| sobre la bahia estuvimos diez dias reformando la gente; vinieron muchos indios por el rio abaxo en canoas a reconocernos; nunca quisieron saltar en tierra. |
275v. |
| envió el governador al capitan Escobar por la montaña adentro a ver si podia encontrar un indio |
275v. - 276 |
| dimos sobre la rancheria, y estaban los indios, que eran tres o quatro, tenian sus camas encima de arboles altos como nidos de cigüeñas, y cherriaban como gatos, monos, tomamos un indio, y no avia remedio de entenderle, ni el a nosotros, traximosle al real, y por señas desde a mas de 19 dias nos dio noticia de tierra adelante poblada, y donde avia comida que ya no pretendiamos otra cosa, sino hallar donde comer. |
276 |
| tocaron la trompeta para ir a saltear aquel pueblo de Coaque, y así se hizo, y se tomó el cacique de el, y se tuvo preso mucho tiempo; avia gran cantidad de ropa blanca de algodon; era un pueblo de grandes casas, y tenia muchos idolos, y atambores; avia mucha comida de maiz, y frutas; avia mucha albaca de castilla, y mucho agi; los indios eran fuertes, y guerreros; el pueblo tenia trecientos buhios muy grandes; es tierra lluviosa, de grandes truenos, y grandes culebras; y sapos, y tierra muy humeda (...) En este pueblo se tomaron diez y ocho mil pesos en oro, y alguna plata baxa (...) y quedamos en aquel pueblo mas de ocho meses; en este tiempo murió mucha gente de enfermedades |
277 - 277v. |
| En este tiempo puso el governador en su libertad al cacique de Coaque, y luego se alzó con toda su gente, y nos quemó el pueblo, que no quedó mas que un buhio a donde todos nos recogimos y le defendimos que no nos lo quemase; y savido que el cacique se avia ido con su gente a unas montañas, y tomado un indio que savia donde estaban, el gobernador con alguna gente fueron a pie porque no podian ir caballos en su busca, y llevaron el indio que era guia |
278 |
| Desembarcamos en un pueblo que dice el Tucu, y el estrecho tenia legua y media de travesia, y de allí atravesamos la isla, a un pueblo que se dice el Estero, y en aquel pueblo hallamos una cruz alta, y un crucifixo pintado en una puerta, y una campanilla colgada; tuvose por milagro, y luego salieron de la casa mas de treinta muchachos, y muchachas diciendo loado sea Jesuchristo Molina, Molina y esto fue que quando el primer descubrimiento se lo quedaron al governador dos españoles en el puerto de Payta, el uno que se llamava Molina y el otro Gines a quien mataron los indios en un pueblo que se decía Cinto, porque miro a una muger de un cacique |
280-280v. |
| y el Molina se vino a la isla de la Puna al qual tenian los indios por su capitan contra los chonos, y los de Tumbez, y un mes antes que nosotros llegasemos le avian muerto los chonos en la mar pescando. Sintieronlo mucho los de la Puna su muerte, y estos indios de la Puna tenían tomados a los indios de Tumbez tres idolos de oro del tamaño cada uno como un muchacho de tres años, y tenia mas de 600 esclavos de los indios de Tumbez entre hombres y mugeres, y el governador embio a llamar a los señores de Tumbez, y venidos los hizo amigos con los de la isla, e hiçoles restituir los idolos de oro, y los esclavos que les avian tomado, y los llevaron a su tierra |
280v.-281 |
| y llegados a la costa de Tumbez mataron los indios a los tres españoles que hivan en las tres valsas, y no mataron a Mesa, ni a Navarro porque se metieron en un estero, y los indios se hecharon a la mar, y los dejaron, y asi escaparon |
281v. |
| luego partio de la Puna el gobernador con toda la gente en dos navios, y llegamos a Tumbez, y hallamos los indios alzados, y se asento el real junto a la fortaleza de Tumbez, y a pocos dias embio el governador al capitan Soto a hacer guerra a los indios de Tumbez que estavan en un fuerte rio arriva; yo fui con él, y cercamos los indios como veinte leguas de Tumbez, y estando cercados, Cacalame que hera el señor de todos ellos se vino de paz con la gente, y bolvimos a Tumbez, y el governador en nombre de Su Magestad los perdonó a todos, y estando alli vinieron otros 20 hombres de Nicaragua, y con ellos fray Tedoco frayle Francisco que agora esta en Quito. |
281v. |
| en esta entrada mataron los indios a un Juan de Sandoval de Estremadura, mancero, no le mató el cacique de Pohechos, ni su gente, sino otros indios adonde el se desvio a rranchear; de este pueblo de Pohechos venimos a Tangarara adonde el governador poblo un pueblo de españoles, y dejandole poblado embio al capitan Venalcacar a hacer un castigo en aquellos indios que mataron a Sandoval. |
282 |
| Luego el capitan Soto escribió al governador todo lo que pasaba, y de la sobervia de aquel indio, y el gobernador respondio, que sufriesen todos su soberbia, y le diesemos a entender, que le teniamos miedo, y con esto disimuladamente los tragesemos a Carran, donde el Governador estaba, y asi lo tragimos a Carran a donde se supo del todo lo de Atabalipa, y adonde estaba |
282v. - 283 |
| Llegamos a Caña, que es una población grande, y de mucha comida, y ropa de la tierra, que avia silos llenos della; topamos un rio grande, y era grande porque los indios hecharon todas las acequias por el |
283 |
| y entonces el governador envió otro presente a Atabalipa con un indio tallan, que se llamaba Guachapuro |
283v. |
| y al despedirse Hernando de Soto batio las piernas a un caballo hacia adonde estava el primer esquadron de gente, y huyeron los indios, y aun cayeron unos sobre otros, y venidos nosotros a Caxamalca, mandó matar Atabalipa 300 indios, porque avian huido |
284v. - 285 |
| otro dia sabado vino Atabalipa con toda su gente en orden a Caxamalca, y en aquella legua tardó, hasta que no avia hora, y media de sol, traia 600 indios de libreas blancas, y coloradas, a manera de algedres que venian delante limpiando las piedras, y pajas del camino |
285 |
| y entonces con la lengua salió a hablarle fray Vicente de Valverde, y procuro darle a entender al efecto que veniamos, y que por mandado del Papa un hijo que tenia capitan de la christiandad que era el emperador nuestro señor, y hablando con el palabras del santo evangelio, le dixo Atabalipa, quien dice eso, y el respondió Dios lo dice, y Atabalipa dixo como lo dice Dios, y fray Vicente le dixo verlas aquí escritas, y entonces le mostró un breviario abierto y Atabalipa se lo demandó, y le arrojo despues que le vio como un tiro de herron de allí, diciendo ea, ea, no escape ninguno, y los indios dieron un grande alarido diciendo ho, inga, que quiere decir hagase así, y el alarido puso gran temor |
285v. - 286 |
| y con los 24 que estavamos con el salimos a la plaza, y fuimos derecha a las andas de Atabalipa haciendo callo por la gente, y estandole sacando de las andas, salieron los de a cavallo con pretales de cascaveles, y dieron en ellos, y como los indios huyeron, y en las calles les defendían la salida apechugaron con un lienzo de unas parés y lo hallanaron por el suelo, y allí, y en la plaza cayó tanta gente una sobre otra que se ahogaron muchos, que de ocho mil indios que de allí murieron, mas de los dos partes fueron muertos de esta manera |
286 - 286v. |
| siguiose el alcance de los indios aquella tarde mas de media legua, metiose a Atabalipa en la fortaleza, y preguntava si a el si le avían de matar, y le dijeron que no, porque los christianos con aquel ímpetu matavan, mas que despues no, y le hicieron entender que el se iria a Quito a la tierra, que su padre le dejó, y por esto mandó mandó un lleno de oro, y ansí envió a esta ciudad desde Caxamalca por ello, y se lo llevaron, y despues que tuvo dado el oro, dixeron que hacia gente en el rio de Lavanto, y que alli la juntava para matar a los christianos; y el governador envió a Soto al rio de Lavanto para ver si era verdad, yo fui con el, y no avia tal, sino como los indios xauxa eran enemigos de Atabalipa le levantaban esto. |
286v. |
| y luego los oficiales del rey requirieron al governador, que matase a Atabalipa, porque si el vivía el rey perderia mucha cantidad de moneda, por ser indio tan velicoso; y así mataron a Atabalipa, y después de muerto salimos de Caxamalca, y vinimos a Guamachulo que es doce leguas de alli, y otras tres a Andamarca, adonde mataron a Gualcar Inga |
287 |
| y de ahí venimos a Gualycal, y de ahí a Bombon, todo esto sin guerra de indios; y de Bombon vino Diego de Almagro con gente a Xauxa, donde tuvo guerra con los indios |
287 |
| y caminamos hasta Vilcas donde estaban los capitanes de Atabalipa con mucha gente de guerra, y la gente de guerra eran idos a hacer un chaco, y dejaron en Vilcas los toldos, y las mugeres, y algunos indios, y nosotros nos apoderamos, y señoreamos de todo lo que alli avia al quarto del alva que fue quando entramos en Vilcas, entendiendo que no avia mas gente de la que alli avia; y ahora, de visperas como fueron avisados los indios, vinieron por la parte mas aspera, y dieron en nosotros, y nosotros en ellos, y los indios por ser la tierra tan aspera antes ganaron con nosotros que nosotros con ellos |
287v. |
| aunque allí se señalaron algunos españoles como fue el capitan Soto, y Rodrigo Orgoñez, y Juan Pizarro de Orellana, y Juan de Pancorvo, y otros que ganaron un alto a los indios, y defendieron mucho; mataron este dia los indios un caballo blanco de Alonso Fabuyo, fuenos forzado de nos retraer a la plaza de Vilcas, y aquella noche estuvimos todos en arma. |
287v. - 288 |
| Otro día vinieron los indios con gran ímpetu, y trageron banderas hechas de las crines, y cola del caballo blanco, que avian muerto; fueron forzoso soltar la presa que les teniamos de las mugeres, é indios, que llevaron todo su hato, y entonces se retiraron |
288 |
| que pues que avíamos gozado de las duras, que gozasemos entrar en el Cuzco, sin el socorro, que atras venía, y ansi caminamos sin tener guerra con los indios que nos dañase, y pasamos los ríos de Vilcas, Avancay, y Apocima, todos a nada encima de los caballos hasta llegar a Lima-tambo siete leguas de esa ciudad del Cuzco, y alli estuvimos dos días. |
288 - 288v. |
| Otro dia caminamos la cuesta arriba, y al medio de la cuesta a do se hace un poco de llano que pasa un arroyoito de agua, antes que llegasemos a este llano como un tiro de piedra dieron los indios en nosotros de golpe, que de 40 e de caballo que eramos mataron 5 que fueron Hernando de Foro, y Miguel Ruiz y Francisco Martin, y Marquina, y Juan Alonso, y hirieron 17, y los que mas daño nos hicieron fueron los trecientos indios que nos querian venir de paz, porque eso se supo por cierto |
288v.-289 |
| y aquella noche estuvimos en mucho trabajo, porque nevava; y con el frio quejabanse mucho los heridos, y decían los indios (que nos tenian cercados, y muchos fuegos alredor), y nosotros no os queremos matar de noche, sino de dia, y holgarnos con vosotros |
289 |
| y a media noche en Limatambo sonó la trompeta de alconchel, y en oyendola nos animamos en tal manera que pegamos con los indios, y ellos que devieron de oir también la trompeta, entendiendo que era socorro que nos venia; luego apagaron los fuegos, y caminaron al Cuzco |
289 |
| y al medio de la cuesta salió a nosotros Chilche, el que al presente es cacique de Yula, y con tres indios cañares, y dijo qual es el capitán de los christianos |
289v. |
| y así caminamos al Cuzco, y media legua antes que llegasemos, nos dieron mucha guerra los indios |
289v. |
| y al fin entramos en el Cuzco a donde luego se pusieron en favor de los christianos los indios cañares, y chachapoyas, que serian hasta cincuenta indios los unos y los otros, con Chilche. |
289v. |