es que, como estos yndios son todos morenos y alharaquientos y que en todo se pareçen tanto unos a otros, como oy dia vemos los que con ellos tratamos, para quitar ynconvinientes y que los unos a los otros se entendiesen, porque si no hera quando algunos horejones andavan vesitando las provinçias nunca en ninguna dexavan de hablar su lengua natural, puesto que por la ley que lo hordenava eran obligados a saver la lengua del Cuzco y en los reales era lo mismo y lo ques en todas partes;...'. 68
Y los reyes, para que en la guerra, siendo muchos no se enbarazasen y desordenasen tenian esta horden: que en la gran plaça de la çibdad del Cuzco estava la piedra de la guerra que era grande, de la forma y hechura de un pan de açucar, bien engastonada y llena de oro; salia el rey con sus consejeros y privados adonde mandava llamar los prençipales y caçiques de las provinçias, de los quales savia los que entre sus yndios eran mas valientes para senalar por mandones y capitanes'. 69
Salido el señor del Cuzco avia grandisima horden, aunque fuesen con el trezientos mill honbres. Yvan con conçierto por sus jornadas de tanbo a tanbo, adonde hallavan proveymiento para todos, sin que nada faltase, y muy conplido, y muchas armas y alpargates y toldos para la gente de guerra y mugeres y yndios para servillos y para llevarles sus cargas de tanbo a tanbo, adonde avia el mismo proveymiento y abasto de mantenimiento; y el señor se alojava y la guarda estava junto a el y la demas jente se aposentava en la redonda en los muchos aposentos que avia'. 69
Y si avia algunos motines o conjuraçiones o levantamientos, a los prençipales y mas movedores llevavan al Cuzco a buen recaudo, donde los metian en una carçel que estava llena de fieras como culebras, vivoras, tigres, oços y otras savandijas malas; y si alguno negava, dezian que aquellas serpientes no le harian mal, y si mentia, que lo matarian; y este desvario tenian y guardavan por çierto. Y en aquella espantosa carçel tenian sienpre, por delitos que hecho avian, mucha jente, los quales miravan de tienpo a tienpo; y si su suerte tal avia sido que no le oviesen mordido [a] algunos dellos, sacavanlos mostrando gran lastima y dexavanlos bolver a sus tierras. Y tenia esta carçel carçeleros, los que bastavan para la guarda della y para que tuviesen cuydado de dar de comer a los que se prendian y aun a las malas savandijas que alli tenian. Y çierto yo me rey bien de gana quando en el Cuzco oy que solia aver esta carçel y, aunque me dixeron el nonbre, no me acuerdo y por eso no lo pongo'. 70
Capitulo [XXIV] 'de como los Yngas mandaron hazer a los naturales pueblos conçertados, repartiendo los canpos en donde sobre ello podria aver debates y como se mando que todos generalmente hablasen la lengua del Cuzco'. 71
Y entendido por ellos quan gran trabajo seria caminar por tierra tan larga y adonde a cada legua y a cada paso avia nueva lengua y que seria gran dificultad el entender a todos por ynterpetres [sic], escojendo lo mas seguro ordenaron y mandaron, so graves penas que pusieron, que todos los naturales de su ynperio entendiesen y supiesen la lengua del Cuzco generalmente, asi ellos como sus mugeres, de tal manera que aun la criatura no oviese dexado el pecho de su madre quando le comensaçen a mostrar la lengua que avia de saber'. 72
Y como saliese un capitan del Cuzco o alguno de los orejones a tomar quenta o residençia o por jues de comiçion entre algunas provinçias o para visitar lo que le hera mandado, no hablava en otra lengua que la del Cuzco, ni ellos con el'. 72
Como la çibdad del Cuzco era lo mas prençipal de todo el Peru y en ella residian lo mas del tienpo los reyes, tenian en la misma çibdad muchos de los prençipales del pueblo, que eran entre todos los mas avisados y entendidos, para sus consejeros; porque todos afirman que antes que yntentasen cosa ninguna de ynportançia, lo comunicavan con estos tales, allegando su pareçer a los mas botos;... 77
En el rio que corre junto al Cuzco se hazia la justiçia de los que alli se prendian o de otra parte trayan presos, adonde les cortavan las cabeças y les davan muertes de otras maneras, como a ellos les agradava. Los motines y conjuraçiones castigavan mucho y mas que a todos los que eran traydores y tenidos ya por tales, los hijos y mugeres de los quales eran aviltados y tenidos por afrentados entre ellos mismos'. 77
A todo el mundo llaman ‘Pacha’, conoçiendo la buelta quel sol haze y las creçientes y menguantes de la luna. Contaron el año por ello, al qual llaman ‘guata’ y lo hazen de doze lunas, teniendo su quenta en ello. Y usaron de unas torrezillas pequeñas, que oy dia estan muchas por los collados del Cuzco algo ahuzadas para por la sonbra quel sol hazia en ellas entender en las sementeras y en lo que ellos mas sobre esto entienden. Y estos Yngas miravan mucho en el çielo y en las señales del, lo qual tanbien pendia de ser ellos todos tan grandes agoreros. Quando las estrellas corren, grande es la grita que hazen y el mormullo que unos con otros tienen'. 78
Y es publico entre todos los yndios ser este tenplo tan antiguo como la misma çibdad del Cuzco, mas que Ynga Yupangue, hijo de Viracoche Ynga, lo acreçento en riquezas y paro tal como estava quando los cristianos entraron en el Peru y lo mas del tesoro fue llevado a Caxamalca por el rescate de Atavalipa, como en su lugar contaremos. Y dizen los orejones que despues de aver pasado la dudosa guerra que tuvieron los vezinos del Cuzco con los chancas, que agora son señores de la provinçia de Andaguaylas , que como de aquella vitoria que dellos tuvieron quedase Ynga Yupangue tan estimado y nonbrado, de todas partes acudian señores a le servir haziendole las provinçias grandes serviçios de metales de oro y plata,...' 79
Y viendose tan rico y poderoso, acordo de ennobleçer la casa del Sol, que en su lengua llaman ‘Yndeguaxi’ y por otro nonbre la llamavan ‘Curicancha’, que quiere dezir ‘çercado de oro’, y acreçentalla con riqueza. Y porque todos los que esto vieren o leyeren acaven de conoçer quan rico fue el tenplo que ovo en el Cuzco y el valor de los que lo edificaron y en el hizieron tan grandes cosas, pondre aqui la manera del, segund lo que yo vi e oy a muchos de los primeros cristianos que oyeron a los tres que vinieron desde Caxamalca , que [le] avian visto, aunque los yndios quentan tanto dello y tan verdadero que no es menester otra provança. 79
A las puertas destas casas estavan puestos porteros que tenian cargo de mirar por las virgenes, que eran muchas hijas de señores prençipales, las mas hermosas y apuestas que se podian hallar; y estavan en el tenplo hasta ser viejas; y si alguna tenia conoçimiento con varon, la matavan o enterravan biva y lo mismo hazian a el. Estas mugeres eran llamadas ‘mamaconas’; no entendian en mas que texer y pintar ropa de lana finisima para serviçio del tenplo y en hazer chicha, ques el vino que beven, de que sienpre tenian llenas grandes vasijas. En la una destas casas que era la mas rica estava la figura del Sol, muy grande, hecha de oro, obrada muy primamente, engastonada en muchas piedras ricas; y estavan en aquella algunos de los bultos de los Yngas pasados que avian reynado en el Cuzco, con gran multitud de tesoros'. 81
El terçero oraculo y guaca de los Yngas era el tenplo de Bilcanota, bien nonbrado en estos reynos y adonde, permitiendolo nuestro Dios y Señor, el Demonio tuvo grandes tienpos poder grande y hablava por boca de los falços çaçerdotes que para serviçio de los ydolos en el estavan. Y estava este tenplo de Bilcanota poco mas de veynte leguas del Cuzco, junto al pueblo de Chungara; y fue muy venerado y estimado y que se ofreçieron muchos dones y presentes, asi por los Yngas y señores como por los ricos honbres de las comarcas [de] donde venian a sacrificar; y tenia sus çaçerdotes y mamaconas y sementeras y casi cada año se hazia en este tenplo ofrenda de la capacocha, ques lo que luego dire'. 84
El quarto tenplo estimado y frequentado por los Yngas y naturales de las provinçias fue la guaca de Ancocagua, donde tanbien avia oraculo muy antiguo y tenido en gran veneraçion. Estava pegado con la provinçia de Hatun Cana y a tienpos yvan de muchas partes con gran devoçion a este demonio [a] oyr sus vanas respuestas; y avia en el gran suma de tesoros porque los Yngas y todos los demas los ponian alli. Y dizese tanbien que sin los muchos animales que sacrificavan a este diablo, que ellos tenian por dios, hazian lo mismo de algunos yndios e yndias, asi y como conte que se usava en el çerro de Guanacaure. Y que oviese en este tenplo la riqueza que se dize, tienese por verdad porque, despues de aver los españoles ganado al Cuzco con mas de tres años y aver los çaçerdotes y caçiques alçado los grandes tesoros que todos estos tenplos tenia[n], oy dezir que un español llarnado Diego Rodriguez Elemosin saco desta guaca mas de treynta mill pesos de oro; y sin esto se a hallado mas, y todavia ay notiçia de aver enterrado grandisima cantidad de plata y oro en partes que no ay quien lo sepa, si Dios no, y nunca se sacaran si no fuera acaso o de ventura'. 85
En este lugar entrara bien, para que se entienda, lo de la capacocha, pues todo / era tocante al serviçio de los tenplos ya dichos y de otros; y por notiçia que se tiene de yndios viejos que son bivos y bieron lo que sobre esto pasava, escrivire lo que dello tengo entendido ques verdad. Y asi dizen que se tenia por costunbre en el Cuzco por los reyes que cada año hazian venir [a] aquella çibdad a todas las estatuas y bultos de los ydolos que estavan en las guacas, que eran los tenplos donde ellos adoravan; las quales eran traydas con mucha veneraçion por los çaçerdotes y ‘camayos’ dellas, ques nonbre de guardianes; y como entrasen en la çibdad, heran reçib[id]as con grandes fiestas y proçeçiones y aposentadas en los lugares que para aquello estavan señalados y estableçidos; y aviendo venido de las comarcas de la çibdad y aun de la mayor parte de las provinçias numero grande de jente, asi honbres como mugeres, el que reynava aconpañado de todos los Yngas y orejones, cortesanos y prençipales de la çibdad, entendian en hazer grandes fiestas y borracheras y taquis, poniendo en la plaça del Cuzco la gran maroma de oro que la çercava toda y tantas riquezas y pedreria quanto se puede pensar por lo que se a escrito de los tesoros questos reyes poseyeron'. 87
Y para selebrar esta fiesta con mayor deboçion y solenidad se dize que ayunavan dies o doze dias austeniondose de comer demasiado y de no dormir con sus mugeres y bever solamente por la mañana, ques quando ellos comen, chicha y despues, en el dia, tan solamente agua; y no comer aji ni traer coca en la boca y otras çeremonias que entre ellos se guardavan en semejantes ayunos. Lo qual pasado, avian traydo al Cuzco mucha suma de corderos y de obejas y de palomas y cuyz y otras aves y animales, los quales matavan para hazer el sacrificio'. 90
Y acavado el sacrefiçio el Gran Çaçerdote con los demas çaçerdotes yvan al tenplo del Sol y despues de aver dicho sus salmos malditos, mandavan a salir a las virgenes mamaconas arreadas ricamente, con mucha multitud de chicha que ellas tenian hecha; y entre todos los que se hallavan en la gran çibdad del Cuzco se comian los ganados y aves que para el sacrifiçio vano se avian muerto y bevian de aquella chicha, que tenian por sagrada, dandosela a vever con grandes vasos de oro y estando ella en tinajas de plata de las muchas que avia en el tenplo'. 91
Y crean los letores que tenemos por muy çierto que ni en Jerusalen, Roma, ni en Perçia ni en ninguna parte del undo por ninguna republica ni rey del se juntava en un lugar tanta riqueza de metales de oro y plata y pedreria como en esta plaça del Cuzco quando estas fiestas y otras semejantes se hazian; porque heran sacados los bultos de los Yngas, reyes suyos ya muertos, cada uno con su serviçio y aparato de oro y plata que tenian -digo los que aviendo sido en bida buenos y valerosos, piadosos con los yndios, generosos en les hazer merçedes, perdonadores de ynjurias; porque a estos tales canonizava su çeguedad por santos y onravan sus ueços sin entender que las animas ardian en los [yn]fiernos, y creyan que estavan en el çielo'. 92
Pues juntos el Ynga y el Gran Çacerdote con los cortesanos del Cuzco y mucha jente que vena de las comarcas, teniendo sus dioses puestos en talamo les mochavan, ques hazerles reverençia, lo que ellos usavan ofreçiendoles muchos dones de ydolos de oro pequeños y ovejas de oro y figura de mugeres, todo pequeño y otras muchas joyas. Y estavan en esta fiesta de Hatun Layme quinze o veynte dias, en los quales se hazian sus grandes taquis e borracheras y otras fiestas a su usança; lo qual pasado davan fin al sacrefiçio, metiendo los bultos de los ydolos en los tenplos y los de los Yngas muertos en sus casas'. 92
Nobles se llaman todos los que vivian en la parte del Cuzco, que llamavan ‘Orencuzcos’ y ‘Hanancuzcos’ y los hijos y deçendientes dellos, aunque en otras partes residiesen en otras tierras. E yo me acuerdo, estando en el Cuzco el año pasado de mill y quinientos y çinquenta por el mes de agosto, despues de aver cojido sus sementeras, entrar los yndios con sus mugeres por la çibdad con gran ruydo, trayendo los arados en las manos y algunas papas y mayz y hazer su fiesta en solamente cantar y dezir quanto en lo pasado solian festejar sus cosechas. Porque no consienten los o las [a]pos y çaçerdotes questas fiestas jentilicas se hagan en publico, como solian, ni en secreto los consinterian, si lo supiesen; pero como aya tantos millares de yndios sin se aver buelto cristianos, de creer es que, en donde no los bean, haran lo que se les antojare. La figura del Tiçiviracocha y la del Sol y la Luna y la maroma grande de oro y otras pieças conoçidas no se an hallado ni ay yndio ni cristiano que sepa ni atine adonde esta; pero, aunque es mucho, esto es poco para lo que esta enterrado en el Cuzco y en los oraculos y en otras [partes deste gran reyno]'. 93
Luego pues que fue muerto Mango Capac y hechos por el los lloros generales y oçequias, Sinche Roca Ynga tomo la borla o corona con las çerimonias acostunbradas, procurando luego de alargar la casa del Sol y allegar asi la mas jente que pudo con halagos y grandes ofreçimientos, llamando, como ya se llamava, a la nueva poblaçion Cuzco. Algunos de los yndios naturales del afirman que, adonde estava la gran plaça, ques la misma que agora tiene, avia un pequeño lago y tremadal de agua que le hera dificultoso para el labrar los edifiçios grandes que querian començar a edificar; mas, que como esto fuese conoçido por el rey Çinche Roca, procuro con ayuda de sus aliados y vezinos de desazer aquel palude, çegandolo con grandes losas y maderos grueços, allanando por ensima donde el agua y lomo solia estar con tierra, de tal manera que quedo como agora lo vemos. Y aun quentan mas que todo el valle del Cuzco hera esteril y jamas dava buen fruto la tierra del de lo que senbraron y que de dentro de la gran montaña de los Andes traxeron muchos millares de cargas de tierra, la qual tendieron por todo el, con lo qual, si es verdad, quedo el valle muy fertil, como agora lo vemos'. 94
Este Ynga ovo en su hermana e muger muchos hijos: al mayor nonbraron Quelloque Yupangue. Y visto por los comarcanos al Cuzco la buena horden que tenian los nuevos pobladores que en e1 estavan y como atrayan a su amistad las jentes, mas por amor e benebolençia que no por armas ni rigor, algunos capitanes y prençipales vinieron a con ellos tener sus platicas, holgandose de ver el tenplo de Curicancha la buena orden con que se regan, que fue causa que afirmaron con ellos amistades de muchas partes. Y dizen mas que, como oviese venido al Cuzco entre estos que digo, un capitan natural del pueblo que llaman Çaño no muy lexos de la çibdad, que rogo a Çinche Roca, con gran vehemençia que en ello puso, / que tuviese por bien que una hija quel tenia muy apuesta y hermosa, la quisiese reçibir para darla [por] muger a su hijo. Y dizen mas que, como oviese venido al Cuzco entre estos que digo, un capitan natural del pueblo que llaman Çaño no muy lexos de la çibdad, que rogo a Çinche Roca, con gran vehemençia que en ello puso, / que tuviese por bien que una hija quel tenia muy apuesta y hermosa, la quisiese reçibir para darla [por] muger a su hijo. Entendido esto por el Ynga, pesole porque era lo que se le pedia cosa que, si lo otorgava, yva contra lo estableçido y ordenado por su padre; e, si no conçedia al dicho deste capitan, quel y los demas los ternian por honbres ynumanos, publicando que no heran mas de para si. Y aviendo tomado consejo con los orejones y prençipales de la çibdad, pareçio a todos que devia de reçibir la donzella para la casar con su hijo porque hasta que tuviesen mas fuerça y potençia no se avian de guiar en aquel caso por lo que su padre dexo mandado. Y asi dizen que respondio al padre de la que avia de ser muger de su hijo que la traxese y se hizieron las bodas con toda solenidad, a su costunbre y modo, y fue Ilamada en el CuzcoCoya’'. 95
... Como este casamiento se hizo, quentan los mismos indios que aquella parcialidad se junto con los vecinos del Cuzco, haziendo grandes conbites y borracheras confirmaron su hermandad y amistad de ser todos unos. Y por ello se hizieron grandes sacrefiçios en el çerro de Guanacaure y en Tanboquiro y en el mismo de Curicanche'. 96
Capitulo [XXXII] 'del tercero rey que ovo en el Cuzco, llamado Lloque Yupangue'. 97
Muerto de la manera que se a contado Çinche Roca, Lloque Yupangue, su hijo, fue reçibido por señor, aviendo primero ayunado los dias para [ello] señalados; y como por sus adivinanças y pensamientos se tuviese grande esperança que en lo futuro la çibdad del Cuzco avia de floreçer, el nuevo rey començo a la ennobleçer con nuevos edifiçios que en ella fueron hechos'. 97
No dan relaçion que en estos tienpos oviese guerra notable; antes afirman que los del Cuzco poco a poco, con buenas mañas que para ello tenian, allegavan a su amistad muchas jentes de las comarcas de su çibdad y acreçentavan el tenplo de Curicanche asi en edifiçios como en riqueza, porque ya buscavan metales de plata y de oro y dello venia mucho a la çibdad al tianguez o mercado que en ella se hazia'. 97
Y reynando desta manera Lloque Yupangue en el Cuzco, pasándose lo mas de su tienpo, allego a ser mui biejo sin aver hijo en su muger. Mostrando mucho pesar dello, los vezinos de la çibdad hizieron grandes sacrifiçios y plegarias a sus dioses, asi en Guanacaure como en Curicanche y en Tanboquiro y en otras partes; y dizen que por uno de aquellos oraculos donde oyan respuestas vanas oyeron que el Ynga engendraria hijo que le çusediese en el reyno; de lo qual mostraron mucho contento y alegres con la esperança, ponian al viejo rey ensima de su muger la Coya; y con tales bulras, a cavo de algunos dias claramente por todos se conoçio estar preñada y a su tienpo pario un hijo'. 98
Y çierto, grande es el preparamiento que se hazia para enterrar a uno destos reyes y generalmente en todas las provinçias le lloravan y en muchas dellas se tresquilavan la mugeres, çiniendose sogas de esparto; y al cavo del año se hazian mas lamentaçiones y sacrifiçios jentilicos, mucho mas de lo que se puede pensar Y esto los que se hallaron en el Cuzco el año de mill y quinientos y çinquenta verian lo que alli paso sobre las onras de Paulo, quando le hizieron su cavo de año, que fue tanto que las mas de las dueñas de la çibdad suvieron a su casa a lo ver; [y] yo me halle presente y, çierto, era para consibir admiraçion. Y ase de entender que era aquello nada en conparaçion de lo pasado. Y dire agora de Mayta Capa'. 98
Pasado pues lo que se a escrito, Mayta Capa se fue haziendo grande; el qual , despues de aver hecho las çerimonias que se requerian, le fueron abiertas las orejas, y, siendo mas honbre, en presençia de muchas jentes, asi naturales como estranjeros, que para ello se juntaron, reçibio la corona o borla del ynperlo; y porque no tenia hermana con quien casar, tomo por muger a una hija de un señorete o capitan del pueblo de Oma, questava en el Cuzco hasta dos leguas, la qual por nonbre avia Mamaca Guapata' . 100
Hechas las vodas, estava un varrlo çerca de la çibdad donde bivian un linaje de jente a quien llamavan Alcaviquiça, y estos no avian querido tener amistad con los del Cuzco ninguna. Y estando llenos de sospechas unos de otros, dizen que, yendo a tomar agua una muger del Cuzco a çierta fuente que por alli estava, salio un muchacho del otro varrio y le quebro el cantaro y hablo no se que palabras; la qual, dando gritos, bolvio al Cuzco. Y como estos yndios son tan alharaquientos, salieron luego con sus armas contra los otros, que tanvien avian tomado las suyas al ruydo que oyan, para ver en lo que parava el negoçio; y llegando el Ynga çerca con su jente se pusieron en horden de pelear, aviendo tomado por achaque cosa tan liviana como entre la yndia y [el] muchacho avia pasado, para querer sojuzgar los de aquel linaje o que la memoria dellos se perdiese'. 100
Y esto por los de Alcaviquiça bien era entendido; y como honbres de valor salieron a la batalla con gran denuedo, que fue la primera que se dio en aquellos tienpos; y pelearon gran rato asi los unos como los otros. porque aviendo sido el caso tan supito no avian podido allegar fabores ni buscar ayudas los de Alcaviquiça, los quales aunque mucho / pelearon, fueron vençidos despues de ser muertos todos los mas, que casi no escaparon çinquenta con la vida. Y luego el rey Mayta Capa, tomando poseçion en los canpos y eredades de los muertos, usando de vençedor, lo repartio todo por los vezinos del Cuzco; y se hizieron grandes fiestas por la vitoria, yendo todos a sacrificar a los oraculos que tenian por sagrados'. 101
Deste Ynga no quentan los orejones mis de que Mayta Capa reyno en el Cuzco algunos años; y estando allegando jente para salir a lo que llaman Condesuyo, le vino tal enfermedad que ovo de morir, dexando por su heredero al hijo mayor, llamado Capa Yupangue 101
Capitulo [XXXIV] 'del quinto rey que ovo en el Cuzco, llamado Capa Yupangue'. 102
Pareçeme que destos Yngas que al prinçipio de la fundaçion del Cuzco reynaron en aquella çibdad, que los yndios quentan pocas cosas dellos; y çierto deve ser lo que dizen, que entre los Yngas quatro o çinco dellos fueron los que tanto se señalaron y que ordenaron y hizieron lo ya escrito'. 102
Y sin se pasar muchos dias, se juntaron unos con otros y se dieron batalla, la qual duro mucho espaçio y que todos pelearon animosamente; mas, al fin, los de Condesuyo fueron vençidos con muerte de muchos dellos. Y asi el sacrefiçio se hizo con mas alegria, matando algunos honbres y mugeres conforme a su çeguedad, y mucho ganado de ovejas y corderos, en las açaduras de los quales pronosticavan sus desvarios y liviandades. Acavados estos sacrefiçios, el Ynga dio la buelta al Cuzco, adonde se hizieron grandes fiestas y alegrias por la vitoria que avian avido'. 103
Los que escaparon de los enemigos, como mejor pudieron, fueron a parar a su provinçia ,adonde de nuevo procuraron de allegar jente y buscar fabores, publicando que avian de morir o destruyr la çibdad del Cuzco, matando a todos los advenedizos que en ella estavan; y con mucha sobervia, ynflamados en yra, se davan prieça a recojer armas y, sin ver el tenplo de Curicancha, repartian entre ellos mismos las señoras que en e1 estavan. Y estando aparejados, se fueron la via de Guanacaure para desde alli entrar en el Cuzco, donde avia aviso destos movimientos y Capa Yupangue avia juntado todos los comarcanos al Cuzco, sus aliados y confederados. Y con los orejones aguardo a los enemigos hasta que supo estar çerca del Cuzco, adonde fueron a encontrarse con ellos: y entre los unos y los otros se dio la vatalla, animando cada capitan a su jente'. 103
Capa Yupangue los fue siguiendo hasta su propia tierra, donde se les hizo la guerra de tal manera que vinieron a pedir paz, ofreçiendo de reconoçer al señor del Cuzco como lo hazian los otros pueblos que estavan en su amistad. Capa Yupangue los perdono y se mostro muy alegre con todos, mandando a los suyos que no hiziesen dado ni robasen nada a los que ya tenian por amigos. Y en aquella comarca fueron luego buscadas algunas donzellas hermosas para llevar al tenplo del Sol questava en el Cuzco'. 103
Y se adornava el tenplo de Curicanche, y mando hazer una casa para su morada, que era la mejor que hasta en aquel tienpo se avia hecho en el Cuzco. Y quentan que ovo en la Coya, su legitima muger, hijos que le çusedieron en el señorio. Y como ya se estendiese la fama por todas las provinçias comarcanas al Cuzco de la estada en ella de los Yngas y orejones y del tenplo que avian fundado y de quanta razon y buena orden avia en ellos y como andavan vestidos y adereçados, de todo esto se espantavan y la fama discurria por todas partes, dando pregones destas cosas'. 104
Y en aquellos tienpos [los] que tenian su setiorio a la parte del Poniente de la çibdad del Cuzco y se estendia hasta donde agora es Andaguaylas , como lo oyesen, enbiaron a Capa Inga Yupangue sus enbaxadores con grandes dones y presentes, enbiandole a rogar los quisiese tener por amigos y confederados suyos; a lo qual respondio el Ynga mui bien, dandoles ricas pieças de oro y de plata que diesen a los que los enviaban'. 104
Y algunos de los orejones del Cuzco afirman que la lengua general que se uso por todas las provinçias, que fue la que usavan y hablavan estos quichoas, los quales fueron tenidos por sus comarcanos por muy balientes hasta que los chancas los destruyeron. Aviendo pues el Ynga Capa muchos años, siendo ya muy viejo, murio. Y aviendo pasado los lloros y dias de sus honras, su hijo fue reçibido sin contrasts ninguno por rey del Cuzco, como su padre lo avia sido; el qual avia por nonbre Ynga Roque Ynga'. 104
Capitulo [XXXV] 'del sesto rey que ovo en el Cuzco e lo que paso en su tienpo, y de la fabula o ystoria que cuentan del rio que pasa por medio de la çibdad del Cuzco. 105
Despues de pasado esto, Ynga Roque salio -a lo que dizen- del Cuzco a hazer sacrifiçios, procurando con grandes mañas y buenas palabras atraer a su amistad las jentes que mas podia; y salio y fue hacia lo que llaman / Condesuyo, adonde, en [el] lugar que ] llaman Pomatanbo, tuvo una batalla con los naturales de aquellas comarcas, de la qual quedo por vençedor y por señor de todos;...'. 106
...porque, perdonandolos con mucha liveralidad y comunicando con ellos sus cosas grandes, le tomaron amor y se ofregieron a su serviçio, obligandose de le acudir con tributos. Despues de aver estado algunos dias en Condesuyo y visitado los oraculos y tenplos que ay por aquellas tierras, se bolvio vitorioso al Cuzco, yendo delante del yndios prençipales guardando su persona con hachas y alavardas de oro'. 107
Capitulo [XXXVI] 'del septimo rey o Ynga que en el Cuzco ovo, llamado Ynga Yupangue'. 108
Y pasadas las fiestas, mando el Ynga que se traxese de todas partes cantidad de oro y plata para el tenplo del Sol; y se hizo en el Cuzco la piedra que llamavan de la guerra, grande y bien engastonada en oro y piedras'. 109
Capitulo [XXXVII] 'de como quiriendo salir este Ynga a hazer guerra por la provinçia de Collao se levanto çierto alvoroto en el Cuzco y de como los chancas vençieron a los quichuas y les ganaron su señorio'. 110
Estando Ynga Yupangue en el Cuzco procurando de lo ennobleçer, determino de yr a Collasuyo, que son las provinçias que caen a la parte del Au[s]tro de la çibdad, porque tuvo aviso que los deçendientes de Çapana que señoreavan la parte de Hatuncolla, eran ya muy poderosos y estavan tan sobervios que hazian junta de gente para venir sobre el Cuzco; y asi mando aperçivir sus gentes. Y como el Cuzco mucho tienpo no sufra paz, quentan los yndios que, como oviese allegado mucha jente Ynga Yupangue para la jornada que queria hazer, estando ya para se partir, como oviesen venido algunos capitanes de Condesuyo con jente de guerra, trataron entre si de matar al Ynga, porque si de aquella jornada salia con vitoria, quedaria tan estimado que a todos querria tener por vaçallos y criados'. 110
Y bolviendo a la material como los de Condesuyo se fueron del Cuzco, fue linpiada la çibdad de los muertos y hechos grandes sacrefiçios; y se dize por muy çierto que a Ynga Yupangue no se le hizo en su entierro la honra que a los pasados, ni le pusieron bulto como a ellos y no dexo hijo ninguno'. 111
Pasado lo que se conto conforme a la relaçion que los orejones del Cuzco dan destas cosas, dizen mas que, como se oviesen hecho grandes lloros por las muertes del Ynga, se trato entre los prençipales de la çibdad quien seria llamado rey y mereçia tener la tal dinidad'. 112
Viniendo Viracocha Ynga en ello, se entro a hazer el ayuno; encargo la çibdad a Ynga Roque, Ynga pariente suyo, y salio al tienpo con la corona muy adornado, y se hizieron fiestas solenes en el Cuzco y que muchos dias duraron mostrando todos gran contento con la eleçion del nuevo Ynga'. 112
Del qual algunos quisieron dezir queste Ynga se llamo Viracocha por venir de otras partes y que traya traje diferençiado y que en las fayçiones y aspeto mos[tro] ser como un español porque traya varbas. Quentan otras cosas que me cansaria si las oviese de escrevir. Yo lo pregunte en el Cuzco a Cayo Topa Yupangue y a los otros mas prençipales que en el Cuzco me dieron la relaçion de los Yngas que yo voy escriviendo y me respondieron ser bulra y que nada es verdad,...'. 112
... porque Viracocha Ynga fue naçido en el Cuzco y criado y que lo mismo fueron sus padres y abuelos y que el nonbre de Viracocha se lo pusieron por nonbre particular, como lo tiene cada uno'. 113
E como la fiesta del regozijo oviese pasado, determino de salir a conquistar algunos pueblos de la redonda del Cuzco que no avian querido el amistad de los Yngas pasados, confiados en la fuerça de sus pucaraes ; y con la jente que quiso juntar, salio del Cuzco en sus ricas andas con guarda de los mas prençipales y endereço su camino a lo que llamavan Calca, donde avian sido reçibidos sus mensajeros con mucha sovervia; mas, como supieron [que] los del Cuzco ya estavan çerca dellos, se juntaron armandose de sus armas, se ponian por los altos de los collados en sus fuerças y albarradas, de donde desgalgavan grandes piedras encaminadas a los reales del Ynga para que matasen [a] los que alcançasen. El qual, como viese que hazian algun daño, mando a sus capitanes que subiesen a lo alto con la jente convenible y desbaratasen a los enemigos, poniendolo por obra, subieron por la sierra y a pesar de los contrarios pudieron ganarles una de aquellas fuerças. Como los de Calca vieron los del Cuzco en sus fuerzas, saliero[n] a una gran plaça adonde pelearon con ellos reziamente: y duro la batalla desde por la mañana hasta mediodia y murieron muchos de entranbas partes y fueron mas los presos. La vitoria quedo por los del Cuzco'. 113
E como el yndio prençipal ovo dicho estas palabras, los demas que alli estavan dieron aullidos grandes, pidiendo misericordia. El rey Ynga respondio que si daño venido les avia, que suya avia sido la culpa, pues al prençipio no quisieron creer sus palabras ni tener su amistad, de que a e1 avia pesado; e liveralmente les otorgo que pudiesen estar en su tierra poseyendo, como primero, sus haziendas, con tanto que a tienpos y conforme a las leyes, trivutasen de lo que oviese en sus pueblos al Cuzco;... 114
... que avia avido en el Cuzco; y como llego el mensajero de Viracocha Ynga, le maltrataron de palabra, llamando al Ynga loco, pues ansy creya que ligeramente se avian de someter a su señorio'. 115
Oydo por Viracoche Ynga lo que avian dicho los de Caytomarca, les respondio con gran disimulaçion que si aquel dia no ovieran sido cuerdos en venir, que el siguiente tenia determinado de dar en ellos con glandes valças que avia mandado hazer. Y pasado esto, se hizo el asiento entre los de Caytomarca y el Ynga, el qual dio al capitan o señor de aquel pueblo una de sus mugeres, natural del Cuzco, la qual fue estimada y tenida en mucho'. 117
Por la comarca destos pueblos corria la fama de los hechos del Ynga y muchos, por el sonido della, sin ver las armas de los del Cuzco se venian a ofreçer por amigos y aliados del rey Ynga, que no poco contento con ello mostrava tener, hablando a los unos y a los otros amorosamente y mostrando para con todos gran venebolençia, proveyendo de lo que e1 podia a los que via tener neçesidad. Y como vido que podria juntar tan grande exerçito, determino de hazer llamamiento de jente para yr en persona a lo de Condesuyo'. 117
Capitulo [XL] 'de como en el Cuzco se levanto un tirano y del alboroto que ovo y de como fueron castigadas çiertas mamaconas porque contra su religion usavan de sus cuerpos feamente y de como Viracoche Ynga bolbio al Cuzco'. 118
De todas las cosas que a Viracocha suçedian yvan al Cuzco las nuevas; y como en la çibdad se contase la guerra que tenia con los de Caytomarca, dizen que se levanto un tirano, hermano de Ynga Yupangue, el pasado, el qual aviendo estado muy sentido porque el señorio y mando de la çibdad se avia dado a Viracocha Ynga y no a el y aguardava tienpo oportuno para procurar de aver el señorio. Y este pensamiento tenia este porque hallava fabor en algunos de los orejones y prençipales del Cuzco del linaje de los Orencuzcos;....'. 118
La çibdad se alvoroto en tanta manera que, recundiendo por los ayres el sonido de sus propias vozes, no se oyan ni entendian. En esto, prevaleçiendo el tirano, se apodero de la çibdad, matando a todas las mugeres del Ynga, aunque las mas prençipales avian ydo con e1. Huyeronse de la çibdad algunos, los quales fueron a parar adonde Viracoche Ynga estava; y como por el fue entendido, disimulando el pesar que sintio, mando a sus jentes que caminasen la via del Cuzco'. 119
Capitulo [XLI] 'de como vinieron al Cuzco enbaxadores de los dos tiranos del Collao, nonbrados Chinche Cari e Çapana y de la salida de Viracoche Ynga al Collao'. 121
Muchas ystorias y acaeçimientos pasaron entre los naturales destas provinçias en estos tienpos, mas como yo tengo por costunbre de contar solamente lo que tengo por çierto segund las opiniones de los honbres de aca y de la relaçion que [to]me en el Cuzco, dexo lo que ynoro y muy claramente no entendi y tratare lo que alcançe, como ya muchas vezes e dicho. Y asi, es publico entre los orejones que en estos tienpos vinieron al Cuzco enbaxadores de la provinçia del Collao, porque quentan que, reynando Ynga Viracohe, poseya el senorio de Hatun Collao un señor llamado Çapana, como otros que ovo deste nonbre; y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas...'. 121
Y como se dibulgase por todas partes deste reyno el valor de los Yngas y su gran poder e la valentia de Viracoche Ynga, que reynava en el Cuzco, cada uno destos, queriendo granjear su amistad, la procuraron con enbaxadores que le enbiaron para que quisiese mostrarse su valedor y ser contra su enemigo. Partidos estos mensajeros con grandes presentes, llegaron al Cuzco a tienpo quel Ynga venia de los palaçios o tanbos que para su pasatienpo avia mandado hazer en Xaquixaguana; y entendido a lo que venian, los oyo, mandando que los aposentasen en la çibdad y proveyesen de lo necesario'. 122
Pues como el Ynga determinase de aver respuesta de los oraculos, enbio los que solian yr a tales casos; y dizen que supo que le convenia en persona yr al Collao y procurar el favor de Cari. Y como esto ovo entendido, mando pareçer ante si a los mensajeros de Çapana, a los quales dixo que dixesen a su señor que e1 saldria con brevedad del Cuzco para ver la tierra del Collao, adonde se verian y tratarian su amistad. A los que de parte de Cari vinieron, dixo que le dixesen como e1 se quedava adereçando para yr en su ayuda y fabor, que presto seria con e1. Y como esto oviese pasado, mando el Ynga hazer junta de jente para salir del Cuzco, dexando uno de los prençipales de su linaje por gobernador'. 123
Determinado por el Ynga de yr al Collao, salio de la çibdad del Cuzco con mucha jente de guerra y paso por Mohina y por los pueblos de Urcos y Quiquixana. Como los canches supieron de la venida del Ynga, acordaron de se juntar y salir con sus armas a le defender la pasada por su tierra; y por el entendido, les enbio mensajeros que les dixesen que no tuviesen tal proposito porque el no queria hazelles enojo,...'. 124
Y como esto oviese pasado, los canches de toda la provinçia enbiaron mensajeros al Ynga para que los perdonase y en su serviçio reçibiese. / Y como el otra cosa no desease, lo otorgo con las condiçiones que solia, que era[n] que reçibiesen por soberanos señores a los del Cuzco y se rig[i]esen por sus leyes y costunbres, tributando con lo que en sus pueblos oviesen conforme como lo hazian los demas'. 124
... y el Ynga les bablo amorosamente y con ellos asento su conçierto de paz como solia con los demas. Y los canas, teniendo por provechoso para ellos el ser governados por tan santas y justas leyes, no rehusaron el pagar tributos ni el yr al Cuzco con reconocimiento'. 126
Como en las postas no avia mujeres. Como se tenia quenta [c]on los yndios que [e]ntravan en el Cuzco por los porteros [e] solos los señores estavan en la çibdad [y] la demas jente [e]n los alrededores. Como del Collao [p]odia entrar tan[t]o numero y no mas; y sy mas venian, salian de los [que] estavan, por çierta rebelión que tuvieron'. 126
Luego que Çapana fue muerto, Cari se apodero de su real y robo todo lo que en el avia; con lo qual presa dio la vuelta a Chuquito y estava aguardando a Viracoche Ynga y mando adereçar los aposentos y prove[e]rlos de mantenimientos. El Ynga supo en el camino el fin de la guerra y como Cari avia vençido y, aunque en lo publico dava averse holgado, en lo secreto le peso lo çusedido, porque en aver diferencias entre aquellos dos pensava el façilmente hazerse señor del Collao; y penso de se bolver con brevedad al Cuzco porque no le suçediese alguna desgraçia. Y como estuviese ya çerca de Chuquito, salio Cari con los mas prençipales de los suyos a le recibir y fue aposentado y muy servido; y como desease la buelta al Cuzco con brevedad, hablo con Cari adulandole con palabras de lisonjas sobre lo mucho que se avia holgado de su buena andança'. 127
Y besando la tierra, hizieron reverencia al Sol y hizieron un gran taqui y areyto con muchos sones: y los çaçerdotes, diciendo çiertas palabras llevaron el vaso a unos de sus vanos tenplos donde se ponian los semejantes juramentos que se hazian por los reyes y señores. Y aviendose holgado algunos dias Viracoche Ynga en Chuquito se bolvio al Cuzco, siendo por todas partes muy servido y bien recibido'. 128
E ya muchas provinçias estavan asentadas y usavan de mejores ropas y tenian mejores costunbres y religiones que antes, governandose por las leyes y costunbres del Cuzco, adonde avia quedado por governador de la çibdad Ynga Urco, hijo de Viracoche Ynga, del qual quentan que era muy cobarde, remiço, lleno de viçios y con pocas virtudes; mas como era el mayor, avia de çuceder en el ynperio de su padre; quien dizen que, conociendo estas cosas, quisiera mucho privarle del señorio y darlo a Ynga Yupangue, su segundo hijo, mançebo de muy gran valor y adornado de buenas costunbres, esforçado, animoso y que tenia los pensamientos mui grandes y altos; mas los orejones y prençipales de la çibdad no querian que fuesen quebrantadas las leyes y los que usaban y guardava por ordenaçion y estatuto de los pasados; y aunque conoçian quan mal inclinado era Ynga Urco, querian que el y no otro fuese rey despues de la muerte de su padre. Y esto elo dicho tan largo porque dizen los que desto me avisaron que, desde Urcos Viracoche Ynga enbio sus mensajeros a la çibdad para que lo tratasen y no pudo concluyr nada de lo que queria. Y como entro en el Cuzco, / le fue hecho gran reçibimiento; y como ya estuviese muy viejo y cançado, determino de dexar la governaçion del reyno a su hijo entregarla la bolra y salirse al balle de Yucay y al de Xaquixaguana a holgar y recrear. Y asi lo comunico con los del çibdad, pues no pudo [lograr] que le suçdiese Ynga Yupangue'. 128
Capitulo [XLIV] 'de como Ynga Urco fue reçibido por governador general de todo el ynperio e tomo la corona en el Cuzco y de como los chancas determinavan de salir a dar guerra a los del Cuzco'. 129
Los orejones, y aun todos los mas naturales destas provinçias, se rien de los hechos deste Ynga Urco. Por sus poquedades quieren que no goze de que se diga que alcanço la dinidad del reyno; y ansi vemos que en la quenta que en los quipos y romançes tienen los reyes que reynaron en el Cuzco callan este, lo qual yo no hare pues al fin, mal o bien, con viçios o con virtudes, governo y mando el reyno algunos dias. Y asi, luego que Viracoche Ynga se fue valle de Xaquixaguana, enbio al Cuzco la borla o corona para que los mayores de la çibdad la entregasen a Ynga Urco, aviendo dicho que vastava lo que avia trabajado y hecho por la çibdad del Cuzco, que lo que de la vida le quedava queria gastar en holgarse, pues era viejo y no para la guerra. Y como se entendio su voluntad, luego Ynga Urco se entro a hazer los ayunos y otras relij[i]ones conforme su costunbre; y acavado, salio con la corona y fue al tenplo del Sol a hazer sacrifiçios y se hizieron en el Cuzco a su usança muchas fiestas y grandes borracheras'. 129
Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas ; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas, desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible. Y luego hizieron grandes plegarias a sus dioses o demonios y dexando en Andavaylas , ques la que los españoles llaman Andaguaylas , questa encomendada a Diego Maldonado el rico, jente bastante para la defensa della, y con la que estava junta para la guerra, salio Hastu Guaraca y un hermano suyo muy vatiente, llamado Oma Guaraca , y partieron de su provinçia con muy gran sobervia camino del Cuzco, y anduvieron hasta llegar a Curanba, donde asentaron su real y hizieron gran daño en los naturales de la comarca. Mas como en aquellos tienpos muchos de los pueblos estuviesen en los altos y collados de las sierras, con grandes sercas, que llaman ‘pucaraes ’, no se podia hazer muchas muertes ni querian cativos ni mas que robar los canpos. Y salieron de Curanba y fueron al aposento de Cochacaxa y at rio de Abancay destruyendo todo lo que hallavan; y asi se açercaron al Cuzco, adonde ya avia ydo la nueva de los enemigos que venian contra la çibdad;... 130
... mas aunque fue sabido por el viejo Viracoche, no se le dio nada, antes, saliendo del valle de Xaquixaguana, se fue al valle de Yucay con sus mugeres y serviçio. Ynga Urco tanbien dizen que se reya teniendo en poco lo que era obligado a tener en mucho; mas como el ser del Cuzco estuviese guardado para ser acreçentado por Ynga Yupangue e sus hijos, ovo e1 de ser el que libro destos miedos con su virtud a todos. Y no solamente vençio a los chancas, mas sojuzgo la mayor parte de las naçiones que ay en estos reynos, como adelante dire'. 131
Capitulo [XLV] 'de como los chancas allegaron a la çibdad del Cuzco y pusieron su real en ella y del temor que mostaron los que estavan en ella y del gran valor de Ynga Yupangue'. 132
Despues que los chancas ovieron hecho sacrifiçios en Apurima y Ilegasen a la çibdad del Cuzco, el capitan general que llevavan o señor dellos Astu Guaraca les dezia que mirasen la alta enpresa que tenian, que se mostrasen fuertes y no tuviesen pavor ni temor ninguno de aquellos que pensavan espantar las jentes con pararse las orejas tan grandes como ellos se ponian, y que si los vençian avria mucho despojo y mugeres hermosas con quien holgasen; los suyos le respondian alegremente que harian el dever. Pues como en la çibdad del Cuzco oviesen savido ya de los que venian contra ella e Viracoche Ynga ni su hijo Ynga Urco no se diesen nada por ello, los orejones y mas prençipales estavan muy sentidos por ello y, como ya supiesen los enemigos quan çerca estavan, fueron hechos grandes sacrifiçios a su costunbre y acordaron de rogar a Ynga Yupangue que tome el cargo de la guerra mirando por la salud de todos'. 132
Los orejones respondieron que, concluyda la guerra, entenderian en hazer lo que a la governaçion del reyno conviniese. Y dizen que por la comarca enbiaron mensajeros que [a] todos los que viniesen a querer ser vezinos del Cuzco les serian dadas tierras en el valle y sitio para casas y serian previllejados; y asi vinieron de muchas partes. Pasado esto, el capitan Ynga Yupangue salio a la plaça donde estava la piedra de la guerra, puesta en su cabeça una piel de leon para dar a entender que avia de ser fuerte como lo es aquel animal. / En este tienpo llegavan los chancas a la sierra de Vilcaconga. Ynga Yupangue mando juntar la jente de guerra que avia en la çibdad con determinagion de les salir al camino, nonbrando capitanes los que mas esforçados les pareçio; mas tornando a tomar pareçer, se acordo de los aguardar en la çibdad. Los chancas allegaron a poner su real junto al çerro de Carmenga, questa por ençima de la çibdad, y pusieron luego sus tiendas. Los del Cuzco avian hecho por las mas partes de la entrada de la çibdad grandes hoyos llenos de puas y por ensima tapados sotilmente para que cayesen los que por alli anduviesen. Como en el Cuzco las mugeres y muchachos vieron los enemigos, ovieron mucho espanto y andava gran ruydo.'. 133
Y pelearon unos con otros gran rato; y sobreviniendo la noche çeso la contienda, quedandose los chancas en sus reales y los de la çibdad por la redonda della, guardandola por todas partes porque los enemigos no los pudiesen entrar, porque el Cuzco ni otros lugares destas partes no son çereados de muralla. [Pasado el rebato, Astu Guaraca anima]va a los suyos / esforçandolos para la pelea y lo mismo hazia Ynga Yupangue a los orejones y gente que estava en la çibdad. Los chancas deno[da]damente salieron de sus reales con voluntad de la entrar y los del Cuzco salieron con pensamiento de se defender; y tornaron a pelear, adonde murieron muchos de entranbas partes; mas tanto fue el valor de Ynga Yupangue que alcanço la vitoria de la batalla con muerte de los chancas todos, que no escaparon -a lo que dizen- sino pocos mas de quinientos y entre ellos su capitan Astu Guaraca, el qual con ellos, aunque con travajo, allego a su provinçia. El Ynga gozo del despojo y ovo muchos cativos, asi honbres como mugeres'. 134
Desbaratados los chancas, entro en el Cuzco Ynga Yupangue con gran triunfo y hablo a los prençipales de los orejones sobre que se acordasen de como avia travajado por ellos lo que avian visto y en lo poco que su hermano ni su padre mostraron tener a los enemigos; por tanto, que le diesen a el el señorio y governaçion del ynperio. Los del Cuzco unos con otros trataron y miraron asi el dicho de Ynga Yupangue como lo mas que Ynga Urco le[s] avia hecho; y por consentimiento del pueblo acordaron de que Ynga Urco no entrase mas en el Cuzco y que le fuese quitada la borla o corona y dada a Ynga Yupangue. Y aunque Ynga Urco, como lo supo, quiso venir al Cuzco a justificarse y mostrar sentimiento grande quexandose de su hermano y de los que le quitavan de la governaçion del reyno, no le dieron lugar ni se dexo de conplir lo hordenado. Y aun ay algunos que dizen que la Coya, muger que era de Ynga Urco, lo dexo sin tener hijo del ninguno y se vino al Cuzco, donde la reçibio por muger su segundo hermano Ynga Yupangue, que hecho el ayuno y otras serimonias, salio con la borla, haziendose en el Cuzco [grandes] fiestas, hallandose a ellas jente de muchas partes'. 135
... haziendolos de mil maneras, porque a unos, pareçiendo honbre, de su mismo vientre salia un atanbor y con sus manos hazia[n] muestra de le tocar, otros ponian con flautas en las bocas. Desta suerte y de otras estuvieron hasta que los españoles entraron en el Cuzco. Pero Alonso Carrazco y Juan de Pancorbo, conquistadores antiguos, me contaron a mi de la manera que vieron estos cueros de çeniza y otros muchos de los que entraron con Piçarro y Almagro en el Cuzco. Y dizen los orejones que avia en este tienpo gran vezindad en el Cuzco y que sienpre yva en creçimiento; y de muchas partes vinieron mensajeros a congratularse con el nuevo rey, el qual respondia a todos con buenas palabras, y deseava salir a hazer guerra a lo que llaman Condesuyo. Y como por ysperençia oviese conoçido quan valiente y animoso era Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas , penso de lo atraer a su serviçio; y asi quentan que le enbio mensajeros, rogandole con sus hermanos y amigos se viniese a holgar con e1; y entendido que le seria provecho allegarse a la amistad de Ynga Yupangue fue al Cuzco, donde fue bien reçibido. Y como se oviese hecho llamamiento de jente, se determino de yr a Condesuyo. En este tienpo quentan que murio Viracoche Ynga y se le dio sepoltura con menos ponpa y onor que a los pasados suyos porque en la vejez avia desanparado la çibdad y no querido bolver a ella quando tuvieron la guerra con los chancas. De Ynga Urco no digo mas porque los yndios no tratan de sus cosas si no es por reyr; y dexando a el aparte, digo que Ynga Yupangue es el noveno rey que ovo en el Cuzco'. 136
Capitulo [XLVII] 'de como Ynga Yupangue salio del Cuzco dexando por governador a Lloque Yupangue y de lo que le çusedio'. 137
Como ya por mandado de Ynga Yupangue se oviese juntado cantidad de mas de quarenta mill honbres, junto a la piedra de la guerra se hizo alarde y nonbro capitanes, haziendo fiestas y borracheras; y estando adereçado, salio del Cuzco en andas ricas de oro y pedreria, yendo a la redonda del su guarda con alavardas y hachas y otras armas; junto a el yvan los señores y/ mostrava mas valor y autoridad este rey que todos los pasados suyos. Dexo en el Cuzco, a lo que dizen, por governador a Lloque Yupangue, su hermano. La Coya con otras mugeres yvan en hamaca y afirman que llevava gran cantidad de cargas de joyas y de repuesto. Delante yvan linpiando el camino que ni yerva ni piedra pequeña ni grande no avia de aver en el. Llegado al rio de Apurima, paso por la puente que se avia hecho y anduvo hasta los aposentos de Curaguaxi. De la comarca salian muchos honbres y mugeres y algunos señores y prençipales; y quando lo vian, quedavan espantados y llamivanle ‘Gran señor, hijo del Sol, monarca de todos’ y otros nonbres grandes. En este aposento dizen que dio a un capitan de los chancas, llamado Tupa Vasco, por muger una palla del Cuzco y que la tuvo en mucho'. 137
Avia enbiado Ynga Yupangue capitanes con jente por otras partes muchas a que allegasen las jentes a su serviçio con la mas blandura que pudiesen y a los soras enbio mensajeros sobre que no tomasen armas contra el, prometiendo de los tener en mucho sin les hazer agravio ni daño; mas no quisieron paz con servidunbre sino guerrear por no perder la libertad. Y asi, juntos unos con otros tuvieron la vatalla la qual -dizen los que tienen dello memoria- que fue muy reñida y que murieron muchos de anbas partes, mas quedando el canpo por los del Cuzco'. 138
Bolviendo al proposito, como el Ynga tanto desease aver a las manos a los que estavan en el peñol, anduvo con su jente hasta llegar al rio de Vilcas. Los de la comarca, como supieron su estada alli, muchos vinieron a le ver haziendole grandes serviçios y formaron con e1 amistad y por su mandado començaron a hazer aposentos y edifiçios grandes en lo que agora llamamos Vilcas, quedando maestros del Cuzco para dar la traça y mostrar con la manera que avian de poner las piedras y losas en el edificio'. 140
El Ynga, viendo su proposito, determino de no partir sin dexar hecho castigo en ellos. Y supo como los capitanes que enbio a la provinçia de Condesuyo avian dado algunas vatallas a los de aquellas tierras y los avian vençido y metido en su señorio lo mas de la probinçia; y porque los de[l] Collao no pensasen que avian de estar seguros, conoçiendo ser valiente Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas , le mando que con su hennano Tipa Basco se partiesen para el Collao a procurar de meter en su señorio a los naturales. Respondieron que lo harian como lo mandava y luego partieron para su tierra para desde ella yr al Cuzco a juntar el exerçito que avian de llevarlos del peñol todavia estavan en su proposito de se defender y el Ynga los avia sercado y pasaron entre unos y otros grandes cosas, porque fue largo el çerco; y al fin, faltando los mantenimientos, se ovieron de dar los que estavan en el peñol, obligando[se] de servir, como los demas al Cuzco y tributar y dar jente de guerra. Y con esta servidunbre quedaron en graçia del Ynga, de quien dizen no hazerles enojo, antes mandarles proveer de mantenimiento y otras cosas y enbiallos a su tierra; otros dizen que los mato a todos sin que ninguno escapase. Lo primero creo, aunque de lo uno y de lo otro no se mas de dezirlo estos yndios. / Acavado esto, quentan que de muchas partes vinieron a ofreçerse al serviçio del Ynga y que reçibia graçiosamente a todos los que venian; y que salio de alli para se bolver al Cuzco y hal1o en el camino hechos muchos aposentos y que en las mas partes se avian abaxado de las laderas los naturales y tenian en lo llano pueblos conçertados como lo mandava y avia hordenado. Llegado al Cuzco, fue reçibido a su usança con gran ponpa y se hizieron grandes fiestas. Los capitanes que por su mandado avian ydo a hazer guerra a los del Collao avian andado hasta Chuquito; y tuvieron algunas vatallas en partes de la provinçia y, saliendo vençedores, sujetavanlo todo al señorio del Ynga'. 141
Quando hazian estos grandes vayles, çercava la gran plaça del Cuzco una maroma de oro que se avia mandado hazer de lo mucho que tributavan las comarcas, tan grande como en lo de atras tengo dicho, y otra grandeza mayor de bultos y antiguallas'. 142
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue; y avisandoles de lo que avian de hazer, salieron del Cuzco y caminaron hasta la provinçia de Andaguailas, adonde fueron bien reçibidos por los chancas; y salio con ellos un capitan, llamado Anco Allo, con copia de jente de aquella tierra para servir en la guerra del Ynga'. 143
Los del balle de Xauxa, sabida la venida de los enemigos mostraron temor y procuraron fabor de sus parientes y amigos y en el tenplo suyo de Guarabilca hizieron grandes sacrifiçios al denionio que alli respondia. Venidoles Los socorros, como ellos fuesen muchos, porque dizen que avia mas de quarenta mill honbres adonde agora no se sy ay doze mill los capitanes del Ynga llegaron hasta ponerse ensima del valle. Deseavan sin guerra ganar la graçia de los Guancas y que quisiesen yr al Cuzco a reconoçer al rey por señor y asi es publico que les enbiaron mensajeros. Mas no aprovechando nada, vinieron a las manos y se dio una gran vatalla en que dizen que murieron muchos de una parte y otra, mas que los del Cuzco quedaron por vençedores: y que siendo de gran prudençia; Lloque Yupague, no consintio hazer daño en el valle, evitando el robo, mandando soltar los cativos, tanto que los Guancas, conoçido el venefiçio y con la clemençia que usavan teniendolos vençidos, vinieron a hablar con ellos y prometieron de bivir dende en adelante por la ordenança de los reyes del Cuzco y tibutar con lo que oviese en su valle; y pasando sus pueblos por las laderas, lo senbraron sin lo repartir hasta quel rey Guaynacapa señalo a cada parçialidad lo que avia de tener y se enbiaron mensajeros'. 143
Y como esto viesen, pasaron adelante y allegaron a lo de Tarama, adonde hallaron a los naturales puestos en arma y ovieron vatalla en que fueron muertos y presos muchos de los taramentinos y los del Cuzco quedaron por vençedores; y como les dixesen que la boluntad del rey hera que le sirviesen y tributasen como hazian otras muchas provinçias y que serian bien tratados y faboreçidos, hizieron lo que les fue mandado y enbiose al Cuzco relaçion de todo lo que se avia hecho en este pueblo de Tarama. Quentan los yndios chancas que, como los yndios que salieron de su provinçia de Andaguaylas con el capitan Anco Allo oviesen hecho grandes hechos en estas guerras, enbidiosos dellos y con rencor que tenian contra el capitan Anco Allo de mas atras, quando el Cuzco fue çercado, determinaron de los matar. Y asi los mandaron llamar; y como fuesen muchos juntos con su capitan entendieron la yntençion que tenian y puestos en arena se defendieron de los del Cuzco'. 144
Los capitanes del Ynga, pasado lo que se a escrito, dieron la buelta al valle de Xauxa, donde ya se avian allegado grandes presentes y muchas mujeres para llevar al Cuzco y lo mismo hizieron los de Tarama. La nueva de todo fue al Cuzco y como fue savido por el Ynga holgose por el buen çuseso de sus capitanes, aunque hizo muestra [de] averle pesado lo que avian hecho con Anco Allo; mas era, segund se cre[e], yndustria porque algunos afirman que por su mando lo hizieron sus capitanes'. 145
Los chancas, como vieron el mandado del Ynga, vinieron luego al Cuzco y, como llegaron, el Ynga les hablo con gran disimulaçion, amorosamente, encubriendo la maldad que se uso con el capitan Anco Allo y dava por sus palabras muestra de averle dello pesado. Los chancas, como lo entendieron, no dexaron de sentir el afrenta, mas viendo quan poca parte eran para satisfacerse, pasaron por ello pidiendo liçençia a Ynga Yupangue para bolver a su provinçia ,y siendoles conçedida, se partieron dando previllejo al señor prençipal para que se pudiese sentar en el duho engastonado en oro y otras preeminencias'. 145
Y entendio el Ynga en acreçentar el tenplo de Curicancha con grandes riquezas, como ya esta escrito. Y como el Cuzco tuviese por todas partes muchas provinçias, dio algunas a este tenplo y mando poner las postas y que hablasen una lengua todos los suditos suyos y que fuese hecho los caminos reales y los mitimaes. Y otras cosas ynvento este rey, de quien dizen que entendia mucho de las estrellas y que tenia quenta con el movimiento del sol; y asi tomo el por sobrenonbre ‘Yupangue’ lo, ques nonbre de quenta y de mucho entender. / Y como se hallase tan poderoso, no enbargante que en el Cuzco avia grandes edifiçios y casas reales, mando hazer tres sercados de muralla eçelentiçima y dina la obra de memoria; y tal pareçe oy dia que ninguno la vera que no alave el edifiçio y conosca ser grande el ynjenio de los maestros que lo ynventaron. Cada çercado destos tiene mas de trezientos pasos: al uno llaman Pucamarca y al otro Hatun Cancha y al terçero Caxana y es de piedra eçelente y puesta tan por nivel que no ay en cosa desproporçion y tan bien asentadas las piedras y tan pegadas que no se divisara la juntura dellas'. 146
Dentro destas çercas o murallas avia aposentos como los demas que ellos usavan, donde estavan cantidad de mamaconas y otras muchas mugeres y mançebas de los reyes y hilavan y texian de la su tan fina ropa y avia muchas pieças de oro y de plata y vasijas destos metales. Muchas destas piedras vi yo en algunas destas çercas y me espante como siendo tan grandes estavan tan primamente puestas. Quando hazian los vayles y fiestas grandes en el Cuzco, era hecha mucha de su chicha por las mugeres dichas y bevianla. Y como de tantas partes acudiesen al Cuzco, mando poner veedores para que no saliese sin su liçençia ningund oro ni plata de lo que entrase; y pusieronse governadores por las mas partes del reyno y a todos governava con gran justiçia y orden. Y porque en este tienpo mando hazer la fortaleza del Cuzco dire algo delta, pues es tan justo'. 146
Capitulo [LI] 'como se fundo la casa real del Sol en un collado que por enzima del Cuzco esta, a la parte del Norte, que los españoles comundmente llaman ‘la Fortaleza’, y de su admirable edefiçio y grandeza de piedras que en el se ven'. 147
La çibdad del Cuzco esta edificada en valle, ladera y collados, como [se], escrive en la Primera Parte desta ystoria; y de los mismos edefiçios salen unas formas de paredes anchas en donde hazen sus sementeras, y por conpaz salian unas de otras, que pareçian sercas de manera que todo estava [rodeado] destos andenes que hazia mas fuerte la çibdad, aunque por natura lo es su sitio, y asi lo escojeron los señores della entre tanta tierra'. 147
Començose a hazer esta fuerça en tienpo de Ynga Yupangue; labro mucho su hijo Topa Ynga y Guaynacapa y Guascar y aunque agora es cosa de ver, lo era mucho mas sin conparaçion. Cuando los españoles entraron en el Cuzco, sacaron los yndios del Quizquiz gran tesoro della y los españoles an hallado algunos y se cre[e] que ay a la redonda della mayor numero que lo uno y lo otro. Lo que desta fortaleza y de la de Guarco an quedado, seria justo mandar conservar para memoria de la grandeza desta tierra y aun para tener en ella tales dos fuerças, pues a tan poca costa se las hallan hechas. Y con tanto volvere a la materia'. 149
Capitulo [LII] 'de como Ynga Yupangue salio del Cuzco hazia el Collao y Io que le çusedio'. 150
Y asi, dizen los orejones que, estando las cosas de Ynga Yupangue en este estado, determino de salir del Cuzco con mucha jente de guerra a lo que llaman Collao y sus comarcas; y asi dexando su governador en la çibdad, salio della y anduvo hasta ser llegado al gran pueblo de Ayavire, adonde dizen que no queriendo venir los naturales del en conformidad, tuvo cautela como tomandolos descuydados, mato a todos sus vezinos, honbres y mujeres, haziendo lo mismo de los de Copacopa y la destruyçion de Ayavire fue tanta que todos los mas pereçieron, que no quedaron sino algunos que despues andavan asonbrados de ver tan gran maldad y como locos furiosos por las çementeras, llamando a los mayores suyos con grandes aullidos y palabras temerosas. Y como ya el Ynga oviese caydo en la ynvençion tan galana y provechosa de poner los mitimaes, como viese las lindas vegas y canpañas de Ayavire y el rio tan hermoso que por junto a el pasa, mando que viniese de las comarcas la jente que bastase con sus mugeres a poblarlo;... 150
Pasando adelante Ynga Yupangue, quentan que visito los mas pueblos que confinan con la gran laguna de Titicaca y quo con su buena maña los atraxo todos a su serviçio, poniendose en cada pueblo del traje que usavan los naturales, cosa de gran plazer para ellos y con que mas se holgava[n]. Entro en la gran laguna de Titicaca y miro las yslas que en ella se hazen, mandando hazer en la mayor dellas tenplo del Sol y palagios para e1 y sus deçendientes; y puesta en su señorio toda la mas de la gran comarca del Collao, se volvio a la çibdad del Cuzco con gran triunfo, adonde mando, luego que en ella entro, hazer grandes fiestas a su usança; y vinieron de las mas provinçias a le hazer reverençia con grandes presentes y los governadores y delegados suyos tenian gran cuyda[do] de cunplir en todo su mandamiento'. 152
Capitulo [LIII] 'de como Ynga Yupangue salio del Cuzco y de lo que hizo'. 153
Ynga Yupangue, sin perder su gravedad, les respondia mançamente quel no queria hazer agravio a naçion ninguna si no viniesen a le dar la obidiençia, pues el Sol lo queria y mandava. Y como oviese tornado a hazer llamamiento de jente, salio con toda ella a lo que llaman Condesuyo y sujeto a los yanaguaras y a los chuncicilcas y con algunas provinçias desta comarca de Condesuyo tuvo rezias vatallas; mas aunque le dieron mucha guerra, su esfuerço y saber fue tanto que con daño y muerte de muchos le dieron la obidiençia, tomandolo por señor çomo hazian los demas. Y dexando puesta en horden la tierra y hechos caçiques a los naturales y mandandoles que no hiziesen agravio ni daño a los suditos suyos, se bolvio al Cuzco poniendo primero governadores en las partes prençipales para que ynpusiesen a los naturales la horden que avian de tener, asi para su bivienda como para le servir y para hazer sus pueblos juntos y tener en todo gran conçierto sin que ninguno fuese agraviado, aunque fuese de los mas pobres. Pasado esto, quentan mas que reposo pocos dias en el Cuzco porque quiso yr en persona a los Andes, adonde avia enbiado sus adalides y escuchas para que mirasen la tierra y le avisasen del arte que estavan los moradores della;...'. 153
Fue hecho asi; y con los capitanes y jente de guerra salio del Cuzco, adonde dexo su governador para la administraçion de la justiçia y atraveçando las montañas y sierras nevadas supo de sus corredores lo de ade-/-lante y de la grande espeçura de las montañas; y aunque hallavan de las culebras tan grandes que se crian en estas espeçuras, no hazian daño ninguno y espantavanse de ver quan fieras y mostruosas heran'. 154
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias'. 154
No mostro en publico sentimiento Ynga Yupangue en saber la nueva del alçamiento del Collao, antes, con animo grande, mando hazer llamamiento de jente para en persona yr a los castigar, enbiando sus mensajeros a los canas y canches para que estuviesen firmes en su amistad, sin los ensoberbeçer la mudança del Collao; y queriendo ponerse a punto para salir del Cuzco, como ya fuese muy biejo y estuviese cansado de las guerras que avia hecho y caminos que avia andado, sintiose tan pesado y quebrantado que, no tiniendose por bastante para ello ni tanpoco para entender en la governaçion de tan gran reyno, mandando llamar al gran çaçerdote y a los orejones y mas prençipales de la çibdad, les dixo que ya el estava tan viejo que era mas para estarse junto a la lunbre que no para seguir los reales y que, pues asi lo conoçian y entendian que dezia en todo verdad, que tomasen por Ynga a Topa Ynga Yupangue, su hijo, mançebo tan esforçado como ellos avian visto en las guerras que avia hecho y que el le entregaria la bolra para que por todos fuese ovedeçido por señor y estimado por tal; y que el se daria maña como los del Collao fuesen castigados por su alçamiento y muerte que avian hecho a los orejones y delegados que entre ellos quedaron'. 156
... llego el Ynga, tuvieron su guerra con la grita que suelen y que al fin se dio vatalla entre unos y otros, en la qual murieron muchos de entranbas partes y los collas fueron vençidos y presos muchos, asi honbres como mujeres y fueranlo mas sy diera lugar a quel alcanse se siguiera; el Ynga, mas, estorvolo y a Cari, señor de Chuquito, hablo asperamente diziendole como avia ronpido la paz que puso su abuelo con Viracoche Ynga, y que no le queria matar, mas que lo enbiaria al Cuzco adonde seria castigado. Y asi a este como a otros de los presos mando llevar al Cuzco con guardas; y en señal de la vitoria que ovo de los collas en el lugar susodicho mando hazer grandes bultos de piedra y ronper por memoria un pedaço de una sierra y hazer otras cosas que oy dia quien fuere por aquel lugar vera y notara como hize yo, que paro dos dias por los ver y entender de rayz'. 158
Capitulo [LVI] 'de como los collas pidieron paz y como el Ynga se la otorgo y se bolvio al Cuzco'. 159
Los collas que escaparon de la vatalla dizen que muy espantados del acaeçimiento, se dieron mucha prieça a huyr, creyendo que los del Cuzco les yvan a las espaldas; y asi andavan con este miedo, bolviendo de en quando en quando los rostros a ver lo que ellos no vieron por lo aver estorvado el Ynga'. 159
Esto hecho, dixo que avian de pasar por una ley que queria hazer para que sienpre se supiese lo que por ellos avia sido hecho y era que no pudiesen jamas entrar en el Cuzco sino tantos mill honbres de toda su provinçia e mugeres so pena de muerte si mas osasen entrar de los dichos. Desto reçibieron pena, mas conçedieronlo como lo demas y es çierto que si avia collas en el Cuzco no osavan entrar otros si el numero estava conplido, hasta que salian; y si lo querian hazer, no podian, porque los poltalgueros y cojedores de tributos y guardas que avia para mirar lo que entrava y salia de la çibdad no lo permitian ni consentian;... 160
Asentada la provinçia de[l] Collao y puesta en horden y hablandoles Io que avian de hazer los señores della, el Ynga dio la buelta al Cuzco enbiando primero sus mensajeros a lo de Condesuyo y a los Andes a que particularmente le avisasen lo que pasava, y si sus governadores hazian algunos agravios e si los naturales andavan en algunos alborotos. Y aconpañado de mucha jente y prençipal bolvio al Cuzco, donde fue reçibido con mucha onra y se hizieron grandes sacrefiçios en el tenplo del Sol y los que entendian en la labor del gran edefiçio de la casa fuerte que avia mandado edeficar Ynga Yupangue;...'. 160
Capitulo [LVII] 'de como Topa Ynga Yupangue salio del Cuzco y como sojusgo toda la tierra que ay hasta el Quito y de sus grandes hechos'. 161
Esta conquista de Quito que hizo Topa Ynga bien pudiera yo ser mas largo; / pero tengo tanto que escrevir en otras cosas, que no puedo ocuparme en tanto ni quiero contar sino sumariamente lo que hizo, pues para entenderlo bastara [lo] dibulgado por la tierra. La salida quel rey queria hazer de la çibdad del Cuzco, sin saber a que parte ni adonde avia de ser la guerra, porque esto no se dezia sino a los consejeros, juntaronse mas de dozientos mill honbres de guerra con tan gran bagaxe y repuesto que henchian los canpos; y por las postas fue mandado a los governadores de las provinçias que de todas las comarcas se truxesen los bastimentos y muniçiones y armas al camino real de Chinchasuyo, el qual se yva haziendo no desviado del que su padre mando hazer, ni tan llegado que pudiesen hazerlo todo uno'. 161
Dexando en el Cuzco jente de guarniçion con los mitimaes y governador escojido entre los mas fieles amigos suyos, salio del llevando por su capitan general e consejero mayor a Capa Yupangue, su tio, no el que dio la guerra a los de Xauxa, porque este dizen que se ahorco por çierto enojo. Y como salio del Cuzco, anduvo hasta llegar a Vilcas, adonde estuvo algunos dias holgandose de ver el tenplo y aposentos que alli se avian hecho / y mando que sienpre estuviesen plateros labrando vasos y otras pieças y joyas para el tenplo y para su casa real de Vilcas'. 161
Fue a Xauxa, adonde los Guancas le hizieron solepne reçebimiento y enbio por todas partes mensajeros haziendo saber como el queria ganar el amistad de todos ellos sin les hazer enojo ni darles guerra; por tanto, que pues oyan que los Yngas del Cuzco no hazian tiranias ni demasias a los que tenian por confederados y vaçallos y que, en pago del trabaxo y omenaje que les davan, reçebian dellos mucho bien, que le enbiasen sus mensajeros para asentar la paz con el'. 162
Entre las provinçias que ay entre Xauxa y Caxamalca quentan que tuvo algunas guerras y pendençias y que mando hazer grandes albarradas y fuertes para defenderse de los naturales y que con su buena maña, sin mucho derramamiento de sangre, los sojusgo y lo mismo lo de Caxamalca ; y por todas partes dexava governadores y delegados y postas puestas para tener aviso; y no salia de ninguna provinçia grande sin primero mandar hazer aposentos e tenplo del Sol y poner mitimaes. Quentan, sin esto, que entro por lo de Guánaco y que mando hazer el palaçio tan primo que oy vemos hecho; y que yendo a los chachapoyas, / le dieron tanta guerra que ayna de todo punto los desbarataran, mas tales palabras le[s] supo dezir quellos mismos se le ofregieron. En Caxamalca dexo de la jente del Cuzco mucha para que ynposiesen a los naturales en como se avian de vestir y el tributo que le avian de dar y sobre todo como avian de adorar y reverençiar por dios al Sol'. 162
Destas tierras anduvo Topa Ynga Yupangue hasta ser llegado a los cañares, con quien tanbien tuvo sus porfias y pendençias, y siendo dellos lo que de los otros, quedaron por sus vaçallos y mando que fuesen ellos mismos al Cuzco a estar en la misma çibdad mas de quinze mill honbres con sus mujeres y el señor prençipal dellos para los tener por rehenes; y fue hecho como lo mando. Algunos quieren dezir questa pasada de los cañares al Cuzco fue en tiempo de Guaynacapa. / Y en lo de Tomebanba mando hazer edefiçios y muy lastresos: en la Primera Parte trate como estavan estos aposentos y lo mucho que fueron'. 163
En Latacunga tuvo rezia guerra con los naturales y asento paz con ellos despues de que se vieron quebrantados; y mando hazer tantos y tan ynsines edefiçios por estas partes que eçedian en perfiçion a los mas del Cuzco. Y en Latacunga quiso estar algunos dias para que sus jentes descançasen, y veniale casi cada dia mensajero del Cuzco del estado en que estava lo de alla; y de otras partes sienpre venian correos con avisos y cosas grandes que se hordenavan en el regimiento de las tierras por sus governadores. Y vino nueva de çierto alboroto que avia en el Cuzco entre los mismos orejones y causo alguna turbaçion, reselandose de novedades; mas, seguido, [vino] otra nueva como estava llano y asentado y se avia hecho por el governador de la çibdad castigo grande en los que avian causado el alboroto. De Lataqunga anduvo hasta llegar a lo que dezimos Quito, donde esta fundada la çibdad de San Francisco del Quito; y pareçiendole bien aquella tierra y que hera tan buena como el Cuzco, hizo alli fundaçion de la poblaçion que ovo, a quien llamo Quito y poblola de mitimaes y hizo hazer grandes casas y edefiçios y depositos diziendo: ‘El Cuzco a de ser por una parte cabeça y anparo de mi gran reyno; y por otra lo a de ser el Quito’. Dio poder grande al governador de Quito y por toda la comar-/-ca del Quito puso governadores suyos y delegados; mando que en Carangue oviese guarniçion de jente hordinaria para paz y guerra y de otras tierras puso jente en estas y destas mando sacar para llevar en las otras. En todas partes adoravan al Sol [y] tomavan las costunbres de los Yngas tanto que pareçia que avian naçido todos en el Cuzco; y querianle y amavanle tanto, que le llamavan ‘padre de todos, buen señor, justo y justiçiero’...'. 164
... En la provinçia de los cañares afirman que naçio Guaynacapa, su hijo, y que se hizieron grandes fiestas. Todos los naturales de las provinçias que avia señoreado el gran Topa Ynga con su buena yndustria que les dio ordenaron sus pueblos en partes dispuestas y hazian en los caminos reales aposentos. Entendian en aprender la lengua jeneral del Cuzco y en saber las leyes que avian de guardar; los edefiçios hazianlos maestros que venian del Cuzco y enponian a los otros en ello. Y asi se hazian las demas cosas que por el rey heran mandadas'. 165
A las provinçias que llamamos de Puerto Viejo enbio de sus orejones algunos dellos para que les hablasen y quisiesen tener confederaçion, como los demas hazian, y que los ynpusiesen en como avian de senbrar y vestir y servir y reverençiar al Sol y hazelles entender su buena horden de bibir y puliçia. Quentan questos fueron muertos en pago del bien que yvan a hazer y que Topa Ynga enbio çiertos capitanes con jente a castigarlos; mas, como lo supieron, se juntaron tantos de los barbaros que mataron y vençieron a los que fueron; de que mostro sentimiento el Ynga, mas por tener negoçios grandes entre las manos y conbenir sus persona bolver al Cuzco, no fue el propio a dalles castigo por lo que avian hecho'. 166
En Quito dexo por su capitan general y mayordomo mayor a un orejon ançiano, quien todos quentan que hera muy entendido y esforçado y de jentil presençia, a quien llamavan Chalcomayta; y le dio liçençia para que pudiese andar en andas y servirse con oro y otras libertades quel tuvo en mucho. Mandole sobre todas cosas que cada luna le hiziese mensajero que le llevase aviso particularmente / de todas las cosas que pa[sa]sen y del estado de la tierra y de la fertilidad della y del creçimiento de los ganados, con mas lo que ordinariamente todos avisavan, que heran los pobres que avian, los que eran muertos en un año y los que naçian y lo que se a escrito en lo de atras, que sin esto savian los reyes en el mismo Cuzco; y con aver tan gran camino desde Quito al Cuzco, ques mas que yr de Sevilla a Roma, con mucho, era tan usado el camino como lo es de Sevilla a Triana, que no lo puedo mas encareçer'. 167
Y por toda la costa avia bolado ya la nueva de lo mucho que avia señoreado Topa Ynga Yupangue y como no era cruel ni sanguinario ni hazia daño sino a los cavilosos y que querian oponerse contra el; y loavan las costunbres y relij[i]on de los del Cuzco'. 167
Quedo en Chimo su delegado y los mas destos valles yvan con los tributos a Caxamalca y porque son aviles para labrar metales, muchos dellos fueron llevados al Cuzco y a las cabeçeras de las provinçias, donde labravan plata y oro en joyas, vasijas y vasos y lo que mas mandado les hera. De Chimo paso adelante el Ynga y en Parmonguilla mando hazer una fortaleza, que oy vemos, aunque muy gastada y desbaratada'. 170
Pasado lo [que] sobre esto quentan, dizen que fueron hechos grandes sacrifiçios en Pachacama por Topa Ynga Yupangue y grandes fiestas, las quales pasadas dio la buelta al Cuzco por un camino que se le hizo, que va a salir al valle de Xauxa, que atravieça por la nevada sierra de Pariacaca, ques no poco de ver y notar su grandeza y quan grandes escaleras tiene, y oy dia se ven por entre aquellas nieves para lo poder pasar. Y visitando las provinçias de la serrania y proveyendo y ordenando lo que mas convenia para la buena governaçion, allego al Cuzco, adonde fue reçibido con grandes fiestas y vayles y se hizieron en el tenplo grandes sacrefiçios por sus vitorias'. 171
Capitulo [LX] 'de como Topa Ynga torno a salir del Cuzco y de la rezia guerra que tuvo con los del Guarco y como despues de los aver vençido, dio la buelta al Cuzco'. 172
Bolviendo al proposito, como Topa Ynga oviese llegado al Cuzco, como se a escrito, despues de se aver holgado y dadose a sus pasatienpos los dias que le pareçio, mando de nuevo hazer llamamiento de jente con yntento de acabar de señorear los yndios de los llanos. Su mandado se cunplio y prestamente pareçieron en el Cuzco los capitanes de las provinçias con la jente de guerra que avian de traer y, despues de puesto en orden lo de la çibdad y lo que mas el rey avia de prove[e]r, salio del Cuzco y abaxo a los llanos por el camino de Guaytara. Y sabian de su yda y muchos le aguardavan con yntinçion de le tomar por señor y muchos con boluntad de le dar guerra y procurar de se conservar en la livertad que tenian'. 172
En Chincha estavan aguardando si el Ynga yva a su valle, puesto mas de treynta mill honbres a punto de guerra y esperavan fabores de los vezinos. Topa Ynga, como lo supo, les enbio mensajeros con grandes presentes para los señores y para los capitanes y prencipales diziendo a los enbaxadores que de su parte les hiziesen grandes ofreçimientos y quel no queria guerra con ellos sino paz y er[mandad] / y otras cosas desta suerte. Los de Chincha oyeron lo que el Ynga dezia y reçibieronle sus presentes y fueron para el algunos prençipales con lo que avia en el valle y hablaron con el y trataron el amistad de tal manera que se asento la paz y los de Chincha dexaron las armas y reçibieron a Topa Ynga, que luego movio para Chincha. Esto quentan los mismos yndios de Chincha y los orejones del Cuzco; a otros yndios de otras provinçias e oydo que 1o quentan de otra manera, porque dizen que ovo grande guerra, mas yo creo que sin ella quedo por señor de Chincha'. 173
Llegado el Ynga [a] aquel valle, como tan grande y hermoso lo vio, se alegro mucho. Loava las costunbres de los naturales y con palabras amorosas les rogava que tomasen de las del Cuzco las que viesen que les quadrava e ellos le contentaron y obedeçieron en todo'. 173
Y como viniese el verano y hiziese grandes calores, adoleçio la jente del Ynga, que fue causa que le convino retirar; y asi, con la mas cordura que pudo, la hizo. Y los del Guarco salieron por su valle y cojeron sus mantenimientos y comidas y tornaron a senbrar los canpos y hazian armas y aparejavanse para si del Cuzco viniesen contra ellos, que los hallasen apercibidos. Topa Ynga rebolvio sobre el Cuzco; y como los honbres de aca sean de tan poca costançia, como vieron que los del Guarco se quedaron con lo que yntentaron, comenzo [a] aver novedades entre algunos dellos y se revelaron algunos y apartaron del serviçio del Ynga'. 174
Y como llegase al prinçipio del valle de[l] Guarco, en las haldas de una sierra de aquellos çecadales, mando a sus jentes fundar una çibdad a la qual puso por nonbre Cuzco, como a su prinçipal asiento, y las calles y collados y plaças tuvieron el nonbre que las verdaderas. Dixo que hasta que el Guarco fuese ganado y los naturales sujetos suyos, avia de permaneçer la nueva poblaçion y que en ella sienpre avia de aver jente de guarniçion'. 174
Y luego que se ovo hecho lo que en aquello se hordeno, movio con su jente adonde estavan los enemigos y los çerco y tan firmes estuvieron en su proposito que jamas querian venir a partido ninguno y tuvieronse guerra, que fue tan larga que dizen que duro tres años, los veranos de los quales el Ynga se yva al Cuzco, dexando jente de guarniçion en el nuevo Cuzco que avia hecho para que sienpre estuviese contra los enemigos'. 175
Hecho esto, mando hazer el rey Ynga una agraçiada fortaleza tal y de la manera que yo conte en la Primera Parte, Asentado el valle y puesto mitimaes y governador, aviendo oydo las enbaxadas que le vinieron de los yungas y de muchos serranos, mando ruynar el nuevo Cuzco que se avia hecho y con toda su jente dio la buelta para la çibdad del Cuzco, donde fue reçibido con gran alegria y se hizieron grandes sacrefiçios con alabança suya en el tenplo y oraculos; e por el consiguiente, se alegro el pueblo con fiestas y borracheras y taquies solepenes'. 175
Capitulo [LXI] 'de como Topa Ynga torno a salir del Cuzco y como fue al Collao y de alli a Chile y gano y señoreo las naçiones que ay en aquellas tierras y de su muerte'. 176
Como Topa Ynga oviese llegado al Cuzco con tan grandes vitorias como se a escrito, estuvo algunos dias holgandose en sus banquetes y borracheras con sus mujeres y mançebas, que heran muchas, y con sus hijos, entre los quales se criava Guaynacapa, el que avia de ser rey y salia muy esforçado y brioso. Pasadas las fiestas, el gran Topa Ynga determino de dar bista al Collao y señorear la tierra que mas pudiese de adelante; y para hazerlo, mando que se aperçibiesen en todas partes jentes y se hiziesen muchos toldos para dormir en los lugares desiertos. Y començaron / a venir con sus capitanes y alojavanse a la redonda del Cuzco, sin entrar en la çibdad otros que los que la ley no proyvia, y a los unos y a los otros proveyan cunplidamente de todo lo negesario, teniendo en ello quenta grande los governadores y proveedores de la misma çibdad'. 176
Y hecho un conbite general y muy esplendido, salio del Cuzco Topa Ynga, dexando en la çibdad su lugarteniente y su hijo mayor Guaynacapa; y con gran repuesto y magestad camino por lo de Collasuyo, visitando sus guarniçiones y tanbos reales y holgose por los pueblos de los canas y Canchez'. 176
Yendo vitorioso adelante de los charcas, atraveço muchas tierras y provinçias y grandes despoblados de nieve hasta que llego a lo que lla[ma]mos Chile y señoreo y conquisto todas aquellas tierras; enbio capitanes a saber lo de adelante, los quales dizen que llegaron al rio de Maule. En lo de Chile hizo algunos edefiçios y tributaronle de aquellas comarcas mucho oro en tejuelos. Dexo governadores y mitimaes; y puesta en orden lo que avia ganado, bolvio al Cuzco. Hazia la parte de Levante enbio orejones avisados en avito de mercaderes para que mirasen las tierras que oviese y que jentes las mandavan; y ordenadas otras cosas bolvio al Cuzco, de donde afirman que torno a salir a cavo de algunos dias. Y con la jente que convino llevar entro en los Andes y paso gran travajo por la espeçura de la montaña y conquisto algunos pueblos de aquella rejion y mando senbrar muchas sementeras de coca y que la llevasen al Cuzco, donde el dio la buelta'. 177
Y lo que dizen que usavan hazer no lo quiero poner porque son jentilidades y los cristianos que estavan en el Cuzco el año de mill y quinientos y çinquenta acuerdense de lo que vieron que se hizo por las honras y cabo de año de Paulo Ynga, con se aver buelto cristiano, y sacaran las que se harian en el tienpo del reynado de los reyes pasados, antes que perdiesen su señorio'. 178
Capitulo [LXII] 'de como reyno en el Cuzco Guaynacapa, que fue el dozeno rey Ynga'. 179
Su madre de Guaynacapa, señora prençipal, mujer y hermana que fue de Topa Ynga Yupangue, llamada Mama Ollo, dizen que fue de mucha prudençia y que aviso a su hijo de muchas cosas quella vio hazer a Topa Ynga, y que lo queria tanto que le rogo no se fuese a Quito ni a Chile hasta quella fuese muerta; y asi quentan que por le hazer plazer y obedeçer su mandado estuvo en el Cuzco sin salir hasta que ella murio, y fue enterrada con gran ponpa, metiendose en su sepoltura mucho tesoro y ropa fina y de sus mugeres y servidores. Los mas tesoros y casas de los Yngas muertos y eredades, que llaman ‘chacaras’, todo estava entero desde el primero, sin que ningund osase gastarlo ni tomarlo, porque ellos no tenian guerras ni neçesidades quel dinero oviese las de remediar...'. 180
Capitulo [LXIII] 'de como Guaynacapa salio del Cuzco y de lo que hizo'. 181
Guaynacapa avia mandado pareçer delante de si a los prençipales señores de los naturales de las provinçias; y estando su Corte llena dellos, tomo por mujer a su hermana Chimbo Ocllo y por ello se hizieron grandes fiestas, dexando los lloros que por la muerte de Topa Ynga se hazian. Y acabadas, mando que saliesen con el hasta çinquenta mill honbres de guerra, con los quales queria yr aconpañado para visitar las provinçias de su reyno. Como lo mando se puso por obra y salio del Cuzco con mas ponpa y autoridad que saco su padre, porque las andas serian tan ricas -a lo que afirman los que llevaron al rey en sus honbros- que no tuvieran preçio las piedras preçiosas tan grandes y muchas que yvan en ellas, sin el oro de que heran hechas. Y fue por las provinçias de Xaquixaguana y Andaguaylas y allego a los soras y Lucanes, desde donde enbio enbaxadas a muchas partes de los llanos y sierras y tuvo respuesta dellos y de otros, con grandes presentes y ofrecimientos. Bolvio desde aquellos lugares al Cuzco, donde estuvo entendiendo en hazer grandes sacrefiçios al Sol y a los que mas tenian por dioses para que le fuesen faborables en la jornada que queria hazer , y dio grandes dones a los ydolos de las guacas. Y supo de los adevinos, por dicho de los demonios o porque ellos lo ynventaron, que le avia de su[çe]der prosperamente en las jornadas que hazer queria y que volveria al Cuzco con grande honra y provecho'. 181
En la plaça del Cuzco se puso la gran maroma de oro y se hizieron grandes vayles y borracheras y, junto a la piedra de la guerra, se nonbraron capitanes y mandones conforme a su costunbre; y ordenado les hizo un parlamento Guaynacapa bien ordenado y dicho con palabras behementes sobre que le fuesen leales asi los que yvan con el como los que quedavan'. 181
Y estando aparejado lo que para la jornada hera menester, salio del Cuzco con toda la jente de guerra que se avia juntado y por un camino grande y tan sobervio como oy dia pareçe, pues todos los de aca lo vemos y andamos por el, anduvo hazia el Collao, mostrando por las provinçias donde pasavan tener en poco los grandes serviçios que le hazian porque dizen que dezia que a los Yngas todo se lo devian. Entendia en saber lo que le davan de tributo y la posibilidad de la provinçia;...'. 182
Entrado en el Collao, le traxeron quenta de las grandes manadas que tenian de ganado y quantas mill cargas de lana fina se llevavan por año a los que hazian la ropa para su casa y serviçio. En la ysla de Titicaca entro y mando hazer grandes sacrefiçios. En Chuqu[i]abo mando que estuviesen yndios estantes con sus veedores a sacar metal de oro con la horden y regimiento que se a escrito. Pasando adelante, mando que los charcas y otras naçiones hasta los chinchas sacasen cantidad grande de pastas de plata y que se llevasen al Cuzco por su quenta, sin que nada faltase; trasporto algunos mitima[e]s de una parte en otra, aunque avia dias que estavan alojados; mandava que todos travajasen y ninguno holgase, porque dezia que [en] la tierra donde avia holgazanes no pensavan otra cosa sino como buscar escandalos y corronper la onestidad de las mujeres. Por donde pasava mandava edeficar tanbos y plaças, dando con su mano la traça; repartio los terminos a muchas provinçias y limite conoçido para que, por aventajallo, no viniesen a las manos'. 182
Allego a lo que llaman Chile, donde estuvo mas de un año entendiendo en reformar aquellas regiones y asentarlas de todo punto. Mando que le sacasen la cantidad que señalo de tejuelos de oro y los mitimaes fueron puestos y trasportadas muchas jentes de aquellas de Chile de unas partes en otras. Hizo en algunos lugares fuertes y çercas a su uso, que llaman ‘pucaraes ’, para la guerra que con algunos tuvo. Anduvo mucho mas por la tierra que su padre, hasta que dixo que avia visto el fin della y mando hazer memorias por muchos lugares para que en lo futuro se ent[end]iese su grandeza, y formas de onbres creçidos. Puesto en razon lo de Chile y hecho lo que convino, puso sus delegados y governadores y mando que sienpre avisasen en la Corte del Cuzco de lo que pasava en aquella provincia'. 183
Bolvio al Cuzco, donde fue reçibido de la çibdad onradamente y los çaçerdotes del tenplo de Curicanche le dieron muchas vendiçiones y el alegro al pueblo con grandes fiestas que se hizieron. Y naçianle muchos hijos, los quales criavan sus madres, entre los quales naçio Atabalipa, segund la opinion de todos los yndios del Cuzco que dizen ser asi y llamarse su madre Tuto Palla, natural [de] Quilaco, aunque otros dizen ser del linaje de los Orencuzcos; y sienpre, desde que se crio, anduvo este Atabalipa con su padre y era de mas edad que Guascar' . 184
Como Guaynacapa se oviese holgado algunos meses en el Cuzco y en el se oviesen juntado los çaçerdotes de los tenplos y adevinos de los oraculos, mando hazer sacrifiçios y la ofrenda de la capacocha se hizo muy grande y rica y bolvieron bien llenos de oro los bulradores de los hechizeros. Cada uno dava respuesta conforme a como le pareçia que el rey seria mas contento. Lo qual con otras cosas pasado, mando Guaynacapa que se entendiese en hazer un camino mas real, mayor y mas ancho que por donde fue su padre, que llegase hasta Quito, donde tenia pensado de yr; y que los aposentos ordinarios y depositos y las postas se pas[as]en a el. Para que por todas las tierras se supiese ser esto su voluntad, salieron correos a lo avisar y luego fueron orejones a lo mandar cunplir y se hizo un camino, el mas sobervio y de ver que ay en el mundo, y mas largo, porque salia del Cuzco y allegava a Quito y se juntava con el que yva a Chile, ygual a el'. 185
Hizose llamamiento general / en todas las provinçias de su señorio y vinieron de todas partes tanta jente que henchian los canpos. Y despues de aver hecho vanquetes y borracheras generales y puesto en horden las cosas de la çibdad, salio de alli Guaynacapa con ‘yscaypachaguaranga lunas’, que quiere dezir con dozientos mill honbres de guerra, sin los anaconas y mujeres de serviçio, que no tenia quento el numero dello[s]. Llevava consigo dos mill mugeres y dexava en el Cuzco mas de quatro mill'. 186
Como saliese Guaynacapa, por el camino que por su mandado se avia mandado hazer, del Cuzco anduvo hasta que llego a lo de Bilcas, donde paro algunos dias en los aposentos que se le avian hecho pegados con los de su padre. Y ho1gose de ver que estava el tenplo del Sol acavado y dexo cantidad de oro y pastas de plata para joyas y vasos; y mando que se tuviese gran cuydado del proveymiento de las mamaconas y çaçerdotes. Subiose a hazer oraçion en un terrado galano y primo que para ello se avian hecho; sacrificaron conforme a su çeguedad lo que usavan y mataron muchos animales y aves con algunos niños y honbres para aplazer a sus dioses'. 186
En las Chachapoyas hallo Guaynacapa gran resistençia, tanto que por dos vezes bolvio huyendo desbaratando a los fuertes que para su defença se hazian; y con fabores que le vinieron, rebolvio sobre los chachapoyanos y los quebranto de tal manera que pidieron paz, çeçando por su parte la guerra. Diose con condiçiones provechosas al Ynga, mando pasar dellos muchos a que residiesen en el mismo Cuzco, cuyos deçindientes oy biven en la misma çibdad. Tomo muchas mujeres porque son hermosas y agraçiadas y muy blancas; puso guarniçiones hordinarias con soldados mitimaes para que estuviesen por frontera; dexo governador en lo prençipal de la comarca; proveyo lo que mas ellos usavan; castigo a muchos de los prençipales porque le dieron guerra. Lo qual hecho a Caxamalca se volvio, de donde prosiguio su / viaje y puso en orden las provinçias de Caxas, Yabaca, Guancabanba y las demas que con ellas confinan'. 188
Publico es entre muchos naturales destas partes que Guaynacapa entro por la tierra que llamamos Bracamoros y que bolvio huyendo de la furia de los honbres que en ella moran, los quales se avian acaudillado y juntado para defender a quien los fuese a buscar; y sin los orejones del Cuzco, quenta esto el señor de Chincha y algunos prençipales del Collao y los de Xauxa. Y dizen todos que yendo Guaynacapa acavando de asentar aquellas tierras por donde su padre paso y que avia sojusgado, supo de como en los Bracamoros avia muchos honbres y mujeres y que tenian tierras fertiles y que bien adentro de la tierra avia una laguna y muchos rios lleno[s] de grandes poblaciones'. 189
Tengo entendido que por çierto alvoroto que yntentaron çiertos pueblos de la comarca del Cuzco, lo sintio tanto que, despues de aver quitado las cabeças a los prençipales, mando espresamente que los yndios de aquellos lugares truxesen de las piedras del Cuzco la cantidad que les señalo para hazer en Tomebanba unos aposentos de mucho primor, y que con maromas las truxeron; y se cunplio su mandamiento. Y dezia muchas vezes Guaynacapa que las jentes destos reynos, para tenellos bien sojuzgados, convenia, quando no tuviesen que hazer ni que entender, hazelles pasar un monte de un lugar a otro; y aun al Cuzco mando llevar piedras y losas para edefiçios del Quito, que oy dia biven en los edefiçios que las pusieron'. 190
De Tomebanba salio Guaynacapa y paso por los Puruas y descanço algunos dias en Riobanba y en Mocha y en Lataqunga descançaron sus jentes y tuvieron bien que bever del mucho brevaje que para ello estava aparejado y recojido de todas partes. Aqui fue saludado Guay[nac]apa y visitado de muchos señores y capitanes de las comarcas y enbio orejones fieles de su linaje a que fuesen por la costa de los llanos y por toda serrania a tomar quenta a los ‘quiposcamayores’, que son sus contadores, de lo que avia en los depositos, y a que supiesen como se avian con los naturales los que tenia puestos por governadores y si eran bien proveydos los tenplos del Sol y los oraculos y guacas que avia en todo lugar; y al Cuzco enbio sus mensajeros para que hordenasen las cosas quel dexava mandadas y en todo se cunpliese su voluntad. Y no avia [dia] que no le venia correos, no uno ni pocos sino muchos, del Cuzco del Collao, de Chile y de todo su reyno'. 191
Unos de los orejones afirman que Guaynacapa desde el Quito bolvio al Cuzco por los llanos hasta Pachacama y otros que no, porque quedo en el Quito hasta que murio. En esto, ynquirido lo que es mas çierto, lo pondre conforme a como lo oy [a] algunos prençipales que se hallaron por sus personas con el en esta guerra; que dizen que estando en el Quito, le vinieron de muchas partes enbaxadores a congratularse con el en nonbre de sus tierras; y que teniendo ya bien domado, seguro y por muy paçifico a las provinçias de las serranias, / penso que seria bien hazer jornada a las provinçias de Puerto Viejo y lo que llamamos Guayaquil y a los Yungas; y tomando su consejo con sus capitanes y prençipales, aprovaron su pensamiento y aconsejaron que lo pusiese por obra. Quedaron en el Quito muchas de sus jentes; con la que convino, salio y entro por aquellas tierras en donde tuvo con algunos moradores dellas algunas refriegas; pero al fin, unas y otras quedaron en su serviçio y puesto en ellas governadores y mitimaes'. 192
De aqui dizen unos de los yndios que subio al Cuzco, otros que bolvio a Quito. En fin, sea desta vez o que aya sido primero, que va poco, el vesito todos los llanos y para el se hizo el gran camino que por ellos vemos hecho, y asi sabemos que en Chincha y en otras partes destos valles hizo grandes aposentos e depositos y tenplos del Sol. Y puesto todo en razon lo de los llanos y lo de la sierra y teniendo todo el reyno paçifico, rebolvio sobre el Quito y movio la guerra a los padres de los que agora llaman guamavacones y descubrio a la parte del Sur basta el rio de Angasmayo'. 193
... y mataron tantos que pocos escaparon bibos si no fueron los cautivos, que fueron muchos; y por donde venian estava todo alterado, creyendo que al mismo Ynga avian de matar y desbaratar los que ya por el eran muertos y presos. Y como se supo el fin dello, asentaron el pie llano, mostrando todos gran plazer. Guaynacapa recobro los suyos que avia bivos y [a] los que eran muertos mando hazer sepol- / -turas y sus honras conforme a su jentilidad, porque ellos todos conoçen que ay en las animas ynmortalidad. Y tanbien se hizieron en donde esta vatalla se dio bultos de piedra y padrones para memoria de lo que se avia hecho; y Guaynacapa enbio aviso hasta el Cuzco de todo esto y se reformo su jente y fue adelante de Carangue'. 195
Y los de Otavalo, Cayanbi, Cochesqui y Apipo con otros pueblos avian hecho liga todos juntos con otros muchos de no dexarse sojusgar del Ynga, sino antes morir que perder su livertad y que en sus tierras se hiziesen casas fuertes, ni ellos ser obligados de tributar y con sus personas yr al Cuzco, tierra tan lexos como avian oydo'. 196
Como aquellas jentes vieron como avian bastado a ençerrar / al Ynga en su fuerça y que avian muerto a muchos de los orejones del Cuzco, muy alegres hazian gran ruydo con sus propias bozes, tanto que ellos mismos no se oyan; y traydos atabales, cantavan y bevian enbiando mensajeros por toda la tierra, publicando que tenian al Ynga çercado con todos los suyos; y muchos lo creyeron y se alegraron y aun vinieron a favoreçer a sus amigos'. 197
Y afirman que llegados sus capitanes y jentes, les hizo la guerra, la qual fue cruel y estuvo la vitoria dudosa; mas al fin los del Cuzco se dieron tal maña que mataron gran numero de los enemigos y los que quedaron fueron huyendo. Y tan enojado estava dellos el rey tirano, que de enojo -porque se pusieron en arma porque querian defender su tierra sin reconoçer sujeçion- mando a todos los suyos que buscasen todos los mas que pudiesen ser avidos; y con gran diligençia los buscaron y prendieron a todos, que pocos se pudieron dellos descabullir'. 197
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento;...'. 200
Y luego que fue muerto Guaynacapa, fueron tan grandes los lloros que ponian los alaridos que davan en las nuves y hazian caer atordidas las aves de lo muy alto hasta el suelo. Y por todas partes se dibulgo la nueva y no avia lugar ninguno donde no se hiziese sentimiento notable. En Quito lo lloraron a lo que dizen dies dias arreo; y de alli le llevaron a los cañares, adonde lo lloraron una luna entera; y fueron aconpañando el cuerpo muchos señores prençipales hasta el Cuzco, saliendo por los caminos los honbres y mujeres llorando y dando aullidos. En el Cuzco se hizieron mas lloros y fueron hechos sacrifiçios en los tenplos y adereçaron de le enterrar conforme a su costunbre, creyendo que su anima estava en el çielo. Mataron para meter con el en su sepoltura y en otras mas de quatro mill animas, entre mugeres y pajes y otros criados, tesoros y pedreria y fina ropa. De creer es que seria suma grande la que pornian con el; no dizen en donde ni como esta enterrado, mas de que concuerdan que su sepo1tura se hizo en el Cuzco. Algunos yndios me dixeron a mi que lo enterraron en el rio de Angasmayo, sacandolo de su natural para hazer la sepoltura, mas no lo creo -y lo que dizen de que se enterro en el Cuzco, si'. 201
Bien te[r]nia que dezir en contar menudamente las diçinçiones destos tan poderosos señores, mas no saldre de mi brevedad por las causas tan justas que otras vezes e dicho tener. Guascar hera hijo de Guaynacapa y Tabalipa tanbien. Guascar de menos dias, Atabalipa de mas años; Guascar hijo de la Coya, hermana de su padre, señora prençipa1; Atabalipa hijo de una yndia quilaco, llamada Tutu Palla. El uno y el otro naçieron en el Cuzco y no en Quito, como algunos an dicho y an escrito para esto, sin lo aver entendido como ello es. La razon lo muestra porque Guaynacapa estava en la conquista de Quito y por aquellas tierras aun no doze años y era Atabalipa quando murio de mas de treynta años; y señora de Quito, para dezir lo que ynventan que era su madre, no avia ninguna porque los mismos Yngas eran reyes y señores del Quito; y Guascar naçio en el Cuzco y Atabalipa era quatro o çinco años de mas hedad que no el'. 202
Guascar era querido en el Cuzco y en todo el reyno por los naturales por ser el heredero de derecho; Atabalipa hera bien quisto de los capitanes viejos de su padre y de los soldados, porque anduvo en la guerra en su niñez y porquel en bida le mostro tanto amor que no le dexava comer otra cosa que lo quelle dava de su plato. Guascar hera clemente y piadoso; Atabalipa cruel y vengativo; entranbos eran liberales y el Atabalipa honbre de mas animo y esfuerço y Guascar de mas presunçion y valor. El uno pretendio ser unico señor y mandar sin tener ygual; el otro se determino de reynar y por ello quebrantar las leyes que sobre ello a su usança estavan estableçidas por los Yngas, que hera que no podia ser rey sino hijo mayor del señor y de su hermana, aunque otros de mas hedad oviese avido en otras mujeres y mançebas. Guascar deseo / tener consigo el exerçito de su padre; Atabalipa se congoxo porque no estava çerca del Cuzco para en la misma çibdad hazer el ayuno y salir con la borla para por todos ser reçibido por rey'. 203
Capitulo [LXXI] 'como Guascar fue alçado por rey en el Cuzco despues de muerto su padre'. 204
Como fuese muerto Guaynacapa y por el hechos los lloros y sentimiento dicho, aunque avia en el Cuzco mas de quarenta hijos suyos, ninguno yntento salir de la obediençia de Guascar, a quien savian perteneçia el reyno; y aunque se entendio lo que Guaynacapa mando, que su tio governase, no falto quien aconsejo a Guascar saliese con la borla en publico y mandase por todo el reyno como rey. Y como para las honras de Guaynacapa avian venido al Cuzco los mas de los señores naturales de las provinçias, pudo ser la fiesta de su coronaçion grande y de presto entendida y sabida y asi lo determino de hazer. Dexando el govierno de la misma çibdad a quien por su padre lo tenia, se entro a hazer el ayuno con la oservançia que su costunbre requeria. Salio con la borla muy galano y hizieronse grandes fiestas y pusieronse en la plaça la maroma de oro con los bultos de los Yngas y conforme a la costunbre dellos gastaron algunos dias en beber y en sus areytos; y acabados, fue la nueva a todas las provinçias y mandado del nuevo rey de lo que avian de hazer, enbiando a Quito çiertos orejones a que truxesen las mujeres de su padre y su serviçio. Fue entendido por Atabalipa como Guascar avia salido con la borla y como queria que todos le diesen la ovedençia; y no se avian partido de Quito ni de sus comarcas los capitanes general[es] de Guaynacapa y avia entre todos platicas secretas sobre que hera bien procurar por las vias a ellos posible[s] quedarse con aquellas tierras de Quito sin yr al Cuzco al llamamiento de Guascar, pues era aquella tierra tan buena y adonde todos se hallavan tan bien como en el Cuzco'. 204
Algunos avia entre ellos que les pesava y dezian que no hera liçito dexar de reconoçer al gran Ynga, pues hera señor de todos; mas Ylla Topa no fue leal a Guascar asi como Guaynacapa se lo rogo y el se lo prometio, porque dizen que / andava en tratos y secretas platicas con Atabalipa, que entre los hijos de Guaynacapa mostro mas animo [y] balor, causado por su atrevimiento y aparejo que hallo o con lo que su padre mando, si fue verdad, que governase lo de Quito y sus comarcas. Este hablo a los capitanes Chalaquchima, Ynclagualpa, Urimiñavi, el Quizquiz , Sopeçopagua y otros muchos, sobre que quisiesen faboreçerle y ayudarle para quel fuese Ynga de aquellas partes como su hermano lo hera del Cuzco. Y ellos y el Ylla Topa, traydor a su señor natural Guascar, pues que aviendole dexado por governador hasta quel tuviese edad cunplida le nego y se ofreçio de faboreçer [a] Atabalipa, que ya por todo el real era tenido por señor y le fueron entregadas las mugeres de su padre, a quien el reçibio por suyas, que hera autoridad mucha entre estas jentes;...' . 205
Quentan algunos que algunos de los hijos de Guaynacapa, hermanos de Guascara y de Atabalipa, con otros orejones se fueron huyendo al Cuzco y dieron dello aviso a Guascar; y asi el como los orejones ançianos del Cuzco sintieron lo que avia hecho Atabalipa, reprovandolo por caso feo y que avia ydo contra sus dioses y contra el mandamiento y ordenança de los reyes pasados. Dezian que no avian de sufrir ni consentir quel bastardo tuviese nonbre de Ynga, antes le avian de castigar por lo por el ynventado, con el fabor que tuvo de los capitanes y jente del exerçito de su padre'. 205
Y asi Guascar mando que se aper[çi]biesen en todas partes y se hiziesen armas y los depositos se proveyesen con las cosas neçesarias porque el avia de hazer guerra a los traydores sy juntos todos no le reconoçian por señor. Ya los cañares enbio enbaxadores, esforçandolos en su amistad y al mismo Atabalipa dizen que enbio un orejon a que le amonestase que no yntentase de llevar adelante su opinion, pues hera tan mala y a que hablase a Ylla Topa, su tio, para que le aconsejase se viniese para el. Y hecho estas cosas, nonbro por su capitan general a uno de los prençipales del Cuzco llamado Atoco'. 206
Y asi unos dizen que, Atabalipa, como ovo determinadose a no solamente no querer dar la obediençia a su hermano que ya hera rey, mas aun pretendio aver el señorio para si por las formas que pudiese, tenyendo -como ya tenia- de su parte a los capitanes y soldados de su padre, vino a los Cañares adonde hablo con los señores naturales y con los mitimaes coloreando, con razones que ynvento, [que] su deseo no hera de hazer daño a su hermano por querer solamente el provecho para si, sino para tenellos a todos por amigos y hermanos y hazer otro Cuzco en el Quito, donde todos se holgasen; y pues el tenia tan buen coraçon, que para sanearse quellos le tenian para con el, diesen lugar que en Tomebanba fuesen para el hechos aposentos y tanbos, para que como Ynga y señor pudiese holgar con sus mugeres en ellos, como hizo su padre y su agüelo;...'. 207
Con esta vitoria quedo Atavalipa muy estimado y fue la nueva dibulgada por todo el reyno y llamanle los que seguian su opinion Ynga; y dixo que avia de tomar la borla en Tomevanba, aunque no siendo en el Cuzco teniase por cosa fribola y sin fuerça. De los heridos mando curar; y mandava como rey y asi era servido. Y camino para Tomebanba'. 210
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato el capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante, Urco Guaranga, Ynga Roca. Estos salieron del Cuzco con la jente que se pudo juntar, yendo con ellos muchos señores de los naturales y de los mitimaes y por donde quiera que pasa va Guancaunque sacava la jente que queria con lo demas que era neçesario para la guerra'. 211
Mas poca ynpreçion hizieron en el cruel de Atabalipa, porque dizen que mando a sus capitanes y jentes que matasen a todos aquellos que avian venido; lo qual fue hecho no perdonando si no hera algunos niños y a las mugeres sagradas del tenplo que por honra del Sol, su dios, guardaron sin derramar sangre dellas ninguna. Y pasado esto, mando matar algunos particulares en la provinçia y puso en ella capitan y mayordomo de su mano; y juntos los ricos honbres de las comarcas, tomo la bolra y llamose Ynga en Tomebanba, aunque no tenia fuerça -como se a dicho- por no ser en el Cuzco; mas el tenia su derecho en las armas, lo qual tenia por buena ley. Tanbien digo que e oydo [a] algunos yndios honrados que Atabalipa tomo la borla en Tomevanba antes que le prendiesen ni Atoco saliese del Cuzco y que Guascara lo supo y proveyo luego. / Pareçeme que lo que se a escrito lleva mas camino'. 212
Y alguna de la jente que escapo de la vatalla que se dio en Anbato se avia juntado con el. Afirman todos que trayria mas de ochenta mill honhres de guerra y Atabalipa llevaria pocos menos de Tomebanba, donde luego salio afirmando que no avia de parar hasta el Cuzco. Mas en la provinçia de los Paltas, serca de Coxebanba, se encontraron unos con otros; y despues de aver esforçado y hablado cada capitan a su jente, se dieron vatalla, en la qual afirman que Atabalipa no se hallo, antes se puso en un çerrillo a la ver. Y siendo Dios dello servido, no enbargante que en la jente de Guascar avia muchos orejones y capitanes que para entre ellos entendian bien la guerra y que Guancauque hizo el dever como leal y buen servidor a su rey, Atabalipa quedo vençedor con muerte de muchos contrarios, tanto que afirman que murieron entre unos y otros mas de treynta y çinco mill honhres y heridos quedaron muchos. Los enemigos siguieron el alcançe, matando y cativando y robando los reales; y Atabalipa estava tan alegre que dezia que sus dioses peleavan por el. Y porque ya los españoles eran entrados en este reyno avia algunos dias y Atabalipa lo supo, que fue causa quel en persona no fuese al Cuzco. No daremos conclusion a estas guerras y vatallas que se dieron entre estos yndios, porque no fueron con horden. Y, por llevarla, se quedara hasta su lugar. Hasta aqui es lo que se me a ofreçido de escrevir de los Yngas, lo qual hize todo por relaçion que tome en el Cuzco. Si açertare alguno a lo hazer mas largo y çierto, el camino tiene abierto, como yo lo tuve para hazerlo, que yo no pude, aunque para lo hecho trabaje lo que Dios sabe, que bive y reyna para sienpre jamas. Y fue visto lo mas de lo escrito por el dotor Vravo de Saravia y el liçençiado Hernando de Santillan, oydores de la abdiençia real de los Reyes'. 213

Eche


Cita Número de página
Y sigúnd se puede interpretar ‘Pacaritanbo’ quiere tanto dezir como casa de produçimiento'. Los nonbres de los que de allí salieron dizen ser Ayar Ocho el uno y el otro Ayar Hache Arauca y el otro dizen llamarse Ayar Mango'. 13
... sacaron mucho serviçio de oro y quel uno de los hermanos, el que nonbravan Ayar Eche, habló con los otros dos hermanos suyos para dar començo a las cosas grandes que por ellos avían de ser hechas,... 14
... y aún sin esto, podría ser lo que quenta de Ayar Cache e de los otros ser encantadores, que sería causa de por arte del demonio hazer lo que hazían. En fin, no podemos sacar dellos otra cosa questo. Pues luego que Ayar Cache quedó dentro en la queba, los otros dos hermanos suyos acordaron, con alguna jente que se les avía llegado, de hazer otra poblaçión, la qual pusieron por nombre Tanbo Quiro, que en nuestra lengua querrá dezir 'dientes de aposento' o 'de palacio'; / y ase de entender questas poblaçiones no heran grandes ni más que algunas fuerças pequeñas. Y en aquel lugar estuvieron algunos días, aviéndoles ya pesado con aver echado de sí a su hermano Ayar Eche que por otro nombre dizen tanbién llamarse Guanacaure'. 15
Segúnd pareçe, estos señores hordenaron esta horden para que se tomase la borla o cornoa e dizen que Ayor Eche en el mismo çerro de Guanacaure se vistió de aquesta suerte y el que avía de ser Ynga se vestía en un día de una camisola negra, sin collar, con pinturas coloradas y en la cabeça con una trença leonada...'. 17
Bolviendo a los questavan en el çerro de Guanaure, después de Ayor Eche les ovo dicho de la manera que avían de tener para ser armados cavalleros, quentan los yndios que mirando contra su hermano Ayar Mango, [le dijo] que se fuese con las dos mugeres al valle que dicho le avía, a donde luego fundase el Cuzco'. 20

Guaca


Cita Número de página
Y porque hazer mençion de los tenplos que avia en cada provinçia en particular seria cosa muy larga y prolixa, determine de contar en este lugar solamente los que tuvieron por mas ymninentes y prençipales. Y asi digo que, despues del tenplo de Curicanche, era la segunda guaca de los Yngas el serro de Guanacaure, questa a vista de la çibdad y era por ellos muy frequentado y onrado por Io que algunos dizen quel hermano del primer Ynga se convertio en aquel lugar en piedra al tienpo que salieron de Pacaritanbo, como al prençipio se conto'. 83
El terçero oraculo y guaca de los Yngas era el tenplo de Bilcanota, bien nonbrado en estos reynos y adonde, permitiendolo nuestro Dios y Señor, el Demonio tuvo grandes tienpos poder grande y hablava por boca de los falços çaçerdotes que para serviçio de los ydolos en e1 estavan. Y estava este tenplo de Bilcanota poco mas de veynte leguas del Cuzco, junto al pueblo de Chungara; y fue muy venerado y estimado y que se ofreçieron muchos dones y presentes, asi por los Yngas y señores como por los ricos honbres de las comarcas [de] donde venian a sacrificar; y tenia sus çaçerdotes y mamaconas y sementeras y casi cada año se hazia en este tenplo ofrenda de la capacocha, ques lo que luego dire'. 84
El quarto tenplo estimado y frequentado por los Yngas y naturales de las provinçias fue la guaca de Ancocagua, donde tanbien avia oraculo muy antiguo y tenido en gran veneraçion. Estava pegado con la provinçia de Hatun Cana y a tienpos yvan de muchas partes con gran devoçion a este demonio [a] oyr sus vanas respuestas; y avia en el gran suma de tesoros porque los Yngas y todos los demas los ponian alli....'. 84
...Y dizese tanbien que sin los muchos animales que sacrificavan a este diablo, que ellos tenian por dios, hazian lo mismo de algunos yndios e yndias, asi y como conte que se usava en el çerro de Guanacaure. Y que oviese en este tenplo la riqueza que se dize, tienese por verdad porque, despues de aver los españoles ganado al Cuzco con mas de tres años y aver los çaçerdotes y caçiques alçado los grandes tesoros que todos estos tenplos tenia[n], oy dezir que un español llarnado Diego Rodriguez Elemosin saco desta guaca mas de treynta mill pesos de oro; y sin esto se a hallado mas, y todavia ay notiçia de aver enterrado grandisima cantidad de plata y oro en partes que no ay quien lo sepa, si Dios no, y nunca se sacaran si no fuera acaso o de ventura'. 85
Sin estos oraculos, avia el de Aporima , en donde por el troncon de un arvol respondia el oraculo, y que junto a e1 se hallo cantidad de oro; y el de Pachacama, ques en los Yungas, y otros muchos asi en la comarca de Andesuyo como en la de Chinchasuyo y Omasuyo y otras partes deste reyno, de los quales pudiera dezir algunas mas; pues que lo dixe en la Primera Parte que trata de las fundaçiones, no tratare desto mas que en los oraculos que tenian mas devoçion los Yngas con las demas naçiones, sacrificavan algunos honbres y mugeres y mucho ganado y adonde no avia este credito no derramavan sangre umana ni matavan honbres, sino ofreçian oro y plata. Y a las guacas que tenian en menos, que eran como hermitas, ofreçian chaquira y plumas y otras cosas menudas y de poco valor. Esto digo porque la opinion que los españoles tenernos en afirmar que en todos los tenplos sacrificavan honbres es falça y esto es la verdad segund lo que yo alcance sin tirar ni poner mas de lo que entendi y para mi tengo por tan çierto'. 86
En este lugar entrara bien, para que se entienda, lo de la capacocha, pues todo / era tocante al serviçio de los tenplos ya dichos y de otros; y por notiçia que se tiene de yndios viejos que son bivos y bieron lo que sobre esto pasava, escrivire lo que dello tengo entendido ques verdad. Y asi dizen que se tenia por costunbre en el Cuzco por los reyes que cada año hazian venir [a] aquella çibdad a todas las estatuas y bultos de los ydolos que estavan en las guacas, que eran los tenplos donde ellos adoravan; las quales eran traydas con mucha veneraçion por los çaçerdotes y ‘camayos’ dellas, ques nonbre de guardianes; y como entrasen en la çibdad, heran reçib[id]as con grandes fiestas y proçeçiones y aposentadas en los lugares que para aquello estavan señalados y estableçidos; y aviendo venido de las comarcas de la çibdad y aun de la mayor parte de las provinçias numero grande de jente, asi honbres como mugeres, el que reynava aconpañado de todos los Yngas y orejones, cortesanos y prençipales de la çibdad, entendian en hazer grandes fiestas y borracheras y taquis, poniendo en la plaça del Cuzco la gran maroma de oro que la çercava toda y tantas riquezas y pedreria quanto se puede pensar por lo que se a escrito de los tesoros questos reyes poseyeron'. 87
Guaynacapa avia mandado pareçer delante de si a los prençipales señores de los naturales de las provinçias; y estando su Corte llena dellos, tomo por mujer a su hermana Chimbo Ocllo y por ello se hizieron grandes fiestas, dexando los lloros que por la muerte de Topa Ynga se hazian. Y acabadas, mando que saliesen con el hasta çinquenta mill honbres de guerra, con los quales queria yr aconpañado para visitar las provinçias de su reyno. Como lo mando se puso por obra y salio del Cuzco con mas ponpa y autoridad que saco su padre, porque las andas serian tan ricas -a lo que afirman los que llevaron al rey en sus honbros- que no tuvieran preçio las piedras preçiosas tan grandes y muchas que yvan en ellas, sin el oro de que heran hechas. Y fue por las provinçias de Xaquixaguana y Andaguaylas y allego a los Soras y Lucanes, desde donde enbio enbaxadas a muchas partes de los llanos y sierras y tuvo respuesta dellos y de otros, con grandes presentes y ofrecimientos. Bolvio desde aquellos lugares al Cuzco, donde estuvo entendiendo en hazer grandes sacrefiçios al Sol y a los que mas tenian por dioses para que le fuesen faborables en la jornada que queria hazer , y dio grandes dones a los ydolos de las guacas'. 181
De Tomebanba salio Guaynacapa y paso por los Puruas y descanço algunos dias en Riobanba y en Mocha y en Lataqunga descançaron sus jentes y tuvieron bien que bever del mucho brevaje que para ello estava aparejado y recojido de todas partes. Aqui fue saludado Guay[nac]apa y visitado de muchos señores y capitanes de las comarcas y enbio orejones fieles de su linaje a que fuesen por la costa de los llanos y por toda serrania a tomar quenta a los ‘quiposcamayores’, que son sus contadores, de lo que avia en los depositos, y a que supiesen como se avian con los naturales los que tenia puestos por governadores y si eran bien proveydos los tenplos del Sol y los oraculos y guacas que avia en todo lugar;...'. 191
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra'. 200

Guacorapora


Cita Número de página
Yo estava yncredulo en esta quenta y, aunque lo oya afirmar y tratar, tenia lo mas dello por fabula; y estando en la provinçia de Xauxa, en lo que llaman Maycavilca, y rogue al señor Guacorapora que me hiziese entender la quenta dicha de tal manera que yo me satisficiese a mi mismo para estar çierto que era fiel y verdadera; y luego mando a sus criados que fuesen por los quipos,...'. 32
Esto hecho, salio de aquel lugar con su jente el rey y no paro hasta el valle de Xauxa, adonde avia alguna controverçia y division sobre los limites y canpos del valle entre los mismos que del hera señor. Como Guaynacapa lo entendio, despues de aver hecho sacrifiçios como en Bilcas, mando juntar los señores Alaya, Cuçichuca, Guacoropora y entre ellos con yquidad repartio los canpos de la manera que oy /dia lo tienen'. 187

Gualpa


Cita Número de página
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200

Guama Gualpa


Cita Número de página
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200

Guamanga


Cita Número de página
Ordenado esto con gran prudençia, el rey salio de alli y anduvo hasta la provinçia de Andaguaylas , adonde le fue hecho solene reçibimiento y estuvo alli algunos dias / determinando si yria a conquistar a los naturales de Guamanga e Xauxa o a los Soras y Lucanes lo mas despues de avei pensadolo con acuerdo de los suyos deterrnino de yr a los Soras. Y saliendo de alli, anduvo por un despoblado que yva a salir a los soras, los quales supieron su venida y se juntaron para se defender'. 138
Y en este peñol se recojeron muchos honbres con sus mugeres e hijos por miedo del Ynga, proveyendose del mas bastimento que pudieron. Y no solos los soras se recojeron a este peñol, que de la comarca de Guamanga y del rio de Vilcas y de otras partes se juntaron con ellos, espantados de oyr quel Ynga queria ser solo señor de las jentes'. 138
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue; y avisandoles de lo que avian de hazer, salieron del Cuzco y caminaron hasta la provinçia de Andaguailas, adonde fueron bien reçibidos por los chancas; y salio con ellos un capitan, llamado Anco Allo, con copia de jente de aquella tierra para servir en la guerra del Ynga. De Andaguaylas fueron a Vilcas, adonde se estavan los aposentos y tenplo del Sol que Ynga Yupangue avia mandado hazer, y hablaron con todo amor a los que entendian en aquellas hobras. De Vilcas fueron por los pueblos de Guamanga, Açangaro, Parcos, Picoy, Acos y otros, los quales ya avian dado la obedençia al Ynga y proveian de bastimentos y de lo que mas tenian en sus pueblos y hazian el camino real que les hera mandado grande y muy ancho'. 143

Guamaracona


Cita Número de página
De aqui dizen unos de los yndios que subio al Cuzco, otros que bolvio a Quito. En fin, sea desta vez o que aya sido primero, que va poco, el vesito todos los llanos y para el se hizo el gran camino que por ellos vemos hecho, y asi sabemos que en Chincha y en otras partes destos valles hizo grandes aposentos e depositos y tenplos del Sol. Y puesto todo en razon lo de los llanos y lo de la sierra y teniendo todo el reyno paçifico, rebolvio sobre el Quito y movio la guerra a los padres de los que agora llaman guamavacones y descubrio a la parte del Sur basta el rio de Angasmayo'. 193
Y junto a una laguna que alla estava, en su presençia mando que los degollasen y echasen dentro; y tanta fue la sangre de los muchos que mataron, que el agua perdio su color y no se via otra cosa que espeçura de sangre. Hecho esta crueldad y gran maldad, mando Guaynacapa pareçer delante de si a los hijos de los muertos y mirandoles les dixo: ‘Canba mana pucula tucuy guamaracona’, que quiere dezir: ‘Vosotros no me hareys guerra porque soys todos muchachos agora’. Y desde entonçes se les quedo por nonbre hasta oy a estas jentes los guamaracones y fueron muy balientes; y a la laguna le quedo por nonbre el que oy tiene, ques ‘ Yaguarcocha’, que quiere dezir ‘lago de sangre’. Y en los pueblos destos guamaraconas / se pusieron mitimaes y governadores como en las mas partes'. 198
Y junto a una laguna que alla estava, en su presençia mando que los degollasen y echasen dentro; y tanta fue la sangre de los muchos que mataron, que el agua perdio su color y no se via otra cosa que espeçura de sangre. Hecho esta crueldad y gran maldad, mando Guaynacapa pareçer delante de si a los hijos de los muertos y mirandoles les dixo: ‘Canba mana pucula tucuy guamaracona’, que quiere dezir: ‘Vosotros no me hareys guerra porque soys todos muchachos agora’. Y desde entonçes se les quedo por nonbre hasta oy a estas jentes los guamaracones y fueron muy balientes; y a la laguna le quedo por nonbre el que oy tiene, ques ‘ Yaguarcocha’, que quiere dezir ‘lago de sangre’. Y en los pueblos destos guamaraconas / se pusieron mitimaes y governadores como en las mas partes'. 198
Y junto a una laguna que alla estava, en su presençia mando que los degollasen y echasen dentro; y tanta fue la sangre de los muchos que mataron, que el agua perdio su color y no se via otra cosa que espeçura de sangre. Hecho esta crueldad y gran maldad, mando Guaynacapa pareçer delante de si a los hijos de los muertos y mirandoles les dixo: ‘Canba mana pucula tucuy guamaracona’, que quiere dezir: ‘Vosotros no me hareys guerra porque soys todos muchachos agora’. Y desde entonçes se les quedo por nonbre hasta oy a estas jentes los guamaracones y fueron muy balientes; y a la laguna le quedo por nonbre el que oy tiene, ques ‘ Yaguarcocha’, que quiere dezir ‘lago de sangre’. Y en los pueblos destos guamaraconas / se pusieron mitimaes y governadores como en las mas partes'. 198

Guanacaure


Cita Número de página
... y aún sin esto, podría ser lo que quenta de Ayar Cache e de los otros ser encantadores, que sería causa de por arte del demonio hazer lo que hazían. En fin, no podemos sacar dellos otra cosa questo. Pues luego que Ayar Cache quedó dentro en la queba, los otros dos hermanos suyos acordaron, con alguna jente que se les avía llegado, de hazer otra poblaçión, la qual pusieron por nombre Tanbo Quiro, que en nuestra lengua querrá dezir 'dientes de aposento' o 'de palacio'; / y ase de entender questas poblaçiones no heran grandes ni más que algunas fuerças pequeñas. Y en aquel lugar estuvieron algunos días, aviéndoles ya pesado con aver echado de sí a su hermano Ayar Eche que por otro nombre dizen tanbién llamarse Guanacaure'. 15
Prosiguiendo en la relaçión que yo tomé en el Cuzco, dizen los orejones que, después de aver asentado en Tanbo Quiro los dos yngas, sin se pasar muchos días, descuydados ya de más ver [a] Ayar Coche, lo vieron venir por el ayre con alas grandes de pluma pintadas. Y ellos espantados, con gran temor que su vista les causó, quisieron huyr; mas él les quitó presto aquel pavor, diziéndoles: 'No temáys ni os congoxéys, que yo vengo sino porque comiençe a ser conoçido el ymperio de los Yngas; por tanto, dexad, dexad esa poblaçión que hecho avéys y andad más abaxo, hasta que véays un balle adonde luego fundad el Cuzco, ques lo que a de valer porque éstos son arrabales y de poca ynportançia y aquella será la çibdad grande donde el tenplo sontuoso se a de edeficar y ser tan servido, honrado y frequentado, quél sólo sea el más alabado. Y porque yo sienpre tengo que rogar a Dios por vosotros e ser parte para que con brevedad alacançéys gran señorío, en un çerro que está çerca de aquí me quedaré de la forma y manera que me veréys, e será para sienpre por vosotros y por vuestros deçendientes santificado y adorado y llamarléys Guanacauri'. 16
Los ermanos, espantados de lo que vían, estavan como mudos, sin hablar; y al fin, pasada la turbaçión, respondieron que heran contentos de hazer lo que mada[ba]; e luego, a toda prieça, se fueron al serro que llaman de Guanacaure, al qual desde entonçes hasta agora tuvieron por sagrado. Y en lo más alto dél bolvieron a ver [a] Ayer Eche que sin duda devió de ser algúnd demonio si esto que quentan en algo es verdad'. 17
Segúnd pareçe, estos señores hordenaron esta horden para que se tomase la borla o cornoa e dizen que Ayor Eche en el mismo çerro de Guanacaure se vistió de aquesta suerte y el que avía de ser Ynga se vestía en un día de una camisola negra, sin collar, con pinturas coloradas y en la cabeça con una trença leonada...'. 17
Después de aver pasado el tienpo del ayuno, sale el que a de ser señor llevando en sus manos una alabarda de plata [y] de oro y va a casi algún pariente ançiano adonde le an de ser tresquilados los cavellos; e vestido una de aquellas ropas, salen del Cuzco ques donde se haze esta fiesta y van a çerro de Guanacaure, donde dezimos questavan los hermanos;...'. 18
Hecho esto, yvan al mismo çerro de Guanacaure a coger paja muy derecha y el que avía de ser rey tenía un manojo grande della de oro, muy delgada y pareja, y con ella yva a otro cerro llamado Yaguira adonde se vestía otra de las ropas ya dichas... 18
Bolviendo a los questavan en el çerro de Guanaure, después de Ayor Eche les ovo dicho de la manera que avían de tener para ser armados cavalleros, quentan los yndios que mirando contra su hermano Ayar Mango, [le dijo] que se fuese con las dos mugeres al valle que dicho le avía, a donde luego fundase el Cuzco'. 20
Pues como Mango Capa oviese visto lo que sus hermanos avía çusedido e llegase al valle donde agora es la çibdad del Cuzco, alçando los ojos al çielo, dizen los orejones que pedía con grande umildad al Sol que le faboreçiese e ayudase en la nueva poblaçión que hazer quería e que, buelto los ojos hazia el çerro de Guanacaure, pedía lo mismo a su hermano... 21
Y avia en este serro antiguamente oraculo por donde el maldito Demonio hablava; y estava enterrado a la redonda suma grande de tesoros y en algunos dias sacrificavan honbres e mugeres, a los quales antes que fuesen sacrificados, los çaçerdotes les hazian entender que avian de yr a servir [a] aquel Dios que alli adoravan, alla en la gloria que ellos fingian con sus desvarios que tenian; y asi, teniendolo por çierto los que avian de ser sacrificados, los honbres se ponian mui galanos y ataviados con sus ropas de lana fina y llautos de oro y patenas y braçaletes y sus oxotas con sus correas de oro. Y despues de aver oydo el parlamento que los mentirosos de los çaçerdotes les hazian, les davan a vever muctia de su chicha con grandes basos de oro, y solenizavan con cantares el sacrifiçio, publicando en ellos que, por servir a sus dioses, ofreçian sus vidas de tal suerte, teniendo por alegre reçibir en su lugar la muerte Y aviendo bien endechado estas cosas, eran ahogados por los ministros y, puestos en los onbros sus quipes de oro y un jarrillo de lo mismo en la mano, los enterravan a la redonda del oraculo en sus sepolturas. Y a estos tales tenian por santos canonizados entre ellos, creyendo sin duda ninguna questavan en el çielo sirviendo a su Guanacaure. Las mugeres que sacrificavan yvan vestidas asimismo ricamente con sus ropas finas de colores y de pluma y sus topos de oro y sus cucharas y escudillas y platos, todo de oro, y chuspas de coca de avisca: y asi adereçadas, despues de que an bien vevido, les ahogavan y enterravan creyendo, ellas y los que las matavan, que yvan a servir a su diablo o Guanacaure'. 84
El quarto tenplo estimado y frequentado por los Yngas y naturales de las provinçias fue la guaca de Ancocagua, donde tanbien avia oraculo muy antiguo y tenido en gran veneraçion. Estava pegado con la provinçia de Hatun Cana y a tienpos yvan de muchas partes con gran devoçion a este demonio [a] oyr sus vanas respuestas; y avia en el gran suma de tesoros porque los Yngas y todos los demas los ponian alli. Y dizese tanbien que sin los muchos animales que sacrificavan a este diablo, que ellos tenian por dios, hazian lo mismo de algunos yndios e yndias, asi y como conte que se usava en el çerro de Guanacaure'. 85
... Como este casamiento se hizo, quentan los mismos indios que aquella parcialidad se junto con los vecinos del Cuzco, haziendo grandes conbites y borracheras confirmaron su hermandad y amistad de ser todos unos. Y por ello se hizieron grandes sacrefiçios en el çerro de Guanacaure y en Tanboquiro y en el mismo de Curicanche'. 96
Y reynando desta manera Lloque Yupangue en el Cuzco, pasándose lo mas de su tienpo, allego a ser mui biejo sin aver hijo en su muger. Mostrando mucho pesar dello, los vezinos de la çibdad hizieron grandes sacrifiçios y plegarias a sus dioses, asi en Guanacaure como en Curicanche y en Tanboquiro y en otras partes; y dizen que por uno de aquellos oraculos donde oyan respuestas vanas oyeron que el Ynga engendraria hijo que le çusediese en el reyno; de lo qual mostraron mucho contento y alegres con la esperança, ponian al viejo rey ensima de su muger la Coya; y con tales bulras, a cavo de algunos dias claramente por todos se conoçio estar preñada y a su tienpo pario un hijo'. 98
Muerto Mayta Capa, le fueron hechas las oçequias como se usavan entre ellos y, aviendo puesto su bulto en el tenplo para le canonizar por santo conforrne a su çeguedad, Capa Yupangue tomo la borla con grandes fiestas que para solenizar la coronaçion fueron hechas; y para ello de todas partes vinieron jente[s]. Y pasadas las alegrias, que lo mas es vever y cantar, el Ynga determino de yr a hazer sacrefiçio al çerro de Guanacaure, aconpañado del Gran Çaçerdote y de los ministros del tenplo y de muchos orejones y vezinos de la çibdad 102
Y en la provinçia de Condesuyo se avia entendido como al tienpo que el Ynga pasado murio estava determinado de les yr a dar guerra: avianse aperçibido porque no los tomase descuydados; / y dende a pocos dias tuvieron tanbien notiçias de su muerte y de la salida que queria hazer Capa Yupangue, su hijo, a hazer sacrifiçios al serro de Guanacaure;... 102
Los que escaparon de los enemigos, como mejor pudieron, fueron a parar a su provinçia ,adonde de nuevo procuraron de allegar jente y buscar fabores, publicando que avian de morir o destruyr la çibdad del Cuzco, matando a todos los advenedizos que en ella estavan; y con mucha sobervia, ynflamados en yra, se davan prieça a recojer armas y, sin ver el tenplo de Curicancha, repartian entre ellos mismos las señoras que en e1 estavan. Y estando aparejados, se fueron la via de Guanacaure para desde alli entrar en el Cuzco, donde avia aviso destos movimientos y Capa Yupangue avia juntado todos los comarcanos al Cuzco, sus aliados y confederados'. 103
Y quentan en este paso que çusedio un misterio fabuloso, el qual fue que como en aquel tiempo no corriese por la çibdad ni pasase ningun arroyo ni rio, que no se tenia por pe[que]ña falta y neçesidad porque quando hazia calor se yvan a bañar por la redonda de la çibdad en los rios que avia, y aun sin calor se vañavan, y vañan los yndios, y para proveymiento de los moradores avia fuentes, pequeñas, las que agora ay; y estando en este çerro el Ynga desviado algo de su jente, començo a hazer su oraçion al gran Tiçiviracocha y a Guanacaure y al Sol y a los Yngas, sus padres y abuelos, para que quisiesen declaralle como y por donde podrian, a fuerças de manos de honbres, llevar algund rio o açequia / a la çibdad'. 105

Guanaco


Cita Número de página
... [y] aunque murieron algunos, pudieron los otros con el fabor y esfuerço de Anco Allo de salir de alli, el qual se quexava a sus dioses de la maldad de los orejones e yngratitud, afirmando que por no los ver mas ni seguir, se yria con los suyos en boluntario destierro. Y echando delante las mugeres, camino y atrabeço las provinçias de los Chachapoyas e Guánuco y pasando por la montaña de los Andes caminaron por aquellas sierras hasta que llegaron, segund tanbien dizen, a una laguna muy grande, que yo creo deve ser lo que quentan del Dorado, adonde hizieron sus pueblos y se an multiplicado / mucha jente. Y quentan todos los yndios grandes cosas de aquella tierra y del capitan Anco Allo'. 145
Entre las provinçias que ay entre Xauxa y Caxamalca quentan que tuvo algunas guerras y pendençias y que mando hazer grandes albarradas y fuertes para defenderse de los naturales y que con su buena maña, sin mucho derramamiento de sangre, los sojusgo y lo mismo lo de Caxamalca ; y por todas partes dexava governadores y delegados y postas puestas para tener aviso; y no salia de ninguna provinçia grande sin primero mandar hazer aposentos e tenplo del Sol y poner mitimaes. Quentan, sin esto, que entro por lo de Guánaco y que mando hazer el palaçio tan primo que oy vemos hecho; y que yendo a los Chachapoyas, / le dieron tanta guerra que ayna de todo punto los desbarataran, mas tales palabras le[s] supo dezir quellos mismos se le ofregieron. En Caxamalca dexo de la jente del Cuzco mucha para que ynposiesen a los naturales en como se avian de vestir y el tributo que le avian de dar y sobre todo como avian de adorar y reverençiar por dios al Sol'. 162

Guanacos


Cita Número de página
Y asi, con esta horden, eran muchos los depositos que por todas partes avia llenos de ropa asi para la gente de guerra, como para los demas naturales: y la mas desta ropa se hazia de la lana del ganado de los guanacos y vicunias. 43

Guancabanba


Cita Número de página
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca , Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 56
Por los Brancamoros entro e bolvio huyendo porque es mala tierra aquella de montaña; en los Paltas y en Guancavanbo, Caxas, Ayavaca y sus comarcas tuvo gran travajo en sojusgar aquellas naçiones porque son velicosas y robustas y tuvo guerra con ellos mas de çinco lunas; mas al fin ellos pidieron la paz y se le[s] dio con las condiçiones de los demas. Y la paz se asentava oy y mañana estava la provinçia llena de mitimaes y con governador, sin quitar el señorio a los naturales;…'. 163
En las Chachapoyas hallo Guaynacapa gran resistençia, tanto que por dos vezes bolvio huyendo desbaratando a los fuertes que para su defença se hazian; y con fabores que le vinieron, rebolvio sobre los chachapoyanos y los quebranto de tal manera que pidieron paz, çeçando por su parte la guerra. Diose con condiçiones provechosas al Ynga, mando pasar dellos muchos a que residiesen en el mismo Cuzco, cuyos deçindientes oy biven en la misma çibdad. Tomo muchas mujeres porque son hermosas y agraçiadas y muy blancas; puso guarniçiones hordinarias con soldados mitimaes para que estuviesen por frontera; dexo governador en lo prençipal de la comarca; proveyo lo que mas ellos usavan; castigo a muchos de los prençipales porque le dieron guerra. Lo qual hecho a Caxamalca se volvio, de donde prosiguio su / viaje y puso en orden las provinçias de Caxas, Yabaca, Guancabanba y las demas que con ellas confinan'. 188

Guancachupachos


Cita Número de página
Esto hecho, salio de aquel lugar con su jente el rey y no paro hasta el valle de Xauxa, adonde avia alguna controverçia y division sobre los limites y canpos del valle entre los mismos que del hera señor. Como Guaynacapa lo entendio, despues de aver hecho sacrifiçios como en Bilcas, mando juntar los señores Alaya, Cuçichuca, Guacoropora y entre ellos con yquidad repartio los canpos de la manera que oy /dia lo tienen. A los yayos enbio enbaxado[re]s; lo mismo hizo a los yungas y a Bonbon enbio algunos dones a los señores naturales de aquella tierra, porque como tenian fuerça en la laguna en partes que dañavan, hablavan su[e]ltamente; y por rigor no quiso entrar con ellos hasta verla suya. Los señores de Xauxa le hizieron grandes serviçios: algunos dellos con capitanes y jente de guerra le fueron aconpañando. Y anduvo hasta Bonbon, donde paro poco porque quiso yr a Caxamalca , mas aparejado lugar para descançar y comarcano con provinçias grandes y mu[y] hartas; y por el camino sienpre le venian jentes con grandes enbaxadas y presentes. Como llego a Caxamalca , paro algunos dias para descançar del camino y mando que su jente de guerra se alojase a la redonda de aquella tierra y que comiese la que recojido en los depositos estava; y con la que le pareçio entro por los Guancachupachos y tuvo rezia guerra, porque no del todo quedaron las naturales de alli en graçia de su padre y conformidad...'. 187

Guancas


Cita Número de página
... toda la jent[e pereçió, porque allegaron] las aguas hasta los más alt[os montes de toda la se]rranía. Y sobre esto dicen los Guanca[s, habitadores en el valle] de Xauxa y los naturales de [Chuquito en el Collao.... 3
... pues esta claro que si el Enperador tiene un canpo en Ytalia y ay españoles y tudescos, borgo[ño]nes, flamencos, ytalianos, que cada naçion hablara en su lengua; -y por esto se usava en todo este reyno, lo primero, lo de las señales en las cabeças diferentes unas de otras, porque si eran yungas andavan arreboçados como jitanos, y si eran collas, tenian unos bonetes como hechura de morteros, hechos de lana, y si canas, tenian otros bonetones mayores y muy anchos; los cañares trayan unas coronas de palo delgado como aro de çedaço; los guancas unos ramales que les cayan por debaxo de la barba y los cavellos entrenchados; los chancas unas vendas anchas coloradas o negras por ensima de la frente; por manera que asi estos como todos los demas eran conoçidos por estas que tenian por ensinia, que era tan buena y clara que aunque oviera juntos quinientos mill honbres claramente se conoçieran los unos a los otros'. 68
Capitulo [XLIX] 'de como Ynga Yupangue mando a Lloque Yupangue que fuese al valle de Xauxa a procurar de atraer a su señorio a los guancas y a los yayos, sus vezinos, con otras naçiones que caen en aquella parte'. 142
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue;...'. 142
Los del balle de Xauxa, sabida la venida de los enemigos mostraron temor y procuraron fabor de sus parientes y amigos y en el tenplo suyo de Guarabilca hizieron grandes sacrifiçios al denionio que alli respondia. Venidoles Los socorros, como ellos fuesen muchos, porque dizen que avia mas de quarenta mill honbres adonde agora no se sy ay doze mill los capitanes del Ynga llegaron hasta ponerse ensima del valle. Deseavan sin guerra ganar la graçia de los guancas y que quisiesen yr al Cuzco a reconoçer al rey por señor y asi es publico que les enbiaron mensajeros. Mas no aprovechando nada, vinieron a las manos y se dio una gran vatalla en que dizen que murieron muchos de una parte y otra, mas que los del Cuzco quedaron por vençedores: y que siendo de gran prudençia; Lloque Yupague, no consintio hazer daño en el valle, evitando el robo, mandando soltar los cativos, tanto que los guancas, conoçido el venefiçio y con la clemençia que usavan teniendolos vençidos, vinieron a hablar con ellos y prometieron de bivir dende en adelante por la ordenança de los reyes del Cuzco y tibutar con lo que oviese en su valle; y pasando sus pueblos por las laderas, lo senbraron sin lo repartir hasta quel rey Guaynacapa señalo a cada parçialidad lo que avia de tener y se enbiaron mensajeros'. 143
Los naturales de Bonbon avian savido, segund estos quentan, el desvarate de Xauxa y como avian sido los guancas vençidos, y sospechando que los vençedores querrian pasar adelante, acordaron de se aperçibir porque no los tomasen descuidados;...'. 144
Fue a Xauxa, adonde los guancas le hizieron solepne reçebimiento y enbio por todas partes mensajeros haziendo saber como el queria ganar el amistad de todos ellos sin les hazer enojo ni darles guerra; por tanto, que pues oyan que los Yngas del Cuzco no hazian tiranias ni demasias a los que tenian por confederados y vaçallos y que, en pago del trabaxo y omenaje que les davan, reçebian dellos mucho bien, que le enbiasen sus mensajeros para asentar la paz con el. En Bonbon supose con la gran potençia que el Ynga venia y como tuviesen entendido grandes cosas de su clemençia le fueron a hazer reverençia; y los yayos hizieron lo mismo y los de Tarama y otros muchos, a los quales reçibio bien dandoles a unos mugeres y a otros coca y a otros mantas y camisetas y poniendose del traje que tenia la provinçia donde el estava, que fue por donde ellos reçibian mas contento'. 162

Guancaunque


Cita Número de página
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato el capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita'. 211
Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante, Urco Guaranga, Ynga Roca. Estos salieron del Cuzco con la jente que se pudo juntar, yendo con ellos muchos señores de los naturales y de los mitimaes y por donde quiera que pasa va Guancaunque sacava la jente que queria con lo demas que era neçesario para la guerra. Y camino a mas andar en busca de Atabalipa, que como oviese muerto y vençido [a] Atoco, como de suso es dicho, siguio su camino endereçado a Tomebanba, yendo con el sus capitanes y muchos prençipales que avian venido a ganalle la la boluntad, viendo que yva vençedor'. 212
Mas poca ynpreçion hizieron en el cruel de Atabalipa, porque dizen que mando a sus capitanes y jentes que matasen a todos aquellos que avian venido; lo qual fue hecho no perdonando si no hera algunos niños y a las mugeres sagradas del tenplo que por honra del Sol, su dios, guardaron sin derramar sangre dellas ninguna. Y pasado esto, mando matar algunos particulares en la provinçia y puso en ella capitan y mayordomo de su mano; y juntos los ricos honbres de las comarcas, tomo la bolra y llamose Ynga en Tomebanba, aunque no tenia fuerça -como se a dicho- por no ser en el Cuzco; mas el tenia su derecho en las armas, lo qual tenia por buena ley. Tanbien digo que e oydo [a] algunos yndios honrados que Atabalipa tomo la borla en Tomevanba antes que le prendiesen ni Atoco saliese del Cuzco y que Guascara lo supo y proveyo luego. / Pareçeme que lo que se a escrito lleva mas camino. Guancauque davase mucha prieça [a] andar y quisiera llegar a los Cañares antes que Atabalipa pudiera aver hecho el daño que hizo'. 212
Y alguna de la jente que escapo de la vatalla que se dio en Anbato se avia juntado con el. Afirman todos que trayria mas de ochenta mill honhres de guerra y Atabalipa llevaria pocos menos de Tomebanba, donde luego salio afirmando que no avia de parar hasta el Cuzco. Mas en la provinçia de los Paltas, serca de Coxebanba, se encontraron unos con otros; y despues de aver esforçado y hablado cada capitan a su jente, se dieron vatalla, en la qual afirman que Atabalipa no se hallo, antes se puso en un çerrillo a la ver. Y siendo Dios dello servido, no enbargante que en la jente de Guascar avia muchos orejones y capitanes que para entre ellos entendian bien la guerra y que Guancauque hizo el dever como leal y buen servidor a su rey, Atabalipa quedo vençedor con muerte de muchos contrarios, tanto que afirman que murieron entre unos y otros mas de treynta y çinco mill honhres y heridos quedaron muchos'. 213

Guañape


Cita Número de página
Pues pasando adelante, hizo en Chimo y en Guañape y en Guarmey, Guara, Lima y en los mas valles lo que / era servido que hiziesen. Y como llegase a Pachacama hizo grandes fiestas y muchos vayles y borracheras; y los çaçerdotes con sus mentiras le dezian las maldades que solian, ynventadas con su austuçia y aun algunas por boca del mismo demonio, que en aquellos tienpos es publico hablava a estos tales; y Guaynacapa les dio, a lo que dizen, mas de çien arrobas de oro y mill de plata y otras joyas y esmeraldas, con que se adorno mas de lo que estava el tenplo del Sol y el antiguo de Pachacama'. 193

Guara


Cita Número de página
Pues pasando adelante, hizo en Chimo y en Guañape y en Guarmey, Guara, Lima y en los mas valles lo que / era servido que hiziesen. Y como llegase a Pachacama hizo grandes fiestas y muchos vayles y borracheras; y los çaçerdotes con sus mentiras le dezian las maldades que solian, ynventadas con su austuçia y aun algunas por boca del mismo demonio, que en aquellos tienpos es publico hablava a estos tales; y Guaynacapa les dio, a lo que dizen, mas de çien arrobas de oro y mill de plata y otras joyas y esmeraldas, con que se adorno mas de lo que estava el tenplo del Sol y el antiguo de Pachacama'. 193

Guarabilca


Cita Número de página
Los del balle de Xauxa, sabida la venida de los enemigos mostraron temor y procuraron fabor de sus parientes y amigos y en el tenplo suyo de Guarabilca hizieron grandes sacrifiçios al denionio que alli respondia'. 143

Guaraca


Cita Número de página
Y dizen mas los yndios que en este tienpo heran señores de la provinçia que llamavan Andaguaylas los quichuas y que de junto a un ]ago que avia por nonbre Choclococha salieron cantidad de jente con sus capitanes llamados Guaraca y Basco, los quales vinieron conquistando por donde venian, hasta que llegaron a la provinçia dicha'. 111
Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas ; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas, desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible. Y luego hizieron grandes plegarias a sus dioses o demonios y dexando en Andavaylas , ques la que los españoles llaman Andaguaylas , questa encomendada a Diego Maldonado el rico, jente bastante para la defensa della, y con la que estava junta para la guerra, salio Hastu Guaraca y un hermano suyo muy vatiente, llamado Oma Guaraca , y partieron de su provinçia con muy gran sobervia camino del Cuzco, y anduvieron hasta llegar a Curanba, donde asentaron su real y hizieron gran daño en los naturales de la comarca'. 130
Ynga Yupangue enbio mensajeros [a] Astu Guaraca para que asentasen paz entre ellos e no oviesen muertes de jentes. Astu Guaraca con sovervia tuvo en poco la enbaxada y no quiso mas de pasar por lo que la guerra determinase, aunque ynportunado de sus parientes y mas jente, quiso tener platica con el Ynga y asi se lo enbio a dezir. La çibdad esta asentada entre serros en lugar fuerte por natura y las laderas y cabos de sierras estavan cortados y por muchas partes puestas puas rezias de palma, que son tan rezias como de hierro y mas enconosas y dañosas. Llegaron a tener habla el Ynga y Astu Guaraca; y estando todos puestos en arma aprovecho poco las vistas porque, ençendiendose mas con las palabras quel uno al otro se dixeron, allegaron a las manos teniendo grandisima grita y ruydo, porque los honbres de aca son muy alharaquientos en sus peleas y mas se tiene su grita que no su esfuerço por nosotros'. 133
[Pasado el rebato, Astu Guaraca anima]va a los suyos / esforçandolos para la pelea y lo mismo hazia Ynga Yupangue a los orejones y gente que estava en la çibdad. Los chancas deno[da]damente salieron de sus reales con voluntad de la entrar y los del Cuzco salieron con pensamiento de se defender; y tornaron a pelear, adonde murieron muchos de entranbas partes; mas tanto fue el valor de Ynga Yupangue que alcanço la vitoria de la batalla con muerte de los chancas todos, que no escaparon -a lo que dizen- sino pocos mas de quinientos y entre ellos su capitan Astu Guaraca, el qual con ellos, aunque con travajo, allego a su provinçia. El Ynga gozo del despojo y ovo muchos cativos, asi honbres como mugeres'. 134
Capitulo [XLVI] 'de como Ynga Yupangue fue recibido por rey y quitado el nonbre de Ynga a Ynga Urco y de la paz que hizo con Astu Guaraca'. 135
Y dizen los orejones que avia en este tienpo gran vezindad en el Cuzco y que sienpre yva en creçimiento; y de muchas partes vinieron mensajeros a congratularse con el nuevo rey, el qual respondia a todos con buenas palabras, y deseava salir a hazer guerra a lo que llaman Condesuyo. Y como por ysperençia oviese conoçido quan valiente y animoso era Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas , penso de lo atraer a su serviçio; y asi quentan que le enbio mensajeros, rogandole con sus hermanos y amigos se viniese a holgar con el; y entendido que le seria provecho allegarse a la amistad de Ynga Yupangue fue al Cuzco, donde fue bien reçibido. Y como se oviese hecho llamamiento de jente, se determino de yr a Condesuyo'. 136
El Ynga, viendo su proposito, determino de no partir sin dexar hecho castigo en ellos. Y supo como los capitanes que enbio a la provinçia de Condesuyo avian dado algunas vatallas a los de aquellas tierras y los avian vençido y metido en su señorio lo mas de la probinçia; y porque los de[l] Collao no pensasen que avian de estar seguros, conoçiendo ser valiente Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas , le mando que con su hennano Tipa Basco se partiesen para el Collao a procurar de meter en su señorio a los naturales. Respondieron que lo harian como lo mandava y luego partieron para su tierra para desde ella yr al Cuzco a juntar el exerçito que avian de llevar'. 140

Guaranga


Cita Número de página
... Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao, adonde ya se savia todo lo que por el avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando; y porque no se hiziese mas poderoso acordo de salir a le buscar y dar batalla antes quel Ynga se juntase con el; y Cari, que devia de ser animoso, salio con su jente a un pueblo que se llama Paucarcolla; y junto a el, se afrontaron los dos mas poderosos tiranos de las comarcas con tanta jente, que se afirma que se juntaron çiento y çinquenta guarangas de yndios. Y entre todos se dio la batalla a su usança, la qual quentan que fue muy reñida y adonde murieron mas de treynta mill yndios; y aviendo durado gran rato, Cari quedo por vençedor y Çapana y los suyos fueron vençidos con muertes de muchos y el mismo Çapana fue muerto en esta vatalla'. 126
Como las postas que estavan en los caminos reales fuesen tantas, no pasava cosa en parte del reyno que fuese oculta, antes era publica por todo lugar. Y como se entendio Atabalipa averse escapado por tal ventura y estar / en Quito allegando la jente, luego se conoçio que la guerra seria çierta y asi uvo division y parçialidades y novedades grandes y pensamientos endereçados a mil[l] fines. Guascar, en lo de arriba, no tuvo quien no le obedeçiese y desease que saliese del negoçio con honra y autoridad. Atabalipa tuvo de su parte los capitanes y jente del exercito y muchos señores naturales y mitimaes de las provinçias y tierras de aquella comarca; y quentan que luego en Quito con çeleridad mando salir la jente, jurando como ellos juran que en los cañares avian de hazer castigo grande por el afrenta que alli reçibio. Y como supiese venir Atoco con su jente, que pasaria, a lo que dizen, de quarenta guarangas, ques millares de honbres, se dio prieça a se encontrar con el'. 209
Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante, Urco Guaranga, Ynga Roca. Estos salieron del Cuzco con la jente que se pudo juntar, yendo con ellos muchos señores de los naturales y de los mitimaes y por donde quiera que pasa va Guancaunque sacava la jente que queria con lo demas que era neçesario para la guerra. Y camino a mas andar en busca de Atabalipa, que como oviese muerto y vençido [a] Atoco, como de suso es dicho, siguio su camino endereçado a Tomebanba, yendo con el sus capitanes y muchos prençipales que avian venido a ganalle la la boluntad, viendo que yva vençedor'. 211

Guarco


Cita Número de página
Començose a hazer esta fuerça en tienpo de Ynga Yupangue; labro mucho su hijo Topa Ynga y Guaynacapa y Guascar y aunque agora es cosa de ver, lo era mucho mas sin conparaçion. Cuando los españoles entraron en el Cuzco, sacaron los yndios del Quizquiz gran tesoro della y los españoles an hallado algunos y se cre[e] que ay a la redonda della mayor numero que lo uno y lo otro. Lo que desta fortaleza y de la de Guarco an quedado, seria justo mandar conservar para memoria de la grandeza desta tierra y aun para tener en ella tales dos fuerças, pues a tan poca costa se las hallan hechas. Y con tanto volvere a la materia'. 149
Capitulo [LX] 'de como Topa Ynga torno a salir del Cuzco y de la rezia guerra que tuvo con los del Guarco y como despues de los aver vençido, dio la buelta al Cuzco'. 172
Llegado el Ynga [a] aquel valle, como tan grande y hermoso lo vio, se alegro mucho. Loava las costunbres de los naturales y con palabras amorosas les rogava que tomasen de las del Cuzco las que viesen que les quadrava e ellos le contentaron y obedeçieron en todo. Y dado asiento en lo que se avia de hazer, partio para Yca de donde fue a lo que llaman del Guarco, porque supo que estavan aguardandole de guerra;...'. 173
Y como viniese el verano y hiziese grandes calores, adoleçio la jente del Ynga, que fue causa que le convino retirar; y asi, con la mas cordura que pudo, la hizo. Y los del Guarco salieron por su valle y cojeron sus mantenimientos y comidas y tornaron a senbrar los canpos y hazian armas y aparejavanse para si del Cuzco viniesen contra ellos, que los hallasen apercibidos. Topa Ynga rebolvio sobre el Cuzco; y como los honbres de aca sean de tan poca costançia, como vieron que los del Guarco se quedaron con lo que yntentaron, comenzo [a] aver novedades entre algunos dellos y se revelaron algunos y apartaron del serviçio del Ynga. Estos eran naturales de los valles de la misma costa. Todo fue a oydo del rey y lo que / quedava de aquel verano entendio en hazer llamamiento de jente y en mandar salir orejones para que fuesen por todas partes del reyno a visitar las provinçias y determino de ganar el señorio del Guarco, aunque sobre ello se le recreçiese notorio daño'. 174
Y como llegase al prinçipio del valle de[l] Guarco, en las haldas de una sierra de aquellos çecadales, mando a sus jentes fundar una çibdad a la qual puso por nonbre Cuzco, como a su prinçipal asiento, y las calles y collados y plaças tuvieron el nonbre que las verdaderas. Dixo que hasta que el Guarco fuese ganado y los naturales sujetos suyos, avia de permaneçer la nueva poblaçion y que en ella sienpre avia de aver jente de guarniçion'. 174
Y asi los unos por ser señores y los otros por no ser siervos procuravan de salir con su yntençion; pero al fin, a cavo de los tres anos, los del Guarco fueron enf1aqueçiendo y el Ynga, que lo conoçio, les enbio de nuevo enbaxadores que les dixesen que fuesen todos amigos y conpañeros, quel no queria sino casar sus hijos con sus hijas y, por el consiguiente sustener en todo confederaçion con igualdad, y otras cosas dichas con engaño, pareçiendole a Topa Ynga que mereçian gran pena por le aver dado tanto travajo. Y los del Guarco, pareçiendoles que ya no podrian sustentarse muchos dias y que con las condiçiones / dichas por el Ynga seria mejor gozar de tranquilidad y sosiego, conçidieron en lo que el rey Ynga queria;...'. 175

Guarme


Cita Número de página
Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72

Guarmey


Cita Número de página
Pues pasando adelante, hizo en Chimo y en Guañape y en Guarmey, Guara, Lima y en los mas valles lo que / era servido que hiziesen. Y como llegase a Pachacama hizo grandes fiestas y muchos vayles y borracheras; y los çaçerdotes con sus mentiras le dezian las maldades que solian, ynventadas con su austuçia y aun algunas por boca del mismo demonio, que en aquellos tienpos es publico hablava a estos tales; y Guaynacapa les dio, a lo que dizen, mas de çien arrobas de oro y mill de plata y otras joyas y esmeraldas, con que se adorno mas de lo que estava el tenplo del Sol y el antiguo de Pachacama'. 193

Guascar


Cita Número de página
segund la relaçion que yo tome en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, unico heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dadose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas hasta que el rio de Apurima, por el paso de Cotabanba , fue preso el rey Guascar y tratado cruelmente por Chalaquchima, sin lo qual el Quizquiz en el Cuzco hizo un gran daño y mato –sigund es publico- treynta hermanos de Guascar e hizo otras crueldades en los que tenian su opinion y no se avian mostrado favorables [a] Atabalipa; y como andando en estas pasiones tan grande oviese, como digo, sido preso Atabalipa y consertado con el Piçarro que le daria por su rescate una casa de oro y para traello fuesen al Cuzco Martin Bueno, Çarate y Moguer, porque la mayor parte estava en el solene tenplo de Curicanche; y como llegasen estos cristianos al Cuzco en tienpo y coyuntura que los de la parte de Guascar pasavan por la calamidad dicha e supiesen la prision de Atabalipa, holgaronse tanto como se puede sinificar; y asi luego, con grandes suplicaçiones, ynploravan su ayuda/contra Atabalipa su enemigo, diziendo ser enbiados por mano de su gran dios Tiçiviracocha y ser hijos suyos: y asi luego les llamaron y pusieron por nonbre Viracocha. Y mandaron al gran sacerdote, como los mas ministros del tenplo, que las mugeres sagradas se estuviesen en el, y el Quizquiz les entrego todo el oro y plata'. 11
...y asi con ella misma proçiguere en tratar del reynado de los Yngas y la çuseçion dellos hasta que con la muerte de Guascar y entrada de los españoles se acavo. Y quiero que sepan que los que esto leyeren que, entre todos los Yngas, que fueron honze, tres salieron entre ellos tan bastantisimo para la governaçion de su señorio que cuentan y no acaban los orejones de loarlos;...'. 24
Concluydo con algunas cosas que para nuestro proposito conviene a que se escrivan, / bolveremos luego con gran brevedad a contar la çuseçion de los reyes que ovo hasta Guascar . Y agora quiero dezir del grande, riquisimo y muy nonbrado tenplo de Curicanche, que fue el mis prençipal de todos estos reynos'. 79
Pues con la mas brevedad que pude escrevi lo que entendi [del] la governaçion y costunbres de los Yngas, quiero bolver con mi escritura a contar los que ovo desde Mango Capa hasta Guascar, como atras prometi'. 94
Començose a hazer esta fuerça en tienpo de Ynga Yupangue; labro mucho su hijo Topa Ynga y Guaynacapa y Guascar y aunque agora es cosa de ver, lo era mucho mas sin conparaçion. Cuando los españoles entraron en el Cuzco, sacaron los yndios del Quizquiz gran tesoro della y los españoles an hallado algunos y se cre[e] que ay a la redonda della mayor numero que lo uno y lo otro. Lo que desta fortaleza y de la de Guarco an quedado, seria justo mandar conservar para memoria de la grandeza desta tierra y aun para tener en ella tales dos fuerças, pues a tan poca costa se las hallan hechas. Y con tanto volvere a la materia'. 149
Bolvio al Cuzco, donde fue reçibido de la çibdad onradamente y los çaçerdotes del tenplo de Curicanche le dieron muchas vendiçiones y el alegro al pueblo con grandes fiestas que se hizieron. Y naçianle muchos hijos, los quales criavan sus madres, entre los quales naçio Atabalipa, segund la opinion de todos los yndios del Cuzco que dizen ser asi y llamarse su madre Tuto Palla, natural [de] Quilaco, aunque otros dizen ser del linaje de los Orencuzcos; y sienpre, desde que se crio, anduvo este Atabalipa con su padre y era de mas edad que Guascar' . 184
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200
Capitulo [LXX] 'del linaje y condiçiones de Guascar y de Atabalipa'. 202
Bien te[r]nia que dezir en contar menudamente las diçinçiones destos tan poderosos señores, mas no saldre de mi brevedad por las causas tan justas que otras vezes e dicho tener. Guascar hera hijo de Guaynacapa y Tabalipa tanbien. Guascar de menos dias, Atabalipa de mas años; Guascar hijo de la Coya, hermana de su padre, señora prençipa1; Atabalipa hijo de una yndia quilaco, llamada Tutu Palla. El uno y el otro naçieron en el Cuzco y no en Quito, como algunos an dicho y an escrito para esto, sin lo aver entendido como ello es. La razon lo muestra porque Guaynacapa estava en la conquista de Quito y por aquellas tierras aun no doze años y era Atabalipa quando murio de mas de treynta años; y señora de Quito, para dezir lo que ynventan que era su madre, no avia ninguna porque los mismos Yngas eran reyes y señores del Quito; y Guascar naçio en el Cuzco y Atabalipa era quatro o çinco años de mas hedad que no el'. 202
Guascar era querido en el Cuzco y en todo el reyno por los naturales por ser el heredero de derecho; Atabalipa hera bien quisto de los capitanes viejos de su padre y de los soldados, porque anduvo en la guerra en su niñez y porquel en bida le mostro tanto amor que no le dexava comer otra cosa que lo quelle dava de su plato. Guascar hera clemente y piadoso; Atabalipa cruel y vengativo; entranbos eran liberales y el Atabalipa honbre de mas animo y esfuerço y Guascar de mas presunçion y valor. El uno pretendio ser unico señor y mandar sin tener ygual; el otro se determino de reynar y por ello quebrantar las leyes que sobre ello a su usança estavan estableçidas por los Yngas, que hera que no podia ser rey sino hijo mayor del señor y de su hermana, aunque otros de mas hedad oviese avido en otras mujeres y mançebas. Guascar deseo / tener consigo el exerçito de su padre; Atabalipa se congoxo porque no estava çerca del Cuzco para en la misma çibdad hazer el ayuno y salir con la borla para por todos ser reçibido por rey'. 203
Capitulo [LXXI] 'como Guascar fue alçado por rey en el Cuzco despues de muerto su padre'. 204
Como fuese muerto Guaynacapa y por el hechos los lloros y sentimiento dicho, aunque avia en el Cuzco mas de quarenta hijos suyos, ninguno yntento salir de la obediençia de Guascar, a quien savian perteneçia el reyno; y aunque se entendio lo que Guaynacapa mando, que su tio governase, no falto quien aconsejo a Guascar saliese con la borla en publico y mandase por todo el reyno como rey. Y como para las honras de Guaynacapa avian venido al Cuzco los mas de los señores naturales de las provinçias, pudo ser la fiesta de su coronaçion grande y de presto entendida y sabida y asi lo determino de hazer. Dexando el govierno de la misma çibdad a quien por su padre lo tenia, se entro a hazer el ayuno con la oservançia que su costunbre requeria. Salio con la borla muy galano y hizieronse grandes fiestas y pusieronse en la plaça la maroma de oro con los bultos de los Yngas y conforme a la costunbre dellos gastaron algunos dias en beber y en sus areytos; y acabados, fue la nueva a todas las provinçias y mandado del nuevo rey de lo que avian de hazer, enbiando a Quito çiertos orejones a que truxesen las mujeres de su padre y su serviçio. Fue entendido por Atabalipa como Guascar avia salido con la borla y como queria que todos le diesen la ovedençia; y no se avian partido de Quito ni de sus comarcas los capitanes general[es] de Guaynacapa y avia entre todos platicas secretas sobre que hera bien procurar por las vias a ellos posible[s] quedarse con aquellas tierras de Quito sin yr al Cuzco al llamamiento de Guascar, pues era aquella tierra tan buena y adonde todos se hallavan tan bien como en el Cuzco'. 204
Algunos avia entre ellos que les pesava y dezian que no hera liçito dexar de reconoçer al gran Ynga, pues hera señor de todos; mas Ylla Topa no fue leal a Guascar asi como Guaynacapa se lo rogo y el se lo prometio, porque dizen que / andava en tratos y secretas platicas con Atabalipa, que entre los hijos de Guaynacapa mostro mas animo [y] balor, causado por su atrevimiento y aparejo que hallo o con lo que su padre mando, si fue verdad, que governase lo de Quito y sus comarcas. Este hablo a los capitanes Chalaquchima, Ynclagualpa, Urimiñavi, el Quizquiz , Sopeçopagua y otros muchos, sobre que quisiesen faboreçerle y ayudarle para quel fuese Ynga de aquellas partes como su hermano lo hera del Cuzco. Y ellos y el Ylla Topa, traydor a su señor natural Guascar, pues que aviendole dexado por governador hasta quel tuviese edad cunplida le nego y se ofreçio de faboreçer [a] Atabalipa, que ya por todo el real era tenido por señor y le fueron entregadas las mugeres de su padre, a quien el reçibio por suyas, que hera autoridad mucha entre estas jentes...''. 205
Quentan algunos que algunos de los hijos de Guaynacapa, hermanos de Guascara y de Atabalipa, con otros orejones se fueron huyendo al Cuzco y dieron dello aviso a Guascar ; y asi el como los orejones ançianos del Cuzco sintieron lo que avia hecho Atabalipa, reprovandolo por caso feo y que avia ydo contra sus dioses y contra el mandamiento y ordenança de los reyes pasados. Dezian que no avian de sufrir ni consentir quel bastardo tuviese nonbre de Ynga, antes le avian de castigar por lo por el ynventado, con el fabor que tuvo de los capitanes y jente del exerçito de su padre. Y asi Guascar mando que se aper[çi]biesen en todas partes y se hiziesen armas y los depositos se proveyesen con las cosas neçesarias porque el avia de hazer guerra a los traydores sy juntos todos no le reconoçian por señor. Y a los cañares enbio enbaxadores, esforçandolos en su amistad y al mismo Atabalipa dizen que enbio un orejon a que le amonestase que no yntentase de llevar adelante su opinion, pues hera tan mala y a que hablase a Ylla Topa, su tio, para que le aconsejase se viniese para el. Y hecho estas cosas, nonbro por su capitan general a uno de los prençipales del Cuzco llamado Atoco'. 205
Capitulo [LXXII] 'de como se comensaron las diferençias entre Guascar y Atabalipa y se dieron entre unos y otros grandes vatallas'. 207
Entendido hera por todo el reyno del Peru como Guascar era Ynga y como tal mandava y tenia guarda y despachava orejones a las cabeçeras de las provinçias a proveer lo que convenia. Era de tan buen seso y tenia en tanto a los suyos que fue, lo que reyno, querido en estremo dellos; y seria quando començo a reynar, a lo que los yndios dizen, de veynte y çinco años poco mas o menos. Y aviendo nonbrado por su capitan general [a] Atoco, le mando que tomando la jente que le pareçiese de los lugares por donde pasase, mitimaes y naturales, fuese a Quito a castigar el alboroto que avia con lo que su hermano yntentava y tuviese aquella tierra por el'. 207
Y asi unos dizen que, Atabalipa, como ovo determinadose a no solamente no querer dar la obediençia a su hermano que ya hera rey, mas aun pretendio aver el señorio para si por las formas que pudiese, tenyendo -como ya tenia- de su parte a los capitanes y soldados de su padre, vino a los Cañares adonde hablo con los señores naturales y con los mitimaes coloreando, con razones que ynvento, [que] su deseo no hera de hazer daño a su hermano por querer solamente el provecho para si, sino para tenellos a todos por amigos y hermanos y hazer otro Cuzco en el Quito, donde todos se holgasen; y pues el tenia tan buen coraçon, que para sanearse quellos le tenian para con el, diesen lugar que en Tomebanba fuesen para el hechos aposentos y tanbos, para que como Ynga y señor pudiese holgar con sus mugeres en ellos, como hizo su padre y su agüelo; y que dixo otras palabras sobre esta materia que no fueron oydas tan alegremente como el penso, porquel mensajero de Guascar era llegado / y avia hablado a los cañares y mitimaes como Guascar les pedia la fe de amigos, sin que quisiesen negar su fortuna y que para ello ynplorava el fabor del Sol y de sus dioses que no consintiesen que los cañares fuesen consentidores de tan mala hazaña como su hermano yntentava; y que lloraron con deseo de ver a Guascar, alçando todos sus manos, que le guardarian lealtad prometieron. Y teniendo esta voluntad Atabalipa no pudo con ellos acavar nada, antes afirman que los cañares con el capitan [y] mitimaes lo prendieron con yntento de lo presentar a Guascar ; mas, poniendolo en un aposento del tanbo, se solto y fue a Quito, donde hizo entender averse buelto culebra por boluntad de su dios para salir de poder de sus enemigos; por tanto, que todos se aparejasen para començar la guerra publica y al descubierto porque asi convenia. Otros yndios afirman por muy çierto que el capitan Atoco con su jente allego a los Cañares, adonde estava Atabalipa, y quel fue el que lo prendio y se solto como esta dicho. Creo yo para mi, aunque podr[i]a ser otra cosa, que Atoco se hallo en la prision de Atabalipa y, muy sentido porque asi se avia descabullido, sacando la mas jente que pudo de los cañares, se partio para Quito, enbiando por todas partes a esforçar los governadores y mitimaes en el amistad de Guascar '. 208
Como las postas que estavan en los caminos reales fuesen tantas, no pasava cosa en parte del reyno que fuese oculta, antes era publica por todo lugar. Y como se entendio Atabalipa averse escapado por tal ventura y estar / en Quito allegando la jente, luego se conoçio que la guerra seria çierta y asi uvo division y parçialidades y novedades grandes y pensamientos endereçados a mil[l] fines. Guascar, en lo de arriba, no tuvo quien no le obedeçiese y desease que saliese del negoçio con honra y autoridad. Atabalipa tuvo de su parte los capitanes y jente del exercito y muchos señores naturales y mitimaes de las provinçias y tierras de aquella comarca; y quentan que luego en Quito con çeleridad mando salir la jente, jurando como ellos juran que en los cañares avian de hazer castigo grande por el afrenta que alli reçibio. Y como supiese venir Atoco con su jente, que pasaria, a lo que dizen, de quarenta guarangas, ques millares de honbres, se dio prieça a se encontrar con el. Atoco venia marchando porque Atabalipa no tuviese lugar de hazer llamamiento de jente en las provinçias; y como supo que venia a punto de guerra, hablo con los suyos, rogandoles que se acordasen de la onra del Ynga Guascar y que se diesen maña a castigar la desvergüença con que Atabalipa venia. Y por justificar su causa, enbio1e -segund dizen- çiertos yndios por mensajeros amonestandole que se contentase con lo que avia hecho y no diese lugar a quel reyno ardiese en guerra, y se conformase con el Ynga Guascar, que seria lo mas asertado. Y aunque heran prençipales orejones estos mensajeros, quentan que se rio del dicho que Atoco le enbiava a dezir y que, haziendo grandes fieron y amenazas, los mando matar y prosiguio su camino en ricas andas que le llevavan a honbros de los prençipales y mas privados suyos'. 209
Capitulo [LXXIV] 'Como Guascar enbio de nuevo capitanes y jente contra su enemigo y de como Atabalipa allego a Tomebanba y la gran crueldad que alli uso; y lo que paso entre el y los capitanes de Guascara'. 210
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato el capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita'. 211
Y alguna de la jente que escapo de la vatalla que se dio en Anbato se avia juntado con el. Afirman todos que trayria mas de ochenta mill honhres de guerra y Atabalipa llevaria pocos menos de Tomebanba, donde luego salio afirmando que no avia de parar hasta el Cuzco. Mas en la provinçia de los Paltas, serca de Coxebanba, se encontraron unos con otros; y despues de aver esforçado y hablado cada capitan a su jente, se dieron vatalla, en la qual afirman que Atabalipa no se hallo, antes se puso en un çerrillo a la ver. Y siendo Dios dello servido, no enbargante que en la jente de Guascar avia muchos orejones y capitanes que para entre ellos entendian bien la guerra y que Guancauque hizo el dever como leal y buen servidor a su rey, Atabalipa quedo vençedor con muerte de muchos contrarios, tanto que afirman que murieron entre unos y otros mas de treynta y çinco mill honhres y heridos quedaron muchos'. 213
Capitulo [LXXIV] 'Como Guascar enbio de nuevo capitanes y jente contra su enemigo y de como Atabalipa allego a Tomebanba y la gran crueldad que alli uso; y lo que paso entre el y los capitanes de Guascara'. 210
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200
Quentan algunos que algunos de los hijos de Guaynacapa, hermanos de Guascara y de Atabalipa, con otros orejones se fueron huyendo al Cuzco y dieron dello aviso a Guascar ; y asi el como los orejones ançianos del Cuzco sintieron lo que avia hecho Atabalipa, reprovandolo por caso feo y que avia ydo contra sus dioses y contra el mandamiento y ordenança de los reyes pasados. Dezian que no avian de sufrir ni consentir quel bastardo tuviese nonbre de Ynga, antes le avian de castigar por lo por el ynventado, con el fabor que tuvo de los capitanes y jente del exerçito de su padre. Y asi Guascar mando que se aper[çi]biesen en todas partes y se hiziesen armas y los depositos se proveyesen con las cosas neçesarias porque el avia de hazer guerra a los traydores sy juntos todos no le reconoçian por señor. Y a los cañares enbio enbaxadores, esforçandolos en su amistad y al mismo Atabalipa dizen que enbio un orejon a que le amonestase que no yntentase de llevar adelante su opinion, pues hera tan mala y a que hablase a Ylla Topa, su tio, para que le aconsejase se viniese para el. Y hecho estas cosas, nonbro por su capitan general a uno de los prençipales del Cuzco llamado Atoco'. 205

Guascas


Cita Número de página
Los capitanes del Ynga, pasado lo que se a escrito, dieron la buelta al valle de Xauxa, donde ya se avian allegado grandes presentes y muchas mujeres para llevar al Cuzco y lo mismo hizieron los de Tarama. La nueva de todo fue al Cuzco y como fue savido por el Ynga holgose por el buen çuseso de sus capitanes, aunque hizo muestra [de] averle pesado lo que avian hecho con Anco Allo; mas era, segund se cre[e], yndustria porque algunos afirman que por su mando lo hizieron sus capitanes. Y como Topa Guasco y los otros chancas oviesen ydo a dar guerra a la provinçia de Collao y oviesen avido vitoria de algunos pueblos, reçelandose el Ynga que, savida la nueva de lo que avia pasado con Anco Allo, se bolverian contra el y le harian trayçion, les enbio mensajeros para que luego viniesen para el; e mando, so pena de muerte, que ninguno le[s] avisase de lo pasado'. 145

Guata


Cita Número de página
Y para saber como y de que manera se pagavan los tributos y se cojian las otras derramas, cada ‘guata’ -que es nonbre de año- despachavan ciertos orejones como juezes de comiçion, porque no llevavan poder de mas de mirar las provinçias y avisar a los moradores si alguno estava agraviado lo dixese y se quexase para castigar a quien le oviese hecho alguna sinjustiçia; y reçibidas las quexas, si las avia, o entendido si en alguna parte algo se dexaba por pagar, dava la buelta al Cuzco, de donde salia otro con poder para castigar quien tuviese culpa'. 53
Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72
A todo el mundo llaman ‘Pacha’, conoçiendo la buelta quel sol haze y las creçientes y menguantes de la luna. Contaron el año por ello, al qual llaman ‘guata’ y lo hazen de doze lunas, teniendo su quenta en ello. Y usaron de unas torrezillas pequeñas, que oy dia estan muchas por los collados del Cuzco algo ahuzadas para por la sonbra quel sol hazia en ellas entender en las sementeras y en lo que ellos mas sobre esto entienden. Y estos Yngas miravan mucho en el çielo y en las señales del, lo qual tanbien pendia de ser ellos todos tan grandes agoreros. Quando las estrellas corren, grande es la grita que hazen y el mormullo que unos con otros tienen'. 78

Guauqui


Cita Número de página
Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72

Guayachire


Cita Número de página
Los que leyeren este libro y ovieren estado en el Peru miren el camino que va desde Lima a Xauxa por las sierras tan asperas de Guayachire y por la montaña nevada de Pariacoca y entenderan, los que a ellos lo oyeren, si es mas lo que ellos vieron que no lo que yo escrivo; y sin esto, acuerdense de la ladera que avaxa al rio de Apurima y como viene el camino por las sierras de los Paltas, Caxas y Ayavaca y otras partes deste reyno...'. 41

Guayaquil


Cita Número de página
Desde estas tierras donde ya avia reformadose, afirman tanbien que enbio capitanes con jente, la que basto, aque viesen la costa de la mar lo que avia a la parte del Norte y que procurasen de atraer a su serviçio los naturales de Guayaquil e Puerto Viejo; y questos anduvieron por aquellas comarcas en las quales tuvieron guerras y algunas vatallas, y en unos cavos quedavan vençedores, en otras no del todo; y asi anduvieron hasta Col[l]ique, donde toparon con jentes que andavan desnudas y que comian carne umana y tenian las costunbres que oy tienen y usan los comarcanos al rio de San Juan, de donde dieron la buelta sin querer pasar adelante a dar aviso a su rey que con toda su jente avia allegado a los Cañares, adonde se holgo en estremo porque dizen naçer alli, y que hallo hechos grandes aposentos y tanbos y mucho proveymiento y enbio enbaxadas a que le viniesen a ver de las comarcas; y de muchos lugares le vinieron enbaxadores con presentes'. 190
Unos de los orejones afirman que Guaynacapa desde el Quito bolvio al Cuzco por los llanos hasta Pachacama y otros que no, porque quedo en el Quito hasta que murio. En esto, ynquirido lo que es mas çierto, lo pondre conforme a como lo oy [a] algunos prençipales que se hallaron por sus personas con el en esta guerra; que dizen que estando en el Quito, le vinieron de muchas partes enbaxadores a congratularse con el en nonbre de sus tierras; y que teniendo ya bien domado, seguro y por muy paçifico a las provinçias de las serranias, / penso que seria bien hazer jornada a las provinçias de Puerto Viejo y lo que llamamos Guayaquil y a los Yungas; y tomando su consejo con sus capitanes y prençipales, aprovaron su pensamiento y aconsejaron que lo pusiese por obra. Quedaron en el Quito muchas de sus jentes; con la que convino, salio y entro por aquellas tierras en donde tuvo con algunos moradores dellas algunas refriegas; pero al fin, unas y otras quedaron en su serviçio y puesto en ellas governadores y mitimaes'. 192

Guaynacapa


Cita Número de página
...; aunque para claridad de lo que escrivo no dexe de pasar trabajo y por hazerlo con mas verdad, vine al Cuzco, siendo en ella corregidor el capitan Juan de Sayavedra, donde hize juntar Cayo Topa, ques el que ay bivo de los desçendientes de Guaynacapa, porque Xari Topa, hijo de Mango Ynga, esta retirado en Viticos, adonde su padre se ausento despues de la guerra que en el Cuzco con los españoles tuvo, como adelante contare,...'. 13
Y quiero que sepan que los que esto leyeren que, entre todos los Yngas, que fueron honze, tres salieron entre ellos tan bastantisimos para la governaçion de su señorio que cuentan y no acaban los orejones de loarlos; y estos no se pareçieron en las condiciones tanto como en el juyzio y en ser valerosos, los quales son Guaynacapa y Topa Ynga Yupangue, su padre e Ynga Yupangue, padre del uno y agüelo del otro'. 24
...quando descubriendo las provinçias del reyno entraron en el Cuzco, avia destos bultos, lo qual pareçió ser verdad quando dende a poco tienpo queriendo tomar la borla Mango Ynga Yupangue, hijo de Guaynacapa, publicamente fueron sacados en las plaça del Cuzco a vista de todos los españoles e yndios que en ella en aquel tienpo estavan'. 29
Y esto vemos claro porque yo e visto junto a Vilcas tres o quatro caminos; y aun una vez me perdi por el uno creyendo que yva por el que agora se usa; y a estos llaman al uno camino de Ynga Yupangue y al otro Topa Ynga, y al que agora se usa y usara para sienpre es el que mando hazer Guaynacapa, que allego çerca del rio Angasmayo al Norte y al Sur mucho adelante de lo que agora llamamos Chile; camino tan largo que avia de una parte a otra mas de mill y dozientas leguas'. 42
En este capitulo quiero escrevir lo que toca a los yndios que llaman mitimaes, pues en el Peru dellos tantas cosas se quentan y tanto por los Yngas fueron onrados y previllejiadosy tenidos, despues de los orejones, por los mas noble[s] de las provinçias y esto digo porque en la ystoria que llaman de Yndias esta escrito por el autor questos mitimaes eran esclavos de Guaynacapa. En estos descuydos caen todos los que escriven por relaçion y cartapaçios sin ver ni saber la tierra de donde escriven para poder afirmar la verdad'. 63
Pues con la mas brevedad que pude escrevi lo que entendi [de] la governaçion y costunbres de los Yngas, quiero bolver con mi escritura a contar los que ovo desde Mango Capa hasta Guascar, como atras prometi. Y asi, deste como de otros no dan mucha notiçia los orejones, porque, a la verdad, hizieron pocas cosas; porque los ynventores de lo escrito y los mas valerosos de todos ellos fueron Ynga Yupangue y Topa Ynga, su hijo, y Guaynacapa, su nieto; aunque tanbien lo deve de causar la razon que ya tengo escrita, de ser estos los mas modernos'. 94
Muy grandes cosas quentan los orejones deste Ynga Yupangue e de Topa Ynga, su hijo, e Guaynacapa, su nieto, porque estos fueron los que se mostraron mas valerosos'. 140
Los del balle de Xauxa, sabida la venida de los enemigos mostraron temor y procuraron fabor de sus parientes y amigos y en el tenplo suyo de Guarabilca hizieron grandes sacrifiçios al denionio que alli respondia. Venidoles Los socorros, como ellos fuesen muchos, porque dizen que avia mas de quarenta mill honbres adonde agora no se sy ay doze mill los capitanes del Ynga llegaron hasta ponerse ensima del valle. Deseavan sin guerra ganar la graçia de los guancas y que quisiesen yr al Cuzco a reconoçer al rey por señor y asi es publico que les enbiaron mensajeros. Mas no aprovechando nada, vinieron a las manos y se dio una gran vatalla en que dizen que murieron muchos de una parte y otra, mas que los del Cuzco quedaron por vençedores: y que siendo de gran prudençia; Lloque Yupague, no consintio hazer daño en el valle, evitando el robo, mandando soltar los cativos, tanto que los guancas, conoçido el venefiçio y con la clemençia que usavan teniendolos vençidos, vinieron a hablar con ellos y prometieron de bivir dende en adelante por la ordenança de los reyes del Cuzco y tibutar con lo que oviese en su valle; y pasando sus pueblos por las laderas, lo senbraron sin lo repartir hasta quel rey Guaynacapa señalo a cada parçialidad lo que avia de tener y se enbiaron mensajeros'. 143
Començose a hazer esta fuerça en tienpo de Ynga Yupangue; labro mucho su hijo Topa Ynga y Guaynacapa y Guascar y aunque agora es cosa de ver, lo era mucho mas sin conparaçion. Cuando los españoles entraron en el Cuzco, sacaron los yndios del Quizquiz gran tesoro della y los españoles an hallado algunos y se cre[e] que ay a la redonda della mayor numero que lo uno y lo otro. Lo que desta fortaleza y de la de Guarco an quedado, seria justo mandar conservar para memoria de la grandeza desta tierra y aun para tener en ella tales dos fuerças, pues a tan poca costa se las hallan hechas. Y con tanto volvere a la materia'. 149
Destas tierras anduvo Topa Ynga Yupangue hasta ser llegado a los Cañares, con quien tanbien tuvo sus porfias y pendençias, y siendo dellos lo que de los otros, quedaron por sus vaçallos y mando que fuesen ellos mismos al Cuzco a estar en la misma çibdad mas de quinze mill honbres con sus mujeres y el señor prençipal dellos para los tener por rehenes; y fue hecho como lo mando. Algunos quieren dezir questa pasada de los Cañares al Cuzco fue en tiempo de Guaynacapa. / Y en lo de Tomebanba mando hazer edefiçios y muy lastresos: en la Primera Parte trate como estavan estos aposentos y lo mucho que fueron'. 163
En todas partes adoravan al Sol [y] tomavan las costunbres de los Yngas tanto que pareçia que avian naçido todos en el Cuzco; y querianle y amavanle tanto, que le llamavan ‘padre de todos, buen señor, justo y justiçiero’. En la provinçia de los Cañares afirman que naçio Guaynacapa, su hijo, y que se hizieron grandes fiestas. Todos los naturales de las provinçias que avia señoreado el gran Topa Ynga con su buena yndustria que les dio ordenaron sus pueblos en partes dispuestas y hazian en los caminos reales aposentos. Entendian en aprender la lengua jeneral del Cuzco y en saber las leyes que avian de guardar; los edefiçios hazianlos maestros que venian del Cuzco y enponian a los otros en ello. Y asi se hazian las demas cosas que por el rey heran mandadas'. 164
Ellos, contentos con oyr sus buenas palabras y manera con que se tratava, dieron la obediençia con onestas condiçiones y permitieron quedar entre ellos govemadores y hazer edefiçios; puesto que sin esto que algunos yndios afirman, tienen otros que Topa Ynga paso de largo sin dexar mucho asiento en aquellas tierras, hasta que Guaynacapa reyno, mas si emos de mirar estos dichos de los yndios nunca concluyremos nada'. 169
Como Topa Ynga oviese llegado al Cuzco con tan grandes vitorias como se a escrito, estuvo algunos dias holgandose en sus banquetes y borracheras con sus mujeres y mançebas, que heran muchas, y con sus hijos, entre los quales se criava Guaynacapa, el que avia de ser rey y salia muy esforçado y brioso. Pasadas las fiestas, el gran Topa Ynga determino de dar bista al Collao y señorear la tierra que mas pudiese de adelante; y para hazerlo, mando que se aperçibiesen en todas partes jentes y se hiziesen muchos toldos para dormir en los lugares desiertos'. 176
Y hecho un conbite general y muy esplendido, salio del Cuzco Topa Ynga, dexando en la çibdad su lugarteniente y su hijo mayor Guaynacapa; y con gran repuesto y magestad camino por lo de Collasuyo, visitando sus guarniçiones y tanbos reales y holgose por los pueblos de los Canas y Canchez'. 176
Capitulo [LXII] 'de como reyno en el Cuzco Guaynacapa, que fue el dozeno rey Ynga'. 179
Muerto que fue el gran rey Topa Ynga Yupangue, se entendio en hazer sus oçequias y entierro al uso de sus mayores, con gran ponpa. Y quentan los orejones que de secreto tramavan entre algunos de cobrar la livertad pasada y esimir de si el mando de los Yngas, y que de hecho salieran con lo que yntentavan sy no fuera por la buena maña que se dieron los governadores del Ynga con la jente de los mitimaes y capitanes, que pudieron sustentar en tienpo tan rebuelto y que no tenia rey lo quel pasado les avia encargado. Guaynacapa no se descuydo ni dexo de conoçer que le convenia mostrar valor para no perder lo que su padre con tanto travajo gano. Luego se entro a hazer el ayuno y el que governava la çibdad le fue fiel y leal. No dexo de aver alguna turbaçion entre los mismos Yngas, porque algunos hijos de Topa Ynga, avidos en otras mugeres que la Coya, quisieron oponerse a pretender la dinidad real; mas el pueblo, que bien estava con Guaynacapa, no lo consintio, ni estorvo el castigo que se hizo. Acavado el ayuno, Guaynacapa salio con la borla muy galano y adereçado y hizo las serimonias usadas por sus pasados con el fin de las quales el nonbre de rey le pusieron; y asi, a grandes bozes dezian: ‘Guaynacapa Ynga çapalla / tuquillata oya’ que quiere dezir: ‘Guaynacapa solo es el rey; a el oyan todos los pueblos’. Era Guaynacapa, segund dizen muchos yndios que le vieron y conoçieron, de no muy gran cuerpo, pero doblado y bien hecho; de buen rostro y muy grave; de pocas palabras y de muchos hechos; era justiçiero y castigava sin tenplança'. 179
Su madre de Guaynacapa, señora prençipal, mujer y hermana que fue de Topa Ynga Yupangue, llamada Mama Ollo, dizen que fue de mucha prudençia y que aviso a su hijo de muchas cosas quella vio hazer a Topa Ynga, y que lo queria tanto que le rogo no se fuese a Quito ni a Chile hasta quella fuese muerta; y asi quentan que por le hazer plazer y obedeçer su mandado estuvo en el Cuzco sin salir hasta que ella murio, y fue enterrada con gran ponpa, metiendose en su sepoltura mucho tesoro y ropa fina y de sus mugeres y servidores. Los mas tesoros y casas de los Yngas muertos y eredades, que llaman ‘chacaras’, todo estava entero desde el primero, sin que ningund osase gastarlo ni tomarlo, porque ellos no tenian guerras ni neçesidades quel dinero oviese las de remediar...'. 180
Capitulo [LXIII] 'de como Guaynacapa salio del Cuzco y de lo que hizo'. 181
Guaynacapa avia mandado pareçer delante de si a los prençipales señores de los naturales de las provinçias; y estando su Corte llena dellos, tomo por mujer a su hermana Chimbo Ocllo y por ello se hizieron grandes fiestas, dexando los lloros que por la muerte de Topa Ynga se hazian. Y acabadas, mando que saliesen con el hasta çinquenta mill honbres de guerra, con los quales queria yr aconpañado para visitar las provinçias de su reyno. Como lo mando se puso por obra y salio del Cuzco con mas ponpa y autoridad que saco su padre, porque las andas serian tan ricas -a lo que afirman los que llevaron al rey en sus honbros- que no tuvieran preçio las piedras preçiosas tan grandes y muchas que yvan en ellas, sin el oro de que heran hechas. Y fue por las provinçias de Xaquixaguana y Andaguaylas y allego a los Soras y Lucanes, desde donde enbio enbaxadas a muchas partes de los llanos y sierras y tuvo respuesta dellos y de otros, con grandes presentes y ofrecimientos'. 181
En la plaça del Cuzco se puso la gran maroma de oro y se hizieron grandes vayles y borracheras y, junto a la piedra de la guerra, se nonbraron capitanes y mandones conforme a su costunbre; y ordenado les hizo un parlamento Guaynacapa bien ordenado y dicho con palabras behementes sobre que le fuesen leales asi los que yvan con el como los que quedavan'. 182
Capitulo [LXIV] 'de como el rey Guaynacapa torno a mandar hazer llamamiento de jente y de como salio para lo de Quito'. 185
Como Guaynacapa se oviese holgado algunos meses en el Cuzco y en el se oviesen juntado los çaçerdotes de los tenplos y adevinos de los oraculos, mando hazer sacrifiçios y la ofrenda de la capacocha se hizo muy grande y rica y bolvieron bien llenos de oro los bulradores de los hechizeros. Cada uno dava respuesta conforme a como le pareçia que el rey seria mas contento. Lo qual con otras cosas pasado, mando Guaynacapa que se entendiese en hazer un camino mas real, mayor y mas ancho que por donde fue su padre, que llegase hasta Quito, donde tenia pensado de yr; y que los aposentos ordinarios y depositos y las postas se pas[as]en a el'. 185
Hizose llamamiento general / en todas las provinçias de su señorio y vinieron de todas partes tanta jente que henchian los canpos. Y despues de aver hecho vanquetes y borracheras generales y puesto en horden las cosas de la çibdad, salio de alli Guaynacapa con ‘yscaypachaguaranga lunas’, que quiere dezir con dozientos mill honbres de guerra, sin los anaconas y mujeres de serviçio, que no tenia quento el numero dello[s]. Llevava consigo dos mill mugeres y dexava en el Cuzco mas de quatro mill'. 186
Como saliese Guaynacapa, por el camino que por su mandado se avia mandado hazer, del Cuzco anduvo hasta que llego a lo de Bilcas, donde paro algunos dias en los aposentos que se le avian hecho pegados con los de su padre. Y ho1gose de ver que estava el tenplo del Sol acavado y dexo cantidad de oro y pastas de plata para joyas y vasos; y mando que se tuviese gran cuydado del proveymiento de las mamaconas y çaçerdotes. Subiose a hazer oraçion en un terrado galano y primo que para ello se avian hecho; sacrificaron conforme a su çeguedad lo que usavan y mataron muchos animales y aves con algunos niños y honbres para aplazer a sus dioses'. 186
Esto hecho, salio de aquel lugar con su jente el rey y no paro hasta el valle de Xauxa, adonde avia alguna controverçia y division sobre los limites y canpos del valle entre los mismos que del hera señor. Como Guaynacapa lo entendio, despues de aver hecho sacrifiçios como en Bilcas, mando juntar los señores Alaya, Cuçichuca, Guacoropora y entre ellos con yquidad repartio los canpos de la manera que oy /dia lo tienen'. 187
En las Chachapoyas hallo Guaynacapa gran resistençia, tanto que por dos vezes bolvio huyendo desbaratando a los fuertes que para su defença se hazian; y con fabores que le vinieron, rebolvio sobre los chachapoyanos y los quebranto de tal manera que pidieron paz, çeçando por su parte la guerra. Diose con condiçiones provechosas al Ynga, mando pasar dellos muchos a que residiesen en el mismo Cuzco, cuyos deçindientes oy biven en la misma çibdad. Tomo muchas mujeres porque son hermosas y agraçiadas y muy blancas; puso guarniçiones hordinarias con soldados mitimaes para que estuviesen por frontera; dexo governador en lo prençipal de la comarca; proveyo lo que mas ellos usavan; castigo a muchos de los prençipales porque le dieron guerra. Lo qual hecho a Caxamalca se volvio, de donde prosiguio su / viaje y puso en orden las provinçias de Caxas, Yabaca, Guancabanba y las demas que con ellas confinan'. 187
Capitulo [LXV] 'como Guaynacapa entro por los Bracamoros y bolbio huyendo y lo que mas le çuçedio hasta que llego a Quito'. 189
Publico es entre muchos naturales destas partes que Guaynacapa entro por la tierra que llamamos Bracamoros y que bolvio huyendo de la furia de los honbres que en ella moran, los quales se avian acaudillado y juntado para defender a quien los fuese a buscar; y sin los orejones del Cuzco, quenta esto el señor de Chincha y algunos prençipales del Collao y los de Xauxa. Y dizen todos que yendo Guaynacapa acavando de asentar aquellas tierras por donde su padre paso y que avia sojusgado, supo de como en los Bracamoros avia muchos honbres y mujeres y que tenian tierras fertiles y que bien adentro de la tierra avia una laguna y muchos rios lleno[s] de grandes poblaciones'. 189
Tengo entendido que por çierto alvoroto que yntentaron çiertos pueblos de la comarca del Cuzco, lo sintio tanto que, despues de aver quitado las cabeças a los prençipales, mando espresamente que los yndios de aquellos lugares truxesen de las piedras del Cuzco la cantidad que les señalo para hazer en Tomebanba unos aposentos de mucho primor, y que con maromas las truxeron; y se cunplio su mandamiento. Y dezia muchas vezes Guaynacapa que las jentes destos reynos, para tenellos bien sojuzgados, convenia, quando no tuviesen que hazer ni que entender, hazelles pasar un monte de un lugar a otro; y aun al Cuzco mando llevar piedras y losas para edefiçios del Quito, que oy dia biven en los edefiçios que las pusieron. De Tomebanba salio Guaynacapa y paso por los Puruas y descanço algunos dias en Riobanba y en Mocha y en Lataqunga descançaron sus jentes y tuvieron bien que bever del mucho brevaje que para ello estava aparejado y recojido de todas partes. Aqui fue saludado Guay[nac]apa y visitado de muchos señores y capitanes de las comarcas y enbio orejones fieles de su linaje a que fuesen por la costa de los llanos y por toda serrania a tomar quenta a los ‘quiposcamayores’, que son sus contadores, de lo que avia en los depositos, y a que supiesen como se avian con los naturales los que tenia puestos por governadores y si eran bien proveydos los tenplos del Sol y los oraculos y guacas que avia en todo lugar;...'. 190
Capitulo [LXVI] 'de como Guaynacapa anduvo por los valles de los llanos y lo que hizo'. 192
Unos de los orejones afirman que Guaynacapa desde el Quito bolvio al Cuzco por los llanos hasta Pachacama y otros que no, porque quedo en el Quito hasta que murio. En esto, ynquirido lo que es mas çierto, lo pondre conforme a como lo oy [a] algunos prençipales que se hallaron por sus personas con el en esta guerra; que dizen que estando en el Quito, le vinieron de muchas partes enbaxadores a congratularse con el en nonbre de sus tierras; y que teniendo ya bien domado, seguro y por muy paçifico a las provinçias de las serranias, / penso que seria bien hazer jornada a las provinçias de Puerto Viejo y lo que llamamos Guayaquil y a los Yungas; y tomando su consejo con sus capitanes y prençipales, aprovaron su pensamiento y aconsejaron que lo pusiese por obra. Quedaron en el Quito muchas de sus jentes; con la que convino, salio y entro por aquellas tierras en donde tuvo con algunos moradores dellas algunas refriegas; pero al fin, unas y otras quedaron en su serviçio y puesto en ellas governadores y mitimaes. La Puna tenia rezia guerra con Tunbez y el Ynga avia mandado çesar la contienda y que le reçibiesen en la Puna, lo qual Tunbala sintio mucho porque hera señor della; mas no se atrevio a ponerse contra el Ynga, antes le reçibio en su ysla y hizo presentes con fingidad paz, porque como salio, procurandolo con los naturales de la tierra firme, trataron de matar muchos orejones con sus capitanes que con unas balças yvan a salir a un rio para tomar la tierra firme; mas Guaynacapa lo supo y sobre ello hizo lo que yo tengo escrito en la Primera Parte en el capitulo ***.Y hecho gran castigo y mandado hazer la calçada o paso fuerte que llaman de Guaynacapa, bolvio y paro en Tunbez, donde estavan hechos edefiçios y tenplo del Sol; y vinieron de las comarcas a le hazer reverençia con mucha umildad'. 192
Pues pasando adelante, hizo en Chimo y en Guañape y en Guarmey, Guara, Lima y en los mas valles lo que / era servido que hiziesen. Y como llegase a Pachacama hizo grandes fiestas y muchos vayles y borracheras; y los çaçerdotes con sus mentiras le dezian las maldades que solian, ynventadas con su austuçia y aun algunas por boca del mismo demonio, que en aquellos tienpos es publico hablava a estos tales; y Guaynacapa les dio, a lo que dizen, mas de çien arrobas de oro y mill de plata y otras joyas y esmeraldas, con que se adorno mas de lo que estava el tenplo del Sol y el antiguo de Pachacama'. 193
Capitulo [LXVII] 'de como, saliendo Guaynacapa de Quito, enbio delante çiertos capitanes suyos, los qua1es bolvieron huyendo de los enemigos y lo que sobre ello hizo'. 194
Estando en Quito Guaynacapa con todos los capitanes y soldados viejos que con el estavan, quentan por muy abiriguado que mando que saliesen de sus capitanes con jente de guerra a sojusgar çiertas naçiones que no avian querido jamas tener su amistad; los quales, como ya supiesen de su estada en el Quito, reçelandose dello, se avian aperçibido y buscado fabores de sus vezinos y parientes por resistir a quien a buscarlos viniese; y tenian hechos fuertes y alvarradas y muchas armas de las que ellos usan. Y como salieron, Guaynacapa fue tras dellos para rebolver a otra tierra que confinava con ella, que toda devia de ser la comarcana de lo que llamamos Quito; y como sus capitanes y jentes salieron adonde yvan encaminados, teniendo en poco a los que yvan a buscar, creyendo que con façilidad se harian señores de sus / canpos y haziendas, se davan prieça [a] andar'. 194
Y los que venian huyendo, que heran muchos, como vieron la jente que venia, que hera suya, a mal de sus grados pararon en una ladera y los enemigos que los venian siguiendo començaron de dar en ellos y mataron muchos; mas Guaynacapa por tres partes dio en ellos, que no poco se turvaron de verse çercados y no de los que ya ellos tenian vençidos. Y aunque procuraron de se juntar y pelear, tal mano les dieron que los canpos [se] henchian de los muertos y queriendo huyr, les tenia tomado el paso; y mataron tantos que pocos escaparon bibos si no fueron los cautivos, que fueron muchos; y por donde venian estava todo alterado, creyendo que al mismo Ynga avian de matar y desbaratar los que ya por el eran muertos y presos. Y como se supo el fin dello, asentaron el pie llano, mostrando todos gran plazer. Guaynacapa recobro los suyos que avia bivos y [a] los que eran muertos mando hazer sepol- / -turas y sus honras conforme a su jentilidad, porque ellos todos conoçen que ay en las animas ynmortalidad. Y tanbien se hizieron en donde esta vatalla se dio bultos de piedra y padrones para memoria de lo que se avia hecho; y Guaynacapa enbio aviso hasta el Cuzco de todo esto y se reformo su jente y fue adelante de Carangue'. 195
Capitulo [LXVIII] 'de como, juntado todo el poder de Guaynacapa, dio vatalla a los enemigos y los vençio y de la gran cueldad que uso con ellos'. 197
Guaynacapa tenia en su fuerte bastimento y avia enbiado a llamar a los capitanes de Quito con parte de la jente que a su cargo tenian y estava con mucha çaña porque los enemigos no querian dexar las armas, a los quales muchas vezes yntento con enbaxadas que les enbio y dones y presentes atraerlos a si; mas era en vano pensar tal cosa. El Ynga engroço su exerçito y los enemigos avian hecho lo mismo, los quales determinadamente acordaron de dar en el Ynga y desbaratarlo o morir sobre el caso en el canpo. Y asi lo pusieron por obra y ronpieron dos çercas de la fortaleza, que a no aver otras que yvan rodeando un çerro, sin duda por ellos quedara la vitoria; mas como su usança es hazer un çercado con dos puertas y mas alto otro tanto y asi hazen en un çerro siete, ocho fuerças para si la una perdieren subirse a la otra, el Ynga con su jente se guareçio en la mas fuerte del çerro, de donde a cabo de algunos dias, salio y dio en los enemigos con gran coraje'. 197
Y junto a una laguna que alla estava, en su presençia mando que los degollasen y echasen dentro; y tanta fue la sangre de los muchos que mataron, que el agua perdio su color y no se via otra cosa que espeçura de sangre. Hecho esta crueldad y gran maldad, mando Guaynacapa pareçer delante de si a los hijos de los muertos y mirandoles les dixo: ‘Canba mana pucula tucuy guamaracona’, que quiere dezir: ‘Vosotros no me hareys guerra porque soys todos muchachos agora’. Y desde entonçes se les quedo por nonbre hasta oy a estas jentes los guamaracones y fueron muy balientes; y a la laguna le quedo por nonbre el que oy tiene, ques ‘ Yaguarcocha’, que quiere dezir ‘lago de sangre’'. 198
Y despues de se aver reformado al canpo, el Ynga paso adelante hazia la parte del Sur con gran reputaçion por la vitoria pasada; y anduvo descubriendo hasta el rio de Angasmayo, que fueron los limites de su enperio. Y supo de los naturales como adelante avia muchas jentes y que todos andavan desnudos sin ninguna vergüença y que comian carne umana, todas en general; y hizo algunas fuerças en la comarca de los Pastos y mando a los prençipales que le tributasen y dixeron que no tenian que le dar; y por lo enponer, les mando que cada casa de la tierra fuese obligada a le dar tributo, cada tantas lunas, un cañuto de piojos algo grande. Al prinçipio rieronse del mandamiento; mas despues, como por muchos que ellos tenian no podian henchir tantos cañutos, criaron con el ganado quel Ynga les mando dexar y tributavan de lo que se multiplicava y de las comidas y rayzes que ay en sus tierras. Y por algunas causas que para ello tuvo Guaynacapa, bolvio al Quito y mando que en Carangue estuviese tenplo del Sol y guarniçion de jente con mitimaes y capitan general con su governador para frontera de aquellas tierras y para guardia dellas'. 198
Capitulo [LXIX] 'de como el rey Guaynacapa bolvio a Quito y de como supo de los españoles que andavan por la costa y de su muerte'. 199
En este mismo año andava Françisco Piçarro con treze cristianos por esta costa y avia dello ydo al Quito aviso a Guaynacapa, a quien contaron el traje que trayan y la manera del navio y como heran barbados y blancos y hablavan poco y no heran tan amigos de vever como ellos y otras cosas de las que ellos pudieron saber. Y codiçioso de ver tal jente, dizen que mando que con brevedad le truxesen uno de dos que dezian aver quedado de aquellos honbres, porque los demas heran ya bueltos con su capitan a la Gorgona, donde avian dexado çiertos españoles con los yndios e yndias que tenian, como en su lugar contaremos. Y dizen unos destos yndios que despues de ydos, a estos dos que los mataron, de que reçibio mucho enojo Guaynacapa; otros quentan que no, sino que los trayan y, como supieron en el camino su muerte, los mataron; / sin estos, dizen otros que ellos se murieron. Lo que tenemos por mas çierto es que los mataron los yndios dende a poco que ellos en su tierra quedaron. Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido'. 199
Y luego que fue muerto Guaynacapa, fueron tan grandes los lloros que ponian los alaridos que davan en las nuves y hazian caer atordidas las aves de lo muy alto hasta el suelo. Y por todas partes se dibulgo la nueva y no avia lugar ninguno donde no se hiziese sentimiento notable. En Quito lo lloraron a lo que dizen dies dias arreo; y de alli le llevaron a los cañares, adonde lo lloraron una luna entera; y fueron aconpañando el cuerpo muchos señores prençipales hasta el Cuzco, saliendo por los caminos los honbres y mujeres llorando y dando aullidos. En el Cuzco se hizieron mas lloros y fueron hechos sacrifiçios en los tenplos y adereçaron de le enterrar conforme a su costunbre, creyendo que su anima estava en el çielo. Mataron para meter con el en su sepoltura y en otras mas de quatro mill animas, entre mugeres y pajes y otros criados, tesoros y pedreria y fina ropa. De creer es que seria suma grande la que pornian con el; no dizen en donde ni como esta enterrado, mas de que concuerdan que su sepo1tura se hizo en el Cuzco. Algunos yndios me dixeron a mi que lo enterraron en el rio de Angasmayo, sacandolo de su natural para hazer la sepoltura, mas no lo creo -y lo que dizen de que se enterro en el Cuzco, si'. 201
Estava el ynperio de los Yngas tan paçifico quando Guaynacapa / murio, que no se halla que en tierra tan grande oviese quien osase alçar cabeça para mober guerra ni dexar de obedeçer, asi por el temor que tenian a Guaynacapa como porque los mitimaes eran puestos de su mano y estava la fuerça en ellos. Y asi como muerto Alexandre en Bavilonia muchos de sus criados y capitanes allegaron a colocarse por reyes y mandar grandes tierras, asi muerto Guaynacapa, como luego ovo entre los dos hermanos hijos suyos guerras y diferençias y tras ellas entraron los españoles, muchos destos mitimaes se quedaron por señores, porque siendo en las guerras y devates muertos los naturales, pudieron ellos granjear la graçia de los pueblos para que en su lugar los reçibiesen. Bien te[r]nia que dezir en contar menudamente las diçinçiones destos tan poderosos señores, mas no saldre de mi brevedad por las causas tan justas que otras vezes e dicho tener. Guascar hera hijo de Guaynacapa y Tabalipa tanbien. Guascar de menos dias, Atabalipa de mas años; Guascar hijo de la Coya, hermana de su padre, señora prençipal; Atabalipa hijo de una yndia quilaco, llamada Tutu Palla. El uno y el otro naçieron en el Cuzco y no en Quito, como algunos an dicho y an escrito para esto, sin lo aver entendido como ello es. La razon lo muestra porque Guaynacapa estava en la conquista de Quito y por aquellas tierras aun no doze años y era Atabalipa quando murio de mas de treynta años; y señora de Quito, para dezir lo que ynventan que era su madre, no avia ninguna porque los mismos Yngas eran reyes y señores del Quito; y Guascar naçio en el Cuzco y Atabalipa era quatro o çinco años de mas hedad que no el'. 202
Como fuese muerto Guaynacapa y por el hechos los lloros y sentimiento dicho, aunque avia en el Cuzco mas de quarenta hijos suyos, ninguno yntento salir de la obediençia de Guascar, a quien savian perteneçia el reyno; y aunque se entendio lo que Guaynacapa mando, que su tio governase, no falto quien aconsejo a Guascar saliese con la borla en publico y mandase por todo el reyno como rey. Y como para las honras de Guaynacapa avian venido al Cuzco los mas de los señores naturales de las provinçias, pudo ser la fiesta de su coronaçion grande y de presto entendida y sabida y asi lo determino de hazer. Dexando el govierno de la misma çibdad a quien por su padre lo tenia, se entro a hazer el ayuno con la oservançia que su costunbre requeria. Salio con la borla muy galano y hizieronse grandes fiestas y pusieronse en la plaça la maroma de oro con los bultos de los Yngas y conforme a la costunbre dellos gastaron algunos dias en beber y en sus areytos; y acabados, fue la nueva a todas las provinçias y mandado del nuevo rey de lo que avian de hazer, enbiando a Quito çiertos orejones a que truxesen las mujeres de su padre y su serviçio. Fue entendido por Atabalipa como Guascar avia salido con la borla y como queria que todos le diesen la ovedençia; y no se avian partido de Quito ni de sus comarcas los capitanes general[es] de Guaynacapa y avia entre todos platicas secretas sobre que hera bien procurar por las vias a ellos posible[s] quedarse con aquellas tierras de Quito sin yr al Cuzco al llamamiento de Guascar, pues era aquella tierra tan buena y adonde todos se hallavan tan bien como en el Cuzco'. 204
Algunos avia entre ellos que les pesava y dezian que no hera liçito dexar de reconoçer al gran Ynga, pues hera señor de todos; mas Ylla Topa no fue leal a Guascar asi como Guaynacapa se lo rogo y el se lo prometio, porque dizen que / andava en tratos y secretas platicas con Atabalipa, que entre los hijos de Guaynacapa mostro mas animo [y] balor, causado por su atrevimiento y aparejo que hallo o con lo que su padre mando, si fue verdad, que governase lo de Quito y sus comarcas. Este hablo a los capitanes Chalaquchima, Ynclagualpa, Urimiñavi, el Quizquiz , Sopeçopagua y otros muchos, sobre que quisiesen faboreçerle y ayudarle para quel fuese Ynga de aquellas partes como su hermano lo hera del Cuzco. Y ellos y el Ylla Topa, traydor a su señor natural Guascar, pues que aviendole dexado por governador hasta quel tuviese edad cunplida le nego y se ofreçio de faboreçer [a] Atabalipa, que ya por todo el real era tenido por señor y le fueron entregadas las mugeres de su padre, a quien el reçibio por suyas, que hera autoridad mucha entre estas jentes; y el serviçio de su casa y lo demas que tenia le fue dado para que por su mano fuese hordenado todo a su boluntad'. 205
Quentan algunos que algunos de los hijos de Guaynacapa, hermanos de Guascara y de Atabalipa, con otros orejones se fueron huyendo al Cuzco y dieron dello aviso a Guascar; y asi el como los orejones ançianos del Cuzco sintieron lo que avia hecho Atabalipa, reprovandolo por caso feo y que avia ydo contra sus dioses y contra el mandamiento y ordenança de los reyes pasados. Dezian que no avian de sufrir ni consentir quel bastardo tuviese nonbre de Ynga, antes le avian de castigar por lo por el ynventado, con el fabor que tuvo de los capitanes y jente del exerçito de su padre. Y asi Guascar mando que se aper[çi]biesen en todas partes y se hiziesen armas y los depositos se proveyesen con las cosas neçesarias porque el avia de hazer guerra a los traydores sy juntos todos no le reconoçian por señor. Y a los cañares enbio enbaxadores, esforçandolos en su amistad y al mismo Atabalipa dizen que enbio un orejon a que le amonestase que no yntentase de llevar adelante su opinion, pues hera tan mala y a que hablase a Ylla Topa, su tio, para que le aconsejase se viniese para el. Y hecho estas cosas, nonbro por su capitan general a uno de los prençipales del Cuzco llamado Atoco'. 205

Guaytara


Cita Número de página
Bolviendo al proposito, como Topa Ynga oviese llegado al Cuzco, como se a escrito, despues de se aver holgado y dadose a sus pasatienpos los dias que le pareçio, mando de nuevo hazer llamamiento de jente con yntento de acabar de señorear los yndios de los llanos. Su mandado se cunplio y prestamente pareçieron en el Cuzco los capitanes de las provinçias con la jente de guerra que avian de traer y, despues de puesto en orden lo de la çibdad y lo que mas el rey avia de prove[e]r, salio del Cuzco y abaxo a los llanos por el camino de Guaytara. Y sabian de su yda y muchos le aguardavan con yntinçion de le tomar por señor y muchos con boluntad de le dar guerra y procurar de se conservar en la livertad que tenian'. 172

Hamacas


Cita Número de página
... Y en algunas partes desta tierra] , con los difuntos / los tengan en hamacas, entran en los cuerpos los demonios algunas vezes y responden. A un Aranda oy yo dezir que en la ysla de Carex vio tanbien hablar a uno destos muertos: y es para reyr las niñerfas y enbustes que les dize'. 123
Como Topa Ynga Yupangue oviese señoreado la tierra hasta el Quito, segund se a dicho, estando el en la misma poblaçion del Quito entendiendo que se cunpliese y ordenasen las cosas por el mandadas, de donde mando a los que entre los suyos tenia por mas cuerdos que en hamacas fuesen llevados por los naturales y, unos por una parte y otros por otra, que mirasen y entendiesen en la horden que estavan las nuevas provinçias que se hazian y que tomasen quenta a los governadores / y cojedores de tributos y que mirasen como se avian con los naturales'. 166

Hanan Cuzco


Cita Número de página
Nobles se llaman todos los que vivian en la parte del Cuzco, que llamavan ‘Orencuzcos’ y ‘Hanancuzcos’ y los hijos y deçendientes dellos, aunque en otras partes residiesen en otras tierras'. 93
....Y rogo, a lo que quentan, a su suegro quisiese con todos sus aliados y confederados pasarse a vevir a su çibdad, adonde le seria guardado su onor y en ella ternia la parte que quisiese. Y el señor o capitan de Çaño haziendolo asi, se le dio y señalo para su bivienda la parte mas oçidental de la çibdad, la qual, por estar en laderas y collados, se llamo Anancuzco; y en lo llano y mas baxo quedo el rey con su casa y vezindad; y como ya todos heran orejones, ques tanto como dezir nobles, casi todos ellos oviesen sido en fundar la nueva çibdad, tuvieronse para sienpre por ylustres las jentes que bivian en los dos lugares de la çibdad llamados Hanancuzco y Orencuzco'. 97
Sobre esto avia diversas opiniones porque tales ovo que querian que no tuviesen rey, sino que governasen la çibdad los que señalasen, otros dezian que se perderia sin tener cabeça. Sobre estas cosas avia gran ruydo; y temiendo su porfia se quenta que salio una muger de travez de los Hanancuzcos, la qual dixo: ‘¿En que estays ay?’, ¿por que no tomays a Viracocha Ynga por señor, pues lo mereçe tanbien?’ Oyda esta palabra, como son tan determinable[s] estas jentes, dexando los vasos del vino, a gran prieça fueron por Viracocha Ynga, sobrino de Ynga Yupangue diziendose -como le vieron- que ayunase lo acostunbrado y reçibiese la borla que darle querian'. 112
....Y rogo, a lo que quentan, a su suegro quisiese con todos sus aliados y confederados pasarse a vevir a su çibdad, adonde le seria guardado su onor y en ella ternia la parte que quisiese. Y el señor o capitan de Çaño haziendolo asi, se le dio y señalo para su bivienda la parte mas oçidental de la çibdad, la qual, por estar en laderas y collados, se llamo Anancuzco; y en lo llano y mas baxo quedo el rey con su casa y vezindad; y como ya todos heran orejones, ques tanto como dezir nobles, casi todos ellos oviesen sido en fundar la nueva çibdad, tuvieronse para sienpre por ylustres las jentes que bivian en los dos lugares de la çibdad llamados Hanancuzco y Orencuzco'. 97

Harnava


Cita Número de página
Generalmente le nonbran en la mayor parte Tiseviracoche, aunque en la provinçia de Collao le llaman Tuapaca y en otros lugares della Harnava'. 9

Hatum Colla


Cita Número de página
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca , Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 56
Estando Ynga Yupangue en el Cuzco procurando de lo ennobleçer, determino de yr a Collasuyo, que son las provinçias que caen a la parte del Au[s]tro de la çibdad, porque tuvo aviso que los deçendientes de Çapana que señoreavan la parte de Hatuncolla, eran ya muy poderosos y estavan tan sobervios que hazian junta de gente para venir sobre el Cuzco; y asi mando aperçivir sus gentes'. 110

Hatun Cana


Cita Número de página
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca , Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 56
El quarto tenplo estimado y frequentado por los Yngas y naturales de las provinçias fue la guaca de Ancocagua, donde tanbien avia oraculo muy antiguo y tenido en gran veneraçion. Estava pegado con la provinçia de Hatun Cana y a tienpos yvan de muchas partes con gran devoçion a este demonio [a] oyr sus vanas respuestas; y avia en el gran suma de tesoros porque los Yngas y todos los demas los ponian alli'. 84

Hatun Cancha


Cita Número de página
Y entendio el Ynga en acreçentar el tenplo de Curicancha con grandes riquezas, como ya esta escrito. Y como el Cuzco tuviese por todas partes muchas provinçias, dio algunas a este tenplo y mando poner las postas y que hablasen una lengua todos los suditos suyos y que fuese hecho los caminos reales y los mitimaes. Y otras cosas ynvento este rey, de quien dizen que entendia mucho de las estrellas y que tenia quenta con el movimiento del sol; y asi tomo el por sobrenonbre ‘Yupangue’ lo, ques nonbre de quenta y de mucho entender. / Y como se hallase tan poderoso, no enbargante que en el Cuzco avia grandes edifiçios y casas reales, mando hazer tres sercados de muralla eçelentiçima y dina la obra de memoria; y tal pareçe oy dia que ninguno la vera que no alave el edifiçio y conosca ser grande el ynjenio de los maestros que lo ynventaron. Cada çercado destos tiene mas de trezientos pasos: al uno llaman Pucamarca y al otro Hatun Cancha y al terçero Caxana y es de piedra eçelente y puesta tan por nivel que no ay en cosa desproporçion y tan bien asentadas las piedras y tan pegadas que no se divisara la juntura dellas'. 146

Hatun Collao


Cita Número de página
Y lo que quiero contar es que afirman por muy cierto que despues se levanto en Hatuncollao aquel capitan o tirano poderoso, en la provincia de los Canas, questa entre medias de los Canchez e Collao, çerca del pueblo llamado Chungara, se mostraron unas mugeres como si fueran honbres esforçados'. 7
Y lo que yo para mi tengo que se deva creer desto questos fingen sera que, asi como en Hatuncollao se levanto Çapana y en otras partes hizieron lo mismo otros capitanes valientes, questos yngas que remaneçieron devieron ser algunos tres hermanos valerosos y exforçados y en quien oviese grandes pensamientos, naturales de algund pueblo destas regiones o venidos de la otra parte de la sierra de los Andes'. 15
En este tiempo en Hatuncollao se avian hecho poderosos los deçendientes de Çapana y con tirania querian ocupar toda aquella comarca. Pues como el fundador del Cuzco, Mango Capa, ovo casado a sus hijos y allegado a su serviçio algunas jentes con amor y buenas palabras, con las quales engrandeció la casa de Curicanche, despues de aver bivido muchos años, mur[i]o estando ya muy biejo...'. 22
Muchas ystorias y acaeçimientos pasaron entre los naturales destas provinçias en estos tienpos, mas como yo tengo por costunbre de contar solamente lo que tengo por çierto segund las opiniones de los honbres de aca y de la relaçion que [to]me en el Cuzco, dexo lo que ynoro y muy claramente no entendi y tratare lo que alcançe, como ya muchas vezes e dicho. Y asi, es publico entre los orejones que en estos tienpos vinieron al Cuzco enbaxadores de la provinçia del Collao, porque quentan que, reynando Ynga Viracohe, poseya el senorio de Hatun Collao un señor llamado Çapana, como otros que ovo deste nonbre; y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas...'. 121
Con estas vitorias estava muy sobervio Cari y la nueva avia corrido por todas partes. E como Çapana, el señor de Hatun Collao, lo supiese, pesole por el bien del otro y mando juntar sus amigos y vaçallos para le salir al camino y quitarle el despojo; mas no se pudo hazer tan secreta la junta que Cari no entendiese el designo que Çapana tenia y con buena horden se retiro a Chuquito por camino desviado, de manera que Çapana no le pudiese molestar. Y llegado a su tierra, mando juntar los prençipales della para que estuviesen aperçibidos para lo que Çapana yntentase, teniendo proposito de procurar su destruyçion y que en el Collao uno solo fuese señor; y este mismo pensamiento tenia Çapana'. 122
... Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao, adonde ya se savia todo lo que por el avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando; y porque no se hiziese mas poderoso acordo de salir a le buscar y dar batalla antes quel Ynga se juntase con e1;...'. 126
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes, creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo. Y como todos aborreçiesen el mando que sobre ellos el Ynga tenia, sin les aver el hecho molestia ni mal tratamiento ni hecho tiranias ni demasias, como sus governadores y delegados no lo pudieron entender, juntos en Hatuncollao y en Chuquito, adonde se hallaron Cari y Çapana y Umalla y el señor de Açángaro y otros muchos, hizieron su juramento conforme a su çeguedad de llevar adelante su yntençion y determinaçion;... 154

Hatun Layme


Cita Número de página
Esto hecho, luego salian los limosneros de los reyes con las ofrendas quellos llaman ‘capacocha’; y juntadose la limosna general, eran bueltos los ydolos a los tenplos. Y si pasado el año avian acaso açertado alguno de aquellos soñadores, alegremente mandava el Ynga que le fuese de su casa la ‘capacocha’, que como digo hera ofrenda que se pagava en lugar de diesmos a los tenplos, de muchos vasos de oro y de plata y de otras pieças y piedras y cargas de mantas ricas y mucho ganado. Y a las que avian salido ynçiertas y mentirosas no les davan el año venidero ninguna ofrenda, antes perdian reputación. Y para hacer esto se hazian grandes cosas en el Cuzco, mucho mas de lo que yo escrivo. Y agora, despues de fundada el Audiençia y averse ydo Gasca a España, entre algunas cosas que se tra[ta]van en çiertos pleytos se hazia minçion desta ‘capacocha’;. y ello y todo lo demas que emos escrito es çierto que se hazia y se usava. Y contemos agora de la gran fiesta de Hatun Layme'. 89
Capitulo [XXX] 'de como se hazian granites fiestas y sacrificios a la grande y solepne fiesta llama[da] Hatun Layme'. 90
Muchas fiestas tenian en el año los Yngas, en las quales hazian grandes sacrefiçios conforme a la costunbre dellos. Y ponerlas todas en particular era menester hazer de solo ello un bolumen; y tanbien hazen poco al caso y antes conviene que no se trate de contar los desvarios y hechizerias que en ellas se hazian, por algunas causas; y solamente pondre la fiesta de Hatun Layme porque es muy nonbrada y en muchas provinçias se guarda[va] y era la prençipal de todo el año y en que mas los Yngas se regozijavan y mis sacrifiçios se hazian. Y esta fiesta se selebrava por fin de agosto, quando ya ellos avian cojido sus mayzes, papas, quinua, oca y las demas semillas que sienbran. Y llaman a esta fiesta, como e dicho, Hatun Layme, que en nuestra lengua quiere dezir ‘fiesta muy solepne’, porque en ella se avian de rendir graçias y loores al gran Dios Hazedor de los çielos y la tierra, a quien llamavan -como muchas vezes e dicho- Tiçiviracocha, y al Sol y a la Luna y a los otros dioses suyos, por les aver dado buen año de cosechas para su rnantenimiento'. 90
Pues juntos el Ynga y el Gran Çacerdote con los cortesanos del Cuzco y mucha jente que vena de las comarcas, teniendo sus dioses puestos en talamo les mochavan, ques hazerles reverençia, lo que ellos usavan ofreçiendoles muchos dones de ydolos de oro pequeños y ovejas de oro y figura de mugeres, todo pequeño y otras muchas joyas. Y estavan en esta fiesta de Hatun Layme quinze o veynte dias, en los quales se hazian sus grandes taquis e borracheras y otras fiestas a su usança; lo qual pasado davan fin al sacrefiçio, metiendo los bultos de los ydolos en los tenplos y los de los Yngas muertos en sus casas'. 92

Hilaquita


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Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato e1capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita'. 211

Hilave


Cita Número de página
... y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas y se dieron entre el y ellos grandes vatallas, de las quales el Cari salio vençedor; mas, que no pretendia otro onor ni señorio que robar y destruyr los pueblos y, cargado con el despojo, sin querer traer cativos, dio la buelta a Chuquito, adonde avia hecho su asiento y por su mandado se avian poblado los pueblos de Hilave, Xula, Çepita, Pomata y otros;... 121

Horuro


Cita Número de página
El Ynga salio de Ayavire, dizen que por el camino que llaman Omasuyo, el qual para su persona real fue hecho ancho y como lo vemos; y camino por los pueblos de Horuro, Asillo, Asangaro, en donde tuvo algunos requentros con los naturales; mas tales palabras les dixo que con ellas y con dones que les dio, los atraxo a su amistad y serviçio y dende en [a]delante usaron de la puliçia que usavan los demas que tenian amistad y aliança con los Yngas y hizieron sus pueblos conçertados en lo llano de las vegas'. 151

Incas


Cita Número de página
Quentan es[tas naciones que antigua]mente, muchos años antes [que hobiese Incas] estando las tierras muy p[obladas de gentes, que vino] tan gran diluvio y tormenta que... 3
Y en aquellos tienpos [los] que tenian su señorio a la parte del Poniente de la çibdad del Cuzco y se estendia hasta donde agora es Andaguaylas , como lo oyesen, enbiaron a Capa Inga Yupangue sus enbaxadores con grandes dones y presentes, enbiandole a rogar los quisiese tener por amigos y confederados suyos; a lo qual respondio el Ynga mui bien, dandoles ricas pieças de oro y de plata que diesen a los que los enviaban'. 104
...segúnd la relaçion que yo tome en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, único heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dadose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas'. 11
...; aunque para claridad de lo que escrivo no dexe de pasar trabajo y por hazerlo con mas verdad, vine al Cuzco, siendo en ella corregidor el capitan Juan de Sayavedra, donde hize juntar Cayo Topa, ques el que ay bivo de los desçendientes de Guaynacapa, porque Xari Topa, hijo de Mango Ynga, esta retirado en Viticos, adonde su padre se ausento despues de la guerra que en el Cuzco con los españoles tuvo, como adelante contare,...'. 13
Y porque los orejones afirman que de aqui les quedo el tomar de la borla y el ser armados cavalleros, pondrelo en este lugar y servira para no tener neçeçidad de lo tomar en lo de adelante a reyterar; y puedese tener por ystoria gustosa y muy çierta, por quando en el Cuzco Mango Ynga tomo la borla o corona suprema: ay bivos muchos españoles que se hallaron presentes a esta çerimonia e yo lo e oydo a muchos dellos ...'. 17
Segúnd pareçe, estos señores hordenaron esta horden para que se tomase la borla o cornoa e dizen que Ayor Eche en el mismo çerro de Guanacaure se vistio de aquesta suerte y el que avia de ser Ynga se vestia en un dia de una camisola negra, sin collar, con pinturas coloradas y en la cabeça con una trença leonada se a de dar çiertas bueltas y cubierto con una manta larga leonada a de salir de su aposento e yr al canpo a cojer un haçe de paja y a de tardar todo el dia en traerlo, sin comer ni bever porque a de ayunar. Y la madre y hermanas del que fuere Ynga an de quedar hilando...'. 17-18
Estos vestidos se a de poner el que fuere Ynga y a de aver ayunado el tienpo estableçido ques un mes y a este ayuno llaman ‘çaçi’, el qual se haze en un aposento del palaçio real sin ver lunbre ni tener ayuntamiento con muger;...'. 18
…e vestido una de aquellas ropas, salen del Cuzco ques donde se haze esta fiesta y van a çerro de Guanacaure, donde dezimos questavan los hermanos; y hechas algunas çirimonias y sacrefiçio, se buelven a donde esta aparejado en vino, donde lo beven. Y luego sale el Ynga a un çerro nombrado Anaguar…'. 18
Y a las fiestas se hallavan los prencipales señores que avian mas de cuatro leguas quellos mandaron y pareçia en el Cuzco grandisima riqueza de oro e plata y pedreria y plumaje çercandolo todo la gran maroma de oro y la admirable figura del Sol, que hera todo de tanta grandeza que pesava –a lo que afirman por çierto los yndios- mas de quatro mill quintales de oro; y sino no se dava la borla en el Cuzco, tenian al que se llamava Ynga por cosa de bulra sin tener su señorio por çierto ni firme: y asi Atabalipa no es contado por rey'. 20
La una de sus mugeres fue esteril, que nunca se empreño; en la otra ovo tres hijos varones y una hija: el mayor fue nonbrado Çinche Roca Ynga y la hija Achi Oclo;'. 22
Aunque pudiera escrevir lo que paso en el reynado de Sinche Roca Ynga, hijo que fue de Mango Capa, fundador del Cuzco, en este lugar, lo dexe pareçiendome que en lo de adelante avria confusion para saber por entero la manera que se tuvo en la governaçion destos señores,...'. 23
En estos lugares, los que sabian los romançes a bozes grandes, mirando contra el Ynga, le contavan lo que por sus pasados avia sido hecho;... 28
...quando descubriendo las provinçias del reyno entraron en el Cuzco, avia destos bultos, lo qual pareçio ser verdad quando dende a poco tienpo queriendo tomar la borla Mango Ynga Yupangue, hijo de Guaynacapa, públicamente fueron sacados en las plaça del Cuzco a vista de todos los españoles e yndios que en ella en aquel tienpo estavan'. 29
... y luego que era muerto al çusesor en el imperio le dezia casi por estas palabras: Oh Ynga grande y poderoso, el Sol y la luna, la tierra, los montes, los arboles, las piedras y tus padres te guarden de infortunio e hagan prospero, dichoso y bienaventurado sobre todos quantos nacieron!'. 30
Y esto vemos claro porque yo e visto junto a Vilcas tres o quatro caminos; y aun una vez me perdi por el uno creyendo que yva por el que agora se usa; y a estos llaman al uno camino de Ynga Yupangue y al otro Topa Ynga, y al que agora se usa y usara para sienpre es el que mando hazer Guaynacapa, que allego çerca del rio Angasmayo al Norte y al Sur mucho adelante de lo que agora llamamos Chile; camino tan largo que avia de una parte a otra mas de mill y dozientas leguas'. 42
Con estas [da]divas y buenas palabras avia las boluntades de todos de tal manera que, sin ningun temor los huydos a los montes se bolvian a sus casas, y todos dexaban las armas; y el que mas vezes via al Ynga, se tenia por bien aventurado y dichoso'. 47
Y como llegava junto a la otra posta, començava [a] apellidar al que esta en ella y a le dezir: ‘Parte luego y ve a tal parte y avisa desto y esto que a acaeçido, o desto y esto que tal governador o capitan haze saber al Ynga’'. 61
Y proveyan de mantenimiento a esta jente de guerra, del maiz y otras cosas de comida que los comarcanos proveyan de sus tributos y derramas que les heran hechadas; y la paga que se les hazia era, en algunos tienpos, mandalIes dar alguna ropa de lana y plumas o braçaletes de oro y de plata a los que se mostravan mas balientes; y tanbien les davan mugeres de las muchas que en cada provinçia estavan guardadas en nombre del Ynga:...'. 65
Tienese por muy çierto que esto de los mitimaes se usaron desde Ynga Yupangue, el que puso las postas y el primero que entendio en engrandeçer el tenplo de Curicanche, como se dira en su lugar. Y aunque otros algunos yndios dizen que fueron puestos estos mitimaes desde el tienpo de Viracocha Ynga, padre de Ynga Yupangue, podralo creer quien quisiere, que yo hize tanta averiguaçion sobre ello que torno [a] afirmar averlo ynventado Ynga Yupangue: y asi 1o creo y tengo para mi. Y con tanto, pasemos adelante'. 67
Y es publico entre todos los yndios ser este tenplo tan antiguo como la misma çibdad del Cuzco, mas que Ynga Yupangue, hijo de Viracoche Ynga, lo acreçento en riquezas y paro tal como estava quando los cristianos entraron en el Peru y lo mas del tesoro fue llevado a Caxamalca por el rescate de Atavalipa, como en su lugar contaremos. Y dizen los orejones que despues de aver pasado la dudosa guerra que tuvieron los vezinos del Cuzco con los chancas, que agora son señores de la provinçia de Andaguaylas , que como de aquella vitoria que dellos tuvieron quedase Ynga Yupangue tan estimado y nonbrado, de todas partes acudian señores a le servir haziendole las provinçias grandes serviçios de metales de oro y plata,...' 79
El gran çaçerdote llamado Vila Oma tenia su morada en el tenplo y con los çaçerdotes liazia los sacrifiçios hordinarios con grandes super[s]tiçiones segund su costunbre. A las fiestas generates yva el Ynga a se hallar presente a los sacrifiçios y se hazian grandes fiestas. Avia dentro en la casa e tenplo mas de treynta troxes de plata en que echavan el mayz y tenia este tenplo muchas provinçias que contribuyan con tributos para su serviçio. En algunos dias era visto el Demonio por los çaçerdotes y dava respuestas vanas y conforme a el que las dava'. 81
Lo qual pasado, se entendia en lo que todos los años por ellos se usava, que era questas estatuas y bultos y çaçerdotes se juntavan para saber por bocas dellos el çuçeso del año, si avia de ser fertil o si avia de aver esterilidad, si el Ynga te[r]nia larga vida y si por caso moriria en aquel año, si avian de venir enemigos por algunas partes o si algunos de los paçificos se avian de revelar. En conclusion eran repreguntados destas cosas y de otras mayores y menores que va poco desmenuzarlas,...' 87
Y en mitad de la plaça tenian puesto, a lo que dizen, un teatro grande con sus gradas, muy adornado con paños de pluma llenos de chaquira de oro y mantas grandes riquisimas de su tan fina lana, senbradas de arjenteria de oro y de pedreria. En lo alto deste trono ponian la figura de su Tiçiviracocha, grande y rica; al qual, como a quien ellos tenian por dios soberano hazedor de lo criado, lo ponian en lo mas alto y le davan el lugar mas eminente y todos los çaçerdotes estavan junto a e1; y el Ynga con los prençipales y jente comun le yvan a mochar, tirandose los alpargates, descalços, con gran umildad;[y] encojian los onbros y, hinchando los carrillos, soplavan hazia e1 haziendole, la ‘mocha’, ques como dezir reverencia'. 91
El çaçerdote mayor tenia aquella dinidad por su vida y era casado y era tan estimado que conpetia en razones con el Ynga y tenia poder sobre todos los oraculos y tenplos y quitava y ponia çaçerdotes. El Ynga y e1 jugavan muchas vezes a sus juegos; y estos tales de gran linaje y de parientes poderos[os], y no se dava la tal dinidad a honbres baxos ni oscuros, aunque tuviesen mucho merecimiento'. 93
Este Ynga ovo en su herrnana e muger muchos hijos: al mayor nonbraron Quelloque Yupangue. Y visto por los comarcanos al Cuzco la buena horden que tenian los nuevos pobladores que en e1 estavan y como atrayan a su amistad las jentes, mas por amor e benebolençia que no por armas ni rigor, algunos capitanes y prençipales vinieron a con ellos tener sus platicas, holgandose de ver el tenplo de Curicancha la buena orden con que se regan, que fue causa que afirmaron con ellos amistades de muchas partes'. 95
Y dizen mas que, como oviese venido al Cuzco entre estos que digo, un capitan natural del pueblo que llaman Çaño no muy lexos de la çibdad, que rogo a Çinche Roca, con gran vehemençia que en ello puso, / que tuviese por bien que una hija quel tenia muy apuesta y hermosa, la quisiese reçibir para darla [por] muger a su hijo. Entendido esto por el Ynga, pesole porque era lo que se le pedia cosa que, si lo otorgava, yva contra lo estableçido y ordenado por su padre; e, si no conçedia al dicho deste capitan, quel y los demas los ternian por honbres ynumanos, publicando que no heran mas de para si'. 95
... aun algunos yndios quisieron dezir que el un Ynga avia de ser de uno destos linajes y otro del otro, mas no lo tengo por çierto, ni lo creo, ni ques mas de lo que los orejones quentan, ques lo que ya esta escrito. Por una parte y por otra de la çibdad avia grandes barrios en los collados, porque ella estava traçada en çerros y quebradas, como se conto en la Primera Parte desta Coronica'. 97
Y reynando desta manera Lloque Yupangue en el Cuzco, pasándose lo mas de su tienpo, allego a ser mui biejo sin aver hijo en su muger. Mostrando mucho pesar dello, los vezinos de la çibdad hizieron grandes sacrifiçios y plegarias a sus dioses, asi en Guanacaure como en Curicanche y en Tanboquiro y en otras partes; y dizen que por uno de aquellos oraculos donde oyan respuestas vanas oyeron que el Ynga engendraria hijo que le çusediese en el reyno; de lo qual mostraron mucho contento y alegres con la esperança, ponian al viejo rey ensima de su muger la Coya; y con tales bulras, a cavo de algunos dias claramente por todos se conoçio estar preñada y a su tienpo pario un hijo'. 98
Muerto el Ynga Lloque Yupangue, fue llorado por todos los criados de su casa y en muchas partes de la çibdad, conforme a la çeguedad que tenian, se mataron muchas mugeres y muchachos con pensar que avian de yr a le servir al çielo, donde ya tenian por çierto que su anima estava; y santificaronle por santo'. 98
Capitulo [XXXIII] 'del quarto Ynga que ovo en el Cuzco, llamado Mayta Capa, y de lo que paso en el tienpo de su reinado'. 100
Hechas las vodas, estava un varrIo çerca de la çibdad donde bivian un linaje de jente a quien llamavan Alcaviquiça, y estos no avian querido tener amistad con los del Cuzco ninguna. Y estando llenos de sospechas unos de otros, dizen que, yendo a tomar agua una muger del Cuzco a çierta fuente que por alli estava, salio un muchacho del otro varrio y le quebro el cantaro y hablo no se que palabras; la qual, dando gritos, bolvio al Cuzco. Y como estos yndios son tan alharaquientos, salieron luego con sus armas contra los otros, que tanvien avian tomado las suyas al ruydo que oyan, para ver en lo que parava el negoçio; y llegando el Ynga çerca con su jente se pusieron en horden de pelear, aviendo tomado por achaque cosa tan liviana como entre la yndia y [el] muchacho avia pasado, para querer sojuzgar los de aquel linaje o que la memoria dellos se perdiese'. 100
Deste Ynga no quentan los orejones mas de que Mayta Capa reyno en el Cuzco algunos años; y estando allegando jente para salir a lo que llaman Condesuyo, le vino tal enfermedad que ovo de morir, dexando por su heredero al hijo mayor, llamado Capa Yupangue'. 101
Muerto Mayta Capa, le fueron hechas las oçequias como se usavan entre ellos y, aviendo puesto su bulto en el tenplo para le canonizar por santo conforrne a su çeguedad, Capa Yupangue tomo la borla con grandes fiestas que para solenizar la coronaçion fueron hechas; y para ello de todas partes vinieron jente[s]. Y pasadas las alegrias, que lo mas es vever y cantar, el Ynga determino de yr a hazer sacrefiçio al çerro de Guanacaure, aconpañado del Gran Çaçerdote y de los ministros del tenplo y de muchos orejones y vezinos de la çibdad'. 102
Y en la provinçia de Condesuyo se avia entendido como al tienpo que el Ynga pasado murio estava determinado de les yr a dar guerra: avianse aperçibido porque no los tomase descuydados; / y dende a pocos dias tuvieron tanbien notiçias de su muerte y de la salida que queria hazer Capa Yupangue, su hijo, a hazer sacrifiçios al serro de Guanacaure; y determinaron de venir a le dar guerra y cojer el despojo, si con la vitoria quedasen. Y asi Io pusieron por obra y salieron de un pueblo questa en aquella comarca, a quien llaman Maxca, y asi llegaron adonde ya era venido el Ynga, que siendo avisado de lo que pasava, estava a punto aguardando lo que viniese'. 102
Y sin se pasar muchos dias, se juntaron unos con otros y se dieron batalla, la qual duro mucho espaçio y que todos pelearon animosamente; mas, al fin, los de Condesuyo fueron vençidos con muerte de muchos dellos. Y asi el sacrefiçio se hizo con mas alegria, matando algunos honbres y mugeres conforme a su çeguedad, y mucho ganado de ovejas y corderos, en las açaduras de los quales pronosticavan sus desvarios y liviandades. Acavados estos sacrefiçios, el Ynga dio la buelta al Cuzco, adonde se hizieron grandes fiestas y alegrias por la vitoria que avian avido'. 103
Y algunos de los orejones del Cuzco afirman que la lengua general que se uso por todas las provinçias, que fue la que usavan y hablavan estos quichoas, los quales fueron tenidos por sus comarcanos por muy balientes hasta que los chancas los destruyeron. Aviendo pues el Ynga Capa muchos años, siendo ya muy viejo, murio. Y aviendo pasado los lloros y dias de sus honras, su hijo fue reçibido sin contraste ninguno por rey del Cuzco, como su padre lo avia sido; el qual avia por nonbre Ynga Roque Ynga'. 104
Muerto por la manera que se a contado Cayocapac [sic], suçedio en el señorio Ynga Roque Ynga, su hijo, y para el tomar de la borla vinieron, como lo solian hazer, de muchas partes numero grande de jente a se hallar presentes a ello; y fueron hechos grandes sacrefiçios en los oraculos y tenplos, conforme a su ceguedad'. 105
Y quentan estos yndios que al tienpo que le fueron rasgadas las orejas a este Ynga para poner en ellas aquel redondo que oy dia tra[e]n los orejones, que le dolio mucho la una dellas, tanto que salio de la çibdad con esta fatiga y fue a un çerro questa çerca della muy alto, a quien llaman Chaca, adonde mando a sus mugeres y a la Coya, su hermana Nicay Coca, la qual en vida de su padre avia reçibido por muger, que con e1 se estuviesen'. 105
Despues de pasado esto, Ynga Roque salio -a lo que dizen- del Cuzco a hazer sacrifiçios, procurando con grandes mañas y buenas palabras atraer a su amistad las jentes que mas podia; y salio y fue hacia lo que llaman / Condesuyo, adonde, en [el] lugar que ] llaman Pomatanbo, tuvo una batalla con los naturales de aquellas comarcas, de la qual quedo por vençedor y por señor de todos; porque, perdonandolos con mucha liveralidad y comunicando con ellos sus cosas grandes, le tomaron amor y se ofregieron a su serviçio, obligandose de le acudir con tributos. Despues de aver estado algunos dias en Condesuyo y visitado los oraculos y tenplos que ay por aquellas tierras, se bolvio vitorioso al Cuzco, yendo delante del yndios prençipales guardando su persona con hachas y alavardas de oro'. 106
Tuvo este Ynga muchos hijos y no hija ninguna; y aviendo hordenado y mandado algunas cosas grandes e de ynportançia para la governaçion murio, aviendo primero casado a su primogenito, que por nonbre avia Ynga Yupangue con una señora natural de Ayarmaca, a quien nonbravan Mama Chiquia'. 107
Capitulo [XXXVI] 'del septimo rey o Ynga que en el Cuzco ovo, llamado Ynga Yupangue'. 108
Muerto que fue Ynga Roque acudieron de Condesuyo, de Urcos, de Ayarmaca, de las otras partes con quien avian asentado alianza y amistad mucha jente, asi honbres como mugeres, y fueron hechos grandes llantos para el rey difunto; y muchas mugeres de las que en bida le amaron y sirvieron, conforme a la çegueda[d] general de los indios, de sus mismos cavellos se ahorcaron y otras se mataron por otros modos para de presto enbiar sus animas a servir a la de Ynga Roque; y en la sepoltura, que fue magnifica y sontuosa, echaron grandes tesoros y mayor cantidad de mugeres y servientes con mantenimientos y ropa fina'. 108
Asimismo le fue hecho bulto a Ynga Roque, contandolo por uno de sus dioses, creyendo que ya descançava en el çielo'. 108
Pasados los lloros y hechas las oçequias, el nuevo Ynga / se ençerro a hazer el ayuno; y porque con su ausençia no recreçiese alguna çediçion o levantamiento de pueblo, mando que uno de los mas prençipales de su linaje estuviese en publico representando su misma persona, al qual dio poder para que pudiese castigar a quien hiziese por que, y tener la çibdad en todo soçiego y paz hasta quel saliese con la ynsinia real de la borla. Y este Ynga dizen que tienen por notiçia que fue de jentil presençia, grave y de autoridad;...'. 108
Y pasadas las fiestas, mando el Ynga que se traxese de todas partes cantidad de oro y plata para el tenplo del Sol; y se hizo en el Cuzco la piedra que llamavan de la guerra, grande y bien engastonada en oro y piedras'. 109
Capitulo [XXXVII] 'de como quiriendo salir este Ynga a hazer guerra por la provinçia de Collao se levanto çierto alvoroto en el Cuzco y de como los chancas vençieron a los quichuas y les ganaron su señorio'. 110
Estando Ynga Yupangue en el Cuzco procurando de lo ennobleçer, determino de yr a Collasuyo, que son las provinçias que caen a la parte del Au[s]tro de la çibdad, porque tuvo aviso que los deçendientes de Çapana que señoreavan la parte de Hatuncolla, eran ya muy poderosos y estavan tan sobervios que hazian junta de gente para venir sobre el Cuzco; y asi mando aperçivir sus gentes. Y como el Cuzco mucho tienpo no sufra paz, quentan los yndios que, como oviese allegado mucha jente Ynga Yupangue para la jornada que queria hazer, estando ya para se partir, como oviesen venido algunos capitanes de Condesuyo con jente de guerra, trataron entre si de matar al Ynga, porque si de aquella jornada salia con vitoria, quedaria tan estimado que a todos querria tener por vaçallos y criados. Y ansi, dizen que estando el Ynga en sus fiestas algo alegre con el mucho vino que bevian, allego uno de los de la liga y que avian tomado el disignio ya dicho y alçando el braço descargo un golpe de baston en la cabeça real; y que el Ynga, turbado y con animo, se levanto diziendo: ‘Que heziste, / traydor?’ E ya los de Condesuyo avian hecho muchas muertes y el mismo Ynga se penço guareçer en yrse al tenplo; mas fue en vano pensarlo, porque alcançado de sus enemigos le mataron, haziendo lo mismo a muchas de sus mugeres'. 110
Y andava gran ruydo en la çibdad, tanto que no se podian entender los unos a los otros: los çaçerdotes se avian recojido al tenplo y las mugeres de la çibdad, aullando tiravan de sus mismos cavellos, espantadas de ver al Ynga muerto desangrado como sy fuera algund honbre vil'. 111
Y bolviendo a la material como los de Condesuyo se fueron del Cuzco, fue linpiada la çibdad de los muertos y hechos grandes sacrefiçios; y se dize por muy çierto que a Ynga Yupangue no se le hizo en su entierro la honra que a los pasados, ni le pusieron bulto como a ellos y no dexo hijo ninguno'. 111
Capitulo [XXXVIII] 'de como los orejones trataron sobre quien seria Ynga y lo que paso hasta que salio con la borla Viracocha Ynga, que fue el otavo que reyno'. 112
Pasado lo que se conto conforme a la relaçion que los orejones del Cuzco dan destas cosas, dizen mas que, como se oviesen hecho grandes lloros por las muertes del Ynga, se trato entre los prençipales de la çibdad quien seria llamado rey y mereçia tener la tal dinidad'. 112
Sobre esto avia diversas opiniones porque tales ovo que querian que no tuviesen rey, sino que governasen la çibdad los que señalasen, otros dezian que se perderia sin tener cabeça. Sobre estas cosas avia gran ruydo; y temiendo su porfia se quenta que salio una muger de travez de los Hanancuzcos, la qual dixo: En que estays ay?’, ;por que no tomays a Viracocha Ynga por señor, pues lo mereçe tanbien?’ Oyda esta palabra, como son tan determinable[s] estas jentes, dexando los vasos del vino, a gran prieça fueron por Viracocha Ynga, sobrino de Ynga Yupangue diziendose -como le vieron- que ayunase lo acostunbrado y reçibiese la borla que darle querian 112
Viniendo Viracocha Ynga en ello, se entro a hazer el ayuno; encargo la çibdad a Ynga Roque, Ynga pariente suyo, y salio al tienpo con la corona muy adornado, y se hizieron fiestas solenes en el Cuzco y que muchos dias duraron mostrando todos gran contento con la eleçion del nuevo Ynga. Del qual algunos quisieron dezir queste Ynga se llamo Viracocha por venir de otras partes y que traya traje diferençiado y que en las fayçiones y aspeto mos[tro] ser como un español porque traya varbas. Quentan otras cosas que me cansaria si las oviese de escrevir. Yo lo pregunte en el Cuzco a Cayo Topa Yupangue y a los otros mas prençipales que en el Cuzco me dieron la relaçion de los Yngas que yo voy escriviendo y me respondieron ser bulra y que nada es verdad, porque Viracocha Ynga fue naçido en el Cuzco y criado y que lo mismo fueron sus padres y abuelos y que el nonbre de Viracocha se lo pusieron por nonbre particular, como lo tiene cada uno'. 112
Como los de Calca vieron los del Cuzco en sus fuerzas, saliero[n] a una gran plaça adonde pelearon con ellos reziamente: y duro la batalla desde por la mañana hasta mediodia y murieron muchos de entranbas partes y fueron mas los presos. La vitoria quedo por los del Cuzco. El Ynga estava junto a un rio, donde tenia asentados sus reales, y como supo la vitoria mostro mucha alegria; y en esto, sus capitanes avaxavan con la presa y cativos'. 113
... Los yndios que avian escapado de la vatalla con otros naturales de Calca y de sus comarcas, mirando que, pues que tan mal les avia quadrado el pensamiento, que el final remedio que les quedava era tentar la fe del vençedor y pedille paz con obligarse a servidunbre moderada, como otros muchos hazian; y asi acordado, salieron por una parte de la sierra diziendo a bozes grandes: ‘Biva, para sienpre biva el poderoso Ynga Viracocha, nuestro señor’. Oydo pues el ruydo que hazia el resonante de las bozes, se pusieron en armas los del Cuzco; mas no paso mucho tienpo quando ya los vençidos estavan prostados por tierra delante de Viracocha Ynga, adonde, sin levantar, / uno de los que entre ellos se tenia por mas sabio, alçando la boz, començo a dezir: ‘Ni te deves, Ynga, ensoberbeçer con la vitoria que Dios te a dado, ni tener en poco a nosotros por ser vençidos, pues a ti y a los Yngas es prometido señorear las jentes y a nosotros nos es dado con todas nuestras fuerças defender la libertad que de nuestros padres heredamos y, quando con ello salir no pudieremos, obedeçer y reçibir con buen animo la sujeçion'. 114
E como el yndio prençipal ovo dicho estas palabras, los demas que alli estavan dieron aullidos grandes, pidiendo misericordia. El rey Ynga respondio que si daño venido les avia, que suya avia sido la culpa, pues al prençipio no quisieron creer sus palabras ni tener su amistad, de que a e1 avia pesado; e liveralmente les otorgo que pudiesen estar en su tierra poseyendo, como primero, sus haziendas, con tanto que a tienpos y conforme a las leyes, trivutasen de lo que oviese en sus pueblos al Cuzco...'. 114
... Respondieron que lo harian y el Ynga mando soltar los cativos sin que uno tan solo faltase y restituyr sus haziendas a los que ya tenian por sus confederados'. 114
... que avia avido en el Cuzco; y como llego el mensajero de Viracocha Ynga, le maltrataron de palabra, llamando al Ynga loco, pues ansy creya que ligeramente se avian de someter a su señorio'. 115
Capitulo [XXXIX] 'de como Viracocha Ynga tiro una piedra de fuego con su honda a Caytomarca y como le hizieron reverenvia'. 116
Pues como los prençipales y mandones con los mas viejos del pueblo aquello oyeron, siendo como son tan grandes agoreros y hechizeros, creyeron que la piedra avia sido enbiada por mano de Dios para castigarlos porque no querian obedeçer al Ynga; y luego, sin aguardar respuesta de oraculo ni hazer sacrifiçio ninguno, pasaron el rio en balças llevando presentes al Ynga; y como fueron delante [de] su presençia le pidieron la paz, haziendole grandes ofreçimientos de servir con sus personas y haziendas asy como lo hazian los confederados suyos'. 117
Oydo por Viracoche Ynga lo que avian dicho los de Caytomarca, les respondio con gran disimulaçion que si aquel dia no ovieran sido cuerdos en venir, que el siguiente tenia determinado de dar en ellos con glandes valças que avia mandado hazer. Y pasado esto, se hizo el asiento entre los de Caytomarca y el Ynga, el qual dio al capitan o señor de aquel pueblo una de sus mugeres, natural del Cuzco, la qual fue estimada y tenida en mucho'. 117
Por la comarca destos pueblos corria la fama de los hechos del Ynga y muchos, por el sonido della, sin ver las armas de los del Cuzco se venian a ofreçer por amigos y aliados del rey Ynga, que no poco contento con ello mostrava tener, hablando a los unos y a los otros amorosamente y mostrando para con todos gran venebolençia, proveyendo de lo que e1 podia a los que via tener neçesidad. Y como vido que podria juntar tan grande exerçito, determino de hazer llamamiento de jente para yr en persona a lo de Condesuyo'. 117
Capitulo [XL] 'de como en el Cuzco se levanto un tirano y del alboroto que ovo y de como fueron castigadas çiertas mamaconas porque contra su religion usavan de sus cuerpos feamente y de como Viracoche Ynga bolbio al Cuzco'. 118
De todas las cosas que a Viracocha suçedian yvan al Cuzco las nuevas; y como en la çibdad se contase la guerra que tenia con los de Caytomarca, dizen que se levanto un tirano, hermano de Ynga Yupangue, el pasado, el qual aviendo estado muy sentido porque el señorio y mando de la çibdad se avia dado a Viracocha Ynga y no a el y aguardava tienpo oportuno para procurar de aver el señorio. Y este pensamiento tenia este porque hallava fabor en algunos de los orejones y prençipales del Cuzco del linaje de los Orencuzcos; y con la nueva desta guerra que el Ynga tenia, pareçiendoles que ternia harto que hazer en la feneçer, animavan a este que digo para que, sin mas aguardar, matase al que en la çibdad por governador avia quedado para se apoderar della. Capac, que asi avia por nonbre, codiçioso del señorio, juntados sus aliados, en un dia questavan en el tenplo del Sol todos los mas de los orejones y entre ellos Ynga Roque, el governador del Ynga Viracocha, tomando las armas, publicando livertad del pueblo y que Viracoche Ynga no pudo aver el señorio, arremetieron para [el] lugarteniente e le mataron asi a el como a otros muchos, la sangre de los quales regava los altares donde estavan las aras e santuarios y la figura del Sol'. 118
La çibdad se alvoroto en tanta manera que, recundiendo por los ayres el sonido de sus propias vozes, no se oyan ni entendian. En esto, prevaleçiendo el tirano, se apodero de la çibdad, matando a todas las mugeres del Ynga, aunque las mas prençipales avian ydo con e1. Huyeronse de la çibdad algunos, los quales fueron a parar adonde Viracoche Ynga estava; y como por el fue entendido, disimulando el pesar que sintio, mando a sus jentes que caminasen la via del Cuzco. Pues bolviendo a Capac el tirano, como ovo tomado la çibdad en si quiso salir en publico con la borla para por todos ser tenido por rey; mas como el primer ynpetu fue pasado y aquel furor con que los honbres, saliendo de su entero juyzio acometen grandes maldades, los mesmos que le ynçitaron a que se levantase, riendose de que quisiese la dinidad real, le ynjuriaron de palabra y le desanpararon, saliendo a encontrarse con el verdadero señor, a quien pidieron perdon por lo que avian cometido. A Capac no le faltava anino para llevar el negoçio adelante; mas, viendo la poca parte que era muy turvado por la mudança tan supita, maldezia a los que le avian engañado y a si propio por fiarse dellos; y por no ver con sus ojos al rey Ynga, castigo el mismo su hierro tomando ponçoña, [de] quel quentan que murio'. 119
La nueva de todo esto yva a los reales del Ynga, el qual como llegase a la çibdad y entrase en ella, fue derecho al tenplo del Sol a hazer sacrifiçios. Los cuerpos de Capac y de los otros que se avian muerto mando que fuesen echados en los canpos para ser manjar de las aves; y buscados los participantes en la trayçion, fueron condenados a muerte. Entendido por los confederados y amigos de Viracoche Ynga lo çusedido, le enbiaron muchas enbaxadas con grandes presentes y ofreçimientos, congratulandose con e1; y a estas enbaxadas respondio alegremente'. 119
El Ynga estava con determinaçion de yr / a lo de Condesuyo; mas, hallandose cançado y viejo, lo dexo por entonçes, mandando que le fuesen hechos en el valle de Xaquixaguana unos palaçios para salirse a recrear a ellos. Y como tuviese muchos hijos y conoçiese que el mayor dellos, que avia por nonbre Ynga Urco, en quien avia de quedar el mando del reyno, e conoçiese que tenia malas costunbres y era viçioso y muy cobarde, deseava privarle del señorio para lo dar a otro mas mançevo, que por nonbre avia Ynga Yupangue'. 120
Capitulo [XLI] 'de como vinieron al Cuzco enbaxadores de los dos tiranos del Collao, nonbrados Chinche Cari e Çapana y de la salida de Viracoche Ynga al Collao'. 121
Muchas ystorias y acaeçimientos pasaron entre los naturales destas provinçias en estos tienpos, mas como yo tengo por costunbre de contar solamente lo que tengo por çierto segund las opiniones de los honbres de aca y de la relaçion que [to]me en el Cuzco, dexo lo que ynoro y muy claramente no entendi y tratare lo que alcançe, como ya muchas vezes e dicho. Y asi, es publico entre los orejones que en estos tienpos vinieron al Cuzco enbaxadores de la provinçia del Collao, porque quentan que, reynando Ynga Viracohe, poseya el senorio de Hatun Collao un señor llamado Çapana, como otros que ovo deste nonbre; y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas...'. 121
Pues como el Ynga determinase de aver respuesta de los oraculos, enbio los que solian yr a tales casos; y dizen que supo que le convenia en persona yr al Collao y procurar el favor de Cari. Y como esto ovo entendido, mando pareçer ante si a los mensajeros de Çapana, a los quales dixo que dixesen a su señor que e1 saldria con brevedad del Cuzco para ver la tierra del Collao, adonde se verian y tratarian su amistad. A los que de parte de Cari vinieron, dixo que le dixesen como e1 se quedava adereçando para yr en su ayuda y fabor, que presto seria con e1. Y como esto oviese pasado, mando el Ynga hazer junta de jente para salir del Cuzco, dexando uno de los prençipales de su linaje por gobernador'. 123
Capitulo [XLII] 'de como Viracoche Ynga paso por las provinçias de los canchez y canas y anduvo hasta que entro en la comarca de los collas y lo que sucedio entre Cari y Çapana'. 124
Determinado por el Ynga de yr al Collao, salio de la çibdad del Cuzco con mucha jente de guerra y paso por Mohina y por los pueblos de Urcos y Quiquixana. Como los canches supieron de la venida del Ynga, acordaron de se juntar y salir con sus armas a le defender la pasada por su tierra; y por el entendido, les enbio mensajeros que les dixesen que no tuviesen tal proposito porque el no queria hazelles enojo, antes deseava de los tener por amigos y que si para e1 se venian los prençipales y capitanes, que les daria a vever con su propio vaso. Los canches les respondieron a los mensajeros que no estavan por pasar por lo que dezia sino por defender su tierra de quien en ella entrase. Bueltos con la respuesta, encontraron con Viracoche Ynga en Cangalla, e lleno de yra por lo poco [en] que los canches tuvieron su enbaxada, camino con mas prieça que hasta alli. Y llegado a un pueblo que a por nonbre Conbapata, junto a un rio que por e1 pasa, hallo a los canches puestos en horden de guerra y alli se dio entre unos y otros la batalla, donde de anbas partes murieron muchos y fueron los canches vençidos y huyeron los que pudieron y los vençedores tras ellos, prendiendo y matando'....'. 124
Y como esto oviese pasado, los canches de toda la provinçia enbiaron mensajeros al Ynga para que los perdonase y en su serviçio reçibiese. / Y como el otra cosa no desease, lo otorgo con las condiçiones que solia, que era[n] que reçibiesen por soberanos señores a los del Cuzco y se rig[i]esen por sus leyes y costunbres, tributando con lo que en sus pueblos oviesen conforme como lo hazian los demas'. 124
Los canas avianse juntado numero grande dellos en el pueblo que llaman Luracache; y como entendieron el daño que avian reçibido los canches y como el Ynga no hazia injuria a los que se davan por sus amigos ni consentian hazerles agravio, determinaron de tomar amistad con e1. A esto, el rey Ynga venia caminando açercandose a Lurucache y entendio la boluntad que los canas tenian, de que mostro holgarse mucho; y como estuviese en aquella comarca el tenplo de Ancocagua, enbio grandes presentes a los ydolos y çaçerdotes. Llegados los enbaxadores de los canas, fueron bien reçibidos por Ynga Viracohe y les respondio que fuesen los prençipales y mas viejos de los canas a Ayavire, adonde se verian,y que como oviese estado algunos dias en el tenplo de Vilcanota se daria prieça a verse con ellos. Y dio a los mensajeros algunas joyas y ropa de lana fina y mando a su jente de guerra que no fuesen osados de entrar en las casas de los canas ni robar nada de lo que tuviesen ni hazelles daño ninguno porque el buen coraçon que tenian no se les turvase y tomasen otro pensamiento. Los canas, oyda la respuesta, mandaron poner mucho mantenimiento por los caminos y abaxavan de los pueblos a servir al Ynga, que con mucha justiçia entendio en que no fuesen agraviados en cosa alguna: y eran proveydos de ganado y de ‘açua’, ques su vino'. 125
... y el Ynga les bablo amorosamente y con ellos asento su conçierto de paz como solia con los demas. Y los canas, teniendo por provechoso para ellos el ser governados por tan santas y justas leyes, no rehusaron el pagar tributos ni el yr al Cuzco con reconocimiento'. 125
... Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao, adonde ya se savia todo lo que por e1 avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando; y porque no se hiziese mas poderoso acordo de salir a le buscar y dar batalla antes quel Ynga se juntase con e1;...'. 126
Capitulo [XLIII] 'de como Cari volvio a Chuquito y de la llegada de Viracoche Ynga y de la paz que entre ellos trataron'. 127
Luego que Çapana fue muerto, Cari se apodero de su real y robo todo lo que en el avia; con lo qual presa dio la vuelta a Chuquito y estava aguardando a Viracoche Ynga y mando adereçar los aposentos y prove[e]rlos de mantenimientos. El Ynga supo en el camino el fin de la guerra y como Cari avia vençido y, aunque en lo publico dava averse holgado, en lo secreto le peso lo çusedido, porque en aver diferencias entre aquellos dos pensava el façilmente hazerse señor del Collao; y penso de se bolver con brevedad al Cuzco porque no le suçediese alguna desgraçia'. 127
Y luego, en pre[se]nçia de los mas prençipales que alli estavab mando traer Viracoche Ynga un gran vaso de oro y se hizo el pleyto omenaje entre ellos desta manera: bevieron un rato del vino que tenian las mugeres y luego el Ynga tomo el vaso ya dicho y poniéndolo ensima de una piedra muy lisa dijo:... 127
Y besando la tierra, hizieron reverencia al Sol y hizieron un gran taqui y areyto con muchos sones: y los çaçerdotes, diciendo çiertas palabras llevaron el vaso a unos de sus vanos tenplos donde se ponian los semejantes juramentos que se hazian por los reyes y señores. Y aviendose holgado algunos dias Viracoche Ynga en Chuquito se bolvio al Cuzco, siendo por todas partes muy servido y bien recibido'. 128
E ya muchas provinçias estavan asentadas y usavan de mejores ropas y tenian mejores costunbres y religiones que antes, governandose por las leyes y costunbres del Cuzco, adonde avia quedado por governador de la çibdad Ynga Urco, hijo de Viracoche Ynga, del qual quentan que era muy cobarde, remiço, lleno de viçios y con pocas virtudes; mas como era el mayor, avia de çuceder en el ynperio de su padre; quien dizen que, conociendo estas cosas, quisiera mucho privarle del señorio y darlo a Ynga Yupangue, su segundo hijo, mançebo de muy gran valor y adornado de buenas costunbres, esforçado, animoso y que tenia los pensamientos mui grandes y altos; mas los orejones y prençipales de la çibdad no querian que fuesen quebrantadas las leyes y los que usaban y guardava por ordenaçion y estatuto de los pasados; y aunque conoçian quan mal inclinado era Ynga Urco, querian que el y no otro fuese rey despues de la muerte de su padre. Y esto elo dicho tan largo porque dizen los que desto me avisaron que, desde Urcos Viracoche Ynga enbio sus mensajeros a la çibdad para que lo tratasen y no pudo concluyr nada de lo que queria. Y como entro en el Cuzco, / le fue hecho gran reçibimiento; y como ya estuviese muy viejo y cançado, determino de dexar la governaçion del reyno a su hijo entregarla la bolra y salirse al balle de Yucay y al de Xaquixaguana a holgar y recrear. Y asi lo comunico con los del çibdad, pues no pudo [lograr] que le suçdiese Ynga Yupangue'. 128
Capitulo [XLIV] 'de como Ynga Urco fue reçibido por governador general de todo el ynperio e tomo la corona en el Cuzco y de como los chancas determinavan de salir a dar guerra a los del Cuzco'. 129
Los orejones, y aun todos los mas naturales destas provinçias, se rien de los hechos deste Ynga Urco. Por sus poquedades quieren que no goze de que se diga que alcanço la dinidad del reyno; y ansi vemos que en la quenta que en los quipos y romançes tienen los reyes que reynaron en el Cuzco callan este, lo qual yo no hare pues al fin, mal o bien, con viçios o con virtudes, governo y mando el reyno algunos dias. Y asi, luego que Viracoche Ynga se fue valle de Xaquixaguana, enbio al Cuzco la borla o corona para que los mayores de la çibdad la entregasen a Ynga Urco, aviendo dicho que vastava lo que avia trabajado y hecho por la çibdad del Cuzco, que lo que de la vida le quedava queria gastar en holgarse, pues era viejo y no para la guerra. Y como se entendio su voluntad, luego Ynga Urco se entro a hazer los ayunos y otras relij[i]ones conforme su costunbre; y acavado, salio con la corona y fue al tenplo del Sol a hazer sacrifiçios y se hizieron en el Cuzco a su usança muchas fiestas y grandes borracheras. Aviase casado Ynga Urco con su hermana para aver hijo en ella que le çusediese en el señorio. Era tan viçioso y dado a luxurias y desonestidades que, sin curar della, se andava con mugeres vaxas e con sus mançebas, que eran las que queria y le agradavan; y aun afirman que corronpio algunas de las mamaconas que estavan en el templo'. 129
... mas aunque fue sabido por el viejo Viracoche, no se le dio nada, antes, saliendo del valle de Xaquixaguana, se fue al valle de Yucay con sus mugeres y serviçio. Ynga Urco tanbien dizen que se reya teniendo en poco lo que era obligado a tener en mucho; mas como el ser del Cuzco estuviese guardado para ser acreçentado por Ynga Yupangue e sus hijos, ovo e1 de ser el que libro destos miedos con su virtud a todos. Y no solamente vençio a los chancas, mas sojuzgo la mayor parte de las naçiones que ay en estos reynos, como adelante dire'. 131
Capitulo [XLV] 'de como los chancas allegaron a la çibdad del Cuzco y pusieron su real en ella y del temor que mostaron los que estavan en ella y del gran valor de Ynga Yupangue'. 132
Despues que los chancas ovieron hecho sacrifiçios en Apurima y Ilegasen a la çibdad del Cuzco, el capitan general que llevavan o señor dellos Astu Guaraca les dezia que mirasen la alta enpresa que tenian, que se mostrasen fuertes y no tuviesen pavor ni temor ninguno de aquellos que pensavan espantar las jentes con pararse las orejas tan grandes como ellos se ponian, y que si los vençian avria mucho despojo y mugeres hermosas con quien holgasen; los suyos le respondian alegremente que harian el dever. Pues como en la çibdad del Cuzco oviesen savido ya de los que venian contra ella e Viracoche Ynga ni su hijo Ynga Urco no se diesen nada por ello, los orejones y mas prençipales estavan muy sentidos por ello y, como ya supiesen los enemigos quan çerca estavan, fueron hechos grandes sacrifiçios a su costunbre y acordaron de rogar a Ynga Yupangue que tome el cargo de la guerra mirando por la salud de todos. Y tomando la mano uno de los mas ançianos, hablo con e1 en nonbre de todos y e1 respondio que quando su padre queria darle a e1 la borla no consintieron, sino que fuese Ynga el cobarde de su hermano y que el nunca con tirania, ni contra la boluntad del pueblo pretendio la dinidad real y que, pues ya avian visto Ynga Urco no convenir para ser Ynga, que hiziesen lo que eran obligados al bien publico, sin mirar la costunbre antigua no fuese quebrantada'. 132
Los orejones respondieron que, concluyda la guerra, entenderian en hazer lo que a la governaçion del reyno conviniese. Y dizen que por la comarca enbiaron mensajeros que [a] todos los que viniesen a querer ser vezinos del Cuzco les serian dadas tierras en el valle y sitio para casas y serian previllejados; y asi vinieron de muchas partes. Pasado esto, el capitan Ynga Yupangue salio a la plaça donde estava la piedra de la guerra, puesta en su cabeça una piel de leon para dar a entender que avia de ser fuerte como lo es aquel animal./ En este tienpo llegavan los chancas a la sierra de Vilcaconga. Ynga Yupangue mando juntar la jente de guerra que avia en la çibdad con determinagion de les salir al camino, nonbrando capitanes los que mas esforçados les pareçio; mas tornando a tomar pareçer, se acordo de los aguardar en la çibdad'. 133
Ynga Yupangue enbio mensajeros [a] Astu Guaraca para que asentasen paz entre ellos e no oviesen muertes de jentes. Astu Guaraca con sovervia tuvo en poco la enbaxada y no quiso mas de pasar por lo que la guerra determinase, aunque ynportunado de sus parientes y mas jente, quiso tener platica con el Ynga y asi se lo enbio a dezir. La çibdad esta asentada entre serros en lugar fuerte por natura y las laderas y cabos de sierras estavan cortados y por muchas partes puestas puas rezias de palma, que son tan rezias como de hierro y mas enconosas y dañosas. Llegaron a tener habla el Ynga y Astu Guaraca; y estando todos puestos en arma aprovecho poco las vistas porque, ençendiendose mas con las palabras quel uno al otro se dixeron, allegaron a las manos teniendo grandisima grita y ruydo, porque los honbres de aca son muy alharaquientos en sus peleas y mas se tiene su grita que no su esfuerço por nosotros'. 133
[Pasado el rebato, Astu Guaraca anima]va a los suyos / esforçandolos para la pelea y lo mismo hazia Ynga Yupangue a los orejones y gente que estava en la çibdad. Los chancas deno[da]damente salieron de sus reales con voluntad de la entrar y los del Cuzco salieron con pensamiento de se defender; y tornaron a pelear, adonde murieron muchos de entranbas partes; mas tanto fue el valor de Ynga Yupangue que alcanço la vitoria de la batalla con muerte de los chancas todos, que no escaparon -a lo que dizen- sino pocos mas de quinientos y entre ellos su capitan Astu Guaraca, el qual con ellos, aunque con travajo, allego a su provinçia. El Ynga gozo del despojo y ovo muchos cativos, asi honbres como mugeres'. 134
Capitulo [XLVI] 'de como Ynga Yupangue fue recibido por rey y quitado el nonbre de Ynga a Ynga Urco y de la paz que hizo con Astu Guaraca'. 135
Desbaratados los chancas, entro en el Cuzco Ynga Yupangue con gran triunfo y hablo a los prençipales de los orejones sobre que se acordasen de como avia travajado por ellos lo que avian visto y en lo poco que su hermano ni su padre mostraron tener a los enemigos; por tanto, que le diesen a el el señorio y governaçion del ynperio. Los del Cuzco unos con otros trataron y miraron asi el dicho de Ynga Yupangue como lo mas que Ynga Urco le[s] avia hecho; y por consentimiento del pueblo acordaron de que Ynga Urco no entrase mas en el Cuzco y que le fuese quitada la borla o corona y dada a Ynga Yupangue. Y aunque Ynga Urco, como lo supo, quiso venir al Cuzco a justificarse y mostrar sentimiento grande quexandose de su hermano y de los que le quitavan de la governaçion del reyno, no le dieron lugar ni se dexo de conplir lo hordenado. Y aun ay algunos que dizen que la Coya, muger que era de Ynga Urco, lo dexo sin tener hijo del ninguno y se vino al Cuzco, donde la reçibio por muger su segundo hermano Ynga Yupangue, que hecho el ayuno y otras serimonias, salio con la borla, haziendose en el Cuzco [grandes] fiestas, hallandose a ellas jente de muchas partes./ Y a todos los que murieron de la parte suya en la vatalla los mando el nuevo Ynga enterrar, mandando hazerles las oçequias a su usança; y a los chancas mando que se hiziese una casa larga a manera de tanbo en la parte que se dio la vatalla, adonde para memoria fuesen desollados todos los cuerpos de los muertos ...'. 135
En este tienpo quentan que murio Viracoche Ynga y se le dio sepoltura con menos ponpa y onor que a los pasados suyos porque en la vejez avia desanparado la çibdad y no querido bolver a ella quando tuvieron la guerra con los chancas. De Ynga Urco no digo mas porque los yndios no tratan de sus cosas si no es por reyr; y dexando a el aparte, digo que Ynga Yupangue es el noveno rey que ovo en el Cuzco'. 136
Capitulo [XLVII] 'de como Ynga Yupangue salio del Cuzco dexando por governador a Lloque Yupangue y de lo que le çusedio'. 137
Como ya por mandado de Ynga Yupangue se oviese juntado cantidad de mas de quarenta mill honbres, junto a la piedra de la guerra se hizo alarde y nonbro capitanes, haziendo fiestas y borracheras;... 137
Pasando adelante el Ynga por el rio de Apurima y Cochacaxa , como los naturales de aquella parte estuviesen en los pucaraes fuertes y no tuviesen pueblos juntos, les mando que biviesen hordenadamente sin tener costunbre mala ni darse la muerte los unos a los otros'. 137
Mucho se alegraron con estos dichos y les fue bien de obedeçer su mandamiento. Los de Curanba o se reyan dello y entendiendolo Ynga Yupangue no bastando amonestaçiones, los vençio en vatalla, matando a muchos y cativando a otros. Y porque la tierra era buena, mando a un mayordomo suyo quedase a reformarla y a que se hiziesen aposentos y tenplo del Sol. Ordenado esto con gran prudençia, el rey salio de alli y anduvo hasta la provinçia de Andaguaylas , adonde le fue hecho solene reçibimiento y estuvo alli algunos dias / determinando si yria a conquistar a los naturales de Guamanga e Xauxa o a los Soras y Lucanes lo mas despues de avei pensadolo con acuerdo de los suyos deterrnino de yr a los soras. Y saliendo de alli, anduvo por un despoblado que yva a salir a los Soras, los quales supieron su venida y se juntaron para se defender. Avia enbiado Ynga Yupangue capitanes con jente por otras partes muchas a que allegasen las jentes a su serviçio con la mas blandura que pudiesen y a los soras enbio mensajeros sobre que no tomasen armas contra el, prometiendo de los tener en mucho sin les hazer agravio ni daño; mas no quisieron paz con servidunbre sino guerrear por no perder la livertad'. 138
Y en este peñol se recojeron muchos honbres con sus mugeres e hijos por miedo del Ynga, proveyendose del mas bastimento que pudieron. Y no solos los soras se recojeron a este peñol, que de la comarca de Guamanga y del rio de Vilcas y de otras partes se juntaron con ellos, espantados de oyr quel Ynga queria ser solo señor de las jentes. Vençida la vatalla, los vençedores gozaron del despojo y el Ynga mando que no hiziesen daño a los cativos, antes los mando soltar a todos ellos y mando yr un capitan con jente a lo de Condesuyo por la parte de Pomatanbo; e como entrase en los Soras e supiese averse ydo la jente al peñol ya dicho, reçibio mucho enojo e determino de los yr a çercar; y ansi, mando a sus capitanes que con la gente de guerra caminasen contra ellos'. 138
Capitulo [XLVIII] 'como el Ynga rebolbio sobre Vilcas y puso çerco en el peñol donde estavan hechos fuertes los enemigos'. 140
Muy grandes cosas quentan los orejones deste Ynga Yupangue e de Topa Ynga, su hijo, e Guaynacapa, su nieto, porque estos fueron los que se mostraron mas valerosos'. 140
Bolviendo al proposito, como el Ynga tanto desease aver a las manos a los que estavan en el peñol, anduvo con su jente hasta llegar al rio de Vilcas. Los de la comarca, como supieron su estada alli, muchos vinieron a le ver haziendole grandes serviçios y formaron con e1 amistad y por su mandado començaron a hazer aposentos y edifiçios grandes en lo que agora llamamos Vilcas, quedando maestros del Cuzco para dar la traça y mostrar con la manera que avian de poner las piedras y losas en el edificio'. 140
El Ynga, viendo su proposito, determino de no partir sin dexar hecho castigo en ellos. Y supo como los capitanes que enbio a la provinçia de Condesuyo avian dado algunas vatallas a los de aquellas tierras y los avian vençido y metido en su señorio lo mas de la probinçia; y porque los de[l] Collao no pensasen que avian de estar seguros, conoçiendo ser valiente Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas , le mando que con su hennano Tipa Basco se partiesen para el Collao a procurar de meter en su señorio a los naturales. Respondieron que lo harian como lo mandava y luego partieron para su tierra para desde ella yr al Cuzco a juntar el exerçito que avian de llevar'. 140
Los del peñol todavia estavan en su proposito de se defender y el Ynga los avia sercado y pasaron entre unos y otros grandes cosas, porque fue largo el çerco; y al fin, faltando los mantenimientos, se ovieron de dar los que estavan en el peñol, obligando[se] de servir, como los demas al Cuzco y tributar y dar jente de guerra. Y con esta servidunbre quedaron en graçia del Ynga, de quien dizen no hazerles enojo, antes mandarles proveer de mantenimiento y otras cosas y enbiallos a su tierra; otros dizen que los mato a todos sin que ninguno escapase. Lo primero creo, aunque de lo uno y de lo otro no se mas de dezirlo estos yndios. / Acavado esto, quentan que de muchas partes vinieron a ofreçerse al serviçio del Ynga y que reçibia graçiosamente a todos los que venian; y que salio de alli para se bolver al Cuzco y hal1o en el camino hechos muchos aposentos y que en las mas partes se avian abaxado de las laderas los naturales y tenian en lo llano pueblos conçertados como lo mandava y avia hordenado. Llegado al Cuzco, fue reçibido a su usança con gran ponpa y se hizieron grandes fiestas. Los capitanes que por su mandado avian ydo a hazer guerra a los del Collao avian andado hasta Chuquito; y tuvieron algunas vatallas en partes de la provinçia y, saliendo vençedores, sujetavanlo todo al señorio del Ynga'. 140
Capitulo [XLIX] 'de como Ynga Yupangue mando a Lloque Yupangue que fuese al valle de Xauxa a procurar de atraer a su señorio a los guancas y a los yayos, sus vezinos, con otras naçiones que caen en aquella parte'. 142
Pasado lo que se a escrito, quentan los orejones que como se hallase tan poderoso, el rey Ynga mando hazer llamamiento de jente porque queria començar otra guerra mas ynportante que las pasadas, y cunpliendo su mandado, acudieron muchos prençipales con gran numero de jente armada con las armas quellos usan, que son hondas, hachas, macanas, ayllos y dardos y lanças pocas'. 142
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue;...'. 142
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue; y avisandoles de lo que avian de hazer, salieron del Cuzco y caminaron hasta la provinçia de Andaguailas, adonde fueron bien reçibidos por los chancas; y salio con ellos un capitan, llamado Anco Allo, con copia de jente de aquella tierra para servir en la guerra del Ynga. De Andaguaylas fueron a Vilcas, adonde se estavan los aposentos y tenplo del Sol que Ynga Yupangue avia mandado hazer, y hablaron con todo amor a los que entendian en aquellas hobras. De Vilcas fueron por los pueblos de Guamanga, Açangaro, Parcos, Picoy, Acos y otros, los quales ya avian dado la obedençia al Ynga y proveian de bastimentos y de lo que mas tenian en sus pueblos y hazian el camino real que les hera mandado grande y muy ancho. Los del balle de Xauxa, sabida la venida de los enemigos mostraron temor y procuraron fabor de sus parientes y amigos y en el tenplo suyo de Guarabilca hizieron grandes sacrifiçios al denionio que alli respondia. Venidoles Los socorros, como ellos fuesen muchos, porque dizen que avia mas de quarenta mill honbres adonde agora no se sy ay doze mill los capitanes del Ynga llegaron hasta ponerse ensima del valle'. 143
Capitulo [L] 'de como salieron de Xauxa los capitanes del Ynga y lo que les çusedio y como se salio de entre ellos Anco Allo 144
Los capitanes del Ynga, como ovieron asentado las cosas del valle de Xauxa, salieron y anduvieron hasta Bonbon y, como se metiesen en la laguna, no les pudieron ha[ze]r otro mal que comerles los mantenimientos'. 144
Los capitanes del Ynga, pasado lo que se a escrito, dieron la buelta al valle de Xauxa, donde ya se avian allegado grandes presentes y muchas mujeres para llevar al Cuzco y lo mismo hizieron los de Tarama. La nueva de todo fue al Cuzco y como fue savido por el Ynga holgose por el buen çuseso de sus capitanes, aunque hizo muestra [de] averle pesado lo que avian hecho con Anco Allo; mas era, segund se cre[e], yndustria porque algunos afirman que por su mando lo hizieron sus capitanes. Y como Topa Guasco y los otros chancas oviesen ydo a dar guerra a la provinçia de Collao y oviesen avido vitoria de algunos pueblos, reçelandose el Ynga que, savida la nueva de lo que avia pasado con Anco Allo, se bolverian contra e1 y le harian trayçion, les enbio mensajeros para que luego viniesen para el; e mando, so pena de muerte, que ninguno le[s] avisase de lo pasado. Los chancas, como vieron el mandado del Ynga, vinieron luego al Cuzco y, como llegaron, el Ynga les hablo con gran disimulaçion, amorosamente, encubriendo la maldad que se uso con el capitan Anco Allo y dava por sus palabras muestra de averle dello pesado. Los chancas, como lo entendieron, no dexaron de sentir el afrenta, mas viendo quan poca parte eran para satisfacerse, pasaron por ello pidiendo liçençia a Ynga Yupangue para bolver a su provinçia ,y siendoles conçedida, se partieron dando previllejo al señor prençipal para que se pudiese sentar en el duho engastonado en oro y otras preeminencias'. 145
Y entendio el Ynga en acreçentar el tenplo de Curicancha con grandes riquezas, como ya esta escrito. Y como el Cuzco tuviese por todas partes muchas provinçias, dio algunas a este tenplo y mando poner las postas y que hablasen una lengua todos los suditos suyos y que fuese hecho los caminos reales y los mitimaes. Y otras cosas ynvento este rey, de quien dizen que entendia mucho de las estrellas y que tenia quenta con el movimiento del sol; y asi tomo el por sobrenonbre ‘Yupangue’ lo, ques nonbre de quenta y de mucho entender'. 146
Y como ya se fuese haziendo / poderoso el mando de los reyes e Ynga Yupangue tuviese los pensamientos tan grandes, no enbargante que tanto por el avia sido ylustrado y enrequeçido el tenplo del Sol llamado Curicanche y oviese hecho otros grandes edefiçios, determino de que se hiziese otra casa del Sol que sobrepujase el edefiçio a lo hecho hasta alli y que en ella se pusiesen todas las cosas que pudiesen aver, asi oro como plata, piedras ricas, ropa fina, armas de todas las quellos usan, muniçion de guerra, alpargates, rodelas, plumas, cueros de animales, alas de aves, coca, sacas de lana, joyas de mil[l] jeneros; en conclusion, avia de todo aquello de quellos podian tener notiçia. Y esta obra se començo tan sobervia que, si hasta oy durara su monarquia, no estuviera acabada'. 147
Començose a hazer esta fuerça en tienpo de Ynga Yupangue; labro mucho su hijo Topa Ynga y Guaynacapa y Guascar y aunque agora es cosa de ver, lo era mucho mas sin conparaçion. Cuando los españoles entraron en el Cuzco, sacaron los yndios del Quizquiz gran tesoro della y los españoles an hallado algunos y se cre[e] que ay a la redonda della mayor numero que lo uno y lo otro. Lo que desta fortaleza y de la de Guarco an quedado, seria justo mandar conservar para memoria de la grandeza desta tierra y aun para tener en ella tales dos fuerças, pues a tan poca costa se las hallan hechas. Y con tanto volvere a la materia'. 149
Capitulo [LII] 'de como Ynga Yupangue salio del Cuzco hazia el Collao y Io que le çusedio'. 150
Y asi, dizen los orejones que, estando las cosas de Ynga Yupangue en este estado, determino de salir del Cuzco con mucha jente de guerra a lo que llaman Collao y sus comarcas; y asi dexando su governador en la çibdad, salio della y anduvo hasta ser llegado al gran pueblo de Ayavire, adonde dizen que no queriendo venir los naturales del en conformidad, tuvo cautela como tomandolos descuydados, mato a todos sus vezinos, honbres y mujeres, haziendo lo mismo de los de Copacopa y la destruyçion de Ayavire fue tanta que todos los mas pereçieron, que no quedaron sino algunos que despues andavan asonbrados de ver tan gran maldad y como locos furiosos por las çementeras, llamando a los mayores suyos con grandes aullidos y palabras temerosas. Y como ya el Ynga oviese caydo en la ynvençion tan galana y provechosa de poner los mitimaes, como viese las lindas vegas y canpañas de Ayavire y el rio tan hermoso que por junto a el pasa, mando que viniese de las comarcas la jente que bastase con sus mugeres a poblarlo;... 150
Sin esto, quentan mas que, aviendo ydo por su mandado çiertos capitanes con jente bastante a dar guerra a lo de Andesuyo, que son los pueblos y comarcas questan en la montaña, topavan unas culebras tan grandes como maderos grueços, las quales matavan a todos los que podian, tanto que sin ver otros enemigos, hizieron ellas la guerra de tal arte que bolvieron pocos de los muchos que entraron; y que reçibio enojo grande el Ynga con saber tal nueva'. 151
Capitulo [LIII] 'de como Ynga Yupangue salio del Cuzco y de lo que hizo'. 153
Volava la fama de Ynga Yupangue en tanta manera por la tierra que en todas partes se tratava de sus grandes hechos. Muchos, sin ver vandera ni capitan suyo, le vinieron a conoçer, ofreçiendoseles por vaçallos afirmando con sus dichos que del çielo avian caydo sus pasados, pues savian bivir con tanto conçierto y onra. Ynga Yupangue, sin perder su gravedad, les respondia mançamente quel no queria hazer agravio a naçion ninguna si no viniesen a le dar la obidiençia, pues el Sol lo queria y mandava'. 153
Como los naturales de aquellas comarcas supieron la entrada en su tierra del Ynga, como ya muchos dellos por mano de sus capitanes avian sido puestos en su señorio; le vinieron a hazer la mocha trayendole presentes de muchas plumas de aves y coca y de lo mas que tenian en su tierra y a todos lo agradeçia mucho'. 154
/ Y luego mataron a los governadores y delegados que estavan en la provinçia y a muchos orejones que estavan entre ellos; y por todo el reyno se dibulgo la rebelion del Collao y de la muerte que avian dado a los orejones; y con esta nueva yntentaron novedades en algunas partes del reyno y en muchos lugares se levantaron, lo que estorvo la horden que se tenia de los mitimaes y estar avisados los governadores y, sobre todo, el gran valor de Topa Ynga Yupangue, que reyno desde este tienpo, como dire'. 155
Capitulo [LIV] 'como hallandose muy biejo Ynga Yupangue dexo la governaçion del reyno a Topa Ynga, su hijo. 156
No mostro en publico sentimiento Ynga Yupangue en saber la nueva del alçamiento del Collao, antes, con animo grande, mando hazer llamamiento de jente para en persona yr a los castigar, enbiando sus mensajeros a los canas y canches para que estuviesen firmes en su amistad, sin los ensoberbeçer la mudança del Collao; y queriendo ponerse a punto para salir del Cuzco, como ya fuese muy biejo y estuviese cansado de las guerras que avia hecho y caminos que avia andado, sintiose tan pesado y quebrantado que, no tiniendose por bastante para ello ni tanpoco para entender en la governaçion de tan gran reyno, mandando llamar al gran çaçerdote y a los orejones y mas prençipales de la çibdad, les dixo que ya el estava tan viejo que era mas para estarse junto a la lunbre que no para seguir los reales y que, pues asi lo conoçian y entendian que dezia en todo verdad, que tomasen por Ynga a Topa Ynga Yupangue, su hijo, mançebo tan esforçado como ellos avian visto en las guerras que avia hecho y que el le entregaria la bolra para que por todos fuese ovedeçido por señor y estimado por tal; y que el se daria maña como los del Collao fuesen castigados por su alçamiento y muerte que avian hecho a los orejones y delegados que entre ellos quedaron'. 156
... [en] el Collao y en las provinçias de los canches y canas le hizieron grandes reçebimientos con presentes ricos y le avian hecho, en lo que llaman Cacha, unos palaçios al modo de como ellos labran, bien vistosos. Los collas, como supieron que Topa Ynga venia contra ellos tan poderosos, buscaron fabores de sus vezinos y juntaronse los mas dellos con determinaçion de le aguardar en el canpo a le dar batalla. Quentan que tuvo de todo esto aviso Topa Ynga y como el era tan clemente, aunque conoçia la ventaja que tenia a los enemigos, les enbio de los canas, vezinos suyos, mensajeros que les avisasen como su deseo no era de con ellos tener enemistad ni castigallos conforme a lo mal que lo hizieron,...'. 157
Con esta enbaxada enbio un orejon con algunos presentes para los prençipales de los collas; mas no presto nada ni quisieron su confederaçion, antes, la junta questava hecha, teniendo por capitanes los señores de los pueblos, se vinieron açercando adonde estava Topa Ynga. Y quentan todos que en el pueblo llamado Pucara se pusieron en un fuerte que alli hizieron; y que como llego el Ynga, tuvieron su guerra con la grita que suelen y que al fin se dio vatalla entre unos y otros, en la qual murieron muchos de entranbas partes y los collas fueron vençidos y presos muchos, asi honbres como mujeres;...'. 157
... y fueranlo mas sy diera lugar a quel alcanse se siguiera; el Ynga, mas, estorvolo y a Cari, señor de Chuquito, hablo asperamente diziendole como avia ronpido la paz que puso su abuelo con Viracoche Ynga, y que no le queria matar, mas que lo enbiaria al Cuzco adonde seria castigado. Y asi a este como a otros de los presos mando llevar al Cuzco con guardas; y en señal de la vitoria que ovo de los collas en el lugar susodicho mando hazer grandes bultos de piedra y ronper por memoria un pedaço de una sierra y hazer otras cosas que oy dia quien fuere por aquel lugar vera y notara como hize yo, que paro dos dias por los ver y entender de rayz'. 158
Capitulo [LVI] 'de como los collas pidieron paz y como el Ynga se la otorgo y se bolvio al Cuzco'. 159
Los collas que escaparon de la vatalla dizen que muy espantados del acaeçimiento, se dieron mucha prieça a huyr, creyendo que los del Cuzco les yvan a las espaldas; y asi andavan con este miedo, bolviendo de en quando en quando los rostros a ver lo que ellos no vieron por lo aver estorvado el Ynga. Pasado el Desaguadero, se juntaron todos los prençipales y tomando su consejo unos con otros determinaron de enbiar a pedir paz al Ynga, con que si los reçibia en su serviçio pagaban los tributos que devian desde que se alçaron y que para sienpre serian leales. A tratar esto fueron los mas avisados dellos; y hallaron a Topa Ynga que venia caminando para ellos e oyo la enbaxada con buen senblante y respondio con palabras de vençedor piadoso que le pesava de lo que se avia hecho por causa dellos y que seguramente podian venir a Chuquito, adonde el asentaria con ellos la paz de tal manera que fuese provechosa para ellos mismos. Y como lo oyeron, lo pusieron por obra. Mando prove[e]r de muchos bastimentos y el sellor Umalla fue a lo reçebir y el Ynga le hablo bien, asi a el como a los demas señores y capitanes; y antes que tratasen de la paz, quentan que se hizieron grandes vayles y borracheras y que, acavados, estando todos juntos, les dixo que no queria que se pusiesen en neçesidad en le pagar los tributos que le eran devidos pues hera suma grande, mas que, pues sin razon ni causa se avian levantado, quel avia de poner guarniçiones ordinarias con jente de guerra, que proveyesen de bastimento y mugeres a los soldados'. 159
Asentada la provinçia de[l] Collao y puesta en horden y hablandoles Io que avian de hazer los señores della, el Ynga dio la buelta al Cuzco enbiando primero sus mensajeros a lo de Condesuyo y a los Andes a que particularmente le avisasen lo que pasava, y si sus governadores hazian algunos agravios e si los naturales andavan en algunos alborotos. Y aconpañado de mucha jente y prençipal bolvio al Cuzco, donde fue reçibido con mucha onra y se hizieron grandes sacrefiçios en el tenplo del Sol y los que entendian en la labor del gran edefiçio de la casa fuerte que avia mandado edeficar Ynga Yupangue; y la Coya, su muger y ermana, llamada Mama Ollo, hizo por si grandes fiestas y vayles. Y como Topa Ynga tuviese boluntad de salir por el camino de Chinchasuyo a sujusgar las provinçias que estan mas adelante de Tarama y Bonbon mando hazer gran llamamiento de jente por todas las provincias'. 160
Capitulo [LVII] 'de como Topa Ynga Yupangue salio del Cuzco y como sojusgo toda la tierra que ay hasta el Quito y de sus grandes hechos'. 161
Esta conquista de Quito que hizo Topa Ynga bien pudiera yo ser mas largo; / pero tengo tanto que escrevir en otras cosas, que no puedo ocuparme en tanto ni quiero contar sino sumariamente lo que hizo, pues para entenderlo bastara [lo] dibulgado por la tierra. La salida quel rey queria hazer de la çibdad del Cuzco, sin saber a que parte ni adonde avia de ser la guerra, porque esto no se dezia sino a los consejeros, juntaronse mas de dozientos mill honbres de guerra con tan gran bagaxe y repuesto que henchian los canpos; y por las postas fue mandado a los governadores de las provinçias que de todas las comarcas se truxesen los bastimentos y muniçiones y armas al camino real de Chinchasuyo, el qual se yva haziendo no desviado del que su padre mando hazer, ni tan llegado que pudiesen hazerlo todo uno'. 161
Destas tierras anduvo Topa Ynga Yupangue hasta ser llegado a los Cañares, con quien tanbien tuvo sus porfias y pendençias, y siendo dellos lo que de los otros, quedaron por sus vaçallos y mando que fuesen ellos mismos al Cuzco a estar en la misma çibdad mas de quinze mill honbres con sus mujeres y el señor prençipal dellos para los tener por rehenes; y fue hecho como lo mando'. 163
Capitulo [LVIII] 'de como el rey Topa Ynga enbio a saber desde Quito como se cunplia su mandamiento y como, dexando en horden aquella comarca, salio para yr por los valles de los yungas'. 166
Como Topa Ynga Yupangue oviese señoreado la tierra hasta el Quito, segund se a dicho, estando el en la misma poblaçion del Quito entendiendo que se cunpliese y ordenasen las cosas por el mandadas, de donde mando a los que entre los suyos tenia por mas cuerdos que en hamacas fuesen llevados por los naturales y, unos por una parte y otros por otra, que mirasen y entendiesen en la horden que estavan las nuevas provinçias que se hazian y que tomasen quenta a los governadores / y cojedores de tributos y que mirasen como se avian con los naturales. A las provinçias que llamamos de Puerto Viejo enbio de sus orejones algunos dellos para que les hablasen y quisiesen tener confederaçion, como los demas hazian, y que los ynpusiesen en como avian de senbrar y vestir y servir y reverençiar al Sol y hazelles entender su buena horden de bibir y puliçia. Quentan questos fueron muertos en pago del bien que yvan a hazer y que Topa Ynga enbio çiertos capitanes con jente a castigarlos; mas, como lo supieron, se juntaron tantos de los barbaros que mataron y vençieron a los que fueron; de que mostro sentimiento el Ynga, mas por tener negoçios grandes entre las manos y conbenir sus persona bolver al Cuzco, no fue el propio a dalles castigo por lo que avian hecho'. 166
Dias avia que el gran Topa Ynga tenia aviso de la fertilidad de los llanos y de los hermosos valles que en ellos avia y quanto se estima[va]n los señores dellos; y determino de les enbiar mensajeros con dones y presentes para los prençipales, rogandoles que le tuviesen por amigo y conpañero porque el queria ser ygual suyo en el traje quando pasase por los valles y no dalles guerra sy ellos quisiesen paz y que daria a ellos de sus mujeres y ropas y el tomaria de las suyas y otras cosas destas. Y por toda la costa avia bolado ya la nueva de lo mucho que avia señoreado Topa Ynga Yupangue y como no era cruel ni sanguinario ni hazia daño sino a los cavilosos y que querian oponerse contra el; y loavan las costunbres y relij[i]on de los del Cuzco'. 167
Capitulo [LIX] 'de como Topa Ynga Yupangue anduvo por los llanos y como todos los mas de los y[u]ngas vinieron a su señorio'. 169
Como el rey Topa Ynga [de]terminase de yr a los valles de los llanos para atraer a su serviçio y obediençia los moradores dellos, abaxo a lo de Tunbez y fue honradamente reçibido por los naturales, a quienes Topa Ynga mostro mucho amor; y luego se puso del traje que ellos usa[va]n para mas contentarles y alabo a los prençipales el querer sin guerra tomalle por señor [y] prometio de los tener y estimar como a hijos propios suyos. Ellos, contentos con oyr sus buenas palabras y manera con que se tratava, dieron la obediençia con onestas condiçiones y permitieron quedar entre ellos govemadores y hazer edefiçios; puesto que sin esto que algunos yndios afirman, tienen otros que Topa Ynga paso de largo sin dexar mucho asiento en aquellas tierras, hasta que Guaynacapa reyno, mas si emos de mirar estos dichos de los yndios nunca concluyremos nada. Saliendo de aquel valle camino el rey Ynga por los mas de la costa, yendo haziendo el camino real tan grande y hermoso como oy pareçe lo que del a quedado;...'. 169
En el valle de Chimo dizen que tuvo rezia guerra con el señor de aquel valle, y que teniendo su vatalla estuvo en poco quedar el Ynga desvaratado de todo punto; mas, prevaleçiendo los suyos, ganaron el canpo y vençieron a los enemigos, a los quales Topa Ynga con su clemençia perdono, mandandoles a los que bivos quedaron / [que] en senbrar sus tierras entendiesen y no tomasen otra vez las armas para el ni para otros'. 169
Quedo en Chimo su delegado y los mas destos valles yvan con los tributos a Caxamalca y porque son aviles para labrar metales, muchos dellos fueron llevados al Cuzco y a las cabeçeras de las provinçias, donde labravan plata y oro en joyas, vasijas y vasos y lo que mas mandado les hera. De Chimo paso adelante el Ynga y en Parmonguilla mando hazer una fortaleza, que oy vemos, aunque muy gastada y desbaratada'. 170
Estos yungas son muy regalados y los señores viçiosos y amigos de regozijos; andavan a honbros de sus vaça1los; tenian muchas mujeres; heran ricos de oro y plata y piedras y ropa y ganado. En aquellos tienpos servianse con ponpa; delante dellos yvan truhanes y desidores; en sus casas tenian porteros; usavan de muchas relig[i]ones. Dellos de boluntad se ofreçieron al Ynga, otros se pusieron en armas contra el; mas al fin, el quedo por soberano señor dellos todos y monarca'. 170
Pusieronse mitimaes y, por los caminos, postas; cada valle trivutava modera[da]mente lo que dar de tributo podia que en su tierra, sin lo yr a buscar a la ajena, oviese; a ellos guardavaseles justicia, mas cunplian lo que prometian; quando no, el daño hera suyo y el Ynga cobrava enteramente sus rentas'. 170
Diose el Ynga [a] andar por los demas valles con la mejor horden que podia, sin consentir que daño / ninguno fuese hecho en los pueblos ni en los canpos de las tierras por do pasavan; y los naturales tenian mucho bastimento en los depositos y aposentos que por los caminos estavan hechos. Y con esta horden el Ynga anduvo hasta que llego al valle de Pachacama, donde estava el tenplo tan antiguo y devoto de los yungas, muy deseado de ver por el'. 170
Y como llego a aquel valle, afirman que quisiera que solamente uviera en el tenplo del Sol, mas como aquel hera tan onrado y tenido por los naturales no se atrevio y contentose con que se hiziese casa del Sol grande y con mamaconas y çaçerdotes para que hiziesen sacrifiçios conforme a su relijion. Muchos yndios dizen quel mismo Ynga hablo con el demonio que estava en el ydolo de Pachacama y que le oyo como hera el Hazedor del mundo y otros desatinos que no pongo por no convenir; y que el Ynga le suplico le avisase con que serviçio seria mas onrado y alegre y que respondio que le sacrif[ic]asen mucha sangre umana y de ovejas. Pasado lo [que] sobre esto quentan, dizen que fueron hechos grandes sacrifiçios en Pachacama por Topa Ynga Yupangue y grandes fiestas, las quales pasadas dio la buelta al Cuzco por un camino que se le hizo, que va a salir al valle de Xauxa, que atravieça por la nevada sierra de Pariacaca, ques no poco de ver y notar su grandeza y quan grandes escaleras tiene, y oy dia se ven por entre aquellas nieves para lo poder pasar'. 171
Capitulo [LX] 'de como Topa Ynga torno a salir del Cuzco y de la rezia guerra que tuvo con los del Guarco y como despues de los aver vençido, dio la buelta al Cuzco'. 172
El Ynga padre de Topa Ynga se dize que enbio desde los Soras un capitan con jente de guerra llamado Capa Ynga, a que procurase atraer a los de Chincha al señorio suyo: mas aunque fue y lo procuro, fue poca parte porque se pusieron en arma[s] y de tal manera se querian defender quel orejon, lo mejor que pudo, se bolvio; y estuvieron sin ver capitan del Ynga ninguno hasta que Topa Ynga los sojusgo, a lo que ellos mismos quentan, porque yo no se en esto mas de lo quellos dizen. Bolviendo al proposito, como Topa Ynga oviese llegado al Cuzco, como se a escrito, despues de se aver holgado y dadose a sus pasatienpos los dias que le pareçio, mando de nuevo hazer llamamiento de jente con yntento de acabar de señorear los yndios de los llanos'. 172
Llegado Topa Ynga, ovo enbaxadas y platicas entre unos y otros y, aunque uvo algunas porfias y guerrilla, se contentaron con lo que el Ynga dellos quiso, permitiendo que se hiziese casas fuertes y que oviesen mitimaes y pagar lo que de tributo les pusieron. De aqui fue el Ynga a el valle de Yca, adonde hallo resistençia mas que en lo de la Nasca; mas su prudençia basto a hazer sin guerra, de los enemigos amigos y se allanaron como los pasados. En Chincha estavan aguardando si el Ynga yva a su valle, puesto mas de treynta mill honbres a punto de guerra y esperavan fabores de los vezinos. Topa Ynga, como lo supo, les enbio mensajeros con grandes presentes para los señores y para los capitanes y prencipales diziendo a los enbaxadores que de su parte les hiziesen grandes ofreçimientos y quel no queria guerra con ellos sino paz y er[mandad] / y otras cosas desta suerte. Los de Chincha oyeron lo que el Ynga dezia y reçibieronle sus presentes y fueron para el algunos prençipales con lo que avia en el valle y hablaron con el y trataron el amistad de tal manera que se asento la paz y los de Chincha dexaron las armas y reçibieron a Topa Ynga, que luego movio para Chincha'. 173
Llegado el Ynga [a] aquel valle, como tan grande y hermoso lo vio, se alegro mucho. Loava las costunbres de los naturales y con palabras amorosas les rogava que tomasen de las del Cuzco las que viesen que les quadrava e ellos le contentaron y obedeçieron en todo'. 173
El Ynga con su jente en arden allego adonde estavan los enemigos y les enbio muchas enbaxadas con grandes partidos y algunas vezes con amenazas y fieros; mas no quisieron pasar par la ley de sus comarcanos, que era reconoçer a estranjeros, y entre unos y otros, al uso destas partes, se travo la guerra y pasaron grandes cosas entre ellos'. 173
Y como viniese el verano y hiziese grandes calores, adoleçio la jente del Ynga, que fue causa que le convino retirar; y asi, con la mas cordura que pudo, la hizo. Y los del Guarco salieron por su valle y cojeron sus mantenimientos y comidas y tornaron a senbrar los canpos y hazian armas y aparejavanse para si del Cuzco viniesen contra ellos, que los hallasen apercibidos. Topa Ynga rebolvio sobre el Cuzco; y como los honbres de aca sean de tan poca costançia, como vieron que los del Guarco se quedaron con lo que yntentaron, comenzo [a] aver novedades entre algunos dellos y se revelaron algunos y apartaron del serviçio del Ynga'. 174
Y luego que se ovo hecho lo que en aquello se hordeno, movio con su jente adonde estavan los enemigos y los çerco y tan firmes estuvieron en su proposito que jamas querian venir a partido ninguno y tuvieronse guerra, que fue tan larga que dizen que duro tres años, los veranos de los quales el Ynga se yva al Cuzco, dexando jente de guarniçion en el nuevo Cuzco que avia hecho para que sienpre estuviese contra los enemigos. Y asi los unos por ser señores y los otros por no ser siervos procuravan de salir con su yntençion; pero al fin, a cavo de los tres anos, los del Guarco fueron enf1aqueçiendo y el Ynga, que lo conoçio, les enbio de nuevo enbaxadores que les dixesen que fuesen todos amigos y conpañeros, quel no queria sino casar sus hijos con sus hijas y, por el consiguiente sustener en todo confederaçion con igualdad, y otras cosas dichas con engaño, pareçiendole a Topa Ynga que mereçian gran pena por le aver dado tanto travajo. Y los del Guarco, pareçiendoles que ya no podrian sustentarse muchos dias y que con las condiçiones / dichas por el Ynga seria mejor gozar de tranquilidad y sosiego, conçidieron en lo que el rey Ynga queria;...'. 175
Hecho esto, mando hazer el rey Ynga una agraçiada fortaleza tal y de la manera que yo conte en la Primera Parte, Asentado el valle y puesto mitimaes y governador, aviendo oydo las enbaxadas que le vinieron de los yungas y de muchos serranos, mando ruynar el nuevo Cuzco que se avia hecho y con toda su jente dio la buelta para la çibdad del Cuzco, donde fue reçibido con gran alegria y se hizieron grandes sacrefiçios con alabança suya en el tenplo y oraculos; e por el consiguiente, se alegro el pueblo con fiestas y borracheras y taquies solepenes'. 175
Capitulo [LXI] 'de como Topa Ynga torno a salir del Cuzco y como fue al Collao y de alli a Chile y gano y señoreo las naçiones que ay en aquellas tierras y de su muerte'. 176
Como Topa Ynga oviese llegado al Cuzco con tan grandes vitorias como se a escrito, estuvo algunos dias holgandose en sus banquetes y borracheras con sus mujeres y mançebas, que heran muchas, y con sus hijos, entre los quales se criava Guaynacapa, el que avia de ser rey y salia muy esforçado y brioso. Pasadas las fiestas, el gran Topa Ynga determino de dar bista al Collao y señorear la tierra que mas pudiese de adelante; y para hazerlo, mando que se aperçibiesen en todas partes jentes y se hiziesen muchos toldos para dormir en los lugares desiertos'. 176
Y hecho un conbite general y muy esplendido, salio del Cuzco Topa Ynga, dexando en la çibdad su lugarteniente y su hijo mayor Guaynacapa; y con gran repuesto y magestad camino por lo de Collasuyo, visitando sus guarniçiones y tanbos reales y holgose por los pueblos de los Canas y Canchez'. 176
.... y avia con su buena orden todo recaudo y abasto de mantenimiento, sin que faltase a mas de trezientas mill personas que yvan en sus reales. Algunos señores del Collao se ofreçieron de yr por sus personas con el mismo Ynga, y con los que señalo entro en el palude de Titica[ca] y loo a los que entendian en las obras de los edefiçios que su padre mando hazer quan bien lo avian hecho'. 177
Bolvio a su jente y camino por toda la provinçia de[l] Collao hasta salir della; enbio sus mensajeros a todas las naçiones de los charcas, carangues y mas jentes que ay en aquellas tierras. Dellas unos le acudian a servir y otros a le dar guerra; mas aunque se la dieron su potençia era tanta que basto a los sojuzgar, usando con los vençidos de gran clemençia y con los que se le venian de mucho amor. En Paria mando hazer edefiçios grandes / y lo mismo en otras partes. Y çierto devieron pasar a Topa Ynga cosas grandes muchas de las quales priva el olvido por la falta que tienen de letras e yo pongo sumariamente algo de lo mucho que savemos por lo que oymos y vemos los que aca estamos, que paso'. 177
Y lo que dizen que usavan hazer no lo quiero poner porque son jentilidades y los cristianos que estavan en el Cuzco el año de mill y quinientos y çinquenta acuerdense de lo que vieron que se hizo por las honras y cabo de año de Paulo Ynga, con se aver buelto cristiano, y sacaran las que se harian en el tienpo del reynado de los reyes pasados, antes que perdiesen su señorio'. 178
Capitulo [LXII] 'de como reyno en el Cuzco Guaynacapa, que fue el dozeno rey Ynga'. 179
Guaynacapa avia mandado pareçer delante de si a los prençipales señores de los naturales de las provinçias; y estando su Corte llena dellos, tomo por mujer a su hermana Chimbo Ocllo y por ello se hizieron grandes fiestas, dexando los lloros que por la muerte de Topa Ynga se hazian. Y acabadas, mando que saliesen con el hasta çinquenta mill honbres de guerra, con los quales queria yr aconpañado para visitar las provinçias de su reyno'. 181
Por todas partes quel Ynga pasava, dexava hechas tales cosas ques admiraçion contarlas. A los que erravan, castigava sin dexar pasar par alto nada y gratificava a quien bien le servia. Ordenando estas cosas y otras, paso de las pro-/ [vinçias] sujetas agora a la Villa de Plata y por lo de Tuquman enbio capitanes con jente a guerrear a los chiriguanaes; mas no les fue bien porque bolbieron huyendo'. 183
Y asi se hincheron todos los grandes aposentos y depositos de todo ello, de manera que de quatro a quatro leguas, que era la jornada, estava entendido que se avia de hallar proveymiento para toda esta multitud de jente, sin que faltase sino que sobrase mas de lo quellos gastasen, y mujeres, muchachos y onbres que servian personalmente de lo que les hera mandado y que llevavan el repuesto del Ynga y el vagax[e] de la jente de guerra de un tanbo a otro, donde estava el proveymiento que en el pasado'. 186
En las Chachapoyas hallo Guaynacapa gran resistençia, tanto que por dos vezes bolvio huyendo desbaratando a los fuertes que para su defença se hazian; y con fabores que le vinieron, rebolvio sobre los chachapoyanos y los quebranto de tal manera que pidieron paz, çeçando por su parte la guerra. Diose con condiçiones provechosas al Ynga, mando pasar dellos muchos a que residiesen en el mismo Cuzco, cuyos deçindientes oy biven en la misma çibdad. Tomo muchas mujeres porque son hermosas y agraçiadas y muy blancas; puso guarniçiones hordinarias con soldados mitimaes para que estuviesen por frontera; dexo governador en lo prençipal de la comarca; proveyo lo que mas ellos usavan; castigo a muchos de los prençipales porque le dieron guerra. Lo qual hecho a Caxamalca se volvio, de donde prosiguio su / viaje y puso en orden las provinçias de Caxas, Yabaca, Guancabanba y las demas que con ellas confinan'. 188
Y dizen todos que yendo Guaynacapa acavando de asentar aquellas tierras por donde su padre paso y que avia sojusgado, supo de como en los Bracamoros avia muchos honbres y mujeres y que tenian tierras fertiles y que bien adentro de la tierra avia una laguna y muchos rios lleno[s] de grandes poblaciones. Codiçioso de descubrir y ganoso de señorear, tomando la jente que le pareçio, con poco vagax[e], mando caminar para ella, dexando el canpo alojado por los tanbos reales y encomendado a su capitan general. Entrado en la tierra, yban abriendo el camino con açaz travajo porque, pasada la cordillera de los promontorios nevados, dieron en la montaña de los Andes y hallaron rios furiosos que pasar y cayan muchas aguas del çielo. Todo no fue parte para que el Ynga dexase de allegar adonde los naturales por muchas partes puestos en sus fuertes le estavan aguardando, desde donde le mostravan sus vergüenzas, afeandole su venida; y començaron la guerra unos y otros y tantos de los barbaros se juntaron, los mas desnudos sin traer ropas, a lo que se afirma que el Ynga determino de se retirar y lo hizo sin ganar nada en aquella tierra'. 189
La Puna tenia rezia guerra con Tunbez y el Ynga avia mandado çesar la contienda y que le reçibiesen en la Puna, lo qual Tunbala sintio mucho porque hera señor della; mas no se atrevio a ponerse contra el Ynga, antes le reçibio en su ysla y hizo presentes con fingidad paz, porque como salio, procurandolo con los naturales de la tierra firme, trataron de matar muchos orejones con sus capitanes que con unas balças yvan a salir a un rio para tomar la tierra firme; mas Guaynacapa lo supo y sobre ello hizo lo que yo tengo escrito en la Primera Parte en el capitulo ***.Y hecho gran castigo y mandado hazer la calçada o paso fuerte que llaman de Guaynacapa, bolvio y paro en Tunbez, donde estavan hechos edefiçios y tenplo del Sol; y vinieron de las comarcas a le hazer reverençia con mucha umildad'. 192
Algunos de los mas sueltos anduvieron mucho en gran manera hasta que toparon con el Ynga, a quien solamente dieron quenta de la desgraçia çusedida, que no poco le fatigo. Y mirandolo discretamente, hizo un hecho de gran varon, que fue mandar a los que asi avian venido que callasen y a ninguna persona contasen lo que ya el savia, antes volbiesen al camino y avisasen a todos los que venian desbaratados que se hiziesen en el primero çerro que topasen, quando a el viesen, un esquadron, sin temor de morir el que la suerte le[s] cayere, porque el con jente de refresco daria en los enemigos y los vengaria; y con esto se volvieron'. 194
Y aunque procuraron de se juntar y pelear, tal mano les dieron que los canpos [se] henchian de los muertos y queriendo huyr, les tenia tomado el paso; y mataron tantos que pocos escaparon bibos si no fueron los cautivos, que fueron muchos; y por donde venian estava todo alterado, creyendo que al mismo Ynga avian de matar y desbaratar los que ya por el eran muertos y presos. Y como se supo el fin dello, asentaron el pie llano, mostrando todos gran plazer. Guaynacapa recobro los suyos que avia bivos y [a] los que eran muertos mando hazer sepol- / -turas y sus honras conforme a su jentilidad, porque ellos todos conoçen que ay en las animas ynmortalidad. Y tanbien se hizieron en donde esta vatalla se dio bultos de piedra y padrones para memoria de lo que se avia hecho; y Guaynacapa enbio aviso hasta el Cuzco de todo esto y se reformo su jente y fue adelante de Carangue. Y los de Otavalo, Cayanbi, Cochesqui y Apipo con otros pueblos avian hecho liga todos juntos con otros muchos de no dexarse sojusgar del Ynga, sino antes morir que perder su livertad y que en sus tierras se hiziesen casas fuertes, ni ellos ser obligados de tributar y con sus personas yr al Cuzco, tierra tan lexos como avian oydo'. 195
Y hablado entre ellos esto y tenido sus consideraçiones, aguardavan al Ynga, que sabian que venia a le[s] dar guerra; el qual con los suyos anduvo hasta la comarca destos, donde mando hazer sus alvarradas y çercas fuertes que llaman ‘pucaraes ’: donde mando meter su jente y serviçio. Y enbio mensajeros [a] aquellas jentes con grandes presentes, rogandoles que no le diesen guerra porque el no queria sino paz con condiçiones onestas y que en el sienpre hallarian fabor como en padre, y que no queria tomalles nada sino dalles de lo que traya; mas estas palabras tan blandas aprovecharon poco porque la respuesta que le dieron fue que luego de su tierra se saliese, donde no, que por fuerça lo echarian della. Y asi, en esquadrones vinieron para el Ynga, que muy enojado avia puesto su jente en canpaña; y dieron los enemigos en el de tal manera, que se afirma, si no fuera por la fortaleza que para se guareçer se avia hecho, lo llevaran y del todo punto ronpieran; mas conoçiendo el daño que reçibia, se retiro lo mejor que pudo al Pucara, donde todos se metieron los que en el canpo no quedaron muertos o en poder de los enemigos presos'. 196
Como aquellas jentes vieron como avian bastado a ençerrar / al Ynga en su fuerça y que avian muerto a muchos de los orejones del Cuzco, muy alegres hazian gran ruydo con sus propias bozes, tanto que ellos mismos no se oyan; y traydos atabales, cantavan y bevian enbiando mensajeros por toda la tierra, publicando que tenian al Ynga çercado con todos los suyos; y muchos lo creyeron y se alegraron y aun vinieron a favoreçer a sus amigos'. 197
El Ynga engroço su exerçito y los enemigos avian hecho lo mismo, los quales determinadamente acordaron de dar en el Ynga y desbaratarlo o morir sobre el caso en el canpo. Y asi lo pusieron por obra y ronpieron dos çercas de la fortaleza, que a no aver otras que yvan rodeando un çerro, sin duda por ellos quedara la vitoria; mas como su usança es hazer un çercado con dos puertas y mas alto otro tanto y asi hazen en un çerro siete, ocho fuerças para si la una perdieren subirse a la otra, el Ynga con su jente se guareçio en la mas fuerte del çerro, de donde a cabo de algunos dias, salio y dio en los enemigos con gran coraje'. 197
Y despues de se aver reformado al canpo, el Ynga paso adelante hazia la parte del Sur con gran reputaçion por la vitoria pasada; y anduvo descubriendo hasta el rio de Angasmayo, que fueron los limites de su enperio. Y supo de los naturales como adelante avia muchas jentes y que todos andavan desnudos sin ninguna vergüença y que comian carne umana, todas en general; y hizo algunas fuerças en la comarca de los Pastos y mando a los prençipales que le tributasen y dixeron que no tenian que le dar; y por lo enponer, les mando que cada casa de la tierra fuese obligada a le dar tributo, cada tantas lunas, un cañuto de piojos algo grande. Al prinçipio rieronse del mandamiento; mas despues, como por muchos que ellos tenian no podian henchir tantos cañutos, criaron con el ganado quel Ynga les mando dexar y tributavan de lo que se multiplicava y de las comidas y rayzes que ay en sus tierras. Y por algunas causas que para ello tuvo Guaynacapa, bolvio al Quito y mando que en Carangue estuviese tenplo del Sol y guarniçion de jente con mitimaes y capitan general con su governador para frontera de aquellas tierras y para guardia dellas'. 198
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200
Algunos avia entre ellos que les pesava y dezian que no hera liçito dexar de reconoçer al gran Ynga, pues hera señor de todos; mas Ylla Topa no fue leal a Guascar asi como Guaynacapa se lo rogo y el se lo prometio, porque dizen que / andava en tratos y secretas platicas con Atabalipa, que entre los hijos de Guaynacapa mostro mas animo [y] balor, causado por su atrevimiento y aparejo que hallo o con lo que su padre mando, si fue verdad, que governase lo de Quito y sus comarcas. Este hablo a los capitanes Chalaquchima, Ynclagualpa, Urimiñavi, el Quizquiz , Sopeçopagua y otros muchos, sobre que quisiesen faboreçerle y ayudarle para quel fuese Ynga de aquellas partes como su hermano lo hera del Cuzco. Y ellos y el Ylla Topa, traydor a su señor natural Guascar, pues que aviendole dexado por governador hasta quel tuviese edad cunplida le nego y se ofreçio de faboreçer [a] Atabalipa, que ya por todo el real era tenido por señor y le fueron entregadas las mugeres de su padre, a quien el reçibio por suyas, que hera autoridad mucha entre estas jentes;...'. 205
Quentan algunos que algunos de los hijos de Guaynacapa, hermanos de Guascara y de Atabalipa, con otros orejones se fueron huyendo al Cuzco y dieron dello aviso a Guascar; y asi el como los orejones ançianos del Cuzco sintieron lo que avia hecho Atabalipa, reprovandolo por caso feo y que avia ydo contra sus dioses y contra el mandamiento y ordenança de los reyes pasados. Dezian que no avian de sufrir ni consentir quel bastardo tuviese nonbre de Ynga, antes le avian de castigar por lo por el ynventado, con el fabor que tuvo de los capitanes y jente del exerçito de su padre. Y asi Guascar mando que se aper[çi]biesen en todas partes y se hiziesen armas y los depositos se proveyesen con las cosas neçesarias porque el avia de hazer guerra a los traydores sy juntos todos no le reconoçian por señor. Y a los cañares enbio enbaxadores, esforçandolos en su amistad y al mismo Atabalipa dizen que enbio un orejon a que le amonestase que no yntentase de llevar adelante su opinion, pues hera tan mala y a que hablase a Ylla Topa, su tio, para que le aconsejase se viniese para el. Y hecho estas cosas, nonbro por su capitan general a uno de los prençipales del Cuzco llamado Atoco'. 205
Entendido hera por todo el reyno del Peru como Guascar era Ynga y como tal mandava y tenia guarda y despachava orejones a las cabeçeras de las provinçias a proveer lo que convenia. Era de tan buen seso y tenia en tanto a los suyos que fue, lo que reyno, querido en estremo dellos; y seria quando començo a reynar, a lo que los yndios dizen, de veynte y çinco años poco mas o menos. Y aviendo nonbrado por su capitan general [a] Atoco, le mando que tomando la jente que le pareçiese de los lugares por donde pasase, mitimaes y naturales, fuese a Quito a castigar el alboroto que avia con lo que su hermano yntentava y tuviese aquella tierra por el'. 207
Y asi unos dizen que, Atabalipa, como ovo determinadose a no solamente no querer dar la obediençia a su hermano que ya hera rey, mas aun pretendio aver el señorio para si por las formas que pudiese, tenyendo -como ya tenia- de su parte a los capitanes y soldados de su padre, vino a los Cañares adonde hablo con los señores naturales y con los mitimaes coloreando, con razones que ynvento, [que] su deseo no hera de hazer daño a su hermano por querer solamente el provecho para si, sino para tenellos a todos por amigos y hermanos y hazer otro Cuzco en el Quito, donde todos se holgasen; y pues el tenia tan buen coraçon, que para sanearse quellos le tenian para con el, diesen lugar que en Tomebanba fuesen para el hechos aposentos y tanbos, para que como Ynga y señor pudiese holgar con sus mugeres en ellos, como hizo su padre y su agüelo;...'. 207
Atoco venia marchando porque Atabalipa no tuviese lugar de hazer llamamiento de jente en las provinçias; y como supo que venia a punto de guerra, hablo con los suyos, rogandoles que se acordasen de la onra del Ynga Guascar y que se diesen maña a castigar la desvergüença con que Atabalipa venia. Y por justificar su causa, enbio1e -segund dizen- çiertos yndios por mensajeros amonestandole que se contentase con lo que avia hecho y no diese lugar a quel reyno ardiese en guerra, y se conformase con el Ynga Guascar, que seria lo mas asertado. Y aunque heran prençipales orejones estos mensajeros, quentan que se rio del dicho que Atoco le enbiava a dezir y que, haziendo grandes fieron y amenazas, los mando matar y prosiguio su camino en ricas andas que le llevavan a honbros de los prençipales y mas privados suyos'. 209
Con esta vitoria quedo Atavalipa muy estimado y fue la nueva dibulgada por todo el reyno y llamanle los que seguian su opinion Ynga; y dixo que avia de tomar la borla en Tomevanba, aunque no siendo en el Cuzco teniase por cosa fribola y sin fuerça. De los heridos mando curar; y mandava como rey y asi era servido. Y camino para Tomebanba'. 210
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato e1capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante, Urco Guaranga, Ynga Roca'. 211
Mas poca ynpreçion hizieron en el cruel de Atabalipa, porque dizen que mando a sus capitanes y jentes que matasen a todos aquellos que avian venido; lo qual fue hecho no perdonando si no hera algunos niños y a las mugeres sagradas del tenplo que por honra del Sol, su dios, guardaron sin derramar sangre dellas ninguna. Y pasado esto, mando matar algunos particulares en la provinçia y puso en ella capitan y mayordomo de su mano; y juntos los ricos honbres de las comarcas, tomo la bolra y llamose Ynga en Tomebanba, aunque no tenia fuerça -como se a dicho- por no ser en el Cuzco; mas el tenia su derecho en las armas, lo qual tenia por buena ley. Tanbien digo que e oydo [a] algunos yndios honrados que Atabalipa tomo la borla en Tomevanba antes que le prendiesen ni Atoco saliese del Cuzco y que Guascara lo supo y proveyo luego. / Pareçeme que lo que se a escrito lleva mas camino. Guancauque davase mucha prieça [a] andar y quisiera llegar a los Cañares antes que Atabalipa pudiera aver hecho el daño que hizo'. 212
Capitulo [XXXI] 'del Segundo rey o Ynga que ovo en el Cuzco, llamado Cinche Roca Inga'. 94
...y asi con ella misma proçiguere en tratar del reynado de los Yngas y la çuseçion dellos hasta que con la muerte de Guascar y entrada de los españoles se acavo. Y quiero que sepan que los que esto leyeren que, entre todos los Yngas, que fueron honze, tres salieron entre ellos tan bastantisimos para la governaçion de su señorio que cuentan y no acaban los orejones de loarlos; y estos no se pareçieron en las condiciones tanto como en el juyzio y en ser valerosos, los quales son Guaynacapa y Topa Ynga Yupangue, su padre e Ynga Yupangue, padre del uno y agüelo del otro. Y tanbien se puede presumir que, como estos fuesen tan modernos questa el reyno lleno de yndios que conoçieron a Topa Ynga Yupangue y con el anduvieron en las guerras y a sus padres oyeron lo que Ynga Yupangue hizo en el tienpo de su reynado,…'. 24
... aunque el Ynga [se] casase con muger jenerosa, queriendo podia hazer lo mismo y conçibir con adulterio de tal manera que, no siendo entendido, fuese tenido por hijo del señor y natural marido suyo. Por estas cosas o porque les pareçio a los que lo ordenaron que convenia, era ley entre los Yngas quel señor que entre todos quedava por enperador tomase a su hermana por muger, la qual tenia por nonbre ‘Coya’,....'. 25
Capitulo [XI] 'de como se uso entre los Yngas que del Ynga que ovises sido valeroso y que oviese ensanchado el reyno o hecho otra cosa dina de memoria la oviese del en sus cantares y en los bultos;... 27
Entendi cuando en el Cuzco estuve, que se ovo entre los reyes Yngas que el rey, que entre ellos era llamado Ynga, luego como hera muerto se hazian los lloros generales y continos y se hazian los otros sacrifiçios grandes conforme a su religion y costunbre'. 27
Era tan grande el reyno del Peru , que mandavan los Yngas, lo ya muchas vezes dicho desde Chile hasta Quito y aun del rio de Maule hasta el de Angasmayo; y si estando el rey en el un cavo destos oviera de ser ynformado de lo que pasava en el otro con quien anduviera por jornadas, aunque fueran grandes, fuera una cosa muy larga, porque, a cavo de aver andado mill leguas, ya seria sin tienpo lo que se oviera de prove[e]r, si conviniera, o remediar otros negoçios de governaçion. En fin, por esto y por en todo açertar a governar las provinçias, los Yngas ynventaron las postas, que fue lo mejor que se pudo pensar ni ymajinar: y esto a solo Ynga Yupangue se deve, hijo que fue de Viracocha Ynga, padre de Topa Ynga, segund publican los cantares de los yndios, y afirman todos los orejones. Y no solo lo de las postas ynvento Ynga Yupangue, que otras cosas grandes hizo como yremos relatando'. 60
Y conoçiendo los Yngas quanto se siente por todas las naçiones dexar sus patrias y naturalezas propias, porque con buen animo tomasen aquel destierro, es averiguado que honravan a estos tales que se mudavan y que a muchos dieron braçeletes de oro y de plata y ropas de lana y de pluma y mugeres y eran privillegiados en otras cosas muchas; y asi, entre ellos avia espias que sienpre andavan escuchando 1o que los naturales hablavan o yntentavan, de 1o qual davan aviso a los delegados e con prieça grande yvan al Cuzco a ynformar dello al Ynga. Con esto todo estava seguro y los mitimaes temian a los naturales y los naturales a los mitimaes y todos entendian en obedeçer y servir llanamente. Y si en los unos o en los otros avia motines o tramas o juntas, hazianse grandes castigos porque los Yngas, algunos dellos fueron vengativos y castigavan sin tenplança y con gran crueldad'. 64
Otras muchas cosas pudiera dezir deste tenplo que dexo, porque me pareçe que vasta lo dicho para que se entienda quan gran cosa fue, porque no trato de la argenteria, chaquira, plumajes de oro y otras cosas, que si las escreviera no fueran creydas. Y lo que tengo dicho, aun biven cristianos que vieron la mayor parte dello, que se llevo a Caxamalca para el rescate de Atabalipa; pero mucho escondieron los yndios y esta perdido y enterrado. Y aunque todos los Yngas avian adornado este tenplo, en tienpo de Ynga Yupangue se acreçento de tal manera que quando murio y Topa Ynga, su hijo, ovo el ynperio, quedo en esta perfiçion'. 82
Muchos fueron los tenplos que ovo en este reyno del Peru y algunos se tienen por muy antiguos porque fueron fundados antes, con muchos tienpos, que los Yngas reynasen, asi en la serrania de los altos como en los valles de los Ilanos; y reynando los Yngas, se edificaron de nuevo otros muchos en donde / se hazian sus fiestas y sacrificios. Y porque hazer mençion de los tenplos que avia en cada provinçia en particular seria cosa muy larga y prolixa, determine de contar en este lugar solamente los que tuvieron por mas ymninentes y prençipales. Y asi digo que, despues del tenplo de Curicanche, era la segunda guaca de los Yngas el serro de Guanacaure, questa a vista de la çibdad y era por ellos muy frequentado y onrado por Io que algunos dizen quel hermano del primer Ynga se convertio en aquel lugar en piedra al tienpo que salieron de Pacaritanbo, como al prençipio se conto'. 83
Pues juntos el Ynga y el Gran Çacerdote con los cortesanos del Cuzco y mucha jente que vena de las comarcas, teniendo sus dioses puestos en talamo les mochavan, ques hazerles reverençia, lo que ellos usavan ofreçiendoles muchos dones de ydolos de oro pequeños y ovejas de oro y figura de mugeres, todo pequeño y otras muchas joyas. Y estavan en esta fiesta de Hatun Layme quinze o veynte dias, en los quales se hazian sus grandes taquis e borracheras y otras fiestas a su usança; lo qual pasado davan fin al sacrefiçio, metiendo los bultos de los ydolos en los tenplos y los de los Yngas muertos en sus casas'. 92
Pues con la mas brevedad que pude escrevi lo que entendi [de] la governaçion y costunbres de los Yngas, quiero bolver con mi escritura a contar los que ovo desde Mango Capa hasta Guascar, como atras prometi. Y asi, deste como de otros no dan mucha notiçia los orejones, porque, a la verdad, hizieron pocas cosas; porque los ynventores de lo escrito y los mas valerosos de todos ellos fueron Ynga Yupangue y Topa Ynga, su hijo, y Guaynacapa, su nieto; aunque tanbien lo deve de causar la razon que ya tengo escrita, de ser estos los mas modernos. Luego pues que fue muerto Mango Capac y hechos por el los lloros generales y oçequias, Sinche Roca Ynga tomo la borla o corona con las çerimonias acostunbradas, procurando luego de alargar la casa del Sol y allegar asi la mas jente que pudo con halagos y grandes ofreçimientos, llamando, como ya se llamava, a la nueva poblaçion Cuzco'. 94
Y quentan en este paso que çusedio un misterio fabuloso, el qual fue que como en aquel tiempo no corriese por la çibdad ni pasase ningun arroyo ni rio, que no se tenia por pe[que]ña falta y neçesidad porque quando hazia calor se yvan a bañar por la redonda de la çibdad en los rios que avia, y aun sin calor se vañavan, y vañan los yndios, y para proveymiento de los moradores avia fuentes, pequeñas, las que agora ay; y estando en este çerro el Ynga desviado algo de su jente, començo a hazer su oraçion al gran Tiçiviracocha y a Guanacaure y al Sol y a los Yngas, sus padres y abuelos, para que quisiesen declaralle como y por donde podrian, a fuerças de manos de honbres, llevar algund rio o açequia / a la çibdad; y que estando en su oraçion, se oyo un trueno grande, tanto que espanto a todos los que alli estavan; y quel mismo Ynga, con el miedo, que reçibio, abaxo la cabeça hasta poner la oreja ysquierda en el suelo, de la qual le corria mucha sangre; y que supitamente oyo un gran ruydo de agua que por debaxo de aquel lugar'. 105
E como la fiesta del regozijo oviese pasado, determino de salir a conquistar algunos pueblos de la redonda del Cuzco que no avian querido el amistad de los Yngas pasados, confiados en la fuerça de sus pucaraes ; y con la jente que quiso juntar, salio del Cuzco en sus ricas andas con guarda de los mas prençipales y endereço su camino a lo que llamavan Calca, donde avian sido reçibidos sus mensajeros con mucha sovervia; mas, como supieron [que] los del Cuzco ya estavan çerca dellos, se juntaron armandose de sus armas, se ponian por los altos de los collados en sus fuerças y albarradas, de donde desgalgavan grandes piedras encaminadas a los reales del Ynga para que matasen [a] los que alcançasen'. 113
Pasado lo que se a escrito, Ynga Viracocha enbio un mensajero a llamar a los de Caytomarca , que estavan de la otra parte de un rio hechos fuertes, sin jamas aver querido tener amistad con los Yngas...'. 114
Luego que ovo enbiado el mensajero, Viracocha Ynga mando a sus jentes que alçado el real, caminasen para se asercar a Caytomarca. Y andando por el camino, llego junto a un rio adonde mando que parasen / para refrescarse; y estando en aquel lugar llego el mensajero, el qual conto como los de Caytomarca avian bulrado del y como dezian que ningund temor tenian a los Yngas. Y como fue entendido por Viracoche Ynga con gran saña subio en las andas, mandando a los suyos que caminasen a toda prieça; y asi lo hizieron hasta ser llegados a las riberas de un rio caudaloso y de gran corriente, que creo yo deve ser el de Yucay; y mando poner sus tiendas el Ynga y quisiera conbatir el pueblo de los enemigos que de la otra parte del rio estava; mas yba el rio tan furioso que no se pudo poner en efeto. Los de Caytomarca llegaron a la ribera, desde donde con las hondas lançavan muchas piedras en real del Ynga y començaron de una y otra parte a dar bozes y gritos grandes; porque en esto es estraña la costunbre con que las jentes de aca pelean unos con otros y quan poco dexan a sus bocas reposar'. 116
Dos dias quentan que estuvo en aquel rio el Ynga sin pasarlo, porque no avia puente ni tanpoco se yo si se usavan las que agora ay antes que oviese Yngas, porque unos dizen que si y otros afirman que no. Y como no pasase del rio Viracoche Ynga, dizen que mando poner en un gran fuego una piedra pequeña y como estuviese bien caliente, puesto en ella çierta mistura o confaçion para que pudiese adonde tocase en prender lunbre, la mando poner en una honda de hilo de oro con que quando a el plazia tirava piedras, y con gran fuerça la echo en el pueblo de Caytomarca y açerto a caer en el alar de una casa questava cubierta con paja bien seca...'. 116
Y como se dibulgase por todas partes deste reyno el valor de los Yngas y su gran poder e la valentia de Viracoche Ynga, que reynava en el Cuzco, cada uno destos, queriendo granjear su amistad, la procuraron con enbaxadores que le enbiaron para que quisiese mostrarse su valedor y ser contra su enemigo. Partidos estos mensajeros con grandes presentes, llegaron al Cuzco a tienpo quel Ynga venia de los palaçios o tanbos que para su pasatienpo avia mandado hazer en Xaquixaguana; y entendido a lo que venian, los oyo, mandando que los aposentasen en la çibdad y proveyesen de lo necesario'. 122
Y como oviese tomado la borla, despues de ser pasados algunos dias, determino de salirse a holgar a las casas de plazer que para recreaçion de los Yngas estavan hechas, dexando por su lugarteniente a Ynga Yupangue, que fue padre de Topa Ynga, como adelante contare. Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas ; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas, desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible'. 130
El Ynga salio de Ayavire, dizen que por el camino que llaman Omasuyo, el qual para su persona real fue hecho ancho y como lo vemos; y camino por los pueblos de Horuro, Asillo, Asangaro, en donde tuvo algunos requentros con los naturales; mas tales palabras les dixo que con ellas y con dones que les dio, los atraxo a su amistad y serviçio y dende en [a]delante usaron de la puliçia que usavan los demas que tenian amistad y aliança con los Yngas y hizieron sus pueblos conçertados en lo llano de las vegas. Pasando adelante Ynga Yupangue, quentan que visito los mas pueblos que confinan con la gran laguna de Titicaca y quo con su buena maña los atraxo todos a su serviçio, poniendose en cada pueblo del traje que usavan los naturales, cosa de gran plazer para ellos y con que mas se holgava[n]. Entro en la gran laguna de Titicaca y miro las yslas que en ella se hazen, mandando hazer en la mayor dellas tenplo del Sol y palagios para e1 y sus deçendientes;...'. 151
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes, creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo. Y como todos aborreçiesen el mando que sobre ellos el Ynga tenia, sin les aver el hecho molestia ni mal tratamiento ni hecho tiranias ni demasias, como sus governadores y delegados no lo pudieron entender, juntos en Hatuncollao y en Chuquito, adonde se hallaron Cari y Çapana y Umalla y el señor de Açángaro y otros muchos, hizieron su juramento conforme a su çeguedad de llevar adelante su yntençion y determinaçion;...'. 154
Fue a Xauxa, adonde los guancas le hizieron solepne reçebimiento y enbio por todas partes mensajeros haziendo saber como el queria ganar el amistad de todos ellos sin les hazer enojo ni darles guerra; por tanto, que pues oyan que los Yngas del Cuzco no hazian tiranias ni demasias a los que tenian por confederados y vaçallos y que, en pago del trabaxo y omenaje que les davan, reçebian dellos mucho bien, que le enbiasen sus mensajeros para asentar la paz con el. En Bonbon supose con la gran potençia que el Ynga venia y como tuviesen entendido grandes cosas de su clemençia le fueron a hazer reverençia; y los yayos hizieron lo mismo y los de Tarama y otros muchos, a los quales reçibio bien dandoles a unos mugeres y a otros coca y a otros mantas y camisetas y poniendose del traje que tenia la provinçia donde el estava, que fue por donde ellos reçibian mas contento'. 162
En todas partes adoravan al Sol [y] tomavan las costunbres de los Yngas tanto que pareçia que avian naçido todos en el Cuzco; y querianle y amavanle tanto, que le llamavan ‘padre de todos, buen señor, justo y justiçiero’. En la provinçia de los Cañares afirman que naçio Guaynacapa, su hijo, y que se hizieron grandes fiestas. Todos los naturales de las provinçias que avia señoreado el gran Topa Ynga con su buena yndustria que les dio ordenaron sus pueblos en partes dispuestas y hazian en los caminos reales aposentos. Entendian en aprender la lengua jeneral del Cuzco y en saber las leyes que avian de guardar; los edefiçios hazianlos maestros que venian del Cuzco y enponian a los otros en ello. Y asi se hazian las demas cosas que por el rey heran mandadas'. 164
Tenian a los orejones por honbres santos, creyan que los Yngas heran hijos del Sol o que en ellos avia alguna deydad. Y considerando estas cosas y otras, determinaron muchos, sin aver visto sus vanderas, de tomar con el amistad y asi se lo enbiaron a dezir con sus propios enbaxadores, con los quales enbiaron muchos presentes al mismo rey y le rogavan quisiese venir por sus valles a ser dellos servido y a holgarse de ver sus frescuras; y alabando el Ynga tal boluntad, hablando de nuevo al governador de Quito lo que avia de hazer, salio de aquella çibdad para señorear los Yungas'. 168
Muerto que fue el gran rey Topa Ynga Yupangue, se entendio en hazer sus oçequias y entierro al uso de sus mayores, con gran ponpa. Y quentan los orejones que de secreto tramavan entre algunos de cobrar la livertad pasada y esimir de si el mando de los Yngas, y que de hecho salieran con lo que yntentavan sy no fuera por la buena maña que se dieron los governadores del Ynga con la jente de los mitimaes y capitanes, que pudieron sustentar en tienpo tan rebuelto y que no tenia rey lo quel pasado les avia encargado. Guaynacapa no se descuydo ni dexo de conoçer que le convenia mostrar valor para no perder lo que su padre con tanto travajo gano. Luego se entro a hazer el ayuno y el que governava la çibdad le fue fiel y leal. No dexo de aver alguna turbaçion entre los mismos Yngas, porque algunos hijos de Topa Ynga, avidos en otras mugeres que la Coya, quisieron oponerse a pretender la dinidad real; mas el pueblo, que bien estava con Guaynacapa, no lo consintio, ni estorvo el castigo que se hizo. Acavado el ayuno, Guaynacapa salio con la borla muy galano y adereçado y hizo las serimonias usadas por sus pasados con el fin de las quales el nonbre de rey le pusieron; y asi, a grandes bozes dezian: ‘Guaynacapa Ynga çapalla / tuquillata oya’ que quiere dezir: ‘Guaynacapa solo es el rey; a el oyan todos los pueblos’'. 179
Su madre de Guaynacapa, señora prençipal, mujer y hermana que fue de Topa Ynga Yupangue, llamada Mama Ollo, dizen que fue de mucha prudençia y que aviso a su hijo de muchas cosas quella vio hazer a Topa Ynga, y que lo queria tanto que le rogo no se fuese a Quito ni a Chile hasta quella fuese muerta; y asi quentan que por le hazer plazer y obedeçer su mandado estuvo en el Cuzco sin salir hasta que ella murio, y fue enterrada con gran ponpa, metiendose en su sepoltura mucho tesoro y ropa fina y de sus mugeres y servidores. Los mas tesoros y casas de los Yngas muertos y eredades, que llaman ‘chacaras’, todo estava entero desde el primero, sin que ningund osase gastarlo ni tomarlo, porque ellos no tenian guerras ni neçesidades quel dinero oviese las de remediar...'. 180
....contare de la manera questavan las jentes deste reyno antes que floreçiesen los Yngas ni del se hiziesen señores soberanos por el. Antes sabemos, por lo que todos afirman, que eran behetrias sin tener la orden y gran razon y justiçia que despues tuvieron; y lo que hay que dezir de Tiçeviracocha, a quienes ellos llamavan y tenian por Hacedor de todas las cosas'. 5
[IV] Capitulo 'que trata lo que dizen los yndios deste reyno que avia antes de los Yngas fuesen conoçidos y de como tenian fortalezas por los collados, de donde salian a se dar guerra [los] unos a los otros'. 6
/Muchas vezes pregunte a los moradores destas provinçias lo que sabian que en ellas ovo antes de que los Yngas los señoreasen;...'. 6
Antes de que los Yngas reynasen en estos reynos ni en ellos fuesen conoçidos, quentan estos yndios otra cosa muy mayor que todas las quellos dizen...'. 8
Prosiguiendo en la relaçion que yo tome en el Cuzco, dizen los orejones que, despues de aver asentado en Tanbo Quiro los dos yngas, sin se pasar muchos dias, descuydados ya de mas ver [a] Ayar Coche, lo vieron venir por el ayre con alas grandes de pluma pintadas.Y ellos espantados, con gran temor que su vista les causo, quisieron huyr; mas el les Quito presto aquel pavor, diziendoles: 'No temays ni os congoxeys, que yo vengo sino porque comiençe a ser conoçido el ymperio de los Yngas; por tanto, dexad, dexad esa poblaçion que hecho aveys y andad mas abaxo, hasta que veays un balle adonde luego fundad el Cuzco'. 16
…hera ley entre los Yngas que quando alguno falleçia y se dava a otro la corona o borla, que pudiese señalar uno de los prençipales varones del pueblo y que tuviese maduro consejo y gran autoridad para que governase todo el ynperio de los Yngas como el mismo señor durante aquellos dias;…'. 19-20
Capitulo [VIII] 'como despues de que Mango Capa vio que sus hermanos se avian convertido en piedras vino a un balle donde hallo algunas jentes y por el fue fundada y edificada la antigua y muy riquisima çibdad del Cuzco, cabeça prençipal que fue de todo el ymperio de los Yngas’. 21
...teniendo por çierto que la nueva poblaçion avia de floreçer y el ser tenido por el fundador della y padre de todos los Yngas que en ella avian de reynar. Y asi, en nonbre de su Tiçiviracocha y del Sol y de los otros sus dioses, hizo la fundaçion de la nueva çibdad, el origen y prençipio de la qual fue una pequeña casa de piedra cubierta de paja que Mango Capa con sus mugeres hizo, la qual pusieron por nombre ‘Curicancha’, que quiere dezir ‘çercado de oro’:...'. 21
...ovo asi en lo del gobierno como en sojuzgar las tierras y naçiones para que debaxo de una monarquia obedeçiesen a un señor que solo fuese soberano y dino para reynar en el ynperio de los Yngas tuvieron que fueron mas de mill dozientas leguas de costa;...'. 23
Conte brevemente en los capitulos pasados como los que avian de ser nobles se armavan cavalleros y tanbien las çeremonias que se hazian en el tiempo que los Yngas se coronavan por rey[es] tomando la corona, ques la borla que hasta los ojos les caya'. 25
Fue ordenado por los Yngas lo que ya avemos escrito acerca del poner los bultos en sus fiestas y en que se escojiesen algunos de los mas sabios dellos para que en catares supiesen las vidas de los señores que tal avia sido y como se avian avido en el gobierno del reyno que el efeto por mi dicho. 30
Y como sienpre Yngas hiziesen buenas obras a los questavan puestos en sus señorios sin consentir que fuesen agraviados ni que les llevasen tributos demasiados ni les fuesen hechos otros desafueros, sin lo qual muchos que tenian provinçias esteriles y que en ellas sus pasados avian bivido con necesidad, les davan tal horden que las hazian fertiles y abundante...'. 35
Por la gran riqueza que avemos visto en estas partes podremos creer ser verdad lo que se dize de la mucha que tuvieron los Yngas;...'. 37
Y esto traigolo a conparaçion que todo lo que los Yngas avian lo gastavan no en otra cosa que arreos de su persona y ornamento de los tenplos y serviçio de sus casas y aposentos; porque en las guerras las provinçias les davan toda la gente, armas y mantenimiento que fuese neçesario, y si [a] alguno de los mitimaes davan algunas pagas de oro en alguna guerra que ellos tuviesen por dificultosa era poco y que en un día lo sacavan de las minas;... 37
Y como se tuviesen en tanto estos Yngas, mandaron mas que en todo el año residiesen en su Corte hijos delos señores de las provinçias de todo el reyno para que entendiesen la orden della y viesen su magestad grande y fuesen avisados como le avian de servir y obedeçer de que eredasen sus señorios y curacazgos; y si yvan los de una provinçia ,venian los de otra. De tal manera se hazia esto que sienpre estava su Corte muy rica y aconpañada, porque sin esto, nunca dexavan de estar con el muchos cavalleros de los orejones y señores de los ançianos para tomar consejo en lo que se avia de proveer y de ordenar. 39
...me pareçe que si el Enperador quisiese mandar hazer otro camino real como el que va del Quito al Cuzco sale del Cuzco para yr a Chile, çiertamente creo con todo su poder para ello no fuese poderoso ni fuerças de honbres lo pudieran hazer, si no fuese con la horden tan grande que para ello los Yngas mandaron que oviese'. 40
... de tal manera que con mucha alegria y poca pesadumbre era todo hecho, porque no les agraviavan en un punto ni los Yngas ni sus criados les mentian en nada'. 42
Capitulo [XVII] 'que trata la horden que tenian los Yngas y como en muchos lugares hazian de las tierras esteriles fertiles con el proveymiento que para ello davan 45
Una de las cosas de que mas se tiene enbidia a estos señores, es en entender quan bien supieron conquistar tan grandes tierras y ponellas, con su prudençia, en tanta razon como los españoles las hallaron, quando por ellos fue descubierto este reyno; y de questo sea asi muchas vezes me acuerdo yo, estando en alguna provinçia yndomita fuera destos reynos, oyr luego a los mismos españoles: ‘Yo [a]seguro, que si los Yngas anduvieran por aqui, que otra cosa fuera esto’ o dezir ‘No conquistaran los Yngas esto como lo otro porque supieran servir y tributar’. Por manera que, quanto a esto, conoçida esta la ventaja que nos hazen, pues con su horden las jentes bivian con ella y creçian en multiplicaçion, y de las provinçias esteriles hazian fertiles y abundantes, en tanta manera y por tan galana horden como se dira. Siempre procuraron de hacer por bien las cosas y no por mal en el comienzo de los negocios; despues, algunos Yngas hizieron grandes castigos en muchas partes...'. 45
En todo lo savian proveer tan conçertadamente, que quando entrava por amistad alguno de los Yngas en provinçias destas, en breve tienpo quedava tal, que pareçia otra y los naturales le davan la obedençia consintiendo que sus delegados quedasen en ella y lo mismo los mitimaes'. 47
Y como esto tenian conoçido, procuravan que la guerra fuese la mas liviana que ser pudiese, no enbargante que en muchos lugares se dieron grandes vatallas porque todavia los naturales dellos querian conservarse en la livertad antigua sin perder sus costunbres y religion por tomar otras extrañas. Mas durando la guerra, sienpre avian los Yngas lo mejor; y vençidos, no los destruyan de nuevo, antes mandavan restituyr los presos -si algunos avia- y el despojo y ponerlos en posesion de sus haziendas y señorio, amonestandoles que no quieran ser locos en tener contra su persona real conpetençia ni dexar su amistad, antes quieran quedar por sus amigos como lo son los comarcanos suyos'. 47
…De tal manera se hazia esto, que savemos [que] en muchos lugares que no avia ganado, lo uvo y mucho desde el tienpo que los Yngas lo sojusgaron y en otros que no avia mayz, tenello despues sobrado'. 48
Pues en el capitulo pasado escrevi la manera que en sus conquistas los Yngas tuvieron, sera bien dezir en este como tributavan tantas naçiones, y como en el Cuzco se entendia lo que venia de los tributos'. 49
…Y respondidole conforme a lo que el deseava, tornaban a salir de nuevo con los mismos naturales algunos orejones a ynponer el tributo que avian de dar, el qual era en algunas partes mas que el que dan a los españo1es en este tienpo, pero con la orden tan grande que se tenia en lo de los Yngas, era para no sentirlo la gente y creçer en multiplicaçion;…'. 50
Visitando los que por los Yngas son enbiados las provinçias, entrando en una en donde ven por los quipos la jente que hay, asi hombres como mugeres, viejos y niños, si en ella ay mineros de oro o plata, mandavan a la tal provinçia que, puestos en las minas tantos mill yndios, sacasen de aquellos metales la cantidad que les señalavan mandando que lo diesen y entregasen a los veedores que para ello ponian. Y porque que en el ynter que andavan sacando plata los yndios que eran señalados no podian venefiçiar sus eredades y canpos, los mismos Yngas ponian por tributo a otra provinçia que les viniesen a les hazer la sementera a sus tienpos y coyuntura, de tal manera que no quedase por senbrar; y si la provinçia era grande, della misma salian yndios a cojer metales y a senbrar y labrar las tierras'. 51
Tal manera tuvieron los Yngas en esto, que les sacavan tanto oro y plata en todo el reyno que devio de aver año que les sacaron mas de çinquenta mill arrobas de plata y mas de quinze mill de oro, y sienpre sacavan destos metales para serviçio suyo. / Y estos metales heran traydos a las cabeçeras de las provinçias, y de la manera y con la orden con que los sacaban en las unas, los sacaban en las otras de todo del reyno'. 51
A otras provinçias mandavan que diesen tantos mill yndios puestos en el Cuzco para que hiziesen los edifiçios publicos de la çibdad y 1os de 1os reyes, proveyendo1es de mantenimiento necesario. Otros tributaban maromas para llevar las piedras, otros tributaban coca. De tal manera se hazia esto que desde 1o mas menudo hasta 1o mas importante les tributavan a los Yngas todas las provinçias y comarcas del Peru ; en lo qual avia tan grande horden que ni los naturales dexavan de pagar lo ya devido e ynpuesto, ni los que cojian los tales tributos osavan llevar un grano de mayz demasiado'. 52
Y quando no avia guerra, 1o mas de todo 1o comian y gastavan los proves, porque estando los reyes en el Cuzco, ellos tenian sus ‘anaconas’ -que es nonbre de criado perpetuo-, y tantos que bastavan a labrar sus heredades y chacaras y senbrar tanto mantenimiento que bastase, sin 1o qual para su plato se traya de las comarcas sienpre, muchos corderos y aves, y pescado, y mayz, coca, rayces con todas las frutas que se cojen. Y tal horden avia en estos tributos que los naturales los pagaban, y los Yngas se hallavan tan poderosos / que no tenian guerra ninguna que se recreciese[n]'. 53
Sin esta diligençia se hazia otra mayor, que hera que de tienpo a tienpo pareçian los prinçipales de las provinçias, donde, en el dia que a cada naçion le era permitido hablar, proponia delante del señor el estado de su provinçia y la neçesidad o hartura que en ella avia y el tributo si era mucho o poco o si 1o podian pagar o no; a 1o qual eran despachados a su boluntad, estando çiertos los señores Yngas que no mentian, sino que les dezian la verdad, porque si avia cautela hazian gran castigo y acreçentavan el tributo. Las mugeres que daban las provinçias, dellas las trayan al Cuzco para que 1o fuesen de los reyes y dellas dexaban en el tenplo del sol'. 53
Para muchos efetos concuerdan los orejones que en el Cuzco me dieron la relaçion; que antiguamente, en tienpo de los reyes Yngas, se mandava por todos los pueblos y provinçias del reyno del Peru que los señores prençipales y sus delegados supiesen cada año los honbres y mugeres que avian sido muertos, y todos los que avian naçido porque, asi para la paga de los tributos como para saver la gente que avia para la guerra y la que podia quedar por defença del pueblo, convenia que se tuviese esta [quenta]'. 54
Y luego eran tornados a henchir los depositos con los tributos que eran obligados a dar; y si por caso venia algund año de mucha esterilidad, mandavan asimismo abrir los depositos y prestar a las provinçias los mantenimientos neçesarios; y luego, en el año que oviese hartura, lo davan y bo1vian por su quenta y medida çierto. Aunque los tributos que a los Yngas se davan no sirvieran para otras cosas que para las dichas, era bien enpleado, pues tenian su reyno tan harto y bien proveido. No consentian que ninguno fuese haragan ni anduviese hurtando el travajo de otros, sino a todos mandavan travajar. Y asi cada senor, en algunos dias, yva a su chacara y tomava el arado en las manos y adereçava la tierra, travajando en otras cosas. Y aun los mismos Yngas lo hazian, puesto que era por dar buen exenplo de si, porque se avia de tener por entendido que no avia de aver ninguno tan rico que por serlo quisiese valdonar y afrentar al prove'. 55
Y si los Yngas no cayeran en ponerlos y en que tuviesen los mitimaes, muchas vezes se levantaran los naturales y esimieran de si el mando real; pero con tantas jentes de guerra y con tan gran proveymiento de mantenimientos no podian, si en todos los unos y los otros no oviese trama de trayçion o levantamiento;...'. 57
Quando en tienpo de paz salian los Yngas a visitar su reyno; quentan que yvan por el con gran magestad, sentados en ricas andas armadas sobre unos palos lisos, largos, de maderas eçelentes, engastonados en oro yen argenteria;... 58
Y mandose que en cada uno dellos estuviesen dos yndios con bastimento y que estos yndios fuesen puestos por / los pueblos comarcanos y que no estuviesen estantes sino, de tienpo a tienpo, que fuesen unos y viniesen otros. Y tal horden ovo en esto que no fue menester mas de mandarlo para nunca dexallo de hazer mientras los Yngas reinaron'. 60
Capitulo [XXII] 'como se ponian los mitimaes y quantas suertas dellos avia y como eran estimados por los Yngas'. 63
En este capitulo quiero escrevir lo que toca a los yndios que llaman mitimaes, pues en el Peru dellos tantas cosas se quentan y tanto por los Yngas fueron onrados y previllejiadosy tenidos, despues de los orejones, por los mas noble[s] de las provinçias y esto digo porque en la ystoria que llaman de Yndias esta escrito por el autor questos mitimaes eran esclavos de Guaynacapa. En estos descuydos caen todos los que escriven por relaçion y cartapaçios sin ver ni saber la tierra de donde escriven para poder afirmar la verdad. En la mayor parte de las provinçias del Peru o en todas ellas avia y aun hay destos mitimaes y tenemos entendido que ovo tres maneras o suertes dellos, lo qual convino grandemente para la sustentaçion del y para su conservaçion y aun para su poblaçion: y entendido como y de que manera estavan puestos estos mitimaes y lo que hazian y entendian, conoçeran los letores como supieron 1os Yngas açertar en todo para la governaçion de tantas tierras y provinçias como mandaron. ‘mitimaes’ llaman a los que son traspuestos de una tierra en otra. Y la primera manera o suerte de mitimaes mandada poner por 1os Yngas hera que, despues que por ellos avia sido conquistada alguna provinçia o atrayda nuevamente a su serviçio, tuvieron tal horden para tenella / segura y para que con brevedad 1os naturales y vezinos della supiesen como la avian de servir y de tener y para [que] desde luego entendiesen 1os demas que entendian y sabian sus vaçallos de muchos tienpos, y para que estuviesen paçificos y quietos y no todas vezes tuviesen aparejo de se revelar...'. 63
La otra manera de poner mitimaes era mas extraña porque, aunque esotras son grandes, no es novedad poner capitanes y jente de guarniçion en fronteras, puesto que hasta agora no savemos quien asi lo aya açertado a hazer; y era que, si por caso andando conquistando la tierra los Yngas topavan obra alguna tierra de sierras o valles o canpaña o en ladera aparejada / para labrança y criança y que fuese de buen tenple y fertil, que estuviese desierto y despoblado, siendo como e dicho y teniendo las partes que he puesto, luego con mucha presteza mandavan que de las provinçias comarcanas que tuviesen el mismo tenple que aquellas para la sanidad de los pobladores viniesen tantos que vastasen a poblarlas, a los quales luego repartian los canpos'. 66
Y desta manera se poblaron muchos valles en los llanos y pueblos en la serranía de los que los Yngas vian, como de los que por relaçion savian aver en otras partes; y a estos nuevos pobladores por algunos años no les pedian tributo ni ellos 1o davan, antes eran proveydos de mugeres y coca y mantenimientos para que con mejor boluntad entendiesen en sus poblaçiones. Y desta manera avia en estos reynos, en los tienpos de los Yngas, muy poca tierra que pareçiese ser fertil que estuviese desierta, sino todo tan poblado como saben los primeros cristianos que en este reyno entraron: que sierto no es pequeño dolor contenplar que, siendo aquellos Yngas jentiles e ydolatras, tuviesen tan buena orden para saber governar y conservar tierras tan largas y nosotros, siendo cristianos, ayamos destruydo tantos reynos porque por dondequiera que an pasado cristianos conquistando y descubriendo otra cosa no pareçe sino que con fuego se va todo gastando'. 66
Los naturales de las comarcas por donde pasavan no avian de ausentarse ni dexar de prove[ e ]r lo acostunbrado y servir con sus personas a los que yvan a la guerra, so pena de que eran castigados y mucho. Y los soldados ni capitanes ni los hijos de los mismos Yngas eran osados a les hazer ningund mal tratamiento ni robo ni ensulto, ni forçavan a muger ninguna, ni les tomavan una sola maçorca de mayz; y si salian deste mandamiento y ley de los Yngas, luego les davan pena de muerte; y si alguno avia hurtado, lo açotavan harto mas que en España y muchas vezes les davan pena de muerte. Y haziendolo asi, en todo avia razon y orden y los naturales no osavan dexar de servir y prove[e]r a la gente de guerra bastantemente y los soldados tanpoco querian robarlos ni hazerles mal, temiendo el castigo'. 70
Capitulo [XXIV] 'de como los Yngas mandaron hazer a los naturales pueblos conçertados, repartiendo los canpos en donde sobre ello podria aver debates y como se mando que todos generalmente hablasen la lengua del Cuzco'. 71
En los tienpos pasados, antes que los Yngas reynasen, es cosa mui entendida que los naturales destas provinçias no tenian los pueblos juntos como agora los tienen, sino fortalezas con sus fuertes, que Ilarnavan 'pucaraes ', de donde salian a se dar los unos a los otros guerra: y asi, sienpre andavan recatados y bivian con grandisimo trabajo y desa[so]siego. Y como los Yngas reynaron sobre ellos, pareçiendoles mal esta horden y la manera que tenian en los pueblos, mandaronles, procurandolo en unas partes con halagos y en otras con amenaza y en otros lugares con dones que les hazian, a que tuviesen por bien de no bivir como salvajes,/ mas antes, como honbres de razon, asentasen sus pueblos en los llanos y laderas de las sierras, juntos en barrios como y de la manera que la dispusiçion de la tierra lo hordenase. Y desta manera, los yndios, dexados los pucaraes que primero tenian, ordenaron sus pueblos de buena manera asi en los valles de los llanos como en la serrania y llanura del Collao; y para que no tuviesen enojo sobre los canpos y eredades los mismos Yngas les repartieron los terminos, señalando lo que cada uno avia de tener, en donde se puso limites para conoçimiento de los que lo vian y despues dellos naçiesen. Esto claro lo dizen los yndios oy dia y a mi me lo dixeron en Xauxa, adonde dizen que uno de los Yngas les repartio entre unos y otros los valles y canpos que oy tienen, con la qual horden se an quedado y quedaran....'. 71
Capitulo [XXV] 'de como los Yngas fueron linpios del pecado nefando y de otras fealdades que se an visto en otros prinçipes en el mundo'. 74
En este reyno del Peru publica fama es entre todos los naturales del como en algunos pueblos de la comarca de Puerto Viejo se usava el pecado nefando de la sodomia -y tanbien en otras tierras avria malos como en las demas del mundo. Y notase desto una gran virtud destos Yngas, porque, siendo señores tan libres y que no tenian a quien dar quenta y ni avia ninguno tan poderoso entre ellos que se la tomase y que en otra cosa no entendian las noches ni los dias que en darse a luxurias con sus mujeres y otros pasatienpos; y jamas se dize ni quenta que ninguno dellos usava el pecado susodicho'. 74
...porque los que tenian por çaçerdotes en los tenplos, con quien es fama que en los dias de fiestas se ayuntavan con ellos los señores, no pensavan ellos que cometian maldad ni que hazian pecado, sino por sacrifiçio y engaño del demonio se usava. Y aun[que] por ventura podria ser que los Yngas ynorasen que tal cosa en los tenplos se cometiese, puesto que si disimulavan algo era por no hazerse mal quistos y con pensar que bastava que ellos mandasen por todas partes adorar al Sol y a los mas sus dioses, sin entremeterse en proybir relijiones y costunbres antiguas, ques a par de muertes a los que con ellas naçieron quitarselas. Y aun tanbien tenemos por entendido que antiguamente, antes que los Yngas reynasen, en muchas provinçias andavanlos honbres como salvajes y los unos salian a se dar guerra a los otros y se comian como agora hazen los de la provinçia de Arma y otras de sus comarcas; y luego que reynaron los Yngas, como jente de gran razon y que tenian santas y justas costunbres y leyes, no solamente ellos no comian aquel manjar, que por otros muchos a sido y es tan estimado, pero pusieronse en quitar tal costunbre a los que con ellos tratavan, de tal manera que en poco tienpo se olvido y totalnente se tiro, que en todo su señorio, que era tan grande, no se comian ya de muchos años antes. Los que agora an çusedido muestran que en ello les vino venefiçio notable de los Yngas por no ymitar ellos a sus pasados en comer aqueste manjar'. 75
Asi que, tengo savido por dicho de los orejones antiguos, questos Yngas fueron linpios en este pecado y que no usavan de otras costunbres malas de comer carne umana, ni andar enbueltos en viçios publicos, ni eran desordenados, antes ellos a si propios se corrijeran'. 76
Capitulo [XXVI] 'de como tenian los Yngas consejeros y esecutores de la justiçia y la quenta que tenian en el tiempo'. 77
... y para la governaçion de la çibdad y que los caminos estuviesen seguros y por ninguna parte se hiziesen ningunos ynsultos ni latroçinios, de los mas reposados destos nonbravan para que sienpre anduviesen castigando a los que fuesen malos y para esto andavan sienpre mucho por todas partes. De tal manera entendian los Yngas en prove[e]r justiçia que ninguno osava hazer desaguisado ni hurto. Esto se entiende quanto a lo tocante a los que andavan hechos ladrones o forçavan mugeres o conjuravan contra los reyes, porque en lo demas, muchas provinçias ovo que tuvieron sus guerras unos con otros y del todo no pudieron los Yngas apartallos dellas'. 77
A todo el mundo llaman ‘Pacha’, conoçiendo la buelta quel sol haze y las creçientes y menguantes de la luna. Contaron el año por ello, al qual llaman ‘guata’ y lo hazen de doze lunas, teniendo su quenta en ello. Y usaron de unas torrezillas pequeñas, que oy dia estan muchas por los collados del Cuzco algo ahuzadas para por la sonbra quel sol hazia en ellas entender en las sementeras y en lo que ellos mas sobre esto entienden. Y estos Yngas miravan mucho en el çielo y en las señales del, lo qual tanbien pendia de ser ellos todos tan grandes agoreros. Quando las estrellas corren, grande es la grita que hazen y el mormullo que unos con otros tienen'. 78
Capitulo [XXVII] 'que trata la riqueza del tenplo de Curicanche y de la veneraçion que los Yngas le tenian'. 79
A las puertas destas casas estavan puestos porteros que tenian cargo de mirar por las virgenes, que eran muchas hijas de señores prençipales, las mas hermosas y apuestas que se podian hallar; y estavan en el tenplo hasta ser viejas; y si alguna tenia conoçimiento con varon, la matavan o enterravan biva y lo mismo hazian a e1. Estas mugeres eran llamadas ‘mamaconas’; no entendian en mas que texer y pintar ropa de lana finisima para serviçio del tenplo y en hazer chicha, ques el vino que beven, de que sienpre tenian llenas grandes vasijas. En la una destas casas que era la mas rica estava la figura del Sol, muy grande, hecha de oro, obrada muy primamente, engastonada en muchas piedras ricas; y estavan en aquella algunos de los bultos de los Yngas pasados que avian reynado en el Cuzco, con gran multitud de tesoros'. 81
El terçero oraculo y guaca de los Yngas era el tenplo de Bilcanota, bien nonbrado en estos reynos y adonde, permitiendolo nuestro Dios y Señor, el Demonio tuvo grandes tienpos poder grande y hablava por boca de los falços çaçerdotes que para serviçio de los ydolos en el estavan. Y estava este tenplo de Bilcanota poco mas de veynte leguas del Cuzco, junto al pueblo de Chungara; y fue muy venerado y estimado y que se ofreçieron muchos dones y presentes, asi por los Yngas y señores como por los ricos honbres de las comarcas [de] donde venian a sacrificar; y tenia sus çaçerdotes y mamaconas y sementeras y casi cada año se hazia en este tenplo ofrenda de la capacocha, ques lo que luego dire'. 84
El quarto tenplo estimado y frequentado por los Yngas y naturales de las provinçias fue la guaca de Ancocagua, donde tanbien avia oraculo muy antiguo y tenido en gran veneraçion. Estava pegado con la provinçia de Hatun Cana y a tienpos yvan de muchas partes con gran devoçion a este demonio [a] oyr sus vanas respuestas; y avia en el gran suma de tesoros porque los Yngas y todos los demas los ponian alli'. 84
Sin estos oraculos, avia el de Aporima , en donde por el troncon de un arvol respondia el oraculo, y que junto a e1 se hallo cantidad de oro; y el de Pachacama, ques en los yungas, y otros muchos asi en la comarca de Andesuyo como en la de Chinchasuyo y Omasuyo y otras partes deste reyno, de los quales pudiera dezir algunas mas; pues que lo dixe en la Primera Parte que trata de las fundaçiones, no tratare desto mas que en los oraculos que tenian mas devoçion los Yngas con las demas naçiones, sacrificavan algunos honbres y mugeres y mucho ganado y adonde no avia este credito no derramavan sangre umana ni matavan honbres, sino ofreçian oro y plata. Y a las guacas que tenian en menos, que eran como hermitas, ofreçian chaquira y plumas y otras cosas menudas y de poco valor. Esto digo porque la opinion que los españoles tenernos en afirmar que en todos los tenplos sacrificavan honbres es falça y esto es la verdad segund lo que yo alcance sin tirar ni poner mas de lo que entendi y para mi tengo por tan çierto'. 86
Capitulo [XXIX] 'de como se hazia la capacocha y quanto se uso entre los Yngas, lo qual se en tiende de dones y ofrendas que hazian a sus ydolos. 87
Y asi dizen que se tenia por costunbre en el Cuzco por los reyes que cada año hazian venir [a] aquella çibdad a todas las estatuas y bultos de los ydolos que estavan en las guacas, que eran los tenplos donde ellos adoravan; las quales eran traydas con mucha veneraçion por los çaçerdotes y ‘camayos’ dellas, ques nonbre de guardianes; y como entrasen en la çibdad, heran reçib[id]as con grandes fiestas y proçeçiones y aposentadas en los lugares que para aquello estavan señalados y estableçidos; y aviendo venido de las comarcas de la çibdad y aun de la mayor parte de las provinçias numero grande de jente, asi honbres como mugeres, el que reynava aconpañado de todos los Yngas y orejones, cortesanos y prençipales de la çibdad, entendian en hazer grandes fiestas y borracheras y taquis, poniendo en la plaça del Cuzco la gran maroma de oro que la çercava toda y tantas riquezas y pedreria quanto se puede pensar por lo que se a escrito de los tesoros questos reyes poseyeron'. 87
... porque tanbien preguntavan si avria peste o si vernia alguna moriña por el ganado y si avria mucho multiplico del. Y esto se hazia y preguntava no a todos los oraculos juntos, sino a cada uno por si; y, si todos los años los Yngas no hazian esto, andavan mui recatados y bivian descontentos y mui temerosos y no tenian sus vidas por seguras'. 88
Muchas fiestas tenian en el año los Yngas, en las quales hazian grandes sacrefiçios conforme a la costunbre dellos. Y ponerlas todas en particular era menester hazer de solo ello un bolumen; y tanbien hazen poco al caso y antes conviene que no se trate de contar los desvarios y hechizerias que en ellas se hazian, por algunas causas; y solamente pondre la fiesta de Hatun Layme porque es muy nonbrada y en muchas provinçias se guarda[va] y era la prençipal de todo el año y en que mas los Yngas se regozijavan y mis sacrifiçios se hazian'. 90
Y crean los letores que tenemos por muy çierto que ni en Jerusalen, Roma, ni en Perçia ni en ninguna parte del undo por ninguna republica ni rey del se juntava en un lugar tanta riqueza de metales de oro y plata y pedreria como en esta plaça del Cuzco quando estas fiestas y otras semejantes se hazian; porque heran sacados los bultos de los Yngas, reyes suyos ya muertos, cada uno con su serviçio y aparato de oro y plata que tenian -digo los que aviendo sido en bida buenos y valerosos, piadosos con los yndios, generosos en les hazer merçedes, perdonadores de ynjurias; porque a estos tales canonizava su çeguedad por santos y onravan sus ueços sin entender que las animas ardian en los [yn]fiernos, y creyan que estavan en el çielo'. 92
Pareçeme que destos Yngas que al prinqipio de la fundaçion del Cuzco reynaron en aquella çibdad, que los yndios quentan pocas cosas dellos; y çierto deve ser lo que dizen, que entre los Yngas quatro o çinco dellos fueron los que tanto se señalaron y que ordenaron y hizieron Io ya escrito'. 102
Y se adornava el tenplo de Curicanche, y mando hazer una casa para su morada, que era la mejor que hasta en aquel tienpo se avia hecho en el Cuzco. Y quentan que ovo en la Coya, su legitima muger, hijos que le çusedieron en el señorio. Y como ya se estendiese la fama por todas las provinçias comarcanas al Cuzco de la estada en ella de los Yngas y orejones y del tenplo que avian fundado y de quanta razon y buena orden avia en ellos y como andavan vestidos y adereçados, de todo esto se espantavan y la fama discurria por todas partes, dando pregones destas cosas'. 104
En este tienpo muladares grandes ay por la orilla deste rio, lleno de ynmundiçias y bescozidades, lo que no estava en tienpo de los Yngas, sino muy linpio, corriendo el agua por ensima de las losas dichas; y algunas vezes se yvan a lavar los Yngas con sus mugeres; y en diverças vezes an algunos españoles hallado cantidad de oro, no puro sino en joy[i]tas menudas e de sus topos que dexavan o se les cayan quando se vadavan'. 106
Quando le yvan a hablar, yvan cargados livianamente; miravanle poco al rostro; quando el hablava, tenblavan los que le oyan de temor o de otra cosa; salia pocas vezes en publico y en la guerra sienpre hera el delantero; no consentia que ninguno, sin su mandamiento, tuviese joyas ni asentamiento ni anduviese en andas. En fin, este fue el que avr[i]o camino para el govierno tan eçelente que los Yngas tuvieron'. 141
Y estando aparejado lo que para la jornada hera menester, salio del Cuzco con toda la jente de guerra que se avia juntado y por un camino grande y tan sobervio como oy dia pareçe, pues todos los de aca lo vemos y andamos por el, anduvo hazia el Collao, mostrando por las provinçias donde pasavan tener en poco los grandes serviçios que le hazian porque dizen que dezia que a los Yngas todo se lo devian. Entendia en saber lo que le davan de tributo y la posibilidad de la provinçia;...'. 182
Que grandeza se pu[e]de dezir de Alexandro ni ninguno de los poderosos reyes que el mundo mandaron que tal camino hiziesen, ni enventasen el proveymiento que en el avia? Ni fue nada la calçada que los Romanos hizieron, que pasa por España, ni los otros que leemos, para que con este se conparen. Y hizose harto en mas poco tienpo de lo que se puede ymajinar, porque los Yngas mas tardavan ellos en mandarlo que sus jentes en ponerlo por obra'. 186
Estava el ynperio de los Yngas tan paçifico quando Guaynacapa / murio, que no se halla que en tierra tan grande oviese quien osase alçar cabeça para mober guerra ni dexar de obedeçer, asi por el temor que tenian a Guaynacapa como porque los mitimaes eran puestos de su mano y estava la fuerça en ellos. Y asi como muerto Alexandre en Bavilonia muchos de sus criados y capitanes allegaron a colocarse por reyes y mandar grandes tierras, asi muerto Guaynacapa, como luego ovo entre los dos hermanos hijos suyos guerras y diferençias y tras ellas entraron los españoles, muchos destos mitimaes se quedaron por señores, porque siendo en las guerras y devates muertos los naturales, pudieron ellos granjear la graçia de los pueblos para que en su lugar los reçibiesen. Bien te[r]nia que dezir en contar menudamente las diçinçiones destos tan poderosos señores, mas no saldre de mi brevedad por las causas tan justas que otras vezes e dicho tener. Guascar hera hijo de Guaynacapa y Tabalipa tanbien. Guascar de menos dias, Atabalipa de mas años; Guascar hijo de la Coya, hermana de su padre, señora prençipa1; Atabalipa hijo de una yndia quilaco, llamada Tutu Palla. El uno y el otro naçieron en el Cuzco y no en Quito, como algunos an dicho y an escrito para esto, sin lo aver entendido como ello es. La razon lo muestra porque Guaynacapa estava en la conquista de Quito y por aquellas tierras aun no doze años y era Atabalipa quando murio de mas de treynta años; y señora de Quito, para dezir lo que ynventan que era su madre, no avia ninguna porque los mismos Yngas eran reyes y señores del Quito; y Guascar naçio en el Cuzco y Atabalipa era quatro o çinco años de mas hedad que no el'. 202
Guascar era querido en el Cuzco y en todo el reyno por los naturales por ser el heredero de derecho; Atabalipa hera bien quisto de los capitanes viejos de su padre y de los soldados, porque anduvo en la guerra en su niñez y porquel en bida le mostro tanto amor que no le dexava comer otra cosa que lo quelle dava de su plato. Guascar hera clemente y piadoso; Atabalipa cruel y vengativo; entranbos eran liberales y el Atabalipa honbre de mas animo y esfuerço y Guascar de mas presunçion y valor. El uno pretendio ser unico señor y mandar sin tener ygual; el otro se determino de reynar y por ello quebrantar las leyes que sobre ello a su usança estavan estableçidas por los Yngas, que hera que no podia ser rey sino hijo mayor del señor y de su hermana, aunque otros de mas hedad oviese avido en otras mujeres y mançebas. Guascar deseo / tener consigo el exerçito de su padre; Atabalipa se congoxo porque no estava çerca del Cuzco para en la misma çibdad hazer el ayuno y salir con la borla para por todos ser reçibido por rey'. 203
Como fuese muerto Guaynacapa y por el hechos los lloros y sentimiento dicho, aunque avia en el Cuzco mas de quarenta hijos suyos, ninguno yntento salir de la obediençia de Guascar, a quien savian perteneçia el reyno; y aunque se entendio lo que Guaynacapa mando, que su tio governase, no falto quien aconsejo a Guascar saliese con la borla en publico y mandase por todo el reyno como rey. Y como para las honras de Guaynacapa avian venido al Cuzco los mas de los señores naturales de las provinçias, pudo ser la fiesta de su coronaçion grande y de presto entendida y sabida y asi lo determino de hazer. Dexando el govierno de la misma çibdad a quien por su padre lo tenia, se entro a hazer el ayuno con la oservançia que su costunbre requeria. Salio con la borla muy galano y hizieronse grandes fiestas y pusieronse en la plaça la maroma de oro con los bultos de los Yngas y conforme a la costunbre dellos gastaron algunos dias en beber y en sus areytos; y acabados, fue la nueva a todas las provinçias y mandado del nuevo rey de lo que avian de hazer, enbiando a Quito çiertos orejones a que truxesen las mujeres de su padre y su serviçio'. 204
Los enemigos siguieron el alcançe, matando y cativando y robando los reales; y Atabalipa estava tan alegre que dezia que sus dioses peleavan por el. Y porque ya los españoles eran entrados en este reyno avia algunos dias y Atabalipa lo supo, que fue causa quel en persona no fuese al Cuzco. No daremos conclusion a estas guerras y vatallas que se dieron entre estos yndios, porque no fueron con horden. Y, por llevarla, se quedara hasta su lugar. Hasta aqui es lo que se me a ofreçido de escrevir de los Yngas, lo qual hize todo por relaçion que tome en el Cuzco. Si açertare alguno a lo hazer mas largo y çierto, el camino tiene abierto, como yo lo tuve para hazerlo, que yo no pude, aunque para lo hecho trabaje lo que Dios sabe, que bive y reyna para sienpre jamas. Y fue visto lo mas de lo escrito por el dotor Vravo de Saravia y el liçençiado Hernando de Santillan, oydores de la abdiençia real de los Reyes'. 213

la Nasca


Cita Número de página
Llegado Topa Ynga, ovo enbaxadas y platicas entre unos y otros y, aunque uvo algunas porfias y guerrilla, se contentaron con lo que el Ynga dellos quiso, permitiendo que se hiziese casas fuertes y que oviesen mitimaes y pagar lo que de tributo les pusieron. De aqui fue el Ynga a el valle de Yca, adonde hallo resistençia mas que en lo de la Nasca; mas su prudençia basto a hazer sin guerra, de los enemigos amigos y se allanaron como los pasados'. 173

la Nazca


Cita Número de página
Bolviendo al proposito, como Topa Ynga oviese llegado al Cuzco, como se a escrito, despues de se aver holgado y dadose a sus pasatienpos los dias que le pareçio, mando de nuevo hazer llamamiento de jente con yntento de acabar de señorear los yndios de los llanos. Su mandado se cunplio y prestamente pareçieron en el Cuzco los capitanes de las provinçias con la jente de guerra que avian de traer y, despues de puesto en orden lo de la çibdad y lo que mas el rey avia de prove[e]r, salio del Cuzco y abaxo a los llanos por el camino de Guaytara. Y sabian de su yda y muchos le aguardavan con yntinçion de le tomar por señor y muchos con boluntad de le dar guerra y procurar de se conservar en la livertad que tenian. En los valles de la Nazca avia copia de jente y aperçibidos de guerra'. 172

Latacunga


Cita Número de página
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca , Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 56
Puesta en orden la tierra de los cañares, fue por Tiçicanbe y Cayanbe, los puraures y otras muchas partes, adonde quentan del tantas cosas que hizo ques de no creer, y el saber que tuvo para hazerse monarca de tan grandes reynos. En Latacunga tuvo rezia guerra con los naturales y asento paz con ellos despues de que se vieron quebrantados; y mando hazer tantos y tan ynsines edefiçios por estas partes que eçedian en perfiçion a los mas del Cuzco. Y en Latacunga quiso estar algunos dias para que sus jentes descançasen, y veniale casi cada dia mensajero del Cuzco del estado en que estava lo de alla; y de otras partes sienpre venian correos con avisos y cosas grandes que se hordenavan en el regimiento de las tierras por sus governadores. Y vino nueva de çierto alboroto que avia en el Cuzco entre los mismos orejones y causo alguna turbaçion, reselandose de novedades; mas, seguido, [vino] otra nueva como estava llano y asentado y se avia hecho por el governador de la çibdad castigo grande en los que avian causado el alboroto. De Lataqunga anduvo hasta llegar a lo que dezimos Quito, donde esta fundada la çibdad de San Francisco del Quito; y pareçiendole bien aquella tierra y que hera tan buena como el Cuzco, hizo alli fundaçion de la poblaçion que ovo, a quien llamo Quito'. 164
De Tomebanba salio Guaynacapa y paso por los Puruas y descanço algunos dias en Riobanba y en Mocha y en Lataqunga descançaron sus jentes y tuvieron bien que bever del mucho brevaje que para ello estava aparejado y recojido de todas partes'. 190
De Lataqunga anduvo hasta que allego a Quito, donde fue reçibido a su modo y usança con grandes fiestas; y le entrego el governador de su padre los tesoros, que eran muchos, con la ropa fina y cosas mas que a su cargo heran; y onrolo con palabras, loando su fidelidad, llamandole padre y que sienpre le estimaria conforme a lo mucho que a su padre y a el avia servido. Los pueblos comarcanos [a] Quito enbiaron muchos presentes y bastimento para el rey y mando que en el Quito se hiziesen mas aposentos y mas fuertes de los que avian; y pusose luego por obra y fueron hechos los que los nuestros hallaron quando aquella tierra ganaron'. 191
Puesta en orden la tierra de los cañares, fue por Tiçicanbe y Cayanbe, los puraures y otras muchas partes, adonde quentan del tantas cosas que hizo ques de no creer, y el saber que tuvo para hazerse monarca de tan grandes reynos. En Latacunga tuvo rezia guerra con los naturales y asento paz con ellos despues de que se vieron quebrantados; y mando hazer tantos y tan ynsines edefiçios por estas partes que eçedian en perfiçion a los mas del Cuzco. Y en Latacunga quiso estar algunos dias para que sus jentes descançasen, y veniale casi cada dia mensajero del Cuzco del estado en que estava lo de alla; y de otras partes sienpre venian correos con avisos y cosas grandes que se hordenavan en el regimiento de las tierras por sus governadores. Y vino nueva de çierto alboroto que avia en el Cuzco entre los mismos orejones y causo alguna turbaçion, reselandose de novedades; mas, seguido, [vino] otra nueva como estava llano y asentado y se avia hecho por el governador de la çibdad castigo grande en los que avian causado el alboroto. De Lataqunga anduvo hasta llegar a lo que dezimos Quito, donde esta fundada la çibdad de San Francisco del Quito; y pareçiendole bien aquella tierra y que hera tan buena como el Cuzco, hizo alli fundaçion de la poblaçion que ovo, a quien llamo Quito'. 164

Lile


Cita Número de página
Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72

Lima


Cita Número de página
Los que leyeren este libro y ovieren estado en el Peru miren el camino que va desde Lima a Xauxa por las sierras tan asperas de Guayachire y por la montaña nevada de Pariacoca y entenderan, los que a ellos lo oyeren, si es mas lo que ellos vieron que no lo que yo escrivo; y sin esto, acuerdense de la ladera que avaxa al rio de Apurima y como viene el camino por las sierras de los Paltas, Caxas y Ayavaca y otras partes deste reyno...'. 41
Pues pasando adelante, hizo en Chimo y en Guañape y en Guarmey, Guara, Lima y en los mas valles lo que / era servido que hiziesen. Y como llegase a Pachacama hizo grandes fiestas y muchos vayles y borracheras; y los çaçerdotes con sus mentiras le dezian las maldades que solian, ynventadas con su austuçia y aun algunas por boca del mismo demonio, que en aquellos tienpos es publico hablava a estos tales; y Guaynacapa les dio, a lo que dizen, mas de çien arrobas de oro y mill de plata y otras joyas y esmeraldas, con que se adorno mas de lo que estava el tenplo del Sol y el antiguo de Pachacama'. 193

Llamas


Cita Número de página
En la Primera Parte conte ya como en este reyno del Peru avia suma grandisima de ganado domestico y bravo, urcos, carneros y pacos, vicunias y ovejas, llamas / en tanta manera que asi lo poblado como lo que no lo hera andava lleno de grandes manadas, porque por todas partes avia y ay eçelentes pastos para que bien se pudiese criar'. 43

Llauto


Cita Número de página
Los llautos y cordones que se ponen en las cabeças para ser conoçidos unos entre otros, dizen que los tenian como agora los usan...'. 6
Hecho esto, yvan al mismo çerro de Guanacaure a coger paja muy derecha y el que avia de ser rey tenia un manojo grande della de oro, muy delgada y pareja, y con ella yva a otro cerro llamado Yaguira adonde se vestia otra de las ropas ya dichas y en la cabeça se ponian unas trenças o llauto, que llaman ‘pillaca’; ques como corona, debaxo del qual colgavan unas orejeras de oro y ençima se ponia un bonete de pluma casi como diadema que ellos llaman ‘paucarchuco’...'. 18
Y avia en este serro antiguamente oraculo por donde el maldito Demonio hablava; y estava enterrado a la redonda suma grande de tesoros y en algunos dias sacrificavan honbres e mugeres, a los quales antes que fuesen sacrificados, los çaçerdotes les hazian entender que avian de yr a servir [a] aquel Dios que alli adoravan, alla en la gloria que ellos fingian con sus desvarios que tenian; y asi, teniendolo por çierto los que avian de ser sacrificados, los honbres se ponian mui galanos y ataviados con sus ropas de lana fina y llautos de oro y patenas y braçaletes y sus oxotas con sus correas de oro. Y despues de aver oydo el parlamento que los mentirosos de los çaçerdotes les hazian, les davan a vever muctia de su chicha con grandes basos de oro, y solenizavan con cantares el sacrifiçio, publicando en ellos que, por servir a sus dioses, ofreçian sus vidas de tal suerte, teniendo por alegre reçibir en su lugar la muerte'. 83

Lloque


Cita Número de página
Capitulo [XXXII] 'del tercero rey que ovo en el Cuzco, llamado Lloque Yupangue'. 97
Muerto de la manera que se a contado Çinche Roca, Lloque Yupangue, su hijo, fue reçibido por señor, aviendo primero ayunado los dias para [ello] señalados; y como por sus adivinanças y pensamientos se tuviese grande esperança que en lo futuro la çibdad del Cuzco avia de floreçer, el nuevo rey començo a la ennobleçer con nuevos edifiçios que en ella fueron hechos'. 97
Y reynando desta manera Lloque Yupangue en el Cuzco, pasándose lo mas de su tienpo, allego a ser mui biejo sin aver hijo en su muger. Mostrando mucho pesar dello, los vezinos de la çibdad hizieron grandes sacrifiçios y plegarias a sus dioses, asi en Guanacaure como en Curicanche y en Tanboquiro y en otras partes; y dizen que por uno de aquellos oraculos donde oyan respuestas vanas oyeron que el Ynga engendraria hijo que le çusediese en el reyno; de lo qual mostraron mucho contento y alegres con la esperança, ponian al viejo rey ensima de su muger la Coya; y con tales bulras, a cavo de algunos dias claramente por todos se conoçio estar preñada y a su tienpo pario un hijo'. 98
Y Lloque Yupangue murio, mandando primero que la borla o corona del ynperio fuese puesta y depositada en el tenplo de Curicanche hasta que su hijo tuviese edad para reynar, al qual pusieron por nonbre Mayta Capa; y por governadores dizen que dexo a dos de sus hermanos, los nonbres de los qual es no entendi'. 98
Muerto el Ynga Lloque Yupangue, fue llorado por todos los criados de su casa y en muchas partes de la çibdad, conforme a la çeguedad que tenian, se mataron muchas mugeres y muchachos con pensar que avian de yr a le servir al çielo, donde ya tenian por çierto que su anima estava; y santificaronle por santo'. 98
Capitulo [XLVII] 'de como Ynga Yupangue salio del Cuzco dexando por governador a Lloque Yupangue y de lo que le çusedio'. 137
Como ya por mandado de Ynga Yupangue se oviese juntado cantidad de mas de quarenta mill honbres, junto a la piedra de la guerra se hizo alarde y nonbro capitanes, haziendo fiestas y borracheras; y estando adereçado, salio del Cuzco en andas ricas de oro y pedreria, yendo a la redonda del su guarda con alavardas y hachas y otras armas; junto a el yvan los señores y/ mostrava mas valor y autoridad este rey que todos los pasados suyos. Dexo en el Cuzco, a lo que dizen, por governador a Lloque Yupangue, su hermano. La Coya con otras mugeres yvan en hamaca y afirman que llevava gran cantidad de cargas de joyas y de repuesto. Delante yvan linpiando el camino que ni yerva ni piedra pequeña ni grande no avia de aver en el'. 137
Capitulo [XLIX] 'de como Ynga Yupangue mando a Lloque Yupangue que fuese al valle de Xauxa a procurar de atraer a su señorio a los guancas y a los yayos, sus vezinos, con otras naçiones que caen en aquella parte'. 142
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue;...'. 142
Los del balle de Xauxa, sabida la venida de los enemigos mostraron temor y procuraron fabor de sus parientes y amigos y en el tenplo suyo de Guarabilca hizieron grandes sacrifiçios al denionio que alli respondia. Venidoles Los socorros, como ellos fuesen muchos, porque dizen que avia mas de quarenta mill honbres adonde agora no se sy ay doze mill los capitanes del Ynga llegaron hasta ponerse ensima del valle. Deseavan sin guerra ganar la graçia de los guancas y que quisiesen yr al Cuzco a reconoçer al rey por señor y asi es publico que les enbiaron mensajeros. Mas no aprovechando nada, vinieron a las manos y se dio una gran vatalla en que dizen que murieron muchos de una parte y otra, mas que los del Cuzco quedaron por vençedores: y que siendo de gran prudençia; Lloque Yupague, no consintio hazer daño en el valle, evitando el robo, mandando soltar los cativos, tanto que los guancas, conoçido el venefiçio y con la clemençia que usavan teniendolos vençidos, vinieron a hablar con ellos y prometieron de bivir dende en adelante por la ordenança de los reyes del Cuzco y tibutar con lo que oviese en su valle; y pasando sus pueblos por las laderas, lo senbraron sin lo repartir hasta quel rey Guaynacapa señalo a cada parçialidad lo que avia de tener y se enbiaron mensajeros'. 143

Lloque Yupangue


Cita Número de página
Capitulo [XXXII] 'del tercero rey que ovo en el Cuzco, llamado Lloque Yupangue'. 97
Muerto de la manera que se a contado Çinche Roca, Lloque Yupangue, su hijo, fue reçibido por señor, aviendo primero ayunado los dias para [ello] señalados; y como por sus adivinanças y pensamientos se tuviese grande esperança que en lo futuro la çibdad del Cuzco avia de floreçer, el nuevo rey començo a la ennobleçer con nuevos edifiçios que en ella fueron hechos'. 97
Y reynando desta manera Lloque Yupangue en el Cuzco, pasándose lo mas de su tienpo, allego a ser mui biejo sin aver hijo en su muger. Mostrando mucho pesar dello, los vezinos de la çibdad hizieron grandes sacrifiçios y plegarias a sus dioses, asi en Guanacaure como en Curicanche y en Tanboquiro y en otras partes; y dizen que por uno de aquellos oraculos donde oyan respuestas vanas oyeron que el Ynga engendraria hijo que le çusediese en el reyno; de lo qual mostraron mucho contento y alegres con la esperança, ponian al viejo rey ensima de su muger la Coya; y con tales bulras, a cavo de algunos dias claramente por todos se conoçio estar preñada y a su tienpo pario un hijo'. 98
Y Lloque Yupangue murio, mandando primero que la borla o corona del ynperio fuese puesta y depositada en el tenplo de Curicanche hasta que su hijo tuviese edad para reynar, al qual pusieron por nonbre Mayta Capa; y por governadores dizen que dexo a dos de sus hermanos, los nonbres de los qual es no entendi'. 98
Muerto el Ynga Lloque Yupangue, fue llorado por todos los criados de su casa y en muchas partes de la çibdad, conforme a la çeguedad que tenian, se mataron muchas mugeres y muchachos con pensar que avian de yr a le servir al çielo, donde ya tenian por çierto que su anima estava; y santificaronle por santo'. 98
Capitulo [XLVII] 'de como Ynga Yupangue salio del Cuzco dexando por governador a Lloque Yupangue y de lo que le çusedio'. 137
Como ya por mandado de Ynga Yupangue se oviese juntado cantidad de mas de quarenta mill honbres, junto a la piedra de la guerra se hizo alarde y nonbro capitanes, haziendo fiestas y borracheras; y estando adereçado, salio del Cuzco en andas ricas de oro y pedreria, yendo a la redonda del su guarda con alavardas y hachas y otras armas; junto a el yvan los señores y/ mostrava mas valor y autoridad este rey que todos los pasados suyos. Dexo en el Cuzco, a lo que dizen, por governador a Lloque Yupangue, su hermano. La Coya con otras mugeres yvan en hamaca y afirman que llevava gran cantidad de cargas de joyas y de repuesto. Delante yvan linpiando el camino que ni yerva ni piedra pequeña ni grande no avia de aver en el'. 137
Capitulo [XLIX] 'de como Ynga Yupangue mando a Lloque Yupangue que fuese al valle de Xauxa a procurar de atraer a su señorio a los guancas y a los yayos, sus vezinos, con otras naçiones que caen en aquella parte'. 142
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue;...'. 142
Los del balle de Xauxa, sabida la venida de los enemigos mostraron temor y procuraron fabor de sus parientes y amigos y en el tenplo suyo de Guarabilca hizieron grandes sacrifiçios al denionio que alli respondia. Venidoles Los socorros, como ellos fuesen muchos, porque dizen que avia mas de quarenta mill honbres adonde agora no se sy ay doze mill los capitanes del Ynga llegaron hasta ponerse ensima del valle. Deseavan sin guerra ganar la graçia de los guancas y que quisiesen yr al Cuzco a reconoçer al rey por señor y asi es publico que les enbiaron mensajeros. Mas no aprovechando nada, vinieron a las manos y se dio una gran vatalla en que dizen que murieron muchos de una parte y otra, mas que los del Cuzco quedaron por vençedores: y que siendo de gran prudençia; Lloque Yupague, no consintio hazer daño en el valle, evitando el robo, mandando soltar los cativos, tanto que los guancas, conoçido el venefiçio y con la clemençia que usavan teniendolos vençidos, vinieron a hablar con ellos y prometieron de bivir dende en adelante por la ordenança de los reyes del Cuzco y tibutar con lo que oviese en su valle; y pasando sus pueblos por las laderas, lo senbraron sin lo repartir hasta quel rey Guaynacapa señalo a cada parçialidad lo que avia de tener y se enbiaron mensajeros'. 143
Este Ynga ovo en su hermana e muger muchos hijos: al mayor nonbraron Quelloque Yupangue. Y visto por los comarcanos al Cuzco la buena horden que tenian los nuevos pobladores que en e1 estavan y como atrayan a su amistad las jentes, mas por amor e benebolençia que no por armas ni rigor, algunos capitanes y prençipales vinieron a con ellos tener sus platicas, holgandose de ver el tenplo de Curicancha la buena orden con que se regan, que fue causa que afirmaron con ellos amistades de muchas partes'. 95

Lucanes


Cita Número de página
Ordenado esto con gran prudençia, el rey salio de alli y anduvo hasta la provinçia de Andaguaylas , adonde le fue hecho solene reçibimiento y estuvo alli algunos dias / determinando si yria a conquistar a los naturales de Guamanga e Xauxa o a los Soras y Lucanes lo mas despues de avei pensadolo con acuerdo de los suyos deterrnino de yr a los soras. Y saliendo de alli, anduvo por un despoblado que yva a salir a los soras, los quales supieron su venida y se juntaron para se defender 138
Guaynacapa avia mandado pareçer delante de si a los prençipales señores de los naturales de las provinçias; y estando su Corte llena dellos, tomo por mujer a su hermana Chimbo Ocllo y por ello se hizieron grandes fiestas, dexando los lloros que por la muerte de Topa Ynga se hazian. Y acabadas, mando que saliesen con el hasta çinquenta mill honbres de guerra, con los quales queria yr aconpañado para visitar las provinçias de su reyno. Como lo mando se puso por obra y salio del Cuzco con mas ponpa y autoridad que saco su padre, porque las andas serian tan ricas -a lo que afirman los que llevaron al rey en sus honbros- que no tuvieran preçio las piedras preçiosas tan grandes y muchas que yvan en ellas, sin el oro de que heran hechas. Y fue por las provinçias de Xaquixaguana y Andaguaylas y allego a los Soras y Lucanes, desde donde enbio enbaxadas a muchas partes de los llanos y sierras y tuvo respuesta dellos y de otros, con grandes presentes y ofrecimientos'. 181

Luna


Cita Número de página
Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche / y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 71
Y despues de aver hecho vanquetes y borracheras generales y puesto en horden las cosas de la çibdad, salio de alli Guaynacapa con 'yscaypachaguaranga lunas', que quiere decir con dozientos mill honbres de guerra, sin los anaconas y mujeres de serviçio… 186

Luracache


Cita Número de página
Los canas avianse juntado numero grande dellos en el pueblo que llaman Luracache; y como entendieron el daño que avian reçibido los canches y como el Ynga no hazia injuria a los que se davan por sus amigos ni consentian hazerles agravio, determinaron de tomar amistad con el. A esto, el rey Ynga venia caminando açercandose a Lurucache y entendio la boluntad que los canas tenian, de que mostro holgarse mucho; y como estuviese en aquella comarca el tenplo de Ancocagua, enbio grandes presentes a los ydolos y çaçerdotes'. 125
... y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas y se dieron entre el y ellos grandes vatallas, de las quales el Cari salio vençedor; mas, que no pretendia otro onor ni señorio que robar y destruyr los pueblos y, cargado con el despojo, sin querer traer cativos, dio la buelta a Chuquito, adonde avia hecho su asiento y por su mandado se avian poblado los pueblos de Hilave, Xula, Çepita, Pomata y otros; y con la jente que pudo juntar, despues de aver hecho grandes sacrefiçios a sus dioses o demonios, determino de salir a la provinçia de los canas, los quales, como lo supieron, apellidandose unos /[a otros] salieron a encontrarse con e1 y se dieron vatalla, en la qual fueron los canas vençidos, con muertes de muchos dellos. Avida esta vitoria por Cari, determino de pasar adelante; y haziendolo asi llego hasta Lurocache, adonde dizen que se dio otra vatalla entre los mismos canas y el, mas tuvieron una misma fortuna que en la pasada'. 121
Los canas avianse juntado numero grande dellos en el pueblo que llaman Luracache; y como entendieron el daño que avian reçibido los canches y como el Ynga no hazia injuria a los que se davan por sus amigos ni consentian hazerles agravio, determinaron de tomar amistad con e1. A esto, el rey Ynga venia caminando açercandose a Lurucache y entendio la boluntad que los canas tenian, de que mostro holgarse mucho; y como estuviese en aquella comarca el tenplo de Ancocagua, enbio grandes presentes a los ydolos y çaçerdotes'. 125

Maiz


Cita Número de página
Y porque la fuerça de la guerra no estuviese en una naçion, ni presto se pudiesen consertar para alguna revelion o conjuraçion, sacavan para soldados destas capitanias mitimaes de las partes y provinçias que convenian, los quales eran llevados adonde digo y tenian sus fuertes, que son ‘pucaraes ’, para defenderse si tuviesen neceçidad. Y proveyan de mantenimiento a esta gente de juerra, del maiz y otras cosas de comida que los comarcanos proveyan de sus tributos y derramas que les heran hechadas; y la paga que se les hazia era, en algunos tienpos, mandalIes dar alguna ropa de lana y plumas o braçaletes de oro y de plata a los que se mostravan mas balientes; y tanbien les davan mugeres de las muchas que en cada provinçia estavan guardadas en nombre del Ynga:...'. 65
Estos vestidos se a de poner el que fuere Ynga y a de aver ayunado el tienpo estableçido ques un mes y a este ayuno llaman ‘çaçi’, el qual se haze en un aposento del palaçio real sin ver lunbre ni tener ayuntamiento con muger; y estos días del ayuno las señoras de su linaje an de tener gran cuydado en hazer con sus propias manos mucha cantidad de su chicha, ques vino hecho de mays y an de andar vestidos ricamente'. 18
... juntaronse mas de dozientos mill honbres de guerra con tan gran bagaxe y repuesto que henchian los canpos; y por las postas fue mandado a los governadores de las provinçias que de todas las comarcas se truxesen los bastimentos y muniçiones y armas al camino real de Chinchasuyo, el qual se yva haziendo no desviado del que su padre mando hazer, ni tan llegado que pudiesen hazerlo todo uno. Este camino fue grande y sobervio, hecho por la horden e yndustria que se a escrito, y por todas partes avia proveymiento para toda la multitud de jente que yva en sus reales, sin que nada faltase, y con la aver, ninguno de los suyos era osado de cojer tan solamente una maçorca de mays del canpo y si lo cojia no le costava menos que la vida'. 161
Otras tierras contribuyan con tantas mil[l] cargas de mayz como en el[las] avia casas, lo qual se dava cada cosecha y a costa de la misma provinçia se ponia en los depositos y cabeçeras de provinçias. En otras regiones prov[e]ian por la mesma horden de tantas cargas de chuño seco como los otros hazian de mayz, lo qual hazian otros y contribuyan de quinua y de las otras rayces'. 52
A otras provinçias mandavan que diesen tantos mill yndios puestos en el Cuzco para que hiziesen los edifiçios publicos de la çibdad y los de los reyes, proveyendo1es de mantenimiento necesario. Otros tributaban maromas para llevar las piedras, otros tributaban coca. De tal manera se hazia esto que desde lo mas menudo hasta lo mas importante les tributavan a los Yngas todas las provinçias y comarcas del Peru ; en lo qual avia tan grande horden que ni los naturales dexavan de pagar lo ya devido e ynpuesto, ni los que cojian los tales tributos osavan llevar un grano de mayz demasiado'. 52
Y quando no avia guerra, lo mas de todo lo comian y gastavan los proves, porque estando los reyes en el Cuzco, ellos tenian sus ‘anaconas’ -que es nonbre de criado perpetuo-, y tantos que bastavan a labrar sus heredades y chacaras y senbrar tanto mantenimiento que bastase, sin lo qual para su plato se traya de las comarcas sienpre, muchos corderos y aves, y pescado, y mayz, coca, rayces con todas las frutas que se cojen. Y tal horden avia en estos tributos que los naturales los pagaban, y los Yncas se hallavan tan poderosos / que no tenian guerra ninguna que se recreciese[n]'. 52
Para este efeto estavan puestos los unos mitimaes, de los quales sacavan muchos para obejeros y ravadanes de los ganados de los Yngas y del sol, y otros para roperos, y otros para plateros y otros para canteros y para labradores y para debuxar y esculpir y hazer bultos: en fin, para lo que mas le mandavan y dellos se querian servir. Y tambien / mandavan que de los pueblos fuesen a ser mitimaes a las montañas de los Andes, a sembrar mayz y criar la coca y beneficiar los arboles de fruta, y prove[e]r de la que faltava en los pueblos donde con los frios y con las nieves no se pueden dar ni senbrar estas cosas... 65
Los naturales de las comarcas por donde pasavan no avian de ausentarse ni dexar de prove[ e ]r lo acostunbrado y servir con sus personas a los que yvan a la guerra, so pena de que eran castigados y mucho. Y los soldados ni capitanes ni los hijos de los mismos Yngas eran osados a les hazer ningund mal tratamiento ni robo ni ensulto, ni forçavan a muger ninguna, ni les tomavan una sola maçorca de mayz; y si salian deste mandamiento y ley de los Yngas, luego les davan pena de muerte; y si alguno avia hurtado, lo açotavan harto mas que en España y muchas vezes les davan pena de muerte. Y haziendolo asi, en todo avia razon y orden y los naturales no osavan dexar de servir y prove[e]r a la gente de guerra bastantemente y los soldados tanpoco querian robarlos ni hazerles mal, temiendo el castigo'. 69
El gran çaçerdote llamado Vila Oma tenia su morada en el tenplo y con los çaçerdotes liazia los sacrifiçios hordinarios con grandes super[s]tiçiones segund su costunbre. A las fiestas generates yva el Ynga a se hallar presente a los sacrifiçios y se hazian grandes fiestas. Avia dentro en la casa e tenplo mas de treynta troxes de plata en que echavan el mayz y tenia este tenplo muchas provinçias que contribuyan con tributos para su serviçio. En algunos dias era visto el Demonio por los çaçerdotes y dava respuestas vanas y conforme a el que las dava'. 81
E yo me acuerdo, estando en el Cuzco el año pasado de mill y quinientos y çinquenta por el mes de agosto, despuEs de aver cojido sus sementeras, entrar los yndios con sus mugeres por la çibdad con gran ruydo, trayendo los arados en las manos y algunas papas y mayz y hazer su fiesta en solamente cantar y dezir quanto en lo pasado solian festejar sus cosechas'. 93
Y este Ynga dizen que tienen por notiçia que fue de jentil presençia, grave y de autoridad; el qual entro en lo mas secreto de sus palaçios, adonde hizo el ayuno metiendole a tienpos el mayz con lo que mas comia...'. 109
A la redonda deste tenplo avia muchas moradas pequeñas de yndios questavan diputados para serviçio del y avia un çircuyto donde metian los corderos blancos y los niños o honbres / que sacrificavan. Tenian un jardin que los terrones eran pedaços de oro fino y estava artifiçiosamente senbrado de mayzales, los quales eran [de] oro, asi las cañas dellos como las hojas y maçorcas:... 81
Y esta fiesta se selebrava por fin de agosto, quando ya ellos avian cojido sus mayzes, papas, quinua, oca y las demas semillas que sienbran. Y llaman a esta fiesta, como e dicho, Hatun Layme, que en nuestra lengua quiere dezir ‘fiesta muy solepne’, porque en ella se avian de rendir graçias y loores al gran Dios Hazedor de los çielos y la tierra, a quien llamavan -como muchas vezes e dicho- Tiçiviracocha, y al Sol y a la Luna y a los otros dioses suyos, por les aver dado buen año de cosechas para su mantenimiento'. 90

Mama Chiquia


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Tuvo este Ynga muchos hijos y no hija ninguna; y aviendo hordenado y mandado algunas cosas grandes e de ynportançia para la governaçion murio, aviendo primero casado a su primogenito, que por nonbre avia Ynga Yupangue con una señora natural de Ayarmaca, a quien nonbravan Mama Chiquia'. 107

Mama Ocllo


Cita Número de página
Asentada la provinçia de[l] Collao y puesta en horden y hablandoles Io que avian de hazer los señores della, el Ynga dio la buelta al Cuzco enbiando primero sus mensajeros a lo de Condesuyo y a los Andes a que particularmente le avisasen lo que pasava, y si sus governadores hazian algunos agravios e si los naturales andavan en algunos alborotos. Y aconpañado de mucha jente y prençipal bolvio al Cuzco, donde fue reçibido con mucha onra y se hizieron grandes sacrefiçios en el tenplo del Sol y los que entendian en la labor del gran edefiçio de la casa fuerte que avia mandado edeficar Ynga Yupangue; y la Coya, su muger y ermana, llamada Mama Ollo, hizo por si grandes fiestas y vayles. Y como Topa Ynga tuviese boluntad de salir por el camino de Chinchasuyo a sujusgar las provinçias que estan mas adelante de Tarama y Bonbon mando hazer gran llamamiento de jente por todas las provincias'. 160
Su madre de Guaynacapa, señora prençipal, mujer y hermana que fue de Topa Ynga Yupangue, llamada Mama Ollo, dizen que fue de mucha prudençia y que aviso a su hijo de muchas cosas quella vio hazer a Topa Ynga, y que lo queria tanto que le rogo no se fuese a Quito ni a Chile hasta quella fuese muerta; y asi quentan que por le hazer plazer y obedeçer su mandado estuvo en el Cuzco sin salir hasta que ella murio, y fue enterrada con gran ponpa, metiendose en su sepoltura mucho tesoro y ropa fina y de sus mugeres y servidores. Los mas tesoros y casas de los Yngas muertos y eredades, que llaman ‘chacaras’, todo estava entero desde el primero, sin que ningund osase gastarlo ni tomarlo, porque ellos no tenian guerras ni neçesidades quel dinero oviese las de remediar...'. 179

Mamaca Guapata


Cita Número de página
Pasado pues lo que se a escrito, Mayta Capa se fue haziendo grande; el qual , despues de aver hecho las çerimonias que se requerian, le fueron abiertas las orejas, y, siendo mas honbre, en presençia de muchas jentes, asi naturales como estranjeros, que para ello se juntaron, reçibio la corona o borla del ynperlo; y porque no tenia hermana con quien casar, tomo por muger a una hija de un señorete o capitan del pueblo de Oma, questava en el Cuzco hasta dos leguas, la qual por nonbre avia Mamaca Guapata'. 100

Mamaco


Cita Número de página
Y sigúnd se puede interpretar ‘Pacaritanbo’ quiere tanto dezir como casa de produçimiento'. Los nonbres de los que de allí salieron dizen ser ser Ayar Ocho el uno y el otro Ayar Hache Arauca y el otro dizen llamarse Ayar Mango; las mugeres, la una avía por nombre Mamaco, la otra Mamacona, la otra Maragua'. 13

Mamacona


Cita Número de página
Y sigund se puede interpretar ‘Pacaritanbo’ quiere tanto dezir como casa de produçimiento'. Los nonbres de los que de alli salieron dizen ser ser Ayar Ocho el uno y el otro Ayar Hache Arauca y el otro dizen llamarse Ayar Mango; las mugeres, la una avia por nombre Mamaco, la otra Mamacona, la otra Maragua'. 13

Mamaconas


Cita Número de página
...que fue causa que los yndios, por esto y por ver la poca reberençia que tenIan del sol y como sin verguença ninguna ni temor de Dios ynviolaban sus mamaconas, que ellos tenian por gran sacrilejio, dixeron luego que la tal jente no eran hijos de Dios sino peores que ‘sopays’, que es nonbre de diablo'. 12
Y en estas caças reales se gastavan muchos dias; y muerta tan gran cantidad de ganado, luego se mandava por los veedores llevar la lana de todo ello a los depositos o a los tenplos del Sol, para que las mamaconas entendiesen en hazer ropas finisimas para los reyes, que lo heran tanto, que paresçian de sarga de çeda, y con colores tan perfectas quanto se puede a firmar'. 44
A las puertas destas casas estavan puestos porteros que tenian cargo de mirar por las virgenes, que eran muchas hijas de señores prençipales, las mas hermosas y apuestas que se podian hallar; y estavan en el tenplo hasta ser viejas; y si alguna tenia conoçimiento con varon, la matavan o enterravan biva y lo mismo hazian a el. Estas mugeres eran llamadas ‘mamaconas’; no entendian en mas que texer y pintar ropa de lana finisima para serviçio del tenplo y en hazer chicha, ques el vino que beven, de que sienpre tenian llenas grandes vasijas. 80
.... Las mugeres que sacrificavan yvan vestidas asimismo ricamente con sus ropas finas de colores y de pluma y sus topos de oro y sus cucharas y escudillas y platos, todo de oro, y chuspas de coca de avisca: y asi adereçadas, despues de que an bien vevido, les ahogavan y enterravan creyendo, ellas y los que las matavan, que yvan a servir a su diablo o Guanacaure. Y hazianse grandes va[i]les y cantares quando se hazian semejantes sacrifiçios questos. / Y tenia este ydolo, donde estava el oraculo, sus chacaras y anaconas y ganados y mamaconas y çaçerdotes que se aprovechan de lo mas dello. El terçero oraculo y guaca de los Yngas era el tenplo de Bilcanota, bien nonbrado en estos reynos y adonde, permitiendolo nuestro Dios y Señor, el Demonio tuvo grandes tienpos poder grande y hablava por boca de los falços çaçerdotes que para serviçio de los ydolos en e1 estavan. Y estava este tenplo de Bilcanota poco mas de veynte leguas del Cuzco, junto al pueblo de Chungara; y fue muy venerado y estimado y que se ofreçieron muchos dones y presentes, asi por los Yngas y señores como por los ricos honbres de las comarcas [de] donde venian a sacrificar; y tenia sus çaçerdotes y mamaconas y sementeras y casi cada año se hazia en este tenplo ofrenda de la capacocha, ques lo que luego dire'. 84
Sin estos tenplos se tuvo otro por tan estimado y frequentado como ellos, y mas, que avia por nonbre la Coropona, ques en la provinçia de Condesuyo, en un çerro muy grande, cubierto a la contina de nieve que ynvierno y verano no se quita jamas. Y los reyes del Peru con los mas prençipales del visitavan / este tenplo haziendo presentes y ofrendas como a los ya dichos. Y tienese por muy çierto que de los dones y capacocha que a este tenplo se le hizo, avia mucha suma de cargas de oro y plata y pedreria enterrado en partes que dello no se save y los yndios escondieron otra suma grande questava para serviçio del ydolo y de los çaçerdotes y mamaconas, que tanbien tenia muchos este tenplo y como avia tan grandes nieves no suven a lo alto ni saben atinar adonde estan tan grandes tesoros. Mucho ganado tenia este tenplo y chacaras y serviçio de yndios y anaconas'. 85
Y asi, alegrado el pueblo y hechas sus solenes borracheras y vanquetes y grandes taquis y otras fiestas que entre ellos usan, diferente[s] en todo a las nuestras, en que los Yngas estan con gran triunfo y a su costa se hazen los convites, en que avia suma grande de tinajas de oro y plata y vasos y otras joyas, porque todo el serviçio de su cozina, hasta las ollas y vasos de serviçio, era de oro y plata, mandavan a los que para aquello estavan señalados y tenian / las bezes del Gran Çaqerdote, que tanbien estava presente a estas fiestas con tan gran ponpa y triunfo como el mismo rey, aconpañiado de los çaçerdotes y mamaconas que alli se avian juntado, que hiziesen cada ydo[lo] su pregunta destas cosas, el qual respondia por boca de los çaçerdotes que tenian cargo de su culto'. 88
Y acavado el sacrefiçio el Gran Çaçerdote con los demas çaçerdotes yvan al tenplo del Sol y despues de aver dicho sus salmos malditos, mandavan a salir a las virgenes mamaconas arreadas ricamente, con mucha multitud de chicha que ellas tenian hecha; y entre todos los que se hallavan en la gran çibdad del Cuzco se comian los ganados y aves que para el sacrifiçio vano se avian muerto y bevian de aquella chicha, que tenian por sagrada, dandosela a vever con grandes vasos de oro y estando ella en tinajas de plata de las muchas que avia en el tenplo'. 91
... siendo un poco mas de mediodia se ponian en horden y començavan los honbres a cantar con boz alta los villançicos y romançes que para semejantes dias por sus mayores fue ynventado, que todo era dar graçias a sus dioses, prometiendo de servir los venefiçios reçibidos. Y para esto tenian muchos atavales de oro engastonados algunos en pedreria, los quales les tañian sus mugeres, que tanbien juntamente con las mamaconas sagradas les ayudavan a cantar'. 91
No dan relaçion que en estos tienpos oviese guerra notable; antes afirman que los del Cuzco poco a poco, con buenas mañas que para ello tenian, allegavan a su amistad muchas jentes de las comarcas de su çibdad y acreçentavan el tenplo de Curicanche asi en edifiçios como en riqueza, porque ya buscavan metales de plata y de oro y dello venia mucho a la çibdad al tianguez o mercado que en ella se hazia. Y metianse en el tenplo mugeres mamaconas para no salir del, segund y como esta dicho en otros lugares'. 98
Capitulo [XL] 'de como en el Cuzco se levanto un tirano y del alboroto que ovo y de como fueron castigadas çiertas mamaconas porque contra su religion usavan de sus cuerpos feamente y de como Viracoche Ynga bolbio al Cuzco'. 118
Capac, que asi avia por nonbre, codiçioso del señorio, juntados sus aliados, en un dia questavan en el tenplo del Sol todos los mas de los orejones y entre ellos Ynga Roque, el governador del Ynga Viracocha, tomando las armas, publicando livertad del pueblo y que Viracoche Ynga no pudo aver el señorio, arremetieron para [el] lugarteniente e le mataron asi a el como a otros muchos, la sangre de los quales regava los altares donde estavan las aras e santuarios y la figura del Sol. Las mamaconas con los çaçerdotes salieron con gran ruydo, maldiziendo a los matadores, diziendo que tan gran pecado gran castigo mereqfa. De la çibdad acudio gran golpe de jente a ver lo que hera; y entendido, unos aprovando lo hecho, se juntaron con Capac; otros pesandole, se pusieron en armas sin querer pasar por ello:...'. 118
Aviase casado Ynga Urco con su hermana para aver hijo en ella que le çusediese en el señorio. Era tan viçioso y dado a luxurias y desonestidades que, sin curar della, se andava con mugeres vaxas e con sus mançebas, que eran las que queria y le agradavan; y aun afirman que corronpio algunas de las mamaconas que estavan en el templo'. 129
Dentro destas çercas o murallas avia aposentos como los demas que ellos usavan, donde estavan cantidad de mamaconas y otras muchas mugeres y mançebas de los reyes y hilavan y texian de la su tan fina ropa y avia muchas pieças de oro y de plata y vasijas destos metales. Muchas destas piedras vi yo en algunas destas çercas y me espante como siendo tan grandes estavan tan primamente puestas. Quando hazian los vayles y fiestas grandes en el Cuzco, era hecha mucha de su chicha por las mugeres dichas y bevianla. Y como de tantas partes acudiesen al Cuzco, mando poner veedores para que no saliese sin su liçençia ningund oro ni plata de lo que entrase; y pusieronse governadores por las mas partes del reyno y a todos governava con gran justiçia y orden. Y porque en este tienpo mando hazer la fortaleza del Cuzco dire algo delta, pues es tan justo'. 146
Y como llego a aquel valle, afirman que quisiera que solamente uviera en el tenplo del Sol, mas como aquel hera tan onrado y tenido por los naturales no se atrevio y contentose con que se hiziese casa del Sol grande y con mamaconas y çaçerdotes para que hiziesen sacrifiçios conforme a su relijion. Muchos yndios dizen quel mismo Ynga hablo con el demonio que estava en el ydolo de Pachacama y que le oyo como hera el Hazedor del mundo y otros desatinos que no pongo por no convenir; y que el Ynga le suplico le avisase con que serviçio seria mas onrado y alegre y que respondio que le sacrif[ic]asen mucha sangre umana y de ovejas'. 171
Como saliese Guaynacapa, por el camino que por su mandado se avia mandado hazer, del Cuzco anduvo hasta que llego a lo de Bilcas, donde paro algunos dias en los aposentos que se le avian hecho pegados con los de su padre. Y ho1gose de ver que estava el tenplo del Sol acavado y dexo cantidad de oro y pastas de plata para joyas y vasos; y mando que se tuviese gran cuydado del proveymiento de las mamaconas y çaçerdotes. Subiose a hazer oraçion en un terrado galano y primo que para ello se avian hecho; sacrificaron conforme a su çeguedad lo que usavan y mataron muchos animales y aves con algunos niños y honbres para aplazer a sus dioses'. 186

Mamaragua


Cita Número de página
Y sigúnd se puede interpretar ‘Pacaritanbo’ quiere tanto dezir como casa de produçimiento'. Los nonbres de los que de allí salieron dizen ser ser Ayar Ocho el uno y el otro Ayar Hache Arauca y el otro dizen llamarse Ayar Mango; las mugeres, la una avía por nombre Mamaco, la otra Mamacona, la otra Mamaragua'. 13-14

Mango


Cita Número de página
Y sigúnd se puede interpretar ‘Pacaritanbo’ quiere tanto dezir como casa de produçimiento'. Los nonbres de los que de allí salieron dizen ser ser Ayar Ocho el uno y el otro Ayar Hache Arauca y el otro dizen llamarse Ayar Mango'. 13
Bolviendo a los questavan en el çerro de Guanaure, después de Ayor Eche les ovo dicho de la manera que avían de tener para ser armados cavalleros, quentan los yndios que mirando contra su hermano Ayar Mango, [le dijo] que se fuese con las dos mugeres al valle que dicho le avía, a donde luego fundase el Cuzco'. 20
...y que como esto oviese dicho, así él como el otro hermano se convertieron en dos figuras de piedras, que demostravan tener talles de honbres: lo qual visto por Ayar Mango, tomando sus mugeres, bino adonde agora es el Cuzco a fundar la çibdad, nonbrándose y llamándose dende adelante Mango Capa, que quiere dezir 'rey y señor rico'. 20

Mango Capa


Cita Número de página
...y que como esto oviese dicho, asi el como el otro hermano se convertieron en dos figuras de piedras, que demostravan tener talles de honbres: lo qual visto por Ayar Mango, tomando sus mugeres, bino adonde agora es el Cuzco a fundar la çibdad, nonbrandose y llamandose dende adelante Mango Capa, que quiere dezir ‘rey y señor rico’. 20
Capitulo [VIII] como despues de que Mango Capa vio que sus hermanos se avian convertido en piedras vino a un balle donde hallo algunas jentes y por el fue fundada y edificada la antigua y muy riquisima çibdad del Cuzco, cabeça prençipal que fue de todo el ymperio de los Yngas. 21
Pues como Mango Capa oviese visto lo que sus hermanos avia çusedido e llegase al valle donde agora es la çibdad del Cuzco, alçando los ojos al çielo, dizen los orejones que pedia con grande umildad al Sol que le faboreçiese e ayudase en la nueva poblaçion que hazer queria e que, buelto los ojos hazia el çerro de Guanacaure, pedia lo mismo a su hermano... 21
...teniendo por çierto que la nueva poblaçion avia de floreçer y el ser tenido por el fundador della y padre de todos los Yngas que en ella avian de reynar. Y asi, en nonbre de su Tiçiviracocha y del Sol y de los otros sus dioses, hizo la fundaçion de la nueva çibdad, el origen y prençipio de la qual fue una pequeña casa de piedra cubierta de paja que Mango Capa con sus mugeres hizo, la qual pusieron por nombre ‘Curicancha’, que quiere dezir ‘çercado de oro’:... 21
Y tienese por çierto que en los tienpos questo por Mango Capa se hazia, avia en la comarca del Cuzco yndios en cantidad, mas como el no les hiziese mal ni ninguna molestia, no le ynpedian la estada en su tierra, antes se holgavan con el; y asi Mango Capa entendia en hazer la casa ya dicha... 21-22
En este tiempo en Hatuncollao se avian hecho poderosos los deçendientes de Çapana y con tirania querian ocupar toda aquella comarca. Pues como el fundador del Cuzco, Mango Capa, ovo casado a sus hijos y allegado a su serviçio algunas jentes con amor y buenas palabras, con las quales engrandecio la casa de Curicanche, despues de aver bivido muchos años, mur[i]o estando ya muy biejo... 22
Aunque pudiera escrevir lo que paso en el reynado de Sinche Roca Ynga, hijo que fue de Mango Capa, fundador del Cuzco, en este lugar, lo dexe pareçiendome que en lo de adelante avria confusion para saber por entero la manera que se tuvo en la governaçion destos señores,... 23
Pues con la mas brevedad que pude escrevi lo que entendi [de] la governaçion y costunbres de los Yngas, quiero bolver con mi escritura a contar los que ovo desde Mango Capa hasta Guascar, como atras prometi. Y asi, deste como de otros no dan mucha notiçia los orejones, porque, a la verdad, hizieron pocas cosas; porque los ynventores de lo escrito y los mas valerosos de todos ellos fueron Ynga Yupangue y Topa Ynga, su hijo, y Guaynacapa, su nieto; aunque tanbien lo deve de causar la razon que ya tengo escrita, de ser estos los mas modernos. Luego pues que fue muerto Mango Capac y hechos por el los lloros generales y oçequias, Sinche Roca Ynga tomo la borla o corona con las çerimonias acostunbradas, procurando luego de alargar la casa del Sol y allegar asi la mas jente que pudo con halagos y grandes ofreçimientos, llamando, como ya se llamava, a la nueva poblaçion Cuzco. 94
Pues con la mas brevedad que pude escrevi lo que entendi [de] la governaçion y costunbres de los Yngas, quiero bolver con mi escritura a contar los que ovo desde Mango Capa hasta Guascar, como atras prometi. Y asi, deste como de otros no dan mucha notiçia los orejones, porque, a la verdad, hizieron pocas cosas; porque los ynventores de lo escrito y los mas valerosos de todos ellos fueron Ynga Yupangue y Topa Ynga, su hijo, y Guaynacapa, su nieto; aunque tanbien lo deve de causar la razon que ya tengo escrita, de ser estos los mas modernos. Luego pues que fue muerto Mango Capac y hechos por el los lloros generales y oçequias, Sinche Roca Ynga tomo la borla o corona con las çerimonias acostunbradas, procurando luego de alargar la casa del Sol y allegar asi la mas jente que pudo con halagos y grandes ofreçimientos, llamando, como ya se llamava, a la nueva poblaçion Cuzco. 94

Mango Ynga


Cita Número de página
...; aunque para claridad de lo que escrivo no dexé de pasar trabajo y por hazerlo con más verdad, vine al Cuzco, siendo en ella corregidor el capitán Juan de Sayavedra, donde hize juntar Cayo Topa, ques el que ay bivo de los desçendientes de Guaynacapa, porque Xari Topa, hijo de Mango Ynga, está retirado en Viticos, adonde su padre se ausentó después de la guerra que en el Cuzco con los españoles tuvo, como adelante contaré,...'. 13
Y porque los orejones afirman que de aquí les quedó el tomar de la borla y el ser armados cavalleros, pondrélo en este lugar y servirá para no tener neçeçidad de lo tomar en lo de adelante a reyterar; y puédese tener por ystoria gustosa y muy çierta, por quando en el Cuzco Mango Ynga tomó la borla o corona suprema: ay bivos muchos españoles que se hallaron presentes a esta çerimonia e yo lo e oydo a muchos dellos...'. 17
...quando descubriendo las provinçias del reyno entraron en el Cuzco, avía destos bultos, lo qual pareçió ser verdad quando dende a poco tienpo queriendo tomar la borla Mango Ynga Yupangue, hijo de Guaynacapa, públicamente fueron sacados en las plaça del Cuzco a vista de todos los españoles e yndios que en ella en aquel tienpo estavan'. 29
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200

Mango Ynga Yupangue


Cita Número de página
...quando descubriendo las provinçias del reyno entraron en el Cuzco, avía destos bultos, lo qual pareçió ser verdad quando dende a poco tienpo queriendo tomar la borla Mango Ynga Yupangue, hijo de Guaynacapa, públicamente fueron sacados en las plaça del Cuzco a vista de todos los españoles e yndios que en ella en aquel tienpo estavan'. 29

Maqui


Cita Número de página
Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72

Marcapata


Cita Número de página
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias'. 155

Maule


Cita Número de página
Era tan grande el reyno del Peru , que mandavan los Yngas, lo ya muchas vezes dicho desde Chile hasta Quito y aun del rio de Maule hasta el de Angasmayo; y si estando el rey en el un cavo destos oviera de ser ynformado de lo que pasava en el otro con quien anduviera por jornadas, aunque fueran grandes, fuera una cosa muy larga, porque, a cavo de aver andado mill leguas, ya seria sin tienpo lo que se oviera de prove[e]r, si conviniera, o remediar otros negoçios de governaçion'. 60
Y çierto devieron pasar a Topa Ynga cosas grandes muchas de las quales priva el olvido por la falta que tienen de letras e yo pongo sumariamente algo de lo mucho que savemos por lo que oymos y vemos los que aca estamos, que paso. Yendo vitorioso adelante de los charcas, atraveço muchas tierras y provinçias y grandes despoblados de nieve hasta que llego a lo que lla[ma]mos Chile y señoreo y conquisto todas aquellas tierras; enbio capitanes a saber lo de adelante, los quales dizen que llegaron al rio de Maule. En lo de Chile hizo algunos edefiçios y tributaronle de aquellas comarcas mucho oro en tejuelos. Dexo governadores y mitimaes; y puesta en orden lo que avia ganado, bolvio al Cuzco'. 177
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido'. 199

Maures


Cita Número de página
Y dizen todos que yendo Guaynacapa acavando de asentar aquellas tierras por donde su padre paso y que avia sojusgado, supo de como en los Bracamoros avia muchos honbres y mujeres y que tenian tierras fertiles y que bien adentro de la tierra avia una laguna y muchos rios lleno[s] de grandes poblaciones. Codiçioso de descubrir y ganoso de señorear, tomando la jente que le pareçio, con poco vagax[e], mando caminar para ella, dexando el canpo alojado por los tanbos reales y encomendado a su capitan general. Entrado en la tierra, yban abriendo el camino con açaz travajo porque, pasada la cordillera de los promontorios nevados, dieron en la montaña de los Andes y hallaron rios furiosos que pasar y cayan muchas aguas del çielo. Todo no fue parte para que el Ynga dexase de allegar adonde los naturales por muchas partes puestos en sus fuertes le estavan aguardando, desde donde le mostravan sus vergüenzas, afeandole su venida; y començaron la guerra unos y otros y tantos de los barbaros se juntaron, los mas desnudos sin traer ropas, a lo que se afirma que el Ynga determino de se retirar y lo hizo sin ganar nada en aquella tierra. Y los naturales della que lo sintieron, le dieron tal prieça qlle a paso largo, a vezes haziendo rostro, a tienpos enbiando presentes se descavullo dellos y bolvio huyendo a su reyno / afirmando que se avia de vengar de los rabudos; lo qual dezia porque algunos trayan los maures largos que les colgava[n] por ensima de las piernas'. 190

Maxca


Cita Número de página
Y en la provinçia de Condesuyo se avia entendido como al tienpo que el Ynga pasado murio estava determinado de les yr a dar guerra: avianse aperçibido porque no los tomase descuydados; / y dende a pocos dias tuvieron tanbien notiçias de su muerte y de la salida que queria hazer Capa Yupangue, su hijo, a hazer sacrifiçios al serro de Guanacaure; y determinaron de venir a le dar guerra y cojer el despojo, si con la vitoria quedasen. Y asi lo pusieron por obra y salieron de un pueblo questa en aquella comarca, a quien llaman Maxca, y asi llegaron adonde ya era venido el Ynga, que siendo avisado de lo que pasava, estava a punto aguardando lo que viniese.'. 102

Maycavilca


Cita Número de página
Yo estava yncredulo en esta quenta y, aunque lo oya afirmar y tratar, tenia lo mas dello por fabula; y estando en la provinçia de Xauxa, en lo que llaman Maycavilca, y rogue al señor Guacorapora que me hiziese entender la quenta dicha de tal manera que yo me satisficiese a mi mismo para estar çierto que era fiel y verdadera; y luego mando a sus criados que fuesen por los quipos,...'. 32

Mayta Capa


Cita Número de página
Y Lloque Yupangue murio, mandando primero que la borla o corona del ynperio fuese puesta y depositada en el tenplo de Curicanche hasta que su hijo tuviese edad para reynar, al qual pusieron por nonbre Mayta Capa; y por governadores dizen que dexo a dos de sus hermanos, los nonbres de los qual es no entendi. 98
Y çierto, grande es el preparamiento que se hazia para enterrar a uno destos reyes y generalmente en todas las provinçias le lloravan y en muchas dellas se tresquilavan la mugeres, çiniendose sogas de esparto; y al cavo del año se hazian mas lamentaçiones y sacrifiçios jentilicos, mucho mas de lo que se puede pensar Y esto los que se hallaron en el Cuzco el año de mill y quinientos y çinquenta verian lo que alli paso sobre las onras de Paulo, quando le hizieron su cavo de año, que fue tanto que las mas de las dueñas de la çibdad suvieron a su casa a lo ver; [y] yo me halle presente y, çierto, era para consibir admiraçion. Y ase de entender que era aquello nada en conparaçion de lo pasado. Y dire agora de Mayta Capa. 99
Capitulo [XXXIII] del quarto Ynga que ovo en el Cuzco, llamado Mayta Capa, y de lo que paso en el tienpo de su reinado. 100
Pasado pues lo que se a escrito, Mayta Capa se fue haziendo grande; el qual , despues de aver hecho las çerimonias que se requerian, le fueron abiertas las orejas, y, siendo mas honbre, en presençia de muchas jentes, asi naturales como estranjeros, que para ello se juntaron, reçibio la corona o borla del ynperlo; y porque no tenia hermana con quien casar, tomo por muger a una hija de un señorete o capitan del pueblo de Oma, questava en el Cuzco hasta dos leguas, la qual por nonbre avia Mamaca Guapata. 100
Y esto por los de Alcaviquiça bien era entendido; y como honbres de valor salieron a la batalla con gran denuedo, que fue la primera que se dio en aquellos tienpos; y pelearon gran rato asi los unos como los otros. porque aviendo sido el caso tan supito no avian podido allegar fabores ni buscar ayudas los de Alcaviquiça, los quales aunque mucho / pelearon, fueron vençidos despues de ser muertos todos los mas, que casi no escaparon çinquenta con la vida. Y luego el rey Mayta Capa, tomando poseçion en los canpos y eredades de los muertos, usando de vençedor, lo repartio todo por los vezinos del Cuzco; y se hizieron grandes fiestas por la vitoria, yendo todos a sacrificar a los oraculos que tenian por sagrados. 100-101
Deste Ynga no quentan los orejones mis de que Mayta Capa reyno en el Cuzco algunos años; y estando allegando jente para salir a lo que llaman Condesuyo, le vino tal enfermedad que ovo de morir, dexando por su heredero al hijo mayor, llamado Çapa Yupangue. 101
Muerto Mayta Capa, le fueron hechas las oçequias como se usavan entre ellos y, aviendo puesto su bulto en el tenplo para le canonizar por santo conforrne a su çeguedad, Capa Yupangue tomo la borla con grandes fiestas que para solenizar la coronaçion fueron hechas; y para ello de todas partes vinieron jente[s]. Y pasadas las alegrias, que lo mas es vever y cantar, el Ynga determino de yr a hazer sacrefiçio al çerro de Guanacaure, aconpañado del Gran Çaçerdote y de los ministros del tenplo y de muchos orejones y vezinos de la çibdad. 102

Mexicanos


Cita Número de página
... y pagavan los suditos, de tal manera que que no fuesen agraviados, tan buena y sutil que eçede en artificio a los carateres que usaron los mexicanos para sus quentas y contrataçion....'. 31

Mitima[e]s


Cita Número de página
Entrado en el Collao, le traxeron quenta de las grandes manadas que tenian de ganado y quantas mill cargas de lana fina se llevavan por año a los que hazian la ropa para su casa y serviçio. En la ysla de Titicaca entro y mando hazer grandes sacrefiçios. En Chuqu[i]abo mando que estuviesen yndios estantes con sus veedores a sacar metal de oro con la horden y regimiento que se a escrito. Pasando adelante, mando que los charcas y otras naçiones hasta los chinchas sacasen cantidad grande de pastas de plata y que se llevasen al Cuzco por su quenta, sin que nada faltase; trasporto algunos mitima[e]s de una parte en otra, aunque avia dias que estavan alojados; mandava que todos travajasen y ninguno holgase, porque dezia que [en] la tierra donde avia holgazanes no pensavan otra cosa sino como buscar escandalos y corronper la onestidad de las mujeres. Por donde pasava mandava edeficar tanbos y plaças, dando con su mano la traça; repartio los terminos a muchas provinçias y limite conoçido para que, por aventajallo, no viniesen a las manos'. 182
Aunque pudiera escrevir lo que paso en el reynado de Sinche Roca Ynga, hijo que fue de Mango Capa, fundador del Cuzco, en este lugar, lo dexe pareçiendome que en lo de adelante avria confusion para saber por entero la manera que se tuvo en la governaçion destos señores, porque unos ordenarons unas leyes y otros otras y así pusieron unos los mitimaes y otros las guarniçiones de gente de Guerra en los lugares estableçidos en el reyno para la defença del;...'. 23
Y como le fuesen fieles y ninguno osase levantarse y tenia de su parte a los mitimaes, ninguno de los naturales aunque mas poderoso fuese, osava yntentar ninguna revilion; y si alguno yntentava, luego era castigado el pueblo donde se levantava, enbiando preso los movedores al Cuzco'. 34
Y esto traigolo a conparaçion que todo lo que los Yngas avian lo gastavan no en otra cosa que arreos de su persona y ornamento de los tenplos y serviçio de sus casas y aposentos; porque en las guerras las provinçias les davan toda la gente, armas y mantenimiento que fuese neçesario, y si [a] alguno de los mitimaes davan algunas pagas de oro en alguna guerra que ellos tuviesen por dificultosa era poco y que en un día lo sacavan de las minas;... 37
En todo lo savian proveer tan conçertadamente, que quando entrava por amistad alguno de los Yngas en provinçias destas, en breve tienpo quedava tal, que pareçia otra y los naturales le davan la obedençia consintiendo que sus delegados quedasen en ella y lo mismo los mitimaes'. 47
Y en el Collao y en otras partes mando pasar mitimaes a la sierra de los Andes, para que senbrasen mayz y coca y otras frutas y rayzes de todos los pueblos la cantidad conviniente; los quales con sus mugeres bivian sienpre en aquella parte donde senbravan, y cojian tanto de lo que digo, que se sentia poco la falta por traer mucho destas partes y no aver pueblo ninguno, por pequeño que fuese, que no tuviese destos mitimaes. Adelante trataremos quantas suertes avia destos mitimaes, y lo que hazian 1os unos y entendian los otros. 48
Y si los Yngas no cayeran en ponerlos y en que tuviesen los mitimaes, muchas vezes se levantaran los naturales y esimieran de si el mando real; pero con tantas jentes de guerra y con tan gran proveymiento de mantenimientos no podian, si en todos los unos y los otros no oviese trama de trayçion o levantamiento;...'. 57
Capitulo [XXII] 'como se ponian los mitimaes y quantas suertas dellos avia y como eran estimados por los Yngas'. 63
En este capitulo quiero escrevir lo que toca a los yndios que llaman mitimaes, pues en el Peru dellos tantas cosas se quentan y tanto por los Yngas fueron onrados y previllejiadosy tenidos, despues de los orejones, por los mas noble[s] de las provinçias y esto digo porque en la ystoria que llaman de Yndias esta escrito por el autor questos mitimaes eran esclavos de Guaynacapa. En estos descuydos caen todos los que escriven por relaçion y cartapaçios sin ver ni saber la tierra de donde escriven para poder afirmar la verdad. En la mayor parte de las provinçias del Peru o en todas ellas avia y aun hay destos mitimaes y tenemos entendido que ovo tres maneras o suertes dellos, lo qual convino grandemente para la sustentaçion del y para su conservaçion y aun para su poblaçion: y entendido como y de que manera estavan puestos estos mitimaes y 1o que hazian y entendian, conoçeran 1os letores como supieron 1os Yngas açertar en todo para la governaçion de tantas tierras y provinçias como mandaron. ‘Mitimaes’ llaman a los que son traspuestos de una tierra en otra. Y la primera manera o suerte de mitimaes mandada poner por 1os Yngas hera que, despues que por ellos avia sido conquistada alguna provinçia o atrayda nuevamente a su serviçio, tuvieron tal horden para tenella / segura y para que con brevedad 1os naturales y vezinos della supiesen como la avian de servir y de tener y para [que] desde luego entendiesen 1os demas que entendian y sabian sus vaçallos de muchos tienpos, y para que estuviesen paçificos y quietos y no todas vezes tuviesen aparejo de se revelar...'. 63
Para este efeto estavan puestos los unos mitimaes, de los quales sacavan muchos para obejeros y ravadanes de los ganados de los Yngas y del sol, y otros para roperos, y otros para plateros y otros para canteros y para labradores y para debuxar y esculpir y hazer bultos: en fin, para 1o que mas le mandavan y dellos se querian servir. Y tambien / mandavan que de los pueblos fuesen a ser mitimaes a las montañas de los Andes, a sembrar mayz y criar la coca y beneficiar los arboles de fruta, y prove[e]r de la que faltava en los pueblos donde con los frios y con las nieves no se pueden dar ni senbrar estas cosas'. 64
Para el segundo efeto que los mitimaes se pusieron, fue porque los yndios de las fronteras de los Andes, como son chunchos y moxos y cheriguanaes que los mas dellos tienen sus tierras a la parte de Levante a la de cayda de las sierras y son gentes barbaras y muy belicosos y que muchos dellos comen carne umana y muchas vezes salieron a dar guerra a los naturales de aca'. 65
Y porque la fuerça de la guerra no estuviese en una naçion, ni presto se pudiesen consertar para alguna revelion o conjuraçion, sacavan para soldados destas capitanias mitimaes de las partes y provinçias que convenian, los quales eran llevados adonde digo y tenian sus fuertes, que son ‘pucaraes ’, para defenderse si tuviesen neceçidad'. 65
Y proveyan de mantenimiento a esta jente de guerra, del maiz y otras cosas de comida que los comarcanos proveyan de sus tributos y derramas que les heran hechadas; y la paga que se les hazia era, en algunos tienpos, mandalIes dar alguna ropa de lana y plumas o braçaletes de oro y de plata a los que se mostravan mas balientes; y tanbien les davan mugeres de las muchas que en cada provinçia estavan guardadas en nombre del Ynga: y como todas las mas heran hermosas, tenianlas y estimavanlas en mucho. Sin esto, les davan otras cosas de poco valor, de 1o qual tenian cargo de proveer los governadores de las provinçias, porque tenian mando y poder sobre los capitanes a quien estos mitimaes obedeçian'. 65
La otra manera de poner mitimaes era mas extraña porque, aunque esotras son grandes, no es novedad poner capitanes y jente de guarniçion en fronteras, puesto que hasta agora no savemos quien asi lo aya açertado a hazer; y era que, si por caso andando conquistando la tierra los Yngas topavan obra alguna tierra de sierras o valles o canpaña o en ladera aparejada / para labrança y criança y que fuese de buen tenple y fertil, que estuviese desierto y despoblado, siendo como e dicho y teniendo las partes que he puesto, luego con mucha presteza mandavan que de las provinçias comarcanas que tuviesen el mismo tenple que aquellas para la sanidad de los pobladores viniesen tantos que vastasen a poblarlas, a los quales luego repartian los canpos'. 66
Tienese por muy çierto que esto de los mitimaes se usaron desde Ynga Yupangue, el que puso las postas y el primero que entendio en engrandeçer el tenplo de Curicanche, como se dira en su lugar. Y aunque otros algunos yndios dizen que fueron puestos estos mitimaes desde el tienpo de Viracocha Ynga, padre de Ynga Yupangue, podralo creer quien quisiere, que yo hize tanta averiguaçion sobre ello que torno [a] afirmar averlo ynventado Ynga Yupangue: y asi 1o creo y tengo para mi. Y con tanto, pasemos adelante'. 67
Y entendio el Ynga en acreçentar el tenplo de Curicancha con grandes riquezas, como ya esta escrito. Y como el Cuzco tuviese por todas partes muchas provinçias, dio algunas a este tenplo y mando poner las postas y que hablasen una lengua todos los suditos suyos y que fuese hecho los caminos reales y los mitimaes. Y otras cosas ynvento este rey, de quien dizen que entendia mucho de las estrellas y que tenia quenta con el movimiento del sol; y asi tomo el por sobrenonbre ‘Yupangue’ lo, ques nonbre de quenta y de mucho entender'. 145
Y asi, dizen los orejones que, estando las cosas de Ynga Yupangue en este estado, determino de salir del Cuzco con mucha jente de guerra a lo que llaman Collao y sus comarcas; y asi dexando su governador en la çibdad, salio della y anduvo hasta ser llegado al gran pueblo de Ayavire, adonde dizen que no queriendo venir los naturales del en conformidad, tuvo cautela como tomandolos descuydados, mato a todos sus vezinos, honbres y mujeres, haziendo lo mismo de los de Copacopa y la destruyçion de Ayavire fue tanta que todos los mas pereçieron, que no quedaron sino algunos que despues andavan asonbrados de ver tan gran maldad y como locos furiosos por las çementeras, llamando a los mayores suyos con grandes aullidos y palabras temerosas. Y como ya el Ynga oviese caydo en la ynvençion tan galana y provechosa de poner los mitimaes, como viese las lindas vegas y canpañas de Ayavire y el rio tan hermoso que por junto a el pasa, mando que viniese de las comarcas la jente que bastase con sus mugeres a poblarlo;... 150
....; y asi fue hecho y se hizieron para el grandes aposentos y tenplo del Sol y muchos depositos, y casa de fundiçion, de manera que, poblado de mitimaes, Ayavire quedo mas prençipal que antes; / y los yndios que an quedado de las guerras y crueldad de los españoles son todos mitimaes advenidizos y no naturales, por lo que se a escrito'. 151
/ Y luego mataron a los governadores y delegados que estavan en la provinçia y a muchos orejones que estavan entre ellos; y por todo el reyno se dibulgo la rebelion del Collao y de la muerte que avian dado a los orejones; y con esta nueva yntentaron novedades en algunas partes del reyno y en muchos lugares se levantaron, lo que estorvo la horden que se tenia de los mitimaes y estar avisados los governadores y, sobre todo, el gran valor de Topa Ynga Yupangue, que reyno desde este tienpo, como dire'. 155
Mando prove[e]r de muchos bastimentos y el sellor Umalla fue a lo reçebir y el Ynga le hablo bien, asi a el como a los demas señores y capitanes; y antes que tratasen de la paz, quentan que se hizieron grandes vayles y borracheras y que, acavados, estando todos juntos, les dixo que no queria que se pusiesen en neçesidad en le pagar los tributos que le eran devidos pues hera suma grande, mas que, pues sin razon ni causa se avian levantado, quel avia de poner guarniçiones ordinarias con jente de guerra, que proveyesen de bastimento y mugeres a los soldados. Dixeron que lo harian, y luego mando que de otras tierras viniesen mitimaes para ello, con la horden questa dicha; y asimismo entresaco mucha jente del Collao, poniendolos de unos pueblos en otros, y entre ellos quedaron governadores / y delegados para cojer los tributos'. 159
Dexando en el Cuzco jente de guarniçion con los mitimaes y governador escojido entre los mas fieles amigos suyos, salio del llevando por su capitan general e consejero mayor a Capa Yupangue, su tio, no el que dio la guerra a los de Xauxa, porque este dizen que se ahorco por çierto enojo. Y como salio del Cuzco, anduvo hasta llegar a Vilcas, adonde estuvo algunos dias holgandose de ver el tenplo y aposentos que alli se avian hecho / y mando que sienpre estuviesen plateros labrando vasos y otras pieças y joyas para el tenplo y para su casa real de Vilcas'. 161
Entre las provinçias que ay entre Xauxa y Caxamalca quentan que tuvo algunas guerras y pendençias y que mando hazer grandes albarradas y fuertes para defenderse de los naturales y que con su buena maña, sin mucho derramamiento de sangre, los sojusgo y lo mismo lo de Caxamalca ; y por todas partes dexava governadores y delegados y postas puestas para tener aviso; y no salia de ninguna provinçia grande sin primero mandar hazer aposentos e tenplo del Sol y poner mitimaes. Quentan, sin esto, que entro por lo de Guánaco y que mando hazer el palaçio tan primo que oy vemos hecho; y que yendo a los chachapoyas, / le dieron tanta guerra que ayna de todo punto los desbarataran, mas tales palabras le[s] supo dezir quellos mismos se le ofregieron. En Caxamalca dexo de la jente del Cuzco mucha para que ynposiesen a los naturales en como se avian de vestir y el tributo que le avian de dar y sobre todo como avian de adorar y reverençiar por dios al Sol'. 162
Por los Brancamoros entro e bolvio huyendo porque es mala tierra aquella de montaña; en los Paltas y en Guancavanbo, Caxas, Ayavaca y sus comarcas tuvo gran travajo en sojusgar aquellas naçiones porque son velicosas y robustas y tuvo guerra con ellos mas de çinco lunas; mas al fin ellos pidieron la paz y se le[s] dio con las condiçiones de los demas. Y la paz se asentava oy y mañana estava la provinçia llena de mitimaes y con governador, sin quitar el señorio a los naturales;…'. 163
De Lataqunga anduvo hasta llegar a lo que dezimos Quito, donde esta fundada la çibdad de San Francisco del Quito; y pareçiendole bien aquella tierra y que hera tan buena como el Cuzco, hizo alli fundaçion de la poblaçion que ovo, a quien llamo Quito y poblola de mitimaes y hizo hazer grandes casas y edefiçios y depositos diziendo: ‘El Cuzco a de ser por una parte cabeça y anparo de mi gran reyno; y por otra lo a de ser el Quito’. Dio poder grande al governador de Quito y por toda la comar-/-ca del Quito puso governadores suyos y delegados; mando que en Carangue oviese guarniçion de jente hordinaria para paz y guerra y de otras tierras puso jente en estas y destas mando sacar para llevar en las otras'. 164
Pusieronse mitimaes y, por los caminos, postas; cada valle trivutava modera[da]mente lo que dar de tributo podia que en su tierra, sin lo yr a buscar a la ajena, oviese; a ellos guardavaseles justicia, mas cunplian lo que prometian; quando no, el daño hera suyo y el Ynga cobrava enteramente sus rentas'. 170
Llegado Topa Ynga, ovo enbaxadas y platicas entre unos y otros y, aunque uvo algunas porfias y guerrilla, se contentaron con lo que el Ynga dellos quiso, permitiendo que se hiziese casas fuertes y que oviesen mitimaes y pagar lo que de tributo les pusieron. De aqui fue el Ynga a el valle de Yca, adonde hallo resistençia mas que en lo de la Nasca; mas su prudençia basto a hazer sin guerra, de los enemigos amigos y se allanaron como los pasados'. 173
Hecho esto, mando hazer el rey Ynga una agraçiada fortaleza tal y de la manera que yo conte en la Primera Parte, Asentado el valle y puesto mitimaes y governador, aviendo oydo las enbaxadas que le vinieron de los yungas y de muchos serranos, mando ruynar el nuevo Cuzco que se avia hecho y con toda su jente dio la buelta para la çibdad del Cuzco, donde fue reçibido con gran alegria y se hizieron grandes sacrefiçios con alabança suya en el tenplo y oraculos; e por el consiguiente, se alegro el pueblo con fiestas y borracheras y taquies solepenes'. 175
Y çierto devieron pasar a Topa Ynga cosas grandes muchas de las quales priva el olvido por la falta que tienen de letras e yo pongo sumariamente algo de lo mucho que savemos por lo que oymos y vemos los que aca estamos, que paso. Yendo vitorioso adelante de los charcas, atraveço muchas tierras y provinçias y grandes despoblados de nieve hasta que llego a lo que lla[ma]mos Chile y señoreo y conquisto todas aquellas tierras; enbio capitanes a saber lo de adelante, los quales dizen que llegaron al rio de Maule. En lo de Chile hizo algunos edefiçios y tributaronle de aquellas comarcas mucho oro en tejuelos. Dexo governadores y mitimaes; y puesta en orden lo que avia ganado, bolvio al Cuzco'. 177
Muerto que fue el gran rey Topa Ynga Yupangue, se entendio en hazer sus oçequias y entierro al uso de sus mayores, con gran ponpa. Y quentan los orejones que de secreto tramavan entre algunos de cobrar la livertad pasada y esimir de si el mando de los Yngas, y que de hecho salieran con lo que yntentavan sy no fuera por la buena maña que se dieron los governadores del Ynga con la jente de los mitimaes y capitanes, que pudieron sustentar en tienpo tan rebuelto y que no tenia rey lo quel pasado les avia encargado. Guaynacapa no se descuydo ni dexo de conoçer que le convenia mostrar valor para no perder lo que su padre con tanto travajo gano. Luego se entro a hazer el ayuno y el que governava la çibdad le fue fiel y leal. No dexo de aver alguna turbaçion entre los mismos Yngas, porque algunos hijos de Topa Ynga, avidos en otras mugeres que la Coya, quisieron oponerse a pretender la dinidad real; mas el pueblo, que bien estava con Guaynacapa, no lo consintio, ni estorvo el castigo que se hizo'. 179
Allego a lo que llaman Chile, donde estuvo mas de un año entendiendo en reformar aquellas regiones y asentarlas de todo punto. Mando que le sacasen la cantidad que señalo de tejuelos de oro y los mitimaes fueron puestos y trasportadas muchas jentes de aquellas de Chile de unas partes en otras. Hizo en algunos lugares fuertes y çercas a su uso, que llaman ‘pucaraes ’, para la guerra que con algunos tuvo. Anduvo mucho mas por la tierra que su padre, hasta que dixo que avia visto el fin della y mando hazer memorias por muchos lugares para que en lo futuro se ent[end]iese su grandeza, y formas de onbres creçidos. Puesto en razon lo de Chile y hecho lo que convino, puso sus delegados y governadores y mando que sienpre avisasen en la Corte del Cuzco de lo que pasava en aquella provinçia'. 183
En las Chachapoyas hallo Guaynacapa gran resistençia, tanto que por dos vezes bolvio huyendo desbaratando a los fuertes que para su defença se hazian; y con fabores que le vinieron, rebolvio sobre los chachapoyanos y los quebranto de tal manera que pidieron paz, çeçando por su parte la guerra. Diose con condiçiones provechosas al Ynga, mando pasar dellos muchos a que residiesen en el mismo Cuzco, cuyos deçindientes oy biven en la misma çibdad. Tomo muchas mujeres porque son hermosas y agraçiadas y muy blancas; puso guarniçiones hordinarias con soldados mitimaes para que estuviesen por frontera; dexo governador en lo prençipal de la comarca; proveyo lo que mas ellos usavan; castigo a muchos de los prençipales porque le dieron guerra. Lo qual hecho a Caxamalca se volvio, de donde prosiguio su / viaje y puso en orden las provinçias de Caxas, Yabaca, Guancabanba y las demas que con ellas confinan'. 188
Unos de los orejones afirman que Guaynacapa desde el Quito bolvio al Cuzco por los llanos hasta Pachacama y otros que no, porque quedo en el Quito hasta que murio. En esto, ynquirido lo que es mas çierto, lo pondre conforme a como lo oy [a] algunos prençipales que se hallaron por sus personas con el en esta guerra; que dizen que estando en el Quito, le vinieron de muchas partes enbaxadores a congratularse con el en nonbre de sus tierras; y que teniendo ya bien domado, seguro y por muy paçifico a las provinçias de las serranias, / penso que seria bien hazer jornada a las provinçias de Puerto Viejo y lo que llamamos Guayaquil y a los yungas; y tomando su consejo con sus capitanes y prençipales, aprovaron su pensamiento y aconsejaron que lo pusiese por obra. Quedaron en el Quito muchas de sus jentes; con la que convino, salio y entro por aquellas tierras en donde tuvo con algunos moradores dellas algunas refriegas; pero al fin, unas y otras quedaron en su serviçio y puesto en ellas governadores y mitimaes'. 192
Y junto a una laguna que alla estava, en su presençia mando que los degollasen y echasen dentro; y tanta fue la sangre de los muchos que mataron, que el agua perdio su color y no se via otra cosa que espeçura de sangre. Hecho esta crueldad y gran maldad, mando Guaynacapa pareçer delante de si a los hijos de los muertos y mirandoles les dixo: ‘Canba mana pucula tucuy guamaracona’, que quiere dezir: ‘Vosotros no me hareys guerra porque soys todos muchachos agora’. Y desde entonçes se les quedo por nonbre hasta oy a estas jentes los guamaracones y fueron muy balientes; y a la laguna le quedo por nonbre el que oy tiene, ques ‘ Yaguarcocha’, que quiere dezir ‘lago de sangre’. Y en los pueblos destos guamaraconas / se pusieron mitimaes y governadores como en las mas partes'. 198
Y supo de los naturales como adelante avia muchas jentes y que todos andavan desnudos sin ninguna vergüença y que comian carne umana, todas en general; y hizo algunas fuerças en la comarca de los Pastos y mando a los prençipales que le tributasen y dixeron que no tenian que le dar; y por lo enponer, les mando que cada casa de la tierra fuese obligada a le dar tributo, cada tantas lunas, un cañuto de piojos algo grande. Al prinçipio rieronse del mandamiento; mas despues, como por muchos que ellos tenian no podian henchir tantos cañutos, criaron con el ganado quel Ynga les mando dexar y tributavan de lo que se multiplicava y de las comidas y rayzes que ay en sus tierras. Y por algunas causas que para ello tuvo Guaynacapa, bolvio al Quito y mando que en Carangue estuviese tenplo del Sol y guarniçion de jente con mitimaes y capitan general con su governador para frontera de aquellas tierras y para guardia dellas'. 198
Estava el ynperio de los Yngas tan paçifico quando Guaynacapa / murio, que no se halla que en tierra tan grande oviese quien osase alçar cabeça para mober guerra ni dexar de obedeçer, asi por el temor que tenian a Guaynacapa como porque los mitimaes eran puestos de su mano y estava la fuerça en ellos. Y asi como muerto Alexandre en Bavilonia muchos de sus criados y capitanes allegaron a colocarse por reyes y mandar grandes tierras, asi muerto Guaynacapa, como luego ovo entre los dos hermanos hijos suyos guerras y diferençias y tras ellas entraron los españoles, muchos destos mitimaes se quedaron por señores, porque siendo en las guerras y devates muertos los naturales, pudieron ellos granjear la graçia de los pueblos para que en su lugar los reçibiesen'. 202
Entendido hera por todo el reyno del Peru como Guascar era Ynga y como tal mandava y tenia guarda y despachava orejones a las cabeçeras de las provinçias a proveer lo que convenia. Era de tan buen seso y tenia en tanto a los suyos que fue, lo que reyno, querido en estremo dellos; y seria quando començo a reynar, a lo que los yndios dizen, de veynte y çinco años poco mas o menos. Y aviendo nonbrado por su capitan general [a] Atoco, le mando que tomando la jente que le pareçiese de los lugares por donde pasase, mitimaes y naturales, fuese a Quito a castigar el alboroto que avia con lo que su hermano yntentava y tuviese aquella tierra por el'. 207
Y asi unos dizen que, Atabalipa, como ovo determinadose a no solamente no querer dar la obediençia a su hermano que ya hera rey, mas aun pretendio aver el señorio para si por las formas que pudiese, tenyendo -como ya tenia- de su parte a los capitanes y soldados de su padre, vino a los Cañares adonde hablo con los señores naturales y con los mitimaes coloreando, con razones que ynvento, [que] su deseo no hera de hazer daño a su hermano por querer solamente el provecho para si, sino para tenellos a todos por amigos y hermanos y hazer otro Cuzco en el Quito, donde todos se holgasen; y pues el tenia tan buen coraçon, que para sanearse quellos le tenian para con el, diesen lugar que en Tomebanba fuesen para el hechos aposentos y tanbos, para que como Ynga y señor pudiese holgar con sus mugeres en ellos, como hizo su padre y su agüelo;...'. 207
... y que dixo otras palabras sobre esta materia que no fueron oydas tan alegremente como el penso, porquel mensajero de Guascar era llegado / y avia hablado a los cañares y mitimaes como Guascar les pedia la fe de amigos, sin que quisiesen negar su fortuna y que para ello ynplorava el fabor del Sol y de sus dioses que no consintiesen que los cañares fuesen consentidores de tan mala hazaña como su hermano yntentava; y que lloraron con deseo de ver a Guascar, alçando todos sus manos, que le guardarian lealtad prometieron. Y teniendo esta voluntad Atabalipa no pudo con ellos acavar nada, antes afirman que los cañares con el capitan [y] mitimaes lo prendieron con yntento de lo presentar a Guascar; mas, poniendolo en un aposento del tanbo, se solto y fue a Quito, donde hizo entender averse buelto culebra por boluntad de su dios para salir de poder de sus enemigos; por tanto, que todos se aparejasen para començar la guerra publica y al descubierto porque asi convenia. Otros yndios afirman por muy çierto que el capitan Atoco con su jente allego a los Cañares, adonde estava Atabalipa, y quel fue el que lo prendio y se solto como esta dicho. Creo yo para mi, aunque podr[i]a ser otra cosa, que Atoco se hallo en la prision de Atabalipa y, muy sentido porque asi se avia descabullido, sacando la mas jente que pudo de los cañares, se partio para Quito, enbiando por todas partes a esforçar los governadores y mitimaes en el amistad de Guascar'. 208
Como las postas que estavan en los caminos reales fuesen tantas, no pasava cosa en parte del reyno que fuese oculta, antes era publica por todo lugar. Y como se entendio Atabalipa averse escapado por tal ventura y estar / en Quito allegando la jente, luego se conoçio que la guerra seria çierta y asi uvo division y parçialidades y novedades grandes y pensamientos endereçados a mil[l] fines. Guascar, en lo de arriba, no tuvo quien no le obedeçiese y desease que saliese del negoçio con honra y autoridad. Atabalipa tuvo de su parte los capitanes y jente del exercito y muchos señores naturales y mitimaes de las provinçias y tierras de aquella comarca; y quentan que luego en Quito con çeleridad mando salir la jente, jurando como ellos juran que en los cañares avian de hazer castigo grande por el afrenta que alli reçibio. Y como supiese venir Atoco con su jente, que pasaria, a lo que dizen, de quarenta guarangas, ques millares de honbres, se dio prieça a se encontrar con el'. 209
Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante, Urco Guaranga, Ynga Roca. Estos salieron del Cuzco con la jente que se pudo juntar, yendo con ellos muchos señores de los naturales y de los mitimaes y por donde quiera que pasa va Guancaunque sacava la jente que queria con lo demas que era neçesario para la guerra. Y camino a mas andar en busca de Atabalipa, que como oviese muerto y vençido [a] Atoco, como de suso es dicho, siguio su camino endereçado a Tomebanba, yendo con el sus capitanes y muchos prençipales que avian venido a ganalle la la boluntad, viendo que yva vençedor'. 211

Mocha


Cita Número de página
Los hermanos respondieron lo que ya avían primero dicho: que en todo su mandado se cunpliría; y en señal de obidiençia, juntas las manos y las cabeças ynclinadas, le hizieron la 'mocha' o reverencia para que mejor se entienda'. 17
...porque supiesen el reconoçimiento que avian de tener a los señores suyos; y entrando dentro, bueltas las espaldas al rostro del señor, aviendo primero echo reverençia, que ellos llaman ‘mocha’, dize a lo que viene o oye lo que les mandado'. 36
Como los naturales de aquellas comarcas supieron la entrada en su tierra del Ynga, como ya muchos dellos por mano de sus capitanes avian sido puestos en su señorio; le vinieron a hazer la mocha trayendole presentes de muchas plumas de aves y coca y de lo mas que tenian en su tierra y a todos lo agradeçia mucho'. 154
De Tomebanba salio Guaynacapa y paso por los Puruas y descanço algunos dias en Riobanba y en Mocha y en Lataqunga descançaron sus jentes y tuvieron bien que bever del mucho brevaje que para ello estava aparejado y recojido de todas partes. Aqui fue saludado Guay[nac]apa y visitado de muchos señores y capitanes de las comarcas y enbio orejones fieles de su linaje a que fuesen por la costa de los llanos y por toda serrania a tomar quenta a los ‘quiposcamayores’, que son sus contadores, de lo que avia en los depositos, y a que supiesen como se avian con los naturales los que tenia puestos por governadores y si eran bien proveydos los tenplos del Sol y los oraculos y guacas que avia en todo lugar; y al Cuzco enbio sus mensajeros para que hordenasen las cosas quel dexava mandadas y en todo se cunpliese su voluntad. Y no avia [dia] que no le venia correos, no uno ni pocos sino muchos, del Cuzco del Collao, de Chile y de todo su reyno'. 190
Y en mitad de la plaça tenian puesto, a lo que dizen, un teatro grande con sus gradas, muy adornado con paños de pluma llenos de chaquira de oro y mantas grandes riquisimas de su tan fina lana, senbradas de arjenteria de oro y de pedreria. En lo alto deste trono ponian la figura de su Tiçiviracocha, grande y rica; al qual, como a quien ellos tenian por dios soberano hazedor de lo criado, lo ponian en lo mas alto y le davan el lugar mas eminente y todos los çaçerdotes estavan junto a e1; y el Ynga con los prençipales y jente comun le yvan a mochar, tirandose los alpargates, descalços, con gran umildad;[y] encojian los onbros y, hinchando los carrillos, soplavan hazia e1 haziendole, la ‘mocha’, ques como dezir reverencia'. 92
Pues juntos el Ynga y el Gran Çacerdote con los cortesanos del Cuzco y mucha jente que vena de las comarcas, teniendo sus dioses puestos en talamo les mochavan, ques hazerles reverençia, lo que ellos usavan ofreçiendoles muchos dones de ydolos de oro pequeños y ovejas de oro y figura de mugeres, todo pequeño y otras muchas joyas. Y estavan en esta fiesta de Hatun Layme quinze o veynte dias, en los quales se hazian sus grandes taquis e borracheras y otras fiestas a su usança; lo qual pasado davan fin al sacrefiçio, metiendo los bultos de los ydolos en los tenplos y los de los Yngas muertos en sus casas'. 92
Y en mitad de la plaça tenian puesto, a lo que dizen, un teatro grande con sus gradas, muy adornado con paños de pluma llenos de chaquira de oro y mantas grandes riquisimas de su tan fina lana, senbradas de arjenteria de oro y de pedreria. En lo alto deste trono ponian la figura de su Tiçiviracocha, grande y rica; al qual, como a quien ellos tenian por dios soberano hazedor de lo criado, lo ponian en lo mas alto y le davan el lugar mas eminente y todos los çaçerdotes estavan junto a e1; y el Ynga con los prençipales y jente comun le yvan a mochar, tirandose los alpargates, descalços, con gran umildad;[y] encojian los onbros y, hinchando los carrillos, soplavan hazia e1 haziendole, la ‘mocha’, ques como dezir reverencia'. 92

Mohina


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Sin todo esto se hizieron grandes calçadas de eçelente edefiçio, como es la que pasa por el valle de Xaquixaguana y sale de la çibdad del Cuzco y va por el pueblo de Mohina. Destos caminos reales avia muchos en todo el reyno, asi por la sierra como por los llanos. Entre todos quatro se tienen por los mas ynportantes, que son los que salian de la çibdad del Cuzco, de la misma plaça della como cruzero a las provinçias del reyno, como tnego escrito en la Primera Parte desta Coronica, en la fundaçion del Cuzco'. 42
Determinado por el Ynga de yr al Collao, salio de la çibdad del Cuzco con mucha jente de guerra y paso por Mohina y por los pueblos de Urcos y Quiquixana. Como los canches supieron de la venida del Ynga, acordaron de se juntar y salir con sus armas a le defender la pasada por su tierra; y por el entendido, les enbio mensajeros que les dixesen que no tuviesen tal proposito porque el no queria hazelles enojo,...'. 124

Moxos


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Para el segundo efeto que los mitimaes se pusieron, fue porque los yndios de las fronteras de los Andes, como son chunchos y moxos y cheriguanaes que los mas dellos tienen sus tierras a la parte de Levante a la de cayda de las sierras y son gentes barbaras y muy belicosos y que muchos dellos comen carne umana y muchas vezes salieron a dar guerra a los naturales de aca'. 65

Nauque Yupangue


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Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200

Nicay Coca


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Y quentan estos yndios que al tienpo que le fueron rasgadas las orejas a este Ynga para poner en ellas aquel redondo que oy dia tra[e]n los orejones, que le dolio mucho la una dellas, tanto que salio de la çibdad con esta fatiga y fue a un çerro questa çerca della muy alto, a quien llaman Chaca, adonde mando a sus mugeres y a la Coya, su hermana Nicay Coca, la qual en vida de su padre avia reçibido por muger, que con e1 se estuviesen'. 105

Ñaña


Cita Número de página
Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72

Ñaui


Cita Número de página
Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72

Oca


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Y esta fiesta se selebrava por fin de agosto, quando ya ellos avian cojido sus mayzes, papas, quinua, oca y las demas semillas que sienbran. Y llaman a esta fiesta, como e dicho, Hatun Layme, que en nuestra lengua quiere dezir ‘fiesta muy solepne’, porque en ella se avian de rendir graçias y loores al gran Dios Hazedor de los çielos y la tierra, a quien llamavan -como muchas vezes e dicho- Tiçiviracocha, y al Sol y a la Luna y a los otros dioses suyos, por les aver dado buen año de cosechas para su mantenimiento'. 90

Ocho


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Y sigúnd se puede interpretar ‘Pacaritanbo’ quiere tanto dezir como casa de produçimiento'. Los nonbres de los que de allí salieron dizen ser ser Ayar Ocho el uno y el otro Ayar Hache Arauca y el otro dizen llamarse Ayar Mango 13

Ocumare


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Y quentan que encomendo la guerra a su capitan general Chalaquchima y a otros dos capitanes, llamados el Quizquiz el unos y el otro Ocumare. Y como Atoco no parase con la jente, pudieron encontrarse çerca del pueblo llamado Anbato, adonde a la usança suya començaron la batalla y la riñeron entre ellos bien. Y aviendo tomado un collado Chalaquchima salio a tienpo convenible con çinco mill honbres holgados y dando en los que estavan cançados, los apretaron tanto que, despues de ser muertos los mas dellos, bolvieron los que no lo eran las espaldas con gran espanto, y el alcançe se siguio y fueron muchos los presos / y Atoco entre ellos; el qual, quentan los que desto me ynformaron, que lo ataron a un palo donde con gran crueldad aviltadamente le mataron y que del casco de su cabeça hizo un bazo Chalaquchima, para vever, engastonado en oro. La opinion mayor y que deve des ser mas çierta, a mi juyzio, de los que murieron en esta vatalla de anbas partes fueron quinze o dies y seys mill yndios y los que se prendieron fueron los mas dellos muertos sin piedad ninguna por mandado de Atabalipa'. 210

Oma


Cita Número de página
Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72
El gran çaçerdote llamado Vila Oma tenia su morada en el tenplo y con los çaçerdotes liazia los sacrifiçios hordinarios con grandes super[s]tiçiones segund su costunbre. A las fiestas generates yva el Ynga a se hallar presente a los sacrifiçios y se hazian grandes fiestas. Avia dentro en la casa e tenplo mas de treynta troxes de plata en que echavan el mayz y tenia este tenplo muchas provinçias que contribuyan con tributos para su serviçio. En algunos dias era visto el Demonio por los çaçerdotes y dava respuestas vanas y conforme a el que las dava'. 79
Pasado pues lo que se a escrito, Mayta Capa se fue haziendo grande; el qual , despues de aver hecho las çerimonias que se requerian, le fueron abiertas las orejas, y, siendo mas honbre, en presençia de muchas jentes, asi naturales como estranjeros, que para ello se juntaron, reçibio la corona o borla del ynperlo; y porque no tenia hermana con quien casar, tomo por muger a una hija de un señorete o capitan del pueblo de Oma, questava en el Cuzco hasta dos leguas, la qual por nonbre avia Mamaca Guapata'. 100
El Ynga salio de Ayavire, dizen que por el camino que llaman Oma suyo, el qual para su persona real fue hecho ancho y como lo vemos; y camino por los pueblos de Horuro, Asillo, Asangaro, en donde tuvo algunos requentros con los naturales; mas tales palabras les dixo que con ellas y con dones que les dio, los atraxo a su amistad y serviçio y dende en [a]delante usaron de la puliçia que usavan los demas que tenian amistad y aliança con los Yngas y hizieron sus pueblos conçertados en lo llano de las vegas'. 151

Oma Guaraca


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Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas ; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas, desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible. Y luego hizieron grandes plegarias a sus dioses o demonios y dexando en Andavaylas , ques la que los españoles llaman Andaguaylas , questa encomendada a Diego Maldonado el rico, jente bastante para la defensa della, y con la que estava junta para la guerra, salio Hastu Guaraca y un hermano suyo muy vatiente, llamado Oma Guaraca , y partieron de su provinçia con muy gran sobervia camino del Cuzco, y anduvieron hasta llegar a Curanba, donde asentaron su real y hizieron gran daño en los naturales de la comarca'. 130

Omasuyo


Cita Número de página
El Ynga salio de Ayavire, dizen que por el camino que llaman Omasuyo, el qual para su persona real fue hecho ancho y como lo vemos; y camino por los pueblos de Horuro, Asillo, Asangaro, en donde tuvo algunos requentros con los naturales; mas tales palabras les dixo que con ellas y con dones que les dio, los atraxo a su amistad y serviçio y dende en [a]delante usaron de la puliçia que usavan los demas que tenian amistad y aliança con los Yngas y hizieron sus pueblos conçertados en lo llano de las vegas'. 151

Orejon


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Y si abaxava a los llanos o a otra tierra con poder de tomar quenta algund orejon, salianle a reçibir al camino y hazianle grande honra,… 33
Con esta enbaxada enbio un orejon con algunos presentes para los prençipales de los collas; mas no presto nada ni quisieron su confederaçion, antes, la junta questava hecha, teniendo por capitanes los señores de los pueblos, se vinieron açercando adonde estava Topa Ynga. Y quentan todos que en el pueblo llamado Pucara se pusieron en un fuerte que alli hizieron; y que como llego el Ynga, tuvieron su guerra con la grita que suelen y que al fin se dio vatalla entre unos y otros, en la qual murieron muchos de entranbas partes y los collas fueron vençidos y presos muchos, asi honbres como mujeres;...'. 157
En Quito dexo por su capitan general y mayordomo mayor a un orejon ançiano, quien todos quentan que hera muy entendido y esforçado y de jentil presençia, a quien llamavan Chalcomayta; y le dio liçençia para que pudiese andar en andas y servirse con oro y otras libertades quel tuvo en mucho'. 167
El Ynga padre de Topa Ynga se dize que enbio desde los Soras un capitan con jente de guerra llamado Capa Ynga, a que procurase atraer a los de Chincha al señorio suyo: mas aunque fue y lo procuro, fue poca parte porque se pusieron en arma[s] y de tal manera se querian defender quel orejon, lo mejor que pudo, se bolvio; y estuvieron sin ver capitan del Ynga ninguno hasta que Topa Ynga los sojusgo, a lo que ellos mismos quentan, porque yo no se en esto mas de lo quellos dizen'. 172
Y es que, como estos yndios son todos morenos y alharaquientos y que en todo se pareçen tanto unos a otros, como oy dia vemos los que con ellos tratamos, para quitar ynconvinientes y que los unos a los otros se entendiesen, porque si no hera quando algunos horejones andavan vesitando las provinçias nunca en ninguna dexavan de hablar su lengua natural, puesto que por la ley que lo hordenava eran obligados a saver la lengua del Cuzco y en los reales era lo mismo y lo ques en todas partes;... '. 68
Quentan algunos que algunos de los hijos de Guaynacapa, hermanos de Guascara y de Atabalipa, con otros orejones se fueron huyendo al Cuzco y dieron dello aviso a Guascar; y asi el como los orejones ançianos del Cuzco sintieron lo que avia hecho Atabalipa, reprovandolo por caso feo y que avia ydo contra sus dioses y contra el mandamiento y ordenança de los reyes pasados. Dezian que no avian de sufrir ni consentir quel bastardo tuviese nonbre de Ynga, antes le avian de castigar por lo por el ynventado, con el fabor que tuvo de los capitanes y jente del exerçito de su padre. Y asi Guascar mando que se aper[çi]biesen en todas partes y se hiziesen armas y los depositos se proveyesen con las cosas neçesarias porque el avia de hazer guerra a los traydores sy juntos todos no le reconoçian por señor. Ya los cañares enbio enbaxadores, esforçandolos en su amistad y al mismo Atabalipa dizen que enbio un orejon a que le amonestase que no yntentase de llevar adelante su opinion, pues hera tan mala y a que hablase a Ylla Topa, su tio, para que le aconsejase se viniese para el. Y hecho estas cosas, nonbro por su capitan general a uno de los prençipales del Cuzco llamado Atoco'. 205
...segund la relaçion que yo tome en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, unico heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dadose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas'. 11
...; aunque para claridad de lo que escrivo no dexe de pasar trabajo y por hazerlo con mas verdad, vine al Cuzco, siendo en ella corregidor el capitan Juan de Sayavedra, donde hize juntar Cayo Topa, ques el que ay bivo de los desçendientes de Guaynacapa, porque Xari Topa, hijo de Mango Ynga, esta retirado en Viticos, adonde su padre se ausento despues de la guerra que en el Cuzco con los españoles tuvo, como adelante contare, y a otros de los orejones, que son los que entre ellos se tienen por mas nobles; y con los mejores ynterpretes y lenguas que se hallaron les pregunte estos señores Yngas que jente hera y de que nacion'. 13
Algunos yndios quentan estos nonbres de otra manera y en mas numero, mas yo a lo que quentan los orejones y ellos tienen por tan çierto me allegare'. 14
Hasta aqui quentan los orejones sobre el origen de los Yngas, porque como ellos fueron de tan gran presunçion y hechos tan altos, quisieron que se entendiese aver remaneçido desta suerte y ser hijos del sol; ...'. 15
Prosiguiendo en la relaçion que yo tome en el Cuzco, dizen los orejones que, despues de aver asentado en Tanbo Quiro los dos yngas, sin se pasar muchos dias, descuydados ya de mas ver [a] Ayar Coche, lo vieron venir por el ayre con alas grandes de pluma pintadas'. 16
Y crean los letores que tenemos por muy çierto que ni en Jerusalen, Roma, ni en Perçia ni en ninguna parte del undo por ninguna republica ni rey del se juntava en un lugar tanta riqueza de metales de oro y plata y pedreria como en esta plaça del Cuzco quando estas fiestas y otras semejantes se hazian; porque heran sacados los bultos de los Yngas, reyes suyos ya muertos, cada uno con su serviçio y aparato de oro y plata que tenian -digo los que aviendo sido en bida buenos y valerosos, piadosos con los yndios, generosos en les hazer merçedes, perdonadores de ynjurias; porque a estos tales canonizava su çeguedad por santos y onravan sus ueços sin entender que las animas ardian en los [yn]fiernos, y creyan que estavan en el çielo. Y lo mismo era de algunos otros horejones o de otra naçion por algunas causas que en su jentilidad hallavan, los llamavan tanbien santos. Y llaman ellos a esta manera de canonizar ‘ylla’, que quiere dezir ‘cuerpo del que fue bueno en la vida’; / o en otro entendimiento ‘yllapa’ sinifica trueno o relanpago: y asi llaman los yndios a los tiros de artilleria ‘yllapa’ por el estruendo que haze'. 92
Los hermanos respondieron lo que ya avian primero dicho: que en todo su mandado se cunpliria; y en señal de obidiençia, juntas las manos y las cabeças ynclinadas, le hizieron la 'mocha' o reverencia para que mejor se entienda. Y porque los orejones afirman que de aqui les quedo el tomar de la borla y el ser armados cavalleros, pondrelo en este lugar y servira para no tener neçeçidad de lo tomar en lo de adelante a reyterar;...'. 17
En el comedio desra plaça vaylaban y hazian grandisimas fiestas a su modo; y anda[va]n los que an de ser cavalleros cubiertos von las cabeças de leones que tengo dicho para dar a entender que seran valientes y fieros como lo son aquellos animales. Dado fin a estos vayles, quedan armados cavalleros y son llamados orejones y tienen sus previllejos / y gozan de grandes libertades y son dinos, si los eligen, de tomar la corona ques la borla;... 19
Pues como Mango Capa oviese visto lo que sus hermanos avia çusedido e llegase al valle donde agora es la çibdad del Cuzco, alçando los ojos al çielo, dizen los orejones que pedia con grande umildad al Sol que le faboreçiese e ayudase en la nueva poblaçion que hazer queria e que, buelto los ojos hazia el çerro de Guanacaure, pedia lo mismo a su hermano... 21
...y asi con ella misma proçiguere en tratar del reynado de los Yngas y la çuseçion dellos hasta que con la muerte de Guascar y entrada de los españoles se acavo. Y quiero que sepan que los que esto leyeren que, entre todos los Yngas, que fueron honze, tres salieron entre ellos tan bastantisimo para la governaçion de su señorio que cuentan y no acaban los orejones de loarlos;...'. 24
Ase notar que quando el señor rey enbiava desde el Cuzco algund de los orejones prençipales a tomar la quenta a los gobernadores, si por caso en le camino adoleçia de enfermedad que moria, luego en el pueblo o parte donde la muerte le tomava hazian los naturales testigos de como avia sido... 33
Y como se tuviesen en tanto estos Yngas, mandaron mas que en todo el año residiesen en su Corte hijos delos señores de las provinçias de todo el reyno para que entendiesen la orden della y viesen su magestad grande y fuesen avisados como le avian de servir y obedeçer de que eredasen sus señorios y curacazgos; y si yvan los de una provinçia ,venian los de otra. De tal manera se hazia esto que sienpre estava su Corte muy rica y aconpañada, porque sin esto, nunca dexavan de estar con el muchos cavalleros de los orejones y señores de los ançianos para tomar consejo en lo que se avia de proveer y de ordenar. 39
Y la horden que los orejones del Cuzco y los mas señores naturales de la tierra dizen que se tenia en el tributar hera esta: que desde la çibdad del Cuzco el que reynaba, enbiava algunos de los prençipales criados de su casa a visitar por el uno de los quatro reales caminos que salen de aquella çibdad, que ya tengo escrito…'. 49
…Y respondidole conforme a lo que el deseava, tornaban a salir de nuevo con los mismos naturales algunos orejones a ynponer el tributo que avian de dar, el qual era en algunas partes mas que el que dan a los españo1es en este tienpo, pero con la orden tan grande que se tenia en lo de los Yngas, era para no sentirlo la gente y creçer en multiplicaçion;…'. 50
Y para saber como y de que manera se pagavan los tributos y se cojian las otras derramas, cada ‘guata’ -que es nonbre de año- despachavan ciertos orejones como juezes de comiçion, porque no llevavan poder de mas de mirar las provinçias y avisar a los moradores si alguno estava agraviado 1o dixese y se quexase para castigar a quien le oviese hecho alguna sinjustiçia; y reçibidas las quexas, si las avia, o entendido si en alguna parte algo se dexaba por pagar, dava la buelta al Cuzco, de donde salia otro con poder para castigar quien tuviese culpa'. 53
Para muchos efetos concuerdan los orejones que en el Cuzco me dieron la relaçion; que antiguamente, en tienpo de los reyes Yngas, se mandava por todos los pueblos y provinçias del reyno del Peru que los señores prençipales y sus delegados supiesen cada año los honbres y mugeres que avian sido muertos, y todos los que avian naçido porque, asi para la paga de los tributos como para saver la gente que avia para la guerra y la que podia quedar por defença del pueblo, convenia que se tuviese esta [quenta]...'. 54
Ni ningund rico podia traer mas arreo ni ornamento de los proves ni diferençiar el vestido y traje salvo a los señores / y curacas questos por la dinidad suya podrian usar de grandes franquezas y livertades, y lo mismo los orejones que entre todas las naciopes eran jubilados'. 55
En fin, por esto y por en todo açertar a governar las provinçias, los Yngas ynventaron las postas, que fue lo mejor que se pudo pensar ni ymajinar: y esto a solo Ynga Yupangue se deve, hijo que fue de Viracocha Ynga, padre de Topa Ynga, segund publican los cantares de los yndios, y afirman todos los orejones. Y no solo lo de las postas ynvento Ynga Yupangue, que otras cosas grandes hizo como yremos relatando'. 60
En este capitulo quiero escrevir lo que toca a los yndios que llaman mitimaes, pues en el Peru dellos tantas cosas se quentan y tanto por los Yngas fueron onrados y previllejiadosy tenidos, despues de los orejones, por los mas noble[s] de las provinçias y esto digo porque en la ystoria que llaman de Yndias esta escrito por el autor questos mitimaes eran esclavos de Guaynacapa. En estos descuydos caen todos los que escriven por relaçion y cartapaçios sin ver ni saber la tierra de donde escriven para poder afirmar la verdad'. 63
Para el segundo efeto que los mitimaes se pusieron, fue porque los yndios de las fronteras de los Andes, como son chunchos y moxos y cheriguanaes que los mas dellos tienen sus tierras a la parte de Levante a la de cayda de las sierras y son gentes barbaras y muy belicosos y que muchos dellos comen carne umana y muchas vezes salieron a dar guerra a los naturales de aca y les destruyan sus canpos y pueblos, llevando presos los que dellos podian para comerselos; remedio desto avia en muchas partes capitanes y guarniçiones hordinarias, en las quales estavan algunos orejones'. 65
Y como saliese un capitan del Cuzco o alguno de los orejones a tomar quenta o residençia o por jues de comiçion entre algunas provinçias o para visitar lo que le hera mandado, no hablava en otra lengua que la del Cuzco, ni ellos con el'. 72
Y en esto no ay que dudar, sino antes se a de creer que en ninguno dellos cupo tal viçio, ni de los orejones, ni de otras muchas naçiones; y los que an escrito generalmente de los indios condenandolos en general en este pecado, afirmando que son todos so[do]meticos, an alargadose en ello y çierto son obligados a desdezirse, pues asi an querido condenar tantas naçiones y jentes que son harto mas linpios en esto de lo que yo puedo afirmar'. 74
Asi que, tengo savido por dicho de los orejones antiguos, questos Yngas fueron linpios en este pecado y que no usavan de otras costunbres malas de comer carne umana, ni andar enbueltos en viçios publicos, ni eran desordenados, antes ellos a si propios se corrijeran'. 76
Y es publico entre todos los yndios ser este tenplo tan antiguo como la misma çibdad del Cuzco, mas que Ynga Yupangue, hijo de Viracoche Ynga, lo acreçento en riquezas y paro tal como estava quando los cristianos entraron en el Peru y lo mas del tesoro fue llevado a Caxamalca por el rescate de Atavalipa, como en su lugar contaremos. Y dizen los orejones que despues de aver pasado la dudosa guerra que tuvieron los vezinos del Cuzco con los chancas, que agora son señores de la provinçia de Andaguaylas , que como de aquella vitoria que dellos tuvieron quedase Ynga Yupangue tan estimado y nonbrado, de todas partes acudian señores a le servir haziendole las provinçias grandes serviçios de metales de oro y plata,... 79
En este lugar entrara bien, para que se entienda, lo de la capacocha, pues todo / era tocante al serviçio de los tenplos ya dichos y de otros; y por notiçia que se tiene de yndios viejos que son bivos y bieron lo que sobre esto pasava, escrivire lo que dello tengo entendido ques verdad. Y asi dizen que se tenia por costunbre en el Cuzco por los reyes que cada año hazian venir [a] aquella çibdad a todas las estatuas y bultos de los ydolos que estavan en las guacas, que eran los tenplos donde ellos adoravan; las quales eran traydas con mucha veneraçion por los çaçerdotes y ‘camayos’ dellas, ques nonbre de guardianes; y como entrasen en la çibdad, heran reçib[id]as con grandes fiestas y proçeçiones y aposentadas en los lugares que para aquello estavan señalados y estableçidos; y aviendo venido de las comarcas de la çibdad y aun de la mayor parte de las provinçias numero grande de jente, asi honbres como mugeres, el que reynava aconpañado de todos los Yngas y orejones, cortesanos y prençipales de la çibdad, entendian en hazer grandes fiestas y borracheras y taquis, poniendo en la plaça del Cuzco la gran maroma de oro que la çercava toda y tantas riquezas y pedreria quanto se puede pensar por lo que se a escrito de los tesoros questos reyes poseyeron'. 87
Pues con la mas brevedad que pude escrevi lo que entendi [de] la governaçion y costunbres de los Yngas, quiero bolver con mi escritura a contar los que ovo desde Mango Capa hasta Guascar, como atras prometi. Y asi, deste como de otros no dan mucha notiçia los orejones, porque, a la verdad, hizieron pocas cosas; porque los ynventores de lo escrito y los mas valerosos de todos ellos fueron Ynga Yupangue y Topa Ynga, su hijo, y Guaynacapa, su nieto;...'. 94
Y dizen mas que, como oviese venido al Cuzco entre estos que digo, un capitan natural del pueblo que llaman Çaño no muy lexos de la çibdad, que rogo a Çinche Roca, con gran vehemençia que en ello puso, / que tuviese por bien que una hija quel tenia muy apuesta y hermosa, la quisiese reçibir para darla [por] muger a su hijo. Entendido esto por el Ynga, pesole porque era lo que se le pedia cosa que, si lo otorgava, yva contra lo estableçido y ordenado por su padre; e, si no conçedia al dicho deste capitan, quel y los demas los ternian por honbres ynumanos, publicando que no heran mas de para si. Y aviendo tomado consejo con los orejones y prençipales de la çibdad, pareçio a todos que devia de reçibir la donzella para la casar con su hijo porque hasta que tuviesen mas fuerça y potençia no se avian de guiar en aquel caso por lo que su padre dexo mandado'. 95
Y rogo, a lo que quentan, a su suegro quisiese con todos sus aliados y confederados pasarse a vevir a su çibdad, adonde le seria guardado su onor y en ella ternia la parte que quisiese. Y el señor o capitan de Çaño haziendolo asi, se le dio y señalo para su bivienda la parte mas oçidental de la çibdad, la qual, por estar en laderas y collados, se llamo Anancuzco; y en lo llano y mas baxo quedo el rey con su casa y vezindad; y como ya todos heran orejones, ques tanto como dezir nobles, casi todos ellos oviesen sido en fundar la nueva çibdad, tuvieronse para sienpre por ylustres las jentes que bivian en los dos lugares de la çibdad llamados Hanancuzco y Orencuzco. Y aun algunos yndios quisieron dezir que el un Ynga avia de ser de uno destos linajes y otro del otro, mas no lo tengo por çierto, ni lo creo, ni ques mas de lo que los orejones quentan, ques lo que ya esta escrito. Por una parte y por otra de la çibdad avia grandes barrios en los collados, porque ella estava traçada en çerros y quebradas, como se conto en la Primera Parte desta Coronica'. 97
Deste Ynga no quentan los orejones mis de que Mayta Capa reyno en el Cuzco algunos años; y estando allegando jente para salir a lo que llaman Condesuyo, le vino tal enfermedad que ovo de morir, dexando por su heredero al hijo mayor, llamado Capa Yupangue 101
Muerto Mayta Capa, le fueron hechas las oçequias como se usavan entre ellos y, aviendo puesto su bulto en el tenplo para le canonizar por santo conforme a su çeguedad, Capa Yupangue tomo la borla con grandes fiestas que para solenizar la coronaçion fueron hechas; y para ello de todas partes vinieron jente[s]. Y pasadas las alegrias, que lo mas es vever y cantar, el Ynga determino de yr a hazer sacrefiçio al çerro de Guanacaure, aconpañado del Gran Çaçerdote y de los ministros del tenplo y de muchos orejones y vezinos de la çibdad'. 102
Y se adornava el tenplo de Curicanche, y mando hazer una casa para su morada, que era la mejor que hasta en aquel tienpo se avia hecho en el Cuzco. Y quentan que ovo en la Coya, su legitima muger, hijos que le çusedieron en el señorio. Y como ya se estendiese la fama por todas las provinçias comarcanas al Cuzco de la estada en ella de los Yngas y orejones y del tenplo que avian fundado y de quanta razon y buena orden avia en ellos y como andavan vestidos y adereçados, de todo esto se espantavan y la fama discurria por todas partes, dando pregones destas cosas'. 104
Y algunos de los orejones del Cuzco afirman que la lengua general que se uso por todas las provinçias, que fue la que usavan y hablavan estos quichoas, los quales fueron tenidos por sus comarcanos por muy balientes hasta que los chancas los destruyeron. Aviendo pues el Ynga Capa muchos años, siendo ya muy viejo, murio. Y aviendo pasado los lloros y dias de sus honras, su hijo fue reçibido sin contraste ninguno por rey del Cuzco, como su padre lo avia sido; el qual avia por nonbre Ynga Roque Ynga'. 104
Y quentan estos yndios que al tienpo que le fueron rasgadas las orejas a este Ynga para poner en ellas aquel redondo que oy dia tra[e]n los orejones, que le dolio mucho la una dellas, tanto que salio de la çibdad con esta fatiga y fue a un çerro questa çerca della muy alto, a quien llaman Chaca, adonde mando a sus mugeres y a la Coya, su hermana Nicay Coca, la qual en vida de su padre avia reçibido por muger, que con e1 se estuviesen'. 105
Capitulo [XXXVIII] 'de como los orejones trataron sobre quien seria Ynga y lo que paso hasta que salio con la borla Viracocha Ynga, que fue el otavo que reyno'. 112
Pasado lo que se conto conforme a la relaçion que los orejones del Cuzco dan destas cosas, dizen mas que, como se oviesen hecho grandes lloros por las muertes del Ynga, se trato entre los prençipales de la çibdad quien seria llamado rey y mereçia tener la tal dinidad'. 112
De todas las cosas que a Viracocha suçedian yvan al Cuzco las nuevas; y como en la çibdad se contase la guerra que tenia con los de Caytomarca, dizen que se levanto un tirano, hermano de Ynga Yupangue, el pasado, el qual aviendo estado muy sentido porque el señorio y mando de la çibdad se avia dado a Viracocha Ynga y no a el y aguardava tienpo oportuno para procurar de aver el señorio. Y este pensamiento tenia este porque hallava fabor en algunos de los orejones y prençipales del Cuzco del linaje de los Orencuzcos; y con la nueva desta guerra que el Ynga tenia, pareçiendoles que ternia harto que hazer en la feneçer, animavan a este que digo para que, sin mas aguardar, matase al que en la çibdad por governador avia quedado para se apoderar della'. 118
Capac, que asi avia por nonbre, codiçioso del señorio, juntados sus aliados, en un dia questavan en el tenplo del Sol todos los mas de los orejones y entre ellos Ynga Roque, el governador del Ynga Viracocha, tomando las armas, publicando livertad del pueblo y que Viracoche Ynga no pudo aver el señorio, arremetieron para [el] lugarteniente e le mataron asi a el como a otros muchos, la sangre de los quales regava los altares donde estavan las aras e santuarios y la figura del Sol'. 118
En este tienpo dizen los orejones que avia en el tenplo del Sol muchas señoras virgines, las quales eran muy onradas y estimadas y no entendian en mas de lo por mi dicho en muchas partes desta ystoria. Y quentan que quatro dellas usavan feamente de sus cuerpos con çiertos porteros de los que guardavan; y siendo sentidas, fueron presas y lo mismo los adult[era]dores, y el saçerdote mayor mando que fuesen justiçiadas ellas y ellos'. 119
Muchas ystorias y acaeçimientos pasaron entre los naturales destas provinçias en estos tienpos, mas como yo tengo por costunbre de contar solamente lo que tengo por çierto segund las opiniones de los honbres de aca y de la relaçion que [to]me en el Cuzco, dexo lo que ynoro y muy claramente no entendi y tratare lo que alcançe, como ya muchas vezes e dicho. Y asi, es publico entre los orejones que en estos tienpos vinieron al Cuzco enbaxadores de la provinçia del Collao, porque quentan que, reynando Ynga Viracohe, poseya el senorio de Hatun Collao un señor llamado Çapana, como otros que ovo deste nonbre; y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas...'. 121
Y como se dibulgase por todas partes deste reyno el valor de los Yngas y su gran poder e la valentia de Viracoche Ynga, que reynava en el Cuzco, cada uno destos, queriendo granjear su amistad, la procuraron con enbaxadores que le enbiaron para que quisiese mostrarse su valedor y ser contra su enemigo. Partidos estos mensajeros con grandes presentes, llegaron al Cuzco a tienpo quel Ynga venia de los palaçios o tanbos que para su pasatienpo avia mandado hazer en Xaquixaguana; y entendido a lo que venian, los oyo, mandando que los aposentasen en la çibdad y proveyesen de lo necesario. E tomando pareçer con los orejones y ançianos de su consejo sobre lo que haria en lo tocante a las enbaxadas que avian venido del Collao, se acordo de pedir respuesta en los oraculos'. 122
E ya muchas provinçias estavan asentadas y usavan de mejores ropas y tenian mejores costunbres y religiones que antes, governandose por las leyes y costunbres del Cuzco, adonde avia quedado por governador de la çibdad Ynga Urco, hijo de Viracoche Ynga, del qual quentan que era muy cobarde, remiço, lleno de viçios y con pocas virtudes; mas como era el mayor, avia de çuceder en el ynperio de su padre; quien dizen que, conociendo estas cosas, quisiera mucho privarle del señorio y darlo a Ynga Yupangue, su segundo hijo, mançebo de muy gran valor y adornado de buenas costunbres, esforçado, animoso y que tenia los pensamientos mui grandes y altos; mas los orejones y prençipales de la çibdad no querian que fuesen quebrantadas las leyes y los que usaban y guardava por ordenaçion y estatuto de los pasados; y aunque conoçian quan mal inclinado era Ynga Urco, querian que el y no otro fuese rey despues de la muerte de su padre. Y esto elo dicho tan largo porque dizen los que desto me avisaron que, desde Urcos Viracoche Ynga enbio sus mensajeros a la çibdad para que lo tratasen y no pudo concluyr nada de lo que queria. Y como entro en el Cuzco, / le fue hecho gran reçibimiento; y como ya estuviese muy viejo y cançado, determino de dexar la governaçion del reyno a su hijo entregarla la bolra y salirse al balle de Yucay y al de Xaquixaguana a holgar y recrear. Y asi lo comunico con los del çibdad, pues no pudo [lograr] que le suçdiese Ynga Yupangue'. 128
Los orejones, y aun todos los mas naturales destas provinçias, se rien de los hechos deste Ynga Urco. Por sus poquedades quieren que no goze de que se diga que alcanço la dinidad del reyno; y ansi vemos que en la quenta que en los quipos y romançes tienen los reyes que reynaron en el Cuzco callan este, lo qual yo no hare pues al fin, mal o bien, con viçios o con virtudes, governo y mando el reyno algunos dias'. 129
Despues que los chancas ovieron hecho sacrifiçios en Apurima y Ilegasen a la çibdad del Cuzco, el capitan general que llevavan o señor dellos Astu Guaraca les dezia que mirasen la alta enpresa que tenian, que se mostrasen fuertes y no tuviesen pavor ni temor ninguno de aquellos que pensavan espantar las jentes con pararse las orejas tan grandes como ellos se ponian, y que si los vençian avria mucho despojo y mugeres hermosas con quien holgasen; los suyos le respondian alegremente que harian el dever. Pues como en la çibdad del Cuzco oviesen savido ya de los que venian contra ella e Viracoche Ynga ni su hijo Ynga Urco no se diesen nada por ello, los orejones y mas prençipales estavan muy sentidos por ello y, como ya supiesen los enemigos quan çerca estavan, fueron hechos grandes sacrifiçios a su costunbre y acordaron de rogar a Ynga Yupangue que tome el cargo de la guerra mirando por la salud de todos'. 132
Los orejones rrespondieron que, concluyda la guerra, entenderian en hazer lo que a la governaçion del reyno conviniese. Y dizen que por la comarca enbiaron mensajeros que [a] todos los que viniesen a querer ser vezinos del Cuzco les serian dadas tierras en el valle y sitio para casas y serian previllejados; y asi vinieron de muchas partes. Pasado esto, el capitan Ynga Yupangue salio a la plaça donde estava la piedra de la guerra, puesta en su cabeça una piel de leon para dar a entender que avia de ser fuerte como lo es aquel animal'. 133
[Pasado el rebato, Astu Guaraca anima]va a los suyos / esforçandolos para la pelea y lo mismo hazia Ynga Yupangue a los orejones y gente que estava en la çibdad. Los chancas deno[da]damente salieron de sus reales con voluntad de la entrar y los del Cuzco satieron con pensamiento de se defender; y tornaron a pelear, adonde murieron muchos de entranbas partes; mas tanto fue el valor de Ynga Yupangue que alcanço la vitoria de la batalla con muerte de los chancas todos, que no escaparon -a lo que dizen- sino pocos mas de quinientos y entre ellos su capitan Astu Guaraca, el qual con ellos, aunque con travajo, allego a su provinçia. El Ynga gozo del despojo y ovo muchos cativos, asi honbres como mugeres'. 134
Desbaratados los chancas, entro en el Cuzco Ynga Yupangue con gran triunfo y hablo a los prençipales de los orejones sobre que se acordasen de como avia travajado por ellos lo que avian visto y en lo poco que su hermano ni su padre mostraron tener a los enemigos; por tanto, que le diesen a el el señorio y governaçion del ynperio'. 135
Y dizen los orejones que avia en este tienpo gran vezindad en el Cuzco y que sienpre yva en creçimiento; y de muchas partes vinieron mensajeros a congratularse con el nuevo rey, el qual respondia a todos con buenas palabras, y deseava salir a hazer guerra a lo que llaman Condesuyo. Y como por ysperençia oviese conoçido quan valiente y animoso era Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas , penso de lo atraer a su serviçio; y asi quentan que le enbio mensajeros, rogandole con sus hermanos y amigos se viniese a holgar con e1; y entendido que le seria provecho allegarse a la amistad de Ynga Yupangue fue al Cuzco, donde fue bien reçibido. Y como se oviese hecho llamamiento de jente, se determino de yr a Condesuyo'. 136
Muy grandes cosas quentan los orejones deste Ynga Yupangue e de Topa Ynga, su hijo, e Guaynacapa, su nieto, porque estos fueron los que se mostraron mas valerosos'. 140
Pasado lo que se a escrito, quentan los orejones que como se hallase tan poderoso, el rey Ynga mando hazer llamamiento de jente porque queria començar otra guerra mas ynportante que las pasadas, y cunpliendo su mandado, acudieron muchos prençipales con gran numero de jente armada con las armas quellos usan, que son hondas, hachas, macanas, ayllos y dardos y lanças pocas'. 142
... [y] aunque murieron algunos, pudieron los otros con el fabor y esfuerço de Anco Allo de salir de alli, el qual se quexava a sus dioses de la maldad de los orejones e yngratitud, afirmando que por no los ver mas ni seguir, se yria con los suyos en boluntario destierro. Y echando delante las mugeres, camino y atrabeço las provinçias de los Chachapoyas e Guanuco y pasando por la montaña de los Andes caminaron por aquellas sierras hasta que llegaron, segund tanbien dizen, a una laguna muy grande, que yo creo deve ser lo que quentan del Dorado, adonde hizieron sus pueblos y se an multiplicado / mucha jente. Y quentan todos los yndios grandes cosas de aquella tierra y del capitan Anco Allo'. 145
/ Y luego mataron a los governadores y delegados que estavan en la provinçia y a muchos orejones que estavan entre ellos; y por todo el reyno se dibulgo la rebelion del Collao y de la muerte que avian dado a los orejones; y con esta nueva yntentaron novedades en algunas partes del reyno y en muchos lugares se levantaron, lo que estorvo la horden que se tenia de los mitimaes y estar avisados los governadores y, sobre todo, el gran valor de Topa Ynga Yupangue, que reyno desde este tienpo, como dire'. 155
No mostro en publico sentimiento Ynga Yupangue en saber la nueva del alçamiento del Collao, antes, con animo grande, mando hazer llamamiento de jente para en persona yr a los castigar, enbiando sus mensajeros a los canas y canches para que estuviesen firmes en su amistad, sin los ensoberbeçer la mudança del Collao; y queriendo ponerse a punto para salir del Cuzco, como ya fuese muy biejo y estuviese cansado de las guerras que avia hecho y caminos que avia andado, sintiose tan pesado y quebrantado que, no tiniendose por bastante para ello ni tanpoco para entender en la governaçion de tan gran reyno, mandando llamar al gran çaçerdote y a los orejones y mas prençipales de la çibdad, les dixo que ya el estava tan viejo que era mas para estarse junto a la lunbre que no para seguir los reales y que, pues asi lo conoçian y entendian que dezia en todo verdad, que tomasen por Ynga a Topa Ynga Yupangue, su hijo, mançebo tan esforçado como ellos avian visto en las guerras que avia hecho y que el le entregaria la bolra para que por todos fuese ovedeçido por señor y estimado por tal; y que el se daria maña como los del Collao fuesen castigados por su alçamiento y muerte que avian hecho a los orejones y delegados que entre ellos quedaron'. 156
Puesta en orden la tierra de los cañares, fue por Tiçicanbe y Cayanbe, los puraures y otras muchas partes, adonde quentan del tantas cosas que hizo ques de no creer, y el saber que tuvo para hazerse monarca de tan grandes reynos. En Latacunga tuvo rezia guerra con los naturales y asento paz con ellos despues de que se vieron quebrantados; y mando hazer tantos y tan ynsines edefiçios por estas partes que eçedian en perfiçion a los mas del Cuzco. Y en Latacunga quiso estar algunos dias para que sus jentes descançasen, y veniale casi cada dia mensajero del Cuzco del estado en que estava lo de alla; y de otras partes sienpre venian correos con avisos y cosas grandes que se hordenavan en el regimiento de las tierras por sus governadores. Y vino nueva de çierto alboroto que avia en el Cuzco entre los mismos orejones y causo alguna turbaçion, reselandose de novedades; mas, seguido, [vino] otra nueva como estava llano y asentado y se avia hecho por el governador de la çibdad castigo grande en los que avian causado el alboroto'. 164
Como Topa Ynga Yupangue oviese señoreado la tierra hasta el Quito, segund se a dicho, estando el en la misma poblaçion del Quito entendiendo que se cunpliese y ordenasen las cosas por el mandadas, de donde mando a los que entre los suyos tenia por mas cuerdos que en hamacas fuesen llevados por los naturales y, unos por una parte y otros por otra, que mirasen y entendiesen en la horden que estavan las nuevas provinçias que se hazian y que tomasen quenta a los governadores / y cojedores de tributos y que mirasen como se avian con los naturales. A las provinçias que llamamos de Puerto Viejo enbio de sus orejones algunos dellos para que les hablasen y quisiesen tener confederaçion, como los demas hazian, y que los ynpusiesen en como avian de senbrar y vestir y servir y reverençiar al Sol y hazelles entender su buena horden de bibir y puliçia'. 166
Tenian a los orejones por honbres santos, creyan que los Yngas heran hijos del Sol o que en ellos avia alguna deydad. Y considerando estas cosas y otras, determinaron muchos, sin aver visto sus vanderas, de tomar con el amistad y asi se lo enbiaron a dezir con sus propios enbaxadores, con los quales enbiaron muchos presentes al mismo rey y le rogavan quisiese venir por sus valles a ser dellos servido y a holgarse de ver sus frescuras; y alabando el Ynga tal boluntad, hablando de nuevo al governador de Quito lo que avia de hazer, salio de aquella çibdad para señorear los Yungas'. 167
En Chincha estavan aguardando si el Ynga yva a su valle, puesto mas de treynta mill honbres a punto de guerra y esperavan fabores de los vezinos. Topa Ynga, como lo supo, les enbio mensajeros con grandes presentes para los señores y para los capitanes y prencipales diziendo a los enbaxadores que de su parte les hiziesen grandes ofreçimientos y quel no queria guerra con ellos sino paz y er[mandad] / y otras cosas desta suerte. Los de Chincha oyeron lo que el Ynga dezia y reçibieronle sus presentes y fueron para el algunos prençipales con lo que avia en el valle y hablaron con el y trataron el amistad de tal manera que se asento la paz y los de Chincha dexaron las armas y reçibieron a Topa Ynga, que luego movio para Chincha. Esto quentan los mismos yndios de Chincha y los orejones del Cuzco; a otros yndios de otras provinçias e oydo que 1o quentan de otra manera, porque dizen que ovo grande guerra, mas yo creo que sin ella quedo por señor de Chincha'. 173
Topa Ynga rebolvio sobre el Cuzco; y como los honbres de aca sean de tan poca costançia, como vieron que los del Guarco se quedaron con lo que yntentaron, comenzo [a] aver novedades entre algunos dellos y se revelaron algunos y apartaron del serviçio del Ynga. Estos eran naturales de los valles de la misma costa. Todo fue a oydo del rey y lo que / quedava de aquel verano entendio en hazer llamamiento de jente y en mandar salir orejones para que fuesen por todas partes del reyno a visitar las provinçias y determino de ganar el señorio del Guarco, aunque sobre ello se le recreçiese notorio daño'. 174
Yendo vitorioso adelante de los charcas, atraveço muchas tierras y provinçias y grandes despoblados de nieve hasta que llego a lo que lla[ma]mos Chile y señoreo y conquisto todas aquellas tierras; enbio capitanes a saber lo de adelante, los quales dizen que llegaron al rio de Maule. En lo de Chile hizo algunos edefiçios y tributaronle de aquellas comarcas mucho oro en tejuelos. Dexo governadores y mitimaes; y puesta en orden lo que avia ganado, bolvio al Cuzco. Hazia la parte de Levante enbio orejones avisados en avito de mercaderes para que mirasen las tierras que oviese y que jentes las mandavan; y ordenadas otras cosas bolvio al Cuzco, de donde afirman que torno a salir a cavo de algunos dias. Y con la jente que convino llevar entro en los Andes y paso gran travajo por la espeçura de la montaña y conquisto algunos pueblos de aquella rejion y mando senbrar muchas sementeras de coca y que la llevasen al Cuzco, donde el dio la buelta'. 177
Muerto que fue el gran rey Topa Ynga Yupangue, se entendio en hazer sus oçequias y entierro al uso de sus mayores, con gran ponpa. Y quentan los orejones que de secreto tramavan entre algunos de cobrar la livertad pasada y esimir de si el mando de los Yngas, y que de hecho salieran con lo que yntentavan sy no fuera por la buena maña que se dieron los governadores del Ynga con la jente de los mitimaes y capitanes, que pudieron sustentar en tienpo tan rebuelto y que no tenia rey lo quel pasado les avia encargado. Guaynacapa no se descuydo ni dexo de conoçer que le convenia mostrar valor para no perder lo que su padre con tanto travajo gano. Luego se entro a hazer el ayuno y el que governava la çibdad le fue fiel y leal. No dexo de aver alguna turbaçion entre los mismos Yngas, porque algunos hijos de Topa Ynga, avidos en otras mugeres que la Coya, quisieron oponerse a pretender la dinidad real; mas el pueblo, que bien estava con Guaynacapa, no lo consintio, ni estorvo el castigo que se hizo 17
Como Guaynacapa se oviese holgado algunos meses en el Cuzco y en el se oviesen juntado los çaçerdotes de los tenplos y adevinos de los oraculos, mando hazer sacrifiçios y la ofrenda de la capacocha se hizo muy grande y rica y bolvieron bien llenos de oro los bulradores de los hechizeros. Cada uno dava respuesta conforme a como le pareçia que el rey seria mas contento. Lo qual con otras cosas pasado, mando Guaynacapa que se entendiese en hazer un camino mas real, mayor y mas ancho que por donde fue su padre, que llegase hasta Quito, donde tenia pensado de yr; y que los aposentos ordinarios y depositos y las postas se pas[as]en a el. Para que por todas las tierras se supiese ser esto su voluntad, salieron correos a lo avisar y luego fueron orejones a lo mandar cunplir y se hizo un camino, el mas sobervio y de ver que ay en el mundo, y mas largo, porque salia del Cuzco y allegava a Quito y se juntava con el que yva a Chile, ygual a el'. 185
Publico es entre muchos naturales destas partes que Guaynacapa entro por la tierra que llamamos Bracamoros y que bolvio huyendo de la furia de los honbres que en ella moran, los quales se avian acaudillado y juntado para defender a quien los fuese a buscar; yY dizen todos que yendo Guaynacapa acavando de asentar aquellas tierras por donde su padre paso y que avia sojusgado, supo de como en los Bracamoros avia muchos honbres y mujeres y que tenian tierras fertiles y que bien adentro de la tierra avia una laguna y muchos rios lleno[s] de grandes poblaciones sin los orejones del Cuzco, quenta esto el señor de Chincha y algunos prençipales del Collao y los de Xauxa. Y dizen todos que yendo Guaynacapa acavando de asentar aquellas tierras por donde su padre paso y que avia sojusgado, supo de como en los Bracamoros avia muchos honbres y mujeres y que tenian tierras fertiles y que bien adentro de la tierra avia una laguna y muchos rios lleno[s] de grandes poblaciones'. 189
De Tomebanba salio Guaynacapa y paso por los Puruas y descanço algunos dias en Riobanba y en Mocha y en Lataqunga descançaron sus jentes y tuvieron bien que bever del mucho brevaje que para ello estava aparejado y recojido de todas partes. Aqui fue saludado Guay[nac]apa y visitado de muchos señores y capitanes de las comarcas y enbio orejones fieles de su linaje a que fuesen por la costa de los llanos y por toda serrania a tomar quenta a los ‘quiposcamayores’, que son sus contadores, de lo que avia en los depositos, y a que supiesen como se avian con los naturales los que tenia puestos por governadores y si eran bien proveydos los tenplos del Sol y los oraculos y guacas que avia en todo lugar;...'. 191
La Puna tenia rezia guerra con Tunbez y el Ynga avia mandado çesar la contienda y que le reçibiesen en la Puna, lo qual Tunbala sintio mucho porque hera señor della; mas no se atrevio a ponerse contra el Ynga, antes le reçibio en su ysla y hizo presentes con fingidad paz, porque como salio, procurandolo con los naturales de la tierra firme, trataron de matar muchos orejones con sus capitanes que con unas balças yvan a salir a un rio para tomar la tierra firme; mas Guaynacapa lo supo y sobre ello hizo lo que yo tengo escrito en la Primera Parte en el capitulo ***.Y hecho gran castigo y mandado hazer la calçada o paso fuerte que llaman de Guaynacapa, bolvio y paro en Tunbez, donde estavan hechos edefiçios y tenplo del Sol; y vinieron de las comarcas a le hazer reverençia con mucha umildad 192
Como aquellas jentes vieron como avian bastado a ençerrar / al Ynga en su fuerça y que avian muerto a muchos de los orejones del Cuzco, muy alegres hazian gran ruydo con sus propias bozes, tanto que ellos mismos no se oyan; y traydos atabales, cantavan y bevian enbiando mensajeros por toda la tierra, publicando que tenian al Ynga çercado con todos los suyos; y muchos lo creyeron y se alegraron y aun vinieron a favoreçer a sus amigos'. 1997
Como fuese muerto Guaynacapa y por el hechos los lloros y sentimiento dicho, aunque avia en el Cuzco mas de quarenta hijos suyos, ninguno yntento salir de la obediençia de Guascar, a quien savian perteneçia el reyno; y aunque se entendio lo que Guaynacapa mando, que su tio governase, no falto quien aconsejo a Guascar saliese con la borla en publico y mandase por todo el reyno como rey. Y como para las honras de Guaynacapa avian venido al Cuzco los mas de los señores naturales de las provinçias, pudo ser la fiesta de su coronaçion grande y de presto entendida y sabida y asi lo determino de hazer. Dexando el govierno de la misma çibdad a quien por su padre lo tenia, se entro a hazer el ayuno con la oservançia que su costunbre requeria. Salio con la borla muy galano y hizieronse grandes fiestas y pusieronse en la plaça la maroma de oro con los bultos de los Yngas y conforme a la costunbre dellos gastaron algunos dias en beber y en sus areytos; y acabados, fue la nueva a todas las provinçias y mandado del nuevo rey de lo que avian de hazer, enbiando a Quito çiertos orejones a que truxesen las mujeres de su padre y su serviçio'. 204
Entendido hera por todo el reyno del Peru como Guascar era Ynga y como tal mandava y tenia guarda y despachava orejones a las cabeçeras de las provinçias a proveer lo que convenia. Era de tan buen seso y tenia en tanto a los suyos que fue, lo que reyno, querido en estremo dellos; y seria quando començo a reynar, a lo que los yndios dizen, de veynte y çinco años poco mas o menos. Y aviendo nonbrado por su capitan general [a] Atoco, le mando que tomando la jente que le pareçiese de los lugares por donde pasase, mitimaes y naturales, fuese a Quito a castigar el alboroto que avia con lo que su hermano yntentava y tuviese aquella tierra por el'. 207
Atoco venia marchando porque Atabalipa no tuviese lugar de hazer llamamiento de jente en las provinçias; y como supo que venia a punto de guerra, hablo con los suyos, rogandoles que se acordasen de la onra del Ynga Guascar y que se diesen maña a castigar la desvergüença con que Atabalipa venia. Y por justificar su causa, enbio1e -segund dizen- çiertos yndios por mensajeros amonestandole que se contentase con lo que avia hecho y no diese lugar a quel reyno ardiese en guerra, y se conformase con el Ynga Guascar, que seria lo mas asertado. Y aunque heran prençipales orejones estos mensajeros, quentan que se rio del dicho que Atoco le enbiava a dezir y que, haziendo grandes fieron y amenazas, los mando matar y prosiguio su camino en ricas andas que le llevavan a honbros de los prençipales y mas privados suyos'. 209
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato e1capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita'. 211
Y alguna de la jente que escapo de la vatalla que se dio en Anbato se avia juntado con el. Afirman todos que trayria mas de ochenta mill honhres de guerra y Atabalipa llevaria pocos menos de Tomebanba, donde luego salio afirmando que no avia de parar hasta el Cuzco. Mas en la provinçia de los Paltas, serca de Coxebanba, se encontraron unos con otros; y despues de aver esforçado y hablado cada capitan a su jente, se dieron vatalla, en la qual afirman que Atabalipa no se hallo, antes se puso en un çerrillo a la ver. Y siendo Dios dello servido, no enbargante que en la jente de Guascar avia muchos orejones y capitanes que para entre ellos entendian bien la guerra y que Guancauque hizo el dever como leal y buen servidor a su rey, Atabalipa quedo vençedor con muerte de muchos contrarios, tanto que afirman que murieron entre unos y otros mas de treynta y çinco mill honhres y heridos quedaron muchos'. 213
Y era tan de poca honra que no queria que le estimasen y andava por las mas partes de la çibdad beviendo; y desque tenia en el cuerpo una arroba y mas de aquel brevaje, probocandose a gomito, lo lançava y sin vergüença descubria las partes vergonçoças / y echava la chicha convertida en orina. Y a los orejones que tenian mujeres hermosas, quando los via les dezia: ‘Mis hijos, ¿como estan?’, dando a entender que aviendo con ellas usado los que tenian eran del y no de sus maridos'. 130

Orencuzco


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Y rogo, a lo que quentan, a su suegro quisiese con todos sus aliados y confederados pasarse a vevir a su çibdad, adonde le seria guardado su onor y en ella ternia la parte que quisiese. Y el señor o capitan de Çaño haziendolo asi, se le dio y señalo para su bivienda la parte mas oçidental de la çibdad, la qual, por estar en laderas y collados, se llamo Anancuzco; y en lo llano y mas baxo quedo el rey con su casa y vezindad; y como ya todos heran orejones, ques tanto como dezir nobles, casi todos ellos oviesen sido en fundar la nueva çibdad, tuvieronse para sienpre por ylustres las jentes que bivian en los dos lugares de la çibdad llamados Hanancuzco y Orencuzco'. 97
Nobles se llaman todos los que vivian en la parte del Cuzco, que llamavan ‘Orencuzcos’ y ‘Hanancuzcos’ y los hijos y deçendientes dellos, aunque en otras partes residiesen en otras tierras'. 93
De todas las cosas que a Viracocha suçedian yvan al Cuzco las nuevas; y como en la çibdad se contase la guerra que tenia con los de Caytomarca, dizen que se levanto un tirano, hermano de Ynga Yupangue, el pasado, el qual aviendo estado muy sentido porque el señorio y mando de la çibdad se avia dado a Viracocha Ynga y no a el y aguardava tienpo oportuno para procurar de aver el señorio. Y este pensamiento tenia este porque hallava fabor en algunos de los orejones y prençipales del Cuzco del linaje de los Orencuzcos; y con la nueva desta guerra que el Ynga tenia, pareçiendoles que ternia harto que hazer en la feneçer, animavan a este que digo para que, sin mas aguardar, matase al que en la çibdad por governador avia quedado para se apoderar della'. 118
Bolvio al Cuzco, donde fue reçibido de la çibdad onradamente y los çaçerdotes del tenplo de Curicanche le dieron muchas vendiçiones y el alegro al pueblo con grandes fiestas que se hizieron. Y naçianle muchos hijos, los quales criavan sus madres, entre los quales naçio Atabalipa, segund la opinion de todos los yndios del Cuzco que dizen ser asi y llamarse su madre Tuto Palla, natural [de] Quilaco, aunque otros dizen ser del linaje de los Orencuzcos; y sienpre, desde que se crio, anduvo este Atabalipa con su padre y era de mas edad que Guascar' . 184

Otavalo


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Y aunque procuraron de se juntar y pelear, tal mano les dieron que los canpos [se] henchian de los muertos y queriendo huyr, les tenia tomado el paso; y mataron tantos que pocos escaparon bibos si no fueron los cautivos, que fueron muchos; y por donde venian estava todo alterado, creyendo que al mismo Ynga avian de matar y desbaratar los que ya por el eran muertos y presos. Y como se supo el fin dello, asentaron el pie llano, mostrando todos gran plazer. Guaynacapa recobro los suyos que avia bivos y [a] los que eran muertos mando hazer sepol- / -turas y sus honras conforme a su jentilidad, porque ellos todos conoçen que ay en las animas ynmortalidad. Y tanbien se hizieron en donde esta vatalla se dio bultos de piedra y padrones para memoria de lo que se avia hecho; y Guaynacapa enbio aviso hasta el Cuzco de todo esto y se reformo su jente y fue adelante de Carangue. Y los de Otavalo, Cayanbi, Cochesqui y Apipo con otros pueblos avian hecho liga todos juntos con otros muchos de no dexarse sojusgar del Ynga, sino antes morir que perder su livertad y que en sus tierras se hiziesen casas fuertes, ni ellos ser obligados de tributar y con sus personas yr al Cuzco, tierra tan lexos como avian oydo'. 195

Oxotas


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Y era usança y ley ynbiolable entre estos señores del Cuzco, por gandeza de su autoridad y por la estimaçion de la dignidad real, questando el en su palacio o caminando con gente de guerra o sin ella, que ninguno, aunque fuese de los mas grandes y poderosos señores de todo su reyno, no havia de entrar a le hablar ni a estar delante de su presençia sin que primero, tirandose los çapatos que ellos llaman ‘oxotas’-se pusiese en sus onboros una carga/para entrar con ella a la presençia de su señor...'. 36
Y avia en este serro antiguamente oraculo por donde el maldito Demonio hablava; y estava enterrado a la redonda suma grande de tesoros y en algunos dias sacrificavan honbres e mugeres, a los quales antes que fuesen sacrificados, los çaçerdotes les hazian entender que avian de yr a servir [a] aquel Dios que alli adoravan, alla en la gloria que ellos fingian con sus desvarios que tenian; y asi, teniendolo por çierto los que avian de ser sacrificados, los honbres se ponian mui galanos y ataviados con sus ropas de lana fina y llautos de oro y patenas y braçaletes y sus oxotas con sus correas de oro. Y despues de aver oydo el parlamento que los mentirosos de los çaçerdotes les hazian, les davan a vever muctia de su chicha con grandes basos de oro, y solenizavan con cantares el sacrifiçio, publicando en ellos que, por servir a sus dioses, ofreçian sus vidas de tal suerte, teniendo por alegre reçibir en su lugar la muerte'. 83

Pacaritanbo


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[VI] Capítulo 'cómo remaneçieron en Pacaritanbo çiertos honbres y mujeres y de lo que cuentan que hizieron después que de allí salieron'. 13
... en sus cantares se apregona lo que en esto tienen, ques, que estando todas las jentes que bivían en estas regiones desordenadas y matándose unos a otros y estando enbueltos en sus viçios, remaneçieron en una parte que a por nonbre Pacaritanbo, ques no muy lexos de la çibdad del Cuzco, tres honbres y tres mujeres. Y sigúnd se puede interpretar ‘Pacaritanbo’ quiere tanto dezir como casa de produçimiento'. 13
... y por ellos fue determinado de hazer en aquel lugar una nueva poblaçión, a la qual pusieron por nombre Pacaritambo; y fue hecha brevemente, porque para ello tuvieron ayuda de los naturales de aquella comarca'. 14
Y porque hazer mençion de los tenplos que avia en cada provinçia en particular seria cosa muy larga y prolixa, determine de contar en este lugar solamente los que tuvieron por mas ymninentes y prençipales. Y asi digo que, despues del tenplo de Curicanche, era la segunda guaca de los Yngas el serro de Guanacaure, questa a vista de la çibdad y era por ellos muy frequentado y onrado por Io que algunos dizen quel hermano del primer Ynga se convertio en aquel lugar en piedra al tienpo que salieron de Pacaritanbo, como al prençipio se conto'. 83

Pacha


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A todo el mundo llaman ‘Pacha’, conoçiendo la buelta quel sol haze y las creçientes y menguantes de la luna. Contaron el año por ello, al qual llaman ‘guata’ y lo hazen de doze lunas, teniendo su quenta en ello. Y usaron de unas torrezillas pequeñas, que oy dia estan muchas por los collados del Cuzco algo ahuzadas para por la sonbra quel sol hazia en ellas entender en las sementeras y en lo que ellos mas sobre esto entienden. Y estos Yngas miravan mucho en el çielo y en las señales del, lo qual tanbien pendia de ser ellos todos tan grandes agoreros. Quando las estrellas corren, grande es la grita que hazen y el mormullo que unos con otros tienen'. 78

Pachacama


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Sin estos oraculos, avia el de Aporima , en donde por el troncon de un arvol respondia el oraculo, y que junto a e1 se hallo cantidad de oro; y el de Pachacama, ques en los Yungas, y otros muchos asi en la comarca de Andesuyo como en la de Chinchasuyo y Omasuyo y otras partes deste reyno, de los quales pudiera dezir algunas mas; pues que lo dixe en la Primera Parte que trata de las fundaçiones, no tratare desto mas que en los oraculos que tenian mas devoçion los Yngas con las demas naçiones, sacrificavan algunos honbres y mugeres y mucho ganado y adonde no avia este credito no derramavan sangre umana ni matavan honbres, sino ofreçian oro y plata. Y a las guacas que tenian en menos, que eran como hermitas, ofreçian chaquira y plumas y otras cosas menudas y de poco valor. Esto digo porque la opinion que los españoles tenernos en afirmar que en todos los tenplos sacrificavan honbres es falça y esto es la verdad segund lo que yo alcance sin tirar ni poner mas de lo que entendi y para mi tengo por tan çierto'. 86
Diose el Ynga [a] andar por los demas valles con la mejor horden que podia, sin consentir que daño / ninguno fuese hecho en los pueblos ni en los canpos de las tierras por do pasavan; y los naturales tenian mucho bastimento en los depositos y aposentos que por los caminos estavan hechos. Y con esta horden el Ynga anduvo hasta que llego al valle de Pachacama, donde estava el tenplo tan antiguo y devoto de los yungas, muy deseado de ver por el'. 170
Y como llego a aquel valle, afirman que quisiera que solamente uviera en el tenplo del Sol, mas como aquel hera tan onrado y tenido por los naturales no se atrevio y contentose con que se hiziese casa del Sol grande y con mamaconas y çaçerdotes para que hiziesen sacrifiçios conforme a su relijion. Muchos yndios dizen quel mismo Ynga hablo con el demonio que estava en el ydolo de Pachacama y que le oyo como hera el Hazedor del mundo y otros desatinos que no pongo por no convenir; y que el Ynga le suplico le avisase con que serviçio seria mas onrado y alegre y que respondio que le sacrif[ic]asen mucha sangre umana y de ovejas. Pasado lo [que] sobre esto quentan, dizen que fueron hechos grandes sacrifiçios en Pachacama por Topa Ynga Yupangue y grandes fiestas, las quales pasadas dio la buelta al Cuzco por un camino que se le hizo, que va a salir al valle de Xauxa, que atravieça por la nevada sierra de Pariacaca, ques no poco de ver y notar su grandeza y quan grandes escaleras tiene, y oy dia se ven por entre aquellas nieves para lo poder pasar. Y visitando las provinçias de la serrania y proveyendo y ordenando lo que mas convenia para la buena governaçion, allego al Cuzco, adonde fue reçibido con grandes fiestas y vayles y se hizieron en el tenplo grandes sacrefiçios por sus vitorias'. 171
Unos de los orejones afirman que Guaynacapa desde el Quito bolvio al Cuzco por los llanos hasta Pachacama y otros que no, porque quedo en el Quito hasta que murio. En esto, ynquirido lo que es mas çierto, lo pondre conforme a como lo oy [a] algunos prençipales que se hallaron por sus personas con el en esta guerra; que dizen que estando en el Quito, le vinieron de muchas partes enbaxadores a congratularse con el en nonbre de sus tierras; y que teniendo ya bien domado, seguro y por muy paçifico a las provinçias de las serranias, / penso que seria bien hazer jornada a las provinçias de Puerto Viejo y lo que llamamos Guayaquil y a los Yungas; y tomando su consejo con sus capitanes y prençipales, aprovaron su pensamiento y aconsejaron que lo pusiese por obra. Quedaron en el Quito muchas de sus jentes; con la que convino, salio y entro por aquellas tierras en donde tuvo con algunos moradores dellas algunas refriegas; pero al fin, unas y otras quedaron en su serviçio y puesto en ellas governadores y mitimaes'. 192
Pues pasando adelante, hizo en Chimo y en Guañape y en Guarmey, Guara, Lima y en los mas valles lo que / era servido que hiziesen. Y como llegase a Pachacama hizo grandes fiestas y muchos vayles y borracheras; y los çaçerdotes con sus mentiras le dezian las maldades que solian, ynventadas con su austuçia y aun algunas por boca del mismo demonio, que en aquellos tienpos es publico hablava a estos tales; y Guaynacapa les dio, a lo que dizen, mas de çien arrobas de oro y mill de plata y otras joyas y esmeraldas, con que se adorno mas de lo que estava el tenplo del Sol y el antiguo de Pachacama'. 193

Pacos


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En la Primera Parte conte ya como en este reyno del Peru avia suma grandisima de ganado domestico y bravo, urcos, carneros y pacos, vicunias y ovejas, llamas / en tanta manera que asi lo poblado como lo que no lo hera andava lleno de grandes manadas, porque por todas partes avia y ay eçelentes pastos para que bien se pudiese criar'. 43

Palla


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... Llegado al rio de Apurima, paso por la puente que se avia hecho y anduvo hasta los aposentos de Curaguaxi. De la comarca salian muchos honbres y mugeres y algunos señores y prençipales; y quando lo vian, quedavan espantados y llamivanle ‘Gran señor, hijo del Sol, monarca de todos’ y otros nonbres grandes. En este aposento dizen que dio a un capitan de los chancas, llamado Tupa Vasco, por muger una palla del Cuzco y que la tuvo en mucho'. 137

Paltas


Cita Número de página
Los que leyeren este libro y ovieren estado en el Peru miren el camino que va desde Lima a Xauxa por las sierras tan asperas de Guayachire y por la montaña nevada de Pariacoca y entenderan, los que a ellos lo oyeren, si es mas lo que ellos vieron que no lo que yo escrivo; y sin esto, acuerdense de la ladera que avaxa al rio de Apurima y como viene el camino por las sierras de los Paltas, Caxas y Ayavaca y otras partes deste reyno...'. 41
Por los Brancamoros entro e bolvio huyendo porque es mala tierra aquella de montaña; en los Paltas y en Guancavanbo, Caxas, Ayavaca y sus comarcas tuvo gran travajo en sojusgar aquellas naçiones porque son velicosas y robustas y tuvo guerra con ellos mas de çinco lunas; mas al fin ellos pidieron la paz y se le[s] dio con las condiçiones de los demas. Y la paz se asentava oy y mañana estava la provinçia llena de mitimaes y con governador, sin quitar el señorio a los naturales;…'. 162
Y alguna de la jente que escapo de la vatalla que se dio en Anbato se avia juntado con el. Afirman todos que trayria mas de ochenta mill honhres de guerra y Atabalipa llevaria pocos menos de Tomebanba, donde luego salio afirmando que no avia de parar hasta el Cuzco. Mas en la provinçia de los Paltas, serca de Coxebanba, se encontraron unos con otros; y despues de aver esforçado y hablado cada capitan a su jente, se dieron vatalla, en la qual afirman que Atabalipa no se hallo, antes se puso en un çerrillo a la ver. Y siendo Dios dello servido, no enbargante que en la jente de Guascar avia muchos orejones y capitanes que para entre ellos entendian bien la guerra y que Guancauque hizo el dever como leal y buen servidor a su rey, Atabalipa quedo vençedor con muerte de muchos contrarios, tanto que afirman que murieron entre unos y otros mas de treynta y çinco mill honhres y heridos quedaron muchos'. 213

Papas


Cita Número de página
Y esta fiesta se selebrava por fin de agosto, quando ya ellos avian cojido sus mayzes, papas, quinua, oca y las demas semillas que sienbran. Y llaman a esta fiesta, como e dicho, Hatun Layme, que en nuestra lengua quiere dezir ‘fiesta muy solepne’, porque en ella se avian de rendir graçias y loores al gran Dios Hazedor de los çielos y la tierra, a quien llamavan -como muchas vezes e dicho- Tiçiviracocha, y al Sol y a la Luna y a los otros dioses suyos, por les aver dado buen año de cosechas para su mantenimiento'. 90
E yo me acuerdo, estando en el Cuzco el año pasado de mill y quinientos y çinquenta por el mes de agosto, despuEs de aver cojido sus sementeras, entrar los yndios con sus mugeres por la çibdad con gran ruydo, trayendo los arados en las manos y algunas papas y mayz y hazer su fiesta en solamente cantar y dezir quanto en lo pasado solian festejar sus cosechas'. 93

Parcos


Cita Número de página
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue; y avisandoles de lo que avian de hazer, salieron del Cuzco y caminaron hasta la provinçia de Andaguailas, adonde fueron bien reçibidos por los chancas; y salio con ellos un capitan, llamado Anco Allo, con copia de jente de aquella tierra para servir en la guerra del Ynga. De Andaguaylas fueron a Vilcas, adonde se estavan los aposentos y tenplo del Sol que Ynga Yupangue avia mandado hazer, y hablaron con todo amor a los que entendian en aquellas hobras. De Vilcas fueron por los pueblos de Guamanga, Açangaro, Parcos, Picoy, Acos y otros, los quales ya avian dado la obedençia al Ynga y proveian de bastimentos y de lo que mas tenian en sus pueblos y hazian el camino real que les hera mandado grande y muy ancho'. 143

Paria


Cita Número de página
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca , Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 56
Bolvio a su jente y camino por toda la provinçia de[l] Collao hasta salir della; enbio sus mensajeros a todas las naçiones de los charcas, carangues y mas jentes que ay en aquellas tierras. Dellas unos le acudian a servir y otros a le dar guerra; mas aunque se la dieron su potençia era tanta que basto a los sojuzgar, usando con los vençidos de gran clemençia y con los que se le venian de mucho amor. En Paria mando hazer edefiçios grandes / y lo mismo en otras partes. Y çierto devieron pasar a Topa Ynga cosas grandes muchas de las quales priva el olvido por la falta que tienen de letras e yo pongo sumariamente algo de lo mucho que savemos por lo que oymos y vemos los que aca estamos, que paso'. 177

Pariacaca


Cita Número de página
Pasado lo [que] sobre esto quentan, dizen que fueron hechos grandes sacrifiçios en Pachacama por Topa Ynga Yupangue y grandes fiestas, las quales pasadas dio la buelta al Cuzco por un camino que se le hizo, que va a salir al valle de Xauxa, que atravieça por la nevada sierra de Pariacaca, ques no poco de ver y notar su grandeza y quan grandes escaleras tiene, y oy dia se ven por entre aquellas nieves para lo poder pasar. Y visitando las provinçias de la serrania y proveyendo y ordenando lo que mas convenia para la buena governaçion, allego al Cuzco, adonde fue reçibido con grandes fiestas y vayles y se hizieron en el tenplo grandes sacrefiçios por sus vitorias'. 171
Los que leyeren este libro y ovieren estado en el Peru miren el camino que va desde Lima a Xauxa por las sierras tan asperas de Guayachire y por la montaña nevada de Pariacoca y entenderan, los que a ellos lo oyeren, si es mas lo que ellos vieron que no lo que yo escrivo; y sin esto, acuerdense de la ladera que avaxa al rio de Apurima y como viene el camino por las sierras de los Paltas, Caxas y Ayavaca y otras partes deste reyno...'. 41

Parmonguilla


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Quedo en Chimo su delegado y los mas destos valles yvan con los tributos a Caxamalca y porque son aviles para labrar metales, muchos dellos fueron llevados al Cuzco y a las cabeçeras de las provinçias, donde labravan plata y oro en joyas, vasijas y vasos y lo que mas mandado les hera. De Chimo paso adelante el Ynga y en Parmonguilla mando hazer una fortaleza, que oy vemos, aunque muy gastada y desbaratada'. 170

Pastos


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Y supo de los naturales como adelante avia muchas jentes y que todos andavan desnudos sin ninguna vergüença y que comian carne umana, todas en general; y hizo algunas fuerças en la comarca de los Pastos y mando a los prençipales que le tributasen y dixeron que no tenian que le dar; y por lo enponer, les mando que cada casa de la tierra fuese obligada a le dar tributo, cada tantas lunas, un cañuto de piojos algo grande. Al prinçipio rieronse del mandamiento; mas despues, como por muchos que ellos tenian no podian henchir tantos cañutos, criaron con el ganado quel Ynga les mando dexar y tributavan de lo que se multiplicava y de las comidas y rayzes que ay en sus tierras. Y por algunas causas que para ello tuvo Guaynacapa, bolvio al Quito y mando que en Carangue estuviese tenplo del Sol y guarniçion de jente con mitimaes y capitan general con su governador para frontera de aquellas tierras y para guardia dellas'. 198

Paucarchuco


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Hecho esto, yvan al mismo çerro de Guanacaure a coger paja muy derecha y el que avía de ser rey tenía un manojo grande della de oro, muy delgada y pareja, y con ella yva a otro cerro llamado Yaguira adonde se vestía otra de las ropas ya dichas y en la cabeça se ponían unas trenças o llauto, que llaman ‘pillaca’; ques como corona, debaxo del qual colgavan unas orejeras de oro y ençima se ponía un bonete de pluma casi como diadema que ellos llaman ‘paucarchuco’...'. 19

Paucarcolla


Cita Número de página
... Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao, adonde ya se savia todo lo que por e1 avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando; y porque no se hiziese mas poderoso acordo de salir a le buscar y dar batalla antes quel Ynga se juntase con e1; y Cari, que devia de ser animoso, salio con su jente a un pueblo que se llama Paucarcolla; y junto a e1, se afrontaron los dos mas poderosos tiranos de las comarcas con tanta jente, que se afirma que se juntaron çiento y çinquenta guarangas de yndios. Y entre todos se dio la batalla a su usança, la qual quentan que fue muy reñida y adonde murieron mas de treynta mill yndios; y aviendo durado gran rato, Cari quedo por vençedor y Çapana y los suyos fueron vençidos con muertes de muchos y el mismo Çapana fue muerto en esta vatalla'. 126

Paullo


Cita Número de página
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200

Paulo Ynga


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Y lo que dizen que usavan hazer no lo quiero poner porque son jentilidades y los cristianos que estavan en el Cuzco el año de mill y quinientos y çinquenta acuerdense de lo que vieron que se hizo por las honras y cabo de año de Paulo Ynga, con se aver buelto cristiano, y sacaran las que se harian en el tienpo del reynado de los reyes pasados, antes que perdiesen su señorio'. 178

Peru


Cita Número de página
...en lo qual muchos naturales varian, pondre en este lugar lo que yo entendi y tengo por çierto, conforme a la relaçion que dello tome en la çibdad del Cuzco y de las reliquias que vemos aver quedado destas cosas todos los que en el Peru avemos andado'. 23
Y esta horden del Peru devese/ a los señores que lo mandaron y lo supieron ponerla en todas las cosas tan grandes como vemos los que aca estamos por estas cosas y otras mayores'. 33
Capitulo [XIII] 'como los señores del Peru eran muy amados por una parte y temidos por otra de todos su suditos... 34
Capítulo [XIV] 'de como fue mui grande la riqueza que tuvieron y poseyeron los reyes del Peru y como mandavan asistir sienpre hijos de los señores en su Corte. 37
... si no tuviera guerras y su asiento fuera en España, verdaderamente con sus rentas y con lo que a venido de las Yndias toda España estuviera tan llena de tesorosos como lo estava el Peru en tienpo de sus reyes. 37
Los que leyeren este libro y ovieren estado en el Peru miren el camino que va desde Lima a Xauxa por las sierras tan asperas de Guayachire y por la montaña nevada de Pariacoca y entenderan, los que a ellos lo oyeren, si es mas lo que ellos vieron que no lo que yo escrivo; y sin esto, acuerdense de la ladera que avaxa al rio de Apurima y como viene el camino por las sierras de los Paltas, Caxas y Ayavaca y otras partes deste reyno...'. 41
Capítulo [XVI] 'como y de que manera se hazian las caças reales por los señores en el Peru '. 43
En la Primera Parte conte ya como en este reyno del Peru avia suma grandisima de ganado domestico y bravo, urcos, carneros y pacos, vicunias y ovejas, llamas / en tanta manera que asi lo poblado como lo que no lo hera andava lleno de grandes manadas, porque por todas partes avia y ay eçelentes pastos para que bien se pudiese criar'. 43
A otras provinçias mandavan que diesen tantos mill yndios puestos en el Cuzco para que hiziesen los edifiçios publicos de la çibdad y 1os de 1os reyes, proveyendo1es de mantenimiento necesario. Otros tributaban maromas para llevar las piedras, otros tributaban coca. De tal manera se hazia esto que desde 1o mas menudo hasta 1o mas importante les tributavan a los Yngas todas las provinçias y comarcas del Peru ; en lo qual avia tan grande horden que ni los naturales dexavan de pagar lo ya devido e ynpuesto, ni los que cojian los tales tributos osavan llevar un grano de mayz demasiado'. 52
Para muchos efetos concuerdan los orejones que en el Cuzco me dieron la relaçion; que antiguamente, en tienpo de los reyes Yngas, se mandava por todos los pueblos y provinçias del reyno del Peru que los señores prençipales y sus delegados supiesen cada año los honbres y mugeres que avian sido muertos, y todos los que avian naçido porque, asi para la paga de los tributos como para saver la gente que avia para la guerra y la que podia quedar por defença del pueblo, convenia que se tuviese esta [quenta];...'. 54
Era tan grande el reyno del Peru , que mandavan los Yngas, lo ya muchas vezes dicho desde Chile hasta Quito y aun del rio de Maule hasta el de Angasmayo; y si estando el rey en el un cavo destos oviera de ser ynformado de lo que pasava en el otro con quien anduviera por jornadas, aunque fueran grandes, fuera una cosa muy larga, porque, a cavo de aver andado mill leguas, ya seria sin tienpo lo que se oviera de prove[e]r, si conviniera, o remediar otros negoçios de governaçion'. 60
Y çierto fue esto de las postas muy ynportante en el Peru y que se ve bien por ello quan buena fue la governaçion de los señores del. Y oy dia estan en muchas partes de la sierra, junto a los caminos reales, algunas casas destas en donde estavan las postas y por ellas vemos ser verdad 1o que se dize'. 62
En este capitulo quiero escrevir lo que toca a los yndios que llaman mitimaes, pues en el Peru dellos tantas cosas se quentan y tanto por los Yngas fueron onrados y previllejiadosy tenidos, despues de los orejones, por los mas noble[s] de las provinçias y esto digo porque en la ystoria que llaman de Yndias esta escrito por el autor questos mitimaes eran esclavos de Guaynacapa. En estos descuydos caen todos los que escriven por relaçion y cartapaçios sin ver ni saber la tierra de donde escriven para poder afirmar la verdad. En la mayor parte de las provinçias del Peru o en todas ellas avia y aun hay destos mitimaes y tenemos entendido que ovo tres maneras o suertes dellos, lo qual convino grandemente para la sustentaçion del y para su conservaçion y aun para su poblaçion:...'. 63
En este reyno del Peru publica fama es entre todos los naturales del como en algunos pueblos de la comarca de Puerto Viejo se usava el pecado nefando de la sodomia -y tanbien en otras tierras avria malos como en las demas del mundo. Y notase desto una gran virtud destos Yngas, porque, siendo señores tan libres y que no tenian a quien dar quenta y ni avia ninguno tan poderoso entre ellos que se la tomase y que en otra cosa no entendian las noches ni los dias que en darse a luxurias con sus mujeres y otros pasatienpos; y jamas se dize ni quenta que ninguno dellos usava el pecado susodicho'. 74
Porque, dexando aparte lo de Puerto Viejo, en todo el Peru no se hallaron destos pecadores sino como es en cada cabo y en todo lugar uno o seys o ocho o dies y estos que de secreto se davan a ser malos;...'. 74
Pero dexemos lo que se a hecho a Dios, quel save por que; y en lo que de aqui adelante se hiziere, supliquemosle nos de su graçia para que paguemos en algo a jentes que tanto devemos y que tan poco nos ofendio para aver sido tan molestados de nosotros, estando el Peru y las demas Yndias tantas leguas de España y tantos mares en medio'. 76
Como la çibdad del Cuzco era lo mas prençipal de todo el Peru y en ella residian lo mas del tienpo los reyes, tenian en la misma çibdad muchos de los prençipales del pueblo, que eran entre todos los mas avisados y entendidos, para sus consejeros; porque todos afirman que antes que yntentasen cosa ninguna de ynportançia, lo comunicavan con estos tales, allegando su pareçer a los mas botos;... 77
Y es publico entre todos los yndios ser este tenplo tan antiguo como la misma çibdad del Cuzco, mas que Ynga Yupangue, hijo de Viracoche Ynga, lo acreçento en riquezas y paro tal como estava quando los cristianos entraron en el Peru y lo mas del tesoro fue llevado a Caxamalca por el rescate de Atavalipa, como en su lugar contaremos. Y dizen los orejones que despues de aver pasado la dudosa guerra que tuvieron los vezinos del Cuzco con los chancas, que agora son señores de la provinçia de Andaguaylas , que como de aquella vitoria que dellos tuvieron quedase Ynga Yupangue tan estimado y nonbrado, de todas partes acudian señores a le servir haziendole las provinçias grandes serviçios de metales de oro y plata,...' 79
Muchos fueron los tenplos que ovo en este reyno del Peru y algunos se tienen por muy antiguos porque fueron fundados antes, con muchos tienpos, que los Yngas reynasen, asi en la serrania de los altos como en los valles de los Ilanos; y reynando los Yngas, se edificaron de nuevo otros muchos en donde / se hazian sus fiestas y sacrificios'. 83
Sin estos tenplos se tuvo otro por tan estimado y frequentado como ellos, y mas, que avia por nonbre la Coropona, ques en la provinçia de Condesuyo, en un çerro muy grande, cubierto a la contina de nieve que ynvierno y verano no se quita jamas. Y los reyes del Peru con los mas prençipales del visitavan / este tenplo haziendo presentes y ofrendas como a los ya dichos'. 85
... escrivo por relaçion destos yndios; y para mi, creo esto y mas por los rastros y señales que dexaron de sus pisadas estos reyes y por el su mucho poder, que da muestra de no ser nada esto que yo escrivo para lo que paso, la qual memoria durara en el Peru mientras oviere honbres de los naturales'. 140
Como estos yndios no tienen letras, no quentan sus cosas sino por la memoria que dellas queda de hedad en hedad y por sus cantares y quipos: digo esto, porque en muchas cosas varian, diziendo unos uno y otros otro, y no bastara juyzio umano a escrevir lo escrito si no tomara destos dichos lo que ellos mismos dezian ser mas çierto para lo contar. Esto apunto para los españoles que estan en el Peru que presumen de saber muchos secretos destos, que entiendan que supe yo y entendi lo que ellos piensan, que saben y entienden y mucho mas y que de todo convino escrevirse lo que veran y que pase el travajo en ello que ellos mismos saben'. 150
La provinçia de Chincha fue en lo pasado gran cosa en este reyno del Peru y mu[y] poblada de jente, tanto que antes deste tienpo avian con sus capitanes salido y al[l]egado al Collao, de donde con grandes despojos que ovieron, dieron la buelta / a su provinçia ,donde estuvieron y fueron sienpre estimados de los comarcanos y temidos'. 171
Entendido hera por todo el reyno del Peru como Guascar era Ynga y como tal mandava y tenia guarda y despachava orejones a las cabeçeras de las provinçias a proveer lo que convenia. Era de tan buen seso y tenia en tanto a los suyos que fue, lo que reyno, querido en estremo dellos; y seria quando començo a reynar, a lo que los yndios dizen, de veynte y çinco años poco mas o menos. Y aviendo nonbrado por su capitan general [a] Atoco, le mando que tomando la jente que le pareçiese de los lugares por donde pasase, mitimaes y naturales, fuese a Quito a castigar el alboroto que avia con lo que su hermano yntentava y tuviese aquella tierra por el'. 207

Picoy


Cita Número de página
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue; y avisandoles de lo que avian de hazer, salieron del Cuzco y caminaron hasta la provinçia de Andaguailas, adonde fueron bien reçibidos por los chancas; y salio con ellos un capitan, llamado Anco Allo, con copia de jente de aquella tierra para servir en la guerra del Ynga. De Andaguaylas fueron a Vilcas, adonde se estavan los aposentos y tenplo del Sol que Ynga Yupangue avia mandado hazer, y hablaron con todo amor a los que entendian en aquellas hobras. De Vilcas fueron por los pueblos de Guamanga, Açangaro, Parcos, Picoy, Acos y otros, los quales ya avian dado la obedençia al Ynga y proveian de bastimentos y de lo que mas tenian en sus pueblos y hazian el camino real que les hera mandado grande y muy ancho'. 143

Pillaca-llauto


Cita Número de página
Hecho esto, yvan al mismo çerro de Guanacaure a coger paja muy derecha y el que avía de ser rey tenía un manojo grande della de oro, muy delgada y pareja, y con ella yva a otro cerro llamado Yaguira adonde se vestía otra de las ropas ya dichas y en la cabeça se ponían unas trenças o llauto, que llaman ‘pillaca’; ques como corona, debaxo del qual colgavan unas orejeras de oro y ençima se ponía un bonete de pluma casi como diadema que ellos llaman ‘paucarchuco’...'. 18

Pomata


Cita Número de página
... y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas y se dieron entre el y ellos grandes vatallas, de las quales el Cari salio vençedor; mas, que no pretendia otro onor ni señorio que robar y destruyr los pueblos y, cargado con el despojo, sin querer traer cativos, dio la buelta a Chuquito, adonde avia hecho su asiento y por su mandado se avian poblado los pueblos de Hilave, Xula, Çepita, Pomata y otros;... 121

Pomatanbo


Cita Número de página
Despues de pasado esto, Ynga Roque salio -a lo que dizen- del Cuzco a hazer sacrifiçios, procurando con grandes mañas y buenas palabras atraer a su amistad las jentes que mas podia; y salio y fue hacia lo que llaman / Condesuyo, adonde, en [el] lugar que ] llaman Pomatanbo, tuvo una batalla con los naturales de aquellas comarcas, de la qual quedo por vençedor y por señor de todos; porque, perdonandolos con mucha liveralidad y comunicando con ellos sus cosas grandes, le tomaron amor y se ofregieron a su serviçio, obligandose de le acudir con tributos. Despues de aver estado algunos dias en Condesuyo y visitado los oraculos y tenplos que ay por aquellas tierras, se bolvio vitorioso al Cuzco, yendo delante del yndios prençipales guardando su persona con hachas y alavardas de oro'. 106
Y en este peñol se recojeron muchos honbres con sus mugeres e hijos por miedo del Ynga, proveyendose del mas bastimento que pudieron. Y no solos los soras se recojeron a este peñol, que de la comarca de Guamanga y del rio de Vilcas y de otras partes se juntaron con ellos, espantados de oyr quel Ynga queria ser solo señor de las jentes. Vençida la vatalla, los vençedores gozaron del despojo y el Ynga mando que no hiziesen daño a los cativos, antes los mando soltar a todos ellos y mando yr un capitan con jente a lo de Condesuyo por la parte de Pomatanbo; e como entrase en los Soras e supiese averse ydo la jente al peñol ya dicho, reçibio mucho enojo e determino de los yr a çercar; y ansi, mando a sus capitanes que con la gente de guerra caminasen contra ellos'. 138

Popayan


Cita Número de página
Y sin las partes dichas, tenian algunas destas guarniçiones en las fronteras de los chachapoyas y Bracamoros, y en el Quito, y en Carangue, que es adelante del Quito, al Norte, junto a la provinçia que llaman de Popayan, y en otras partes donde seria menester, asi en Chile como en los llanos y sierras'. 65

Popayaneses


Cita Número de página
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del ynperio'. 200

Provinçias


Cita Número de página
Todos los [moradores de las p]rovinçias de aca creen la ynmor[talidad de la anima], .... 4
Muchas vezes pregunte a los moradores destas provinçias lo que sabian que en ellas ovo antes de que los Yngas los señoreasen; 6
Y estando estas jentes desta manera, se levanto en la provinçia deCollao un señor valentisimo llamado Çapana, el qual pudo tanto que metio debaxo de su señorio muchas jentes de aquella provinçia'. 6
Generalmente le nonbran en la mayor parte Tiseviracoche, aunque en la provinçia de Collao le llaman Tuapaca y en otros lugares della Harnava'. 9
…era de todos muy amado. Y desta manera, obrando con su palabra grandes cosas, llego a la provinçia de los Canas, en la qual, junto a un pueblo que a por nombre Cacha, y que en el tiene encomienda el capitan Bartolome de Terrasas'. 9
segund la relaçion que yo tome en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipapor los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, unico heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dadosecapitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas…'. 11
Y estos yndios que por mandado de los reyes sabian estos romançes eran onrados por ellos y favoreçidos y tenian cuydado grande de los enseñar a sus hijos o a onbres de sus provinçias'. 28
...quando descubriendo las provinçias del reyno entraron en el Cuzco, avia destos bultos, lo qual pareçio ser verdad quando dende a poco tienpo queriendo tomar la borla Mango Ynga Yupangue, hijo deGuaynacapa, publicamente fueron sacados en las plaça del Cuzco a vista de todos los españoles e yndios que en ella en aquel tienpo estavan'. 29
Y asi, dicho esto, luego por el rey era entendido, mandava a llamar a otros de sus indios viejos, a los quales mandava que tuviesen cuidado de saber los cantares que aquellos tenian en la memoria y de ordenar otros de nuevo de lo que pasava en el tienpo de su reinado, y que las cosas que se gastavan y lo que las provinçias contribuyan se asentase en los quipospara que se supiese lo que davan y contribuyan muerto el y reinando su progenitor... 31
En cada cabeça de provinçia avia contadores a quien llaman ‘quiposcamayos’ e por estos nudos tenian la quenta y razon de lo que avian de tributar los que estavan en aquel distrito desde la plata, oro, ropa y ganado hasta la leña, y las otras cosas mas menudas...'. 31
Yo estava yncredulo en esta quenta y, aunque lo oya afirmar y tratar, tenia lo mas dello por fabula; y estando en la provinçia de Xauxa, en lo que llaman Maycavilca, y rogue al señor Guacorapora que me hiziese entender la quenta dicha de tal manera que yo me satisficiese a mi mismo para estar çierto que era fiel y verdadera; y luego mando a sus criados que fuesen por los quipos,...'. 32
Y como sienpre Yngas hiziesen buenas obras a los questavan puestos en sus señorios sin consentir que fuesen agraviados ni que les llevasen tributos demasiados ni les fuesen hechos otros desafueros, sin lo qual muchos que tenian provinçias esteriles y que en ellas sus pasados avian bivido con necesidad, les davan tal horden que las hazian fertiles y abundante...'. 35
... y como en muchas partes de las provinçias cojesen en los ríos oro y en los serros sacasen plata y todo esa para un rey, pudo tener y poseer tanta grandeza; y dello yo no me espanto de otra cosa sino como toda la çibdad del Cuzco y los tenplos suyos no eran hechos los edefiçios de oro puro'. 37
Y esto traigolo a conparaçion que todo lo que los Yngas avian lo gastavan no en otra cosa que arreos de su persona y ornamento de los tenplos y serviçio de sus casas y aposentos; porque en las guerras las provinçias les davan toda la gente, armas y mantenimiento que fuese neçesario, y si [a] alguno de los mitimaes davan algunas pagas de oro en alguna guerra que ellos tuviesen por dificultosa era poco y que en un día lo sacavan de las minas; y como preçiaron tanto la plata y oro y por ellos fuese tan estimada, mandavan sacar en muchas partes de las provinçiascantidad grande della, de la manera y con la horden que adelante se dira'. 37-38
... todo era oro y plata; y esto no en un lugar y en una parte lo tenia, sino en muchas, espeçialmente en las cabeçeras de las provinçias donde avia muchos plateros,...'. 38
Y como se tuviesen en tanto estos Yngas, mandaron mas que en todo el año residiesen en su Corte hijos delos señores de las provinçias de todo el reyno para que entendiesen la orden della y viesen su magestad grande y fuesen avisados como le avian de servir y obedeçer de que eredasen sus señorios y curacazgos; y si yvan los de una provinçia ,venian los de otra. De tal manera se hazia esto que sienpre estava su Corte muy rica y aconpañada, porque sin esto, nunca dexavan de estar con el muchos cavalleros de los orejones y señores de los ançianos para tomar consejo en lo que se avia de proveer y de ordenar. 39
...luego los veedores yban por las provinçias marcando la tierra y los yndios que avia de una a otra, a los quales mandava que hiziesen los tales caminos: y asi se hazian desta manera que una provinçia hazia hasta otra a su costa... 41
Una de las cosas de que mas se tiene enbidia a estos señores, es en entender quan bien supieron conquistar tan grandes tierras y ponellas, con su prudençia, en tanta razon como los españoles las hallaron, quando por ellos fue descubierto este reyno; y de questo sea asi muchas vezes me acuerdo yo, estando en alguna provinçia yndomita fuera destos reynos, oyr luego a los mismos españoles: ‘Yo [a]seguro, que si los Yngas anduvieran por aqui, que otra cosa fuera esto’ o dezir ‘No conquistaran los Yngas esto como lo otro porque supieran servir y tributar’. Por manera que, quanto a esto, conoçida esta la ventaja que nos hazen, pues con su horden las jentes bivian con ella y creçian en multiplicaçion, y de las provinçias esteriles hazian fertiles y abundantes, en tanta manera y por tan galana horden como se dira'. 45
enbiavales mensajeros propios, con los quales les enbiaba dezir quel queria tenellos por parientes y aliados: por tanto, que con buen animo y coraçon alegre, saliesen a lo reçebir y reçibirlo en su provinçia ,para que en ella le sea dada la obedençia, como en las demas; y porque lo hagan con boluntad, enbiava presentes a los señores naturales. Y con esto, y con otras buenas maneras que tenian entraron en muchas tierras sin guerra, en las quales mandavan a la jente de guerra que con el yva, que no hiziesen daño ni ynjuria ninguna, ni robo, ni fuerça: y si en esta provinçia no habia mantenimiento, mandava que de otras partes se proveyese porque a los nuevamente venidos a su serviçio no les pareçiese desde luego pesado su mando y conoçimiento, y el conoçelle y aborreçelle fuese en un tienpo. Y si en alguna destas provinçias no avia ganado, luego mandava que les diesen por quenta tantas mill cabeças, lo qual mandava que mirasen mucho y con ello multiplicasen para proveerse de lana para sus ropas, y que no fuesen osados de matar ni comer ninguna cria por los años y tienpo que le[s] señalaba'. 46
En todo lo savian proveer tan conçertadamente, que quando entrava por amistad alguno de los Yngas en provinçias destas, en breve tienpo quedava tal, que pareçia otra y los naturales le davan la obedençia consintiendo que sus delegados quedasen en ella y lo mismo los mitimaes'. 47
Y puesto governador por el señor con guarniçiones de jente de guerra, parten para lo de adelante. Y si estas provinçias eran grandes luego se entendia en edificar tenplo del Sol, y co1ocar las mugeres que ponian en los demas y hazer palaçios para 1os señores; y cobravan los tributos que avian de pagar sin llevalles nada demasiado ni agravialles en cosa ninguna… 47
Capitulo [XVIII] 'que trata la horden que avia en el tributar las provinçias a los reyes y del conçierto que en ello se tenia'. 49
Y la horden que los orejones del Cuzco y los mas señores naturales de la tierra dizen que se tenia en el tributar hera esta: que desde la çibdad del Cuzco el que reynava enbiava algunos prençipales criados de su casa a visitar por el uno de los quatro reales caminos que salen de aquella çibdad, que ya tengo escrito llamarse Chinchasuyo el uno, en el qual entran las provinçias que ay hasta Quito, con todos los llanos de Chincha para abaxo hazia el Norte; y el segundo se llama Condesuyo, ques donde se yncluyen las regiones y provinçias questan hazia la mar del Sur y muchas de la serrania; al terçero llaman Collasuyo, ques por donde contaron todas las provinçias que ay hazia la parte del Sur hasta Chile; el ultimo camino llaman Andesuyo, por este van a todas las tierras questan en las montañas de los Andes, que se estiende en las faldas y vertientes dellas'. 49
Pues como el Señor quisiese saber lo que avian de tributar todas las provinçias que habia del Cuzco hasta Chile, camino tan largo como muchas vezes e dicho, mandava salir, como digo, personas fieles y de confiança, los quales yvan de pueblo en pueblo mirando el traje de los naturales y posi[bi]lidad que tenian, y la groçedad de la tierra y si en ella avia metales o ganados o mantenimientos o de las demas cosas quellos querian y estimavan,... 50
Visitando los que por los Yngas son enbiados las provinçias, entrando en una en donde ven por los quipos la jente que hay, asi hombres como mugeres, viejos y niños, si en ella ay mineros de oro o plata, mandavan a la tal provinçia que, puestos en las minas tantos mill yndios, sacasen de aquellos metales la cantidad que les señalavan mandando que lo diesen y entregasen a los veedores que para ello ponian. Y porque que en el ynter que andavan sacando plata los yndios que eran señalados no podian venefiçiar sus eredades y canpos, los mismos Yngas ponian por tributo a otra provinçia que les viniesen a les hazer la sementera a sus tienpos y coyuntura, de tal manera que no quedase por senbrar; y si la provinçia era grande, della misma salian yndios a cojer metales y a senbrar y labrar las tierras'. 51
Tal manera tuvieron los Yngas en esto, que les sacavan tanto oro y plata en todo el reyno que devio de aver año que les sacaron mas de çinquenta mill arrobas de plata y mas de quinze mill de oro, y sienpre sacavan destos metales para serviçio suyo. / Y estos metales heran traydos a las cabeçeras de las provinçias, y de la manera y con la orden con que los sacaban en las unas, los sacaban en las otras de todo del reyno'. 51
Otras tierras contribuyan con tantas mil[l] cargas de mayz como en el[las] avia casas, lo qual se dava cada cosecha y a costa de la misma provinçia se ponia en los depositos y cabeçeras de provinçias. En otras regiones prov[e]ian por la mesma horden de tantas cargas de chuño seco como 1os otros hazian de mayz, 1o qual hazian otros y contribuyan de quinua y de las otras rayces'. 52
A otras provinçias mandavan que diesen tantos mill yndios puestos en el Cuzco para que hiziesen los edifiçios publicos de la çibdad y 1os de 1os reyes, proveyendo1es de mantenimiento necesario. Otros tributaban maromas para llevar las piedras, otros tributaban coca. De tal manera se hazia esto que desde 1o mas menudo hasta 1o mas importante les tributavan a los Yngas todas las provinçias y comarcas del Peru ; en lo qual avia tan grande horden que ni los naturales dexavan de pagar lo ya devido e ynpuesto, ni los que cojian los tales tributos osavan llevar un grano de mayz demasiado'. 52
Y para saber como y de que manera se pagavan los tributos y se cojian las otras derramas, cada ‘guata’ -que es nonbre de año- despachavan ciertos orejones como juezes de comiçion, porque no llevavan poder de mas de mirar las provinçias y avisar a los moradores si alguno estava agraviado 1o dixese y se quexase para castigar a quien le oviese hecho alguna sinjustiçia; y reçibidas las quexas, si las avia, o entendido si en alguna parte algo se dexaba por pagar, dava la buelta al Cuzco, de donde salia otro con poder para castigar quien tuviese culpa. Sin esta diligençia se hazia otra mayor, que hera que de tienpo a tienpo pareçian los prinçipales de las provinçias, donde, en el dia que a cada naçion le era permitido hablar, proponia delante del señor el estado de su provinçia y la neçesidad o hartura que en ella avia y el tributo si era mucho o poco o si 1o podian pagar o no; a 1o qual eran despachados a su boluntad, estando çiertos los señores Yngas que no mentian, sino que les dezian la verdad, porque si avia cautela hazian gran castigo y acreçentavan el tributo. Las mugeres que daban las provinçias, dellas las trayan al Cuzco para que 1o fuesen de los reyes y dellas dexaban en el tenplo del sol'. 53
Para muchos efetos concuerdan los orejones que en el Cuzco me dieron la relaçion; que antiguamente, en tienpo de los reyes Yngas, se mandava por todos los pueblos y provinçias del reyno del Peru que los señores prençipales y sus delegados supiesen cada año los honbres y mugeres que avian sido muertos, y todos los que avian naçido porque, asi para la paga de los tributos como para saver la gente que avia para la guerra y la que podia quedar por defença del pueblo, convenia que se tuviese esta [quenta]; la cual façilmente podian saber porque cada provinçia, en fin del año, mandava asentar en los quipos por la cuenta de sus nudos todos los honbres que avian muerto en ella en aquel año, y por el conçiguiente, los que avian naçido'. 54
Y como sea este reyno tan largo, como en muchos lugares desta yscritura tengo dicho, y en cada provinçia prençipal avia numero grande de depositos llenos de mantenimientos y de otras cosas neçesarias y provechosas para el proveymiento de los honbres, si havia guerras gastavase, por dondequiera que yvan los reales, de lo que estava en estos aposentos sin tocar en lo que los confederados suyos tenian ni a1legar a cosa ninguna que en sus pueblos oviese'. 54
Y luego eran tornados a henchir los depositos con los tributos que eran obligados a dar; y si por caso venia algund año de mucha esterilidad, mandavan asimismo abrir los depositos y prestar a las provinçias los mantenimientos neçesarios; y luego, en el año que oviese hartura, lo davan y bo1vian por su quenta y medida çierto'. 55
Capitulo [XX] 'de como avia governadores puestos en las provinçias y de la manera que tenian los reyes quando salian a visitarlas y como tenian por armas unas culebras hondeadas con unos bastones'. 56
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca , Guancabanba,Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte delCuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire,Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-, sus delegados, porque en estos tales lugares avia mayores aposentos y mas primos que en otros muchos pueblos deste gran reyno y muchos depositos; y eran como cabeças de provinçias o de comarcas porque de tantas a tantas leguas venian los tributos a una destas caveçeras y de tantas a tantas yva a otra;... 56
Tenian gran autoridad estos governadores y poder bastante para formar exercitos y juntar jente de guerra: y eran delante del señor honrados y faboreçidos, y desto se quedaron, quando entraron los españoles, muchos dellos con mando perpetuo en provinçias'. 58
En fin, por esto y por en todo açertar a governar las provinçias, losYngas ynventaron las postas, que fue lo mejor que se pudo pensar ni ymajinar: y esto a solo Ynga Yupangue se deve, hijo que fue de Viracocha Ynga, padre de Topa Ynga, segund publican los cantares de los yndios, y afirman todos los orejones. Y no solo lo de las postas ynvento Ynga Yupangue, que otras cosas grandes hizo como yremos relatando'. 60
Por cada provinçia se tenia cuydado de poblar las postas que cayan en sus terminos y 1o mismo hazian en los desiertos, canpos y sierras de nieve los que estavan mas çerca del camino'. 60
En este capitulo quiero escrevir lo que toca a los yndios que llaman mitimaes, pues en el Peru dellos tantas cosas se quentan y tanto por los Yngas fueron onrados y previllejiadosy tenidos, despues de los orejones, por los mas noble[s] de las provinçias y esto digo porque en la ystoria que llaman de Yndias esta escrito por el autor questos mitimaes eran esclavos de Guaynacapa. En estos descuydos caen todos los que escriven por relaçion y cartapaçios sin ver ni saber la tierra de donde escriven para poder afirmar la En la mayor parte de las provinçias del Peru o en todas ellas avia y aun hay destos mitimaes y tenemos entendido que ovo tres maneras o suertes dellos, lo qual convino grandemente para la sustentaçion del y para su conservaçion y aun para su poblaçion: y entendido como y de que manera estavan puestos estos mitimaes y 1o que hazian y entendian, conoçeran 1os letores como supieron 1os Yngas açertar en todo para la governaçion de tantas tierras y provinçias como mandaron. ‘Mitimaes’ llaman a los que son traspuestos de una tierra en otra. Y la primera manera o suerte de mitimaes mandada poner por 1os Yngas hera que, despues que por ellos avia sido conquistada alguna provinçia o atrayda nuevamente a su serviçio, tuvieron tal horden para tenella / segura y para que con brevedad 1os naturales y vezinos della supiesen como la avian de servir y de tener y para [que] desde luego entendiesen 1os demas que entendian y sabian sus vaçallos de muchos tienpos, y para que estuviesen paçificos y quietos y no todas vezes tuviesen aparejo de se revelar...'. 63
....y, si por caso se tratase dello oviese quien 1o estorbase, trasmutavan de las tales provinçias la cantidad de jente que della pareçia convenir que saliese; a 1os quales mandavan pasar a poblar otra tierra del tenple y manera de donde salian, si fria fria, si caliente caliente, en donde les davan las tierras y canpos y casas tanto y mas como dexaron. Y de las tierras y provinçias que de tienpo largo tenian paçificos y amigables y que avian conoçido bo1untad para su serviçio, mandavan salir otros tantos o mas y entremetellos en las tierras nuevamente ganadas y entre los yndios que acavavan de sojuzgar...'. 64
Y porque la fuerça de la guerra no estuviese en una naçion, ni presto se pudiesen consertar para alguna revelion o conjuraçion, sacavan para soldados destas capitanias mitimaes de las partes y provinçias que convenian, los quales eran llevados adonde digo y tenian sus fuertes, que son ‘pucaraes ’, para defenderse si tuviesen neceçidad. Y proveyan de mantenimiento a esta jente de guerra, del maiz y otras cosas de comida que los comarcanos proveyan de sus tributos y derramas que les heran hechadas; y la paga que se les hazia era, en algunos tienpos, mandalIes dar alguna ropa de lana y plumas o braçaletes de oro y de plata a los que se mostravan mas balientes; y tanbien les davan mugeres de las muchas que en cada provinçia estavan guardadas en nombre del Ynga: y como todas las mas heran hermosas, tenianlas y estimavanlas en mucho. Sin esto, les davan otras cosas de poco valor, de 1o qual tenian cargo de proveer los governadores de las provinçias, porque tenian mando y poder sobre los capitanes a quien estos mitimaes obedeçian. Y sin las partes dichas, tenian algunas destas guarniçiones en las fronteras de los Chachapoyas y Bracamoros, y en el Quito, y en Carangue, que es adelante del Quito, al Norte, junto a la provinçia que llaman dePopayan, y en otras partes donde seria menester, asi en Chile como en los llanos y sierras'. 65
La otra manera de poner mitimaes era mas extraña porque, aunque esotras son grandes, no es novedad poner capitanes y jente de guarniçion en fronteras, puesto que hasta agora no savemos quien asi lo aya açertado a hazer; y era que, si por caso andando conquistando la tierra los Yngas topavan obra alguna tierra de sierras o valles o canpaña o en ladera aparejada / para labrança y criança y que fuese de buen tenple y fertil, que estuviese desierto y despoblado, siendo como e dicho y teniendo las partes que he puesto, luego con mucha presteza mandavan que de las provinçias comarcanas que tuviesen el mismo tenple que aquellas para la sanidad de los pobladores viniesen tantos que vastasen a poblarlas, a los quales luego repartian los canpos'. 66
Y es que, como estos yndios son todos morenos y alharaquientos y que en todo se pareçen tanto unos a otros, como oy dia vemos los que con ellos tratamos, para quitar ynconvinientes y que los unos a los otros se entendiesen, porque si no hera quando algunos horejones andavan vesitando las provinçias nunca en ninguna dexavan de hablar su lengua natural, puesto que por la ley que lo hordenava eran obligados a saver la lengua del Cuzco y en los reales era lo mismo y lo ques en todas partes;... '. 68
Y los reyes, para que en la guerra, siendo muchos no se enbarazasen y desordenasen tenian esta horden: que en la gran plaça de la çibdad del Cuzco estava la piedra de la guerra que era grande, de la forma y hechura de un pan de açucar, bien engastonada y llena de oro; salia el rey con sus consejeros y privados adonde mandava llamar los prençipales y caçiques de las provinçias, de los quales savia los que entre sus yndios eran mas valientes para senalar por mandones y capitanes'. 69
En los tienpos pasados, antes que los Yngas reynasen, es cosa mui entendida que los naturales destas provinçias no tenian los pueblos juntos como agora los tienen, sino fortalezas con sus fuertes, que Ilarnavan 'pucaraes ', de donde salian a se dar los unos a los otros guerra: y asi, sienpre andavan recatados y bivian con grandisimo trabajo y desa[so]siego. Y como los Yngas reynaron sobre ellos, pareçiendoles mal esta horden y la manera que tenian en los pueblos, mandaronles, procurandolo en unas partes con halagos y en otras con amenaza y en otros lugares con dones que les hazian, a que tuviesen por bien de no bivir como salvajes,... '. 71
Y como saliese un capitan del Cuzco o alguno de los orejones a tomar quenta o residençia o por jues de comiçion entre algunas provinçias o para visitar lo que le hera mandado, no hablava en otra lengua que la del Cuzco, ni ellos con el'. 72
Y aun tanbien tenemos por entendido que antiguamente, antes que losYngas reynasen, en muchas provinçias andavanlos honbres como salvajes y los unos salian a se dar guerra a los otros y se comian como agora hazen los de la provinçia de Arma y otras de sus comarcas; y luego que reynaron los Yngas, como jente de gran razon y que tenian santas y justas costunbres y leyes, no solamente ellos no comian aquel manjar, que por otros muchos a sido y es tan estimado, pero pusieronse en quitar tal costunbre a los que con ellos tratavan, de tal manera que en poco tienpo se olvido y totalnente se tiro, que en todo su señorio, que era tan grande, no se comian ya de muchos años antes. Los que agora an çusedido muestran que en ello les vino venefiçio notable de los Yngas por no ymitar ellos a sus pasados en comer aqueste manjar'. 75
... y para la governaçion de la çibdad y que los caminos estuviesen seguros y por ninguna parte se hiziesen ningunos ynsultos ni latroçinios, de los mas reposados destos nonbravan para que sienpre anduviesen castigando a los que fuesen malos y para esto andavan sienpre mucho por todas partes. De tal manera entendian los Yngas en prove[e]r justiçia que ninguno osava hazer desaguisado ni hurto. Esto se entiende quanto a lo tocante a los que andavan hechos ladrones o forçavan mugeres o conjuravan contra los reyes, porque en lo demas, muchas provinçias ovo que tuvieron sus guerras unos con otros y del todo no pudieron los Yngas apartallos dellas'. 77
Y es publico entre todos los yndios ser este tenplo tan antiguo como la misma çibdad del Cuzco, mas que Ynga Yupangue, hijo de Viracoche Ynga, lo acreçento en riquezas y paro tal como estava quando los cristianos entraron en el Peru y lo mas del tesoro fue llevado a Caxamalca por el rescate de Atavalipa, como en su lugar contaremos. Y dizen los orejones que despues de aver pasado la dudosa guerra que tuvieron los vezinos del Cuzco con los chancas, que agora son señores de la provinçia de Andaguaylas , que como de aquella vitoria que dellos tuvieron quedase Ynga Yupangue tan estimado y nonbrado, de todas partes acudian señores a le servir haziendole las provinçias grandes serviçios de metales de oro y plata,...' 79
El gran çaçerdote llamado Vila Oma tenia su morada en el tenplo y con los çaçerdotes liazia los sacrifiçios hordinarios con grandes super[s]tiçiones segund su costunbre. A las fiestas generates yva el Ynga a se hallar presente a los sacrifiçios y se hazian grandes fiestas. Avia dentro en la casa e tenplo mas de treynta troxes de plata en que echavan el mayzy tenia este tenplo muchas provinçias que contribuyan con tributos para su serviçio. En algunos dias era visto el Demonio por los çaçerdotes y dava respuestas vanas y conforme a el que las dava'. 81
Y porque hazer mençion de los tenplos que avia en cada provinçia en particular seria cosa muy larga y prolixa, determine de contar en este lugar solamente los que tuvieron por mas ymninentes y prençipales. Y asi digo que, despues del tenplo de Curicanche, era la segunda guaca de los Yngas el serro de Guanacaure, questa a vista de la çibdad y era por ellos muy frequentado y onrado por Io que algunos dizen quel hermano del primer Ynga se convertio en aquel lugar en piedra al tienpo que salieron de Pacaritanbo, como al prençipio se conto'. 83
El quarto tenplo estimado y frequentado por los Yngas y naturales de las provinçias fue la guaca de Ancocagua, donde tanbien avia oraculo muy antiguo y tenido en gran veneraçion. Estava pegado con la provinçia de Hatun Cana y a tienpos yvan de muchas partes con gran devoçion a este demonio [a] oyr sus vanas respuestas; y avia en el gran suma de tesoros porque los Yngas y todos los demas los ponian alli'. 84
Sin estos tenplos se tuvo otro por tan estimado y frequentado como ellos, y mas, que avia por nonbre la Coropona, ques en la provinçia de Condesuyo, en un çerro muy grande, cubierto a la contina de nieve que ynvierno y verano no se quita jamas. Y los reyes del Peru con los mas prençipales del visitavan / este tenplo haziendo presentes y ofrendas como a los ya dichos'. 85
En este lugar entrara bien, para que se entienda, lo de la capacocha, pues todo / era tocante al serviçio de los tenplos ya dichos y de otros; y por notiçia que se tiene de yndios viejos que son bivos y bieron lo que sobre esto pasava, escrivire lo que dello tengo entendido ques verdad. Y asi dizen que se tenia por costunbre en el Cuzco por los reyes que cada año hazian venir [a] aquella çibdad a todas las estatuas y bultos de los ydolos que estavan en las guacas, que eran los tenplos donde ellos adoravan; las quales eran traydas con mucha veneraçion por los çaçerdotes y ‘camayos’ dellas, ques nonbre de guardianes; y como entrasen en la çibdad, heran reçib[id]as con grandes fiestas y proçeçiones y aposentadas en los lugares que para aquello estavan señalados y estableçidos; y aviendo venido de las comarcas de la çibdad y aun de la mayor parte de las provinçias numero grande de jente, asi honbres como mugeres, el que reynava aconpañado de todos los Yngas y orejones, cortesanos y prençipales de la çibdad, entendian en hazer grandes fiestas y borracheras y taquis, poniendo en la plaça del Cuzco la gran maroma de oro que la çercava toda y tantas riquezas y pedreria quanto se puede pensar por lo que se a escrito de los tesoros questos reyes poseyeron'. 87
Muchas fiestas tenian en el año los Yngas, en las quales hazian grandes sacrefiçios conforme a la costunbre dellos. Y ponerlas todas en particular era menester hazer de solo ello un bolumen; y tanbien hazen poco al caso y antes conviene que no se trate de contar los desvarios y hechizerias que en ellas se hazian, por algunas causas; y solamente pondre la fiesta de Hatun Layme porque es muy nonbrada y en muchas provinçias se guarda[va] y era la prençipal de todo el año y en que mas los Yngas se regozijavan y mis sacrifiçios se hazian'. 90
Y çierto, grande es el preparamiento que se hazia para enterrar a uno destos reyes y generalmente en todas las provinçias le lloravan y en muchas dellas se tresquilavan la mugeres, çiniendose sogas de esparto; y al cavo del año se hazian mas lamentaçiones y sacrifiçios jentilicos, mucho mas de lo que se puede pensar'. 98
Los que escaparon de los enemigos, como mejor pudieron, fueron a parar a su provinçia ,adonde de nuevo procuraron de allegar jente y buscar fabores, publicando que avian de morir o destruyr la çibdad del Cuzco, matando a todos los advenedizos que en ella estavan;...'. 103
Y se adornava el tenplo de Curicanche, y mando hazer una casa para su morada, que era la mejor que hasta en aquel tienpo se avia hecho en el Cuzco. Y quentan que ovo en la Coya, su legitima muger, hijos que le çusedieron en el señorio. Y como ya se estendiese la fama por todas las provinçias comarcanas al Cuzco de la estada en ella de los Yngas y orejones y del tenplo que avian fundado y de quanta razon y buena orden avia en ellos y como andavan vestidos y adereçados, de todo esto se espantavan y la fama discurria por todas partes, dando pregones destas cosas'. 104
Capitulo [XXXVII] 'de como quiriendo salir este Ynga a hazer guerra por la provinçia de Collao se levanto çierto alvoroto en el Cuzco y de como los chancas vençieron a los quichuas y les ganaron su señorio'. 110
Estando Ynga Yupangue en el Cuzco procurando de lo ennobleçer, determino de yr a Collasuyo, que son las provinçias que caen a la parte del Au[s]tro de la çibdad, porque tuvo aviso que los deçendientes deÇapana que señoreavan la parte de Hatuncolla, eran ya muy poderosos y estavan tan sobervios que hazian junta de gente para venir sobre el Cuzco; y asi mando aperçivir sus gentes'. 110
Y dizen mas los yndios que en este tienpo heran señores de la provinçia que llamavan Andaguaylas los quichuas y que de junto a un lago que avia por nonbre Choclococha salieron cantidad de jente con sus capitanes llamados Guaraca y Basco, los quales vinieron conquistando por donde venian, hasta que llegaron a la provinçia dicha'. 111
Y hechos otros daños, se hizieron señores de aquella provinçia y la poseyeron como oy dia la mandan sus deçendientes. Y esto elo contado porque adelante se a de hazer mucha mençion destos chancas'. 111
Muchas ystorias y acaeçimientos pasaron entre los naturales destas provinçias en estos tienpos, mas como yo tengo por costunbre de contar solamente lo que tengo por çierto segund las opiniones de los honbres de aca y de la relaçion que [to]me en el Cuzco, dexo lo que ynoro y muy claramente no entendi y tratare lo que alcançe, como ya muchas vezes e dicho. Y asi, es publico entre los orejones que en estos tienpos vinieron al Cuzco enbaxadores de la provinçia del Collao, porque quentan que, reynando Ynga Viracohe, poseya el senorio de Hatun Collao un señor llamado Çapana, como otros que ovo deste nonbre; y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas y se dieron entre el y ellos grandes vatallas, de las quales el Cari salio vençedor; mas, que no pretendia otro onor ni señorio que robar y destruyr los pueblos y, cargado con el despojo, sin querer traer cativos, dio la buelta a Chuquito, adonde avia hecho su asiento y por su mandado se avian poblado los pueblos de Hilave, Xula, Çepita, Pomata y otros; y con la jente que pudo juntar, despues de aver hecho grandes sacrefiçios a sus dioses o demonios, determino de salir a la provinçia de los canas, los quales, como lo supieron, apellidandose unos /[a otros] salieron a encontrarse con e1 y se dieron vatalla, en la qual fueron los canas vençidos, con muertes de muchos dellos.'...'. 121
Algunas vezes yo por mis ojos çiertamente e oydo hablar a yndios con el demonio y en la provinçia de Cartajena, en un pueblo maritimo llamadoBahayre, oy responder al demonio en silvo tenorio y con tales tenores que yo no se como lo diga, mas de que un cristiano que estava en el mismo pueblo mas de media legua de donde yo estava oyo el mismo silvo...'. 122
Y como esto oviese pasado, los canches de toda la provinçia enbiaron mensajeros al Ynga para que los perdonase y en su serviçio reçibiese. / Y como el otra cosa no desease, lo otorgo con las condiçiones que solia, que era[n] que reçibiesen por soberanos señores a los del Cuzco y se rig[i]esen por sus leyes y costunbres, tributando con lo que en sus pueblos oviesen conforme como lo hazian los demas'. 124
E ya muchas provinçias estavan asentadas y usavan de mejores ropas y tenian mejores costunbres y religiones que antes, governandose por las leyes y costunbres del Cuzco, adonde avia quedado por governador de la çibdad Ynga Urco, hijo de Viracoche Ynga, del qual quentan que era muy cobarde, remiço, lleno de viçios y con pocas virtudes; mas como era el mayor, avia de çuceder en el ynperio de su padre;...'. 128
Los orejones, y aun todos los mas naturales destas provinçias, se rien de los hechos deste Ynga Urco. Por sus poquedades quieren que no goze de que se diga que alcanço la dinidad del reyno; y ansi vemos que en la quenta que en los quipos y romançes tienen los reyes que reynaron en el Cuzco callan este, lo qual yo no hare pues al fin, mal o bien, con viçios o con virtudes, governo y mando el reyno algunos dias'. 129
Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas ; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas, desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible. Y luego hizieron grandes plegarias a sus dioses o demonios y dexando en Andavaylas , ques la que los españoles llaman Andaguaylas , questa encomendada a Diego Maldonado el rico, jente bastante para la defensa della, y con la que estava junta para la guerra, salio Hastu Guaraca y un hermano suyo muy vatiente, llamado Oma Guaraca , y partieron de su provinçia con muy gran sobervia camino del Cuzco,...'. 130
[Pasado el rebato, Astu Guaraca anima]va a los suyos / esforçandolos para la pelea y lo mismo hazia Ynga Yupangue a los orejones y gente que estava en la çibdad. Los chancas deno[da]damente salieron de sus reales con voluntad de la entrar y los del Cuzco salieron con pensamiento de se defender; y tornaron a pelear, adonde murieron muchos de entranbas partes; mas tanto fue el valor de Ynga Yupangue que alcanço la vitoria de la batalla con muerte de los chancas todos, que no escaparon -a lo que dizen- sino pocos mas de quinientos y entre ellos su capitan Astu Guaraca, el qual con ellos, aunque con travajo, allego a su provinçia. El Ynga gozo del despojo y ovo muchos cativos, asi honbres como mugeres'. 134
Ordenado esto con gran prudençia, el rey salio de alli y anduvo hasta la provinçia de Andaguaylas , adonde le fue hecho solene reçibimiento y estuvo alli algunos dias / determinando si yria a conquistar a los naturales de Guamanga e Xauxa o a los Soras y Lucanes lo mas despues de avei pensadolo con acuerdo de los suyos deterrnino de yr a los Soras. Y saliendo de alli, anduvo por un despoblado que yva a salir a los Soras, los quales supieron su venida y se juntaron para se defender 138
El Ynga, viendo su proposito, determino de no partir sin dexar hecho castigo en ellos. Y supo como los capitanes que enbio a la provinçia de Condesuyo avian dado algunas vatallas a los de aquellas tierras y los avian vençido y metido en su señorio lo mas de la probinçia; y porque los de[l] Collao no pensasen que avian de estar seguros, conoçiendo ser valiente Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas , le mando que con su hennano Tipa Basco se partiesen para el Collao a procurar de meter en su señorio a los naturales. Respondieron que lo harian como lo mandava y luego partieron para su tierra para desde ella yr al Cuzco a juntar el exerçito que avian de llevar'. 140
/ Acavado esto, quentan que de muchas partes vinieron a ofreçerse al serviçio del Ynga y que reçibia graçiosamente a todos los que venian; y que salio de alli para se bolver al Cuzco y hal1o en el camino hechos muchos aposentos y que en las mas partes se avian abaxado de las laderas los naturales y tenian en lo llano pueblos conçertados como lo mandava y avia hordenado. Llegado al Cuzco, fue reçibido a su usança con gran ponpa y se hizieron grandes fiestas. Los capitanes que por su mandado avian ydo a hazer guerra a los del Collao avian andado hasta Chuquito; y tuvieron algunas vatallas en partes de la provinçia y, saliendo vençedores, sujetavanlo todo al señorio del Ynga'. 141
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fuepor general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue; y avisandoles de lo que avian de hazer, salieron del Cuzco y caminaron hasta la provinçia de Andaguailas, adonde fueron bien reçibidos por los chancas; y salio con ellos un capitan, llamado Anco Allo, con copia de jente de aquella tierra para servir en la guerra del Ynga'. 143
Y como esto viesen, pasaron adelante y allegaron a lo de Tarama, adonde hallaron a los naturales puestos en arma y ovieron vatalla en que fueron muertos y presos muchos de los taramentinos y los del Cuzcoquedaron por vençedores; y como les dixesen que la boluntad del rey hera que le sirviesen y tributasen como hazian otras muchas provinçias y que serian bien tratados y faboreçidos, hizieron lo que les fue mandado y enbiose al Cuzco relaçion de todo lo que se avia hecho en este pueblo de Tarama. Quentan los yndios chancas que, como los yndios que salieron de su provinçia de Andaguaylas con el capitan Anco Allo oviesen hecho grandes hechos en estas guerras, enbidiosos dellos y con rencor que tenian contra el capitan Anco Allo de mas atras, quando el Cuzco fue çercado, determinaron de los matar. Y asi los mandaron llamar; y como fuesen muchos juntos con su capitan entendieron la yntençion que tenian y puestos en arena se defendieron de los del Cuzco,...'. 144
... [y] aunque murieron algunos, pudieron los otros con el fabor y esfuerço de Anco Allo de salir de alli, el qual se quexava a sus dioses de la maldad de los orejones e yngratitud, afirmando que por no los ver mas ni seguir, se yria con los suyos en boluntario destierro. Y echando delante las mugeres, camino y atrabeço las provinçias de los Chachapoyas e Guanuco y pasando por la montaña de los Andes caminaron por aquellas sierras hasta que llegaron, segund tanbien dizen, a una laguna muy grande, que yo creo deve ser lo que quentan del Dorado, adonde hizieron sus pueblos y se an multiplicado / mucha jente. Y quentan todos los yndios grandes cosas de aquella tierra y del capitan Anco Allo Los capitanes del Ynga, pasado lo que se a escrito, dieron la buelta al valle de Xauxa, donde ya se avian allegado grandes presentes y muchas mujeres para llevar al Cuzco y lo mismo hizieron los de Tarama. La nueva de todo fue al Cuzco y como fue savido por el Ynga holgose por el buen çuseso de sus capitanes, aunque hizo muestra [de] averle pesado lo que avian hecho con Anco Allo; mas era, segund se cre[e], yndustria porque algunos afirman que por su mando lo hizieron sus capitanes. Y como Topa Guasco y los otros chancas oviesen ydo a dar guerra a la provinçia de Collao y oviesen avido vitoria de algunos pueblos, reçelandose el Ynga que, savida la nueva de lo que avia pasado con Anco Allo, se bolverian contra e1 y le harian trayçion, les enbio mensajeros para que luego viniesen para el; e mando, so pena de muerte, que ninguno le[s] avisase de lo pasado. Los chancas, como vieron el mandado del Ynga, vinieron luego al Cuzcoy, como llegaron, el Ynga les hablo con gran disimulaçion, amorosamente, encubriendo la maldad que se uso con el capitan Anco Allo y dava por sus palabras muestra de averle dello pesado. Los chancas, como lo entendieron, no dexaron de sentir el afrenta, mas viendo quan poca parte eran para satisfacerse, pasaron por ello pidiendo liçençia a Ynga Yupangue para bolver a su provinçia ,y siendoles conçedida, se partieron dando previllejo al señor prençipal para que se pudiese sentar en el duho engastonado en oro y otras preeminencias'. 145
Y entendio el Ynga en acreçentar el tenplo de Curicancha con grandes riquezas, como ya esta escrito. Y como el Cuzco tuviese por todas partes muchas provinçias, dio algunas a este tenplo y mando poner las postas y que hablasen una lengua todos los suditos suyos y que fuese hecho los caminos reales y los mitimaes. Y otras cosas ynvento este rey, de quien dizen que entendia mucho de las estrellas y que tenia quenta con el movimiento del sol; y asi tomo el por sobrenonbre ‘Yupangue’ lo, ques nonbre de quenta y de mucho entender'. 145
Y como ya se fuese haziendo / poderoso el mando de los reyes e Ynga Yupangue tuviese los pensamientos tan grandes, no enbargante que tanto por el avia sido ylustrado y enrequeçido el tenplo del Sol llamado Curicanche y oviese hecho otros grandes edefiçios, determino de que se hiziese otra casa del Sol que sobrepujase el edefiçio a lo hecho hasta alli y que en ella se pusiesen todas las cosas que pudiesen aver, asi oro como plata, piedras ricas, ropa fina, armas de todas las quellos usan, muniçion de guerra, alpargates, rodelas, plumas, cueros de animales, alas de aves,coca, sacas de lana, joyas de mil[l] jeneros; en conclusion, avia de todo aquello de quellos podian tener notiçia. Y esta obra se començo tan sobervia que, si hasta oy durara su monarquia, no estuviera acabada. Mandose que viniesen de las provinçias que señalaron veynte mill honbres y que los pueblos les enbiasen bastimento neçesario y si alguno adoleçiese, entrando en su lugar otro, se bolbiese a su naturaleza, aunque estos yndios no rezidian sienpre en la obra sino tienpo limitado...'. 147
Ynga Yupangue, sin perder su gravedad, les respondia mançamente quel no queria hazer agravio a naçion ninguna si no viniesen a le dar la obidiençia, pues el Sol lo queria y mandava. Y como oviese tornado a hazer llamamiento de jente, salio con toda ella a lo que llaman Condesuyo y sujeto a los yanaguaras y a los chunbibilcas y con algunas provinçias desta comarca de Condesuyo tuvo rezias vatallas; mas aunque le dieron mucha guerra, su esfuerço y saber fue tanto que con daño y muerte de muchos le dieron la obidiençia, tomandolo por señor çomo hazian los demas'. 153
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes, creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo'. 154
/ Y luego mataron a los governadores y delegados que estavan en la provinçia y a muchos orejones que estavan entre ellos; y por todo el reyno se dibulgo la rebelion del Collao y de la muerte que avian dado a los orejones; y con esta nueva yntentaron novedades en algunas partes del reyno y en muchos lugares se levantaron, lo que estorvo la horden que se tenia de los mitimaes y estar avisados los governadores y, sobre todo, el gran valor de Topa Ynga Yupangue, que reyno desde este tienpo, como dire'. 155
... [en] el Collao y en las provinçias de los canches y canas le hizieron grandes reçebimientos con presentes ricos y le avian hecho, en lo que llaman Cacha, unos palaçios al modo de como ellos labran, bien vistosos. Los collas, como supieron que Topa Ynga venia contra ellos tan poderosos, buscaron fabores de sus vezinos y juntaronse los mas dellos con determinaçion de le aguardar en el canpo a le dar batalla. Quentan que tuvo de todo esto aviso Topa Ynga y como el era tan clemente, aunque conoçia la ventaja que tenia a los enemigos, les enbio de loscanas, vezinos suyos, mensajeros que les avisasen como su deseo no era de con ellos tener enemistad ni castigallos conforme a lo mal que lo hizieron,...'. 157
Esto hecho, dixo que avian de pasar por una ley que queria hazer para que sienpre se supiese lo que por ellos avia sido hecho y era que no pudiesen jamas entrar en el Cuzco sino tantos mill honbres de toda su provinçia e mugeres so pena de muerte si mas osasen entrar de los dichos. Desto reçibieron pena, mas conçedieronlo como lo demas y es çierto que si avia collas en el Cuzco no osavan entrar otros si el numero estava conplido, hasta que salian; y si lo querian hazer, no podian, porque los poltalgueros y cojedores de tributos y guardas que avia para mirar lo que entrava y salia de la çibdad no lo permitian ni consentian;... 160
Asentada la provinçia de[l] Collao y puesta en horden y hablandoles Io que avian de hazer los señores della, el Ynga dio la buelta al Cuzcoenbiando primero sus mensajeros a lo de Condesuyo y a los Andes a que particularmente le avisasen lo que pasava, y si sus governadores hazian algunos agravios e si los naturales andavan en algunos alborotos. Y aconpañado de mucha jente y prençipal bolvio al Cuzco, donde fue reçibido con mucha onra y se hizieron grandes sacrefiçios en el tenplo del Sol y los que entendian en la labor del gran edefiçio de la casa fuerte que avia mandado edeficar Ynga Yupangue; y la Coya, su muger y ermana, llamada Mama Ollo, hizo por si grandes fiestas y vayles. Y como Topa Ynga tuviese boluntad de salir por el camino de Chinchasuyo a sujusgar las provinçias que estan mas adelante de Tarama y Bonbon mando hazer gran llamamiento de jente por todas las provincias'. 160
Esta conquista de Quito que hizo Topa Ynga bien pudiera yo ser mas largo; / pero tengo tanto que escrevir en otras cosas, que no puedo ocuparme en tanto ni quiero contar sino sumariamente lo que hizo, pues para entenderlo bastara [lo] dibulgado por la tierra. La salida quel rey queria hazer de la çibdad del Cuzco, sin saber a que parte ni adonde avia de ser la guerra, porque esto no se dezia sino a los consejeros, juntaronse mas de dozientos mill honbres de guerra con tan gran bagaxe y repuesto que henchian los canpos; y por las postas fue mandado a los governadores de las provinçias que de todas las comarcas se truxesen los bastimentos y muniçiones y armas al camino real de Chinchasuyo, el qual se yva haziendo no desviado del que su padre mando hazer, ni tan llegado que pudiesen hazerlo todo uno'. 161
En Bonbon supose con la gran potençia que el Ynga venia y como tuviesen entendido grandes cosas de su clemençia le fueron a hazer reverençia; y los yayos hizieron lo mismo y los de Tarama y otros muchos, a los quales reçibio bien dandoles a unos mugeres y a otros coca y a otros mantas y camisetas y poniendose del traje que tenia la provinçiadonde el estava, que fue por donde ellos reçibian mas contento. Entre las provinçias que ay entre Xauxa y Caxamalca quentan que tuvo algunas guerras y pendençias y que mando hazer grandes albarradas y fuertes para defenderse de los naturales y que con su buena maña, sin mucho derramamiento de sangre, los sojusgo y lo mismo lo de Caxamalca ; y por todas partes dexava governadores y delegados y postas puestas para tener aviso; y no salia de ninguna provinçia grande sin primero mandar hazer aposentos e tenplo del Sol y poner mitimaes. Quentan, sin esto, que entro por lo de Guánaco y que mando hazer el palaçio tan primo que oy vemos hecho; y que yendo a los Chachapoyas, / le dieron tanta guerra que ayna de todo punto los desbarataran, mas tales palabras le[s] supo dezir quellos mismos se le ofregieron. En Caxamalca dexo de la jente del Cuzco mucha para que ynposiesen a los naturales en como se avian de vestir y el tributo que le avian de dar y sobre todo como avian de adorar y reverençiar por dios al Sol'. 162
Por los Brancamoros entro e bolvio huyendo porque es mala tierra aquella de montaña; en los Paltas y en Guancavanbo, Caxas, Ayavacay sus comarcas tuvo gran travajo en sojusgar aquellas naçiones porque son velicosas y robustas y tuvo guerra con ellos mas de çinco lunas; mas al fin ellos pidieron la paz y se le[s] dio con las condiçiones de los demas. Y la paz se asentava oy y mañana estava la provinçia llena de mitimaes y con governador, sin quitar el señorio a los naturales;…'. 163
En todas partes adoravan al Sol [y] tomavan las costunbres de los Yngas tanto que pareçia que avian naçido todos en el Cuzco; y querianle y amavanle tanto, que le llamavan ‘padre de todos, buen señor, justo y justiçiero’. En la provinçia de los Cañares afirman que naçioGuaynacapa, su hijo, y que se hizieron grandes fiestas. Todos los naturales de las provinçias que avia señoreado el gran Topa Ynga con su buena yndustria que les dio ordenaron sus pueblos en partes dispuestas y hazian en los caminos reales aposentos. Entendian en aprender la lengua jeneral del Cuzco y en saber las leyes que avian de guardar; los edefiçios hazianlos maestros que venian del Cuzco y enponian a los otros en ello. Y asi se hazian las demas cosas que por el rey heran mandadas'. 164
Como Topa Ynga Yupangue oviese señoreado la tierra hasta el Quito, segund se a dicho, estando el en la misma poblaçion del Quitoentendiendo que se cunpliese y ordenasen las cosas por el mandadas, de donde mando a los que entre los suyos tenia por mas cuerdos que en hamacas fuesen llevados por los naturales y, unos por una parte y otros por otra, que mirasen y entendiesen en la horden que estavan las nuevas provinçias que se hazian y que tomasen quenta a los governadores / y cojedores de tributos y que mirasen como se avian con los naturales. A las provinçias que llamamos de Puerto Viejo enbio de sus orejones algunos dellos para que les hablasen y quisiesen tener confederaçion, como los demas hazian, y que los ynpusiesen en como avian de senbrar y vestir y servir y reverençiar al Sol y hazelles entender su buena horden de bibir y puliçia'. 166
Quedo en Chimo su delegado y los mas destos valles yvan con los tributos a Caxamalca y porque son aviles para labrar metales, muchos dellos fueron llevados al Cuzco y a las cabeçeras de las provinçias, donde labravan plata y oro en joyas, vasijas y vasos y lo que mas mandado les hera. De Chimo paso adelante el Ynga y en Parmonguillamando hazer una fortaleza, que oy vemos, aunque muy gastada y desbaratada'. 170
La provinçia de Chincha fue en lo pasado gran cosa en este reyno del Peru y mu[y] poblada de jente, tanto que antes deste tienpo avian con sus capitanes salido y al[l]egado al Collao, de donde con grandes despojos que ovieron, dieron la buelta / a su provinçia ,donde estuvieron y fueron sienpre estimados de los comarcanos y temidos'. 172
Bolviendo al proposito, como Topa Ynga oviese llegado al Cuzco, como se a escrito, despues de se aver holgado y dadose a sus pasatienpos los dias que le pareçio, mando de nuevo hazer llamamiento de jente con yntento de acabar de señorear los yndios de los llanos. Su mandado se cunplio y prestamente pareçieron en el Cuzco los capitanes de las provinçias con la jente de guerra que avian de traer y, despues de puesto en orden lo de la çibdad y lo que mas el rey avia de prove[e]r, salio del Cuzco y abaxo a los llanos por el camino de Guaytara'. 172
En Chincha estavan aguardando si el Ynga yva a su valle, puesto mas de treynta mill honbres a punto de guerra y esperavan fabores de los vezinos.Topa Ynga, como lo supo, les enbio mensajeros con grandes presentes para los señores y para los capitanes y prencipales diziendo a los enbaxadores que de su parte les hiziesen grandes ofreçimientos y quel no queria guerra con ellos sino paz y er[mandad] / y otras cosas desta suerte. Los de Chincha oyeron lo que el Ynga dezia y reçibieronle sus presentes y fueron para el algunos prençipales con lo que avia en el valle y hablaron con el y trataron el amistad de tal manera que se asento la paz y los de Chincha dexaron las armas y reçibieron a Topa Ynga, que luego movio para Chincha. Esto quentan los mismos yndios de Chincha y los orejones del Cuzco; a otros yndios de otras provinçias e oydo que 1o quentan de otra manera, porque dizen que ovo grande guerra, mas yo creo que sin ella quedo por señor de Chincha'. 173
Topa Ynga rebolvio sobre el Cuzco; y como los honbres de aca sean de tan poca costançia, como vieron que los del Guarco se quedaron con lo que yntentaron, comenzo [a] aver novedades entre algunos dellos y se revelaron algunos y apartaron del serviçio del Ynga. Estos eran naturales de los valles de la misma costa. Todo fue a oydo del rey y lo que / quedava de aquel verano entendio en hazer llamamiento de jente y en mandar salir orejones para que fuesen por todas partes del reyno a visitar las provinçias y determino de ganar el señorio del Guarco, aunque sobre ello se le recreçiese notorio daño'. 174
Y çierto devieron pasar a Topa Ynga cosas grandes muchas de las quales priva el olvido por la falta que tienen de letras e yo pongo sumariamente algo de lo mucho que savemos por lo que oymos y vemos los que aca estamos, que paso. Yendo vitorioso adelante de los charcas, atraveço muchas tierras y provinçias y grandes despoblados de nieve hasta que llego a lo que lla[ma]mos Chile y señoreo y conquisto todas aquellas tierras; enbio capitanes a saber lo de adelante, los quales dizen que llegaron al rio de Maule. En lo de Chile hizo algunos edefiçios y tributaronle de aquellas comarcas mucho oro en tejuelos. Dexo governadores y mitimaes; y puesta en orden lo que avia ganado, bolvio al Cuzco'. 177
Guaynacapa avia mandado pareçer delante de si a los prençipales señores de los naturales de las provinçias; y estando su Corte llena dellos, tomo por mujer a su hermana Chimbo Ocllo y por ello se hizieron grandes fiestas, dexando los lloros que por la muerte de Topa Ynga se hazian. Y acabadas, mando que saliesen con el hasta çinquenta mill honbres de guerra, con los quales queria yr aconpañado para visitar las provinçias de su reyno. Como lo mando se puso por obra y salio del Cuzco con mas ponpa y autoridad que saco su padre, porque las andas serian tan ricas -a lo que afirman los que llevaron al rey en sus honbros- que no tuvieran preçio las piedras preçiosas tan grandes y muchas que yvan en ellas, sin el oro de que heran hechas. Y fue por las provinçias de Xaquixaguana y Andaguaylas y allego a los Soras y Lucanes, desde donde enbio enbaxadas a muchas partes de los llanos y sierras y tuvo respuesta dellos y de otros, con grandes presentes y ofrecimientos'. 179
Y estando aparejado lo que para la jornada hera menester, salio del Cuzco con toda la jente de guerra que se avia juntado y por un camino grande y tan sobervio como oy dia pareçe, pues todos los de aca lo vemos y andamos por el, anduvo hazia el Collao, mostrando por las provinçias donde pasavan tener en poco los grandes serviçios que le hazian porque dizen que dezia que a los Yngas todo se lo devian. Entendia en saber lo que le davan de tributo y la posibilidad de la provinçia;...'. 182
Entrado en el Collao, le traxeron quenta de las grandes manadas que tenian de ganado y quantas mill cargas de lana fina se llevavan por año a los que hazian la ropa para su casa y serviçio. En la ysla de Titicaca entro y mando hazer grandes sacrefiçios. En Chuqu[i]abo mando que estuviesen yndios estantes con sus veedores a sacar metal de oro con la horden y regimiento que se a escrito. Pasando adelante, mando que los charcas y otras naçiones hasta los chinchas sacasen cantidad grande de pastas de plata y que se llevasen al Cuzco por su quenta, sin que nada faltase; trasporto algunos mitima[e]s de una parte en otra, aunque avia dias que estavan alojados; mandava que todos travajasen y ninguno holgase, porque dezia que [en] la tierra donde avia holgazanes no pensavan otra cosa sino como buscar escandalos y corronper la onestidad de las mujeres. Por donde pasava mandava edeficar tanbos y plaças, dando con su mano la traça; repartio los terminos a muchas provinçias y limite conoçido para que, por aventajallo, no viniesen a las manos'. 182
Por todas partes quel Ynga pasava, dexava hechas tales cosas ques admiraçion contarlas. A los que erravan, castigava sin dexar pasar par alto nada y gratificava a quien bien le servia. Ordenando estas cosas y otras, paso de las pro-/ [vinçias] sujetas agora a la Villa de Plata y por lo de Tuquman enbio capitanes con jente a guerrear a los chiriguanaes; mas no les fue bien porque bolbieron huyendo'. 183
Allego a lo que llaman Chile, donde estuvo mas de un año entendiendo en refornar aquellas regiones y asentarlas de todo punto. Mando que le sacasen la cantidad que señalo de tejuelos de oro y los mitimaes fueron puestos y trasportadas muchas jentes de aquellas de Chile de unas partes en otras. Hizo en algunos lugares fuertes y çercas a su uso, que llaman ‘pucaraes ’, para la guerra que con algunos tuvo. Anduvo mucho mas por la tierra que su padre, hasta que dixo que avia visto el fin della y mando hazer memorias por muchos lugares para que en lo futuro se ent[end]iese su grandeza, y formas de onbres creçidos. Puesto en razon lo de Chile y hecho lo que convino, puso sus delegados y governadores y mando que sienpre avisasen en la Corte del Cuzco de lo que pasava en aquella provinçia'. 183
Hizose llamamiento general / en todas las provinçias de su señorio y vinieron de todas partes tanta jente que henchian los canpos. Y despues de aver hecho vanquetes y borracheras generales y puesto en horden las cosas de la çibdad, salio de alli Guaynacapa con ‘yscaypachaguaranga lunas’, que quiere dezir con dozientos mill honbres de guerra, sin los anaconas y mujeres de serviçio, que no tenia quento el numero dello[s]. Llevava consigo dos mill mugeres y dexava en el Cuzco mas de quatro mill. Avian proveydo los delegados y governadores que asestian en las cabeçeras de las provinçias que de todas partes acudiesen [con] bastimentos y armas y todo lo demas que sienpre se recojia y guardava para quando se hazia guerra'. 186
Esto hecho, salio de aquel lugar con su jente el rey y no paro hasta el valle de Xauxa, adonde avia alguna controverçia y division sobre los limites y canpos del valle entre los mismos que del hera señor. Como Guaynacapa lo entendio, despues de aver hecho sacrifiçios como en Bilcas, mando juntar los señores Alaya, Cuçichuca, Guacoropora y entre ellos con yquidad repartio los canpos de la manera que oy /dia lo tienen. A los yayos enbio enbaxado[re]s; lo mismo hizo a los yungas y a Bonbon enbio algunos dones a los señores naturales de aquella tierra, porque como tenian fuerça en la laguna en partes que dañavan, hablavan su[e]ltamente; y por rigor no quiso entrar con ellos hasta verla suya. Los señores de Xauxa le hizieron grandes serviçios: algunos dellos con capitanes y jente de guerra le fueron aconpañando. Y anduvo hasta Bonbon, donde paro poco porque quiso yr a Caxamalca , mas aparejado lugar para descançar y comarcano con provinçias grandes y mu[y] hartas; y por el camino sienpre le venian jentes con grandes enbaxadas y presentes'. 187
En las Chachapoyas hallo Guaynacapa gran resistençia, tanto que por dos vezes bolvio huyendo desbaratando a los fuertes que para su defença se hazian; y con fabores que le vinieron, rebolvio sobre los chachapoyanos y los quebranto de tal manera que pidieron paz, çeçando por su parte la guerra. Diose con condiçiones provechosas al Ynga, mando pasar dellos muchos a que residiesen en el mismo Cuzco, cuyos deçindientes oy biven en la misma çibdad. Tomo muchas mujeres porque son hermosas y agraçiadas y muy blancas; puso guarniçiones hordinarias con soldados mitimaes para que estuviesen por frontera; dexo governador en lo prençipal de la comarca; proveyo lo que mas ellos usavan; castigo a muchos de los prençipales porque le dieron guerra. Lo qual hecho a Caxamalca se volvio, de donde prosiguio su / viaje y puso en orden las provinçias de Caxas, Yabaca, Guancabanba y las demas que con ellas confinan'. 188
Unos de los orejones afirman que Guaynacapa desde el Quito bolvio alCuzco por los llanos hasta Pachacama y otros que no, porque quedo en el Quito hasta que murio. En esto, ynquirido lo que es mas çierto, lo pondre conforme a como lo oy [a] algunos prençipales que se hallaron por sus personas con el en esta guerra; que dizen que estando en el Quito, le vinieron de muchas partes enbaxadores a congratularse con el en nonbre de sus tierras; y que teniendo ya bien domado, seguro y por muy paçifico a las provinçias de las serranias, / penso que seria bien hazer jornada a las provinçias de Puerto Viejo y lo que llamamos Guayaquil y a los Yungas; y tomando su consejo con sus capitanes y prençipales, aprovaron su pensamiento y aconsejaron que lo pusiese por obra. Quedaron en el Quito muchas de sus jentes; con la que convino, salio y entro por aquellas tierras en donde tuvo con algunos moradores dellas algunas refriegas; pero al fin, unas y otras quedaron en su serviçio y puesto en ellas governadores y mitimaes'. 192
Como fuese muerto Guaynacapa y por el hechos los lloros y sentimiento dicho, aunque avia en el Cuzco mas de quarenta hijos suyos, ninguno yntento salir de la obediençia de Guascar, a quien savian perteneçia el reyno; y aunque se entendio lo que Guaynacapa mando, que su tio governase, no falto quien aconsejo a Guascar saliese con la borla en publico y mandase por todo el reyno como rey. Y como para las honras de Guaynacapa avian venido al Cuzco los mas de los señores naturales de las provinçias, pudo ser la fiesta de su coronaçion grande y de presto entendida y sabida y asi lo determino de hazer. Dexando el govierno de la misma çibdad a quien por su padre lo tenia, se entro a hazer el ayuno con la oservançia que su costunbre requeria. Salio con la borla muy galano y hizieronse grandes fiestas y pusieronse en la plaça la maroma de oro con los bultos de los Yngas y conforme a la costunbre dellos gastaron algunos dias en beber y en sus areytos; y acabados, fue la nueva a todas las provinçias y mandado del nuevo rey de lo que avian de hazer, enbiando a Quito çiertos orejones a que truxesen las mujeres de su padre y su serviçio'. 204
Entendido hera por todo el reyno del Peru como Guascar era Ynga y como tal mandava y tenia guarda y despachava orejones a las cabeçeras de las provinçias a proveer lo que convenia. Era de tan buen seso y tenia en tanto a los suyos que fue, lo que reyno, querido en estremo dellos; y seria quando començo a reynar, a lo que los yndios dizen, de veynte y çinco años poco mas o menos. Y aviendo nonbrado por su capitan general [a] Atoco, le mando que tomando la jente que le pareçiese de los lugares por donde pasase, mitimaes y naturales, fuese a Quito a castigar el alboroto que avia con lo que su hermano yntentava y tuviese aquella tierra por el'. 207
Como las postas que estavan en los caminos reales fuesen tantas, no pasava cosa en parte del reyno que fuese oculta, antes era publica por todo lugar. Y como se entendio Atabalipa averse escapado por tal ventura y estar / en Quito allegando la jente, luego se conoçio que la guerra seria çierta y asi uvo division y parçialidades y novedades grandes y pensamientos endereçados a mil[l] fines. Guascar, en lo de arriba, no tuvo quien no le obedeçiese y desease que saliese del negoçio con honra y autoridad. Atabalipa tuvo de su parte los capitanes y jente del exercito y muchos señores naturales y mitimaes de las provinçias y tierras de aquella comarca; y quentan que luego en Quito con çeleridad mando salir la jente, jurando como ellos juran que en los cañares avian de hazer castigo grande por el afrenta que alli reçibio. Y como supiese venir Atococon su jente, que pasaria, a lo que dizen, de quarenta guarangas, ques millares de honbres, se dio prieça a se encontrar con el. Atoco venia marchando porque Atabalipa no tuviese lugar de hazer llamamiento de jente en las provinçias; y como supo que venia a punto de guerra, hablo con los suyos, rogandoles que se acordasen de la onra del Ynga Guascar y que se diesen maña a castigar la desvergüença con que Atabalipa venia'. 209
Mas poca ynpreçion hizieron en el cruel de Atabalipa, porque dizen que mando a sus capitanes y jentes que matasen a todos aquellos que avian venido; lo qual fue hecho no perdonando si no hera algunos niños y a las mugeres sagradas del tenplo que por honra del Sol, su dios, guardaron sin derramar sangre dellas ninguna. Y pasado esto, mando matar algunos particulares en la provinçia y puso en ella capitan y mayordomo de su mano; y juntos los ricos honbres de las comarcas, tomo la bolra y llamose Ynga en Tomebanba, aunque no tenia fuerça -como se a dicho- por no ser en el Cuzco; mas el tenia su derecho en las armas, lo qual tenia por buena ley. Tanbien digo que e oydo [a] algunos yndios honrados que Atabalipa tomo la borla en Tomevanbaantes que le prendiesen ni Atoco saliese del Cuzco y que Guascara lo supo y proveyo luego. / Pareçeme que lo que se a escrito lleva mas camino'. 212
Y alguna de la jente que escapo de la vatalla que se dio en Anbato se avia juntado con el. Afirman todos que trayria mas de ochenta mill honhres de guerra y Atabalipa llevaria pocos menos de Tomebanba, donde luego salio afirmando que no avia de parar hasta el Cuzco. Mas en la provinçiade los Paltas, serca de Coxebanba, se encontraron unos con otros; y despues de aver esforçado y hablado cada capitan a su jente, se dieron vatalla, en la qual afirman que Atabalipa no se hallo, antes se puso en un çerrillo a la ver. Y siendo Dios dello servido, no enbargante que en la jente de Guascar avia muchos orejones y capitanes que para entre ellos entendian bien la guerra y que Guancauque hizo el dever como leal y buen servidor a su rey, Atabalipa quedo vençedor con muerte de muchos contrarios, tanto que afirman que murieron entre unos y otros mas de treynta y çinco mill honhres y heridos quedaron muchos'. 213

Pucamarca


Cita Número de página
Y entendio el Ynga en acreçentar el tenplo de Curicancha con grandes riquezas, como ya esta escrito. Y como el Cuzco tuviese por todas partes muchas provinçias, dio algunas a este tenplo y mando poner las postas y que hablasen una lengua todos los suditos suyos y que fuese hecho los caminos reales y los mitimaes. Y otras cosas ynvento este rey, de quien dizen que entendia mucho de las estrellas y que tenia quenta con el movimiento del sol; y asi tomo el por sobrenonbre ‘Yupangue’ lo, ques nonbre de quenta y de mucho entender. / Y como se hallase tan poderoso, no enbargante que en el Cuzco avia grandes edifiçios y casas reales, mando hazer tres sercados de muralla eçelentiçima y dina la obra de memoria; y tal pareçe oy dia que ninguno la vera que no alave el edifiçio y conosca ser grande el ynjenio de los maestros que lo ynventaron. Cada çercado destos tiene mas de trezientos pasos: al uno llaman Pucamarca y al otro Hatun Cancha y al terçero Caxana y es de piedra eçelente y puesta tan por nivel que no ay en cosa desproporçion y tan bien asentadas las piedras y tan pegadas que no se divisara la juntura dellas'. 146

Pucara


Cita Número de página
Con esta enbaxada enbio un orejon con algunos presentes para los prençipales de los collas; mas no presto nada ni quisieron su confederaçion, antes, la junta questava hecha, teniendo por capitanes los señores de los pueblos, se vinieron açercando adonde estava Topa Ynga. Y quentan todos que en el pueblo llamado Pucara se pusieron en un fuerte que alli hizieron; y que como llego el Ynga, tuvieron su guerra con la grita que suelen y que al fin se dio vatalla entre unos y otros, en la qual murieron muchos de entranbas partes y los collas fueron vençidos y presos muchos, asi honbres como mujeres;...'. 157
Y porque la fuerça de la guerra no estuviese en una naçion, ni presto se pudiesen consertar para alguna revelion o conjuraçion, sacavan para soldados destas capitanias mitimaes de las partes y provinçias que convenian, los quales eran llevados adonde digo y tenian sus fuertes, que son ‘pucaraes ’, para defenderse si tuviesen neceçidad. Y proveyan de mantenimiento a esta jente de guerra, del maiz y otras cosas de comida que los comarcanos proveyan de sus tributos y derramas que les heran hechadas; y la paga que se les hazia era, en algunos tienpos, mandalIes dar alguna ropa de lana y plumas o braçaletes de oro y de plata a los que se mostravan mas balientes; y tanbien les davan mugeres de las muchas que en cada provinçia estavan guardadas en nombre del Ynga:...'. 65
En los tienpos pasados, antes que los Yngas reynasen, es cosa mui entendida que los naturales destas provinçias no tenian los pueblos juntos como agora los tienen, sino fortalezas con sus fuertes, que Ilarnavan ‘pucaraes ’ de donde salian a se dar los unos a los otros guerra: y asi, sienpre andavan recatados y bivian con grandisimo trabajo y desa[so]siego. Y como los Yngas reynaron sobre ellos, pareçiendoles mal esta horden y la manera que tenian en los pueblos, mandaronles, procurandolo en unas partes con halagos y en otras con amenaza y en otros lugares con dones que les hazian, a que tuviesen por bien de no bivir como salvajes,/ mas antes, como honbres de razon, asentasen sus pueblos en los llanos y laderas de las sierras, juntos en barrios como y de la manera que la dispusiçion de la tierra lo hordenase. Y desta manera, los yndios, dexados los pucaraes que primero tenian, ordenaron sus pueblos de buena manera asi en los valles de los llanos como en la serrania y llanura del Collao; y para que no tuviesen enojo sobre los canpos y eredades los mismos Yngas les repartieron los terminos, señalando lo que cada uno avia de tener, en donde se puso limites para conoçimiento de los que lo vian y despues dellos naçiesen. Esto claro lo dizen los yndios oy dia y a mi me lo dixeron en Xauxa, adonde dizen que uno de los Yngas les repartio entre unos y otros los valles y canpos que oy tienen, con la qual horden se an quedado y quedaran....'. 71
E como la fiesta del regozijo oviese pasado, determino de salir a conquistar algunos pueblos de la redonda del Cuzco que no avian querido el amistad de los Yngas pasados, confiados en la fuerça de sus pucaraes ; y con la jente que quiso juntar, salio del Cuzco en sus ricas andas con guarda de los mas prençipales y endereço su camino a lo que llamavan Calca, donde avian sido reçibidos sus mensajeros con mucha sovervia;...'. 113
Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas ; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas, desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible. Y luego hizieron grandes plegarias a sus dioses o demonios y dexando en Andavaylas , ques la que los españoles llaman Andaguaylas , questa encomendada a Diego Maldonado el rico, jente bastante para la defensa della, y con la que estava junta para la guerra, salio Hastu Guaraca y un hermano suyo muy vatiente, llamado Oma Guaraca , y partieron de su provinçia con muy gran sobervia camino del Cuzco, y anduvieron hasta llegar a Curanba, donde asentaron su real y hizieron gran daño en los naturales de la comarca. Mas como en aquellos tienpos muchos de los pueblos estuviesen en los altos y collados de las sierras, con grandes sercas, que llaman ‘pucaraes ’, no se podia hazer muchas muertes ni querian cativos ni mas que robar los canpos'. 130
... Llegado al rio de Apurima, paso por la puente que se avia hecho y anduvo hasta los aposentos de Curaguaxi. De la comarca salian muchos honbres y mugeres y algunos señores y prençipales; y quando lo vian, quedavan espantados y llamivanle ‘Gran señor, hijo del Sol, monarca de todos’ y otros nonbres grandes. En este aposento dizen que dio a un capitan de los chancas, llamado Tupa Vasco, por muger una palla del Cuzco y que la tuvo en mucho. Pasando adelante el Ynga por el rio de Apurima y Cochacaxa , como los naturales de aquella parte estuviesen en los pucaraes fuertes y no tuviesen pueblos juntos, les mando que biviesen hordenadamente sin tener costunbre mala ni darse la muerte los unos a los otros'. 137
Allego a lo que llaman Chile, donde estuvo mas de un año entendiendo en refornar aquellas regiones y asentarlas de todo punto. Mando que le sacasen la cantidad que señalo de tejuelos de oro y los mitimaes fueron puestos y trasportadas muchas jentes de aquellas de Chile de unas partes en otras. Hizo en algunos lugares fuertes y çercas a su uso, que llaman ‘pucaraes ’, para la guerra que con algunos tuvo. Anduvo mucho mas por la tierra que su padre, hasta que dixo que avia visto el fin della y mando hazer memorias por muchos lugares para que en lo futuro se ent[end]iese su grandeza, y formas de onbres creçidos. Puesto en razon lo de Chile y hecho lo que convino, puso sus delegados y governadores y mando que sienpre avisasen en la Corte del Cuzco de lo que pasava en aquella provincia'. 183
Y hablado entre ellos esto y tenido sus consideraçiones, aguardavan al Ynga, que sabian que venia a le[s] dar guerra; el qual con los suyos anduvo hasta la comarca destos, donde mando hazer sus alvarradas y çercas fuertes que llaman ‘pucaraes ’: donde mando meter su jente y serviçio. Y enbio mensajeros [a] aquellas jentes con grandes presentes, rogandoles que no le diesen guerra porque el no queria sino paz con condiçiones onestas y que en el sienpre hallarian fabor como en padre, y que no queria tomalles nada sino dalles de lo que traya; mas estas palabras tan blandas aprovecharon poco porque la respuesta que le dieron fue que luego de su tierra se saliese, donde no, que por fuerça lo echarian della. Y asi, en esquadrones vinieron para el Ynga, que muy enojado avia puesto su jente en canpaña; y dieron los enemigos en el de tal manera, que se afirma, si no fuera por la fortaleza que para se guareçer se avia hecho, lo llevaran y del todo punto ronpieran; mas conoçiendo el daño que reçibia, se retiro lo mejor que pudo al pucara, donde todos se metieron los que en el canpo no quedaron muertos o en poder de los enemigos presos'. 196
Otros hazian en los serros castillos que llaman ‘pucarais’, desde donde, aullando con lenguas estrañas, salian a pelear unos con otros 6
Y hablado entre ellos esto y tenido sus consideraçiones, aguardavan al Ynga, que sabian que venia a le[s] dar guerra; el qual con los suyos anduvo hasta la comarca destos, donde mando hazer sus alvarradas y çercas fuertes que llaman ‘pucaraes ’: donde mando meter su jente y serviçio. Y enbio mensajeros [a] aquellas jentes con grandes presentes, rogandoles que no le diesen guerra porque el no queria sino paz con condiçiones onestas y que en el sienpre hallarian fabor como en padre, y que no queria tomalles nada sino dalles de lo que traya; mas estas palabras tan blandas aprovecharon poco porque la respuesta que le dieron fue que luego de su tierra se saliese, donde no, que por fuerça lo echarian della. Y asi, en esquadrones vinieron para el Ynga, que muy enojado avia puesto su jente en canpaña; y dieron los enemigos en el de tal manera, que se afirma, si no fuera por la fortaleza que para se guareçer se avia hecho, lo llevaran y del todo punto ronpieran; mas conoçiendo el daño que reçibia, se retiro lo mejor que pudo al pucara, donde todos se metieron los que en el canpo no quedaron muertos o en poder de los enemigos presos'. 196

Puna


Cita Número de página
La Puna tenia rezia guerra con Tunbez y el Ynga avia mandado çesar la contienda y que le reçibiesen en la Puna, lo qual Tunbala sintio mucho porque hera señor della; mas no se atrevio a ponerse contra el Ynga, antes le reçibio en su ysla y hizo presentes con fingidad paz, porque como salio, procurandolo con los naturales de la tierra firme, trataron de matar muchos orejones con sus capitanes que con unas balças yvan a salir a un rio para tomar la tierra firme; mas Guaynacapa lo supo y sobre ello hizo lo que yo tengo escrito en la Primera Parte en el capitulo ***.Y hecho gran castigo y mandado hazer la calçada o paso fuerte que llaman de Guaynacapa, bolvio y paro en Tunbez, donde estavan hechos edefiçios y tenplo del Sol; y vinieron de las comarcas a le hazer reverençia con mucha umildad 192

Puncha


Cita Número de página
Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72

Puraures


Cita Número de página
Puesta en orden la tierra de los cañares, fue por Tiçicanbe y Cayanbe, los puraures y otras muchas partes, adonde quentan del tantas cosas que hizo ques de no creer, y el saber que tuvo para hazerse monarca de tan grandes reynos'. 164
Tengo entendido que por çierto alvoroto que yntentaron çiertos pueblos de la comarca del Cuzco, lo sintio tanto que, despues de aver quitado las cabeças a los prençipales, mando espresamente que los yndios de aquellos lugares truxesen de las piedras del Cuzco la cantidad que les señalo para hazer en Tomebanba unos aposentos de mucho primor, y que con maromas las truxeron; y se cunplio su mandamiento. Y dezia muchas vezes Guaynacapa que las jentes destos reynos, para tenellos bien sojuzgados, convenia, quando no tuviesen que hazer ni que entender, hazelles pasar un monte de un lugar a otro; y aun al Cuzco mando llevar piedras y losas para edefiçios del Quito, que oy dia biven en los edefiçios que las pusieron. De Tomebanba salio Guaynacapa y paso por los Puruas y descanço algunos dias en Riobanba y en Mocha y en Lataqunga descançaron sus jentes y tuvieron bien que bever del mucho brevaje que para ello estava aparejado y recojido de todas partes'. 190

Queros


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Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72

Quichoas


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Y algunos de los orejones del Cuzco afirman que la lengua general que se uso por todas las provinçias, que fue la que usavan y hablavan estos quichoas, los quales fueron tenidos por sus comarcanos por muy balientes hasta que los chancas los destruyeron. Aviendo pues el Ynga Capa muchos años, siendo ya muy viejo, murio. Y aviendo pasado los lloros y dias de sus honras, su hijo fue reçibido sin contraste ninguno por rey del Cuzco, como su padre lo avia sido; el qual avia por nonbre Ynga Roque Ynga'. 104
Capitulo [XXXVII] 'de como quiriendo salir este Ynga a hazer guerra por la provinçia de Collao se levanto çierto alvoroto en el Cuzco y de como los chancas vençieron a los quichuas y les ganaron su señorio'. 110
Y dizen mas los yndios que en este tienpo heran señores de la provinçia que llamavan Andaguaylas los quichuas y que de junto a un ]ago que avia por nonbre Choclococha salieron cantidad de jente con sus capitanes llamados Guaraca y Basco, los quales vinieron conquistando por donde venian, hasta que llegaron a la provinçia dicha'. 111
... que, çierto segund la fama pregona, fue reñida y la vitoria estuvo dudosa; mas al fin los quichuas fueron vençidos y tratados cruelmente...'. 111
Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas ; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas, desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible'. 130

Quilaco


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Bolvio al Cuzco, donde fue reçibido de la çibdad onradamente y los çaçerdotes del tenplo de Curicanche le dieron muchas vendiçiones y el alegro al pueblo con grandes fiestas que se hizieron. Y naçianle muchos hijos, los quales criavan sus madres, entre los quales naçio Atabalipa, segund la opinion de todos los yndios del Cuzco que dizen ser asi y llamarse su madre Tuto Palla, natural [de] Quilaco, aunque otros dizen ser del linaje de los Orencuzcos; y sienpre, desde que se crio, anduvo este Atabalipa con su padre y era de mas edad que Guascar' . 184
Bien te[r]nia que dezir en contar menudamente las diçinçiones destos tan poderosos señores, mas no saldre de mi brevedad por las causas tan justas que otras vezes e dicho tener. Guascar hera hijo de Guaynacapa y Tabalipa tanbien. Guascar de menos dias, Atabalipa de mas años; Guascar hijo de la Coya, hermana de su padre, señora prençipa1; Atabalipa hijo de una yndia quilaco, llamada Tutu Palla. El uno y el otro naçieron en el Cuzco y no en Quito, como algunos an dicho y an escrito para esto, sin lo aver entendido como ello es. La razon lo muestra porque Guaynacapa estava en la conquista de Quito y por aquellas tierras aun no doze años y era Atabalipa quando murio de mas de treynta años; y señora de Quito, para dezir lo que ynventan que era su madre, no avia ninguna porque los mismos Yngas eran reyes y señores del Quito; y Guascar naçio en el Cuzco y Atabalipa era quatro o çinco años de mas hedad que no el'. 202

Quilla


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Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72

Quillaycingas


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Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del ynperio'. 200

Quinua


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Y esta fiesta se selebrava por fin de agosto, quando ya ellos avian cojido sus mayzes, papas, quinua, oca y las demas semillas que sienbran. Y llaman a esta fiesta, como e dicho, Hatun Layme, que en nuestra lengua quiere dezir ‘fiesta muy solepne’, porque en ella se avian de rendir graçias y loores al gran Dios Hazedor de los çielos y la tierra, a quien llamavan -como muchas vezes e dicho- Tiçiviracocha, y al Sol y a la Luna y a los otros dioses suyos, por les aver dado buen año de cosechas para su rnantenimiento'. 90

Quipes


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Y avia en este serro antiguamente oraculo por donde el maldito Demonio hablava; y estava enterrado a la redonda suma grande de tesoros y en algunos dias sacrificavan honbres e mugeres, a los quales antes que fuesen sacrificados, los çaçerdotes les hazian entender que avian de yr a servir [a] aquel Dios que alli adoravan, alla en la gloria que ellos fingian con sus desvarios que tenian; y asi, teniendolo por çierto los que avian de ser sacrificados, los honbres se ponian mui galanos y ataviados con sus ropas de lana fina y llautos de oro y patenas y braçaletes y sus oxotas con sus correas de oro. Y despues de aver oydo el parlamento que los mentirosos de los çaçerdotes les hazian, les davan a vever muctia de su chicha con grandes basos de oro, y solenizavan con cantares el sacrifiçio, publicando en ellos que, por servir a sus dioses, ofreçian sus vidas de tal suerte, teniendo por alegre reçibir en su lugar la muerte Y aviendo bien endechado estas cosas, eran ahogados por los ministros y, puestos en los onbros sus quipes de oro y un jarrillo de lo mismo en la mano, los enterravan a la redonda del oraculo en sus sepolturas. Y a estos tales tenian por santos canonizados entre ellos, creyendo sin duda ninguna questavan en el çielo sirviendo a su Guanacaure'. 84

Quipo


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Y asi, dicho esto, luego por el rey era entendido, mandava a llamar a otros de sus indios viejos, a los quales mandava que tuviesen cuidado de saber los cantares que aquellos tenian en la memoria y de ordenar otros de nuevo de lo que pasava en el tienpo de su reinado, y que las cosas que se gastavan y lo que las provinçias contribuyan se asentase en los quipos para que se supiese lo que davan y contribuyan muerto el y reinando su progenitor... 31
Y esto fue los ‘quipos’, que son ramales grandes de cuerdas anudadas, y los que desto eran contadores y entendian el guarismo destos nudos davan por ello razon de los gastos que se avian hecho o de otras cosas que oviesen pasado de muchos años atrás; y en estos nudos contavan de uno hasta diez y de diez hasta çiento y de çiento hasta mill;... 31
Yo estava yncredulo en esta quenta y, aunque lo oya afirmar y tratar, tenia lo mas dello por fabula; y estando en la provinçia de Xauxa, en lo que llaman Maycavilca, y rogue al señor Guacorapora que me hiziese entender la quenta dicha de tal manera que yo me satisficiese a mi mismo para estar çierto que era fiel y verdadera; y luego mando a sus criados que fuesen por los quipos,...'. 32
Y después de salidos, juntos los señores, vian los quipos de las quentas y por ellos, si uno avia gastado mas que otros, los que avian proveydo lo paga[va]n, de tal suerte que yguales quedasen todos'. 32
Para muchos efetos concuerdan los orejones que en el Cuzco me dieron la relaçion; que antiguamente, en tienpo de los reyes Yngas, se mandava por todos los pueblos y provinçias del reyno del Peru que los señores prençipales y sus delegados supiesen cada año los honbres y mugeres que avian sido muertos, y todos los que avian naçido porque, asi para la paga de los tributos como para saver la gente que avia para la guerra y la que podia quedar por defença del pueblo, convenia que se tuviese esta [quenta]; la cual façilmente podian saber porque cada provinçia ,en fin del año, mandava asentar en los quipos por la cuenta de sus nudos todos los honbres que avian muerto en ella en aquel año, y por el conçiguiente, los que avian naçido. / Y por principio del año que entravan, venian con los quipos al Cuzco, por donde se entendia asi los que en aquel año avian naçido como los que faltavan por ser muertos. Yen esto avia gran verdad y sertidumbre, sin en nada aver fraude ni engaño'. 54
Lo que tributava cada termino destas cabeçeras y contribuyan los naturales, asi oro como plata y lana y ropa y armas con todo lo demas quellos davan, lo entregavan por cuenta a los ‘camayos’ que tenian los quipos, los quales hazian en todo lo que por este les era mandado en lo tocante al despender estas cosas con la gente de guerra o repartillo con quien el señor mandava o de llevallo al Cuzco; pero quando de la çibdad del Cuzco venian a tomar la quenta o que la fuesen a dar al Cuzco, los mismos contadores con los quipos la davan o venian a la dar adonde no podia aver fraude, sino todo avia de estar caval'. 57
Los orejones, y aun todos los mas naturales destas provinçias, se rien de los hechos deste Ynga Urco. Por sus poquedades quieren que no goze de que se diga que alcanço la dinidad del reyno; y ansi vemos que en la quenta que en los quipos y romançes tienen los reyes que reynaron en el Cuzco callan este, lo qual yo no hare pues al fin, mal o bien, con viçios o con virtudes, governo y mando el reyno algunos dias'. 129
Como estos yndios no tienen letras, no quentan sus cosas sino por la memoria que dellas queda de hedad en hedad y por sus cantares y quipos: digo esto, porque en muchas cosas varian, diziendo unos uno y otros otro, y no bastara juyzio umano a escrevir lo escrito si no tomara destos dichos lo que ellos mismos dezian ser mas çierto para lo contar. Esto apunto para los españoles que estan en el Peru que presumen de saber muchos secretos destos, que entiendan que supe yo y entendi lo que ellos piensan, que saben y entienden y mucho mas y que de todo convino escrevirse lo que veran y que pase el travajo en ello que ellos mismos saben'. 150

Quiposcamayores


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De Tomebanba salio Guaynacapa y paso por los Puruas y descanço algunos dias en Riobanba y en Mocha y en Lataqunga descançaron sus jentes y tuvieron bien que bever del mucho brevaje que para ello estava aparejado y recojido de todas partes. Aqui fue saludado Guay[nac]apa y visitado de muchos señores y capitanes de las comarcas y enbio orejones fieles de su linaje a que fuesen por la costa de los llanos y por toda serrania a tomar quenta a los ‘quiposcamayores’, que son sus contadores, de lo que avia en los depositos, y a que supiesen como se avian con los naturales los que tenia puestos por governadores y si eran bien proveydos los tenplos del Sol y los oraculos y guacas que avia en todo lugar;...'. 191
...si el rey difunto avía sido/tan benturoso que dél quedase loable fama para que por sus valentías y buen gobierno mereçiese que para sienpre quedase entre ellos, mandavan llamar los grandes quiposcamayos donde la quenta se feneçía y savían dar razón de las cosas que suçedido avían en el reyno...'. 27
En cada cabeça de provinçia avia contadores a quien llaman ‘quiposcamayos’ e por estos nudos tenian la quenta y razon de lo que avian de tributar los que estavan en aquel distrito desde la plata, oro, ropa y ganado hasta la leña, y las otras cosas mas menudas...'. 31

Quiquixana


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Determinado por el Ynga de yr al Collao, salio de la çibdad del Cuzco con mucha jente de guerra y paso por Mohina y por los pueblos de Urcos y Quiquixana. Como los canches supieron de la venida del Ynga, acordaron de se juntar y salir con sus armas a le defender la pasada por su tierra; y por el entendido, les enbio mensajeros que les dixesen que no tuviesen tal proposito porque el no queria hazelles enojo,...'. 124

Quiro


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... y aún sin esto, podría ser lo que quenta de Ayar Cache e de los otros ser encantadores, que sería causa de por arte del demonio hazer lo que hazían. En fin, no podemos sacar dellos otra cosa questo. Pues luego que Ayar Cache quedó dentro en la queba, los otros dos hermanos suyos acordaron, con alguna jente que se les avía llegado, de hazer otra poblaçión, la qual pusieron por nombre Tanbo Quiro, que en nuestra lengua querrá dezir 'dientes de aposento' o 'de palacio'; / y ase de entender questas poblaçiones no heran grandes ni más que algunas fuerças pequeñas. Y en aquel lugar estuvieron algunos días, aviéndoles ya pesado con aver echado de sí a su hermano Ayar Eche que por otro nombre dizen tanbién llamarse Guanacaure'. 15
Capítulo [VII] 'de cómo, estando los dos hermanos en Tanbo Quiro, vieron salir con alas de pluma al que avían, con engaño metido en la cueba, el qual les dixo que fuesen a fundar la gran çibdad del Cuzco; y cómo partieron de Tanbo Quiro'. 16
Prosiguiendo en la relaçión que yo tomé en el Cuzco, dizen los orejones que, después de aver asentado en Tanbo Quiro los dos yngas, sin se pasar muchos días, descuydados ya de más ver [a] Ayar Coche, lo vieron venir por el ayre con alas grandes de pluma pintadas'. 16

Quito


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...me pareçe que si el Enperador quisiese mandar hazer otro camino real como el que va del Quito al Cuzco sale del Cuzco para yr a Chile, çiertamente creo con todo su poder para ello no fuese poderoso ni fuerças de honbres lo pudieran hazer, si no fuese con la horden tan grande que para ello los Yngas mandaron que oviese'. 40
Y la horden que los orejones del Cuzco y los mas señores naturales de la tierra dizen que se tenia en el tributar hera esta: que desde la çibdad del Cuzco el que reynava enbiava algunos prençipales criados de su casa a visitar por el uno de los quatro reales caminos que salen de aquella çibdad, que ya tengo escrito llamarse Chinchasuyo el uno, en el qual entran las provinçias que ay hasta Quito, con todos los llanos de Chincha para abaxo hazia el Norte; y el segundo se llama Condesuyo, ques donde se yncluyen las regiones y provinçias questan hazia la mar del Sur y muchas de la serrania; al terçero llaman Collasuyo, ques por donde contaron todas las provinçias que ay hazia la parte del Sur hasta Chile; el ultimo camino llaman Andesuyo, por este van a todas las tierras questan en las montañas de los Andes, que se estiende en las faldas y vertientes dellas'. 49
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca , Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 56
Era tan grande el reyno del Peru , que mandavan los Yngas, lo ya muchas vezes dicho desde Chile hasta Quito y aun del rio de Maule hasta el de Angasmayo; y si estando el rey en el un cavo destos oviera de ser ynformado de lo que pasava en el otro con quien anduviera por jornadas, aunque fueran grandes, fuera una cosa muy larga, porque, a cavo de aver andado mill leguas, ya seria sin tienpo lo que se oviera de prove[e]r, si conviniera, o remediar otros negoçios de governaçion'. 60
Por cada provinçia se tenia cuydado de poblar las postas que cayan en sus terminos y 1o mismo hazian en los desiertos, canpos y sierras de nieve los que estavan mas çerca del camino. Y como fuese neçesario dar aviso en el Cuzco o en otra parte a los reyes de alguna cosa que oviese çusedido o que conviniese a su serviçio, salian de Quito o de Tomevanba o de Chile o de Carangue o de otra parte qualquiera de todo el reyno, asi de los llanos como de las sierras y con demasiada presteza andavan al trote sin parar aquella media legua, porque los yndios que alIi ponian y mandavan estar, de creer es que serian lijeros y los mas sueltos de todos'. 61
Y sin las partes dichas, tenian algunas destas guarniçiones en las fronteras de los Chachapoyas y Bracamoros, y en el Quito, y en Carangue, que es adelante del Quito, al Norte, junto a la provinçia que llaman de Popayan, y en otras partes donde seria menester, asi en Chile como en los llanos y sierras'. 65
Capitulo [LVII] 'de como Topa Ynga Yupangue salio del Cuzco y como sojusgo toda la tierra que ay hasta el Quito y de sus grandes hechos'. 161
Esta conquista de Quito que hizo Topa Ynga bien pudiera yo ser mas largo; / pero tengo tanto que escrevir en otras cosas, que no puedo ocuparme en tanto ni quiero contar sino sumariamente lo que hizo, pues para entenderlo bastara [lo] dibulgado por la tierra. La salida quel rey queria hazer de la çibdad del Cuzco, sin saber a que parte ni adonde avia de ser la guerra, porque esto no se dezia sino a los consejeros, juntaronse mas de dozientos mill honbres de guerra con tan gran bagaxe y repuesto que henchian los canpos; y por las postas fue mandado a los governadores de las provinçias que de todas las comarcas se truxesen los bastimentos y muniçiones y armas al camino real de Chinchasuyo, el qual se yva haziendo no desviado del que su padre mando hazer, ni tan llegado que pudiesen hazerlo todo uno'. 161
De Lataqunga anduvo hasta llegar a lo que dezimos Quito, donde esta fundada la çibdad de San Francisco del Quito; y pareçiendole bien aquella tierra y que hera tan buena como el Cuzco, hizo alli fundaçion de la poblaçion que ovo, a quien llamo Quito y poblola de mitimaes y hizo hazer grandes casas y edefiçios y depositos diziendo: ‘El Cuzco a de ser por una parte cabeça y anparo de mi gran reyno; y por otra lo a de ser el Quito’. Dio poder grande al governador de Quito y por toda la comar-/-ca del Quito puso governadores suyos y delegados; mando que en Carangue oviese guarniçion de jente hordinaria para paz y guerra y de otras tierras puso jente en estas y destas mando sacar para llevar en las otras'. 164
Capitulo [LVIII] 'de como el rey Topa Ynga enbio a saber desde Quito como se cunplia su mandamiento y como, dexando en horden aquella comarca, salio para yr por los valles de los yungas'. 166
Como Topa Ynga Yupangue oviese señoreado la tierra hasta el Quito, segund se a dicho, estando el en la misma poblaçion del Quito entendiendo que se cunpliese y ordenasen las cosas por el mandadas, de donde mando a los que entre los suyos tenia por mas cuerdos que en hamacas fuesen llevados por los naturales y, unos por una parte y otros por otra, que mirasen y entendiesen en la horden que estavan las nuevas provinçias que se hazian y que tomasen quenta a los governadores / y cojedores de tributos y que mirasen como se avian con los naturales'. 166
En Quito tuvo nueva de quan bien se hazia lo que por el avia sido mandado y quanto cuydado tenian los delegados suyos de ynponer aquellas jentes en su serviçio y quan bien los tratavan ellos [y] como estavan alegres y hazian lo que les hera man[da]do'. 166
En Quito dexo por su capitan general y mayordomo mayor a un orejon ançiano, quien todos quentan que hera muy entendido y esforçado y de jentil presençia, a quien llamavan Chalcomayta; y le dio liçençia para que pudiese andar en andas y servirse con oro y otras libertades quel tuvo en mucho. Mandole sobre todas cosas que cada luna le hiziese mensajero que le llevase aviso particularmente / de todas las cosas que pa[sa]sen y del estado de la tierra y de la fertilidad della y del creçimiento de los ganados, con mas lo que ordinariamente todos avisavan, que heran los pobres que avian, los que eran muertos en un año y los que naçian y lo que se a escrito en lo de atras, que sin esto savian los reyes en el mismo Cuzco; y con aver tan gran camino desde Quito al Cuzco, ques mas que yr de Sevilla a Roma, con mucho, era tan usado el camino como lo es de Sevilla a Triana, que no lo puedo mas encareçer'. 167
Hazia la parte de Levante enbio orejones avisados en avito de mercaderes para que mirasen las tierras que oviese y que jentes las mandavan; y ordenadas otras cosas bolvio al Cuzco, de donde afirman que torno a salir a cavo de algunos dias. Y con la jente que convino llevar entro en los Andes y paso gran travajo por la espeçura de la montaña y conquisto algunos pueblos de aquella rejion y mando senbrar muchas sementeras de coca y que la llevasen al Cuzco, donde el dio la buelta. Y dizen que pasados pocos dias, le dio çierto mal que le causo la muerte y que, encomendando a su hijo la governaçion del reyno y a sus mugeres y hijos y diziendo otras cosas, murio. Y se hizieron tan grandes lloros y tan notable sentimiento desde Quito hasta Chile, ques estraña cosa de oyr a los yndios lo que sobre ello quentan'. 178
Su madre de Guaynacapa, señora prençipal, mujer y hermana que fue de Topa Ynga Yupangue, llamada Mama Ollo, dizen que fue de mucha prudençia y que aviso a su hijo de muchas cosas quella vio hazer a Topa Ynga, y que lo queria tanto que le rogo no se fuese a Quito ni a Chile hasta quella fuese muerta; y asi quentan que por le hazer plazer y obedeçer su mandado estuvo en el Cuzco sin salir hasta que ella murio, y fue enterrada con gran ponpa, metiendose en su sepoltura mucho tesoro y ropa fina y de sus mugeres y servidores. Los mas tesoros y casas de los Yngas muertos y eredades, que llaman ‘chacaras’, todo estava entero desde el primero, sin que ningund osase gastarlo ni tomarlo, porque ellos no tenian guerras ni neçesidades quel dinero oviese las de remediar...'. 180
Capitulo [LXIV] 'de como el rey Guaynacapa torno a mandar hazer llamamiento de jente y de como salio para lo de Quito'. 185
Como Guaynacapa se oviese holgado algunos meses en el Cuzco y en el se oviesen juntado los çaçerdotes de los tenplos y adevinos de los oraculos, mando hazer sacrifiçios y la ofrenda de la capacocha se hizo muy grande y rica y bolvieron bien llenos de oro los bulradores de los hechizeros. Cada uno dava respuesta conforme a como le pareçia que el rey seria mas contento. Lo qual con otras cosas pasado, mando Guaynacapa que se entendiese en hazer un camino mas real, mayor y mas ancho que por donde fue su padre, que llegase hasta Quito, donde tenia pensado de yr; y que los aposentos ordinarios y depositos y las postas se pas[as]en a el. Para que por todas las tierras se supiese ser esto su voluntad, salieron correos a lo avisar y luego fueron orejones a lo mandar cunplir y se hizo un camino, el mas sobervio y de ver que ay en el mundo, y mas largo, porque salia del Cuzco y allegava a Quito y se juntava con el que yva a Chile, ygual a el'. 185
Capitulo [LXV] 'como Guaynacapa entro por los Bracamoros y bolbio huyendo y lo que mas le çuçedio hasta que llego a Quito'. 189
Tengo entendido que por çierto alvoroto que yntentaron çiertos pueblos de la comarca del Cuzco, lo sintio tanto que, despues de aver quitado las cabeças a los prençipales, mando espresamente que los yndios de aquellos lugares truxesen de las piedras del Cuzco la cantidad que les señalo para hazer en Tomebanba unos aposentos de mucho primor, y que con maromas las truxeron; y se cunplio su mandamiento. Y dezia muchas vezes Guaynacapa que las jentes destos reynos, para tenellos bien sojuzgados, convenia, quando no tuviesen que hazer ni que entender, hazelles pasar un monte de un lugar a otro; y aun al Cuzco mando llevar piedras y losas para edefiçios del Quito, que oy dia biven en los edefiçios que las pusieron'. 190
De Lataqunga anduvo hasta que allego a Quito, donde fue reçibido a su modo y usança con grandes fiestas; y le entrego el governador de su padre los tesoros, que eran muchos, con la ropa fina y cosas mas que a su cargo heran; y onrolo con palabras, loando su fidelidad, llamandole padre y que sienpre le estimaria conforme a lo mucho que a su padre y a el avia servido. Los pueblos comarcanos [a] Quito enbiaron muchos presentes y bastimento para el rey y mando que en el Quito se hiziesen mas aposentos y mas fuertes de los que avian; y pusose luego por obra y fueron hechos los que los nuestros hallaron quando aquella tierra ganaron'. 191
Unos de los orejones afirman que Guaynacapa desde el Quito bolvio al Cuzco por los llanos hasta Pachacama y otros que no, porque quedo en el Quito hasta que murio. En esto, ynquirido lo que es mas çierto, lo pondre conforme a como lo oy [a] algunos prençipales que se hallaron por sus personas con el en esta guerra; que dizen que estando en el Quito, le vinieron de muchas partes enbaxadores a congratularse con el en nonbre de sus tierras; y que teniendo ya bien domado, seguro y por muy paçifico a las provinçias de las serranias, / penso que seria bien hazer jornada a las provinçias de Puerto Viejo y lo que llamamos Guayaquil y a los Yungas; y tomando su consejo con sus capitanes y prençipales, aprovaron su pensamiento y aconsejaron que lo pusiese por obra. Quedaron en el Quito muchas de sus jentes; con la que convino, salio y entro por aquellas tierras en donde tuvo con algunos moradores dellas algunas refriegas; pero al fin, unas y otras quedaron en su serviçio y puesto en ellas governadores y mitimaes'. 192
De aqui dizen unos de los yndios que subio al Cuzco, otros que bolvio a Quito. En fin, sea desta vez o que aya sido primero, que va poco, el vesito todos los llanos y para el se hizo el gran camino que por ellos vemos hecho, y asi sabemos que en Chincha y en otras partes destos valles hizo grandes aposentos e depositos y tenplos del Sol. Y puesto todo en razon lo de los llanos y lo de la sierra y teniendo todo el reyno paçifico, rebolvio sobre el Quito y movio la guerra a los padres de los que agora llaman guamavacones y descubrio a la parte del Sur basta el rio de Angasmayo'. 193
Capitulo [LXVII] 'de como, saliendo Guaynacapa de Quito, enbio delante çiertos capitanes suyos, los qua1es bolvieron huyendo de los enemigos y lo que sobre ello hizo'. 194
Estando en Quito Guaynacapa con todos los capitanes y soldados viejos que con el estavan, quentan por muy abiriguado que mando que saliesen de sus capitanes con jente de guerra a sojusgar çiertas naçiones que no avian querido jamas tener su amistad; los quales, como ya supiesen de su estada en el Quito, reçelandose dello, se avian aperçibido y buscado fabores de sus vezinos y parientes por resistir a quien a buscarlos viniese; y tenian hechos fuertes y alvarradas y muchas armas de las que ellos usan. Y como salieron, Guaynacapa fue tras dellos para rebolver a otra tierra que confinava con ella, que toda devia de ser la comarcana de lo que llamamos Quito; y como sus capitanes y jentes salieron adonde yvan encaminados, teniendo en poco a los que yvan a buscar, creyendo que con façilidad se harian señores de sus / canpos y haziendas, se davan prieça [a] andar'. 194
Guaynacapa tenia en su fuerte bastimento y avia enbiado a llamar a los capitanes de Quito con parte de la jente que a su cargo tenian y estava con mucha çaña porque los enemigos no querian dexar las armas, a los quales muchas vezes yntento con enbaxadas que les enbio y dones y presentes atraerlos a si; mas era en vano pensar tal cosa. El Ynga engroço su exerçito y los enemigos avian hecho lo mismo, los quales determinadamente acordaron de dar en el Ynga y desbaratarlo o morir sobre el caso en el canpo. Y asi lo pusieron por obra y ronpieron dos çercas de la fortaleza, que a no aver otras que yvan rodeando un çerro, sin duda por ellos quedara la vitoria; mas como su usança es hazer un çercado con dos puertas y mas alto otro tanto y asi hazen en un çerro siete, ocho fuerças para si la una perdieren subirse a la otra, el Ynga con su jente se guareçio en la mas fuerte del çerro, de donde a cabo de algunos dias, salio y dio en los enemigos con gran coraje'. 197
Y despues de se aver reformado al canpo, el Ynga paso adelante hazia la parte del Sur con gran reputaçion por la vitoria pasada; y anduvo descubriendo hasta el rio de Angasmayo, que fueron los limites de su enperio. Y supo de los naturales como adelante avia muchas jentes y que todos andavan desnudos sin ninguna vergüença y que comian carne umana, todas en general; y hizo algunas fuerças en la comarca de los Pastos y mando a los prençipales que le tributasen y dixeron que no tenian que le dar; y por lo enponer, les mando que cada casa de la tierra fuese obligada a le dar tributo, cada tantas lunas, un cañuto de piojos algo grande. Al prinçipio rieronse del mandamiento; mas despues, como por muchos que ellos tenian no podian henchir tantos cañutos, criaron con el ganado quel Ynga les mando dexar y tributavan de lo que se multiplicava y de las comidas y rayzes que ay en sus tierras. Y por algunas causas que para ello tuvo Guaynacapa, bolvio al Quito y mando que en Carangue estuviese tenplo del Sol y guarniçion de jente con mitimaes y capitan general con su governador para frontera de aquellas tierras y para guardia dellas'. 198
Capitulo [LXIX] 'de como el rey Guaynacapa bolvio a Quito y de como supo de los españoles que andavan por la costa y de su muerte'. 199
En este mismo año andava Françisco Piçarro con treze cristianos por esta costa y avia dello ydo al Quito aviso a Guaynacapa, a quien contaron el traje que trayan y la manera del navio y como heran barbados y blancos y hablavan poco y no heran tan amigos de vever como ellos y otras cosas de las que ellos pudieron saber. Y codiçioso de ver tal jente, dizen que mando que con brevedad le truxesen uno de dos que dezian aver quedado de aquellos honbres, porque los demas heran ya bueltos con su capitan a la Gorgona, donde avian dexado çiertos españoles con los yndios e yndias que tenian, como en su lugar contaremos. Y dizen unos destos yndios que despues de ydos, a estos dos que los mataron, de que reçibio mucho enojo Guaynacapa; otros quentan que no, sino que los trayan y, como supieron en el camino su muerte, los mataron; / sin estos, dizen otros que ellos se murieron. Lo que tenemos por mas çierto es que los mataron los yndios dende a poco que ellos en su tierra quedaron. Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. 199
Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio'. 200
Y luego que fue muerto Guaynacapa, fueron tan grandes los lloros que ponian los alaridos que davan en las nuves y hazian caer atordidas las aves de lo muy alto hasta el suelo. Y por todas partes se dibulgo la nueva y no avia lugar ninguno donde no se hiziese sentimiento notable. En Quito lo lloraron a lo que dizen dies dias arreo; y de alli le llevaron a los cañares, adonde lo lloraron una luna entera; y fueron aconpañando el cuerpo muchos señores prençipales hasta el Cuzco, saliendo por los caminos los honbres y mujeres llorando y dando aullidos. En el Cuzco se hizieron mas lloros y fueron hechos sacrifiçios en los tenplos y adereçaron de le enterrar conforme a su costunbre, creyendo que su anima estava en el çielo. Mataron para meter con el en su sepoltura y en otras mas de quatro mill animas, entre mugeres y pajes y otros criados, tesoros y pedreria y fina ropa. De creer es que seria suma grande la que pornian con el; no dizen en donde ni como esta enterrado, mas de que concuerdan que su sepo1tura se hizo en el Cuzco. Algunos yndios me dixeron a mi que lo enterraron en el rio de Angasmayo, sacandolo de su natural para hazer la sepoltura, mas no lo creo -y lo que dizen de que se enterro en el Cuzco, si'. 201
Bien te[r]nia que dezir en contar menudamente las diçinçiones destos tan poderosos señores, mas no saldre de mi brevedad por las causas tan justas que otras vezes e dicho tener. Guascar hera hijo de Guaynacapa y Tabalipa tanbien. Guascar de menos dias, Atabalipa de mas años; Guascar hijo de la Coya, hermana de su padre, señora prençipa1; Atabalipa hijo de una yndia quilaco, llamada Tutu Palla. El uno y el otro naçieron en el Cuzco y no en Quito, como algunos an dicho y an escrito para esto, sin lo aver entendido como ello es. La razon lo muestra porque Guaynacapa estava en la conquista de Quito y por aquellas tierras aun no doze años y era Atabalipa quando murio de mas de treynta años; y señora de Quito, para dezir lo que ynventan que era su madre, no avia ninguna porque los mismos Yngas eran reyes y señores del Quito; y Guascar naçio en el Cuzco y Atabalipa era quatro o çinco años de mas hedad que no el'. 202
Como fuese muerto Guaynacapa y por el hechos los lloros y sentimiento dicho, aunque avia en el Cuzco mas de quarenta hijos suyos, ninguno yntento salir de la obediençia de Guascar, a quien savian perteneçia el reyno; y aunque se entendio lo que Guaynacapa mando, que su tio governase, no falto quien aconsejo a Guascar saliese con la borla en publico y mandase por todo el reyno como rey. Y como para las honras de Guaynacapa avian venido al Cuzco los mas de los señores naturales de las provinçias, pudo ser la fiesta de su coronaçion grande y de presto entendida y sabida y asi lo determino de hazer. Dexando el govierno de la misma çibdad a quien por su padre lo tenia, se entro a hazer el ayuno con la oservançia que su costunbre requeria. Salio con la borla muy galano y hizieronse grandes fiestas y pusieronse en la plaça la maroma de oro con los bultos de los Yngas y conforme a la costunbre dellos gastaron algunos dias en beber y en sus areytos; y acabados, fue la nueva a todas las provinçias y mandado del nuevo rey de lo que avian de hazer, enbiando a Quito çiertos orejones a que truxesen las mujeres de su padre y su serviçio. Fue entendido por Atabalipa como Guascar avia salido con la borla y como queria que todos le diesen la ovedençia; y no se avian partido de Quito ni de sus comarcas los capitanes general[es] de Guaynacapa y avia entre todos platicas secretas sobre que hera bien procurar por las vias a ellos posible[s] quedarse con aquellas tierras de Quito sin yr al Cuzco al llamamiento de Guascar, pues era aquella tierra tan buena y adonde todos se hallavan tan bien como en el Cuzco'. 204
Algunos avia entre ellos que les pesava y dezian que no hera liçito dexar de reconoçer al gran Ynga, pues hera señor de todos; mas Ylla Topa no fue leal a Guascar asi como Guaynacapa se lo rogo y el se lo prometio, porque dizen que / andava en tratos y secretas platicas con Atabalipa, que entre los hijos de Guaynacapa mostro mas animo [y] balor, causado por su atrevimiento y aparejo que hallo o con lo que su padre mando, si fue verdad, que governase lo de Quito y sus comarcas. Este hablo a los capitanes Chalaquchima, Ynclagualpa, Urimiñavi, el Quizquiz , Sopeçopagua y otros muchos, sobre que quisiesen faboreçerle y ayudarle para quel fuese Ynga de aquellas partes como su hermano lo hera del Cuzco. Y ellos y el Ylla Topa, traydor a su señor natural Guascar, pues que aviendole dexado por governador hasta quel tuviese edad cunplida le nego y se ofreçio de faboreçer [a] Atabalipa, que ya por todo el real era tenido por señor y le fueron entregadas las mugeres de su padre, a quien el reçibio por suyas, que hera autoridad mucha entre estas jentes; y el serviçio de su casa y lo demas que tenia le fue dado para que por su mano fuese hordenado todo a su boluntad'. 205
Entendido hera por todo el reyno del Peru como Guascar era Ynga y como tal mandava y tenia guarda y despachava orejones a las cabeçeras de las provinçias a proveer lo que convenia. Era de tan buen seso y tenia en tanto a los suyos que fue, lo que reyno, querido en estremo dellos; y seria quando començo a reynar, a lo que los yndios dizen, de veynte y çinco años poco mas o menos. Y aviendo nonbrado por su capitan general [a] Atoco, le mando que tomando la jente que le pareçiese de los lugares por donde pasase, mitimaes y naturales, fuese a Quito a castigar el alboroto que avia con lo que su hermano yntentava y tuviese aquella tierra por el'. 207
Y asi unos dizen que, Atabalipa, como ovo determinadose a no solamente no querer dar la obediençia a su hermano que ya hera rey, mas aun pretendio aver el señorio para si por las formas que pudiese, tenyendo -como ya tenia- de su parte a los capitanes y soldados de su padre, vino a los Cañares adonde hablo con los señores naturales y con los mitimaes coloreando, con razones que ynvento, [que] su deseo no hera de hazer daño a su hermano por querer solamente el provecho para si, sino para tenellos a todos por amigos y hermanos y hazer otro Cuzco en el Quito, donde todos se holgasen; y pues el tenia tan buen coraçon, que para sanearse quellos le tenian para con el, diesen lugar que en Tomebanba fuesen para el hechos aposentos y tanbos, para que como Ynga y señor pudiese holgar con sus mugeres en ellos, como hizo su padre y su agüelo;...'. 207
Y teniendo esta voluntad Atabalipa no pudo con ellos acavar nada, antes afirman que los cañares con el capitan [y] mitimaes lo prendieron con yntento de lo presentar a Guascar; mas, poniendolo en un aposento del tanbo, se solto y fue a Quito, donde hizo entender averse buelto culebra por boluntad de su dios para salir de poder de sus enemigos; por tanto, que todos se aparejasen para començar la guerra publica y al descubierto porque asi convenia. Otros yndios afirman por muy çierto que el capitan Atoco con su jente allego a los Cañares, adonde estava Atabalipa, y quel fue el que lo prendio y se solto como esta dicho. Creo yo para mi, aunque podr[i]a ser otra cosa, que Atoco se hallo en la prision de Atabalipa y, muy sentido porque asi se avia descabullido, sacando la mas jente que pudo de los cañares, se partio para Quito, enbiando por todas partes a esforçar los governadores y mitimaes en el amistad de Guascar . Tienese por averiguado que Atabalipa se solto haziendo con una ‘coa’, ques ‘pala[n]ca’, que una muger Çella le dio, un agujero, estando los que estavan en el tanbo calientes de lo que avian vevido, y pudo, dandose prieça, allegar al Quito como esta dicho, sin ser alcançado de los enemigos que mucho quisieran tomarlo [a] aver a las manos'. 208
Capitulo [LXXIII] 'de como Atabalipa salio del Quito con su jente y capitanes y de como dio vatalla a Atoco en los pueblos de Anbato'. 209
Como las postas que estavan en los caminos reales fuesen tantas, no pasava cosa en parte del reyno que fuese oculta, antes era publica por todo lugar. Y como se entendio Atabalipa averse escapado por tal ventura y estar / en Quito allegando la jente, luego se conoçio que la guerra seria çierta y asi uvo division y parçialidades y novedades grandes y pensamientos endereçados a mil[l] fines. Guascar, en lo de arriba, no tuvo quien no le obedeçiese y desease que saliese del negoçio con honra y autoridad. Atabalipa tuvo de su parte los capitanes y jente del exercito y muchos señores naturales y mitimaes de las provinçias y tierras de aquella comarca; y quentan que luego en Quito con çeleridad mando salir la jente, jurando como ellos juran que en los cañares avian de hazer castigo grande por el afrenta que alli reçibio. Y como supiese venir Atoco con su jente, que pasaria, a lo que dizen, de quarenta guarangas, ques millares de honbres, se dio prieça a se encontrar con el'. 209

Quizquiz


Cita Número de página
segund la relaçión que yo tome en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, unico heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dadose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas hasta que el rio de Apurima, por el paso de Cotabanba , fue preso el rey Guascar y tratado cruelmente por Chalaquchima, sin lo qual el Quizquiz en el Cuzco hizo un gran daño y mato –sigund es publico- treynta hermanos de Guascar e hizo otras crueldades en los que tenian su opinion y no se avian mostrado favorables [a] Atabalipa; y como andando en estas pasiones tan grande oviese, como digo, sido preso Atabalipa y consertado con el Piçarro que le daria por su rescate una casa de oro y para traello fuesen al Cuzco Martín Bueno, Çarate y Moguer, porque la mayor parte estava en el solene tenplo de Curicanche; y como llegasen estos cristianos al Cuzco en tienpo y coyuntura que los de la parte de Guascar pasavan por la calamidad dicha e supiesen la prision de Atabalipa, holgaronse tanto como se puede sinificar; y asi luego, con grandes suplicaçiones, ynploravan su ayuda/contra Atabalipa su enemigo, diziendo ser enbiados por mano de su gran dios Tiçiviracocha y ser hijos suyos: y asi luego les llamaron y pusieron por nonbre Viracocha. Y mandaron al gran sacerdote, como los mas ministros del tenplo, que las mugeres sagradas se estuviesen en el, y el Quizquiz les entrego todo el oro y plata'. 11
Començose a hazer esta fuerça en tienpo de Ynga Yupangue; labro mucho su hijo Topa Ynga y Guaynacapa y Guascar y aunque agora es cosa de ver, lo era mucho mas sin conparaçion. Cuando los españoles entraron en el Cuzco, sacaron los yndios del Quizquiz gran tesoro della y los españoles an hallado algunos y se cre[e] que ay a la redonda della mayor numero que lo uno y lo otro. Lo que desta fortaleza y de la de Guarco an quedado, seria justo mandar conservar para memoria de la grandeza desta tierra y aun para tener en ella tales dos fuerças, pues a tan poca costa se las hallan hechas. Y con tanto volvere a la materia'. 149
Algunos avia entre ellos que les pesava y dezian que no hera liçito dexar de reconoçer al gran Ynga, pues hera señor de todos; mas Ylla Topa no fue leal a Guascar asi como Guaynacapa se lo rogo y el se lo prometio, porque dizen que / andava en tratos y secretas platicas con Atabalipa, que entre los hijos de Guaynacapa mostro mas animo [y] balor, causado por su atrevimiento y aparejo que hallo o con lo que su padre mando, si fue verdad, que governase lo de Quito y sus comarcas. Este hablo a los capitanes Chalaquchima, Ynclagualpa, Urimiñavi, el Quizquiz , Sopeçopagua y otros muchos, sobre que quisiesen faboreçerle y ayudarle para quel fuese Ynga de aquellas partes como su hermano lo hera del Cuzco. Y ellos y el Ylla Topa, traydor a su señor natural Guascar, pues que aviendole dexado por governador hasta quel tuviese edad cunplida le nego y se ofreçio de faboreçer [a] Atabalipa, que ya por todo el real era tenido por señor y le fueron entregadas las mugeres de su padre, a quien el reçibio por suyas, que hera autoridad mucha entre estas jentes; y el serviçio de su casa y lo demas que tenia le fue dado para que por su mano fuese hordenado todo a su boluntad'. 205
Y quentan que encomendo la guerra a su capitan general Chalaquchima y a otros dos capitanes, llamados el Quizquiz el unos y el otro Ocumare. Y como Atoco no parase con la jente, pudieron encontrarse çerca del pueblo llamado Anbato, adonde a la usança suya començaron la batalla y la riñeron entre ellos bien. Y aviendo tomado un collado Chalaquchima salio a tienpo convenible con çinco mill honbres holgados y dando en los que estavan cançados, los apretaron tanto que, despues de ser muertos los mas dellos, bolvieron los que no lo eran las espaldas con gran espanto, y el alcançe se siguio y fueron muchos los presos / y Atoco entre ellos; el qual, quentan los que desto me ynformaron, que lo ataron a un palo donde con gran crueldad aviltadamente le mataron y que del casco de su cabeça hizo un bazo Chalaquchima, para vever, engastonado en oro. La opinion mayor y que deve des ser mas çierta, a mi juyzio, de los que murieron en esta vatalla de anbas partes fueron quinze o dies y seys mill yndios y los que se prendieron fueron los mas dellos muertos sin piedad ninguna por mandado de Atabalipa'. 210

Riobanba


Cita Número de página
Tengo entendido que por çierto alvoroto que yntentaron çiertos pueblos de la comarca del Cuzco, lo sintio tanto que, despues de aver quitado las cabeças a los prençipales, mando espresamente que los yndios de aquellos lugares truxesen de las piedras del Cuzco la cantidad que les señalo para hazer en Tomebanba unos aposentos de mucho primor, y que con maromas las truxeron; y se cunplio su mandamiento. Y dezia muchas vezes Guaynacapa que las jentes destos reynos, para tenellos bien sojuzgados, convenia, quando no tuviesen que hazer ni que entender, hazelles pasar un monte de un lugar a otro; y aun al Cuzco mando llevar piedras y losas para edefiçios del Quito, que oy dia biven en los edefiçios que las pusieron. De Tomebanba salio Guaynacapa y paso por los Puruas y descanço algunos dias en Riobanba y en Mocha y en Lataqunga descançaron sus jentes y tuvieron bien que bever del mucho brevaje que para ello estava aparejado y recojido de todas partes'. 190

Rondo Caya


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... porque Viracocha Ynga fue naçido en el Cuzco y criado y que lo mismo fueron sus padres y abuelos y que el nonbre de Viracocha se lo pusieron por nonbre particular, como lo tiene cada uno. Y como le fue entregada la corona, se caso con una senora prençipal llamada Rondo Caya, muy herrnosa'. 113

Sincheroca


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La una de sus mugeres fue estéril, que nunca se empreñó; en la otra ovo tres hijos varones y una hija: el mayor fue nonbrado Çinche Roca Ynga y la hija Achi Oclo;. 22
Aunque pudiera escrevir lo que pasó en el reynado de Sinche Roca Ynga, hijo que fue de Mango Capa, fundador del Cuzco, en este lugar, lo dexé pareçiéndome que en lo de adelante avría confusión para saber por entero la manera que se tuvo en la governaçión destos señores... 23
La una de sus mugeres fue esteril, que nunca se empreño; en la otra ovo tres hijos varones y una hija: el mayor fue nonbrado Çinche Roca Ynga y la hija Achi Oclo;'. 22
Capitulo [XXXI] 'del Segundo rey o Ynga que ovo en el Cuzco, llamado Cinche Roca Inga'. 94
Este Ynga ovo en su hermana e muger muchos hijos: al mayor nonbraron Quelloque Yupangue. Y visto por los comarcanos al Cuzco la buena horden que tenian los nuevos pobladores que en e1 estavan y como atrayan a su amistad las jentes, mas por amor e benebolençia que no por armas ni rigor, algunos capitanes y prençipales vinieron a con ellos tener sus platicas, holgandose de ver el tenplo de Curicancha la buena orden con que se regan, que fue causa que afirmaron con ellos amistades de muchas partes. Y dizen mas que, como oviese venido al Cuzco entre estos que digo, un capitan natural del pueblo que llaman Çaño no muy lexos de la çibdad, que rogo a Çinche Roca, con gran vehemençia que en ello puso, / que tuviese por bien que una hija quel tenia muy apuesta y hermosa, la quisiese reçibir para darla [por] muger a su hijo'. 95
Muerto de la manera que se a contado Çinche Roca, Lloque Yupangue, su hijo, fue reçibido por señor, aviendo primero ayunado los dias para [ello] señalados; y como por sus adivinanças y pensamientos se tuviese grande esperança que en lo futuro la çibdad del Cuzco avia de floreçer, el nuevo rey començo a la ennobleçer con nuevos edifiçios que en ella fueron hechos'. 97
Pasado esto y otras cosas que suçedieron al rey Sinche Roca que no savemos, después de ser viejo y dexar muchos hijos e hijas, murio y fue mui llorado y plañido y le hizieron oçequias muy sontuosas, guardando su bulto para la memoria de que avia sido bueno, creyendo que su anima descansava en los çielos'. 96
Aunque pudiera escrevir lo que paso en el reynado de Sinche Roca Ynga, hijo que fue de Mango Capa, fundador del Cuzco, en este lugar, lo dexe pareçiendome que en lo de adelante avria confusion para saber por entero la manera que se tuvo en la governaçion destos señores,... 23
Pues con la mas brevedad que pude escrevi lo que entendi [de] la governaçion y costunbres de los Yngas, quiero bolver con mi escritura a contar los que ovo desde Mango Capa hasta Guascar, como atras prometi. Y asi, deste como de otros no dan mucha notiçia los orejones, porque, a la verdad, hizieron pocas cosas; porque los ynventores de lo escrito y los mas valerosos de todos ellos fueron Ynga Yupangue y Topa Ynga, su hijo, y Guaynacapa, su nieto; aunque tanbien lo deve de causar la razon que ya tengo escrita, de ser estos los mas modernos. Luego pues que fue muerto Mango Capac y hechos por el los lloros generales y oçequias, Sinche Roca Ynga tomo la borla o corona con las çerimonias acostunbradas, procurando luego de alargar la casa del Sol y allegar asi la mas jente que pudo con halagos y grandes ofreçimientos, llamando, como ya se llamava, a la nueva poblaçion Cuzco. Algunos de los yndios naturales del afirman que, adonde estava la gran plaça, ques la misma que agora tiene, avia un pequeño lago y tremadal de agua que le hera dificultoso para el labrar los edifiçios grandes que querian començar a edificar; mas, que como esto fuese conoçido por el rey Çinche Roca, procuro con ayuda de sus aliados y vezinos de desazer aquel palude, çegandolo con grandes losas y maderos grueços, allanando por ensima donde el agua y lomo solia estar con tierra, de tal nvnera que quedo como agora lo vemos'. 94
Pues con la mas brevedad que pude escrevi lo que entendi [de] la governaçion y costunbres de los Yngas, quiero bolver con mi escritura a contar los que ovo desde Mango Capa hasta Guascar, como atras prometi. Y asi, deste como de otros no dan mucha notiçia los orejones, porque, a la verdad, hizieron pocas cosas; porque los ynventores de lo escrito y los mas valerosos de todos ellos fueron Ynga Yupangue y Topa Ynga, su hijo, y Guaynacapa, su nieto; aunque tanbien lo deve de causar la razon que ya tengo escrita, de ser estos los mas modernos. Luego pues que fue muerto Mango Capac y hechos por el los lloros generales y oçequias, Sinche Roca Ynga tomo la borla o corona con las çerimonias acostunbradas, procurando luego de alargar la casa del Sol y allegar asi la mas jente que pudo con halagos y grandes ofreçimientos, llamando, como ya se llamava, a la nueva poblaçion Cuzco. Algunos de los yndios naturales del afirman que, adonde estava la gran plaça, ques la misma que agora tiene, avia un pequeño lago y tremadal de agua que le hera dificultoso para el labrar los edifiçios grandes que querian començar a edificar; mas, que como esto fuese conoçido por el rey Çinche Roca, procuro con ayuda de sus aliados y vezinos de desazer aquel palude, çegandolo con grandes losas y maderos grueços, allanando por ensima donde el agua y lomo solia estar con tierra, de tal nvnera que quedo como agora lo vemos'. 94

Songo


Cita Número de página
...hera quellos dezían [que si en el mundo] avía sido el varón valiente y avía [engendrado mucho]s hijos y tenido reverençia a sus [padres y hecho p]legarias y sacrifiçios al Sol y a los [demás suy]os, que su ‘songo’ déste, que ellos tienen [por corazón, por]que distinguir la natura del ánima [y su potencia] no lo saben ni nosotros lo entendemos dellos más de lo que yo cuento,... 4

Sopays


Cita Número de página
...que fue causa que los yndios, por esto y por ver la poca reberençia que tenían del sol y cómo sin verguença ninguna ni temor de Dios ynviolaban sus mamaconas, que ellos tenían por gran sacrilejio, dixeron luego que la tal jente no eran hijos de Dios sino peores que 'sopays', que es nonbre de diablo. 12

Sopeçopagua


Cita Número de página
Algunos avia entre ellos que les pesava y dezian que no hera liçito dexar de reconoçer al gran Ynga, pues hera señor de todos; mas Ylla Topa no fue leal a Guascar asi como Guaynacapa se lo rogo y el se lo prometio, porque dizen que / andava en tratos y secretas platicas con Atabalipa, que entre los hijos de Guaynacapa mostro mas animo [y] balor, causado por su atrevimiento y aparejo que hallo o con lo que su padre mando, si fue verdad, que governase lo de Quito y sus comarcas. Este hablo a los capitanes Chalaquchima, Ynclagualpa, Urimiñavi, el Quizquiz , Sopeçopagua y otros muchos, sobre que quisiesen faboreçerle y ayudarle para quel fuese Ynga de aquellas partes como su hermano lo hera del Cuzco. Y ellos y el Ylla Topa, traydor a su señor natural Guascar, pues que aviendole dexado por governador hasta quel tuviese edad cunplida le nego y se ofreçio de faboreçer [a] Atabalipa, que ya por todo el real era tenido por señor y le fueron entregadas las mugeres de su padre, a quien el reçibio por suyas, que hera autoridad mucha entre estas jentes; y el serviçio de su casa y lo demas que tenia le fue dado para que por su mano fuese hordenado todo a su boluntad'. 205

Soras


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Ordenado esto con gran prudençia, el rey salio de alli y anduvo hasta la provinçia de Andaguaylas , adonde le fue hecho solene reçibimiento y estuvo alli algunos dias / determinando si yria a conquistar a los naturales de Guamanga e Xauxa o a los Soras y Lucanes lo mas despues de avei pensadolo con acuerdo de los suyos deterrnino de yr a los Soras. Y saliendo de alli, anduvo por un despoblado que yva a salir a los Soras, los quales supieron su venida y se juntaron para se defender. Avia enbiado Ynga Yupangue capitanes con jente por otras partes muchas a que allegasen las jentes a su serviçio con la mas blandura que pudiesen y a los soras enbio mensajeros sobre que no tomasen armas contra el, prometiendo de los tener en mucho sin les hazer agravio ni daño; mas no quisieron paz con servidunbre sino guerrear por no perder la livertad'. 138
Y en este peñol se recojeron muchos honbres con sus mugeres e hijos por miedo del Ynga, proveyendose del mas bastimento que pudieron. Y no solos los soras se recojeron a este peñol, que de la comarca de Guamanga y del rio de Vilcas y de otras partes se juntaron con ellos, espantados de oyr quel Ynga queria ser solo señor de las jentes. Vençida la vatalla, los vençedores gozaron del despojo y el Ynga mando que no hiziesen daño a los cativos, antes los mando soltar a todos ellos y mando yr un capitan con jente a lo de Condesuyo por la parte de Pomatanbo; e como entrase en los Soras e supiese averse ydo la jente al peñol ya dicho, reçibio mucho enojo e determino de los yr a çercar; y ansi, mando a sus capitanes que con la gente de guerra caminasen contra ellos'. 138
Guaynacapa avia mandado pareçer delante de si a los prençipales señores de los naturales de las provinçias; y estando su Corte llena dellos, tomo por mujer a su hermana Chimbo Ocllo y por ello se hizieron grandes fiestas, dexando los lloros que por la muerte de Topa Ynga se hazian. Y acabadas, mando que saliesen con el hasta çinquenta mill honbres de guerra, con los quales queria yr aconpañado para visitar las provinçias de su reyno. Como lo mando se puso por obra y salio del Cuzco con mas ponpa y autoridad que saco su padre, porque las andas serian tan ricas -a lo que afirman los que llevaron al rey en sus honbros- que no tuvieran preçio las piedras preçiosas tan grandes y muchas que yvan en ellas, sin el oro de que heran hechas. Y fue por las provinçias de Xaquixaguana y Andaguaylas y allego a los Soras y Lucanes, desde donde enbio enbaxadas a muchas partes de los llanos y sierras y tuvo respuesta dellos y de otros, con grandes presentes y ofrecimientos'. 181

Sunga


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Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72

Tamanentinos


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Y como esto viesen, pasaron adelante y allegaron a lo de Tarama, adonde hallaron a los naturales puestos en arma y ovieron vatalla en que fueron muertos y presos muchos de los taramentinos y los del Cuzco quedaron por vençedores; y como les dixesen que la boluntad del rey hera que le sirviesen y tributasen como hazian otras muchas provinçias y que serian bien tratados y faboreçidos, hizieron lo que les fue mandado y enbiose al Cuzco relaçion de todo lo que se avia hecho en este pueblo de Tarama'. 144

Tanbo


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... y aún sin esto, podría ser lo que quenta de Ayar Cache e de los otros ser encantadores, que sería causa de por arte del demonio hazer lo que hazían. En fin, no podemos sacar dellos otra cosa questo. Pues luego que Ayar Cache quedó dentro en la queba, los otros dos hermanos suyos acordaron, con alguna jente que se les avía llegado, de hazer otra poblaçión, la qual pusieron por nombre Tanbo Quiro, que en nuestra lengua querrá dezir 'dientes de aposento' o 'de palacio'; / y ase de entender questas poblaçiones no heran grandes ni más que algunas fuerças pequeñas. Y en aquel lugar estuvieron algunos días, aviéndoles ya pesado con aver echado de sí a su hermano Ayar Eche que por otro nombre dizen tanbién llamarse Guanacaure'. 15
Capítulo [VII] 'de cómo, estando los dos hermanos en Tanbo Quiro, vieron salir con alas de pluma al que avían, con engaño metido en la cueba, el qual les dixo que fuesen a fundar la gran çibdad del Cuzco; y cómo partieron de Tanbo Quiro'. 16
Prosiguiendo en la relaçión que yo tomé en el Cuzco, dizen los orejones que, después de aver asentado en Tanbo Quiro los dos yngas, sin se pasar muchos días, descuydados ya de más ver [a] Ayar Coche, lo vieron venir por el ayre con alas grandes de pluma pintadas'. 16
Salido el señor del Cuzco avia grandisima horden, aunque fuesen con e1 trezientos mill honbres. Yvan con conçierto por sus jornadas de tanbo a tanbo, adonde hallavan proveymiento para todos, sin que nada faltase, y muy conplido, y muchas armas y alpargates y toldos para la gente de guerra y mugeres y yndios para servillos y para llevarles sus cargas de tanbo a tanbo, adonde avia el mismo proveymiento y abasto de mantenimiento; y el señor se alojava y la guarda estava junto a e1 y la demas jente se aposentava en la redonda en los muchos aposentos que avia'. 69
/ Y a todos los que murieron de la parte suya en la vatalla los mando el nuevo Ynga enterrar, mandando hazerles las oçequias a su usança; y a los chancas mando que se hiziese una casa larga a manera de tanbo en la parte que se dio la vatalla, adonde para memoria fuesen desollados todos los cuerpos de los muertos ...'. 134
Y asi se hincheron todos los grandes aposentos y depositos de todo ello, de manera que de quatro a quatro leguas, que era la jornada, estava entendido que se avia de hallar proveymiento para toda esta multitud de jente, sin que faltase sino que sobrase mas de lo quellos gastasen, y mujeres, muchachos y onbres que servian personalmente de lo que les hera mandado y que llevavan el repuesto del Ynga y el vagax[e] de la jente de guerra de un tanbo a otro, donde estava el proveymiento que en el pasado'. 186
Y teniendo esta voluntad Atabalipa no pudo con ellos acavar nada, antes afirman que los cañares con el capitan [y] mitimaes lo prendieron con yntento de lo presentar a Guascar; mas, poniendolo en un aposento del tanbo, se solto y fue a Quito, donde hizo entender averse buelto culebra por boluntad de su dios para salir de poder de sus enemigos; por tanto, que todos se aparejasen para començar la guerra publica y al descubierto porque asi convenia. Otros yndios afirman por muy çierto que el capitan Atoco con su jente allego a los Cañares, adonde estava Atabalipa, y quel fue el que lo prendio y se solto como esta dicho. Creo yo para mi, aunque podr[i]a ser otra cosa, que Atoco se hallo en la prision de Atabalipa y, muy sentido porque asi se avia descabullido, sacando la mas jente que pudo de los cañares, se partio para Quito, enbiando por todas partes a esforçar los governadores y mitimaes en el amistad de Guascar . Tienese por averiguado que Atabalipa se solto haziendo con una ‘coa’, ques ‘pala[n]ca’, que una muger Çella le dio, un agujero, estando los que estavan en el tanbo calientes de lo que avian vevido, y pudo, dandose prieça, allegar al Quito como esta dicho, sin ser alcançado de los enemigos que mucho quisieran tomarlo [a] aver a las manos'. 208
Y como se dibulgase por todas partes deste reyno el valor de los Yngas y su gran poder e la valentia de Viracoche Ynga, que reynava en el Cuzco, cada uno destos, queriendo granjear su amistad, la procuraron con enbaxadores que le enbiaron para que quisiese mostrarse su valedor y ser contra su enemigo. Partidos estos mensajeros con grandes presentes, llegaron al Cuzco a tienpo quel Ynga venia de los palaçios o tanbos que para su pasatienpo avia mandado hazer en Xaquixaguana; y entendido a lo que venian, los oyo, mandando que los aposentasen en la çibdad y proveyesen de lo necesario'. 122
Y hecho un conbite general y muy esplendido, salio del Cuzco Topa Ynga, dexando en la çibdad su lugarteniente y su hijo mayor Guaynacapa; y con gran repuesto y magestad camino por lo de Collasuyo, visitando sus guarniçiones y tanbos reales y holgose por los pueblos de los Canas y Canchez'. 176
Entrado en el Collao, le traxeron quenta de las grandes manadas que tenian de ganado y quantas mill cargas de lana fina se llevavan por año a los que hazian la ropa para su casa y serviçio. En la ysla de Titicaca entro y mando hazer grandes sacrefiçios. En Chuqu[i]abo mando que estuviesen yndios estantes con sus veedores a sacar metal de oro con la horden y regimiento que se a escrito. Pasando adelante, mando que los charcas y otras naçiones hasta los chinchas sacasen cantidad grande de pastas de plata y que se llevasen al Cuzco por su quenta, sin que nada faltase; trasporto algunos mitima[e]s de una parte en otra, aunque avia dias que estavan alojados; mandava que todos travajasen y ninguno holgase, porque dezia que [en] la tierra donde avia holgazanes no pensavan otra cosa sino como buscar escandalos y corronper la onestidad de las mujeres. Por donde pasava mandava edeficar tanbos y plaças, dando con su mano la traça; repartio los terminos a muchas provinçias y limite conoçido para que, por aventajallo, no viniesen a las manos'. 182
Y dizen todos que yendo Guaynacapa acavando de asentar aquellas tierras por donde su padre paso y que avia sojusgado, supo de como en los Bracamoros avia muchos honbres y mujeres y que tenian tierras fertiles y que bien adentro de la tierra avia una laguna y muchos rios lleno[s] de grandes poblaciones. Codiçioso de descubrir y ganoso de señorear, tomando la jente que le pareçio, con poco vagax[e], mando caminar para ella, dexando el canpo alojado por los tanbos reales y encomendado a su capitan general. Entrado en la tierra, yban abriendo el camino con açaz travajo porque, pasada la cordillera de los promontorios nevados, dieron en la montaña de los Andes y hallaron rios furiosos que pasar y cayan muchas aguas del çielo'. 189
Desde estas tierras donde ya avia reformadose, afirman tanbien que enbio capitanes con jente, la que basto, aque viesen la costa de la mar lo que avia a la parte del Norte y que procurasen de atraer a su serviçio los naturales de Guayaquil e Puerto Viejo; y questos anduvieron por aquellas comarcas en las quales tuvieron guerras y algunas vatallas, y en unos cavos quedavan vençedores, en otras no del todo; y asi anduvieron hasta Col[l]ique, donde toparon con jentes que andavan desnudas y que comian carne umana y tenian las costunbres que oy tienen y usan los comarcanos al rio de San Juan, de donde dieron la buelta sin querer pasar adelante a dar aviso a su rey que con toda su jente avia allegado a los Cañares, adonde se holgo en estremo porque dizen naçer alli, y que hallo hechos grandes aposentos y tanbos y mucho proveymiento y enbio enbaxadas a que le viniesen a ver de las comarcas; y de muchos lugares le vinieron enbaxadores con presentes'. 190
Y asi unos dizen que, Atabalipa, como ovo determinadose a no solamente no querer dar la obediençia a su hermano que ya hera rey, mas aun pretendio aver el señorio para si por las formas que pudiese, tenyendo -como ya tenia- de su parte a los capitanes y soldados de su padre, vino a los Cañares adonde hablo con los señores naturales y con los mitimaes coloreando, con razones que ynvento, [que] su deseo no hera de hazer daño a su hermano por querer solamente el provecho para si, sino para tenellos a todos por amigos y hermanos y hazer otro Cuzco en el Quito, donde todos se holgasen; y pues el tenia tan buen coraçon, que para sanearse quellos le tenian para con el, diesen lugar que en Tomebanba fuesen para el hechos aposentos y tanbos, para que como Ynga y señor pudiese holgar con sus mugeres en ellos, como hizo su padre y su agüelo;...'. 207

Tanboquiro


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... Como este casamiento se hizo, quentan los mismos indios que aquella parcialidad se junto con los vecinos del Cuzco, haziendo grandes conbites y borracheras confirmaron su hermandad y amistad de ser todos unos. Y por ello se hizieron grandes sacrefiçios en el çerro de Guanacaure y en Tanboquiro y en el mismo de Curicanche'. 96
Y reynando desta manera Lloque Yupangue en el Cuzco, pasándose lo mas de su tienpo, allego a ser mui biejo sin aver hijo en su muger. Mostrando mucho pesar dello, los vezinos de la çibdad hizieron grandes sacrifiçios y plegarias a sus dioses, asi en Guanacaure como en Curicanche y en Tanboquiro y en otras partes; y dizen que por uno de aquellos oraculos donde oyan respuestas vanas oyeron que el Ynga engendraria hijo que le çusediese en el reyno; de lo qual mostraron mucho contento y alegres con la esperança, ponian al viejo rey ensima de su muger la Coya; y con tales bulras, a cavo de algunos dias claramente por todos se conoçio estar preñada y a su tienpo pario un hijo'. 98

Taqui


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Y besando la tierra, hizieron reverencia al Sol y hizieron un gran taqui y areyto con muchos sones: y los çaçerdotes, diciendo çiertas palabras llevaron el vaso a unos de sus vanos tenplos donde se ponian los semejantes juramentos que se hazian por los reyes y señores. Y aviendose holgado algunos dias Viracoche Ynga en Chuquito se bolvio al Cuzco, siendo por todas partes muy servido y bien recibido'. 128
Hecho esto, mando hazer el rey Ynga una agraçiada fortaleza tal y de la manera que yo conte en la Primera Parte, Asentado el valle y puesto mitimaes y governador, aviendo oydo las enbaxadas que le vinieron de los yungas y de muchos serranos, mando ruynar el nuevo Cuzco que se avia hecho y con toda su jente dio la buelta para la çibdad del Cuzco, donde fue reçibido con gran alegria y se hizieron grandes sacrefiçios con alabança suya en el tenplo y oraculos; e por el consiguiente, se alegro el pueblo con fiestas y borracheras y taquies solepenes'. 175
...y quéstos no sienpre ni en todo lugar fuesen publicados ni apregonados, sino quando estuviese hecho algúnd ayuntamiento grande de jente venida de todo el reyno para algúnd fin y quando se juntasen los señores prençipales con el rey en sus fiestas y solazes o quando se hazían los ‘taquis’ o borracheras suyas'. 28
Sin esto, en los depositos avia grandisima cantidad de oro en tejuelos y de plata en pastas y tenian mucha ‘chaquira’ ques en estremo menuda, y otras joyas muchas y grandes para sus taquis e borracheras'. 38
En este lugar entrara bien, para que se entienda, lo de la capacocha, pues todo / era tocante al serviçio de los tenplos ya dichos y de otros; y por notiçia que se tiene de yndios viejos que son bivos y bieron lo que sobre esto pasava, escrivire lo que dello tengo entendido ques verdad. Y asi dizen que se tenia por costunbre en el Cuzco por los reyes que cada año hazian venir [a] aquella çibdad a todas las estatuas y bultos de los ydolos que estavan en las guacas, que eran los tenplos donde ellos adoravan; las quales eran traydas con mucha veneraçion por los çaçerdotes y ‘camayos’ dellas, ques nonbre de guardianes; y como entrasen en la çibdad, heran reçib[id]as con grandes fiestas y proçeçiones y aposentadas en los lugares que para aquello estavan señalados y estableçidos; y aviendo venido de las comarcas de la çibdad y aun de la mayor parte de las provinçias numero grande de jente, asi honbres como mugeres, el que reynava aconpañado de todos los Yngas y orejones, cortesanos y prençipales de la çibdad, entendian en hazer grandes fiestas y borracheras y taquis, poniendo en la plaça del Cuzco la gran maroma de oro que la çercava toda y tantas riquezas y pedreria quanto se puede pensar por lo que se a escrito de los tesoros questos reyes poseyeron'. 87
Y asi, alegrado el pueblo y hechas sus solenes borracheras y vanquetes y grandes taquis y otras fiestas que entre ellos usan, diferente[s] en todo a las nuestras, en que los Yngas estan con gran triunfo y a su costa se hazen los convites, en que avia suma grande de tinajas de oro y plata y vasos y otras joyas, porque todo el serviçio de su cozina, hasta las ollas y vasos de serviçio, era de oro y plata, mandavan a los que para aquello estavan señalados y tenian / las bezes del Gran Çaqerdote, que tanbien estava presente a estas fiestas con tan gran ponpa y triunfo como el mismo rey, aconpañiado de los çaçerdotes y mamaconas que alli se avian juntado, que hiziesen cada ydo[lo] su pregunta destas cosas, el qual respondia por boca de los çaçerdotes que tenian cargo de su culto'. 88
Pues juntos el Ynga y el Gran Çacerdote con los cortesanos del Cuzco y mucha jente que vena de las comarcas, teniendo sus dioses puestos en talamo les mochavan, ques hazerles reverençia, lo que ellos usavan ofreçiendoles muchos dones de ydolos de oro pequeños y ovejas de oro y figura de mugeres, todo pequeño y otras muchas joyas. Y estavan en esta fiesta de Hatun Layme quinze o veynte dias, en los quales se hazian sus grandes taquis e borracheras y otras fiestas a su usança; lo qual pasado davan fin al sacrefiçio, metiendo los bultos de los ydolos en los tenplos y los de los Yngas muertos en sus casas'. 92

Tarama


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Los capitanes del Ynga, pasado lo que se a escrito, dieron la buelta al valle de Xauxa, donde ya se avian allegado grandes presentes y muchas mujeres para llevar al Cuzco y lo mismo hizieron los de Tarama. La nueva de todo fue al Cuzco y como fue savido por el Ynga holgose por el buen çuseso de sus capitanes, aunque hizo muestra [de] averle pesado lo que avian hecho con Anco Allo; mas era, segund se cre[e], yndustria porque algunos afirman que por su mando lo hizieron sus capitanes'. 145
Asentada la provinçia de[l] Collao y puesta en horden y hablandoles Io que avian de hazer los señores della, el Ynga dio la buelta al Cuzco enbiando primero sus mensajeros a lo de Condesuyo y a los Andes a que particularmente le avisasen lo que pasava, y si sus governadores hazian algunos agravios e si los naturales andavan en algunos alborotos. Y aconpañado de mucha jente y prençipal bolvio al Cuzco, donde fue reçibido con mucha onra y se hizieron grandes sacrefiçios en el tenplo del Sol y los que entendian en la labor del gran edefiçio de la casa fuerte que avia mandado edeficar Ynga Yupangue; y la Coya, su muger y ermana, llamada Mama Ollo, hizo por si grandes fiestas y vayles. Y como Topa Ynga tuviese boluntad de salir por el camino de Chinchasuyo a sujusgar las provinçias que estan mas adelante de Tarama y Bonbon mando hazer gran llamamiento de jente por todas las provincias'. 160
Fue a Xauxa, adonde los guancas le hizieron solepne reçebimiento y enbio por todas partes mensajeros haziendo saber como el queria ganar el amistad de todos ellos sin les hazer enojo ni darles guerra; por tanto, que pues oyan que los Yngas del Cuzco no hazian tiranias ni demasias a los que tenian por confederados y vaçallos y que, en pago del trabaxo y omenaje que les davan, reçebian dellos mucho bien, que le enbiasen sus mensajeros para asentar la paz con el. En Bonbon supose con la gran potençia que el Ynga venia y como tuviesen entendido grandes cosas de su clemençia le fueron a hazer reverençia; y los yayos hizieron lo mismo y los de Tarama y otros muchos, a los quales reçibio bien dandoles a unos mugeres y a otros coca y a otros mantas y camisetas y poniendose del traje que tenia la provinçia donde el estava, que fue por donde ellos reçibian mas contento'. 162
Y como esto viesen, pasaron adelante y allegaron a lo de Tarama, adonde hallaron a los naturales puestos en arma y ovieron vatalla en que fueron muertos y presos muchos de los taramentinos y los del Cuzco quedaron por vençedores; y como les dixesen que la boluntad del rey hera que le sirviesen y tributasen como hazian otras muchas provinçias y que serian bien tratados y faboreçidos, hizieron lo que les fue mandado y enbiose al Cuzco relaçion de todo lo que se avia hecho en este pueblo de Tarama'. 144

Tiaguanaco


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Fuéronle en muchas partes hechos tenplos, en los quales pusieron bultos de piedra a su semejança y delante dellos hazían sacrifiçios: los bultos grandes questán en el pueblo de Tiaguaco se tiene que fue[ron hechos] desde aquellos tienpos; y aunque por fama que tienen de lo pasado quentan esto que escribo de Tiçiviracocha, no saben dezir dél más ni que bolviese a parte ninguna deste reyno'. 9
y como se fue, le pusieron por nonbre ‘Viracocha’, que quiere dezir ‘espuma de la mar’. E luego questo pasó, se hizo un tenplo en este pueblo de Cacha, pasado un río que va junto a él, al Poniente, adonde se puso un ydolo de piedra muy grande en un retrete algo angosto; y este ydolo no es tan creçido ni abultado como los questán en Tiaguanaco hechos a renenbrança de Tiçiviracocha'. 10

Tianguez


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No dan relaçion que en estos tienpos oviese guerra notable; antes afirman que los del Cuzco poco a poco, con buenas mañas que para ello tenian, allegavan a su amistad muchas jentes de las comarcas de su çibdad y acreçentavan el tenplo de Curicanche asi en edifiçios como en riqueza, porque ya buscavan metales de plata y de oro y dello venia mucho a la çibdad al tianguez o mercado que en ella se hazia'. 98

Tiçeviracocha


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contare .... y lo que hay que dezir de Tiçeviracocha, a quienes ellos llamavan y tenian por Hacedor de todas las cosas'. 5
Fueronle en muchas partes hechos tenplos, en los quales pusieron bultos de piedra a su semejança y delante dellos hazian sacrifiçios: los bultos grandes questan en el pueblo de Tiaguaco se tiene que fue[ron hechos] desde aquellos tienpos; y aunque por fama que tienen de lo pasado quentan esto que escribo de Tiçiviracocha, no saben dezir del mas ni que bolviese a parte ninguna deste reyno'. 9
y como se fue, le pusieron por nonbre ‘Viracocha’, que quiere dezir ‘espuma de la mar’. E luego questo paso, se hizo un tenplo en este pueblo de Cacha, pasado un rio que va junto a el, al Poniente, adonde se puso un ydolo de piedra muy grande en un retrete algo angosto; y este ydolo no es tan creçido ni abultado como los questan en Tiaguanaco hechos a renenbrança de Tiçiviracocha'. 10
Y pregunte a los naturales de Cacha, siendo su caçique o señor un yndio de buena persona y razon llamado don Juan, ya cristiano, y que fue en persona conmigo a mostrarme esta antigualla, en renenbrança de qual Dios avian hecho aquel templo y me respondio que Tiçi-/viracocha'. 11
segund la relaçion que yo tome en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, unico heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dadose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas hasta que el rio de Apurima, por el paso de Cotabanba , fue preso el rey Guascar y tratado cruelmente por Chalaquchima, sin lo qual el Quizquiz en el Cuzco hizo un gran daño y mato –sigund es publico- treynta hermanos de Guascar e hizo otras crueldades en los que tenian su opinion y no se avian mostrado favorables [a] Atabalipa; y como andando en estas pasiones tan grande oviese, como digo, sido preso Atabalipa y consertado con el Piçarro que le daria por su rescate una casa de oro y para traello fuesen al Cuzco Martin Bueno, Çarate y Moguer, porque la mayor parte estava en el solene tenplo de Curicanche; y como llegasen estos cristianos al Cuzco en tienpo y coyuntura que los de la parte de Guascar pasavan por la calamidad dicha e supiesen la prision de Atabalipa, holgaronse tanto como se puede sinificar; y asi luego, con grandes suplicaçiones, ynploravan su ayuda/contra Atabalipa su enemigo, diziendo ser enbiados por mano de su gran dios Tiçiviracocha y ser hijos suyos: y asi luego les llamaron y pusieron por nonbre Viracocha. Y mandaron al gran sacerdote, como los mas ministros del tenplo, que las mugeres sagradas se estuviesen en el, y el Quizquiz les entrego todo el oro y plata'. 11
...teniendo por çierto que la nueva poblaçion avia de floreçer y el ser tenido por el fundador della y padre de todos los Yngas que en ella avian de reynar. Y asi, en nonbre de su Tiçiviracocha y del Sol y de los otros sus dioses, hizo la fundaçion de la nueva çibdad, el origen y prençipio de la qual fue una pequeña casa de piedra cubierta de paja que Mango Capa con sus mugeres hizo, la qual pusieron por nombre ‘Curicancha’, que quiere dezir ‘çercado de oro’:...'. 21
Y esta fiesta se selebrava por fin de agosto, quando ya ellos avian cojido sus mayzes, papas, quinua, oca y las demas semillas que sienbran. Y llaman a esta fiesta, como e dicho, Hatun Layme, que en nuestra lengua quiere dezir ‘fiesta muy solepne’, porque en ella se avian de rendir graçias y loores al gran Dios Hazedor de los çielos y la tierra, a quien llamavan -como muchas vezes e dicho- Tiçiviracocha, y al Sol y a la Luna y a los otros dioses suyos, por les aver dado buen año de cosechas para su mantenimiento'. 90
Y en mitad de la plaça tenian puesto, a lo que dizen, un teatro grande con sus gradas, muy adornado con paños de pluma llenos de chaquira de oro y mantas grandes riquisimas de su tan fina lana, senbradas de arjenteria de oro y de pedreria. En lo alto deste trono ponian la figura de su Tiçiviracocha, grande y rica; al qual, como a quien ellos tenian por dios soberano hazedor de lo criado, lo ponian en lo mas alto y le davan el lugar mas eminente y todos los çaçerdotes estavan junto a e1; y el Ynga con los prençipales y jente comun le yvan a mochar, tirandose los alpargates, descalços, con gran umildad;[y] encojian los onbros y, hinchando los carrillos, soplavan hazia e1 haziendole, la ‘mocha’, ques como dezir reverencia'. 91
E yo me acuerdo, estando en el Cuzco el año pasado de mill y quinientos y çinquenta por el mes de agosto, despuEs de aver cojido sus sementeras, entrar los yndios con sus mugeres por la çibdad con gran ruydo, trayendo los arados en las manos y algunas papas y mayz y hazer su fiesta en solamente cantar y dezir quanto en lo pasado solian festejar sus cosechas. Porque no consienten los o las [a]pos y çaçerdotes questas fiestas jentilicas se hagan en publico, como solian, ni en secreto los consinterian, si lo supiesen; pero como aya tantos millares de yndios sin se aver buelto cristianos, de creer es que, en donde no los bean, haran lo que se les antojare. La figura del Tiçiviracocha y la del Sol y la Luna y la maroma grande de oro y otras pieças conoçidas no se an hallado ni ay yndio ni cristiano que sepa ni atine adonde esta; pero, aunque es mucho, esto es poco para lo que esta enterrado en el Cuzco y en los oraculos y en otras [partes deste gran reyno]'. 93
Y quentan en este paso que çusedio un misterio fabuloso, el qual fue que como en aquel tiempo no corriese por la çibdad ni pasase ningun arroyo ni rio, que no se tenia por pe[que]ña falta y neçesidad porque quando hazia calor se yvan a bañar por la redonda de la çibdad en los rios que avia, y aun sin calor se vañavan, y vañan los yndios, y para proveymiento de los moradores avia fuentes, pequeñas, las que agora ay; y estando en este çerro el Ynga desviado algo de su jente, començo a hazer su oraçion al gran Tiçiviracocha y a Guanacaure y al Sol y a los Yngas, sus padres y abuelos, para que quisiesen declaralle como y por donde podrian, a fuerças de manos de honbres, llevar algund rio o açequia / a la çibdad'. 105
[V] Capitulo 'de lo que dizen estos naturales de Tiçiviracoche y de la opinion que algunos tienen… 8
Generalmente le nonbran en la mayor parte Tiseviracoche, aunque en la provinçia de Collao le llaman Tuapaca y en otros lugares della Harnava'. 9

Tiçicanbe


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Puesta en orden la tierra de los cañares, fue por Tiçicanbe y Cayanbe, los puraures y otras muchas partes, adonde quentan del tantas cosas que hizo ques de no creer, y el saber que tuvo para hazerse monarca de tan grandes reynos'. 164

Tilca Yupangue


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Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200

Tipa Basco


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El Ynga, viendo su proposito, determino de no partir sin dexar hecho castigo en ellos. Y supo como los capitanes que enbio a la provinçia de Condesuyo avian dado algunas vatallas a los de aquellas tierras y los avian vençido y metido en su señorio lo mas de la probinçia; y porque los de[l] Collao no pensasen que avian de estar seguros, conoçiendo ser valiente Astu Guaraca, el señor de Andaguaylas , le mando que con su hennano Tipa Basco se partiesen para el Collao a procurar de meter en su señorio a los naturales. Respondieron que lo harian como lo mandava y luego partieron para su tierra para desde ella yr al Cuzco a juntar el exerçito que avian de llevar'. 141
Los capitanes del Ynga, pasado lo que se a escrito, dieron la buelta al valle de Xauxa, donde ya se avian allegado grandes presentes y muchas mujeres para llevar al Cuzco y lo mismo hizieron los de Tarama. La nueva de todo fue al Cuzco y como fue savido por el Ynga holgose por el buen çuseso de sus capitanes, aunque hizo muestra [de] averle pesado lo que avian hecho con Anco Allo; mas era, segund se cre[e], yndustria porque algunos afirman que por su mando lo hizieron sus capitanes. Y como Topa Guasco y los otros chancas oviesen ydo a dar guerra a la provinçia de Collao y oviesen avido vitoria de algunos pueblos, reçelandose el Ynga que, savida la nueva de lo que avia pasado con Anco Allo, se bolverian contra e1 y le harian trayçion, les enbio mensajeros para que luego viniesen para el; e mando, so pena de muerte, que ninguno le[s] avisase de lo pasado'. 145
... Llegado al rio de Apurima, paso por la puente que se avia hecho y anduvo hasta los aposentos de Curaguaxi. De la comarca salian muchos honbres y mugeres y algunos señores y prençipales; y quando lo vian, quedavan espantados y llamivanle ‘Gran señor, hijo del Sol, monarca de todos’ y otros nonbres grandes. En este aposento dizen que dio a un capitan de los chancas, llamado Tupa Vasco, por muger una palla del Cuzco y que la tuvo en mucho'. 137

Titica[ca]


Cita Número de página
.... y avia con su buena orden todo recaudo y abasto de mantenimiento, sin que faltase a mas de trezientas mill personas que yvan en sus reales. Algunos señores del Collao se ofreçieron de yr por sus personas con el mismo Ynga, y con los que señalo entro en el palude de Titica[ca] y loo a los que entendian en las obras de los edefiçios que su padre mando hazer quan bien lo avian hecho'. 177
… en la ysla de Titicaca en los siglos pasados ovo unas jentes barvadas blandas como nosotros; 7
y que estando desta suerte, salio de la ysla de Titicaca, questa dentro de la gran laguna de Collao, el sol muy replandeçiente con que todos se alegraron; 8
Muchas ystorias y acaeçimientos pasaron entre los naturales destas provinçias en estos tienpos, mas como yo tengo por costunbre de contar solamente lo que tengo por çierto segund las opiniones de los honbres de aca y de la relaçion que [to]me en el Cuzco, dexo lo que ynoro y muy claramente no entendi y tratare lo que alcançe, como ya muchas vezes e dicho. Y asi, es publico entre los orejones que en estos tienpos vinieron al Cuzco enbaxadores de la provinçia del Collao, porque quentan que, reynando Ynga Viracohe, poseya el senorio de Hatun Collao un señor llamado Çapana, como otros que ovo deste nonbre; y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas...'. 121
El Ynga salio de Ayavire, dizen que por el camino que llaman Omasuyo, el qual para su persona real fue hecho ancho y como lo vemos; y camino por los pueblos de Horuro, Asillo, Asangaro, en donde tuvo algunos requentros con los naturales; mas tales palabras les dixo que con ellas y con dones que les dio, los atraxo a su amistad y serviçio y dende en [a]delante usaron de la puliçia que usavan los demas que tenian amistad y aliança con los Yngas y hizieron sus pueblos conçertados en lo llano de las vegas. Pasando adelante Ynga Yupangue, quentan que visito los mas pueblos que confinan con la gran laguna de Titicaca y quo con su buena maña los atraxo todos a su serviçio, poniendose en cada pueblo del traje que usavan los naturales, cosa de gran plazer para ellos y con que mas se holgava[n]. Entro en la gran laguna de Titicaca y miro las yslas que en ella se hazen, mandando hazer en la mayor dellas tenplo del Sol y palagios para e1 y sus deçendientes;...'. 151
Entrado en el Collao, le traxeron quenta de las grandes manadas que tenian de ganado y quantas mill cargas de lana fina se llevavan por año a los que hazian la ropa para su casa y serviçio. En la ysla de Titicaca entro y mando hazer grandes sacrefiçios. En Chuqu[i]abo mando que estuviesen yndios estantes con sus veedores a sacar metal de oro con la horden y regimiento que se a escrito. Pasando adelante, mando que los charcas y otras naçiones hasta los chinchas sacasen cantidad grande de pastas de plata y que se llevasen al Cuzco por su quenta, sin que nada faltase; trasporto algunos mitima[e]s de una parte en otra, aunque avia dias que estavan alojados; mandava que todos travajasen y ninguno holgase, porque dezia que [en] la tierra donde avia holgazanes no pensavan otra cosa sino como buscar escandalos y corronper la onestidad de las mujeres. Por donde pasava mandava edeficar tanbos y plaças, dando con su mano la traça; repartio los terminos a muchas provinçias y limite conoçido para que, por aventajallo, no viniesen a las manos'. 182

Tito


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Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200

Tocabo


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y así dizen que salieron vestidos/de unas mantas largas y unas a manera de camisas sin collar ni mangas, de lana, riquísimas con muchas pinturas de diferentes maneras, que ellos llaman ‘tocabo’, que en nuestra lengua quiere dezir ‘vestido de reyes’'. 14

Tomebanba


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Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca , Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 56
Destas tierras anduvo Topa Ynga Yupangue hasta ser llegado a los Cañares, con quien tanbien tuvo sus porfias y pendençias, y siendo dellos lo que de los otros, quedaron por sus vaçallos y mando que fuesen ellos mismos al Cuzco a estar en la misma çibdad mas de quinze mill honbres con sus mujeres y el señor prençipal dellos para los tener por rehenes; y fue hecho como lo mando. Algunos quieren dezir questa pasada de los Cañares al Cuzco fue en tiempo de Guaynacapa. / Y en lo de Tomebanba mando hazer edefiçios y muy lastresos: en la Primera Parte trate como estavan estos aposentos y lo mucho que fueron'. 163
Tengo entendido que por çierto alvoroto que yntentaron çiertos pueblos de la comarca del Cuzco, lo sintio tanto que, despues de aver quitado las cabeças a los prençipales, mando espresamente que los yndios de aquellos lugares truxesen de las piedras del Cuzco la cantidad que les señalo para hazer en Tomebanba unos aposentos de mucho primor, y que con maromas las truxeron; y se cunplio su mandamiento. Y dezia muchas vezes Guaynacapa que las jentes destos reynos, para tenellos bien sojuzgados, convenia, quando no tuviesen que hazer ni que entender, hazelles pasar un monte de un lugar a otro; y aun al Cuzco mando llevar piedras y losas para edefiçios del Quito, que oy dia biven en los edefiçios que las pusieron. De Tomebanba salio Guaynacapa y paso por los Puruas y descanço algunos dias en Riobanba y en Mocha y en Lataqunga descançaron sus jentes y tuvieron bien que bever del mucho brevaje que para ello estava aparejado y recojido de todas partes'. 190
Y asi unos dizen que, Atabalipa, como ovo determinadose a no solamente no querer dar la obediençia a su hermano que ya hera rey, mas aun pretendio aver el señorio para si por las formas que pudiese, tenyendo -como ya tenia- de su parte a los capitanes y soldados de su padre, vino a los Cañares adonde hablo con los señores naturales y con los mitimaes coloreando, con razones que ynvento, [que] su deseo no hera de hazer daño a su hermano por querer solamente el provecho para si, sino para tenellos a todos por amigos y hermanos y hazer otro Cuzco en el Quito, donde todos se holgasen; y pues el tenia tan buen coraçon, que para sanearse quellos le tenian para con el, diesen lugar que en Tomebanba fuesen para el hechos aposentos y tanbos, para que como Ynga y señor pudiese holgar con sus mugeres en ellos, como hizo su padre y su agüelo;...'. 207
Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante, Urco Guaranga, Ynga Roca. Estos salieron del Cuzco con la jente que se pudo juntar, yendo con ellos muchos señores de los naturales y de los mitimaes y por donde quiera que pasa va Guancaunque sacava la jente que queria con lo demas que era neçesario para la guerra. Y camino a mas andar en busca de Atabalipa, que como oviese muerto y vençido [a] Atoco, como de suso es dicho, siguio su camino endereçado a Tomebanba, yendo con el sus capitanes y muchos prençipales que avian venido a ganalle la la boluntad, viendo que yva vençedor'. 212
Y alguna de la jente que escapo de la vatalla que se dio en Anbato se avia juntado con el. Afirman todos que trayria mas de ochenta mill honhres de guerra y Atabalipa llevaria pocos menos de Tomebanba, donde luego salio afirmando que no avia de parar hasta el Cuzco. Mas en la provinçia de los Paltas, serca de Coxebanba, se encontraron unos con otros; y despues de aver esforçado y hablado cada capitan a su jente, se dieron vatalla, en la qual afirman que Atabalipa no se hallo, antes se puso en un çerrillo a la ver. Y siendo Dios dello servido, no enbargante que en la jente de Guascar avia muchos orejones y capitanes que para entre ellos entendian bien la guerra y que Guancauque hizo el dever como leal y buen servidor a su rey, Atabalipa quedo vençedor con muerte de muchos contrarios, tanto que afirman que murieron entre unos y otros mas de treynta y çinco mill honhres y heridos quedaron muchos'. 213
Por cada provinçia se tenia cuydado de poblar las postas que cayan en sus terminos y 1o mismo hazian en los desiertos, canpos y sierras de nieve los que estavan mas çerca del camino. Y como fuese neçesario dar aviso en el Cuzco o en otra parte a los reyes de alguna cosa que oviese çusedido o que conviniese a su serviçio, salian de Quito o de Tomevanba o de Chile o de Carangue o de otra parte qualquiera de todo el reyno, asi de los llanos como de las sierras y con demasiada presteza andavan al trote sin parar aquella media legua, porque los yndios que alIi ponian y mandavan estar, de creer es que serian lijeros y los mas sueltos de todos'. 61
Con esta vitoria quedo Atavalipa muy estimado y fue la nueva dibulgada por todo el reyno y llamanle los que seguian su opinion Ynga; y dixo que avia de tomar la borla en Tomevanba, aunque no siendo en el Cuzco teniase por cosa fribola y sin fuerça. De los heridos mando curar; y mandava como rey y asi era servido. Y camino para Tomebanba'. 210
Mas poca ynpreçion hizieron en el cruel de Atabalipa, porque dizen que mando a sus capitanes y jentes que matasen a todos aquellos que avian venido; lo qual fue hecho no perdonando si no hera algunos niños y a las mugeres sagradas del tenplo que por honra del Sol, su dios, guardaron sin derramar sangre dellas ninguna. Y pasado esto, mando matar algunos particulares en la provinçia y puso en ella capitan y mayordomo de su mano; y juntos los ricos honbres de las comarcas, tomo la bolra y llamose Ynga en Tomebanba, aunque no tenia fuerça -como se a dicho- por no ser en el Cuzco; mas el tenia su derecho en las armas, lo qual tenia por buena ley. Tanbien digo que e oydo [a] algunos yndios honrados que Atabalipa tomo la borla en Tomevanba antes que le prendiesen ni Atoco saliese del Cuzco y que Guascara lo supo y proveyo luego. / Pareçeme que lo que se a escrito lleva mas camino'. 212
Con esta vitoria quedo Atavalipa muy estimado y fue la nueva dibulgada por todo el reyno y llamanle los que seguian su opinion Ynga; y dixo que avia de tomar la borla en Tomevanba, aunque no siendo en el Cuzco teniase por cosa fribola y sin fuerça. De los heridos mando curar; y mandava como rey y asi era servido. Y camino para Tomebanba'. 210
Mas poca ynpreçion hizieron en el cruel de Atabalipa, porque dizen que mando a sus capitanes y jentes que matasen a todos aquellos que avian venido; lo qual fue hecho no perdonando si no hera algunos niños y a las mugeres sagradas del tenplo que por honra del Sol, su dios, guardaron sin derramar sangre dellas ninguna. Y pasado esto, mando matar algunos particulares en la provinçia y puso en ella capitan y mayordomo de su mano; y juntos los ricos honbres de las comarcas, tomo la bolra y llamose Ynga en Tomebanba, aunque no tenia fuerça -como se a dicho- por no ser en el Cuzco; mas el tenia su derecho en las armas, lo qual tenia por buena ley. Tanbien digo que e oydo [a] algunos yndios honrados que Atabalipa tomo la borla en Tomevanba antes que le prendiesen ni Atoco saliese del Cuzco y que Guascara lo supo y proveyo luego. / Pareçeme que lo que se a escrito lleva mas camino'. 212

Topa Gualpa


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Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200

Topa Ynga


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Y quiero que sepan que los que esto leyeren que, entre todos los Yngas, que fueron honze, tres salieron entre ellos tan bastantísimos para la governaçión de su señorío que cuentan y no acaban los orejones de loarlos; y éstos no se pareçieron en las condiciones tanto como en el juyzio y en ser valerosos, los quales son Guaynacapa y Topa Ynga Yupangue, su padre e Ynga Yupangue, padre del uno y agüelo del otro. Y tanbién se puede presumir que, como éstos fuesen tan modernos questá el reyno lleno de yndios que conoçieron a Topa Ynga Yupangue y con él anduvieron en las guerras y a sus padres oyeron lo que Ynga Yupangue hizo en el tienpo de su reynado,…'. 24
Y esto vemos claro porque yo e visto junto a Vilcas tres o quatro caminos; y aun una vez me perdi por el uno creyendo que yva por el que agora se usa; y a estos llaman al uno camino de Ynga Yupangue y al otro Topa Ynga, y al que agora se usa y usara para sienpre es el que mando hazer Guaynacapa, que allego çerca del rio Angasmayo al Norte y al Sur mucho adelante de lo que agora llamamos Chile; camino tan largo que avia de una parte a otra mas de mill y dozientas leguas'. 42
En fin, por esto y por en todo açertar a governar las provinçias, los Yngas ynventaron las postas, que fue lo mejor que se pudo pensar ni ymajinar: y esto a solo Ynga Yupangue se deve, hijo que fue de Viracocha Ynga, padre de Topa Ynga, segund publican los cantares de los yndios, y afirman todos los orejones. Y no solo lo de las postas ynvento Ynga Yupangue, que otras cosas grandes hizo como yremos relatando'. 60
Otras muchas cosas pudiera dezir deste tenplo que dexo, porque me pareçe que vasta lo dicho para que se entienda quan gran cosa fue, porque no trato de la argenteria, chaquira, plumajes de oro y otras cosas, que si las escreviera no fueran creydas. Y lo que tengo dicho, aun biven cristianos que vieron la mayor parte dello, que se llevo a Caxamalca para el rescate de Atabalipa; pero mucho escondieron los yndios y esta perdido y enterrado. Y aunque todos los Yngas avian adornado este tenplo, en tienpo de Ynga Yupangue se acreçento de tal manera que quando murio y Topa Ynga, su hijo, ovo el ynperio, quedo en esta perfiçion'. 82
Pues con la mas brevedad que pude escrevi lo que entendi [de] la governaçion y costunbres de los Yngas, quiero bolver con mi escritura a contar los que ovo desde Mango Capa hasta Guascar, como atras prometi. Y asi, deste como de otros no dan mucha notiçia los orejones, porque, a la verdad, hizieron pocas cosas; porque los ynventores de lo escrito y los mas valerosos de todos ellos fueron Ynga Yupangue y Topa Ynga, su hijo, y Guaynacapa, su nieto; aunque tanbien lo deve de causar la razon que ya tengo escrita, de ser estos los mas modernos'. 94
Y como oviese tomado la borla, despues de ser pasados algunos dias, determino de salirse a holgar a las casas de plazer que para recreaçion de los Yngas estavan hechas, dexando por su lugarteniente a Ynga Yupangue, que fue padre de Topa Ynga, como adelante contare'. 130
Muy grandes cosas quentan los orejones deste Ynga Yupangue e de Topa Ynga, su hijo, e Guaynacapa, su nieto, porque estos fueron los que se mostraron mas valerosos'. 140
Començose a hazer esta fuerça en tienpo de Ynga Yupangue; labro mucho su hijo Topa Ynga y Guaynacapa y Guascar y aunque agora es cosa de ver, lo era mucho mas sin conparaçion. Cuando los españoles entraron en el Cuzco, sacaron los yndios del Quizquiz gran tesoro della y los españoles an hallado algunos y se cre[e] que ay a la redonda della mayor numero que lo uno y lo otro. Lo que desta fortaleza y de la de Guarco an quedado, seria justo mandar conservar para memoria de la grandeza desta tierra y aun para tener en ella tales dos fuerças, pues a tan poca costa se las hallan hechas. Y con tanto volvere a la materia'. 149
/ Y luego mataron a los governadores y delegados que estavan en la provinçia y a muchos orejones que estavan entre ellos; y por todo el reyno se dibulgo la rebelion del Collao y de la muerte que avian dado a los orejones; y con esta nueva yntentaron novedades en algunas partes del reyno y en muchos lugares se levantaron, lo que estorvo la horden que se tenia de los mitimaes y estar avisados los governadores y, sobre todo, el gran valor de Topa Ynga Yupangue, que reyno desde este tienpo, como dire'. 155
Capitulo [LIV] 'como hallandose muy biejo Ynga Yupangue dexo la governaçion del reyno a Topa Ynga, su hijo. 156
No mostro en publico sentimiento Ynga Yupangue en saber la nueva del alçamiento del Collao, antes, con animo grande, mando hazer llamamiento de jente para en persona yr a los castigar, enbiando sus mensajeros a los canas y canches para que estuviesen firmes en su amistad, sin los ensoberbeçer la mudança del Collao; y queriendo ponerse a punto para salir del Cuzco, como ya fuese muy biejo y estuviese cansado de las guerras que avia hecho y caminos que avia andado, sintiose tan pesado y quebrantado que, no tiniendose por bastante para ello ni tanpoco para entender en la governaçion de tan gran reyno, mandando llamar al gran çaçerdote y a los orejones y mas prençipales de la çibdad, les dixo que ya el estava tan viejo que era mas para estarse junto a la lunbre que no para seguir los reales y que, pues asi lo conoçian y entendian que dezia en todo verdad, que tomasen por Ynga a Topa Ynga Yupangue, su hijo, mançebo tan esforçado como ellos avian visto en las guerras que avia hecho y que el le entregaria la bolra para que por todos fuese ovedeçido por señor y estimado por tal; y que el se daria maña como los del Collao fuesen castigados por su alçamiento y muerte que avian hecho a los orejones y delegados que entre ellos quedaron'. 156
... [en] el Collao y en las provinçias de los canches y canas le hizieron grandes reçebimientos con presentes ricos y le avian hecho, en lo que llaman Cacha, unos palaçios al modo de como ellos labran, bien vistosos. Los collas, como supieron que Topa Ynga venia contra ellos tan poderosos, buscaron fabores de sus vezinos y juntaronse los mas dellos con determinaçion de le aguardar en el canpo a le dar batalla. Quentan que tuvo de todo esto aviso Topa Ynga y como el era tan clemente, aunque conoçia la ventaja que tenia a los enemigos, les enbio de los canas, vezinos suyos, mensajeros que les avisasen como su deseo no era de con ellos tener enemistad ni castigallos conforme a lo mal que lo hizieron,...'. 157
Con esta enbaxada enbio un orejon con algunos presentes para los prençipales de los collas; mas no presto nada ni quisieron su confederaçion, antes, la junta questava hecha, teniendo por capitanes los señores de los pueblos, se vinieron açercando adonde estava Topa Ynga. Y quentan todos que en el pueblo llamado Pucara se pusieron en un fuerte que alli hizieron; y que como llego el Ynga, tuvieron su guerra con la grita que suelen y que al fin se dio vatalla entre unos y otros, en la qual murieron muchos de entranbas partes y los collas fueron vençidos y presos muchos, asi honbres como mujeres;...'. 157
Los collas que escaparon de la vatalla dizen que muy espantados del acaeçimiento, se dieron mucha prieça a huyr, creyendo que los del Cuzco les yvan a las espaldas; y asi andavan con este miedo, bolviendo de en quando en quando los rostros a ver lo que ellos no vieron por lo aver estorvado el Ynga. Pasado el Desaguadero, se juntaron todos los prençipales y tomando su consejo unos con otros determinaron de enbiar a pedir paz al Ynga, con que si los reçibia en su serviçio pagaban los tributos que devian desde que se alçaron y que para sienpre serian leales. A tratar esto fueron los mas avisados dellos; y hallaron a Topa Ynga que venia caminando para ellos e oyo la enbaxada con buen senblante y respondio con palabras de vençedor piadoso...'. 159
Asentada la provinçia de[l] Collao y puesta en horden y hablandoles Io que avian de hazer los señores della, el Ynga dio la buelta al Cuzco enbiando primero sus mensajeros a lo de Condesuyo y a los Andes a que particularmente le avisasen lo que pasava, y si sus governadores hazian algunos agravios e si los naturales andavan en algunos alborotos. Y aconpañado de mucha jente y prençipal bolvio al Cuzco, donde fue reçibido con mucha onra y se hizieron grandes sacrefiçios en el tenplo del Sol y los que entendian en la labor del gran edefiçio de la casa fuerte que avia mandado edeficar Ynga Yupangue; y la Coya, su muger y ermana, llamada Mama Ollo, hizo por si grandes fiestas y vayles. Y como Topa Ynga tuviese boluntad de salir por el camino de Chinchasuyo a sujusgar las provinçias que estan mas adelante de Tarama y Bonbon mando hazer gran llamamiento de jente por todas las provincias'. 160
Capitulo [LVII] 'de como Topa Ynga Yupangue salio del Cuzco y como sojusgo toda la tierra que ay hasta el Quito y de sus grandes hechos'. 161
Esta conquista de Quito que hizo Topa Ynga bien pudiera yo ser mas largo; / pero tengo tanto que escrevir en otras cosas, que no puedo ocuparme en tanto ni quiero contar sino sumariamente lo que hizo, pues para entenderlo bastara [lo] dibulgado por la tierra. La salida quel rey queria hazer de la çibdad del Cuzco, sin saber a que parte ni adonde avia de ser la guerra, porque esto no se dezia sino a los consejeros, juntaronse mas de dozientos mill honbres de guerra con tan gran bagaxe y repuesto que henchian los canpos; y por las postas fue mandado a los governadores de las provinçias que de todas las comarcas se truxesen los bastimentos y muniçiones y armas al camino real de Chinchasuyo, el qual se yva haziendo no desviado del que su padre mando hazer, ni tan llegado que pudiesen hazerlo todo uno'. 161
Destas tierras anduvo Topa Ynga Yupangue hasta ser llegado a los Cañares, con quien tanbien tuvo sus porfias y pendençias, y siendo dellos lo que de los otros, quedaron por sus vaçallos y mando que fuesen ellos mismos al Cuzco a estar en la misma çibdad mas de quinze mill honbres con sus mujeres y el señor prençipal dellos para los tener por rehenes; y fue hecho como lo mando'. 163
En todas partes adoravan al Sol [y] tomavan las costunbres de los Yngas tanto que pareçia que avian naçido todos en el Cuzco; y querianle y amavanle tanto, que le llamavan ‘padre de todos, buen señor, justo y justiçiero’. En la provinçia de los Cañares afirman que naçio Guaynacapa, su hijo, y que se hizieron grandes fiestas. Todos los naturales de las provinçias que avia señoreado el gran Topa Ynga con su buena yndustria que les dio ordenaron sus pueblos en partes dispuestas y hazian en los caminos reales aposentos. Entendian en aprender la lengua jeneral del Cuzco y en saber las leyes que avian de guardar; los edefiçios hazianlos maestros que venian del Cuzco y enponian a los otros en ello. Y asi se hazian las demas cosas que por el rey heran mandadas'. 164
Capitulo [LVIII] 'de como el rey Topa Ynga enbio a saber desde Quito como se cunplia su mandamiento y como, dexando en horden aquella comarca, salio para yr por los valles de los yungas'. 166
Como Topa Ynga Yupangue oviese señoreado la tierra hasta el Quito, segund se a dicho, estando el en la misma poblaçion del Quito entendiendo que se cunpliese y ordenasen las cosas por el mandadas, de donde mando a los que entre los suyos tenia por mas cuerdos que en hamacas fuesen llevados por los naturales y, unos por una parte y otros por otra, que mirasen y entendiesen en la horden que estavan las nuevas provinçias que se hazian y que tomasen quenta a los governadores / y cojedores de tributos y que mirasen como se avian con los naturales. A las provinçias que llamamos de Puerto Viejo enbio de sus orejones algunos dellos para que les hablasen y quisiesen tener confederaçion, como los demas hazian, y que los ynpusiesen en como avian de senbrar y vestir y servir y reverençiar al Sol y hazelles entender su buena horden de bibir y puliçia. Quentan questos fueron muertos en pago del bien que yvan a hazer y que Topa Ynga enbio çiertos capitanes con jente a castigarlos; mas, como lo supieron, se juntaron tantos de los barbaros que mataron y vençieron a los que fueron; de que mostro sentimiento el Ynga, mas por tener negoçios grandes entre las manos y conbenir sus persona bolver al Cuzco, no fue el propio a dalles castigo por lo que avian hecho'. 166
Dias avia que el gran Topa Ynga tenia aviso de la fertilidad de los llanos y de los hermosos valles que en ellos avia y quanto se estima[va]n los señores dellos; y determino de les enbiar mensajeros con dones y presentes para los prençipales, rogandoles que le tuviesen por amigo y conpañero porque el queria ser ygual suyo en el traje quando pasase por los valles y no dalles guerra sy ellos quisiesen paz y que daria a ellos de sus mujeres y ropas y el tomaria de las suyas y otras cosas destas. Y por toda la costa avia bolado ya la nueva de lo mucho que avia señoreado Topa Ynga Yupangue y como no era cruel ni sanguinario ni hazia daño sino a los cavilosos y que querian oponerse contra el; y loavan las costunbres y relij[i]on de los del Cuzco'. 167
Capitulo [LIX] 'de como Topa Ynga Yupangue anduvo por los llanos y como todos los mas de los y[u]ngas vinieron a su señorio'. 169
Como el rey Topa Ynga [de]terminase de yr a los valles de los llanos para atraer a su serviçio y obediençia los moradores dellos, abaxo a lo de Tunbez y fue honradamente reçibido por los naturales, a quienes Topa Ynga mostro mucho amor; y luego se puso del traje que ellos usa[va]n para mas contentarles y alabo a los prençipales el querer sin guerra tomalle por señor [y] prometio de los tener y estimar como a hijos propios suyos. Ellos, contentos con oyr sus buenas palabras y manera con que se tratava, dieron la obediençia con onestas condiçiones y permitieron quedar entre ellos govemadores y hazer edefiçios; puesto que sin esto que algunos yndios afirman, tienen otros que Topa Ynga paso de largo sin dexar mucho asiento en aquellas tierras, hasta que Guaynacapa reyno, mas si emos de mirar estos dichos de los yndios nunca concluyremos nada'. 169
En el valle de Chimo dizen que tuvo rezia guerra con el señor de aquel valle, y que teniendo su vatalla estuvo en poco quedar el Ynga desvaratado de todo punto; mas, prevaleçiendo los suyos, ganaron el canpo y vençieron a los enemigos, a los quales Topa Ynga con su clemençia perdono, mandandoles a los que bivos quedaron / [que] en senbrar sus tierras entendiesen y no tomasen otra vez las armas para el ni para otros'. 169
Pasado lo [que] sobre esto quentan, dizen que fueron hechos grandes sacrifiçios en Pachacama por Topa Ynga Yupangue y grandes fiestas, las quales pasadas dio la buelta al Cuzco por un camino que se le hizo, que va a salir al valle de Xauxa, que atravieça por la nevada sierra de Pariacaca, ques no poco de ver y notar su grandeza y quan grandes escaleras tiene, y oy dia se ven por entre aquellas nieves para lo poder pasar. Y visitando las provinçias de la serrania y proveyendo y ordenando lo que mas convenia para la buena governaçion, allego al Cuzco, adonde fue reçibido con grandes fiestas y vayles y se hizieron en el tenplo grandes sacrefiçios por sus vitorias'. 171
Capitulo [LX] 'de como Topa Ynga torno a salir del Cuzco y de la rezia guerra que tuvo con los del Guarco y como despues de los aver vençido, dio la buelta al Cuzco'. 172
El Ynga padre de Topa Ynga se dize que enbio desde los Soras un capitan con jente de guerra llamado Capa Ynga, a que procurase atraer a los de Chincha al señorio suyo: mas aunque fue y lo procuro, fue poca parte porque se pusieron en arma[s] y de tal manera se querian defender quel orejon, lo mejor que pudo, se bolvio; y estuvieron sin ver capitan del Ynga ninguno hasta que Topa Ynga los sojusgo, a lo que ellos mismos quentan, porque yo no se en esto mas de lo quellos dizen. Bolviendo al proposito, como Topa Ynga oviese llegado al Cuzco, como se a escrito, despues de se aver holgado y dadose a sus pasatienpos los dias que le pareçio, mando de nuevo hazer llamamiento de jente con yntento de acabar de señorear los yndios de los llanos'. 172
Llegado Topa Ynga, ovo enbaxadas y platicas entre unos y otros y, aunque uvo algunas porfias y guerrilla, se contentaron con lo que el Ynga dellos quiso, permitiendo que se hiziese casas fuertes y que oviesen mitimaes y pagar lo que de tributo les pusieron. De aqui fue el Ynga a el valle de Yca, adonde hallo resistençia mas que en lo de la Nasca; mas su prudençia basto a hazer sin guerra, de los enemigos amigos y se allanaron como los pasados. En Chincha estavan aguardando si el Ynga yva a su valle, puesto mas de treynta mill honbres a punto de guerra y esperavan fabores de los vezinos. Topa Ynga, como lo supo, les enbio mensajeros con grandes presentes para los señores y para los capitanes y prencipales diziendo a los enbaxadores que de su parte les hiziesen grandes ofreçimientos y quel no queria guerra con ellos sino paz y er[mandad] / y otras cosas desta suerte. Los de Chincha oyeron lo que el Ynga dezia y reçibieronle sus presentes y fueron para el algunos prençipales con lo que avia en el valle y hablaron con el y trataron el amistad de tal manera que se asento la paz y los de Chincha dexaron las armas y reçibieron a Topa Ynga, que luego movio para Chincha'. 173
Y como viniese el verano y hiziese grandes calores, adoleçio la jente del Ynga, que fue causa que le convino retirar; y asi, con la mas cordura que pudo, la hizo. Y los del Guarco salieron por su valle y cojeron sus mantenimientos y comidas y tornaron a senbrar los canpos y hazian armas y aparejavanse para si del Cuzco viniesen contra ellos, que los hallasen apercibidos. Topa Ynga rebolvio sobre el Cuzco; y como los honbres de aca sean de tan poca costançia, como vieron que los del Guarco se quedaron con lo que yntentaron, comenzo [a] aver novedades entre algunos dellos y se revelaron algunos y apartaron del serviçio del Ynga'. 174
Y asi los unos por ser señores y los otros por no ser siervos procuravan de salir con su yntençion; pero al fin, a cavo de los tres anos, los del Guarco fueron enf1aqueçiendo y el Ynga, que lo conoçio, les enbio de nuevo enbaxadores que les dixesen que fuesen todos amigos y conpañeros, quel no queria sino casar sus hijos con sus hijas y, por el consiguiente sustener en todo confederaçion con igualdad, y otras cosas dichas con engaño, pareçiendole a Topa Ynga que mereçian gran pena por le aver dado tanto travajo. Y los del Guarco, pareçiendoles que ya no podrian sustentarse muchos dias y que con las condiçiones / dichas por el Ynga seria mejor gozar de tranquilidad y sosiego, conçidieron en lo que el rey Ynga queria;...'. 175
Capitulo [LXI] 'de como Topa Ynga torno a salir del Cuzco y como fue al Collao y de alli a Chile y gano y señoreo las naçiones que ay en aquellas tierras y de su muerte'. 176
Como Topa Ynga oviese llegado al Cuzco con tan grandes vitorias como se a escrito, estuvo algunos dias holgandose en sus banquetes y borracheras con sus mujeres y mançebas, que heran muchas, y con sus hijos, entre los quales se criava Guaynacapa, el que avia de ser rey y salia muy esforçado y brioso. Pasadas las fiestas, el gran Topa Ynga determino de dar bista al Collao y señorear la tierra que mas pudiese de adelante; y para hazerlo, mando que se aperçibiesen en todas partes jentes y se hiziesen muchos toldos para dormir en los lugares desiertos'. 176
Y hecho un conbite general y muy esplendido, salio del Cuzco Topa Ynga, dexando en la çibdad su lugarteniente y su hijo mayor Guaynacapa; y con gran repuesto y magestad camino por lo de Collasuyo, visitando sus guarniçiones y tanbos reales y holgose por los pueblos de los Canas y Canchez'. 176
Bolvio a su jente y camino por toda la provinçia de[l] Collao hasta salir della; enbio sus mensajeros a todas las naçiones de los charcas, carangues y mas jentes que ay en aquellas tierras. Dellas unos le acudian a servir y otros a le dar guerra; mas aunque se la dieron su potençia era tanta que basto a los sojuzgar, usando con los vençidos de gran clemençia y con los que se le venian de mucho amor. En Paria mando hazer edefiçios grandes / y lo mismo en otras partes. Y çierto devieron pasar a Topa Ynga cosas grandes muchas de las quales priva el olvido por la falta que tienen de letras e yo pongo sumariamente algo de lo mucho que savemos por lo que oymos y vemos los que aca estamos, que paso'. 177
Muerto que fue el gran rey Topa Ynga Yupangue, se entendio en hazer sus oçequias y entierro al uso de sus mayores, con gran ponpa. Y quentan los orejones que de secreto tramavan entre algunos de cobrar la livertad pasada y esimir de si el mando de los Yngas, y que de hecho salieran con lo que yntentavan sy no fuera por la buena maña que se dieron los governadores del Ynga con la jente de los mitimaes y capitanes, que pudieron sustentar en tienpo tan rebuelto y que no tenia rey lo quel pasado les avia encargado. Guaynacapa no se descuydo ni dexo de conoçer que le convenia mostrar valor para no perder lo que su padre con tanto travajo gano. Luego se entro a hazer el ayuno y el que governava la çibdad le fue fiel y leal. No dexo de aver alguna turbaçion entre los mismos Yngas, porque algunos hijos de Topa Ynga, avidos en otras mugeres que la Coya, quisieron oponerse a pretender la dinidad real; mas el pueblo, que bien estava con Guaynacapa, no lo consintio, ni estorvo el castigo que se hizo'. 179
Su madre de Guaynacapa, señora prençipal, mujer y hermana que fue de Topa Ynga Yupangue, llamada Mama Ollo, dizen que fue de mucha prudençia y que aviso a su hijo de muchas cosas quella vio hazer a Topa Ynga, y que lo queria tanto que le rogo no se fuese a Quito ni a Chile hasta quella fuese muerta; y asi quentan que por le hazer plazer y obedeçer su mandado estuvo en el Cuzco sin salir hasta que ella murio, y fue enterrada con gran ponpa, metiendose en su sepoltura mucho tesoro y ropa fina y de sus mugeres y servidores. Los mas tesoros y casas de los Yngas muertos y eredades, que llaman ‘chacaras’, todo estava entero desde el primero, sin que ningund osase gastarlo ni tomarlo, porque ellos no tenian guerras ni neçesidades quel dinero oviese las de remediar...'. 180
Guaynacapa avia mandado pareçer delante de si a los prençipales señores de los naturales de las provinçias; y estando su Corte llena dellos, tomo por mujer a su hermana Chimbo Ocllo y por ello se hizieron grandes fiestas, dexando los lloros que por la muerte de Topa Ynga se hazian. Y acabadas, mando que saliesen con el hasta çinquenta mill honbres de guerra, con los quales queria yr aconpañado para visitar las provinçias de su reyno'. 181
Pues, estando Guaynacapa en el Quito con grandes conpañas de jentes que tenia y los demas señores de su tierra, viendose tan poderoso pues mandava desde el rio de Angasmayo al de Maule, que ay mas de mill y dozientas leguas y estando y tan creçido en riquezas, tanto que afirman que avia hecho traer a Quito mas de quinientas cargas de oro y mas de dos mill de plata y mucha pedreria y ropa fina, siendo temido de todos los suyos porque no se le osavan desmandar quando luego hazia justiçia, quentan que vino una gran pestilençia de viruelas tan contajiosa que murieron mas de dozientas mill animas en todas las comarcas, porque fue general; y dandole a el el mal no fue parte todo lo dicho para librarlo de la muerte, porquel gran Dios no era dello servido. Y como se sintio tocado de la enfermedad, mando se hizieron grandes sacrifiçios por su salud en toda la tierra y por todas las guacas y tenplos del Sol; mas yendole agraviado, llamo a sus capitanes y parientes y les hablo algunas cosas, entre las quales les dixo, a lo que algunos dellos dizen, que el savia que la jente que avia visto en el navio bolveria con potençia grande y que ganaria la tierra. Esto podria ser fabula, o si lo dixo, que fuese por boca del demonio, como quien sabia que los españoles yvan para procurar de bolver a senorear. Dizen otros destos mismos que, conoçiendo la gran tierra que avia en los quillaçingas y popayaneses y que era mucho para mandarlo uno, que dixo que desde Quito para aquellas partes fuesen de Atabalipa, su hijo a quien queria mucho porque avia sienpre andado con el en la guerra; y que mando que lo demas governase y senorease Guascara, unico hered[er]o del imperio. Otros yndios dizen que no dividio el reyno, antes dizen que dixo a los que estavan presentes que bien sabian como ellos se avian holgado que fuese señor, despues de sus dias, su hijo Guascar, y de Chimbo Ocllo, su hermana, con quien todos los del Cuzco mostravan contento; y puesto que sin el tenia otros muchos hijos de gran valor, entre los quales estavan Nauque Yupangue, Topa Ynga, Guancauque, Topa Gualpa, Tito, Guama Gualpa, Mango Ynga, Guascar, Cuxi Gualpa, Paulo, Tilca Yupangue, Conono, Atabalipa, quiso no dalles nada de lo mucho que dexava, sino / que todo lo eredase del como el lo heredo de su padre y que confiava mucho guardaria su palabra y cunpliria lo que su coraçon queria, aunque era muchacho; y que les rogo lo amasen y mirasen como era justo y que hasta que tuviese edad perfeta que governase y fuese su ayo Colla Topa, su tio. Y como esto uvo dicho, murio'. 200

Topa Ynga Yupangue


Cita Número de página
...y así con ella misma proçigueré en tratar del reynado de los Yngas y la çuseçión dellos hasta que con la muerte de Guascar y entrada de los españoles se acavó. Y quiero que sepan que los que esto leyeren que, entre todos los Yngas, que fueron honze, tres salieron entre ellos tan bastantísimos para la governaçión de su señorío que cuentan y no acaban los orejones de loarlos; y éstos no se pareçieron en las condiciones tanto como en el juyzio y en ser valerosos, los quales son Guaynacapa y Topa Ynga Yupangue, su padre e Ynga Yupangue, padre del uno y agüelo del otro. Y tanbién se puede presumir que, como éstos fuesen tan modernos questá el reyno lleno de yndios que conoçieron a Topa Ynga Yupangue y con él anduvieron en las guerras y a sus padres oyeron lo que Ynga Yupangue hizo en el tienpo de su reynado,…'. 24
/ Y luego mataron a los governadores y delegados que estavan en la provinçia y a muchos orejones que estavan entre ellos; y por todo el reyno se dibulgo la rebelion del Collao y de la muerte que avian dado a los orejones; y con esta nueva yntentaron novedades en algunas partes del reyno y en muchos lugares se levantaron, lo que estorvo la horden que se tenia de los mitimaes y estar avisados los governadores y, sobre todo, el gran valor de Topa Ynga Yupangue, que reyno desde este tienpo, como dire'. 155
No mostro en publico sentimiento Ynga Yupangue en saber la nueva del alçamiento del Collao, antes, con animo grande, mando hazer llamamiento de jente para en persona yr a los castigar, enbiando sus mensajeros a los canas y canches para que estuviesen firmes en su amistad, sin los ensoberbeçer la mudança del Collao; y queriendo ponerse a punto para salir del Cuzco, como ya fuese muy biejo y estuviese cansado de las guerras que avia hecho y caminos que avia andado, sintiose tan pesado y quebrantado que, no tiniendose por bastante para ello ni tanpoco para entender en la governaçion de tan gran reyno, mandando llamar al gran çaçerdote y a los orejones y mas prençipales de la çibdad, les dixo que ya el estava tan viejo que era mas para estarse junto a la lunbre que no para seguir los reales y que, pues asi lo conoçian y entendian que dezia en todo verdad, que tomasen por Ynga a Topa Ynga Yupangue, su hijo, mançebo tan esforçado como ellos avian visto en las guerras que avia hecho y que el le entregaria la bolra para que por todos fuese ovedeçido por señor y estimado por tal; y que el se daria maña como los del Collao fuesen castigados por su alçamiento y muerte que avian hecho a los orejones y delegados que entre ellos quedaron'. 156
Capitulo [LVII] 'de como Topa Ynga Yupangue salio del Cuzco y como sojusgo toda la tierra que ay hasta el Quito y de sus grandes hechos'. 161
Destas tierras anduvo Topa Ynga Yupangue hasta ser llegado a los Cañares, con quien tanbien tuvo sus porfias y pendençias, y siendo dellos lo que de los otros, quedaron por sus vaçallos y mando que fuesen ellos mismos al Cuzco a estar en la misma çibdad mas de quinze mill honbres con sus mujeres y el señor prençipal dellos para los tener por rehenes; y fue hecho como lo mando'. 163
Como Topa Ynga Yupangue oviese señoreado la tierra hasta el Quito, segund se a dicho, estando el en la misma poblaçion del Quito entendiendo que se cunpliese y ordenasen las cosas por el mandadas, de donde mando a los que entre los suyos tenia por mas cuerdos que en hamacas fuesen llevados por los naturales y, unos por una parte y otros por otra, que mirasen y entendiesen en la horden que estavan las nuevas provinçias que se hazian y que tomasen quenta a los governadores / y cojedores de tributos y que mirasen como se avian con los naturales'. 166
Dias avia que el gran Topa Ynga tenia aviso de la fertilidad de los llanos y de los hermosos valles que en ellos avia y quanto se estima[va]n los señores dellos; y determino de les enbiar mensajeros con dones y presentes para los prençipales, rogandoles que le tuviesen por amigo y conpañero porque el queria ser ygual suyo en el traje quando pasase por los valles y no dalles guerra sy ellos quisiesen paz y que daria a ellos de sus mujeres y ropas y el tomaria de las suyas y otras cosas destas. Y por toda la costa avia bolado ya la nueva de lo mucho que avia señoreado Topa Ynga Yupangue y como no era cruel ni sanguinario ni hazia daño sino a los cavilosos y que querian oponerse contra el; y loavan las costunbres y relij[i]on de los del Cuzco'. 167
Capitulo [LIX] 'de como Topa Ynga Yupangue anduvo por los llanos y como todos los mas de los y[u]ngas vinieron a su señorio'. 169
Pasado lo [que] sobre esto quentan, dizen que fueron hechos grandes sacrifiçios en Pachacama por Topa Ynga Yupangue y grandes fiestas, las quales pasadas dio la buelta al Cuzco por un camino que se le hizo, que va a salir al valle de Xauxa, que atravieça por la nevada sierra de Pariacaca, ques no poco de ver y notar su grandeza y quan grandes escaleras tiene, y oy dia se ven por entre aquellas nieves para lo poder pasar. Y visitando las provinçias de la serrania y proveyendo y ordenando lo que mas convenia para la buena governaçion, allego al Cuzco, adonde fue reçibido con grandes fiestas y vayles y se hizieron en el tenplo grandes sacrefiçios por sus vitorias'. 171
Muerto que fue el gran rey Topa Ynga Yupangue, se entendio en hazer sus oçequias y entierro al uso de sus mayores, con gran ponpa. Y quentan los orejones que de secreto tramavan entre algunos de cobrar la livertad pasada y esimir de si el mando de los Yngas, y que de hecho salieran con lo que yntentavan sy no fuera por la buena maña que se dieron los governadores del Ynga con la jente de los mitimaes y capitanes, que pudieron sustentar en tienpo tan rebuelto y que no tenia rey lo quel pasado les avia encargado. Guaynacapa no se descuydo ni dexo de conoçer que le convenia mostrar valor para no perder lo que su padre con tanto travajo gano. Luego se entro a hazer el ayuno y el que governava la çibdad le fue fiel y leal. No dexo de aver alguna turbaçion entre los mismos Yngas, porque algunos hijos de Topa Ynga, avidos en otras mugeres que la Coya, quisieron oponerse a pretender la dinidad real; mas el pueblo, que bien estava con Guaynacapa, no lo consintio, ni estorvo el castigo que se hizo'. 179
Su madre de Guaynacapa, señora prençipal, mujer y hermana que fue de Topa Ynga Yupangue, llamada Mama Ollo, dizen que fue de mucha prudençia y que aviso a su hijo de muchas cosas quella vio hazer a Topa Ynga, y que lo queria tanto que le rogo no se fuese a Quito ni a Chile hasta quella fuese muerta; y asi quentan que por le hazer plazer y obedeçer su mandado estuvo en el Cuzco sin salir hasta que ella murio, y fue enterrada con gran ponpa, metiendose en su sepoltura mucho tesoro y ropa fina y de sus mugeres y servidores. Los mas tesoros y casas de los Yngas muertos y eredades, que llaman ‘chacaras’, todo estava entero desde el primero, sin que ningund osase gastarlo ni tomarlo, porque ellos no tenian guerras ni neçesidades quel dinero oviese las de remediar...'. 180

Topos


Cita Número de página
Y en muchos lugares, como es en el Collao y en otras partes, avia señales de sus leguas, que eran como los mojones de España con que parten los terminos, salvo que son mayores y mejor hechos los de aca: a estos tales llaman ‘topos’ y uno dellos es un legua y media de Castilla'. 41
Y çierto fue esto de las postas muy ynportante en el Peru y que se ve bien por ello quan buena fue la governaçion de los señores del. Y oy dia estan en muchas partes de la sierra, junto a los caminos reales, algunas casas destas en donde estavan las postas y por ellas vemos ser verdad 1o que se dize. Y aun tanbien e yo visto algunos topos, que son como atras dije a manera de mojones de terminos, salvo questos de aca son grandes y mejor hechos y era por donde contavan sus leguas y tiene cada uno legua y media de Castilla'. 62
.... Las mugeres que sacrificavan yvan vestidas asimismo ricamente con sus ropas finas de colores y de pluma y sus topos de oro y sus cucharas y escudillas y platos, todo de oro, y chuspas de coca de avisca: y asi adereçadas, despues de que an bien vevido, les ahogavan y enterravan creyendo, ellas y los que las matavan, que yvan a servir a su diablo o Guanacaure. Y hazianse grandes va[i]les y cantares quando se hazian semejantes sacrifiçios questos. / Y tenia este ydolo, donde estava el oraculo, sus chacaras y anaconas y ganados y mamaconas y çaçerdotes que se aprovechan de lo mas dello'. 84
En este tienpo muladares grandes ay por la orilla deste rio, lleno de ynmundiçias y bescozidades, lo que no estava en tienpo de los Yngas, sino muy linpio, corriendo el agua por ensima de las losas dichas; y algunas vezes se yvan a lavar los Yngas con sus mugeres; y en diverças vezes an algunos españoles hallado cantidad de oro, no puro sino en joy[i]tas menudas e de sus topos que dexavan o se les cayan quando se vadavan'. 106

Tota


Cita Número de página
Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72

Tuapaca


Cita Número de página
Generalmente le nonbran en la mayor parte Tiseviracoche, aunque en la provinçia de Collao le llaman Tuapaca y en otros lugares della Harnava'. 9

Tunbala


Cita Número de página
La Puna tenia rezia guerra con Tunbez y el Ynga avia mandado çesar la contienda y que le reçibiesen en la Puna, lo qual Tunbala sintio mucho porque hera señor della; mas no se atrevio a ponerse contra el Ynga, antes le reçibio en su ysla y hizo presentes con fingidad paz, porque como salio, procurandolo con los naturales de la tierra firme, trataron de matar muchos orejones con sus capitanes que con unas balças yvan a salir a un rio para tomar la tierra firme; mas Guaynacapa lo supo y sobre ello hizo lo que yo tengo escrito en la Primera Parte en el capitulo ***.Y hecho gran castigo y mandado hazer la calçada o paso fuerte que llaman de Guaynacapa, bolvio y paro en Tunbez, donde estavan hechos edefiçios y tenplo del Sol; y vinieron de las comarcas a le hazer reverençia con mucha umildad 192

Tunbez


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Como el rey Topa Ynga [de]terminase de yr a los valles de los llanos para atraer a su serviçio y obediençia los moradores dellos, abaxo a lo de Tunbez y fue honradamente reçibido por los naturales, a quienes Topa Ynga mostro mucho amor; y luego se puso del traje que ellos usa[va]n para mas contentarles y alabo a los prençipales el querer sin guerra tomalle por señor [y] prometio de los tener y estimar como a hijos propios suyos'. 169
La Puna tenia rezia guerra con Tunbez y el Ynga avia mandado çesar la contienda y que le reçibiesen en la Puna, lo qual Tunbala sintio mucho porque hera señor della; mas no se atrevio a ponerse contra el Ynga, antes le reçibio en su ysla y hizo presentes con fingidad paz, porque como salio, procurandolo con los naturales de la tierra firme, trataron de matar muchos orejones con sus capitanes que con unas balças yvan a salir a un rio para tomar la tierra firme; mas Guaynacapa lo supo y sobre ello hizo lo que yo tengo escrito en la Primera Parte en el capitulo ***.Y hecho gran castigo y mandado hazer la calçada o paso fuerte que llaman de Guaynacapa, bolvio y paro en Tunbez, donde estavan hechos edefiçios y tenplo del Sol; y vinieron de las comarcas a le hazer reverençia con mucha umildad 192

Tuquman


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Por todas partes quel Ynga pasava, dexava hechas tales cosas ques admiraçion contarlas. A los que erravan, castigava sin dexar pasar par alto nada y gratificava a quien bien le servia. Ordenando estas cosas y otras, paso de las pro-/ [vinçias] sujetas agora a la Villa de Plata y por lo de Tuquman enbio capitanes con jente a guerrear a los chiriguanaes; mas no les fue bien porque bolbieron huyendo'. 183

Tuto Palla


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Bolvio al Cuzco, donde fue reçibido de la çibdad onradamente y los çaçerdotes del tenplo de Curicanche le dieron muchas vendiçiones y el alegro al pueblo con grandes fiestas que se hizieron. Y naçianle muchos hijos, los quales criavan sus madres, entre los quales naçio Atabalipa, segund la opinion de todos los yndios del Cuzco que dizen ser asi y llamarse su madre Tuto Palla, natural [de] Quilaco, aunque otros dizen ser del linaje de los Orencuzcos; y sienpre, desde que se crio, anduvo este Atabalipa con su padre y era de mas edad que Guascar' . 184
Bien te[r]nia que dezir en contar menudamente las diçinçiones destos tan poderosos señores, mas no saldre de mi brevedad por las causas tan justas que otras vezes e dicho tener. Guascar hera hijo de Guaynacapa y Tabalipa tanbien. Guascar de menos dias, Atabalipa de mas años; Guascar hijo de la Coya, hermana de su padre, señora prençipa1; Atabalipa hijo de una yndia quilaco, llamada Tutu Palla. El uno y el otro naçieron en el Cuzco y no en Quito, como algunos an dicho y an escrito para esto, sin lo aver entendido como ello es. La razon lo muestra porque Guaynacapa estava en la conquista de Quito y por aquellas tierras aun no doze años y era Atabalipa quando murio de mas de treynta años; y señora de Quito, para dezir lo que ynventan que era su madre, no avia ninguna porque los mismos Yngas eran reyes y señores del Quito; y Guascar naçio en el Cuzco y Atabalipa era quatro o çinco años de mas hedad que no el'. 202

Umalla


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Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes, creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo. Y como todos aborreçiesen el mando que sobre ellos el Ynga tenia, sin les aver el hecho molestia ni mal tratamiento ni hecho tiranias ni demasias, como sus governadores y delegados no lo pudieron entender, juntos en Hatuncollao y en Chuquito, adonde se hallaron Cari y Çapana y Umalla y el señor de Açángaro y otros muchos, hizieron su juramento conforme a su çeguedad de llevar adelante su yntençion y determinaçion;... 155
Los collas que escaparon de la vatalla dizen que muy espantados del acaeçimiento, se dieron mucha prieça a huyr, creyendo que los del Cuzco les yvan a las espaldas; y asi andavan con este miedo, bolviendo de en quando en quando los rostros a ver lo que ellos no vieron por lo aver estorvado el Ynga. Pasado el Desaguadero, se juntaron todos los prençipales y tomando su consejo unos con otros determinaron de enbiar a pedir paz al Ynga, con que si los reçibia en su serviçio pagaban los tributos que devian desde que se alçaron y que para sienpre serian leales. A tratar esto fueron los mas avisados dellos; y hallaron a Topa Ynga que venia caminando para ellos e oyo la enbaxada con buen senblante y respondio con palabras de vençedor piadoso que le pesava de lo que se avia hecho por causa dellos y que seguramente podian venir a Chuquito, adonde el asentaria con ellos la paz de tal manera que fuese provechosa para ellos mismos. Y como lo oyeron, lo pusieron por obra. Mando prove[e]r de muchos bastimentos y el señor Umalla fue a lo reçebir y el Ynga le hablo bien, asi a el como a los demas señores y capitanes; y antes que tratasen de la paz, quentan que se hizieron grandes vayles y borracheras y que, acavados, estando todos juntos, les dixo que no queria que se pusiesen en neçesidad en le pagar los tributos que le eran devidos pues hera suma grande, mas que, pues sin razon ni causa se avian levantado, quel avia de poner guarniçiones ordinarias con jente de guerra, que proveyesen de bastimento y mugeres a los soldados'. 159

Urco


Cita Número de página
El Ynga estava con determinaçion de yr / a lo de Condesuyo; mas, hallandose cançado y viejo, lo dexo por entonçes, mandando que le fuesen hechos en el valle de Xaquixaguana unos palaçios para salirse a recrear a ellos. Y como tuviese muchos hijos y conoçiese que el mayor dellos, que avia por nonbre Ynga Urco, en quien avia de quedar el mando del reyno, e conoçiese que tenia malas costunbres y era viçioso y muy cobarde, deseava privarle del señorio para lo dar a otro mas mançevo, que por nonbre avia Ynga Yupangue'. 120
Capitulo [XLIV] 'de como Ynga Urco fue reçibido por governador general de todo el ynperio e tomo la corona en el Cuzco y de como los chancas determinavan de salir a dar guerra a los del Cuzco'. 129
Los orejones, y aun todos los mas naturales destas provinçias, se rien de los hechos deste Ynga Urco. Por sus poquedades quieren que no goze de que se diga que alcanço la dinidad del reyno; y ansi vemos que en la quenta que en los quipos y romançes tienen los reyes que reynaron en el Cuzco callan este, lo qual yo no hare pues al fin, mal o bien, con viçios o con virtudes, governo y mando el reyno algunos dias. Y asi, luego que Viracoche Ynga se fue valle de Xaquixaguana, enbio al Cuzco la borla o corona para que los mayores de la çibdad la entregasen a Ynga Urco, aviendo dicho que vastava lo que avia trabajado y hecho por la çibdad del Cuzco, que lo que de la vida le quedava queria gastar en holgarse, pues era viejo y no para la guerra. Y como se entendio su voluntad, luego Ynga Urco se entro a hazer los ayunos y otras relij[i]ones conforme su costunbre; y acavado, salio con la corona y fue al tenplo del Sol a hazer sacrifiçios y se hizieron en el Cuzco a su usança muchas fiestas y grandes borracheras'. 129
... mas aunque fue sabido por el viejo Viracoche, no se le dio nada, antes, saliendo del valle de Xaquixaguana, se fue al valle de Yucay con sus mugeres y serviçio. Ynga Urco tanbien dizen que se reya teniendo en poco lo que era obligado a tener en mucho; mas como el ser del Cuzco estuviese guardado para ser acreçentado por Ynga Yupangue e sus hijos, ovo e1 de ser el que libro destos miedos con su virtud a todos. Y no solamente vençio a los chancas, mas sojuzgo la mayor parte de las naçiones que ay en estos reynos, como adelante dire'. 131
Despues que los chancas ovieron hecho sacrifiçios en Apurima y Ilegasen a la çibdad del Cuzco, el capitan general que llevavan o señor dellos Astu Guaraca les dezia que mirasen la alta enpresa que tenian, que se mostrasen fuertes y no tuviesen pavor ni temor ninguno de aquellos que pensavan espantar las jentes con pararse las orejas tan grandes como ellos se ponian, y que si los vençian avria mucho despojo y mugeres hermosas con quien holgasen; los suyos le respondian alegremente que harian el dever. Pues como en la çibdad del Cuzco oviesen savido ya de los que venian contra ella e Viracoche Ynga ni su hijo Ynga Urco no se diesen nada por ello, los orejones y mas prençipales estavan muy sentidos por ello y, como ya supiesen los enemigos quan çerca estavan, fueron hechos grandes sacrifiçios a su costunbre y acordaron de rogar a Ynga Yupangue que tome el cargo de la guerra mirando por la salud de todos. Y tomando la mano uno de los mas ançianos, hablo con e1 en nonbre de todos y e1 respondio que quando su padre queria darle a e1 la borla no consintieron, sino que fuese Ynga el cobarde de su hermano y que el nunca con tirania, ni contra la boluntad del pueblo pretendio la dinidad real y que, pues ya avian visto Ynga Urco no convenir para ser Ynga, que hiziesen lo que eran obligados al bien publico, sin mirar la costunbre antigua no fuese quebrantada'. 132
Capitulo [XLVI] 'de como Ynga Yupangue fue recibido por rey y quitado el nonbre de Ynga a Ynga Urco y de la paz que hizo con Astu Guaraca'. 135
Desbaratados los chancas, entro en el Cuzco Ynga Yupangue con gran triunfo y hablo a los prençipales de los orejones sobre que se acordasen de como avia travajado por ellos lo que avian visto y en lo poco que su hermano ni su padre mostraron tener a los enemigos; por tanto, que le diesen a el el señorio y governaçion del ynperio. Los del Cuzco unos con otros trataron y miraron asi el dicho de Ynga Yupangue como lo mas que Ynga Urco le[s] avia hecho; y por consentimiento del pueblo acordaron de que Ynga Urco no entrase mas en el Cuzco y que le fuese quitada la borla o corona y dada a Ynga Yupangue. Y aunque Ynga Urco, como lo supo, quiso venir al Cuzco a justificarse y mostrar sentimiento grande quexandose de su hermano y de los que le quitavan de la governaçion del reyno, no le dieron lugar ni se dexo de conplir lo hordenado. Y aun ay algunos que dizen que la Coya, muger que era de Ynga Urco, lo dexo sin tener hijo del ninguno y se vino al Cuzco, donde la reçibio por muger su segundo hermano Ynga Yupangue, que hecho el ayuno y otras serimonias, salio con la borla, haziendose en el Cuzco [grandes] fiestas, hallandose a ellas jente de muchas partes'. 135
En este tienpo quentan que murio Viracoche Ynga y se le dio sepoltura con menos ponpa y onor que a los pasados suyos porque en la vejez avia desanparado la çibdad y no querido bolver a ella quando tuvieron la guerra con los chancas. De Ynga Urco no digo mas porque los yndios no tratan de sus cosas si no es por reyr; y dexando a el aparte, digo que Ynga Yupangue es el noveno rey que ovo en el Cuzco'. 136
Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante, Urco Guaranga, Ynga Roca. Estos salieron del Cuzco con la jente que se pudo juntar, yendo con ellos muchos señores de los naturales y de los mitimaes y por donde quiera que pasa va Guancaunque sacava la jente que queria con lo demas que era neçesario para la guerra. Y camino a mas andar en busca de Atabalipa, que como oviese muerto y vençido [a] Atoco, como de suso es dicho, siguio su camino endereçado a Tomebanba, yendo con el sus capitanes y muchos prençipales que avian venido a ganalle la la boluntad, viendo que yva vençedor'. 211
E ya muchas provinçias estavan asentadas y usavan de mejores ropas y tenian mejores costunbres y religiones que antes, governandose por las leyes y costunbres del Cuzco, adonde avia quedado por governador de la çibdad Ynga Urco, hijo de Viracoche Ynga, del qual quentan que era muy cobarde, remiço, lleno de viçios y con pocas virtudes; mas como era el mayor, avia de çuceder en el ynperio de su padre; quien dizen que, conociendo estas cosas, quisiera mucho privarle del señorio y darlo a Ynga Yupangue, su segundo hijo, mançebo de muy gran valor y adornado de buenas costunbres, esforçado, animoso y que tenia los pensamientos mui grandes y altos; mas los orejones y prençipales de la çibdad no querian que fuesen quebrantadas las leyes y los que usaban y guardava por ordenaçion y estatuto de los pasados; y aunque conoçian quan mal inclinado era Ynga Urco, querian que el y no otro fuese rey despues de la muerte de su padre. Y esto elo dicho tan largo porque dizen los que desto me avisaron que, desde Urcos Viracoche Ynga enbio sus mensajeros a la çibdad para que lo tratasen y no pudo concluyr nada de lo que queria...'. 128

Urcos


Cita Número de página
Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante, Urco Guaranga, Ynga Roca'. 211
En la Primera Parte conte ya como en este reyno del Peru avia suma grandisima de ganado domestico y bravo, urcos, carneros y pacos, vicunias y ovejas, llamas / en tanta manera que asi lo poblado como lo que no lo hera andava lleno de grandes manadas, porque por todas partes avia y ay eçelentes Pastos para que bien se pudiese criar'. 43
Muerto que fue Ynga Roque acudieron de Condesuyo, de Urcos, de Ayarmaca, de las otras partes con quien avian asentado alianza y amistad mucha jente, asi honbres como mugeres, y fueron hechos grandes llantos para el rey difunto; y muchas mugeres de las que en bida le amaron y sirvieron, conforme a la çegueda[d] general de los indios, de sus mismos cavellos se ahorcaron y otras se mataron por otros modos para de presto enbiar sus animas a servir a la de Ynga Roque;... 108
Determinado por el Ynga de yr al Collao, salio de la çibdad del Cuzco con mucha jente de guerra y paso por Mohina y por los pueblos de Urcos y Quiquixana. Como los canches supieron de la venida del Ynga, acordaron de se juntar y salir con sus armas a le defender la pasada por su tierra; y por el entendido, les enbio mensajeros que les dixesen que no tuviesen tal proposito porque el no queria hazelles enojo,...'. 124
E ya muchas provinçias estavan asentadas y usavan de mejores ropas y tenian mejores costunbres y religiones que antes, governandose por las leyes y costunbres del Cuzco, adonde avia quedado por governador de la çibdad Ynga Urco, hijo de Viracoche Ynga, del qual quentan que era muy cobarde, remiço, lleno de viçios y con pocas virtudes; mas como era el mayor, avia de çuceder en el ynperio de su padre; quien dizen que, conociendo estas cosas, quisiera mucho privarle del señorio y darlo a Ynga Yupangue, su segundo hijo, mançebo de muy gran valor y adornado de buenas costunbres, esforçado, animoso y que tenia los pensamientos mui grandes y altos; mas los orejones y prençipales de la çibdad no querian que fuesen quebrantadas las leyes y los que usaban y guardava por ordenaçion y estatuto de los pasados; y aunque conoçian quan mal inclinado era Ynga Urco, querian que el y no otro fuese rey despues de la muerte de su padre. Y esto elo dicho tan largo porque dizen los que desto me avisaron que, desde Urcos Viracoche Ynga enbio sus mensajeros a la çibdad para que lo tratasen y no pudo concluyr nada de lo que queria...'. 128

Urimiñavi


Cita Número de página
Algunos avia entre ellos que les pesava y dezian que no hera liçito dexar de reconoçer al gran Ynga, pues hera señor de todos; mas Ylla Topa no fue leal a Guascar asi como Guaynacapa se lo rogo y el se lo prometio, porque dizen que / andava en tratos y secretas platicas con Atabalipa, que entre los hijos de Guaynacapa mostro mas animo [y] balor, causado por su atrevimiento y aparejo que hallo o con lo que su padre mando, si fue verdad, que governase lo de Quito y sus comarcas. Este hablo a los capitanes Chalaquchima, Ynclagualpa, Urimiñavi, el Quizquiz , Sopeçopagua y otros muchos, sobre que quisiesen faboreçerle y ayudarle para quel fuese Ynga de aquellas partes como su hermano lo hera del Cuzco. Y ellos y el Ylla Topa, traydor a su señor natural Guascar, pues que aviendole dexado por governador hasta quel tuviese edad cunplida le nego y se ofreçio de faboreçer [a] Atabalipa, que ya por todo el real era tenido por señor y le fueron entregadas las mugeres de su padre, a quien el reçibio por suyas, que hera autoridad mucha entre estas jentes; y el serviçio de su casa y lo demas que tenia le fue dado para que por su mano fuese hordenado todo a su boluntad'. 205

Vicunias


Cita Número de página
En la Primera Parte conte ya como en este reyno del Peru avia suma grandisima de ganado domestico y bravo, urcos, carneros y pacos, vicunias y ovejas, llamas / en tanta manera que asi lo poblado como lo que no lo hera andava lleno de grandes manadas, porque por todas partes avia y ay eçelentes Pastos para que bien se pudiese criar'. 43
Y asi, con esta horden, eran muchos los depositos que por todas partes avia llenos de ropa asi para la gente de guerra, como para los demas naturales: y la mas desta ropa se hazia de la lana del ganado de los guanacos y vicunias. 43

Vila Oma


Cita Número de página
El gran çaçerdote llamado Vila Oma tenia su morada en el tenplo y con los çaçerdotes liazia los sacrifiçios hordinarios con grandes super[s]tiçiones segund su costunbre. A las fiestas generates yva el Ynga a se hallar presente a los sacrifiçios y se hazian grandes fiestas. Avia dentro en la casa e tenplo mas de treynta troxes de plata en que echavan el mayz y tenia este tenplo muchas provinçias que contribuyan con tributos para su serviçio. En algunos dias era visto el Demonio por los çaçerdotes y dava respuestas vanas y conforme a el que las dava'. 81

Vilcaconga


Cita Número de página
Los orejones respondieron que, concluyda la guerra, entenderian en hazer lo que a la governaçion del reyno conviniese. Y dizen que por la comarca enbiaron mensajeros que [a] todos los que viniesen a querer ser vezinos del Cuzco les serian dadas tierras en el valle y sitio para casas y serian previllejados; y asi vinieron de muchas partes. Pasado esto, el capitan Ynga Yupangue salio a la plaça donde estava la piedra de la guerra, puesta en su cabeça una piel de leon para dar a entender que avia de ser fuerte como lo es aquel animal. / En este tienpo llegavan los chancas a la sierra de Vilcaconga. Ynga Yupangue mando juntar la jente de guerra que avia en la çibdad con determinagion de les salir al camino, nonbrando capitanes los que mas esforçados les pareçio; mas tornando a tomar pareçer, se acordo de los aguardar en la çibdad'. 133

Vilcanota


Cita Número de página
Llegados los enbaxadores de los canas, fueron bien reçibidos por Ynga Viracohe y les respondio que fuesen los prençipales y mas viejos de los canas a Ayavire, adonde se verian,y que como oviese estado algunos dias en el tenplo de Vilcanota se daria prieça a verse con ellos. Y dio a los mensajeros algunas joyas y ropa de lana fina y mando a su jente de guerra que no fuesen osados de entrar en las casas de los canas ni robar nada de lo que tuviesen ni hazelles daño ninguno porque el buen coraçon que tenian no se les turvase y tomasen otro pensamiento'. 125
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes, creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo'. 154

Vilcas


Cita Número de página
Avia enbiado Ynga Yupangue capitanes con jente por otras partes muchas a que allegasen las jentes a su serviçio con la mas blandura que pudiesen y a los soras enbio mensajeros sobre que no tomasen armas contra el, prometiendo de los tener en mucho sin les hazer agravio ni daño; mas no quisieron paz con servidunbre sino guerrear por no perder la libertad. Y asi, juntos unos con otros tuvieron la vatalla la qual -dizen los que tienen dello memoria- que fue muy reñida y que murieron muchos de anbas partes, mas quedando el canpo por los del Cuzco. Los que escaparon de ser muertos y presos fueron dando aullidos y gemidos a su pueblo adonde pusieron algund cobro en sus haziendas y, sacando sus mugeres, lo desanpararon y se fueron -segund es publico- a un peñol fuerte questa çerca del rio de Bilcas, adonde avia en lo alto muchas cuebas y agua por naturaleza. Y en este peñol se recojeron muchos honbres con sus mugeres e hijos por miedo del Ynga, proveyendose del mas bastimento que pudieron. Y no solos los soras se recojeron a este peñol, que de la comarca de Guamanga y del rio de Vilcas y de otras partes se juntaron con ellos, espantados de oyr quel Ynga queria ser solo señor de las jentes'. 138
Como saliese Guaynacapa, por el camino que por su mandado se avia mandado hazer, del Cuzco anduvo hasta que llego a lo de Bilcas, donde paro algunos dias en los aposentos que se le avian hecho pegados con los de su padre. Y ho1gose de ver que estava el tenplo del Sol acavado y dexo cantidad de oro y pastas de plata para joyas y vasos; y mando que se tuviese gran cuydado del proveymiento de las mamaconas y çaçerdotes. Subiose a hazer oraçion en un terrado galano y primo que para ello se avian hecho; sacrificaron conforme a su çeguedad lo que usavan y mataron muchos animales y aves con algunos niños y honbres para aplazer a sus dioses'. 186
Y esto vemos claro porque yo e visto junto a Vilcas tres o quatro caminos; y aun una vez me perdi por el uno creyendo que yva por el que agora se usa; y a estos llaman al uno camino de Ynga Yupangue y al otro Topa Ynga, y al que agora se usa y usara para sienpre es el que mando hazer Guaynacapa, que allego çerca del rio Angasmayo al Norte y al Sur mucho adelante de lo que agora llamamos Chile; camino tan largo que avia de una parte a otra mas de mill y dozientas leguas'. 42
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca , Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 56
Capitulo [XLVIII] 'como el Ynga rebolbio sobre Vilcas y puso çerco en el peñol donde estavan hechos fuertes los enemigos'. 140
Bolviendo al proposito, como el Ynga tanto desease aver a las manos a los que estavan en el peñol, anduvo con su jente hasta llegar al rio de Vilcas. Los de la comarca, como supieron su estada alli, muchos vinieron a le ver haziendole grandes serviçios y formaron con e1 amistad y por su mandado començaron a hazer aposentos y edifiçios grandes en lo que agora llamamos Vilcas, quedando maestros del Cuzco para dar la traça y mostrar con la manera que avian de poner las piedras y losas en el edificio'. 140
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue; y avisandoles de lo que avian de hazer, salieron del Cuzco y caminaron hasta la provinçia de Andaguailas, adonde fueron bien reçibidos por los chancas; y salio con ellos un capitan, llamado Anco Allo, con copia de jente de aquella tierra para servir en la guerra del Ynga. De Andaguaylas fueron a Vilcas, adonde se estavan los aposentos y tenplo del Sol que Ynga Yupangue avia mandado hazer, y hablaron con todo amor a los que entendian en aquellas hobras. De Vilcas fueron por los pueblos de Guamanga, Açangaro, Parcos, Picoy, Acos y otros, los quales ya avian dado la obedençia al Ynga y proveian de bastimentos y de lo que mas tenian en sus pueblos y hazian el camino real que les hera mandado grande y muy ancho'. 143
Dexando en el Cuzco jente de guarniçion con los mitimaes y governador escojido entre los mas fieles amigos suyos, salio del llevando por su capitan general e consejero mayor a Capa Yupangue, su tio, no el que dio la guerra a los de Xauxa, porque este dizen que se ahorco por çierto enojo. Y como salio del Cuzco, anduvo hasta llegar a Vilcas, adonde estuvo algunos dias holgandose de ver el tenplo y aposentos que alli se avian hecho / y mando que sienpre estuviesen plateros labrando vasos y otras pieças y joyas para el tenplo y para su casa real de Vilcas'. 162
Avia enbiado Ynga Yupangue capitanes con jente por otras partes muchas a que allegasen las jentes a su serviçio con la mas blandura que pudiesen y a los soras enbio mensajeros sobre que no tomasen armas contra el, prometiendo de los tener en mucho sin les hazer agravio ni daño; mas no quisieron paz con servidunbre sino guerrear por no perder la libertad. Y asi, juntos unos con otros tuvieron la vatalla la qual -dizen los que tienen dello memoria- que fue muy reñida y que murieron muchos de anbas partes, mas quedando el canpo por los del Cuzco. Los que escaparon de ser muertos y presos fueron dando aullidos y gemidos a su pueblo adonde pusieron algund cobro en sus haziendas y, sacando sus mugeres, lo desanpararon y se fueron -segund es publico- a un peñol fuerte questa çerca del rio de Bilcas, adonde avia en lo alto muchas cuebas y agua por naturaleza. Y en este peñol se recojeron muchos honbres con sus mugeres e hijos por miedo del Ynga, proveyendose del mas bastimento que pudieron. Y no solos los soras se recojeron a este peñol, que de la comarca de Guamanga y del rio de Vilcas y de otras partes se juntaron con ellos, espantados de oyr quel Ynga queria ser solo señor de las jentes'. 138

Vira


Cita Número de página
Y pues tratamos deste nombre de Viracocha, quiero desengañar al letor el creer que el pueblo tiene que los naturales pusieron a los españoles por nonbre ‘Viracocha’ que quiere tanto dezir como ‘espuma de la mar’ ; y quanto al nombre es verdad porque ‘vira’ es nombre de manteca y; ‘cocha’ de mar; y asi, pareçiendoles que por aver venido por ella, les avian atribuydo aquel nombre'. 11

Viracocha


Cita Número de página
y como se fue, le pusieron por nonbre ‘Viracocha’, que quiere dezir ‘espuma de la mar’'. 10
Y pregunte a los naturales de Cacha, siendo su caçique o señor un yndio de buena persona y razon llamado don Juan, ya cristiano, y que fue en persona conmigo a mostrarme esta antigualla, en renenbrança de qual Dios avian hecho aquel templo y me respondio que Tiçi-/viracocha'. 11
Y pues tratamos deste nombre de Viracocha, quiero desengañar al letor el creer que el pueblo tiene que los naturales pusieron a los españoles por nonbre ‘Viracocha’ que quiere tanto dezir como ‘espuma de la mar’ ; y quanto al nombre es verdad porque ‘vira’ es nombre de manteca y; ‘cocha’ de mar; y asi, pareçiendoles que por aver venido por ella, les avian atribuydo aquel nombre'. 11
segund la relaçion que yo tome en el Cuzco y dan los orejones; porque dizen que luego que en la provinçia de Caxamalca fue preso Atabalipa por los españoles, aviendo avido entre los dos hermanos Guascar Ynga, unico heredero del ynperio, y Atabalipa grandes guerras y dadose capitanes de uno contra capitanes de otro muchas batallas hasta que el rio de Apurima, por el paso de Cotabanba , fue preso el rey Guascar y tratado cruelmente por Chalaquchima, sin lo qual el Quizquiz en el Cuzco hizo un gran daño y mato –sigund es publico- treynta hermanos de Guascar e hizo otras crueldades en los que tenian su opinion y no se avian mostrado favorables [a] Atabalipa; y como andando en estas pasiones tan grande oviese, como digo, sido preso Atabalipa y consertado con el Piçarro que le daria por su rescate una casa de oro y para traello fuesen al Cuzco Martin Bueno, Çarate y Moguer, porque la mayor parte estava en el solene tenplo de Curicanche; y como llegasen estos cristianos al Cuzco en tienpo y coyuntura que los de la parte de Guascar pasavan por la calamidad dicha e supiesen la prision de Atabalipa, holgaronse tanto como se puede sinificar; y asi luego, con grandes suplicaçiones, ynploravan su ayuda/contra Atabalipa su enemigo, diziendo ser enbiados por mano de su gran dios Tiçiviracocha y ser hijos suyos: y asi luego les llamaron y pusieron por nonbre Viracocha. Y mandaron al gran sacerdote, como los mas ministros del tenplo, que las mugeres sagradas se estuviesen en el, y el Quizquiz les entrego todo el oro y plata'. 11
... dixeron luego que la tal jente no eran hijos de Dios sino peores que ‘sopays’, que es nonbre de diablo: aunque por cunplir con el mandato del señor Atabalipa los capitanes y delegados de la çibdad los despacharon sin les hazer enojo ninguno, enbiando luego el tesoro. Y el nonbre de Viracocha se quedo hasta oy; lo qual, segund tengo dicho, me ynformaron ponerselo por lo que tengo escrito y no por la sinificaçion que dan de espuma de la mar. 12
En fin, por esto y por en todo açertar a governar las provinçias, los Yngas ynventaron las postas, que fue lo mejor que se pudo pensar ni ymajinar: y esto a solo Ynga Yupangue se deve, hijo que fue de Viracocha Ynga, padre de Topa Ynga, segund publican los cantares de los yndios, y afirman todos los orejones. Y no solo lo de las postas ynvento Ynga Yupangue, que otras cosas grandes hizo como yremos relatando'. 60
Tienese por muy çierto que esto de los mitimaes se usaron desde Ynga Yupangue, el que puso las postas y el primero que entendio en engrandeçer el tenplo de Curicanche, como se dira en su lugar. Y aunque otros algunos yndios dizen que fueron puestos estos mitimaes desde el tienpo de Viracocha Ynga, padre de Ynga Yupangue, podralo creer quien quisiere, que yo hize tanta averiguaçion sobre ello que torno [a] afirmar averlo ynventado Ynga Yupangue: y asi 1o creo y tengo para mi. Y con tanto, pasemos adelante'. 67
Capitulo [XXXVIII] 'de como los orejones trataron sobre quien seria Ynga y lo que paso hasta que salio con la borla Viracocha Ynga, que fue el otavo que reyno'. 112
... Sobre esto avia diversas opiniones porque tales ovo que querian que no tuviesen rey, sino que governasen la çibdad los que señalasen, otros dezian que se perderia sin tener cabeça. Sobre estas cosas avia gran ruydo; y temiendo su porfia se quenta que salio una muger de travez de los Hanancuzcos, la qual dixo: ‘¿En que estays ay?’, ¿por que no tomays a Viracocha Ynga por señor, pues lo mereçe tanbien?’ Oyda esta palabra, como son tan determinable[s] estas jentes, dexando los vasos del vino, a gran prieça fueron por Viracocha Ynga, sobrino de Ynga Yupangue diziendose -como le vieron- que ayunase lo acostunbrado y reçibiese la borla que darle querian'. 112
Viniendo Viracocha Ynga en ello, se entro a hazer el ayuno; encargo la çibdad a Ynga Roque, Ynga pariente suyo, y salio al tienpo con la corona muy adornado, y se hizieron fiestas solenes en el Cuzco y que muchos dias duraron mostrando todos gran contento con la eleçion del nuevo Ynga. Del qual algunos quisieron dezir queste Ynga se llamo Viracocha por venir de otras partes y que traya traje diferençiado y que en las fayçiones y aspeto mos[tro] ser como un español porque traya varbas'. 112
Yo lo pregunte en el Cuzco a Cayo Topa Yupangue y a los otros mas prençipales que en el Cuzco me dieron la relaçion de los Yngas que yo voy escriviendo y me respondieron ser bulra y que nada es verdad, porque Viracocha Ynga fue naçido en el Cuzco y criado y que lo mismo fueron sus padres y abuelos y que el nonbre de Viracocha se lo pusieron por nonbre particular, como lo tiene cada uno'. 113
... Los yndios que avian escapado de la vatalla con otros naturales de Calca y de sus comarcas, mirando que, pues que tan mal les avia quadrado el pensamiento, que el final remedio que les quedava era tentar la fe del vençedor y pedille paz con obligarse a servidunbre moderada, como otros muchos hazian; y asi acordado, salieron por una parte de la sierra diziendo a bozes grandes: ‘Biva, para sienpre biva el poderoso Ynga Viracocha, nuestro señor’. Oydo pues el ruydo que hazia el resonante de las bozes, se pusieron en armas los del Cuzco; mas no paso mucho tienpo quando ya los vençidos estavan prostados por tierra delante de Viracocha Ynga...'. 114
Pasado lo que se a escrito, Ynga Viracocha enbio un mensajero a llamar a los de Caytomarca , que estavan de la otra parte de un rio hechos fuertes, sin jamas aver querido tener amistad con los Yngas...'. 114
... que avia avido en el Cuzco; y como llego el mensajero de Viracocha Ynga, le maltrataron de palabra, llamando al Ynga loco, pues ansy creya que ligeramente se avian de someter a su señorio'. 115
Capitulo [XXXIX] 'de como Viracocha Ynga tiro una piedra de fuego con su honda a Caytomarca y como le hizieron reverenvia'. 116
De todas las cosas que a Viracocha suçedian yvan al Cuzco las nuevas; y como en la çibdad se contase la guerra que tenia con los de Caytomarca, dizen que se levanto un tirano, hermano de Ynga Yupangue, el pasado, el qual aviendo estado muy sentido porque el señorio y mando de la çibdad se avia dado a Viracocha Ynga y no a e1 y aguardava tienpo oportuno para procurar de aver el señorio'. 118
Luego que ovo enbiado el mensajero, Viracocha Ynga mando a sus jentes que alçado el real, caminasen para se asercar a Caytomarca. Y andando por el camino, llego junto a un rio adonde mando que parasen / para refrescarse; y estando en aquel lugar llego el mensajero, el qual conto como los de Caytomarca avian bulrado del y como dezian que ningund temor tenian a los Yngas. Y como fue entendido por Viracoche Ynga con gran saña subio en las andas, mandando a los suyos que caminasen a toda prieça; y asi lo hizieron... 116
Capac, que asi avia por nonbre, codiçioso del señorio, juntados sus aliados, en un dia questavan en el tenplo del Sol todos los mas de los orejones y entre ellos Ynga Roque, el governador del Ynga Viracocha, tomando las armas, publicando livertad del pueblo y que Viracoche Ynga no pudo aver el señorio, arremetieron para [el] lugarteniente e le mataron asi a el como a otros muchos, la sangre de los quales regava los altares donde estavan las aras e santuarios y la figura del Sol'. 118
... Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao, adonde ya se savia todo lo que por e1 avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando; y porque no se hiziese mas poderoso acordo de salir a le buscar y dar batalla antes quel Ynga se juntase con e1;...'. 126
Y es publico entre todos los yndios ser este tenplo tan antiguo como la misma çibdad del Cuzco, mas que Ynga Yupangue, hijo de Viracoche Ynga, lo acreçento en riquezas y paro tal como estava quando los cristianos entraron en el Peru y lo mas del tesoro fue llevado a Caxamalca por el rescate de Atavalipa, como en su lugar contaremos. Y dizen los orejones que despues de aver pasado la dudosa guerra que tuvieron los vezinos del Cuzco con los chancas, que agora son señores de la provinçia de Andaguaylas , que como de aquella vitoria que dellos tuvieron quedase Ynga Yupangue tan estimado y nonbrado, de todas partes acudian señores a le servir haziendole las provinçias grandes serviçios de metales de oro y plata,... 79
Dos dias quentan que estuvo en aquel rio el Ynga sin pasarlo, porque no avia puente ni tanpoco se yo si se usavan las que agora ay antes que oviese Yngas, porque unos dizen que si y otros afirman que no. Y como no pasase del rio Viracoche Ynga, dizen que mando poner en un gran fuego una piedra pequeña y como estuviese bien caliente, puesto en ella çierta mistura o confaçion para que pudiese adonde tocase en prender lunbre, la mando poner en una honda de hilo de oro con que quando a el plazia tirava piedras, y con gran fuerça la echo en el pueblo de Caytomarca y açerto a caer en el alar de una casa questava cubierta con paja bien seca...'. 116
Oydo por Viracoche Ynga lo que avian dicho los de Caytomarca, les respondio con gran disimulaçion que si aquel dia no ovieran sido cuerdos en venir, que el siguiente tenia determinado de dar en ellos con glandes valças que avia mandado hazer. Y pasado esto, se hizo el asiento entre los de Caytomarca y el Ynga, el qual dio al capitan o señor de aquel pueblo una de sus mugeres, natural del Cuzco, la qual fue estimada y tenida en mucho'. 117
Capitulo [XL] 'de como en el Cuzco se levanto un tirano y del alboroto que ovo y de como fueron castigadas çiertas mamaconas porque contra su religion usavan de sus cuerpos feamente y de como Viracoche Ynga bolbio al Cuzco'. 118
La çibdad se alvoroto en tanta manera que, recundiendo por los ayres el sonido de sus propias vozes, no se oyan ni entendian. En esto, prevaleçiendo el tirano, se apodero de la çibdad, matando a todas las mugeres del Ynga, aunque las mas prençipales avian ydo con e1. Huyeronse de la çibdad algunos, los quales fueron a parar adonde Viracoche Ynga estava; y como por el fue entendido, disimulando el pesar que sintio, mando a sus jentes que caminasen la via del Cuzco'. 119
La nueva de todo esto yva a los reales del Ynga, el qual como llegase a la çibdad y entrase en ella, fue derecho al tenplo del Sol a hazer sacrifiçios. Los cuerpos de Capac y de los otros que se avian muerto mando que fuesen echados en los canpos para ser manjar de las aves; y buscados los participantes en la trayçion, fueron condenados a muerte. Entendido por los confederados y amigos de Viracoche Ynga lo çusedido, le enbiaron muchas enbaxadas con grandes presentes y ofreçimientos, congratulandose con e1; y a estas enbaxadas respondio alegremente'. 119
Capitulo [XLI] 'de como vinieron al Cuzco enbaxadores de los dos tiranos del Collao, nonbrados Chinche Cari e Çapana y de la salida de Viracoche Ynga al Collao'. 121
Muchas ystorias y acaeçimientos pasaron entre los naturales destas provinçias en estos tienpos, mas como yo tengo por costunbre de contar solamente lo que tengo por çierto segund las opiniones de los honbres de aca y de la relaçion que [to]me en el Cuzco, dexo lo que ynoro y muy claramente no entendi y tratare lo que alcançe, como ya muchas vezes e dicho. Y asi, es publico entre los orejones que en estos tienpos vinieron al Cuzco enbaxadores de la provinçia del Collao, porque quentan que, reynando Ynga Viracohe, poseya el senorio de Hatun Collao un señor llamado Çapana, como otros que ovo deste nonbre; y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas...'. 121
Y como se dibulgase por todas partes deste reyno el valor de los Yngas y su gran poder e la valentia de Viracoche Ynga, que reynava en el Cuzco, cada uno destos, queriendo granjear su amistad, la procuraron con enbaxadores que le enbiaron para que quisiese mostrarse su valedor y ser contra su enemigo. Partidos estos mensajeros con grandes presentes, llegaron al Cuzco a tienpo quel Ynga venia de los palaçios o tanbos que para su pasatienpo avia mandado hazer en Xaquixaguana; y entendido a lo que venian, los oyo, mandando que los aposentasen en la çibdad y proveyesen de lo necesario'. 122
Capitulo [XLII] 'de como Viracoche Ynga paso por las provinçias de los canchez y canas y anduvo hasta que entro en la comarca de los collas y lo que sucedio entre Cari y Çapana'. 124
Determinado por el Ynga de yr al Collao, salio de la çibdad del Cuzco con mucha jente de guerra y paso por Mohina y por los pueblos de Urcos y Quiquixana. Como los canches supieron de la venida del Ynga, acordaron de se juntar y salir con sus armas a le defender la pasada por su tierra; y por el entendido, les enbio mensajeros que les dixesen que no tuviesen tal proposito porque el no queria hazelles enojo, antes deseava de los tener por amigos y que si para e1 se venian los prençipales y capitanes, que les daria a vever con su propio vaso. Los canches les respondieron a los mensajeros que no estavan por pasar por lo que dezia sino por defender su tierra de quien en ella entrase. Bueltos con la respuesta, encontraron con Viracoche Ynga en Cangalla, e lleno de yra por lo poco [en] que los canches tuvieron su enbaxada, camino con mas prieça que hasta alli. Y llegado a un pueblo que a por nonbre Conbapata, junto a un rio que por e1 pasa, hallo a los canches puestos en horden de guerra y alli se dio entre unos y otros la batalla, donde de anbas partes murieron muchos y fueron los canches vençidos y huyeron los que pudieron y los vençedores tras ellos, prendiendo y matando'. 124
Llegados los enbaxadores de los canas, fueron bien reçibidos por Ynga Viracohe y les respondio que fuesen los prençipales y mas viejos de los canas a Ayavire, adonde se verian,y que como oviese estado algunos dias en el tenplo de Vilcanota se daria prieça a verse con ellos. Y dio a los mensajeros algunas joyas y ropa de lana fina y mando a su jente de guerra que no fuesen osados de entrar en las casas de los canas ni robar nada de lo que tuviesen ni hazelles daño ninguno porque el buen coraçon que tenian no se les turvase y tomasen otro pensamiento'. 125
Capitulo [XLIII] 'de como Cari volvio a Chuquito y de la llegada de Viracoche Ynga y de la paz que entre ellos trataron'. 127
Luego que Çapana fue muerto, Cari se apodero de su real y robo todo lo que en el avia; con lo qual presa dio la vuelta a Chuquito y estava aguardando a Viracoche Ynga y mando adereçar los aposentos y prove[e]rlos de mantenimientos. El Ynga supo en el camino el fin de la guerra y como Cari avia vençido y, aunque en lo publico dava averse holgado, en lo secreto le peso lo çusedido, porque en aver diferencias entre aquellos dos pensava el façilmente hazerse señor del Collao; y penso de se bolver con brevedad al Cuzco porque no le suçediese alguna desgraçia'. 127
Y luego, en pre[se]nçia de los mas prençipales que alli estavab mando traer Viracoche Ynga un gran vaso de oro y se hizo el pleyto omenaje entre ellos desta manera: bevieron un rato del vino que tenian las mugeres y luego el Ynga tomo el vaso ya dicho y poniéndolo ensima de una piedra muy lisa dijo:... 127
Y besando la tierra, hizieron reverencia al Sol y hizieron un gran taqui y areyto con muchos sones: y los çaçerdotes, diciendo çiertas palabras llevaron el vaso a unos de sus vanos tenplos donde se ponian los semejantes juramentos que se hazian por los reyes y señores. Y aviendose holgado algunos dias Viracoche Ynga en Chuquito se bolvio al Cuzco, siendo por todas partes muy servido y bien recibido'. 128
E ya muchas provinçias estavan asentadas y usavan de mejores ropas y tenian mejores costunbres y religiones que antes, governandose por las leyes y costunbres del Cuzco, adonde avia quedado por governador de la çibdad Ynga Urco, hijo de Viracoche Ynga, del qual quentan que era muy cobarde, remiço, lleno de viçios y con pocas virtudes; mas como era el mayor, avia de çuceder en el ynperio de su padre; quien dizen que, conociendo estas cosas, quisiera mucho privarle del señorio y darlo a Ynga Yupangue, su segundo hijo, mançebo de muy gran valor y adornado de buenas costunbres, esforçado, animoso y que tenia los pensamientos mui grandes y altos; mas los orejones y prençipales de la çibdad no querian que fuesen quebrantadas las leyes y los que usaban y guardava por ordenaçion y estatuto de los pasados; y aunque conoçian quan mal inclinado era Ynga Urco, querian que el y no otro fuese rey despues de la muerte de su padre. Y esto elo dicho tan largo porque dizen los que desto me avisaron que, desde Urcos Viracoche Ynga enbio sus mensajeros a la çibdad para que lo tratasen y no pudo concluyr nada de lo que queria...'. 129
Los orejones, y aun todos los mas naturales destas provinçias, se rien de los hechos deste Ynga Urco. Por sus poquedades quieren que no goze de que se diga que alcanço la dinidad del reyno; y ansi vemos que en la quenta que en los quipos y romançes tienen los reyes que reynaron en el Cuzco callan este, lo qual yo no hare pues al fin, mal o bien, con viçios o con virtudes, governo y mando el reyno algunos dias. Y asi, luego que Viracoche Ynga se fue valle de Xaquixaguana, enbio al Cuzco la borla o corona para que los mayores de la çibdad la entregasen a Ynga Urco, aviendo dicho que vastava lo que avia trabajado y hecho por la çibdad del Cuzco, que lo que de la vida le quedava queria gastar en holgarse, pues era viejo y no para la guerra. Y como se entendio su voluntad, luego Ynga Urco se entro a hazer los ayunos y otras relij[i]ones conforme su costunbre; y acavado, salio con la corona y fue al tenplo del Sol a hazer sacrifiçios y se hizieron en el Cuzco a su usança muchas fiestas y grandes borracheras'. 129
... mas aunque fue sabido por el viejo Viracoche, no se le dio nada, antes, saliendo del valle de Xaquixaguana, se fue al valle de Yucay con sus mugeres y serviçio. Ynga Urco tanbien dizen que se reya teniendo en poco lo que era obligado a tener en mucho; mas como el ser del Cuzco estuviese guardado para ser acreçentado por Ynga Yupangue e sus hijos, ovo e1 de ser el que libro destos miedos con su virtud a todos. Y no solamente vençio a los chancas, mas sojuzgo la mayor parte de las naçiones que ay en estos reynos, como adelante dire'. 130
Despues que los chancas ovieron hecho sacrifiçios en Apurima y Ilegasen a la çibdad del Cuzco, el capitan general que llevavan o señor dellos Astu Guaraca les dezia que mirasen la alta enpresa que tenian, que se mostrasen fuertes y no tuviesen pavor ni temor ninguno de aquellos que pensavan espantar las jentes con pararse las orejas tan grandes como ellos se ponian, y que si los vençian avria mucho despojo y mugeres hermosas con quien holgasen; los suyos le respondian alegremente que harian el dever. Pues como en la çibdad del Cuzco oviesen savido ya de los que venian contra ella e Viracoche Ynga ni su hijo Ynga Urco no se diesen nada por ello, los orejones y mas prençipales estavan muy sentidos por ello y, como ya supiesen los enemigos quan çerca estavan, fueron hechos grandes sacrifiçios a su costunbre y acordaron de rogar a Ynga Yupangue que tome el cargo de la guerra mirando por la salud de todos'. 132
En este tienpo quentan que murio Viracoche Ynga y se le dio sepoltura con menos ponpa y onor que a los pasados suyos porque en la vejez avia desanparado la çibdad y no querido bolver a ella quando tuvieron la guerra con los chancas. De Ynga Urco no digo mas porque los yndios no tratan de sus cosas si no es por reyr; y dexando a el aparte, digo que Ynga Yupangue es el noveno rey que ovo en el Cuzco'. 136
... llego el Ynga, tuvieron su guerra con la grita que suelen y que al fin se dio vatalla entre unos y otros, en la qual murieron muchos de entranbas partes y los collas fueron vençidos y presos muchos, asi honbres como mujeres y fueranlo mas sy diera lugar a quel alcanse se siguiera; el Ynga, mas, estorvolo y a Cari, señor de Chuquito, hablo asperamente diziendole como avia ronpido la paz que puso su abuelo con Viracoche Ynga, y que no le queria matar, mas que lo enbiaria al Cuzco adonde seria castigado. Y asi a este como a otros de los presos mando llevar al Cuzco con guardas; y en señal de la vitoria que ovo de los collas en el lugar susodicho mando hazer grandes bultos de piedra y ronper por memoria un pedaço de una sierra y hazer otras cosas que oy dia quien fuere por aquel lugar vera y notara como hize yo, que paro dos dias por los ver y entender de rayz'. 158
Luego que ovo enbiado el mensajero, Viracocha Ynga mando a sus jentes que alçado el real, caminasen para se asercar a Caytomarca. Y andando por el camino, llego junto a un rio adonde mando que parasen / para refrescarse; y estando en aquel lugar llego el mensajero, el qual conto como los de Caytomarca avian bulrado del y como dezian que ningund temor tenian a los Yngas. Y como fue entendido por Viracoche Ynga con gran saña subio en las andas, mandando a los suyos que caminasen a toda prieça; y asi lo hizieron... 116
Capac, que asi avia por nonbre, codiçioso del señorio, juntados sus aliados, en un dia questavan en el tenplo del Sol todos los mas de los orejones y entre ellos Ynga Roque, el governador del Ynga Viracocha, tomando las armas, publicando livertad del pueblo y que Viracoche Ynga no pudo aver el señorio, arremetieron para [el] lugarteniente e le mataron asi a el como a otros muchos, la sangre de los quales regava los altares donde estavan las aras e santuarios y la figura del Sol'. 118
... Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao, adonde ya se savia todo lo que por e1 avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando; y porque no se hiziese mas poderoso acordo de salir a le buscar y dar batalla antes quel Ynga se juntase con e1;...'. 126

Viracocha Ynga


Cita Número de página
Capitulo [XXXVIII] 'de como los orejones trataron sobre quien seria Ynga y lo que paso hasta que salio con la borla Viracocha Ynga, que fue el otavo que reyno'. 112
... Sobre esto avia diversas opiniones porque tales ovo que querian que no tuviesen rey, sino que governasen la çibdad los que señalasen, otros dezian que se perderia sin tener cabeça. Sobre estas cosas avia gran ruydo; y temiendo su porfia se quenta que salio una muger de travez de los Hanancuzcos, la qual dixo: ‘¿En que estays ay?’, ¿por que no tomays a Viracocha Ynga por señor, pues lo mereçe tanbien?’ Oyda esta palabra, como son tan determinable[s] estas jentes, dexando los vasos del vino, a gran prieça fueron por Viracocha Ynga, sobrino de Ynga Yupangue diziendose -como le vieron- que ayunase lo acostunbrado y reçibiese la borla que darle querian'. 112
Viniendo Viracocha Ynga en ello, se entro a hazer el ayuno; encargo la çibdad a Ynga Roque, Ynga pariente suyo, y salio al tienpo con la corona muy adornado, y se hizieron fiestas solenes en el Cuzco y que muchos dias duraron mostrando todos gran contento con la eleçion del nuevo Ynga'. 112
Yo lo pregunte en el Cuzco a Cayo Topa Yupangue y a los otros mas prençipales que en el Cuzco me dieron la relaçion de los Yngas que yo voy escriviendo y me respondieron ser bulra y que nada es verdad, porque Viracocha Ynga fue naçido en el Cuzco y criado y que lo mismo fueron sus padres y abuelos y que el nonbre de Viracocha se lo pusieron por nonbre particular, como lo tiene cada uno'. 113
... que avia avido en el Cuzco; y como llego el mensajero de Viracocha Ynga, le maltrataron de palabra, llamando al Ynga loco, pues ansy creya que ligeramente se avian de someter a su señorio'. 115
Capitulo [XXXIX] 'de como Viracocha Ynga tiro una piedra de fuego con su honda a Caytomarca y como le hizieron reverenvia'. 116
De todas las cosas que a Viracocha suçedian yvan al Cuzco las nuevas; y como en la çibdad se contase la guerra que tenia con los de Caytomarca, dizen que se levanto un tirano, hermano de Ynga Yupangue, el pasado, el qual aviendo estado muy sentido porque el señorio y mando de la çibdad se avia dado a Viracocha Ynga y no a el y aguardava tienpo oportuno para procurar de aver el señorio'. 118
Luego que ovo enbiado el mensajero, Viracocha Ynga mando a sus jentes que alçado el real, caminasen para se asercar a Caytomarca. Y andando por el camino, llego junto a un rio adonde mando que parasen / para refrescarse; y estando en aquel lugar llego el mensajero, el qual conto como los de Caytomarca avian bulrado del y como dezian que ningund temor tenian a los Yngas. Y como fue entendido por Viracoche Ynga con gran saña subio en las andas, mandando a los suyos que caminasen a toda prieça; y asi lo hizieron... 116
... Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao, adonde ya se savia todo lo que por e1 avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando; y porque no se hiziese mas poderoso acordo de salir a le buscar y dar batalla antes quel Ynga se juntase con el;...'. 126
Dos dias quentan que estuvo en aquel rio el Ynga sin pasarlo, porque no avia puente ni tanpoco se yo si se usavan las que agora ay antes que oviese Yngas, porque unos dizen que si y otros afirman que no. Y como no pasase del rio Viracoche Ynga, dizen que mando poner en un gran fuego una piedra pequeña y como estuviese bien caliente, puesto en ella çierta mistura o confaçion para que pudiese adonde tocase en prender lunbre, la mando poner en una honda de hilo de oro con que quando a el plazia tirava piedras, y con gran fuerça la echo en el pueblo de Caytomarca y açerto a caer en el alar de una casa questava cubierta con paja bien seca...'. 116
Capitulo [XL] 'de como en el Cuzco se levanto un tirano y del alboroto que ovo y de como fueron castigadas çiertas mamaconas porque contra su religion usavan de sus cuerpos feamente y de como Viracoche Ynga bolbio al Cuzco'. 118
La çibdad se alvoroto en tanta manera que, recundiendo por los ayres el sonido de sus propias vozes, no se oyan ni entendian. En esto, prevaleçiendo el tirano, se apodero de la çibdad, matando a todas las mugeres del Ynga, aunque las mas prençipales avian ydo con e1. Huyeronse de la çibdad algunos, los quales fueron a parar adonde Viracoche Ynga estava; y como por el fue entendido, disimulando el pesar que sintio, mando a sus jentes que caminasen la via del Cuzco'. 119
La nueva de todo esto yva a los reales del Ynga, el qual como llegase a la çibdad y entrase en ella, fue derecho al tenplo del Sol a hazer sacrifiçios. Los cuerpos de Capac y de los otros que se avian muerto mando que fuesen echados en los canpos para ser manjar de las aves; y buscados los participantes en la trayçion, fueron condenados a muerte. Entendido por los confederados y amigos de Viracoche Ynga lo çusedido, le enbiaron muchas enbaxadas con grandes presentes y ofreçimientos, congratulandose con e1; y a estas enbaxadas respondio alegremente'. 119
Capitulo [XLI] 'de como vinieron al Cuzco enbaxadores de los dos tiranos del Collao, nonbrados Chinche Cari e Çapana y de la salida de Viracoche Ynga al Collao'. 121
Y como se dibulgase por todas partes deste reyno el valor de los Yngas y su gran poder e la valentia de Viracoche Ynga, que reynava en el Cuzco, cada uno destos, queriendo granjear su amistad, la procuraron con enbaxadores que le enbiaron para que quisiese mostrarse su valedor y ser contra su enemigo. Partidos estos mensajeros con grandes presentes, llegaron al Cuzco a tienpo quel Ynga venia de los palaçios o tanbos que para su pasatienpo avia mandado hazer en Xaquixaguana; y entendido a lo que venian, los oyo, mandando que los aposentasen en la çibdad y proveyesen de lo necesario'. 122
Capitulo [XLII] 'de como Viracoche Ynga paso por las provinçias de los canchez y canas y anduvo hasta que entro en la comarca de los collas y lo que sucedio entre Cari y Çapana'. 124
Determinado por el Ynga de yr al Collao, salio de la çibdad del Cuzco con mucha jente de guerra y paso por Mohina y por los pueblos de Urcos y Quiquixana. Como los canches supieron de la venida del Ynga, acordaron de se juntar y salir con sus armas a le defender la pasada por su tierra; y por el entendido, les enbio mensajeros que les dixesen que no tuviesen tal proposito porque el no queria hazelles enojo, antes deseava de los tener por amigos y que si para e1 se venian los prençipales y capitanes, que les daria a vever con su propio vaso. Los canches les respondieron a los mensajeros que no estavan por pasar por lo que dezia sino por defender su tierra de quien en ella entrase. Bueltos con la respuesta, encontraron con Viracoche Ynga en Cangalla, e lleno de yra por lo poco [en] que los canches tuvieron su enbaxada, camino con mas prieça que hasta alli. Y llegado a un pueblo que a por nonbre Conbapata, junto a un rio que por e1 pasa, hallo a los canches puestos en horden de guerra y alli se dio entre unos y otros la batalla, donde de anbas partes murieron muchos y fueron los canches vençidos y huyeron los que pudieron y los vençedores tras ellos, prendiendo y matando'. 124
Capitulo [XLIII] 'de como Cari volvio a Chuquito y de la llegada de Viracoche Ynga y de la paz que entre ellos trataron'. 127
Luego que Çapana fue muerto, Cari se apodero de su real y robo todo lo que en el avia; con lo qual presa dio la vuelta a Chuquito y estava aguardando a Viracoche Ynga y mando adereçar los aposentos y prove[e]rlos de mantenimientos. El Ynga supo en el camino el fin de la guerra y como Cari avia vençido y, aunque en lo publico dava averse holgado, en lo secreto le peso lo çusedido, porque en aver diferencias entre aquellos dos pensava el façilmente hazerse señor del Collao; y penso de se bolver con brevedad al Cuzco porque no le suçediese alguna desgraçia'. 127
Y luego, en pre[se]nçia de los mas prençipales que alli estavab mando traer Viracoche Ynga un gran vaso de oro y se hizo el pleyto omenaje entre ellos desta manera: bevieron un rato del vino que tenian las mugeres y luego el Ynga tomo el vaso ya dicho y poniéndolo ensima de una piedra muy lisa dijo:... 127
Y besando la tierra, hizieron reverencia al Sol y hizieron un gran taqui y areyto con muchos sones: y los çaçerdotes, diciendo çiertas palabras llevaron el vaso a unos de sus vanos tenplos donde se ponian los semejantes juramentos que se hazian por los reyes y señores. Y aviendose holgado algunos dias Viracoche Ynga en Chuquito se bolvio al Cuzco, siendo por todas partes muy servido y bien recibido'. 128
E ya muchas provinçias estavan asentadas y usavan de mejores ropas y tenian mejores costunbres y religiones que antes, governandose por las leyes y costunbres del Cuzco, adonde avia quedado por governador de la çibdad Ynga Urco, hijo de Viracoche Ynga, del qual quentan que era muy cobarde, remiço, lleno de viçios y con pocas virtudes; mas como era el mayor, avia de çuceder en el ynperio de su padre; quien dizen que, conociendo estas cosas, quisiera mucho privarle del señorio y darlo a Ynga Yupangue, su segundo hijo, mançebo de muy gran valor y adornado de buenas costunbres, esforçado, animoso y que tenia los pensamientos mui grandes y altos; mas los orejones y prençipales de la çibdad no querian que fuesen quebrantadas las leyes y los que usaban y guardava por ordenaçion y estatuto de los pasados; y aunque conoçian quan mal inclinado era Ynga Urco, querian que el y no otro fuese rey despues de la muerte de su padre. Y esto elo dicho tan largo porque dizen los que desto me avisaron que, desde Urcos Viracoche Ynga enbio sus mensajeros a la çibdad para que lo tratasen y no pudo concluyr nada de lo que queria...'. 129
Los orejones, y aun todos los mas naturales destas provinçias, se rien de los hechos deste Ynga Urco. Por sus poquedades quieren que no goze de que se diga que alcanço la dinidad del reyno; y ansi vemos que en la quenta que en los quipos y romançes tienen los reyes que reynaron en el Cuzco callan este, lo qual yo no hare pues al fin, mal o bien, con viçios o con virtudes, governo y mando el reyno algunos dias. Y asi, luego que Viracoche Ynga se fue valle de Xaquixaguana, enbio al Cuzco la borla o corona para que los mayores de la çibdad la entregasen a Ynga Urco, aviendo dicho que vastava lo que avia trabajado y hecho por la çibdad del Cuzco, que lo que de la vida le quedava queria gastar en holgarse, pues era viejo y no para la guerra. Y como se entendio su voluntad, luego Ynga Urco se entro a hazer los ayunos y otras relij[i]ones conforme su costunbre; y acavado, salio con la corona y fue al tenplo del Sol a hazer sacrifiçios y se hizieron en el Cuzco a su usança muchas fiestas y grandes borracheras'. 129
Despues que los chancas ovieron hecho sacrifiçios en Apurima y Ilegasen a la çibdad del Cuzco, el capitan general que llevavan o señor dellos Astu Guaraca les dezia que mirasen la alta enpresa que tenian, que se mostrasen fuertes y no tuviesen pavor ni temor ninguno de aquellos que pensavan espantar las jentes con pararse las orejas tan grandes como ellos se ponian, y que si los vençian avria mucho despojo y mugeres hermosas con quien holgasen; los suyos le respondian alegremente que harian el dever. Pues como en la çibdad del Cuzco oviesen savido ya de los que venian contra ella e Viracoche Ynga ni su hijo Ynga Urco no se diesen nada por ello, los orejones y mas prençipales estavan muy sentidos por ello y, como ya supiesen los enemigos quan çerca estavan, fueron hechos grandes sacrifiçios a su costunbre y acordaron de rogar a Ynga Yupangue que tome el cargo de la guerra mirando por la salud de todos'. 132
En este tienpo quentan que murio Viracoche Ynga y se le dio sepoltura con menos ponpa y onor que a los pasados suyos porque en la vejez avia desanparado la çibdad y no querido bolver a ella quando tuvieron la guerra con los chancas. De Ynga Urco no digo mas porque los yndios no tratan de sus cosas si no es por reyr; y dexando a el aparte, digo que Ynga Yupangue es el noveno rey que ovo en el Cuzco'. 136
... llego el Ynga, tuvieron su guerra con la grita que suelen y que al fin se dio vatalla entre unos y otros, en la qual murieron muchos de entranbas partes y los collas fueron vençidos y presos muchos, asi honbres como mujeres y fueranlo mas sy diera lugar a quel alcanse se siguiera; el Ynga, mas, estorvolo y a Cari, señor de Chuquito, hablo asperamente diziendole como avia ronpido la paz que puso su abuelo con Viracoche Ynga, y que no le queria matar, mas que lo enbiaria al Cuzco adonde seria castigado. Y asi a este como a otros de los presos mando llevar al Cuzco con guardas; y en señal de la vitoria que ovo de los collas en el lugar susodicho mando hazer grandes bultos de piedra y ronper por memoria un pedaço de una sierra y hazer otras cosas que oy dia quien fuere por aquel lugar vera y notara como hize yo, que paro dos dias por los ver y entender de rayz'. 158
Pasado lo que se a escrito, Ynga Viracocha enbio un mensajero a llamar a los de Caytomarca , que estavan de la otra parte de un rio hechos fuertes, sin jamas aver querido tener amistad con los Yngas...'. 114
... Los yndios que avian escapado de la vatalla con otros naturales de Calca y de sus comarcas, mirando que, pues que tan mal les avia quadrado el pensamiento, que el final remedio que les quedava era tentar la fe del vençedor y pedille paz con obligarse a servidunbre moderada, como otros muchos hazian; y asi acordado, salieron por una parte de la sierra diziendo a bozes grandes: ‘Biva, para sienpre biva el poderoso Ynga Viracocha, nuestro señor’. Oydo pues el ruydo que hazia el resonante de las bozes, se pusieron en armas los del Cuzco; mas no paso mucho tienpo quando ya los vençidos estavan prostados por tierra delante de Viracocha Ynga...'. 114
Capac, que asi avia por nonbre, codiçioso del señorio, juntados sus aliados, en un dia questavan en el tenplo del Sol todos los mas de los orejones y entre ellos Ynga Roque, el governador del Ynga Viracocha, tomando las armas, publicando livertad del pueblo y que Viracoche Ynga no pudo aver el señorio, arremetieron para [el] lugarteniente e le mataron asi a el como a otros muchos, la sangre de los quales regava los altares donde estavan las aras e santuarios y la figura del Sol'. 118
Muchas ystorias y acaeçimientos pasaron entre los naturales destas provinçias en estos tienpos, mas como yo tengo por costunbre de contar solamente lo que tengo por çierto segund las opiniones de los honbres de aca y de la relaçion que [to]me en el Cuzco, dexo lo que ynoro y muy claramente no entendi y tratare lo que alcançe, como ya muchas vezes e dicho. Y asi, es publico entre los orejones que en estos tienpos vinieron al Cuzco enbaxadores de la provinçia del Collao, porque quentan que, reynando Ynga Viracoche, poseya el senorio de Hatun Collao un señor llamado Çapana, como otros que ovo deste nonbre; y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas...'. 121
Llegados los enbaxadores de los canas, fueron bien reçibidos por Ynga Viracoche y les respondio que fuesen los prençipales y mas viejos de los canas a Ayavire, adonde se verian,y que como oviese estado algunos dias en el tenplo de Vilcanota se daria prieça a verse con ellos'. 125
Luego que ovo enbiado el mensajero, Viracocha Ynga mando a sus jentes que alçado el real, caminasen para se asercar a Caytomarca. Y andando por el camino, llego junto a un rio adonde mando que parasen / para refrescarse; y estando en aquel lugar llego el mensajero, el qual conto como los de Caytomarca avian bulrado del y como dezian que ningund temor tenian a los Yngas. Y como fue entendido por Viracoche Ynga con gran saña subio en las andas, mandando a los suyos que caminasen a toda prieça; y asi lo hizieron... 116
... Viracocha Ynga determino de se partir para el Collao, adonde ya se savia todo lo que por e1 avia sido hecho, asi en los canchez como en los canas / y estavan aguardandole en Chuquyto, y lo mismo en Hatun Collao, adonde Çapana estava ya entendido como Cari se avia congratulado con Viracoche Ynga y que le estava aguardando; y porque no se hiziese mas poderoso acordo de salir a le buscar y dar batalla antes quel Ynga se juntase con el;...'. 126
... Los yndios que avian escapado de la vatalla con otros naturales de Calca y de sus comarcas, mirando que, pues que tan mal les avia quadrado el pensamiento, que el final remedio que les quedava era tentar la fe del vençedor y pedille paz con obligarse a servidunbre moderada, como otros muchos hazian; y asi acordado, salieron por una parte de la sierra diziendo a bozes grandes: ‘Biva, para sienpre biva el poderoso Ynga Viracocha, nuestro señor’. Oydo pues el ruydo que hazia el resonante de las bozes, se pusieron en armas los del Cuzco; mas no paso mucho tienpo quando ya los vençidos estavan prostados por tierra delante de Viracocha Ynga...'. 114
Capac, que asi avia por nonbre, codiçioso del señorio, juntados sus aliados, en un dia questavan en el tenplo del Sol todos los mas de los orejones y entre ellos Ynga Roque, el governador del Ynga Viracocha, tomando las armas, publicando livertad del pueblo y que Viracoche Ynga no pudo aver el señorio, arremetieron para [el] lugarteniente e le mataron asi a el como a otros muchos, la sangre de los quales regava los altares donde estavan las aras e santuarios y la figura del Sol'. 118

Viscachas


Cita Número de página
La carne desto que caçava, della comian los que estavan alli con el rey y della se secava al sol, para tener puesta en los depositos, para proveymiento de la gente de guerra; y todo este ganado se entiende que hera de lo montesino y no ninguno de lo domestico. Tomavase entre ello muchos venados y viscachas, rapozas y algunos oços y leones pequeños'. 44

Viticos


Cita Número de página
...; aunque para claridad de lo que escrivo no dexé de pasar trabajo y por hazerlo con más verdad, vine al Cuzco, siendo en ella corregidor el capitán Juan de Sayavedra, donde hize juntar Cayo Topa, ques el que ay bivo de los desçendientes de Guaynacapa, porque Xari Topa, hijo de Mango Ynga, está retirado en Viticos, adonde su padre se ausentó después de la guerra que en el Cuzco con los españoles tuvo, como adelante contaré,...'. 13

Xari Topa


Cita Número de página
...; aunque para claridad de lo que escrivo no dexé de pasar trabajo y por hazerlo con más verdad, vine al Cuzco, siendo en ella corregidor el capitán Juan de Sayavedra, donde hize juntar Cayo Topa, ques el que ay bivo de los desçendientes de Guaynacapa, porque Xari Topa, hijo de Mango Ynga, está retirado en Viticos, adonde su padre se ausentó después de la guerra que en el Cuzco con los españoles tuvo, como adelante contaré,...'. 13

Xauxa


Cita Número de página
... toda la jent[e pereçio, porque allegaron] las aguas hasta los mas alt[os montes de toda la se]rrania. Y sobre esto dicen los Guanca[s, habitadores en el valle] de Xauxa y los naturales de [Chuquito en el Collao.... 3
Yo estava yncredulo en esta quenta y, aunque lo oya afirmar y tratar, tenia lo mas dello por fabula; y estando en la provinçia de Xauxa, en lo que llaman Maycavilca, y rogue al señor Guacorapora que me hiziese entender la quenta dicha de tal manera que yo me satisficiese a mi mismo para estar çierto que era fiel y verdadera; y luego mando a sus criados que fuesen por los quipos,...'. 32
Los que leyeren este libro y ovieren estado en el Peru miren el camino que va desde Lima a Xauxa por las sierras tan asperas de Guayachire y por la montaña nevada de Pariacoca y entenderan, los que a ellos lo oyeren, si es mas lo que ellos vieron que no lo que yo escrivo; y sin esto, acuerdense de la ladera que avaxa al rio de Apurima y como viene el camino por las sierras de los Paltas, Caxas y Ayavaca y otras partes deste reyno...'. 41
Por muy çierto se averigua de los reyes deste reyno en el tienpo de su señorio y reynado tuvieron en todas las cabeçeras de las provinçias -como eran Vilcas, Xauxa, Bonbon, Caxamalca , Guancabanba, Tomebanba, Lataqunga, Quito, Carangue; y por la otra parte del Cuzco, hazia el Mediodia, Hatuncana, Hatuncolla, Ayavire, Chuquabo, Chuquito, Paria, y otros que ban hasta Chile-... 55
En los tienpos pasados, antes que los Yngas reynasen, es cosa mui entendida que los naturales destas provinçias no tenian los pueblos juntos como agora los tienen, sino fortalezas con sus fuertes, que llamavan ‘pucaraes ’ de donde salian a se dar los unos a los otros guerra: y asi, sienpre andavan recatados y bivian con grandisimo trabajo y desa[so]siego. Y como los Yngas reynaron sobre ellos, pareçiendoles mal esta horden y la manera que tenian en los pueblos, mandaronles, procurandolo en unas partes con halagos y en otras con amenaza y en otros lugares con dones que les hazian, a que tuviesen por bien de no bivir como salvajes,/ mas antes, como honbres de razon, asentasen sus pueblos en los llanos y laderas de las sierras, juntos en barrios como y de la manera que la dispusiçion de la tierra lo hordenase. Y desta manera, los yndios, dexados los pucaraes que primero tenian, ordenaron sus pueblos de buena manera asi en los valles de los llanos como en la serrania y llanura del Collao; y para que no tuviesen enojo sobre los canpos y eredades los mismos Yngas les repartieron los terminos, señalando lo que cada uno avia de tener, en donde se puso limites para conoçimiento de los que lo vian y despues dellos naçiesen. Esto claro lo dizen los yndios oy dia y a mi me lo dixeron en Xauxa, adonde dizen que uno de los Yngas les repartio entre unos y otros los valles y canpos que oy tienen, con la qual horden se an quedado y quedaran....'. 71
Ordenado esto con gran prudençia, el rey salio de alli y anduvo hasta la provinçia de Andaguaylas , adonde le fue hecho solene reçibimiento y estuvo alli algunos dias / determinando si yria a conquistar a los naturales de Guamanga e Xauxa o a los Soras y Lucanes lo mas despues de avei pensadolo con acuerdo de los suyos deterrnino de yr a los Soras. Y saliendo de alli, anduvo por un despoblado que yva a salir a los Soras, los quales supieron su venida y se juntaron para se defender 138
Capitulo [XLIX] 'de como Ynga Yupangue mando a Lloque Yupangue que fuese al valle de Xauxa a procurar de atraer a su señorio a los guancas y a los yayos, sus vezinos, con otras naçiones que caen en aquella parte'. 142
Los del balle de Xauxa, sabida la venida de los enemigos mostraron temor y procuraron fabor de sus parientes y amigos y en el tenplo suyo de Guarabilca hizieron grandes sacrifiçios al denionio que alli respondia'. 143
Capitulo [L] 'de como salieron de Xauxa los capitanes del Ynga y lo que les çusedio y como se salio de entre ellos Anco Allo 144
Los naturales de Bonbon avian savido, segund estos quentan, el desvarate de Xauxa y como avian sido los guancas vençidos, y sospechando que los vençedores querrian pasar adelante, acordaron de se aperçibir porque no los tomasen descuidados;...'. 144
Los capitanes del Ynga, como ovieron asentado las cosas del valle de Xauxa, salieron y anduvieron hasta Bonbon y, como se metiesen en la laguna, no les pudieron ha[ze]r otro mal que comerles los mantenimientos'. 144
Los capitanes del Ynga, pasado lo que se a escrito, dieron la buelta al valle de Xauxa, donde ya se avian allegado grandes presentes y muchas mujeres para llevar al Cuzco y lo mismo hizieron los de Tarama. La nueva de todo fue al Cuzco y como fue savido por el Ynga holgose por el buen çuseso de sus capitanes, aunque hizo muestra [de] averle pesado lo que avian hecho con Anco Allo; mas era, segund se cre[e], yndustria porque algunos afirman que por su mando lo hizieron sus capitanes'. 145
Dexando en el Cuzco jente de guarniçion con los mitimaes y governador escojido entre los mas fieles amigos suyos, salio del llevando por su capitan general e consejero mayor a Capa Yupangue, su tio, no el que dio la guerra a los de Xauxa, porque este dizen que se ahorco por çierto enojo. Y como salio del Cuzco, anduvo hasta llegar a Vilcas, adonde estuvo algunos dias holgandose de ver el tenplo y aposentos que alli se avian hecho / y mando que sienpre estuviesen plateros labrando vasos y otras pieças y joyas para el tenplo y para su casa real de Vilcas'. 161
Fue a Xauxa, adonde los guancas le hizieron solepne reçebimiento y enbio por todas partes mensajeros haziendo saber como el queria ganar el amistad de todos ellos sin les hazer enojo ni darles guerra; por tanto, que pues oyan que los Yngas del Cuzco no hazian tiranias ni demasias a los que tenian por confederados y vaçallos y que, en pago del trabaxo y omenaje que les davan, reçebian dellos mucho bien, que le enbiasen sus mensajeros para asentar la paz con el'. 162
Entre las provinçias que ay entre Xauxa y Caxamalca quentan que tuvo algunas guerras y pendençias y que mando hazer grandes albarradas y fuertes para defenderse de los naturales y que con su buena maña, sin mucho derramamiento de sangre, los sojusgo y lo mismo lo de Caxamalca ; y por todas partes dexava governadores y delegados y postas puestas para tener aviso; y no salia de ninguna provinçia grande sin primero mandar hazer aposentos e tenplo del Sol y poner mitimaes. Quentan, sin esto, que entro por lo de Guánaco y que mando hazer el palaçio tan primo que oy vemos hecho; y que yendo a los Chachapoyas, / le dieron tanta guerra que ayna de todo punto los desbarataran, mas tales palabras le[s] supo dezir quellos mismos se le ofregieron. En Caxamalca dexo de la jente del Cuzco mucha para que ynposiesen a los naturales en como se avian de vestir y el tributo que le avian de dar y sobre todo como avian de adorar y reverençiar por dios al Sol'. 162
Pasado lo [que] sobre esto quentan, dizen que fueron hechos grandes sacrifiçios en Pachacama por Topa Ynga Yupangue y grandes fiestas, las quales pasadas dio la buelta al Cuzco por un camino que se le hizo, que va a salir al valle de Xauxa, que atravieça por la nevada sierra de Pariacaca, ques no poco de ver y notar su grandeza y quan grandes escaleras tiene, y oy dia se ven por entre aquellas nieves para lo poder pasar. Y visitando las provinçias de la serrania y proveyendo y ordenando lo que mas convenia para la buena governaçion, allego al Cuzco, adonde fue reçibido con grandes fiestas y vayles y se hizieron en el tenplo grandes sacrefiçios por sus vitorias'. 171
Esto hecho, salio de aquel lugar con su jente el rey y no paro hasta el valle de Xauxa, adonde avia alguna controverçia y division sobre los limites y canpos del valle entre los mismos que del hera señor. Como Guaynacapa lo entendio, despues de aver hecho sacrifiçios como en Bilcas, mando juntar los señores Alaya, Cuçichuca, Guacoropora y entre ellos con yquidad repartio los canpos de la manera que oy /dia lo tienen. A los yayos enbio enbaxado[re]s; lo mismo hizo a los yungas y a Bonbon enbio algunos dones a los señores naturales de aquella tierra, porque como tenian fuerça en la laguna en partes que dañavan, hablavan su[e]ltamente; y por rigor no quiso entrar con ellos hasta verla suya. Los señores de Xauxa le hizieron grandes serviçios: algunos dellos con capitanes y jente de guerra le fueron aconpañando'. 187
Publico es entre muchos naturales destas partes que Guaynacapa entro por la tierra que llamamos Bracamoros y que bolvio huyendo de la furia de los honbres que en ella moran, los quales se avian acaudillado y juntado para defender a quien los fuese a buscar; y sin los orejones del Cuzco, quenta esto el señor de Chincha y algunos prençipales del Collao y los de Xauxa. Y dizen todos que yendo Guaynacapa acavando de asentar aquellas tierras por donde su padre paso y que avia sojusgado, supo de como en los Bracamoros avia muchos honbres y mujeres y que tenian tierras fertiles y que bien adentro de la tierra avia una laguna y muchos rios lleno[s] de grandes poblaciones'. 189

Xula


Cita Número de página
... y que como en el palude de Titicaca oviese ystas pobladas de gente, otro tirano o señor, a quien llamavan Cari, avia salido con mucha jente y con grandes balças entrado en las yslas, adonde peleo con los naturales dellas y se dieron entre el y ellos grandes vatallas, de las quales el Cari salio vençedor; mas, que no pretendia otro onor ni señorio que robar y destruyr los pueblos y, cargado con el despojo, sin querer traer cativos, dio la buelta a Chuquito, adonde avia hecho su asiento y por su mandado se avian poblado los pueblos de Hilave, Xula, Çepita, Pomata y otros;... 121

Y[u]ngas


Cita Número de página
Capitulo [LIX] 'de como Topa Ynga Yupangue anduvo por los llanos y como todos los mas de los y[u]ngas vinieron a su señorio'. 169
... pues esta claro que si el Enperador tiene un canpo en Ytalia y ay españoles y tudescos, borgo[ño]nes, flamencos, ytalianos, que cada naçion hablara en su lengua; -y por esto se usava en todo este reyno, lo primero, lo de las señales en las cabeças diferentes unas de otras, porque si eran yungas andavan arreboçados como jitanos, y si eran collas, tenian unos bonetes como hechura de morteros, hechos de lana, y si canas, tenian otros bonetones mayores y muy anchos; los cañares trayan unas coronas de palo delgado como aro de çedaço; los guancas unos ramales que les cayan por debaxo de la barba y los cavellos entrenchados; los chancas unas vendas anchas coloradas o negras por ensima de la frente; por manera que asi estos como todos los demas eran conoçidos por estas que tenian por ensinia, que era tan buena y clara que aunque oviera juntos quinientos mill honbres claramente se conoçieran los unos a los otros'. 68
Sin estos oraculos, avia el de Aporima , en donde por el troncon de un arvol respondia el oraculo, y que junto a e1 se hallo cantidad de oro; y el de Pachacama, ques en los Yungas, y otros muchos asi en la comarca de Andesuyo como en la de Chinchasuyo y Omasuyo y otras partes deste reyno, de los quales pudiera dezir algunas mas; pues que lo dixe en la Primera Parte que trata de las fundaçiones, no tratare desto mas que en los oraculos que tenian mas devoçion los Yngas con las demas naçiones, sacrificavan algunos honbres y mugeres y mucho ganado y adonde no avia este credito no derramavan sangre umana ni matavan honbres, sino ofreçian oro y plata. Y a las guacas que tenian en menos, que eran como hermitas, ofreçian chaquira y plumas y otras cosas menudas y de poco valor. Esto digo porque la opinion que los españoles tenernos en afirmar que en todos los tenplos sacrificavan honbres es falça y esto es la verdad segund lo que yo alcance sin tirar ni poner mas de lo que entendi y para mi tengo por tan çierto'. 86
Capitulo [LVIII] 'de como el rey Topa Ynga enbio a saber desde Quito como se cunplia su mandamiento y como, dexando en horden aquella comarca, salio para yr por los valles de los yungas'. 166
Tenian a los orejones por honbres santos, creyan que los Yngas heran hijos del Sol o que en ellos avia alguna deydad. Y considerando estas cosas y otras, determinaron muchos, sin aver visto sus vanderas, de tomar con el amistad y asi se lo enbiaron a dezir con sus propios enbaxadores, con los quales enbiaron muchos presentes al mismo rey y le rogavan quisiese venir por sus valles a ser dellos servido y a holgarse de ver sus frescuras; y alabando el Ynga tal boluntad, hablando de nuevo al governador de Quito lo que avia de hazer, salio de aquella çibdad para señorear los Yungas'. 168
Estos yungas son muy regalados y los señores viçiosos y amigos de regozijos; andavan a honbros de sus vaça1los; tenian muchas mujeres; heran ricos de oro y plata y piedras y ropa y ganado. En aquellos tienpos servianse con ponpa; delante dellos yvan truhanes y desidores; en sus casas tenian porteros; usavan de muchas relig[i]ones. Dellos de boluntad se ofreçieron al Ynga, otros se pusieron en armas contra el; mas al fin, el quedo por soberano señor dellos todos y monarca'. 170
Diose el Ynga [a] andar por los demas valles con la mejor horden que podia, sin consentir que daño / ninguno fuese hecho en los pueblos ni en los canpos de las tierras por do pasavan; y los naturales tenian mucho bastimento en los depositos y aposentos que por los caminos estavan hechos. Y con esta horden el Ynga anduvo hasta que llego al valle de Pachacama, donde estava el tenplo tan antiguo y devoto de los yungas, muy deseado de ver por el'. 171
Hecho esto, mando hazer el rey Ynga una agraçiada fortaleza tal y de la manera que yo conte en la Primera Parte, Asentado el valle y puesto mitimaes y governador, aviendo oydo las enbaxadas que le vinieron de los yungas y de muchos serranos, mando ruynar el nuevo Cuzco que se avia hecho y con toda su jente dio la buelta para la çibdad del Cuzco, donde fue reçibido con gran alegria y se hizieron grandes sacrefiçios con alabança suya en el tenplo y oraculos; e por el consiguiente, se alegro el pueblo con fiestas y borracheras y taquies solepenes'. 175
Esto hecho, salio de aquel lugar con su jente el rey y no paro hasta el valle de Xauxa, adonde avia alguna controverçia y division sobre los limites y canpos del valle entre los mismos que del hera señor. Como Guaynacapa lo entendio, despues de aver hecho sacrifiçios como en Bilcas, mando juntar los señores Alaya, Cuçichuca, Guacoropora y entre ellos con yquidad repartio los canpos de la manera que oy /dia lo tienen. A los yayos enbio enbaxado[re]s; lo mismo hizo a los yungas y a Bonbon enbio algunos dones a los señores naturales de aquella tierra, porque como tenian fuerça en la laguna en partes que dañavan, hablavan su[e]ltamente; y por rigor no quiso entrar con ellos hasta verla suya. Los señores de Xauxa le hizieron grandes serviçios: algunos dellos con capitanes y jente de guerra le fueron aconpañando. Y anduvo hasta Bonbon, donde paro poco porque quiso yr a Caxamalca , mas aparejado lugar para descançar y comarcano con provinçias grandes y mu[y] hartas; y por el camino sienpre le venian jentes con grandes enbaxadas y presentes'. 187
Unos de los orejones afirman que Guaynacapa desde el Quito bolvio al Cuzco por los llanos hasta Pachacama y otros que no, porque quedo en el Quito hasta que murio. En esto, ynquirido lo que es mas çierto, lo pondre conforme a como lo oy [a] algunos prençipales que se hallaron por sus personas con el en esta guerra; que dizen que estando en el Quito, le vinieron de muchas partes enbaxadores a congratularse con el en nonbre de sus tierras; y que teniendo ya bien domado, seguro y por muy paçifico a las provinçias de las serranias, / penso que seria bien hazer jornada a las provinçias de Puerto Viejo y lo que llamamos Guayaquil y a los Yungas; y tomando su consejo con sus capitanes y prençipales, aprovaron su pensamiento y aconsejaron que lo pusiese por obra. Quedaron en el Quito muchas de sus jentes; con la que convino, salio y entro por aquellas tierras en donde tuvo con algunos moradores dellas algunas refriegas; pero al fin, unas y otras quedaron en su serviçio y puesto en ellas governadores y mitimaes'. 192

Yaguarcocha


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Y junto a una laguna que alla estava, en su presençia mando que los degollasen y echasen dentro; y tanta fue la sangre de los muchos que mataron, que el agua perdio su color y no se via otra cosa que espeçura de sangre. Hecho esta crueldad y gran maldad, mando Guaynacapa pareçer delante de si a los hijos de los muertos y mirandoles les dixo: ‘Canba mana pucula tucuy guamaracona’, que quiere dezir: ‘Vosotros no me hareys guerra porque soys todos muchachos agora’. Y desde entonçes se les quedo por nonbre hasta oy a estas jentes los guamaracones y fueron muy balientes; y a la laguna le quedo por nonbre el que oy tiene, ques ‘ Yaguarcocha’, que quiere dezir ‘lago de sangre’. Y en los pueblos destos guamaraconas / se pusieron mitimaes y governadores como en las mas partes'. 198

Yaguira


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Hecho esto, yvan al mismo çerro de Guanacaure a coger paja muy derecha y el que avía de ser rey tenía un manojo grande della de oro, muy delgada y pareja, y con ella yva a otro cerro llamado Yaguira adonde se vestía otra de las ropas ya dichas... 18

Yanaguaras


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Ynga Yupangue, sin perder su gravedad, les respondia mançamente quel no queria hazer agravio a naçion ninguna si no viniesen a le dar la obidiençia, pues el Sol lo queria y mandava. Y como oviese tornado a hazer llamamiento de jente, salio con toda ella a lo que llaman Condesuyo y sujeto a los yanaguaras y a los chunbibilcas y con algunas provinçias desta comarca de Condesuyo tuvo rezias vatallas; mas aunque le dieron mucha guerra, su esfuerço y saber fue tanto que con daño y muerte de muchos le dieron la obidiençia, tomandolo por señor çomo hazian los demas'. 153

Yaya


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Llaman al honbre en esta lengua ‘luna’, y a la muger ‘guarme’ y al padre ‘yaya’ y al hermano ‘guauqui’ y a la hermana ‘ñaña’ y a la luna ‘quilla’ y al mes por el consiguiente y al año ‘guata’ y al dia ‘puncha’ y a la noche ‘tota’ y a la cabeça llaman ‘oma’ y a las orejas ‘lile’ y a los ojos ‘ñaui’ y a las narizes ‘sunga’ y a los dientes ‘queros’ y a los brazos ‘maqui’ y a la pierna ‘chaqui’. Estos bocablos solamente pongo en esta Coronica porque agora veo que para saver la lengua que antiguamente se uso en España andan variando, atinando unos a unos y otros a otros, y porque los tienpos que an de venir, es para solo Dios saver los çusesos que an de tener; por tanto, para si algo viniere que enfusque o haga olvidar lengua que tanto cundio y por tantas jentes se uso, que no esten vaçilando qual fue la primera o la general o de donde salio y lo que sobre esto mas se desea. Y con tanto, digo que fue harto benefiçio para los españoles aver esta lengua, pues podian con ella andar por todas partes, en algunas de las quales ya se va perdiendo'. 72

Yayos


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Capitulo [XLIX] 'de como Ynga Yupangue mando a Lloque Yupangue que fuese al valle de Xauxa a procurar de atraer a su señorio a los guancas y a los yayos, sus vezinos, con otras naçiones que caen en aquella parte'. 142
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue;...'. 142
Fue a Xauxa, adonde los guancas le hizieron solepne reçebimiento y enbio por todas partes mensajeros haziendo saber como el queria ganar el amistad de todos ellos sin les hazer enojo ni darles guerra; por tanto, que pues oyan que los Yngas del Cuzco no hazian tiranias ni demasias a los que tenian por confederados y vaçallos y que, en pago del trabaxo y omenaje que les davan, reçebian dellos mucho bien, que le enbiasen sus mensajeros para asentar la paz con el. En Bonbon supose con la gran potençia que el Ynga venia y como tuviesen entendido grandes cosas de su clemençia le fueron a hazer reverençia; y los yayos hizieron lo mismo y los de Tarama y otros muchos, a los quales reçibio bien dandoles a unos mugeres y a otros coca y a otros mantas y camisetas y poniendose del traje que tenia la provinçia donde el estava, que fue por donde ellos reçibian mas contento'. 162
Esto hecho, salio de aquel lugar con su jente el rey y no paro hasta el valle de Xauxa, adonde avia alguna controverçia y division sobre los limites y canpos del valle entre los mismos que del hera señor. Como Guaynacapa lo entendio, despues de aver hecho sacrifiçios como en Bilcas, mando juntar los señores Alaya, Cuçichuca, Guacoropora y entre ellos con yquidad repartio los canpos de la manera que oy /dia lo tienen. A los yayos enbio enbaxado[re]s; lo mismo hizo a los yungas y a Bonbon enbio algunos dones a los señores naturales de aquella tierra, porque como tenian fuerça en la laguna en partes que dañavan, hablavan su[e]ltamente; y por rigor no quiso entrar con ellos hasta verla suya'. 187

Yca


Cita Número de página
Llegado Topa Ynga, ovo enbaxadas y platicas entre unos y otros y, aunque uvo algunas porfias y guerrilla, se contentaron con lo que el Ynga dellos quiso, permitiendo que se hiziese casas fuertes y que oviesen mitimaes y pagar lo que de tributo les pusieron. De aqui fue el Ynga a el valle de Yca, adonde hallo resistençia mas que en lo de la Nasca; mas su prudençia basto a hazer sin guerra, de los enemigos amigos y se allanaron como los pasados'. 173
Llegado el Ynga [a] aquel valle, como tan grande y hermoso lo vio, se alegro mucho. Loava las costunbres de los naturales y con palabras amorosas les rogava que tomasen de las del Cuzco las que viesen que les quadrava e ellos le contentaron y obedeçieron en todo. Y dado asiento en lo que se avia de hazer, partio para Yca de donde fue a lo que llaman del Guarco, porque supo que estavan aguardandole de guerra;...'. 173

Ylla


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Y crean los letores que tenemos por muy çierto que ni en Jerusalen, Roma, ni en Perçia ni en ninguna parte del undo por ninguna republica ni rey del se juntava en un lugar tanta riqueza de metales de oro y plata y pedreria como en esta plaça del Cuzco quando estas fiestas y otras semejantes se hazian; porque heran sacados los bultos de los Yngas, reyes suyos ya muertos, cada uno con su serviçio y aparato de oro y plata que tenian -digo los que aviendo sido en bida buenos y valerosos, piadosos con los yndios, generosos en les hazer merçedes, perdonadores de ynjurias; porque a estos tales canonizava su çeguedad por santos y onravan sus ueços sin entender que las animas ardian en los [yn]fiernos, y creyan que estavan en el çielo. Y lo mismo era de algunos otros horejones o de otra naçion por algunas causas que en su jentilidad hallavan, los llamavan tanbien santos. Y llaman ellos a esta manera de canonizar ‘ylla’, que quiere dezir ‘cuerpo del que fue bueno en la vida’; / o en otro entendimiento ‘yllapa’ sinifica trueno o relanpago: y asi llaman los yndios a los tiros de artilleria ‘yllapa’ por el estruendo que haze'. 92
Algunos avia entre ellos que les pesava y dezian que no hera liçito dexar de reconoçer al gran Ynga, pues hera señor de todos; mas Ylla Topa no fue leal a Guascar asi como Guaynacapa se lo rogo y el se lo prometio, porque dizen que / andava en tratos y secretas platicas con Atabalipa, que entre los hijos de Guaynacapa mostro mas animo [y] balor, causado por su atrevimiento y aparejo que hallo o con lo que su padre mando, si fue verdad, que governase lo de Quito y sus comarcas. Este hablo a los capitanes Chalaquchima, Ynclagualpa, Urimiñavi, el Quizquiz , Sopeçopagua y otros muchos, sobre que quisiesen faboreçerle y ayudarle para quel fuese Ynga de aquellas partes como su hermano lo hera del Cuzco. Y ellos y el Ylla Topa, traydor a su señor natural Guascar, pues que aviendole dexado por governador hasta quel tuviese edad cunplida le nego y se ofreçio de faboreçer [a] Atabalipa, que ya por todo el real era tenido por señor y le fueron entregadas las mugeres de su padre, a quien el reçibio por suyas, que hera autoridad mucha entre estas jentes; y el serviçio de su casa y lo demas que tenia le fue dado para que por su mano fuese hordenado todo a su boluntad'. 205
Quentan algunos que algunos de los hijos de Guaynacapa, hermanos de Guascara y de Atabalipa, con otros orejones se fueron huyendo al Cuzco y dieron dello aviso a Guascar; y asi el como los orejones ançianos del Cuzco sintieron lo que avia hecho Atabalipa, reprovandolo por caso feo y que avia ydo contra sus dioses y contra el mandamiento y ordenança de los reyes pasados. Dezian que no avian de sufrir ni consentir quel bastardo tuviese nonbre de Ynga, antes le avian de castigar por lo por el ynventado, con el fabor que tuvo de los capitanes y jente del exerçito de su padre. Y asi Guascar mando que se aper[çi]biesen en todas partes y se hiziesen armas y los depositos se proveyesen con las cosas neçesarias porque el avia de hazer guerra a los traydores sy juntos todos no le reconoçian por señor. Y a los cañares enbio enbaxadores, esforçandolos en su amistad y al mismo Atabalipa dizen que enbio un orejon a que le amonestase que no yntentase de llevar adelante su opinion, pues hera tan mala y a que hablase a Ylla Topa, su tio, para que le aconsejase se viniese para el. Y hecho estas cosas, nonbro por su capitan general a uno de los prençipales del Cuzco llamado Atoco'. 206

Ylla Topa


Cita Número de página
Algunos avia entre ellos que les pesava y dezian que no hera liçito dexar de reconoçer al gran Ynga, pues hera señor de todos; mas Ylla Topa no fue leal a Guascar asi como Guaynacapa se lo rogo y el se lo prometio, porque dizen que / andava en tratos y secretas platicas con Atabalipa, que entre los hijos de Guaynacapa mostro mas animo [y] balor, causado por su atrevimiento y aparejo que hallo o con lo que su padre mando, si fue verdad, que governase lo de Quito y sus comarcas. Este hablo a los capitanes Chalaquchima, Ynclagualpa, Urimiñavi, el Quizquiz , Sopeçopagua y otros muchos, sobre que quisiesen faboreçerle y ayudarle para quel fuese Ynga de aquellas partes como su hermano lo hera del Cuzco. Y ellos y el Ylla Topa, traydor a su señor natural Guascar, pues que aviendole dexado por governador hasta quel tuviese edad cunplida le nego y se ofreçio de faboreçer [a] Atabalipa, que ya por todo el real era tenido por señor y le fueron entregadas las mugeres de su padre, a quien el reçibio por suyas, que hera autoridad mucha entre estas jentes; y el serviçio de su casa y lo demas que tenia le fue dado para que por su mano fuese hordenado todo a su boluntad'. 205
Quentan algunos que algunos de los hijos de Guaynacapa, hermanos de Guascara y de Atabalipa, con otros orejones se fueron huyendo al Cuzco y dieron dello aviso a Guascar; y asi el como los orejones ançianos del Cuzco sintieron lo que avia hecho Atabalipa, reprovandolo por caso feo y que avia ydo contra sus dioses y contra el mandamiento y ordenança de los reyes pasados. Dezian que no avian de sufrir ni consentir quel bastardo tuviese nonbre de Ynga, antes le avian de castigar por lo por el ynventado, con el fabor que tuvo de los capitanes y jente del exerçito de su padre. Y asi Guascar mando que se aper[çi]biesen en todas partes y se hiziesen armas y los depositos se proveyesen con las cosas neçesarias porque el avia de hazer guerra a los traydores sy juntos todos no le reconoçian por señor. Y a los cañares enbio enbaxadores, esforçandolos en su amistad y al mismo Atabalipa dizen que enbio un orejon a que le amonestase que no yntentase de llevar adelante su opinion, pues hera tan mala y a que hablase a Ylla Topa, su tio, para que le aconsejase se viniese para el. Y hecho estas cosas, nonbro por su capitan general a uno de los prençipales del Cuzco llamado Atoco'. 206

Yllapa


Cita Número de página
Y crean los letores que tenemos por muy çierto que ni en Jerusalen, Roma, ni en Perçia ni en ninguna parte del undo por ninguna republica ni rey del se juntava en un lugar tanta riqueza de metales de oro y plata y pedreria como en esta plaça del Cuzco quando estas fiestas y otras semejantes se hazian; porque heran sacados los bultos de los Yngas, reyes suyos ya muertos, cada uno con su serviçio y aparato de oro y plata que tenian -digo los que aviendo sido en bida buenos y valerosos, piadosos con los yndios, generosos en les hazer merçedes, perdonadores de ynjurias; porque a estos tales canonizava su çeguedad por santos y onravan sus ueços sin entender que las animas ardian en los [yn]fiernos, y creyan que estavan en el çielo. Y lo mismo era de algunos otros horejones o de otra naçion por algunas causas que en su jentilidad hallavan, los llamavan tanbien santos. Y llaman ellos a esta manera de canonizar ‘ylla’, que quiere dezir ‘cuerpo del que fue bueno en la vida’; / o en otro entendimiento ‘yllapa’ sinifica trueno o relanpago: y asi llaman los yndios a los tiros de artilleria ‘yllapa’ por el estruendo que haze'. 92

Ynclagualpa


Cita Número de página
Algunos avia entre ellos que les pesava y dezian que no hera liçito dexar de reconoçer al gran Ynga, pues hera señor de todos; mas Ylla Topa no fue leal a Guascar asi como Guaynacapa se lo rogo y el se lo prometio, porque dizen que / andava en tratos y secretas platicas con Atabalipa, que entre los hijos de Guaynacapa mostro mas animo [y] balor, causado por su atrevimiento y aparejo que hallo o con lo que su padre mando, si fue verdad, que governase lo de Quito y sus comarcas. Este hablo a los capitanes Chalaquchima, Ynclagualpa, Urimiñavi, el Quizquiz , Sopeçopagua y otros muchos, sobre que quisiesen faboreçerle y ayudarle para quel fuese Ynga de aquellas partes como su hermano lo hera del Cuzco. Y ellos y el Ylla Topa, traydor a su señor natural Guascar, pues que aviendole dexado por governador hasta quel tuviese edad cunplida le nego y se ofreçio de faboreçer [a] Atabalipa, que ya por todo el real era tenido por señor y le fueron entregadas las mugeres de su padre, a quien el reçibio por suyas, que hera autoridad mucha entre estas jentes; y el serviçio de su casa y lo demas que tenia le fue dado para que por su mano fuese hordenado todo a su boluntad'. 205

Yndeguaxi


Cita Número de página
Y viendose tan rico y poderoso, acordo de ennobleçer la casa del Sol, que en su lengua llaman ‘Yndeguaxi’ y por otro nonbre la llamavan ‘Curicancha’, que quiere dezir ‘çercado de oro’, y acreçentalla con riqueza. Y porque todos los que esto vieren o leyeren acaven de conoçer quan rico fue el tenplo que ovo en el Cuzco y el valor de los que lo edificaron y en e1 hizieron tan grandes cosas, pondre aqui la manera del, segund lo que yo vi e oy a muchos de los primeros cristianos que oyeron a los tres que vinieron desde Caxamalca , que [le] avian visto, aunque los yndios quentan tanto dello y tan verdadero que no es menester otra provança. 79

Ynga Roca


Cita Número de página
Pocos dias se tardaron despues que en el pueblo de Anbato e1capitan Atoco fue vençido y desbaratado, quando no solamente en el Cuzco se supo la nueva, mas en toda la tierra se entendio y reçibio Guascar grande espanto y temio mas el negoçio que hasta alli; mas sus consejeros le amonestaron que no desanparase al Cuzco sino que enbiase de nuevo jente y capitanes. Y fueron hechos grandes lloros por los muertos y en los tenplos y oraculos hizieron sacrifiçios conforme a lo que ellos usan. Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante, Urco Guaranga, Ynga Roca'. 211
Y algunos de los orejones del Cuzco afirman que la lengua general que se uso por todas las provinçias, que fue la que usavan y hablavan estos quichoas, los quales fueron tenidos por sus comarcanos por muy balientes hasta que los chancas los destruyeron. Aviendo pues el Ynga Capa muchos años, siendo ya muy viejo, murio. Y aviendo pasado los lloros y dias de sus honras, su hijo fue reçibido sin contraste ninguno por rey del Cuzco, como su padre lo avia sido; el qual avia por nonbre Ynga Roque Ynga'. 104
Muerto por la manera que se a contado Cayocapac, suçedio en el señorio Ynga Roque Ynga, su hijo, y para el tomar de la borla vinieron, como lo solian hazer, de muchas partes numero grande de jente a se hallar presentes a ello; y fueron hechos grandes sacrefiçios en los oraculos y tenplos, conforme a su ceguedad'. 105
Despues de pasado esto, Ynga Roque salio -a lo que dizen- del Cuzco a hazer sacrifiçios, procurando con grandes mañas y buenas palabras atraer a su amistad las jentes que mas podia; y salio y fue hacia lo que llaman / Condesuyo, adonde, en [el] lugar que ] llaman Pomatanbo, tuvo una batalla con los naturales de aquellas comarcas, de la qual quedo por vençedor y por señor de todos; porque, perdonandolos con mucha liveralidad y comunicando con ellos sus cosas grandes, le tomaron amor y se ofregieron a su serviçio, obligandose de le acudir con tributos. Despues de aver estado algunos dias en Condesuyo y visitado los oraculos y tenplos que ay por aquellas tierras, se bolvio vitorioso al Cuzco, yendo delante del yndios prençipales guardando su persona con hachas y alavardas de oro'. 106
Muerto que fue Ynga Roque acudieron de Condesuyo, de Urcos, de Ayarmaca, de las otras partes con quien avian asentado alianza y amistad mucha jente, asi honbres como mugeres, y fueron hechos grandes llantos para el rey difunto; y muchas mugeres de las que en bida le amaron y sirvieron, conforme a la çegueda[d] general de los indios, de sus mismos cavellos se ahorcaron y otras se mataron por otros modos para de presto enbiar sus animas a servir a la de Ynga Roque; y en la sepoltura, que fue magnifica y sontuosa, echaron grandes tesoros y mayor cantidad de mugeres y servientes con mantenimientos y ropa fina'. 108
Asimismo le fue hecho bulto a Ynga Roque, contandolo por uno de sus dioses, creyendo que ya descançava en el çielo'. 108
Viniendo Viracocha Ynga en ello, se entro a hazer el ayuno; encargo la çibdad a Ynga Roque, Ynga pariente suyo, y salio al tienpo con la corona muy adornado, y se hizieron fiestas solenes en el Cuzco y que muchos dias duraron mostrando todos gran contento con la eleçion del nuevo Ynga'. 112
Capac, que asi avia por nonbre, codiçioso del señorio, juntados sus aliados, en un dia questavan en el tenplo del Sol todos los mas de los orejones y entre ellos Ynga Roque, el governador del Ynga Viracocha, tomando las armas, publicando livertad del pueblo y que Viracoche Ynga no pudo aver el señorio, arremetieron para [el] lugarteniente e le mataron asi a el como a otros muchos, la sangre de los quales regava los altares donde estavan las aras e santuarios y la figura del Sol'. 118
Y enbio a llamar Guascar a muchos señores de los naturales del Colla[o], de los Canches, Canas, Charcas, Carangues y a los de Condesuyo y muchos de los de Chinchasuyo; y como estuviesen juntos, les hablo sobre lo que su hermano hazia y les pidio en todo le quisiesen ser buenos amigos y conpañeros. Respondieron a su gusto los que se hallaron a la platica, porque guardavan mucho la relijion y costunbre de no reçibir por Ynga sino aquel que en el Cuzco tomase la borla, la qual avia dias Guascar tenia, y sabian el reyno le venia derechamente. Y porque convenia con brevedad prove[e]r en la guerra que tenia, / nonbro por su capitan jeneral a Guancauque, hermano suyo, segund dizen algunos orejones, porque otros quieren dezir ser hijo de Hilaquita. Con este enbio por capitanes otros prençipales de su naçion que avian por nonbres Avante, Urco Guaranga, Ynga Roca'. 211

Ynga Urco


Cita Número de página
El Ynga estava con determinaçion de yr / a lo de Condesuyo; mas, hallandose cançado y viejo, lo dexo por entonçes, mandando que le fuesen hechos en el valle de Xaquixaguana unos palaçios para salirse a recrear a ellos. Y como tuviese muchos hijos y conoçiese que el mayor dellos, que avia por nonbre Ynga Urco, en quien avia de quedar el mando del reyno, e conoçiese que tenia malas costunbres y era viçioso y muy cobarde, deseava privarle del señorio para lo dar a otro mas mançevo, que por nonbre avia Ynga Yupangue'. 120
E ya muchas provinçias estavan asentadas y usavan de mejores ropas y tenian mejores costunbres y religiones que antes, governandose por las leyes y costunbres del Cuzco, adonde avia quedado por governador de la çibdad Ynga Urco, hijo de Viracoche Ynga, del qual quentan que era muy cobarde, remiço, lleno de viçios y con pocas virtudes; mas como era el mayor, avia de çuceder en el ynperio de su padre; quien dizen que, conociendo estas cosas, quisiera mucho privarle del señorio y darlo a Ynga Yupangue, su segundo hijo, mançebo de muy gran valor y adornado de buenas costunbres, esforçado, animoso y que tenia los pensamientos mui grandes y altos; mas los orejones y prençipales de la çibdad no querian que fuesen quebrantadas las leyes y los que usaban y guardava por ordenaçion y estatuto de los pasados; y aunque conoçian quan mal inclinado era Ynga Urco, querian que el y no otro fuese rey despues de la muerte de su padre...'. 128
Capitulo [XLIV] 'de como Ynga Urco fue reçibido por governador general de todo el ynperio e tomo la corona en el Cuzco y de como los chancas determinavan de salir a dar guerra a los del Cuzco'. 129
Los orejones, y aun todos los mas naturales destas provinçias, se rien de los hechos deste Ynga Urco. Por sus poquedades quieren que no goze de que se diga que alcanço la dinidad del reyno; y ansi vemos que en la quenta que en los quipos y romançes tienen los reyes que reynaron en el Cuzco callan este, lo qual yo no hare pues al fin, mal o bien, con viçios o con virtudes, governo y mando el reyno algunos dias. Y asi, luego que Viracoche Ynga se fue valle de Xaquixaguana, enbio al Cuzco la borla o corona para que los mayores de la çibdad la entregasen a Ynga Urco, aviendo dicho que vastava lo que avia trabajado y hecho por la çibdad del Cuzco, que lo que de la vida le quedava queria gastar en holgarse, pues era viejo y no para la guerra. Y como se entendio su voluntad, luego Ynga Urco se entro a hazer los ayunos y otras relij[i]ones conforme su costunbre; y acavado, salio con la corona y fue al tenplo del Sol a hazer sacrifiçios y se hizieron en el Cuzco a su usança muchas fiestas y grandes borracheras'. 129
... mas aunque fue sabido por el viejo Viracoche, no se le dio nada, antes, saliendo del valle de Xaquixaguana, se fue al valle de Yucay con sus mugeres y serviçio. Ynga Urco tanbien dizen que se reya teniendo en poco lo que era obligado a tener en mucho; mas como el ser del Cuzco estuviese guardado para ser acreçentado por Ynga Yupangue e sus hijos, ovo e1 de ser el que libro destos miedos con su virtud a todos. Y no solamente vençio a los chancas, mas sojuzgo la mayor parte de las naçiones que ay en estos reynos, como adelante dire'. 130
Despues que los chancas ovieron hecho sacrifiçios en Apurima y Ilegasen a la çibdad del Cuzco, el capitan general que llevavan o señor dellos Astu Guaraca les dezia que mirasen la alta enpresa que tenian, que se mostrasen fuertes y no tuviesen pavor ni temor ninguno de aquellos que pensavan espantar las jentes con pararse las orejas tan grandes como ellos se ponian, y que si los vençian avria mucho despojo y mugeres hermosas con quien holgasen; los suyos le respondian alegremente que harian el dever. Pues como en la çibdad del Cuzco oviesen savido ya de los que venian contra ella e Viracoche Ynga ni su hijo Ynga Urco no se diesen nada por ello, los orejones y mas prençipales estavan muy sentidos por ello y, como ya supiesen los enemigos quan çerca estavan, fueron hechos grandes sacrifiçios a su costunbre y acordaron de rogar a Ynga Yupangue que tome el cargo de la guerra mirando por la salud de todos. Y tomando la mano uno de los mas ançianos, hablo con e1 en nonbre de todos y e1 respondio que quando su padre queria darle a e1 la borla no consintieron, sino que fuese Ynga el cobarde de su hermano y que el nunca con tirania, ni contra la boluntad del pueblo pretendio la dinidad real y que, pues ya avian visto Ynga Urco no convenir para ser Ynga, que hiziesen lo que eran obligados al bien publico, sin mirar la costunbre antigua no fuese quebrantada'. 132
Capitulo [XLVI] 'de como Ynga Yupangue fue recibido por rey y quitado el nonbre de Ynga a Ynga Urco y de la paz que hizo con Astu Guaraca'. 135
Desbaratados los chancas, entro en el Cuzco Ynga Yupangue con gran triunfo y hablo a los prençipales de los orejones sobre que se acordasen de como avia travajado por ellos lo que avian visto y en lo poco que su hermano ni su padre mostraron tener a los enemigos; por tanto, que le diesen a el el señorio y governaçion del ynperio. Los del Cuzco unos con otros trataron y miraron asi el dicho de Ynga Yupangue como lo mas que Ynga Urco le[s] avia hecho; y por consentimiento del pueblo acordaron de que Ynga Urco no entrase mas en el Cuzco y que le fuese quitada la borla o corona y dada a Ynga Yupangue. Y aunque Ynga Urco, como lo supo, quiso venir al Cuzco a justificarse y mostrar sentimiento grande quexandose de su hermano y de los que le quitavan de la governaçion del reyno, no le dieron lugar ni se dexo de conplir lo hordenado. Y aun ay algunos que dizen que la Coya, muger que era de Ynga Urco, lo dexo sin tener hijo del ninguno y se vino al Cuzco, donde la reçibio por muger su segundo hermano Ynga Yupangue, que hecho el ayuno y otras serimonias, salio con la borla, haziendose en el Cuzco [grandes] fiestas, hallandose a ellas jente de muchas partes'. 135
En este tienpo quentan que murio Viracoche Ynga y se le dio sepoltura con menos ponpa y onor que a los pasados suyos porque en la vejez avia desanparado la çibdad y no querido bolver a ella quando tuvieron la guerra con los chancas. De Ynga Urco no digo mas porque los yndios no tratan de sus cosas si no es por reyr; y dexando a el aparte, digo que Ynga Yupangue es el noveno rey que ovo en el Cuzco'. 136

Ynga Yupangue


Cita Número de página
...y así con ella misma proçigueré en tratar del reynado de los Yngas y la çuseçión dellos hasta que con la muerte de Guascar y entrada de los españoles se acavó. Y quiero que sepan que los que esto leyeren que, entre todos los Yngas, que fueron honze, tres salieron entre ellos tan bastantísimos para la governaçión de su señorío que cuentan y no acaban los orejones de loarlos; y éstos no se pareçieron en las condiciones tanto como en el juyzio y en ser valerosos, los quales son Guaynacapa y Topa Ynga Yupangue, su padre e Ynga Yupangue, padre del uno y agüelo del otro. Y tanbién se puede presumir que, como éstos fuesen tan modernos questá el reyno lleno de yndios que conoçieron a Topa Ynga Yupangue y con él anduvieron en las guerras y a sus padres oyeron lo que Ynga Yupangue hizo en el tienpo de su reynado,...'. 24
...quando descubriendo las provinçias del reyno entraron en el Cuzco, avía destos bultos, lo qual pareçió ser verdad quando dende a poco tienpo queriendo tomar la borla Mango Ynga Yupangue, hijo de Guaynacapa, públicamente fueron sacados en las plaça del Cuzco a vista de todos los españoles e yndios que en ella en aquel tienpo estavan'. 29
Y esto vemos claro porque yo e visto junto a Vilcas tres o quatro caminos; y aun una vez me perdi por el uno creyendo que yva por el que agora se usa; y a estos llaman al uno camino de Ynga Yupangue y al otro Topa Ynga, y al que agora se usa y usara para sienpre es el que mando hazer Guaynacapa, que allego çerca del rio Angasmayo al Norte y al Sur mucho adelante de lo que agora llamamos Chile; camino tan largo que avia de una parte a otra mas de mill y dozientas leguas'. 42
En fin, por esto y por en todo açertar a governar las provinçias, los Yngas ynventaron las postas, que fue lo mejor que se pudo pensar ni ymajinar: y esto a solo Ynga Yupangue se deve, hijo que fue de Viracocha Ynga, padre de Topa Ynga, segund publican los cantares de los yndios, y afirman todos los orejones. Y no solo lo de las postas ynvento Ynga Yupangue, que otras cosas grandes hizo como yremos relatando 60
Tienese por muy çierto que esto de los mitimaes se usaron desde Ynga Yupangue, el que puso las postas y el primero que entendio en engrandeçer el tenplo de Curicanche, como se dira en su lugar. Y aunque otros algunos yndios dizen que fueron puestos estos mitimaes desde el tienpo de Viracocha Ynga, padre de Ynga Yupangue, podralo creer quien quisiere, que yo hize tanta averiguaçion sobre ello que torno [a] afirmar averlo ynventado Ynga Yupangue: y asi 1o creo y tengo para mi. Y con tanto, pasemos adelante'. 67
Y es publico entre todos los yndios ser este tenplo tan antiguo como la misma çibdad del Cuzco, mas que Ynga Yupangue, hijo de Viracoche Ynga, lo acreçento en riquezas y paro tal como estava quando los cristianos entraron en el Peru y lo mas del tesoro fue llevado a Caxamalca por el rescate de Atavalipa, como en su lugar contaremos. Y dizen los orejones que despues de aver pasado la dudosa guerra que tuvieron los vezinos del Cuzco con los chancas, que agora son señores de la provinçia de Andaguaylas , que como de aquella vitoria que dellos tuvieron quedase Ynga Yupangue tan estimado y nonbrado, de todas partes acudian señores a le servir haziendole las provinçias grandes serviçios de metales de oro y plata,... 79
Otras muchas cosas pudiera dezir deste tenplo que dexo, porque me pareçe que vasta lo dicho para que se entienda quan gran cosa fue, porque no trato de la argenteria, chaquira, plumajes de oro y otras cosas, que si las escreviera no fueran creydas. Y lo que tengo dicho, aun biven cristianos que vieron la mayor parte dello, que se llevo a Caxamalca para el rescate de Atabalipa; pero mucho escondieron los yndios y esta perdido y enterrado. Y aunque todos los Yngas avian adornado este tenplo, en tienpo de Ynga Yupangue se acreçento de tal manera que quando murio y Topa Ynga, su hijo, ovo el ynperio, quedo en esta perfiçion'. 82
Pues con la mas brevedad que pude escrevi lo que entendi [de] la governaçion y costunbres de los Yngas, quiero bolver con mi escritura a contar los que ovo desde Mango Capa hasta Guascar, como atras prometi. Y asi, deste como de otros no dan mucha notiçia los orejones, porque, a la verdad, hizieron pocas cosas; porque los ynventores de lo escrito y los mas valerosos de todos ellos fueron Ynga Yupangue y Topa Ynga, su hijo, y Guaynacapa, su nieto; aunque tanbien lo deve de causar la razon que ya tengo escrita, de ser estos los mas modernos'. 94
Tuvo este Ynga muchos hijos y no hija ninguna; y aviendo hordenado y mandado algunas cosas grandes e de ynportançia para la governaçion murio, aviendo primero casado a su primogenito, que por nonbre avia Ynga Yupangue con una señora natural de Ayarmaca, a quien nonbravan Mama Chiquia'. 107
Capitulo [XXXVI] 'del septimo rey o Ynga que en el Cuzco ovo, llamado Ynga Yupangue'. 108
Estando Ynga Yupangue en el Cuzco procurando de lo ennobleçer, determino de yr a Collasuyo, que son las provinçias que caen a la parte del Au[s]tro de la çibdad, porque tuvo aviso que los deçendientes de Çapana que señoreavan la parte de Hatuncolla, eran ya muy poderosos y estavan tan sobervios que hazian junta de gente para venir sobre el Cuzco; y asi mando aperçivir sus gentes. Y como el Cuzco mucho tienpo no sufra paz, quentan los yndios que, como oviese allegado mucha jente Ynga Yupangue para la jornada que queria hazer, estando ya para se partir, como oviesen venido algunos capitanes de Condesuyo con jente de guerra, trataron entre si de matar al Ynga, porque si de aquella jornada salia con vitoria, quedaria tan estimado que a todos querria tener por vaçallos y criados'. 110
Y bolviendo a la material como los de Condesuyo se fueron del Cuzco, fue linpiada la çibdad de los muertos y hechos grandes sacrefiçios; y se dize por muy çierto que a Ynga Yupangue no se le hizo en su entierro la honra que a los pasados, ni le pusieron bulto como a ellos y no dexo hijo ninguno'. 111
Sobre esto avia diversas opiniones porque tales ovo que querian que no tuviesen rey, sino que governasen la çibdad los que señalasen, otros dezian que se perderia sin tener cabeça. Sobre estas cosas avia gran ruydo; y temiendo su porfia se quenta que salio una muger de travez de los Hanancuzcos, la qual dixo: ‘¿En que estays ay?’, ¿por que no tomays a Viracocha Ynga por señor, pues lo mereçe tanbien?’ Oyda esta palabra, como son tan determinable[s] estas jentes, dexando los vasos del vino, a gran prieça fueron por Viracocha Ynga, sobrino de Ynga Yupangue diziendose -como le vieron- que ayunase lo acostunbrado y reçibiese la borla que darle querian'. 112
De todas las cosas que a Viracocha suçedian yvan al Cuzco las nuevas; y como en la çibdad se contase la guerra que tenia con los de Caytomarca, dizen que se levanto un tirano, hermano de Ynga Yupangue, el pasado, el qual aviendo estado muy sentido porque el señorio y mando de la çibdad se avia dado a Viracocha Ynga y no a e1 y aguardava tienpo oportuno para procurar de aver el señorio'. 118
El Ynga estava con determinaçion de yr / a lo de Condesuyo; mas, hallandose cançado y viejo, lo dexo por entonçes, mandando que le fuesen hechos en el valle de Xaquixaguana unos palaçios para salirse a recrear a ellos. Y como tuviese muchos hijos y conoçiese que el mayor dellos, que avia por nonbre Ynga Urco, en quien avia de quedar el mando del reyno, e conoçiese que tenia malas costunbres y era viçioso y muy cobarde, deseava privarle del señorio para lo dar a otro mas mançevo, que por nonbre avia Ynga Yupangue'. 120
E ya muchas provinçias estavan asentadas y usavan de mejores ropas y tenian mejores costunbres y religiones que antes, governandose por las leyes y costunbres del Cuzco, adonde avia quedado por governador de la çibdad Ynga Urco, hijo de Viracoche Ynga, del qual quentan que era muy cobarde, remiço, lleno de viçios y con pocas virtudes; mas como era el mayor, avia de çuceder en el ynperio de su padre; quien dizen que, conociendo estas cosas, quisiera mucho privarle del señorio y darlo a Ynga Yupangue, su segundo hijo, mançebo de muy gran valor y adornado de buenas costunbres, esforçado, animoso y que tenia los pensamientos mui grandes y altos; mas los orejones y prençipales de la çibdad no querian que fuesen quebrantadas las leyes y los que usaban y guardava por ordenaçion y estatuto de los pasados; y aunque conoçian quan mal inclinado era Ynga Urco, querian que el y no otro fuese rey despues de la muerte de su padre. Y esto elo dicho tan largo porque dizen los que desto me avisaron que, desde Urcos Viracoche Ynga enbio sus mensajeros a la çibdad para que lo tratasen y no pudo concluyr nada de lo que queria. Y como entro en el Cuzco, / le fue hecho gran reçibimiento; y como ya estuviese muy viejo y cançado, determino de dexar la governaçion del reyno a su hijo entregarla la bolra y salirse al balle de Yucay y al de Xaquixaguana a holgar y recrear. Y asi lo comunico con los del çibdad, pues no pudo [lograr] que le suçdiese Ynga Yupangue'. 128
Y como oviese tomado la borla, despues de ser pasados algunos dias, determino de salirse a holgar a las casas de plazer que para recreaçion de los Yngas estavan hechas, dexando por su lugarteniente a Ynga Yupangue, que fue padre de Topa Ynga, como adelante contare'. 130
... mas aunque fue sabido por el viejo Viracoche, no se le dio nada, antes, saliendo del valle de Xaquixaguana, se fue al valle de Yucay con sus mugeres y serviçio. Ynga Urco tanbien dizen que se reya teniendo en poco lo que era obligado a tener en mucho; mas como el ser del Cuzco estuviese guardado para ser acreçentado por Ynga Yupangue e sus hijos, ovo e1 de ser el que libro destos miedos con su virtud a todos. Y no solamente vençio a los chancas, mas sojuzgo la mayor parte de las naçiones que ay en estos reynos, como adelante dire'. 131
Capitulo [XLV] 'de como los chancas allegaron a la çibdad del Cuzco y pusieron su real en ella y del temor que mostaron los que estavan en ella y del gran valor de Ynga Yupangue'. 132
Despues que los chancas ovieron hecho sacrifiçios en Apurima y Ilegasen a la çibdad del Cuzco, el capitan general que llevavan o señor dellos Astu Guaraca les dezia que mirasen la alta enpresa que tenian, que se mostrasen fuertes y no tuviesen pavor ni temor ninguno de aquellos que pensavan espantar las jentes con pararse las orejas tan grandes como ellos se ponian, y que si los vençian avria mucho despojo y mugeres hermosas con quien holgasen; los suyos le respondian alegremente que harian el dever. Pues como en la çibdad del Cuzco oviesen savido ya de los que venian contra ella e Viracoche Ynga ni su hijo Ynga Urco no se diesen nada por ello, los orejones y mas prençipales estavan muy sentidos por ello y, como ya supiesen los enemigos quan çerca estavan, fueron hechos grandes sacrifiçios a su costunbre y acordaron de rogar a Ynga Yupangue que tome el cargo de la guerra mirando por la salud de todos'. 132
Los orejones respondieron que, concluyda la guerra, entenderian en hazer lo que a la governaçion del reyno conviniese. Y dizen que por la comarca enbiaron mensajeros que [a] todos los que viniesen a querer ser vezinos del Cuzco les serian dadas tierras en el valle y sitio para casas y serian previllejados; y asi vinieron de muchas partes. Pasado esto, el capitan Ynga Yupangue salio a la plaça donde estava la piedra de la guerra, puesta en su cabeça una piel de leon para dar a entender que avia de ser fuerte como lo es aquel animal. / En este tienpo llegavan los chancas a la sierra de Vilcaconga. Ynga Yupangue mando juntar la jente de guerra que avia en la çibdad con determinagion de les salir al camino, nonbrando capitanes los que mas esforçados les pareçio; mas tornando a tomar pareçer, se acordo de los aguardar en la çibdad'. 133
Ynga Yupangue enbio mensajeros [a] Astu Guaraca para que asentasen paz entre ellos e no oviesen muertes de jentes. Astu Guaraca con sovervia tuvo en poco la enbaxada y no quiso mas de pasar por lo que la guerra determinase, aunque ynportunado de sus parientes y mas jente, quiso tener platica con el Ynga y asi se lo enbio a dezir. La çibdad esta asentada entre serros en lugar fuerte por natura y las laderas y cabos de sierras estavan cortados y por muchas partes puestas puas rezias de palma, que son tan rezias como de hierro y mas enconosas y dañosas. Llegaron a tener habla el Ynga y Astu Guaraca; y estando todos puestos en arma aprovecho poco las vistas porque, ençendiendose mas con las palabras quel uno al otro se dixeron, allegaron a las manos teniendo grandisima grita y ruydo, porque los honbres de aca son muy alharaquientos en sus peleas y mas se tiene su grita que no su esfuerço por nosotros'. 133
[Pasado el rebato, Astu Guaraca anima]va a los suyos / esforçandolos para la pelea y lo mismo hazia Ynga Yupangue a los orejones y gente que estava en la çibdad. Los chancas deno[da]damente salieron de sus reales con voluntad de la entrar y los del Cuzco salieron con pensamiento de se defender; y tornaron a pelear, adonde murieron muchos de entranbas partes; mas tanto fue el valor de Ynga Yupangue que alcanço la vitoria de la batalla con muerte de los chancas todos, que no escaparon -a lo que dizen- sino pocos mas de quinientos y entre ellos su capitan Astu Guaraca, el qual con ellos, aunque con travajo, allego a su provinçia. El Ynga gozo del despojo y ovo muchos cativos, asi honbres como mugeres'. 134
Capitulo [XLVI] 'de como Ynga Yupangue fue recibido por rey y quitado el nonbre de Ynga a Ynga Urco y de la paz que hizo con Astu Guaraca'. 135
Desbaratados los chancas, entro en el Cuzco Ynga Yupangue con gran triunfo y hablo a los prençipales de los orejones sobre que se acordasen de como avia travajado por ellos lo que avian visto y en lo poco que su hermano ni su padre mostraron tener a los enemigos; por tanto, que le diesen a el el señorio y governaçion del ynperio. Los del Cuzco unos con otros trataron y miraron asi el dicho de Ynga Yupangue como lo mas que Ynga Urco le[s] avia hecho; y por consentimiento del pueblo acordaron de que Ynga Urco no entrase mas en el Cuzco y que le fuese quitada la borla o corona y dada a Ynga Yupangue. Y aunque Ynga Urco, como lo supo, quiso venir al Cuzco a justificarse y mostrar sentimiento grande quexandose de su hermano y de los que le quitavan de la governaçion del reyno, no le dieron lugar ni se dexo de conplir lo hordenado. Y aun ay algunos que dizen que la Coya, muger que era de Ynga Urco, lo dexo sin tener hijo del ninguno y se vino al Cuzco, donde la reçibio por muger su segundo hermano Ynga Yupangue, que hecho el ayuno y otras serimonias, salio con la borla, haziendose en el Cuzco [grandes] fiestas, hallandose a ellas jente de muchas partes'. 135
En este tienpo quentan que murio Viracoche Ynga y se le dio sepoltura con menos ponpa y onor que a los pasados suyos porque en la vejez avia desanparado la çibdad y no querido bolver a ella quando tuvieron la guerra con los chancas. De Ynga Urco no digo mas porque los yndios no tratan de sus cosas si no es por reyr; y dexando a el aparte, digo que Ynga Yupangue es el noveno rey que ovo en el Cuzco'. 136
Capitulo [XLVII] 'de como Ynga Yupangue salio del Cuzco dexando por governador a Lloque Yupangue y de lo que le çusedio'. 137
Como ya por mandado de Ynga Yupangue se oviese juntado cantidad de mas de quarenta mill honbres, junto a la piedra de la guerra se hizo alarde y nonbro capitanes, haziendo fiestas y borracheras;... 137
... Llegado al rio de Apurima, paso por la puente que se avia hecho y anduvo hasta los aposentos de Curaguaxi. De la comarca salian muchos honbres y mugeres y algunos señores y prençipales; y quando lo vian, quedavan espantados y llamivanle ‘Gran señor, hijo del Sol, monarca de todos’ y otros nonbres grandes. En este aposento dizen que dio a un capitan de los chancas, llamado Tupa Vasco, por muger una palla del Cuzco y que la tuvo en mucho. Pasando adelante el Ynga por el rio de Apurima y Cochacaxa , como los naturales de aquella parte estuviesen en los pucaraes fuertes y no tuviesen pueblos juntos, les mando que biviesen hordenadamente sin tener costunbre mala ni darse la muerte los unos a los otros. Mucho se alegraron con estos dichos y les fue bien de obedeçer su mandamiento. Los de Curanba o se reyan dello y entendiendolo Ynga Yupangue no bastando amonestaçiones, los vençio en vatalla, matando a muchos y cativando a otros. Y porque la tierra era buena, mando a un mayordomo suyo quedase a reformarla y a que se hiziesen aposentos y tenplo del Sol'. 138
Avia enbiado Ynga Yupangue capitanes con jente por otras partes muchas a que allegasen las jentes a su serviçio con la mas blandura que pudiesen y a los soras enbio mensajeros sobre que no tomasen armas contra el, prometiendo de los tener en mucho sin les hazer agravio ni daño; mas no quisieron paz con servidunbre sino guerrear por no perder la livertad'. 138
Muy grandes cosas quentan los orejones deste Ynga Yupangue e de Topa Ynga, su hijo, e Guaynacapa, su nieto, porque estos fueron los que se mostraron mas valerosos'. 140
Capitulo [XLIX] 'de como Ynga Yupangue mando a Lloque Yupangue que fuese al valle de Xauxa a procurar de atraer a su señorio a los guancas y a los yayos, sus vezinos, con otras naçiones que caen en aquella parte'. 142
[Y como se hobiesen holgado los] dias que le pareçio a Ynga Yupangue, / les hablo; como queria que fuesen a los Guancas y a los Yayos e sus vezinos a procurar de los traer en su amistad y serviçio sin guerra, y quando no, que dandosela, se diesen malla de los vençer y forçar que lo hiziesen. Respondieron todos que harian lo que mandava con gran boluntad. Fueron señalados capitanes de cada naçion y sobre todos fue por general Lloque Yupangue y con el, para consejo, Copa Yupangue; y avisandoles de lo que avian de hazer, salieron del Cuzco y caminaron hasta la provinçia de Andaguailas, adonde fueron bien reçibidos por los chancas; y salio con ellos un capitan, llamado Anco Allo, con copia de jente de aquella tierra para servir en la guerra del Ynga. De Andaguaylas fueron a Vilcas, adonde se estavan los aposentos y tenplo del Sol que Ynga Yupangue avia mandado hazer, y hablaron con todo amor a los que entendian en aquellas hobras. De Vilcas fueron por los pueblos de Guamanga, Açangaro, Parcos, Picoy, Acos y otros, los quales ya avian dado la obedençia al Ynga y proveian de bastimentos y de lo que mas tenian en sus pueblos y hazian el camino real que les hera mandado grande y muy ancho'. 142
Los chancas, como vieron el mandado del Ynga, vinieron luego al Cuzco y, como llegaron, el Ynga les hablo con gran disimulaçion, amorosamente, encubriendo la maldad que se uso con el capitan Anco Allo y dava por sus palabras muestra de averle dello pesado. Los chancas, como lo entendieron, no dexaron de sentir el afrenta, mas viendo quan poca parte eran para satisfacerse, pasaron por ello pidiendo liçençia a Ynga Yupangue para bolver a su provinçia ,y siendoles conçedida, se partieron dando previllejo al señor prençipal para que se pudiese sentar en el duho engastonado en oro y otras preminençias'. 145
Y como ya se fuese haziendo / poderoso el mando de los reyes e Ynga Yupangue tuviese los pensamientos tan grandes, no enbargante que tanto por el avia sido ylustrado y enrequeçido el tenplo del Sol llamado Curicanche y oviese hecho otros grandes edefiçios, determino de que se hiziese otra casa del Sol que sobrepujase el edefiçio a lo hecho hasta alli y que en ella se pusiesen todas las cosas que pudiesen aver, asi oro como plata, piedras ricas, ropa fina, armas de todas las quellos usan, muniçion de guerra, alpargates, rodelas, plumas, cueros de animales, alas de aves, coca, sacas de lana, joyas de mil[l] jeneros; en conclusion, avia de todo aquello de quellos podian tener notiçia. Y esta obra se començo tan sobervia que, si hasta oy durara su monarquia, no estuviera acabada'. 147
Començose a hazer esta fuerça en tienpo de Ynga Yupangue; labro mucho su hijo Topa Ynga y Guaynacapa y Guascar y aunque agora es cosa de ver, lo era mucho mas sin conparaçion. Cuando los españoles entraron en el Cuzco, sacaron los yndios del Quizquiz gran tesoro della y los españoles an hallado algunos y se cre[e] que ay a la redonda della mayor numero que lo uno y lo otro. Lo que desta fortaleza y de la de Guarco an quedado, seria justo mandar conservar para memoria de la grandeza desta tierra y aun para tener en ella tales dos fuerças, pues a tan poca costa se las hallan hechas. Y con tanto volvere a la materia'. 149
Capitulo [LII] 'de como Ynga Yupangue salio del Cuzco hazia el Collao y Io que le çusedio'. 150
Y asi, dizen los orejones que, estando las cosas de Ynga Yupangue en este estado, determino de salir del Cuzco con mucha jente de guerra a lo que llaman Collao y sus comarcas; y asi dexando su governador en la çibdad, salio della y anduvo hasta ser llegado al gran pueblo de Ayavire, adonde dizen que no queriendo venir los naturales del en conformidad, tuvo cautela como tomandolos descuydados, mato a todos sus vezinos, honbres y mujeres, haziendo lo mismo de los de Copacopa y la destruyçion de Ayavire fue tanta que todos los mas pereçieron, que no quedaron sino algunos que despues andavan asonbrados de ver tan gran maldad y como locos furiosos por las çementeras, llamando a los mayores suyos con grandes aullidos y palabras temerosas. Y como ya el Ynga oviese caydo en la ynvençion tan galana y provechosa de poner los mitimaes, como viese las lindas vegas y canpañas de Ayavire y el rio tan hermoso que por junto a el pasa, mando que viniese de las comarcas la jente que bastase con sus mugeres a poblarlo;... 150
El Ynga salio de Ayavire, dizen que por el camino que llaman Omasuyo, el qual para su persona real fue hecho ancho y como lo vemos; y camino por los pueblos de Horuro, Asillo, Asangaro, en donde tuvo algunos requentros con los naturales; mas tales palabras les dixo que con ellas y con dones que les dio, los atraxo a su amistad y serviçio y dende en [a]delante usaron de la puliçia que usavan los demas que tenian amistad y aliança con los Yngas y hizieron sus pueblos conçertados en lo llano de las vegas. Pasando adelante Ynga Yupangue, quentan que visito los mas pueblos que confinan con la gran laguna de Titicaca y quo con su buena maña los atraxo todos a su serviçio, poniendose en cada pueblo del traje que usavan los naturales, cosa de gran plazer para ellos y con que mas se holgava[n]. Entro en la gran laguna de Titicaca y miro las yslas que en ella se hazen, mandando hazer en la mayor dellas tenplo del Sol y palagios para e1 y sus deçendientes;...'. 151
Capitulo [LIII] 'de como Ynga Yupangue salio del Cuzco y de lo que hizo'. 152
Volava la fama de Ynga Yupangue en tanta manera por la tierra que en todas partes se tratava de sus grandes hechos. Muchos, sin ver vandera ni capitan suyo, le vinieron a conoçer, ofreçiendoseles por vaçallos afirmando con sus dichos que del çielo avian caydo sus pasados, pues savian bivir con tanto conçierto y onra. Ynga Yupangue, sin perder su gravedad, les respondia mançamente quel no queria hazer agravio a naçion ninguna si no viniesen a le dar la obidiençia, pues el Sol lo queria y mandava'. 153
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes, creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo'. 154
/ Y luego mataron a los governadores y delegados que estavan en la provinçia y a muchos orejones que estavan entre ellos; y por todo el reyno se dibulgo la rebelion del Collao y de la muerte que avian dado a los orejones; y con esta nueva yntentaron novedades en algunas partes del reyno y en muchos lugares se levantaron, lo que estorvo la horden que se tenia de los mitimaes y estar avisados los governadores y, sobre todo, el gran valor de Topa Ynga Yupangue, que reyno desde este tienpo, como dire'. 155
Capitulo [LIV] 'como hallandose muy biejo Ynga Yupangue dexo la governaçion del reyno a Topa Ynga, su hijo. 156
No mostro en publico sentimiento Ynga Yupangue en saber la nueva del alçamiento del Collao, antes, con animo grande, mando hazer llamamiento de jente para en persona yr a los castigar, enbiando sus mensajeros a los canas y canches para que estuviesen firmes en su amistad, sin los ensoberbeçer la mudança del Collao; y queriendo ponerse a punto para salir del Cuzco, como ya fuese muy biejo y estuviese cansado de las guerras que avia hecho y caminos que avia andado, sintiose tan pesado y quebrantado que, no tiniendose por bastante para ello ni tanpoco para entender en la governaçion de tan gran reyno, mandando llamar al gran çaçerdote y a los orejones y mas prençipales de la çibdad, les dixo que ya el estava tan viejo que era mas para estarse junto a la lunbre que no para seguir los reales y que, pues asi lo conoçian y entendian que dezia en todo verdad, que tomasen por Ynga a Topa Ynga Yupangue, su hijo, mançebo tan esforçado como ellos avian visto en las guerras que avia hecho y que el le entregaria la bolra para que por todos fuese ovedeçido por señor y estimado por tal; y que el se daria maña como los del Collao fuesen castigados por su alçamiento y muerte que avian hecho a los orejones y delegados que entre ellos quedaron'. 156
Asentada la provinçia de[l] Collao y puesta en horden y hablandoles Io que avian de hazer los señores della, el Ynga dio la buelta al Cuzco enbiando primero sus mensajeros a lo de Condesuyo y a los Andes a que particularmente le avisasen lo que pasava, y si sus governadores hazian algunos agravios e si los naturales andavan en algunos alborotos. Y aconpañado de mucha jente y prençipal bolvio al Cuzco, donde fue reçibido con mucha onra y se hizieron grandes sacrefiçios en el tenplo del Sol y los que entendian en la labor del gran edefiçio de la casa fuerte que avia mandado edeficar Ynga Yupangue...'. 160
Muerto que fue el gran rey Topa Ynga Yupangue, se entendio en hazer sus oçequias y entierro al uso de sus mayores, con gran ponpa. Y quentan los orejones que de secreto tramavan entre algunos de cobrar la livertad pasada y esimir de si el mando de los Yngas, y que de hecho salieran con lo que yntentavan sy no fuera por la buena maña que se dieron los governadores del Ynga con la jente de los mitimaes y capitanes, que pudieron sustentar en tienpo tan rebuelto y que no tenia rey lo quel pasado les avia encargado. Guaynacapa no se descuydo ni dexo de conoçer que le convenia mostrar valor para no perder lo que su padre con tanto travajo gano. Luego se entro a hazer el ayuno y el que governava la çibdad le fue fiel y leal. No dexo de aver alguna turbaçion entre los mismos Yngas, porque algunos hijos de Topa Ynga, avidos en otras mugeres que la Coya, quisieron oponerse a pretender la dinidad real; mas el pueblo, que bien estava con Guaynacapa, no lo consintio, ni estorvo el castigo que se hizo'. 179
Su madre de Guaynacapa, señora prençipal, mujer y hermana que fue de Topa Ynga Yupangue, llamada Mama Ollo, dizen que fue de mucha prudençia y que aviso a su hijo de muchas cosas quella vio hazer a Topa Ynga, y que lo queria tanto que le rogo no se fuese a Quito ni a Chile hasta quella fuese muerta; y asi quentan que por le hazer plazer y obedeçer su mandado estuvo en el Cuzco sin salir hasta que ella murio, y fue enterrada con gran ponpa, metiendose en su sepoltura mucho tesoro y ropa fina y de sus mugeres y servidores. Los mas tesoros y casas de los Yngas muertos y eredades, que llaman ‘chacaras’, todo estava entero desde el primero, sin que ningund osase gastarlo ni tomarlo, porque ellos no tenian guerras ni neçesidades quel dinero oviese las de remediar...'. 180

Yngas


Cita Número de página
Capitulo [XXXI] 'del Segundo rey o Ynga que ovo en el Cuzco, llamado Cinche Roca Inga'. 94
...y asi con ella misma proçiguere en tratar del reynado de los Yngas y la çuseçion dellos hasta que con la muerte de Guascar y entrada de los españoles se acavo. Y quiero que sepan que los que esto leyeren que, entre todos los Yngas, que fueron honze, tres salieron entre ellos tan bastantisimos para la governaçion de su señorio que cuentan y no acaban los orejones de loarlos; y estos no se pareçieron en las condiciones tanto como en el juyzio y en ser valerosos, los quales son Guaynacapa y Topa Ynga Yupangue, su padre e Ynga Yupangue, padre del uno y agüelo del otro. Y tanbien se puede presumir que, como estos fuesen tan modernos questa el reyno lleno de yndios que conoçieron a Topa Ynga Yupangue y con el anduvieron en las guerras y a sus padres oyeron lo que Ynga Yupangue hizo en el tienpo de su reynado,…'. 24
... aunque el Ynga [se] casase con muger jenerosa, queriendo podia hazer lo mismo y conçibir con adulterio de tal manera que, no siendo entendido, fuese tenido por hijo del señor y natural marido suyo. Por estas cosas o porque les pareçio a los que lo ordenaron que convenia, era ley entre los Yngas quel señor que entre todos quedava por enperador tomase a su hermana por muger, la qual tenia por nonbre ‘Coya’,....'. 25
Capitulo [XI] 'de como se uso entre los Yngas que del Ynga que ovises sido valeroso y que oviese ensanchado el reyno o hecho otra cosa dina de memoria la oviese del en sus cantares y en los bultos;... 27
Entendi cuando en el Cuzco estuve, que se ovo entre los reyes Yngas que el rey, que entre ellos era llamado Ynga, luego como hera muerto se hazian los lloros generales y continos y se hazian los otros sacrifiçios grandes conforme a su religion y costunbre'. 27
Era tan grande el reyno del Peru , que mandavan los Yngas, lo ya muchas vezes dicho desde Chile hasta Quito y aun del rio de Maule hasta el de Angasmayo; y si estando el rey en el un cavo destos oviera de ser ynformado de lo que pasava en el otro con quien anduviera por jornadas, aunque fueran grandes, fuera una cosa muy larga, porque, a cavo de aver andado mill leguas, ya seria sin tienpo lo que se oviera de prove[e]r, si conviniera, o remediar otros negoçios de governaçion. En fin, por esto y por en todo açertar a governar las provinçias, los Yngas ynventaron las postas, que fue lo mejor que se pudo pensar ni ymajinar: y esto a solo Ynga Yupangue se deve, hijo que fue de Viracocha Ynga, padre de Topa Ynga, segund publican los cantares de los yndios, y afirman todos los orejones. Y no solo lo de las postas ynvento Ynga Yupangue, que otras cosas grandes hizo como yremos relatando'. 60
Y conoçiendo los Yngas quanto se siente por todas las naçiones dexar sus patrias y naturalezas propias, porque con buen animo tomasen aquel destierro, es averiguado que honravan a estos tales que se mudavan y que a muchos dieron braçeletes de oro y de plata y ropas de lana y de pluma y mugeres y eran privillegiados en otras cosas muchas; y asi, entre ellos avia espias que sienpre andavan escuchando 1o que los naturales hablavan o yntentavan, de 1o qual davan aviso a los delegados e con prieça grande yvan al Cuzco a ynformar dello al Ynga. Con esto todo estava seguro y los mitimaes temian a los naturales y los naturales a los mitimaes y todos entendian en obedeçer y servir llanamente. Y si en los unos o en los otros avia motines o tramas o juntas, hazianse grandes castigos porque los Yngas, algunos dellos fueron vengativos y castigavan sin tenplança y con gran crueldad'. 64
Otras muchas cosas pudiera dezir deste tenplo que dexo, porque me pareçe que vasta lo dicho para que se entienda quan gran cosa fue, porque no trato de la argenteria, chaquira, plumajes de oro y otras cosas, que si las escreviera no fueran creydas. Y lo que tengo dicho, aun biven cristianos que vieron la mayor parte dello, que se llevo a Caxamalca para el rescate de Atabalipa; pero mucho escondieron los yndios y esta perdido y enterrado. Y aunque todos los Yngas avian adornado este tenplo, en tienpo de Ynga Yupangue se acreçento de tal manera que quando murio y Topa Ynga, su hijo, ovo el ynperio, quedo en esta perfiçion'. 82
Muchos fueron los tenplos que ovo en este reyno del Peru y algunos se tienen por muy antiguos porque fueron fundados antes, con muchos tienpos, que los Yngas reynasen, asi en la serrania de los altos como en los valles de los Ilanos; y reynando los Yngas, se edificaron de nuevo otros muchos en donde / se hazian sus fiestas y sacrificios. Y porque hazer mençion de los tenplos que avia en cada provinçia en particular seria cosa muy larga y prolixa, determine de contar en este lugar solamente los que tuvieron por mas ymninentes y prençipales. Y asi digo que, despues del tenplo de Curicanche, era la segunda guaca de los Yngas el serro de Guanacaure, questa a vista de la çibdad y era por ellos muy frequentado y onrado por Io que algunos dizen quel hermano del primer Ynga se convertio en aquel lugar en piedra al tienpo que salieron de Pacaritanbo, como al prençipio se conto'. 83
Pues juntos el Ynga y el Gran Çacerdote con los cortesanos del Cuzco y mucha jente que vena de las comarcas, teniendo sus dioses puestos en talamo les mochavan, ques hazerles reverençia, lo que ellos usavan ofreçiendoles muchos dones de ydolos de oro pequeños y ovejas de oro y figura de mugeres, todo pequeño y otras muchas joyas. Y estavan en esta fiesta de Hatun Layme quinze o veynte dias, en los quales se hazian sus grandes taquis e borracheras y otras fiestas a su usança; lo qual pasado davan fin al sacrefiçio, metiendo los bultos de los ydolos en los tenplos y los de los Yngas muertos en sus casas'. 92
Pues con la mas brevedad que pude escrevi lo que entendi [de] la governaçion y costunbres de los Yngas, quiero bolver con mi escritura a contar los que ovo desde Mango Capa hasta Guascar, como atras prometi. Y asi, deste como de otros no dan mucha notiçia los orejones, porque, a la verdad, hizieron pocas cosas; porque los ynventores de lo escrito y los mas valerosos de todos ellos fueron Ynga Yupangue y Topa Ynga, su hijo, y Guaynacapa, su nieto; aunque tanbien lo deve de causar la razon que ya tengo escrita, de ser estos los mas modernos. Luego pues que fue muerto Mango Capac y hechos por el los lloros generales y oçequias, Sinche Roca Ynga tomo la borla o corona con las çerimonias acostunbradas, procurando luego de alargar la casa del Sol y allegar asi la mas jente que pudo con halagos y grandes ofreçimientos, llamando, como ya se llamava, a la nueva poblaçion Cuzco'. 94
Y quentan en este paso que çusedio un misterio fabuloso, el qual fue que como en aquel tiempo no corriese por la çibdad ni pasase ningun arroyo ni rio, que no se tenia por pe[que]ña falta y neçesidad porque quando hazia calor se yvan a bañar por la redonda de la çibdad en los rios que avia, y aun sin calor se vañavan, y vañan los yndios, y para proveymiento de los moradores avia fuentes, pequeñas, las que agora ay; y estando en este çerro el Ynga desviado algo de su jente, començo a hazer su oraçion al gran Tiçiviracocha y a Guanacaure y al Sol y a los Yngas, sus padres y abuelos, para que quisiesen declaralle como y por donde podrian, a fuerças de manos de honbres, llevar algund rio o açequia / a la çibdad; y que estando en su oraçion, se oyo un trueno grande, tanto que espanto a todos los que alli estavan; y quel mismo Ynga, con el miedo, que reçibio, abaxo la cabeça hasta poner la oreja ysquierda en el suelo, de la qual le corria mucha sangre; y que supitamente oyo un gran ruydo de agua que por debaxo de aquel lugar'. 105
E como la fiesta del regozijo oviese pasado, determino de salir a conquistar algunos pueblos de la redonda del Cuzco que no avian querido el amistad de los Yngas pasados, confiados en la fuerça de sus pucaraes ; y con la jente que quiso juntar, salio del Cuzco en sus ricas andas con guarda de los mas prençipales y endereço su camino a lo que llamavan Calca, donde avian sido reçibidos sus mensajeros con mucha sovervia; mas, como supieron [que] los del Cuzco ya estavan çerca dellos, se juntaron armandose de sus armas, se ponian por los altos de los collados en sus fuerças y albarradas, de donde desgalgavan grandes piedras encaminadas a los reales del Ynga para que matasen [a] los que alcançasen'. 113
Pasado lo que se a escrito, Ynga Viracocha enbio un mensajero a llamar a los de Caytomarca , que estavan de la otra parte de un rio hechos fuertes, sin jamas aver querido tener amistad con los Yngas...'. 114
Luego que ovo enbiado el mensajero, Viracocha Ynga mando a sus jentes que alçado el real, caminasen para se asercar a Caytomarca. Y andando por el camino, llego junto a un rio adonde mando que parasen / para refrescarse; y estando en aquel lugar llego el mensajero, el qual conto como los de Caytomarca avian bulrado del y como dezian que ningund temor tenian a los Yngas. Y como fue entendido por Viracoche Ynga con gran saña subio en las andas, mandando a los suyos que caminasen a toda prieça; y asi lo hizieron hasta ser llegados a las riberas de un rio caudaloso y de gran corriente, que creo yo deve ser el de Yucay; y mando poner sus tiendas el Ynga y quisiera conbatir el pueblo de los enemigos que de la otra parte del rio estava; mas yba el rio tan furioso que no se pudo poner en efeto. Los de Caytomarca llegaron a la ribera, desde donde con las hondas lançavan muchas piedras en real del Ynga y començaron de una y otra parte a dar bozes y gritos grandes; porque en esto es estraña la costunbre con que las jentes de aca pelean unos con otros y quan poco dexan a sus bocas reposar'. 116
Dos dias quentan que estuvo en aquel rio el Ynga sin pasarlo, porque no avia puente ni tanpoco se yo si se usavan las que agora ay antes que oviese Yngas, porque unos dizen que si y otros afirman que no. Y como no pasase del rio Viracoche Ynga, dizen que mando poner en un gran fuego una piedra pequeña y como estuviese bien caliente, puesto en ella çierta mistura o confaçion para que pudiese adonde tocase en prender lunbre, la mando poner en una honda de hilo de oro con que quando a el plazia tirava piedras, y con gran fuerça la echo en el pueblo de Caytomarca y açerto a caer en el alar de una casa questava cubierta con paja bien seca...'. 116
Y como se dibulgase por todas partes deste reyno el valor de los Yngas y su gran poder e la valentia de Viracoche Ynga, que reynava en el Cuzco, cada uno destos, queriendo granjear su amistad, la procuraron con enbaxadores que le enbiaron para que quisiese mostrarse su valedor y ser contra su enemigo. Partidos estos mensajeros con grandes presentes, llegaron al Cuzco a tienpo quel Ynga venia de los palaçios o tanbos que para su pasatienpo avia mandado hazer en Xaquixaguana; y entendido a lo que venian, los oyo, mandando que los aposentasen en la çibdad y proveyesen de lo necesario'. 122
Y como oviese tomado la borla, despues de ser pasados algunos dias, determino de salirse a holgar a las casas de plazer que para recreaçion de los Yngas estavan hechas, dexando por su lugarteniente a Ynga Yupangue, que fue padre de Topa Ynga, como adelante contare. Estando las cosas del Cuzco desta manera, los chancas -como atras conte- avian vençido a los quichuas y ocupado la mayor parte de la provinçia de Andavaylas ; y como estuviesen vitoriosos, oyendo lo que se dezia de la grandeza del Cuzco e su riqueza e la magestad de los Yngas, desearon de no estarse encojidos ni dexar de pasar adelante, ganando con las armas todo lo a ellos posible'. 130
El Ynga salio de Ayavire, dizen que por el camino que llaman Omasuyo, el qual para su persona real fue hecho ancho y como lo vemos; y camino por los pueblos de Horuro, Asillo, Asangaro, en donde tuvo algunos requentros con los naturales; mas tales palabras les dixo que con ellas y con dones que les dio, los atraxo a su amistad y serviçio y dende en [a]delante usaron de la puliçia que usavan los demas que tenian amistad y aliança con los Yngas y hizieron sus pueblos conçertados en lo llano de las vegas. Pasando adelante Ynga Yupangue, quentan que visito los mas pueblos que confinan con la gran laguna de Titicaca y quo con su buena maña los atraxo todos a su serviçio, poniendose en cada pueblo del traje que usavan los naturales, cosa de gran plazer para ellos y con que mas se holgava[n]. Entro en la gran laguna de Titicaca y miro las yslas que en ella se hazen, mandando hazer en la mayor dellas tenplo del Sol y palagios para e1 y sus deçendientes;...'. 151
Ynga Yupangue tuvo gran notiçia que pasadas algunas jornadas, a la parte de Levante avia gran tierra y muy poblada. Con esta nueva, codiçioso de descubrirla, paso adelante; mas siendo avisado como en el Cuzco avia çusedido çierto alvoroto, aviendo ya allegado a un pueblo que llaman Marcapata, rebolvio con prieça grande al Cuzco, donde estuvo algunos dias. Pasado esto, dizen los yndios que, como la provinçia de Collao sea tan grande y en ella oviese en aquellos tienpos numero grande de jente y señores de los naturales muy poderoso, como supieron que Ynga Yupangue avia entrado en la montaña de los Andes, creyendo que por alli seria muerto o que bendria desvaratado, conçertaronse todos a una desde Vilcanota para adelante, a una parte, y a otra, con muy gran secreto, de se revelar y no estar debaxo del señorio de los Yngas, diziendo que hera poquedad grande de todos ellos, aviendo sido libres sus padres y no dexandolos en cativerio, sujetarse tantas tierras y tan grandes a un señor solo. Y como todos aborreçiesen el mando que sobre ellos el Ynga tenia, sin les aver el hecho molestia ni mal tratamiento ni hecho tiranias ni demasias, como sus governadores y delegados no lo pudieron entender, juntos en Hatuncollao y en Chuquito, adonde se hallaron Cari y Çapana y Umalla y el señor de Açángaro y otros muchos, hizieron su juramento conforme a su çeguedad de llevar adelante su yntençion y determinaçion;...'. 154
Fue a Xauxa, adonde los guancas le hizieron solepne reçebimiento y enbio por todas partes mensajeros haziendo saber como el queria ganar el amistad de todos ellos sin les hazer enojo ni darles guerra; por tanto, que pues oyan que los Yngas del Cuzco no hazian tiranias ni demasias a los que tenian por confederados y vaçallos y que, en pago del trabaxo y omenaje que les davan, reçebian dellos mucho bien, que le enbiasen sus mensajeros para asentar la paz con el. En Bonbon supose con la gran potençia que el Ynga venia y como tuviesen entendido grandes cosas de su clemençia le fueron a hazer reverençia; y los yayos hizieron lo mismo y los de Tarama y otros muchos, a los quales reçibio bien dandoles a unos mugeres y a otros coca y a otros mantas y camisetas y poniendose del traje que tenia la provinçia donde el estava, que fue por donde ellos reçibian mas contento'. 162
En todas partes adoravan al Sol [y] tomavan las costunbres de los Yngas tanto que pareçia que avian naçido todos en el Cuzco; y querianle y amavanle tanto, que le llamavan ‘padre de todos, buen señor, justo y justiçiero’. En la provinçia de los Cañares afirman que naçio Guaynacapa, su hijo, y que se hizieron grandes fiestas. Todos los naturales de las provinçias que avia señoreado el gran Topa Ynga con su buena yndustria que les dio ordenaron sus pueblos en partes dispuestas y hazian en los caminos reales aposentos. Entendian en aprender la lengua jeneral del Cuzco y en saber las leyes que avian de guardar; los edefiçios hazianlos maestros que venian del Cuzco y enponian a los otros en ello. Y asi se hazian las demas cosas que por el rey heran mandadas'. 164
Tenian a los orejones por honbres santos, creyan que los Yngas heran hijos del Sol o que en ellos avia alguna deydad. Y considerando estas cosas y otras, determinaron muchos, sin aver visto sus vanderas, de tomar con el amistad y asi se lo enbiaron a dezir con sus propios enbaxadores, con los quales enbiaron muchos presentes al mismo rey y le rogavan quisiese venir por sus valles a ser dellos servido y a holgarse de ver sus frescuras; y alabando el Ynga tal boluntad, hablando de nuevo al governador de Quito lo que avia de hazer, salio de aquella çibdad para señorear los Yungas'. 168
Muerto que fue el gran rey Topa Ynga Yupangue, se entendio en hazer sus oçequias y entierro al uso de sus mayores, con gran ponpa. Y quentan los orejones que de secreto tramavan entre algunos de cobrar la livertad pasada y esimir de si el mando de los Yngas, y que de hecho salieran con lo que yntentavan sy no fuera por la buena maña que se dieron los governadores del Ynga con la jente de los mitimaes y capitanes, que pudieron sustentar en tienpo tan rebuelto y que no tenia rey lo quel pasado les avia encargado. Guaynacapa no se descuydo ni dexo de conoçer que le convenia mostrar valor para no perder lo que su padre con tanto travajo gano. Luego se entro a hazer el ayuno y el que governava la çibdad le fue fiel y leal. No dexo de aver alguna turbaçion entre los mismos Yngas, porque algunos hijos de Topa Ynga, avidos en otras mugeres que la Coya, quisieron oponerse a pretender la dinidad real; mas el pueblo, que bien estava con Guaynacapa, no lo consintio, ni estorvo el castigo que se hizo. Acavado el ayuno, Guaynacapa salio con la borla muy galano y adereçado y hizo las serimonias usadas por sus pasados con el fin de las quales el nonbre de rey le pusieron; y asi, a grandes bozes dezian: ‘Guaynacapa Ynga çapalla / tuquillata oya’ que quiere dezir: ‘Guaynacapa solo es el rey; a el oyan todos los pueblos’'. 179
Su madre de Guaynacapa, señora prençipal, mujer y hermana que fue de Topa Ynga Yupangue, llamada Mama Ollo, dizen que fue de mucha prudençia y que aviso a su hijo de muchas cosas quella vio hazer a Topa Ynga, y que lo queria tanto que le rogo no se fuese a Quito ni a Chile hasta quella fuese muerta; y asi quentan que por le hazer plazer y obedeçer su mandado estuvo en el Cuzco sin salir hasta que ella murio, y fue enterrada con gran ponpa, metiendose en su sepoltura mucho tesoro y ropa fina y de sus mugeres y servidores. Los mas tesoros y casas de los Yngas muertos y eredades, que llaman ‘chacaras’, todo estava entero desde el primero, sin que ningund osase gastarlo ni tomarlo, porque ellos no tenian guerras ni neçesidades quel dinero oviese las de remediar...'. 180

Yscaypachaguaranga


Cita Número de página
Y despues de aver hecho vanquetes y borracheras generales y puesto en horden las cosas de la çibdad, salio de alli Guaynacapa con 'yscaypachaguaranga lunas', que quiere decir con dozientos mill honbres de guerra, sin los anaconas y mujeres de serviçio… 186

Yucay


Cita Número de página
E ya muchas provinçias estavan asentadas y usavan de mejores ropas y tenian mejores costunbres y religiones que antes, governandose por las leyes y costunbres del Cuzco, adonde avia quedado por governador de la çibdad Ynga Urco, hijo de Viracoche Ynga, del qual quentan que era muy cobarde, remiço, lleno de viçios y con pocas virtudes; mas como era el mayor, avia de çuceder en el ynperio de su padre; quien dizen que, conociendo estas cosas, quisiera mucho privarle del señorio y darlo a Ynga Yupangue, su segundo hijo, mançebo de muy gran valor y adornado de buenas costunbres, esforçado, animoso y que tenia los pensamientos mui grandes y altos; mas los orejones y prençipales de la çibdad no querian que fuesen quebrantadas las leyes y los que usaban y guardava por ordenaçion y estatuto de los pasados; y aunque conoçian quan mal inclinado era Ynga Urco, querian que el y no otro fuese rey despues de la muerte de su padre. Y esto elo dicho tan largo porque dizen los que desto me avisaron que, desde Urcos Viracoche Ynga enbio sus mensajeros a la çibdad para que lo tratasen y no pudo concluyr nada de lo que queria. Y como entro en el Cuzco, / le fue hecho gran reçibimiento; y como ya estuviese muy viejo y cançado, determino de dexar la governaçion del reyno a su hijo entregarla la bolra y salirse al balle de Yucay y al de Xaquixaguana a holgar y recrear. Y asi lo comunico con los del çibdad, pues no pudo [lograr] que le suçdiese Ynga Yupangue'. 128
... mas aunque fue sabido por el viejo Viracoche, no se le dio nada, antes, saliendo del valle de Xaquixaguana, se fue al valle de Yucay con sus mugeres y serviçio. Ynga Urco tanbien dizen que se reya teniendo en poco lo que era obligado a tener en mucho; mas como el ser del Cuzco estuviese guardado para ser acreçentado por Ynga Yupangue e sus hijos, ovo e1 de ser el que libro destos miedos con su virtud a todos. Y no solamente vençio a los chancas, mas sojuzgo la mayor parte de las naçiones que ay en estos reynos, como adelante dire'. 130